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Los rádares del Puig Major

fabian | 06 Desembre, 2011 17:11

Festivo, día de la Constitución. Día soleado y de temperatura agradable. Un largo paseo me limita el tiempo de uso del ordenador; pese a ello, conviene poner algo.

Hay artículos periodísticos y reportajes que conviene guardar. Afortunadamente, muchos artículos están on line y basta enlazarlos; otros artículos no tienen presencia en la Red y posiblemente se pierdan en el limbo de las hemerotecas. El caso de los artículos del suplemento La Almudaina del Diario de Mallorca es más extraño: están on line durante una semana, luego ya no hay forma de enlazarlos; la página "Suplementos" del periódico es siempre la misma, semana tras semana, por lo que los pdf que enlaza durante unos días ya no pueden ser enlazados posteriormente y esos suplementos, que posiblemente sigan en el ordenador, ya no están al alcance de los navegantes. Por eso es que, cuando hay algún artículo o reportaje interesante - lo que es subjetivo . conviene subirlo a Internet. Yo tengo unos pocos reportajes que iré subiendo en los próximos días.

El de hoy es un reportaje de Guillermo Soler titulado Los ojos electrónicos del Puig Major publicado el 15 de mayo de 2011 que cuenta la historia de la estación norteamericana de rádares ubicado en la cima de la isla como Red de Alerta y Control Aéreo.

reportaje

Hacia 1955, la tranquilidad del Puig Major fue rota por la presencia de personal y excavadoras, bajo dirección de ingenieros militares norteamericanos, con la misión de abrir una carretera entre la base de la montaña y su cumbre. [...]

Conseguida una base de asentamiento amplia, se aplanó el terreno, iniciándose la instalaciones de la Estación de Alerta y Vigilancia número 7. Construido el asentamiento proyectado, quedan instalados los radares de vigilancia y altura AN-FPS 100 y AN-6, trasladados por piezas y montados, por técnicos de la US Air Force, en ocasiones bajo condiciones meterológicas adversas [...] La estación de radar pasa a ser operativa, con personal militar estadounidense, en julio de 1960. Con motivo de su viaje a Mallorca en mayo de ese año, la cual no visitaba desde 1947, el general Franco inauguró las instalaciones del Puig Major, subiendo en coche hasta su cumbre.

Hasta llegar al momento presente, el EVA 7, hoy Escuadrón de Vigilancia Aérea 7, ha pasado por diversas fases y circunstancias. Nada más comenzar oficialmente a controlar un amplio espacio del Mediterráneo Occidental, y por ende, una neurálgica zona del Flanco Sur de la OTAN, con unos cuatrocientos kilómetros de radio de acción, se inicia la preparación de personal del ejército del Aire español en esa materia. A finales de 1964, la operatividad de los equipos de aviso y control electrónico del espacio aéreo nacional pasa a responsabilidad española. Lo mismo sucede con edificios, instalaciones y equipos, tras firmarse la recepción del conjunto, en enero de 1965. Aunque la presencia militar norteamericana se reduce a un pequeño destacamento, no es hasta 1993, cuando desaparece dicha presencia militar, pasando, simultáneamente, a manos españolas la estación de comunicaciones troposféricas. Se dice que dicha estación fue de las primeras en captar la llegada del hombre a la Luna, el 21 de julio de 1969. Hito importante de esta unidad es el pase del sistema manual de control al automático, iniciado en 1970 y culminando en 1977, al integrarse los radares, ocultos por las conocidas popularmente en la isla ‘bolles del Puig Major’, en el programa Combat Grande I, basado en lo que en aquel momento era un nuevo sistema de defensa aérea. El dispositivo se centralizó en el Centro de Operaciones de sector del Ala de Alerta y Control ubicado en Torrejón de Ardoz. A partir de ese momento, toda la información que producen los radares de los Escuadrones de Vigilancia Aérea española, incluido el del Puig Major, se envían a la mencionada unidad madrileña.

Guillermo Soler: Los ojos electrónicos del Puig Major (La Almudaina, 15/05/2011)

Historias interesantes y datos que conviene conocer un poco y tener a mano. Posiblemente sólo la prensa cuente estas historias que, al no estar enlazables, conviene recogery guardar.

De Kalendarios de mano y Guías de forasteros

fabian | 05 Desembre, 2011 16:07

La expresión "Guía de forasteros" la desconocía hasta que encontré la Guía de forasteros en las islas Baleares (1851). Me extrañó el título "Guía de forasteros" por su imprecisión; no tanto el contenido que sería un "Quién es quién" actual.

Si se escribe "Guía de forasteros" en el buzón del Google aparecen multitud de Guías de forasteros, muchas de España, Madrid preferentemente, aunque también de otras provincias; pero también de muchos países de habla hispana. Perú, Cuba, etc. La de las Islas Baleares es sólo una más entre una gran cantidad que se impremieron en los siglos XVIII y XIX.

No he encontrado ningún texto que estudie la historia de este tipo de libros; alguna noticia aquí y allá. Y, sin embargo, parece que sí se han realizado estudios sobre ellos, especialmente en México y en Madrid. Parece que quien inició este tipo de libros fue un tal Antonio Liñán y Verdugo que, hacia 1620, publicó "Guía y avisos de forasteros", una serie de historias noveladas basadas en consejos de conducta y que pondera las virtudes del civismo (ver: La guia y avisos de Forasteros de Antonio Liñán y Verdugo y El filósofo de aldea de Baltasar Mateo Velázquez (1935) de J. A. Van Praag).

Pero me resulta dudoso que esos "Quién es quién" de los siglos XVIII y XIX tengan una procedencia tan temprana.

En el siglo XVIII, uno de los cartógrafos más afamados en España fue Tomás López y algunos de sus mapas y planos aparecieron publicados en las "Guía de forasteros" de Madrid. En el libro de Antonio López Gómez, Carmen Manso Porto, titulado Cartografía del siglo XVIII: Tomás López en la Real Academia de la Historia (Real Academia de la Historia, 2006), leo:

10. MAPAS DE TOMÁS LÓPEZ PUBLICADOS EN EL KALENDARIO MANUAL Y GUÍA DE FORASTEROS EN MADRID

LA GUÍA DE FORASTEROS

Este apartado del catálogo comprende doce mapas y planos de Tomás López, en pequeño formato, incluidos en el Kalendario manual y guia de forasteros en Madrid. Esta publicación anual fue fundada en 1722 por Luis Félix de Miraval y Spinola, quien ese mismo año recibió el titulo de marqués de Miraval, aunque el autor de la primera guia fue su secretario y contador Gaspar de Ezpeleta. En ella figuran las noticias del calendario, como el santoral, los días de gala de la Corte y las efemérides sobre las cortes europeas, además de los datos propios de una «guía de forasteros», que ofrece a sus lectores «los detalles de la organización política, las dependencias superiores del Gobierno y Administración del Estado» y «las señas de la habitación de cada funcionario». Se trata, pues, de un «librillo de faltriquera» que contiene «el inventario abreviado de la Monarquía y de sus instituciones administrativas». Con el paso de los años se fue ampliando su contenido. Desde 1774 le acompaña el Estado militar de España, con portada propía. Entre 1722 y 1734 se llamó Kalendario particular y desde 1735 hasta 1838 Kalendario manual [En 1818 se cambia la grafía: Calendario en lugar de Kalendario - de una Nota]

[...] La Biblioteca de la Real Academia de la Historia posee una colección del siglo XVIII (desde 1723) y otra de! siglo XIX. Gran parte de la primera fue adquirida por la Corporación en 1794. En efecto, en la junta académica de 13 de junio se presentó «una colección completa de Guías de forasteros, desde su origen hasta el año próximo pasado, por el precio de 160 reales de vellón», y se acordó «se tome sin pérdida de tiempo, despachándose el correspondiente libramiento y que se coloque en parage reservado en nuestra Biblioteca, sacándose cédula para el índice, con la nota de que faltan las del año 1727 y 1728. que se procurarán adquirir». En 19l2, Juan Pérez de Guzmán y Gallo estimaba esta colección como la más completa, pues faltaban las de los años 1722, 1726 y 1727.

Destacaba también las de la Real Biblioteca, Biblioteca Nacional, Biblioteca del Instituto de San Isidro, Biblioteca del Congreso de los Diputados y Biblioteca Municipal de Madrid. Carmen Lafuente Niño dio a conocer las de la Biblioteca Histórica Municipal y Hemeroteca Municipal. Mas recientemente, Francisco Aguilar Piñal hizo un estudio y catálogo de la colección del siglo XVIII, donde se citan los ejemplares conservados en esas y otras bibliotecas españolas.

Antonio López Gómez, Carmen Manso Porto: Cartografía del siglo XVIII: Tomás López en la Real Academia de la Historia, págs. 547 - 548

Así pues, las Guías de forasteros se fueron llenando de datos, informaciones, mapas, planos. Me resulta muy dudoso el que estas informaciones tuvieran como destinatario a "los forasteros", pese al título de las guías. El hecho está que su título se transformó a partir de 1873:

Título: Guía oficial de España
Datos de edición: Imprenta Nacional
Tipo de Documento: Prensa y Revistas
Materia: España - Directorios

Subtitulado "anuario histórico, estadístico, administrativo", este directorio oficial da cuenta de la organización política y administrativa del país, siendo continuadora de la Guía de forasteros en Madrid (1838 - 1872), que a su vez lo era del Kalendario manual, que había empezado a publicarse en 1722. La primera edición con este título es bianual, correspondiendo a los años 1873 - 1874. Con las mismas características que su antecesora, cada edición supera generalmente el millar de páginas, y al final de cada una incluye un índice de materias, así como otro alfabético de los nombres que ocupan los diferentes cargos o títulos de las diversas instituciones, que llega a superar los dos centenares de páginas. Comienza con el calendario y otros datos, como pueden ser las ferias y mercados, incluye también reseñas históricas de los organismos e instituciones, ofrece la relación de las familias reinantes y jefaturas de los estados europeos, dedicando la mayor parte de sus páginas a la estructura organizativa del Estado español (casa real, cámaras legislativas, ministerios, cuerpo diplomático, diputaciones, ayuntamientos, administración de justicia, ejército, marina, etc.), de las instituciones de todo tipo (Banco de España, Casa de la Moneda, academias, museos, bibliotecas, centros de enseñanza, establecimientos, corporaciones, asociaciones, etc.), así como del estado de la nobleza y títulos nobiliarios. Asimismo ofrece datos estadísticos, demográficos, disposiciones vigentes, etc. Suele incluir al comienzo de cada una de ellas las litografías de los reyes de España y en alguna ocasión un mapa del país. En suma, representa una base documental para el conocimiento de la organización de la vida oficial española. Destaca el estudio que sobre la misma guía, que empieza a publicar a partir de la edición de 1912, realizado por Juan Pérez de Guzmán. Desde 1931 a 1934 no se publicó, editándose la de 1935, con la documentación básica administrativa y política de la II República Española. Como continuadora de esta guía se considera la publicación Grandezas y títulos del Reino, que a partir de 1956 comienza a editar el Ministerio de Justicia, una vez que se restablece en 1948 la legislación nobiliaria española que había quedado suspendida en 1931.

BNE: Guía oficial de España

Ahora convendría saber cuántas "Guías de forasteros" se publicaron en las islas. En la Biblioteca Pública ya alguna de Madrid, mas ninguna hay de las Islas Baleares.

Tercer centenario de la Biblioteca Nacional de España

fabian | 01 Desembre, 2011 15:42

La Biblioteca Nacional de España cumple trescientos años y lo celebra con un lema: "300 años de la BNE. Es tuya" y toda una serie de actos desde el día 13 de este mes hasta diciembre del 2012.

"Es tuya", dice el lema y desde la lejanía siento que sí y que no. Que no porque Madrid está muy lejos y que sí porque desde esta bitácora he expuesto algunos de los contenidos que esa biblioteca contiene, ya mapas de Mallorca, ya alguna de sus exposiciones, lo que no me ha sido posible con bibliotecas más cercanas. Las distancias, cercanías o lejanías, ya no se pueden medir en kilómetros sino en alguna medida relacionada con la comunicación. Necesitaría un nuevo parámetro que midiera la comunicación y en ese parámetro entraría si tiene una web activa y, sobre todo, dinámica que no sólo anuncie, sino que ofrezca información mediante documentos varios, ya de texto, ya vídeos o, incluso mejor, en todos los lenguajes - texto y audiovisual - Y creo que la BNE está en el buen camino y, por tanto, aunque nunca haya atravesado el lindar de su puerta, sí es algo mía.

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La institución cultural más antigua del país, fue fundada por Felipe V, quien quiso que los libros y las riquezas artísticas pasaran a disposición general pública para convertirse en instrumentos de renovación de la cultura nacional. El proyecto de fundación de la Biblioteca, preparado por el confesor del monarca y primer director Pedro Robinet, fue aprobado el 29 de diciembre de 1711. La que fuera “Real Librería” (Biblioteca Nacional en 1836), celebra hoy su Tricentenario en su espléndida madurez, con la mirada puesta siempre en el futuro.

Aquí mostramos la historia, sus grandes joyas, la compleja maquinaria que nunca se detiene al servicio de los sonidos, las imágenes y las palabras; pero por delante está la innovación, las nuevas tecnologías, la constante adaptación al tiempo que está por venir.

La conmemoración del Tricentenario de una de las más importantes bibliotecas nacionales del mundo requiere la implicación de toda la sociedad. Con la exposición La Biblioteca Nacional de España: 300 años haciendo historia, la Biblioteca no sólo abre sus puertas sino que sale al encuentro de los ciudadanos y así lo hará a lo largo de doce meses a través de congresos, conferencias, conciertos, exposiciones… El Tricentenario es un “acontecimiento de excepcional interés público” que dejará huella en la institución y en la sociedad española porque siempre han ido de la mano y porque la BNE, es tuya.

300 años de la BNE, una mirada al porvenir

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Yo creo que el camino que se abre a las bibliotecas (y a todas las entidades relacionadas con la cultura) aparece claro: conferencias grabadas y en YouTube, textos digitalizados - aunque debieran ir acompañados de explicaciones, artículos que lo traten, indicaciones de sus características y algún estudio sobre su circunstancia y efectos. Comunicación, información que traspasen las paredes, los límites del aquí y del ahora. Actualmente se puede, existen los medios, que la voluntad no falle.

Y es verdad que no sólo las instituciones han de ser copartícipes en esta ¿revolución? en que los contenidos de las bibliotecas (y de las instituciones culturales) pueden llegar hasta los ciudadanos, sino que también nosotros podemos hacernos nuestras las bibliotecas mediante la participación en estos medios tecnológicos hoy día disponibles, ya haciéndonos eco de las actividades, de los documentos que se ofrecen, participando mediante comentarios, etc. Es el camino para que las bibliotecas sean mías y nuestras.

Felicidades a la BNE y ojalá llegue a ser de todos.

Guía de forasteros en las islas Baleares (1851)

fabian | 30 Novembre, 2011 15:46

Me ha resultado sorprendente esta Guía de forasteros en las Islas Baleares para el año de 1851 de 124 páginas.

portada

  • Title Guía de forasteros en las Islas Baleares para el año de 1851
  • Publisher Imprenta Balear, 1851
  • Original from Library of Catalonia
  • Digitized Google Books 10 Jun 2008
  • Length 124 pages

Es un libro de nombres; ahí están todos los nombres de las personas que tenían cargos en las instituciones públicas, eclesiásticas y militares. Que como forastero desconocías quién era el tesorero de la Contaduría de la Hacienda Pública, pues nada, consultabas esta guía y ahí lo tienes, D. Francisco de Aguilera. ¿Que no sabes el nombre de los inspectores de la Administración de Fincas del Estado, o del Jefe del Cuerpo de Carabineros del Reino?, pues nada, en esta guía lo encuentras.

¡Qué raros debían ser los forasteros en las islas Baleares de 1851!

Grabados xilográficos en el libro de J.Mª. Bover 'Varones Ilustres de Mallorca'

fabian | 29 Novembre, 2011 18:33

Abro este escrito de hoy con una Q oscura, en la noche semi-iluminada por la luna, con un mar tranquilo, un velero en la lejanía y un faro que no da luz. El texto es pesaroso, habla de hombres célebres perseguidos por la envidia y la "Q" aparece triste en el cielo nocturno, bajo el retrato de uno de los Hijos Ilustres de Mallorca que murió asesinado por turbas que le acusaban de haber subido los impuestos o tasas del vino. (La Q triste)

¿Se podría escribir una entrada en un blog enlazando imágenes de un libro?

Selecciono un marino, Antonio Barceló. Bajo su retrato, la letra capital es una "B" que aparece en primer plano. Tras ella, un tridente, unas banderas, el casco de una embarcación visto con la proa adelante. Unas redes aparecen en el muelle a la izquierda. Al fondo, sobre el mar, un navío de tres palos con velas y banderolas enarboladas; a la derecha la costa con un castillo en la altura. "Bien puede la fama eternizar los nombres de sus hijos mas predilectos é inscribir en las aras de sus templos los de aquellos hombres célebres que fueron terror de las lunas berberiscas, azote de corsarios y perseguidores irreconcicliables de los bajeles argelino." (La "B" de Antonio Barceló).

A partir del siglo XIX se desarrolló el libro ilustrado en sentido moderno, con un diseño que llega hasta nuestros días. La década de los cuarenta fue una época en que la actividad editorial, identificada con el costumbrismo romántico, alcanzó un mayor apogeo. La ilustración adquirió un desarrollo muy superior al que había tenido hasta entonces. En los siglos precedentes los procedimientos técnicos y la misma concepción de la ilustración no permitían pensar en una perfecta equivalencia entre texto e imagen. A partir del siglo XIX, la xilografía a contrafibra y la litografía permitieron una representación más directa y verosímil de lo literariamente narrado. Sin embargo, si ojeamos las imágenes de la época nos damos cuenta de que más que una mera transposición o traducción de textos literarios, se trata de auténticas creaciones. Esto es lo que ocurre con las xilografías que ilustran los dos tomos de la obra de Joaquín María Bover y Ramón Medel, Varones ilustres de Mallorca, publicados entre 1847 y 1849 en la imprenta palmesana de Pedro José Gelabert.

En cada una de las contraportadas se refleja que la obra fue adornada con retratos grabados en madera por A. Martínez. Hecho insólito, según Fontbona, si se tiene en cuenta que en estos momentos la xilografía seguía gozando de una consideración menor en el conjunto de las artes gráficas. Sostiene, además, la posibilidad de que el tal Martínez fuera el mismo que grabó la cabecera de la revista El Genio, dirigida en Barcelona por Víctor Balaguer, puesto que las dos obras reflejan un estilo similar, de incisiones amplias e indecisas aunque de trazo siempre preciso.

grabados

Aparte de estos grabados xilográficos de A. Martínez en el libro Varones Ilustres de Mallorca (Imprenta de Pedro José Gelabert, 1847) de Joaquín María Bover, quería probar la posibilidad de enlazar determinada página, lo cual es posible en los libros de Google Books añadiendo a la URL la siguiente variable: pg=PA100, en caso de querer abrir el libro por la página 100. Las variables se añaden mediante el símbolo & (and).

Es Miquela Forteza Oliver quien nos orienta sobre estos grabados del libro de "Varones Ilustres de Mallorca" en el artículo "Las xilografías que ilustran la obra Varones Ilustres de Mallorca", publicado en el Boletín de la Sociedad Arqueológica Luliana (BSAL) del año 2003.

Según indica el artículo, son 143 los grabados, 105 son retratos y el resto letras. De las 143 matrices se conservan 69, unas en la Colección Guasp y otras en la Colección Pieras (del Museo de Mallorca).

grabados

Ya hemos señalado que la biografía de cada varón comienza con una letra inicial historiada. Pues bien, cada inicial es una creación en sí misma, una verdadera alegoría simbólica configurada por diferentes motivos alusivos al propio personaje o a su historia.

En ocasiones la inicial incluye atributos relativos al oficio del personaje como es el caso de las letras correspondientes a los varones que destacaron, a modo de ejemplo, en el oficio de la navegación, las cuales están configuradas habitualmente por un navio o algún motivo relacionado con la actividad naval. Esto ocurre con las que encabezan la biografía del corsario y teniente general de la armada Antonio Barceló; la del marino de guerra José Rodríguez de Arias [pág. 676)] o la del navegante Jaime Ferrer [pág. 484]. Igualmente, las letras iniciales de los que destacaron por su faceta artística exhiben atributos relacionados con dicha actividad, como es el caso del célebre pintor Guillermo Mesquida [pág. 616]

En otras ocasiones la letra está más personalizada, ya que encierra en su composición, junto a otros atributos relacionados por lo común con el protagonista, el escudo de armas de su familia, tal es el caso de las iniciales correspondientes al cronista Gerónimo Alemany y Moragues [pág. 18], la cual muestra, entre un paisaje de palmeras, su consabido escudo: tres alas encarnadas con las puntas hacia arriba, colocadas una, dos, en un campo de oro; la del capitán general de Mallorca Antonio Alós y Rius [pág. 22] que incluye, entre una serie de objetos relativos a su profesión, un ala blanca con la punta hacia arriba y un oso negro, en un campo de plata; la letra correspondiente al religioso de la orden de los mínimos Juan Alzina [pág. 49] incluye asimismo su correspondiente escudo: una encina arrancada de su tronco, en campo de oro; o la de Jaime I [pág. 513], que toda ella está configurada por el escudo de la Corona de Aragón.

En definitiva, tanto los retratos como las iniciales se crearon expresamente para ilustrar dicha obra, siendo estas últimas magníficas alegorías dignas de ser estudiadas una a una y en profundidad, ya que en sí mismas contienen información interesante para distintas ramas del saber.

Miquela Forteza Oliver: "Las xilografías que ilustran la obra Varones ilustres de Mallorca" (BSAL, año 2003)

'Los orígenes de la imprenta en Mallorca', libro de Miquela Forteza

fabian | 28 Novembre, 2011 17:55

Temo que me va a ser difícil hablar un poco de esta obra "Los orígenes de la imprenta en Mallorca" (ed. Lleonard Muntaner, col. Objeto Perdido, 2011) de Miquela Forteza pues yo me abalanzaría directamente hacia sus contenidos, las tres primeras imprentas que hubo en Mallorca. En esta obra no sólo encontramos las fechas en que existieron, su localización en el plano de Palma, la relación de las obras conocidas que imprimieron, aquellas de las que queda aún algún ejemplar, y aquellas otras hoy desaparecidas o de paradero desconocido, pero de las que ha quedado alguna noticia de su existencia, indicándonos la autora en qué biblioteca o archivo están las que han permanecido a lo largo de estos siglos. Hace, además, un análisis de los elementos icónicos que presenta cada obra, señalando sus semejanzas con otros de distinta procedencia y analizando sus relaciones. Quiero decir con todo esto que la obra es muy rica en indicaciones y detalles.

El libro presenta una parte textual, explicativa, en la que toman importancia no sólo las obras de los tres impresores, sino también, en un subdiscurso que reaparece en los momentos oportunos, de los analistas que han tratado cada obra y, en su caso, del hallazgo de la obra. Hay también, una parte icónica, de imágenes, riquísima, con sus pertinentes indicaciones.

La obra en sí, tras un Prefacio titulado "Con nombres y apellidos" de Antonio Bernat Vistarini, presenta, en su parte textual, los siguientes capítulos:

libro

  • Introducción
  • Sobre los orígenes de la imprenta
  • La primera manifestación impresa mallorquina: la Bula de indulgencias de la Santa Cruzada para la defensa de Rodas (c.1480)
  • La imprenta de Nicolau Calafat y Bartomeu Caldentey (1485 - 1490)
  • La imprenta de Fernando Cansoles y Villarroel (1549 - c.1600)
  • La imprenta de Gabriel Guasp I (c.1576 - 1593)

Realmente la Bula para la defensa de Rodas no entraría en el tema de la imprenta, pues es una impresión xilográfica de una sola pieza que no utiliza los moldes tipográficos propios de la imprenta; sin embargo, su inclusión en el libro es yo creo obligada, además de enriquecedora. Se encontró en Ibiza, quizás en la primera década del siglo XX, y fue adquirida por la Biblioteca de Cataluña. Se desconoce el autor, pero se atribuye a Juan Jobin, un grabador de naipes y estampas que vivía en Mallorca hacia 1480.

Son muchas las informaciones que, todas documentadas, presenta este libro; ya por ejemplo, las peticiones a las autoridades de que no pudieran importarse ejemplares de los libros que en Mallorca se imprimían procedentes de otras impresiones foráneas, peticiones que eran aprobadas. La imprenta desde su inicio era fundamentalmente, un negocio y el mercado del libro muy competitivo y con rivalidades entre libreros. Así, una de las publicaciones de la primera imprenta, la de Calafat y Caldentey, fue el "Breviario mallorquín", en Latín, publicado en 1488 del que, hasta que en 1948 se hallaron unas pocas páginas, sólo existían algunos testimonios sobre su existencia; uno de ellos, el de un librero que intentaba denigrar el impreso en Mallorca ya que prometía, más barato y de mejor calidad, otro importado desde Venecia; de resultas de estas acciones, un grupo de mallorquines elevó una Súplica a la autoridad solicitando que no se permitiera la entrada de breviarios impresos fuera de Mallorca. Este breviario era la tercera obra editada en la isla.

El tema de los grabados y letras capitulares, así como de los ornamentos de las portadas, merece la atención y Miquela Forteza nos dirige la mirada hacia ellos con una parte gráfica importante en este libro. El intercambio de grabados y elementos decorativos parece que era muy frecuente entre impresores, así como la copia con variaciones de algunos motivos como orlas, columnas, etc. que fueron creando la iconografía en los libros. La autora, en el siguiente fragmento, nos habla de una imagen de la Virgen que dio lugar a distintas opiniones por los especialistas. Alemany (Luis Alemany Vich), en 1952, realizó el catálogo de obras impresas por la imprenta de Cansoles:

grabado

Alemany incluye además en el catálogo dos imágenes de Nuestra Señora de Lluc estampadas en una hoja de papel que mide 41*30 cm. (160) La estampa de la izquierda presenta a la Virgen con la cabellera suelta y vestido flordelisadoi (imagen 7). (161) Se nos muestra entronizada con el Niño Jesús en brazos, bajo un arco gótico sostenido por dos columnas estriadas manuelinas, según Llabrés, poco habituales en Mallorca. (162) Es por ello que supone que Fernando Cansoles se la compró al impresor valenciano Juan de Mey poco antes de establecerse en la isla en 1540. (163) Vicente Furió opina que no es la Moreneta de Lluc porque no aparece de pie como es habitual, (164) mientras que Llabrés cree que representa a alguna imagen de la Virgen del Puig de Valencia. (165) En la estampa de la derecha figura una vista panorámica del camino de Lluc con sus siete cruces o humilladeros, levantados a fines del siglo XIV por Lorenzo Tosquella, que marcan el largo empedrado del monasterio (imagen 8). Están representados asimismo varios peregrinos y un ciervo entre la segunda y tercera cruz. La imagen de la Virgen figura en un cuadro situado en la parte alta del grabado. Se nos muestra bajo una arcada clásica, de pie con el Niño en brazos y flanqueada por dos ángeles candeleros.

grabado

Bueno, pues una interesantísima obra "Los orígenes de la imprenta en Mallorca", de éstas que hay que leer varias veces en distintos plazos de tiempo debido a la gran cantidad de información, tanto textual como de imágenes, que aporta.

De xilografías en la impresión mallorquina del siglo XIX

fabian | 24 Novembre, 2011 18:30

La mañana invitaba a pasear. Al pasar por una librería los ojos se me han ido tras el nuevo libro de Miquela Forteza: Los orígenes de la imprenta en Mallorca, así que lo he comprado, pero aún no lo he leído. Las palabras del título me han recordado el libro de Juan Martínez Val Gutenberg y las tecnologías del arte de imprimir (en pdf) pues la imprenta le llevó a la ruina, tal como en Mallorca ocurrió con Calafat, el primer impresor de la isla.

Miquela Forteza Oliver tiene algunos artículos on line que son muy interesantes. Como voy recogiendo enlaces a libros del siglo XIX, indicaré dos: "Las xilografías que ilustran la obra Varones ilustres de Mallorca" (BSAL nº 59, 2003) y "Xilografías foráneas durante el siglo XIX en Mallorca" (BSAL nº 57, 2001). Hoy me referiré sólo a este último.

Yo utilizo la palabra genérica "grabado" tanto si son xilografías como litografías u otras técnicas. Pero cuenta el artículo que la palabra "xilografía" nació en el siglo XIX, con el significado de "grabado en madera", pero referiéndose a la técnica conseguida a finales del siglo XVIII, llamada "grabado a la testa", en contraposición a la técnica anterior "grabado al hilo". Posteriormente, ambas técnicas se englobaron en la misma palabra "xilografía".

Como vemos, la madera puede cortarse de dos formas distintas, lo que da lugar a dos modalidades de grabado en madera muy diferentes. Cuando la matriz se obtiene cortando verticalmente los troncos del árbol elegido, de tal manera que el grano sea lateral o de corte a fibra, recibe el nombre de grabado al hilo o entalladura. De esta forma se consiguen fibras longitudinales que dan cuerpo al material pero que, por contra, conforman vetas de diferente dureza que obligan, muchas veces, al grabador a desviar la trayectoria dibujística. Para esta modalidad son necesarias maderas resistentes pero fáciles de trabajar mediante herramientas vulgares como las gubias, los cuchillos y los cortaplumas, como el peral, el cerezo o el nogal, entre otras. Esta técnica tradicional de grabado, que se utilizó con exclusividad hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XVIII, no permite la realización de dibujos extremadamente detallistas ya que se corre el riesgo de estropear el grabado después de unas pocas impresiones. Es por este motivo que las estampas antiguas tienen un aspecto poco refinado y un tanto tosco ya que están realizadas mediante líneas gruesas y simples.

Hacia la segunda mitad del siglo XVIII, no se conoce la fecha con exactitud, un grabador descubrió una nueva forma de tallar la madera, a contrafibra, o sea, horizontalmente o a rodajas. No obstante, fue el grabador inglés Thomas Bewick, nacido en las cercanías de Newcastle en 1753, quien desarrolló esta nueva fórmula. A esta nueva modalidad de grabado se la denominó a la testa o simplemente xilografía. La principal diferencia respecto al sistema anterior es que la madera se talla con buriles en el grano terminal y no en el lateral. La madera cortada de este modo consigue un grado de dureza mucho mayor y permite la utilización de herramientas más especializadas, como formones y todo tipo de buriles que facilitan la labor del artesano o artista, quien consigue de forma fácil y sencilla mayores efectos plásticos, lumínicos y cromáticos. Esta nueva modalidad posibilita unos resultados mucho más refinados y uniformes sin estropear la madera. El grabador puede trabajar el taco con mayor libertad y en todas direcciones, lo que le permite conseguir un detallismo similar al conseguido mediante la técnica calcográfica, pero con la ventaja que el buril no deja rebabas sobre la madera.

Esta nueva técnica, que entró en España hacia 1830, era más dificultosa y en Mallorca no hubo artistas que la utilizaran, por lo que los impresores recurrieron a xilógrafos foráneos.

grabado

Como es lógico suponer el paso a la utilización de la técnica del grabado a la testa exigió un largo aprendizaje a los grabadores. Ese fue uno de los motivos esenciales por los que escasearon durante el siglo XIX en Mallorca los xilógrafos autóctonos, a diferencia de lo ocurrido en otras épocas. Ello obligó a los impresores a tener que recurrir con frecuencia a grabadores foráneos. [...]

Además, se da el caso que en las colecciones mallorquínas conocidas hasta el momento, (12) la gran mayoría de xilografías firmadas del siglo XIX lo están por grabadores foráneos, especialmente por grabadores catalanes o establecidos en Cataluña.

(12) Hasta el momento hemos inventariado la Colección Guasp, propiedad de los hermanos Capllonch- Ferrá que cuenta con unas 1590 matrices xilográficas, actualmente depositadas en la Celda Municipal de la Cartuja de Valldemosa; la Colección Arrom compuesta por 384 moldes xilográficos que se hallan en el Museu de Mallorca, propiedad del Govern Balear; y las colecciones de Miquel Font, de Pep Sitjar, de San Felipe Neri y la de la Imprenta Pizá.

El interesante artículo continúa con el estudio sobre esos grabados y sus autores. Pero, para mi intención de recoger de Internet libros y noticias sobre ellos, me parece suficiente la información seleccionada. Otro día, cuando ya lo haya leído, hablaré de este nuevo libro de Miquela Forteza.

Carta del Dominio Público de Europeana

fabian | 23 Novembre, 2011 15:57

Abril del 2010. Europeana, Biblioteca Digital Europea, publicó un documento con el título de Carta del Dominio Público. La traducción que se hizo a la Lengua Española tiene rasgos sorprendentes, casi hilarantes: "Poseer un dominio público saludable y próspero es esencial para el bienestar económico y social de toda la sociedad", dice en su comienzo. Pero si se piensa un poco, un Dominio Público real y actualizado, no sé si llega a afectar al "bienestar económico y social", pero, en determinadas condiciones, sí enriquece la vida cultural de la sociedad.

La digitalización de documentos (libros, planos, mapas, etc.) y su puesta en Internet, de manera que esté al alcance de todos es un paso cultural importante, posiblemente no totalmente suficiente, pero sí imprescindible. Su complemento sería que todo ese patrimonio fuera conocido por la población, actualizado o comentado en revistas, bitácoras, webs, etc.

El Dominio Público alcanza rasgos sustanciales con la digitalización y su puesta al alcance de la gente. Son la digitalización y su existencia en la Red los que potencian extraordinariamente este patrimonio que, en principio, nos es muy desconocido. Será después la labor de difusión que se haga con ellos por la que podrá llegar a la ciudadanía. Hay una etapa anterior y que no acaba, sumamente importante, y es la que han hecho y hacen y deberán seguir haciendo las bibliotecas, los archivos y museos de resguardar, catalogar y tener a punto los documentos originales. Pero su acercamiento al público ya no tiene que ser necesariamente directo, en presencia física, en el aquí y ahora tan dificultoso, sino que también puede ser realizado por medios telemáticos, rompiendo esos condicionantes de lugar y tiempo.

La Carta del Dominio Público tiene expresiones curiosas, a veces poéticas como cuando llama "instituciones de la memoria" a las encargadas de conservar ese patrimonio cultural; otras veces la expresión es oscura al utilizar la palabra "conocimiento" referida a los documentos o al llamarlos "material en bruto"; aún así, es un lenguaje entendible pese a que es indicativo de ese salto que hay entre el documento en sí y su conocimiento por los ciudadanos, es decir, la necesidad de mediaciones que acerquen el contenido documental a las personas, su difusión, posible actualmente gracias a Internet.

Es verdad que algunas instituciones y empresas están llevando a cabo una buena labor de digitalización y de información sobre ella. En España, la Biblioteca Virtual Cervantes, la Biblioteca Nacional, o, sobre todos, la empresa Google Books. Con todo, creo, sería conveniente que muchas otras instituciones se involucraran en estas acciones de acercamiento del patrimonio cultural a los ciudadanos, a veces digitalizando - por ejemplo, no hay digitalizada ninguna obra de Marian Aguiló o de Antonio Frates, por indicar dos autores relacionados con Mallorca - y, especialmente, difundiendo. Por otra parte, ni siquiera hay ningún catálogo de las obras pertenecientes al Dominio Público, ni de Mallorca ni de España. Y de la labor de difusión realizada por las instituciones de las islas, no puedo hablar pues me da la impresión que ni se han enterado.

¿Por qué es importante el dominio público?

El dominio público es el material en bruto a partir del que se deriva nuevo conocimiento y nuevas obras culturales. Poseer un dominio público saludable y próspero es esencial para el bienestar económico y social de nuestras sociedades. Mucho del conocimiento mundial, por ejemplo, la Enciclopedia de Diderot, las pinturas de Leonardo de Vinci, las leyes de movimiento de Newton, forman parte del dominio público. La sociedad reutiliza, reinterpreta y reproduce continuamente material en el dominio público y desarrolla, de esta manera, nuevas ideas y produce obras. Las nuevas teorías, inventos, obras culturales y similares son fruto, en parte, del conocimiento y la creatividad de trabajos producidos en siglos anteriores.

El dominio público en la era digital

Internet permite el acceso a parte del conocimiento y creatividad digitalizados en una medida concebida como imposible antes de su creación. Es el impulsor de esfuerzos de digitalización a gran escala que cambiarán en su esencia la función de las instituciones del patrimonio cultural y científico. La digitalización de colecciones analógicas crea nuevas oportunidades para compartir y reutilizar conocimiento de manera creativa, incita al ciudadano a explorar y reaccionar frente al patrimonio común siguiendo nuevas vías a las que la legislación común todavía se ha de adaptar. También ha situado en primer plano el tema de derechos de autor para los titulares de nuestro patrimonio cultural y científico. Durante generaciones las instituciones de la memoria han sido las encargadas de preservar el patrimonio para los ciudadanos y permitirles el acceso a éste. Ambas funciones se desempeñaban gracias a la contribución de los ciudadanos, a través de, por ejemplo, el pago de impuestos.

Responsables de la conservación del conocimiento y de la cultura compartidos, las instituciones de la memoria sin ánimo de lucro deberían cumplir la función de clasificar y preservar de manera eficaz las obras del dominio público. Parte de su cometido es garantizar que las obras del dominio público sean accesibles a toda la sociedad, haciéndolas disponibles de la manera más amplia posible. Como guardianes de nuestra cultura y conocimiento comunes, las instituciones de la memoria deben reconocer que su papel es fundamental para permitir la creatividad de los ciudadanos y facilitar los materiales en bruto necesarios para la cultura, ciencia, innovación y crecimiento económico contemporáneos. [...]

Pese a su traducción y su sintaxis, la Carta de Dominio Público señala conceptos importantes. Que sea realmente "Público", sin que ninguna institución ni empresa se lo apropie. Que esté al alcance de los ciudadanos de manera libre, gratuita. Y no sólo que esté al alcance, sino algo más que, como me ocurre a mí, al principio me resulta algo extraño:

3. El usuario legítimo de una copia digital del dominio público podrá reutilizar, copiar y modificar la obra. El concepto de dominio público garantiza el derecho de reutilización, modificación y reproducción; derecho que no ha de verse limitado por medidas contractuales y/o tecnológicas. Cuando una obra ha entrado a formar parte del dominio público, dejan de existir bases legales que impongan restricciones al uso de esa obra.

Es el tercer y último punto de las "Bases para un Dominio Público saludable" de la Carta.

Carta del Dominio Público
Europeana: Carta del Dominio Público

Ha pasado más de un año desde que esta Carta se hizo pública. Creo que la única institución que le dedicó unas líneas y un enlace fue la web de la BNE. En Mallorca, ¿quién la podría haber enlazado? La figura legal del Dominio Público no es especialmente conocida. ¿Hay alguna de las varias consellerías dedicadas a lo que llaman cultura que se haya interesado por que los objetos pertenecientes al Dominio Público estén al alcance o nos sean conocidos? Hay muchos autores mallorquines cuyas obras deben ya pertenecer al D.P, como Costa y Llobera (1854 - 1922), desde hace ya diez años; Juan Alcover (1854 - 1926), desde hace 5 años; y tantos otros que nos resultan desconocidos.

Juan Palou y Coll: 'La campana de la Almudaina'

fabian | 22 Novembre, 2011 16:55

La historia de hoy me lleva al teatro del siglo XIX, época en que el teatro era mucho más que una distracción y que hoy, tras el cine y la TV, apenas entrevemos sin poder darnos cuenta de su importancia cultural y , también, social.

El Teatro Principal de Palma era llamado en el siglo XVII "Casa de las Comedias". Es un edificio que ha tenido múltiples restauraciones. En 1858, con el nombre de "Teatro de la Princesa" fue reabierto y se representó la ópera Macbeth, con música de Verdi basada en la obra de mismo título de Shakespeare; pero en la quinta representación, se incendió el teatro, con lo que volvió a estar en obras, aunque esta vez no por mucho tiempo, pues en 1860, y ahora con el nombre de "Teatro Príncipe de Asturias" (nombre que le duraría 8 años) se reabrió con la presencia de la Reina Isabel II y la representación de la obra "La campana de la Almudaina" del político y dramaturgo mallorquín Juan Palou y Coll (1828 - 1906).

Dejo la palabra a Miguel de los Santos Oliver quien, hablando de la Crítica Literaria de Guillermo Forteza, pasa a hacerlo sobre la obra de Palou y Coll:

Nada tendrá, ni ha tenido que descontarse todavía de la colección de sus obras [de Guillermo Forteza], editadas ahora sólo en la parte crítica, ni aun de aquellos artículos en que con tanta facundia y habilidad se ocupaba de "La campana de la Almudayna" o de "La espada y el laúd", con motivo de su estreno, y ponía en su punto el mérito, por todos los contemporáneos reconocido, de su amigo del alma don Juan Palou y Coll. Puede decirse que entre todos los poetas baleares es el único cuyo nombre ha logrado traspasar los límites del archipiélago, merced al éxito embriagador que alcanzó en Madrid el primero de aquellos dramas, no por solitario menos grandioso. Recuérdase aún con entusiasmo aquella noche del 3 de noviembre de 1859, en que un verdadero delirio se apoderó del público, y para buscar un triunfo semejante en nuestra escena, tendríamos que remontarnos hasta el estreno de Los amantes de Teruel El drama, junto con el nombre del autor, recorrió todos los teatros de la Península y muchos de la América española y llegó a las aldeas y a los pueblos más humildes, merced a esa fuerza expansiva del género dramático, que es el que de un modo más directo y plástico pone en comunicación al poeta y las masas. La vida de Palou y Coll se reconcentra en "La Campana de la Almudayna". A raíz de su representación la crítica lo examinó con toda prolijidad y la prensa repercutió los ecos de la victoria alcanzada por el antes obscuro joven. Las plumas más notables de aquel período, incluso la del conceptuoso Selgas, se movieron estremecidas por la mágica vibración de "La Campana". Su popularidad, su prestigio, su encanto han llegado hasta nosotros y han dominado incluso en estos días. Fuera, por tanto, tarea tan excusable como fatigosa para el lector la de detenernos en un extenso análisis, cuando se trata únicamente de exponer el desenvolvimiento general de la literatura contemporánea en Mallorca. [...]

Conviene, antes de pasar a otro punto, esclarecer un concepto que ha sido olvidado, injustamente en mi sentir, por cuantos han tratado de "La campana de la Almudayna", incluyendo al mismo Guillermo Forteza. Me refiero al ambiente local, a la fisonomía inconfundiblemente mallorquína del hermoso drama. Acaso los espíritus formularios, que sólo reparan en lo expreso y jamás en lo substancial y latente, han considerado a Palou desligado de toda influencia particularista, y puede que acierten si se limitan a negar el propósito deliberado de seguirla. Mas, por ligero que sea el examen, por somera que resulte la atención prestada a sus escenas, dejando a una parte el vigor dramático, el espectador mallorquín se halla en la plena atmósfera de su tierra, aspira el aroma de sus jardines, siéntese arrullado por el aire de sus ruinas y percibe el eco que retornan sus monumentos. Suenan allí gratamente los apellidos de nuestra crónica y parece que la voz de Mallorca se pierde en lontananza con la fuerza sugestiva del coro en la tragedia griega. Este encanto bastaría por sí sólo a redimirle de las faltas históricas. Si hay infidelidad manifiesta en la manera de presentar los sucesos, hay en cambio el espíritu verdadero de la raza que por cada verso canta y transpira.

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  • Título La Campana de la Almudaina, Drama original en 3 Actos y en Verso
  • Autor Juan Palou y Coll
  • Edición 2
  • Editor J. Rodriguez, 1859
  • Procedencia del original Biblioteca Estatal de Baviera
  • Digitalizado Google Books 6 Sep 2010
  • N.º de páginas 75 páginas

El comentario de Miguel de los Santos Oliver sobre "La Campana de la Almudaina" contiene un párrafo muy largo en relación a los acontecimientos que la obra dramatiza, sobre su historicidad. Se encuentra en la página 139 de su libro La literatura en Mallorca.

Otras dos obras escribió Juan Palou y Coll. Si "La Campana" había sido publicada y estrenada en 1859, "La espada y es laúd" lo fue en 1865 y, años después, en 1901, "Don Pedro del Puñalet".

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  • Título La Espada y el Laud: Drama original en tres actos y en verso
  • Autor Juan Palou y Coll
  • Editor Imp de José Rodriguez, 1865
  • Procedencia del original Biblioteca de Catalunya
  • Digitalizado Google Books 11 Nov 2009
  • N.º de páginas 92 páginas

Desaparece tal carácter, por la índole propia del asunto, en su segundo drama "La espada y el laúd", con tan habilidoso análisis defendido por el autor de las "Aspiraciones cristianas contra el desvío del público", que, si no puede fundarse en la inferioridad de la obra de Palou y Coll respecto de las que entonces abastecían la escena española, se justifica en cierto modo junto a "La campana" por lo que se refiere a la brillantez y felicidad de la invención, aunque hubiese ganado en profundidad psicológica el talento dramático del autor. El ambiente mallorquín vuelve a aparecer en el drama, todavía inédito, "Don Pedro del Puñalet" (del cual no nos parece lícito que se hable antes del estreno, según la costumbre admitida) y en las escasas poesías que Palou ha escrito, como avaricioso de desperdigar su vena esencialmente teatral por cauces que no se prestan tal vez a encerrarla de un modo completo. Con lo que tiene hecho el simpático dramaturgo, deja adivinar lo que hubiera podido hacer entrando de lleno en la región encantada de la gloria, cuyas puertas, en plena mocedad soñadora, tan de par en par se le abrieron. Los afectos domésticos y el amor al terruño natal le retuvieron en Palma, cuando sentía la vocación de un género literario, tal vez el único incompatible con la vida provinciana. Y en efecto, no sé qué de raramente generoso y desprendido encuentro en esta como renuncia de las tentaciones de la fama y del encumbramiento, tan fáciles de poseer por quien como Palou ya los tenía conquistados, que la abnegación del hombre, ante mis ojos, se pone al nivel del mérito del escritor.

Miguel de los Santos Oliver: La literatura en Mallorca.

Conferencias sobre eBooks, derechos, bibliotecas

fabian | 21 Novembre, 2011 18:48

El tema de los eReaders, eBooks, tablets, derechos, Dominio Público, bibliotecas, etc. está de actualidad y no acaba de aclararse.

Dos ciclos de conferencias se han realizado últimamente sobre estas cuestiones. Una en Méjico, en septiembre, titulada Simposio Internacional del Libro Electrónico. Presentan un poco, me ha parecido, el punto de vista de los editores. No tratan el tema del Dominio Público ni el de los libros descatalogadosni otros puntos conflictivos.

conferencias

El segundo ciclo de conferencias se ha dado en Madrid organizado por el Consorcio Madroño que agrupa a las bibliotecas universitarias de Madrid. Los puntos de vista son más plurales y aparecen varios temas conflictivos. Además se comenta la legislación española sobre el tema.Ocho vídeos han subido a la Red:

A cada uno pueden interesarle distintos puntos de estas conferencias. Me ha parecido muy bien la tercera conferencia (que aparece completa en el segundo vídeo) pues explica las diferencias entre un eReader de tinta electrónica y una tablet, además se burla un poco de las pantallas sensibles para los eReader, pues es más préctico un botoncito para pasar las páginas.

Muchos temas son como novedosos, tal es el caso del Dominio Público, pues no hay ni catálogos de él. Parece como si a las "Culturas" (ministerio, consellerías, etc.) no les importara ni interesara el tema.

Las bibliotecas están interesadas sobre los temas de digitalización y préstamos de contenidos, pero la cuestión está muy verde aún y no hay ninguna claridad sobre sus posibilidades. Con todo, alguna biblioteca ya ha empezado a organizar talleres de edición digital. La realidad "no oficial" va muy por delante en todos estos temas.

En torno al Catálogo del Patrimonio de Baleares de Antonio Vives Escudero

fabian | 17 Novembre, 2011 16:19

Este mundo digital es sorprendente por muchas razones. Afortunadamente existen bitácoras que propagan noticias de carácter cultural; es lo que llamo la "función eco", necesaria para que un acontecimiento se propague en múltiples direcciones y nos llegue. Tal es el caso de la noticia que ayer me llegó: El CSIC y el IPCE crean El Portal del Catálogo Monumental de España (1900-1961) (en "Sí a la Historia del Arte").

La noticia indica la creación de una web titulada "El Catálogo Monumental de España" y dice así: "El Catalogo Monumental de España fue un proyecto gestado al inicio del siglo XX para inventariar y describir el patrimonio monumental de cada una de las provincias españolas con objeto de su publicación. Ese proyecto quedó sin concluir pues sólo fueron publicados algunos de los 38 catálogos conservados. Hoy gracias al Portal del Catalogo Monumental de España (1900-1961), todo aquel material conservado en el CSIC, queda disponible en la red".

libro
Portada del cuarto tomo

Entro en este Portal, selecciono Baleares, y me presenta el Inventario de los Monumentos artísticos de España. Provincia de Baleares realizado por Antonio Vives Escudero, con la siguiente indicación:

El 7 de julio de 1904 Antonio Vives Escudero, Académico de la de Historia, solicita al Ministro de Instrucción que le encarguen el Catálogo de Baleares, pues ha vivido muchos años en las islas y tiene realizados diversos estudios sobre sus monumentos por lo que cree que reúne las condiciones apropiadas para ello. Después de pasar por la Comisión, que informa favorablemente la solicitud el 20 de julio de 1904, el Rey firma la R.O. con el nombramiento el 20 de enero de 1905, con un presupuesto de 600 pts. durante 12 meses. La entrega del trabajo se retrasó varios años. De tal manera que el 4 de enero de 1909 el Subsecretario del Ministerio le apremia para que lo entregue a la mayor brevedad posible. Debió de surtir efecto, pues poco después la Comisión emite el informe que es sumamente lacónico. Está firmado por el secretario Antonio Garrido y el presidente Juan Catalina García. Finalmente el Rey lo aprueba el 12 de julio.

Este trabajo de Antonio Vives Escudero consiste en 4 tomos, tres de fotografías y dibujos de los monumentos y uno, dividido en dos volúmenes, con texto manuscrito; todos ellos digitalizados y con la opción de poder bajarlos al ordenador. No se publicó y ha permanecido inédito hasta hoy.

¿Quién fue Antonio Vives Escudero? y ¿Hay referencias, estudios - lo que llamo "estela" - sobre este trabajo? Un primer supuesto: si este trabajo permaneció inédito, posiblemente fuera desconocido y sin referencias posteriores, pero habrá que ver si fue así o no.

Búsqueda: ¿Quién fue Antonio Vives Escudero? El Google es una maravilla pues no solamente recoge informaciones de las páginas web, sino que se introduce en los libros digitalizados y escudriña en ellos buscando la menor información.

Así, Google se introduce entre las páginas del libro La fotografía en la arqueología española (1860 - 1960) y encuentra en la letra pequeña de un pie de foto "Antonio Vives y Escudero (1859 - 1925), numísmata, arqueólogo y coleccionista", así que ya tengo su fotografía.

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También el buscador se introduce en el libro 250 años de arqueología y patrimonio: documentación sobre arqueología y patrimonio histórico de la Real Academia de la Historia : estudio general e índices (Editor: Real Academia de la Historia, 2003) y me muestra el siguiente texto:

Otros personajes de ámbito local ya han sido citados como miembros de la Comisión de Monumentos de Baleares, entre los que merece un lugar destacado Bartolomé Ferrá y Perelló.así como Antonio Ramis y Ramis al que ya nos hemos referido por su importancia como pionero de los estudios prehistóricos. Debemos citar también a Antonio Furió y Sastre en relación con la Academia Mallorquína de Literatura, Antigüedades y Bellas Artes.

Resta citar a aquéllos que intervienen como responsables de la actividad de la Real Academia de la Historia en la documentación, bien contestando las solicitudes presentadas o informando sobre los aspectos históricos o arqueológicos planteados en la misma: Juan Facundo Riaño y Montero, Marqués de Cerralbo. Conde de Cedíllo, Antonio Vives y Escudero. Fidel Fita y Colomer, José Ramón Mélida y Aliñan, Manuel Gómez Moreno, Pedro Sabau y Larroya, Aureliano Fernández-Guerra, etc.

Bueno, pues así, de libro en libro, ya que apenas hay información sobre él en páginas web, me va apareciendo el perfil profesional de Antonio Vives Escudero. En el libro citado hay 8 referencias: Realizó el informe de la Academia de la Historia sobre la Puerta de Santa Margarita de Palma, realizó un opúsculo sobre el Museo de Raixa en 1918; realiza un expediente con 17 documentos y fotografías sobre la necrópolis púnica del Puig del Molins; inicia el expediente sobre la Lonja y el Consulado del Mar de Palma, expediente en el que trabajaba cuando murió en 1925.

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Fotografía del tomo III sobre la Catedral de Palma

retablo

ARCA indica que la Catedral de Mallorca ofrece información sobre la restauración realizada del Retablo Gótico

También:
Gabriel Rodas: El retablo gótico respeta a Gaudí (DM, 13/11/2011)
Mallorca Daily Photo Blog: The Gothic Altarpiece

En el libro Comisión de Antigüedades de la Real Academia de la Historia: catálogo e índices. Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla, extranjero, Volumen 11 (2001) hay 17 referencias a su nombre que básicamente coinciden con las anteriores.

En la Gran Enciclopèdia de Mallorca no tiene ninguna entrada, pero sí hay un libro reciente, publicado este mayo pasado en Ibiza: "La Associació d'Amics del Museu Arqueològic d´Eivissa i Formentera presentó en la mañana de ayer un nuevo volumen de la serie titulada ´Personatges de la nostra història´, el número 4, que en esta ocasión aborda las biografías de Felip Curtoys i Valls, Raoul Villain, Antonio Vives Escudero, Narcís Puget y Antonio Costa Ramón, y que antes de convertirse en biografías escritas se presentaron en forma de conferencias durante el pasado año, en un ciclo del que ya puede decirse que ha alcanzado su plena madurez." (Diario de Ibiza 27/05/2011). ¡Ah, si las conferencias o su síntesis, se publicaran en Internet, tendríamos algo más que meros y simples anuncios sobre la historia de las islas!

Bueno, pues bitácoras que se hacen eco de noticias interesantes y que, gracias a ellas, esas noticias que los medios apenas difunden, nos llegan. Un trabajo, manuscrito e inédito, de 1909, sobre el patrimonio de las Baleares, nos llega digitalizado. Una biografía no existente y cuyos retazos me llegan gracias a la magia de Google rebuscando entre los libros digitalizados, y cierta desazón sobre el hecho de que estas islas no hayan entrado en el mundo de la información vía Internet son los trazos de este escrito que giran en torno a ese Catálogo del Patrimonio de Baleares que requeriría un análisis y algunos artículos que lo comentaran.

Valle de los cipreses, de Tomás Aguiló

fabian | 16 Novembre, 2011 18:01

Tardes de otoño que predisponen a la ensoñación y a la melancolía, las más propicias para la narración y la imaginación. ¿Quién no añora la voz querida que cuenta una historia extraña, llena de misterios?

La serenidad y hermosura de la tarde me habían convidado a dar un largo paseo por las afueras de la ciudad, y bien que no recuerde precisamente cuáles eran los diversos pensamientos que a solas iba rumiando, sé que encerraban algo de triste y sombrío análogo al estado de mi corazón. Siempre me ha parecido que al declinar las tardes de otoño conducen a la melancolía. Con el codo apoyado en la rodilla y la cabeza en la palma de la mano, descansaba un rato sentado en una piedra del camino, y en esta actitud meditaba. [...]

Quizás me hubiera distraído de mis tristezas una magnífica puesta de sol, pero no hubo aquella tarde nubes doradas por los últimos reflejos, ni ráfagas de carmín y violeta cambiando por momentos sus abrillantados matices. Una ligera neblina se había extendido por todo el cielo, y sobre esta cenicienta gasa destacábanse a lo lejos las desnudas ramas de los almendros, formando caprichosos dibujos, parecidos a los que aparecen puliendo una con otra dos tersas superficies de alabastro humedecido. La soledad y el silencio empezaron a serme desagradables, y los pensamientos mismos con quienes voluntariamente me había entretenido volviéronse como aquellos huéspedes que agasajados al principio acababan por convertirse en carga molesta e importuna. Traté de regresar antes que me sobrecogiera la noche; pero ¿quien podrá explicarme lo que entonces me aconteció? Cómo es posible que siéndome tan conocido el camino llegare a perderme en un extraño laberinto?

Así empieza el cuento titulado "Valle de los cipreses" que Tomás Aguiló Forteza (1812 - 1884) publicó junto con otros 16 cuentos en A la sombra de un ciprés. Una tarde otoñal y una ensoñación; en éste, un valle angosto rodeado de cipreses y una niña. Pilarcita, la llama el protagonista del cuento, el mismo nombre que la hija del escritor que murió a los tres años, y Pilarcita corre por ese valle de los cipreses perseguida por el anciano que cuenta la angustiosa historia.

De pronto vi que me precedía una niña como de tres años, que tiraba de un cochecito de cartón atado con un bramante, que correteaba a trechos y a trechos se paraba, que se entretenía en coger del suelo y arrojar al aire piedrecitas. Aquel talle, robusto al par que agraciado, aquellos bracitos que se movían con encantadora ligereza, aquel vestidito color de rosa, aquel sombrerito de paja... ¡Oh. Dios mío! ¡Dios mío! - Niña, niña, exclamé con un grito desalentado, sin ser dueño de contener los rápidos latidos de mi corazón, y ella volvió hacia mí su lindo rostro, clavó en mí sus ojos azules, y echó de nuevo a correr y brincar, a tirar piedrezuelas y flores. Una de éstas cogí y la besé: era una flor de amarillenta corola, flor sin lustre ni aroma de la que recuerdo haber visto espesas matas en un cementerio abandonado. "Aguárdame, niñita, aguárdame, iremos junto a tu madre. ¡Oh sola felicidad mía! ¡Y yo que soñé haberte perdido para siempre! ¡Y yo que pensaba que Dios había descargado sobre mí el más terrible de sus castigos! ¡Ay, cuántas lágrimas han vertido mis ojos! ¡Cuántas cayeron ocultas en torno de mi corazón! Aguárdame, hija mía, que he de darte un tierno y regalado beso. ¿No han sido tus caricias el más íntimo y suave goce que en este mundo he disfrutado? ¿Qué oro bastaría para comprarlas? ¿Qué glorias ni placeres para hacer con ellas un trueque? ¡Oh loca imaginación mía que se las figuraba ya tristemente fenecidas! Párate un momento, hija mía, un momento no más. La alegría de encontrarte me oprime el pecho como una fatiga inmensa. No corras tanto. Vamos, niña, no seas caprichosa: te compraré dulces, todos los dulces que quieras". Y así diciendo esforzábame en apretar el paso y no podía. Apréciame entonces aquel valle interminable, y anhelaba el momento de salir a una llanura despejada con la misma ansiedad que en noche borrascosa desea el marinero que despunten los primeros albores de la mañana.

Tarde otoñal, nubes en el cielo, luz que no ciega y que se apaga mansamente en el atardecer apacible. ¡Qué agradable es encontrarse con una bella historia poblada de misterios. El año que viene será el segundo centenario del nacimiento de este escritor que nació con la Pepa, la Constitución de 1812. ¿Se acordará alguien de él? Probablemente haya algún artículo, quizás alguna conferencia (de esas que tras leerse no se publican) ¿Y de su obra?, ya es de Dominio Público, ¿no nos llegará nada salvo lo que digitalice Google Books? Este año, 1811, segundo centenario de la muerte de Jovellanos, Gijón, su ciudad natal, ha digitalizado y puesto en Internet toda su obra, la cual permanecerá al alcance de quienes deseen conocerla. ¿Y en Mallorca, por qué no seguimos el ejemplo y vamos dejando año tras año la obra de nuestros escritores? (y también las conferencias que se den)

No sé si Tomás Aguiló Forteza es Hijo Ilustre de la ciudad donde nació, vivió y murió; sí que tiene una calle a él dedicada. En Internet sólo he encontrado una imagen pequeña de su figura. Quizás en el Ayuntamiento haya un cuadro con su retrato.

El cuento completo, no llega a tres páginas, puede encontrarse en Scribd.

De Paul Marès y su 'Catalogue raisonné des plantes vasculaires des îles Baléares'

fabian | 15 Novembre, 2011 18:53

Dicen Rosa María Mateos y Concepción González en su libro Los caminos del agua en las Islas Baleares:

En cuanto a los molinos de viento destinados a la extracción de agua, su introducción es más tardía. Entre 1845 y 1850 se desarrollaron las tarcas de desecación de la zona pantanosa denominada Prat de Sat Jordi, actualmente Pla de Sant Jordi, situada en el municipio de Palma, en la zona donde hoy se encuentra el aeropuerto de Son Sant Joan. El ingeniero holandés Paul Bouvij proyectó la desecación de este antiguo humedal, e introdujo el primer molino de viento de extracción y elevación de agua. A partir de este momento, la presencia y generalización de estos molinos es espectacular, hasta aproximadamente el año 1960, donde los motores de gasoil y eléctricos sustituyen la ruerza del viento, perdiendo estos su función y siendo paulatinamente abandonados.

La isla de Mallorca tiene catalogados algo más de 2.500 molinos de extracción de agua, estando localizados el 93% de ellos en los municipios de Palma, Campos, Sa Pobla, Muro y Ses Salines. Curiosamente, esta distribución está directamente relacionada con la existencia de un acuífero superficial, donde el agua subterránea está muy cerca de la superficie del terreno y es fácil extraerla y elevarla.

Recojo la cita y, especialmente, el enlace pues creo que este libro, actual, está "de vista completa" en Google Books y porque introduce al personaje que tomará la palabra, ya que Paul Bouvij (o Bouvi) fue quien desecó esa zona húmeda cercana a Palma y también fue quien tradujo el libro de Pagenstecher: La isla de Mallorca. Reseña de un viaje (1867) y quien, probablemente, escribiera la Introducción al mismo, texto en que va señalando los viajeros que escribieron sobre Mallorca. Así va enumerando los siguientes:

  • Arago y Biot
  • Grasset de St Sauveur: "Viaje á las islas Baleares" (1801)
  • Antillon: "Elementos de Geografía" (1809)
  • Elias de Beaumont: "Observaciones hechas por el célebre geólogo Elias de Beaumont" (1827)
  • Alberto de Mármora: sus Observaciones geológicas sobre Mallorca y Menorca (1833), traducida al castellano por Antonio Fuió en 1846
  • Laurent: "Recuerdos de un viaje de arte á la isla de Mallorca" (1837)
  • Jorge Sand: "Un invierno en Mallorca" (1839)
  • Juan Cortada: (1845)
  • Julio Haime, observaciones geológicas (1855)
  • La Caze Duthiers, tratado sobre la anatomía y la fisiología de algunos moluscos del Mediterráneo (1858)
  • Pablo Marès "Reseña general del grupo de las islas Baleares y su vegetacion", quien vino a Mallorca en 1855

Posteriormente ya sólo cita a Barceló y Combis y sus publicaciones de 1866 y 1867, sobre las aves y sobre Botánica, que ya enlacé hace unos años.

El hecho es que de La Caze y de Paul Marès recoge unas citas, largas, dos de este último indicando que su obra era muy poco conocida.

«En el siglo XIII el gran Raimundo Lulio, natural de Mallorca, fué el primero que parece haberse ocupado de la vegetacion de las Baleares, principalmente en uno de sus numerosos escritos, titulado Libro felix Maravillas del mundo. Desde entonces se debe saltar hasta el principio del siglo XVIII para encontrar al catalan Juan Salvador, fundador de un museo en Barcelona; este botánico, discípulo de Magnol, amigo de Jusieu y de Tournefort, vino á herborizar en las Baleares, en donde colectó abundantes plantas, que remitió en parte al célebre Boerhave, quien las publicó en su Index alter plantarum quae in horto Lugduno-Batavo coluntur 1711.

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»En 1725 José Salvador, su hijo, siguió el ejemplo de su padre y llevó tambien á Barcelona el fruto de sus numerosas herborizaciones (1).

»En 1757 Pedro Cusson, médico francés, natural de Montpeller, herborizó en las Baleares, encontrando algunas plantas nuevas. En la misma época D. Buenaventura Serra y Ferragut, al cual Cabanellas ha dedicado un género de la familia de las malváceas, compuso un manuscrito bastante curioso, que su dueño D. Joaquin María Bover me enseñó antes de su muerte. En este manuscrito trata de la historia natural en general de Mallorca; da una larga lista de plantas que pertenecen á 349 géneros, precedida del título Index Balearicum, nomina plantarum. Haec esse nomina debent generica, haecce certa ac vera et fundata non autem lubrica nec vaga nec varie applicabilia (ait Linneaus) si vaga vacillant et nomina. Per litterarum ordinem redacta anno 1761, por Antonio Richard botánico del rey en las islas Baleares.

»En el mismo manuscrito el autor da la lista de las plantas que le enseñó Richard al regreso de una de sus herborizaciones en la montaña. Parece pues cierto que en 1761 Antonio Richard (2) jardinero mayor de Trianon, exploró las islas Baleares. Linneo hizo una lista de las plantas encontradas por este botánico, pero ciertos nombres parecen indicar que Richard á su regreso habia pasado por los Pirineos y mezcló especies enteramente alpinas con las de su primera recoleccion, de manera que las plantas de las Baleares citadas por Linneo en su Mantissa y por Persoon en su Sinopsis no presentan garantías suficientes. Cambassédes recuerda estos curiosos pormenores en la introduccion que precede su Enumeratio plantarum quas in insulis Balearibus collegit, y añade que Gouan publicó en sus Ilustrationes algunas especies bien auténticas oriundas del jardin botánico de Montpeller por medio de semillas recibidas directamente de las Baleares.

»En 1772 el mallorquin Cristóbal Vilella presentó al Duque de Bejar una coleccion de plantas cuyo catálogo fué impreso en Madrid.

»El médico ingles Cleghorn y el doctor frances Passerat de la Chapelle, han mencionado las plantas de la isla de Menorca en sus correspondencias sobre la topografía.

»En esa misma isla D. Juan Cursach, médico del Conde de Cifuentes y del hospital militar de Mahon, natural de Ciudadela, publicó en 1791 un libro de mucho interes, escrito en latin y dividido en dos partes bajo el título de Botanicas medicus; en el cual describe todas las plantas medicinales conocidas é indica las que se encuentran en Menorca.

»En 1814 un mahonés, D. Juan Ramis y Ramis, publicó un Specimen plantarum animalium et mineralium in ínsula Minorica frequentium, ad normam Linneani systematis. En oposicion de cada nombre latino coloca el correspondiente en catalán.

»En 1787 Andres Hernandez y Basili, farmacéutico en Mahon, confeccionó un herbario de las Baleares; su hijo D. Rafael Hernandez estudió en Montpeller al principio de este siglo y remitió en 1817 á la Academia de la misma una memoria en latin sobre dos plantas nuevas descubiertas en Menorca.

»EI señor Trias, propietario en Esporlas, reunió en esa época un hermoso herbario. Las colecciones de ambos botánicos sirvieron mucho á Cambassédes.

»Por fin en 1827 se instaló en Palma la primera cátedra de Botánica que ocupó con distincion D. Pedro Obrador. Hoy dia las Baleares cuentan muchas personas que se dedican á la Botánica, pudiendo citar entre ellas á don Bartolomé Mestre, D. Francisco Manuel de los Herreros, Oleo, farmacéutico en Ciudadela, D. Pedro José Trias, hijo del contemporáneo de Cambassedes, D. Fernando Weyler, médico superior militar en Palma. Este distinguido sabio ha hecho de la Botánica su estudio favorito y le dedica los pocos momentos que le permiten sus funciones. Hemos recogido datos preciosos en su Descripcion topográfica físico médica de las islas Baleares, Palma 1854, en la cual el capítulo consagrado á la fisiología contiene una lista de especies segun el orden de De-Candolle, acompañada de los nombres en castellano.

»En esa reseña bibliográfica hemos pasado en silencio el nombre de muchas personas estudiosas (la mayor parte mallorquinas) que han redactado algunos pocos manuscritos ó formado colecciones; pero de las cuales no queda vestigio alguno.

»En resumen, si echamos una mirada retrospectiva, no encontraremos hasta 1824, á pesar de tantas laboriosas aspiraciones, mas que el recuerdo de colecciones destruidas, de manuscritos inéditos; en fin, dos ó tres listas publicadas mas ó ménos exactas sin el nombre del autor, y sin la indicacion de los caracteres científicos.

libro

»En 1824 Cambassedes discípulo y amigo de los botánicos mas célebres de su época, visitó las Baleares y estudió su flora. Consignó el resultado de sus esploraciones en el tomo XIV de las Memorias del Museo. Este escrito sobresaliente, precedido de una introduccion, digno de atencion sobre la vegetacion Mediterránea y Baleárica me quitó el deseo de publicar algo sobre el mismo asunto. Sin embargo, en mi primera escursion á Mallorca y Menorca, en Junio de 1850, recogí no solamente las mas bellas plantas de las Baleares, sinó que ademas muchas especies nuevas de la flora de esas islas. Animado con este primer resultado regresé en 1852 durante los meses de Abril, Mayo y Junio, y en 1855 desde Marzo hasta fin de Mayo.

«Reunidas las cosechas de esas tres escursiones, tuve en mi poder una cuarta parte mas de especies, que las que mencionó mi célebre antecesor, entre ellas un cierto número enteramente nuevo en la ciencia. Tomando pues en consideracion la rareza de las obras de Cambassedes cuya edicion era de pocos ejemplares, formando parte de una recopilacion voluminosa que pocas personas poseen, creí que seria conveniente formar un catálogo de las plantas de las Baleares. Cambassedes vivia todavía en esa época, le escribí con ese objeto y me animó de la manera mas benévola.»

Bien, pues esta es la primera cita que Paul Bouvij indica de la obra de Paul Marès.

No he encontrado apenas información sobre este científico. En Wikipedia sólo dice: "Paul Marès (1826 - 1900) Realizó extensas expediciones botánicas a Túnez y a Argelia.[1] Estuvo en las islas Baleares estudiando su Flora, y herborizando", e indica el libro "Marès, P; G Vigineix. 1880. Catalogue raisonné des plantes vasculaires des îles Baléares. Ed. París : G. Masson. [i]-xlvii + [1]-370 pp"

En Google Books, inauthor:"Paul Marès" hay varios libros sobre el olivo en Argelia y el Catalogue raisonné des plantes vasculaires des îles Baléares (1880), pero todos ellos "sin vista previa".

libro

Sin embargo, sí lo encuentro en la Biblioteca Digital del Real Jardín Botánico de Madrid (Ficha, libro), donde también se encuentran los de otros botánicos como Cambessedes o Barceló y Combis.

La Sociedad Arqueológica Luliana y el BSAL

fabian | 14 Novembre, 2011 16:47

En la Biblioteca Digital de las Islas Baleares ha salido estos días la edición digital del volumen correspondiente al año 2006 del Boletín de la Sociedad Arqueológica Luliana (BSAL). En ese año, 2006, la Sociedad Arqueológiva cumplía 125 años. Nació, pues, en 1881, época de la que tratan estas últimas entradas de esta bitácora reunidas en la categoría de "Biblioteca Digital", y el BSAL merece estar en lugar de honor en cualquier biblioteca, digital o de papel, relacionada con Mallorca y las islas Baleares.

BSAL

Recojo algunos párrafos del artículo de Jaime Salvá, "La Sociedad Arqueológica Luliana y su `bolletí'", publicado en el volumen de 1985, en que se celebró el centenario del primer número.

La Sociedad Arqueológica Luliana, fundada en 1880, ha significado en el transcurso de más de un siglo una atención sostenida y fecunda en el cultivo de la Historia del antiguo Reino de Mallorca. En este sentido puede afirmarse que ha sido y sigue siendo una institución cultural que ha atraído y concentrado todas las iniciativas individuales de la investigación històrica y ha mantenido un foco cultural plenamente autónomo y con irradiación exterior. [...]

El renacimiento mallorquín presenta dos vertientes, la literaria y la histórica. De ésta fue Quadrado su mayor exponente, cuyo influjo y cuyo magisterio se prolongaron por todo el transcurso del siglo XIX. Quadrado y sus colaboradores y amigos constituyeron el elemento básico de la Sociedad Arqueológica Luliana.

En 18 de diciembre de 1880 se reunieron en el colegio mayor de la Sapiencia, presididos por su Rector D. Mateo Garau, un grupo de colegiales y ex-colegiales junto con el benemérito D. Bartolomé Ferrá, cuya colaboración fue decisiva, donde se trató de reunir fondos para fundar un museo con los restos que pudieran salvarse de las obras de pintura y escultura cristiana, evitando que pereciesen por abandono o que fuesen malvendidas o extraídas de la isla. El Obispo de la diócesis D. Mateo Jaume en decreto de 21 de enero de 1881 aprobó la creación del museo y calificó el proyecto de recomendable asociación artística y religiosa. [...]

El núcleo primitivo, formado por una decena de personas, pronto se acrecentó en cuanto se abrió la lista de socios, y entonces se trató de constituir una asociación con arreglo a la ley vigente, empezando por redactar un reglamento que se publicó en el "Boletín Oficial de la Provincia" correspondiente al 15 de agosto de 1881. Según este reglamento los fines principales de la asociación eran honrar a Ramón Llull, recoger objetos de arte, visitar monumentos, dar conferencias y celebrar exposiciones. Lleva el reglamento la fecha de 16 de marzo y está firmado por D. Enrique de España como presidente provisional y D. Bartolomé Ferrá como secretario también provisional. El 13 de agosto fue aprobado por el Gobernador civil D. José García de la Vega y el 19 de abril lo habia sido por el Obispo Jaume.

A lo largo de sus cien años de existencia la Sociedad se ha mostrado fiel al propósito inicial en una trayectoria constante y firme y ha sido la representación más genuina de la vida cultural de nuestra región especialmente en el aspecto de los estudios históricos. En sus listas de socios y en su elenco de colaboradores se cifra toda la actividad desarrollada desde su fundación hasta nuestros dias para la conservación del patrimonio cultural y artístico y para la investigación histórica con una serie ininterrumpida de estudios y la publicación de documentos que han contribuido al mejor conocimiento de las épocas pretéritas. Sus fines principales pueden reducirse al fomento de los estudios históricos, geográficos, artísticos y arqueológicos y entre ellos no podemos olvidar cuantos actos tiendan a honrar la memoria y mantener el culto de nuestro Patrono el Bienaventurado Ramón Llull.

BSAL

Las actividades de la Sociedad pueden referirse a tres principales objetivos: la biblioteca, el museo y las publicaciones. [...]

La obra más perenne y difundida de la Sociedad Arqueilógica Luliana es su Boletín o Bolletí (que ambas titulaciones ha usado en diferentes épocas) que empezó a publicarse en 1885 y cuyo primer centenario de su publicación ininterrumpida celebramos ahora.[...]

En los cuarenta tomos que van publicados de nuestro Bolleti aparecen las firmas de los más conocidos investigadores baleares, empezando por D. José Mª Quadrado y continuando por D. Estanislao Aguiló, D. Antonio Mª Alcover, D. Gabriel Llabrés, el Arzobispo Miralles, el canónigo D. Mateo Rotger, D. José Rullán. D. Pedro Antonio Sancho, D. Pedro Sampol, D. José Ramis de Ayreflor, D. Lorenzo Riber, etc.
En tiempos más recientes hallamos las firmas de D. Juan Llabrés, D. Jaime Lladó, D. Juan Pons y Marqués, D. Antonio Pons, D. Juan Muntaner y otros muchos que sería prolijo nombrar.
Menorca está representada por los señores Hernández Mora, Mascaró y Albertí e Ibiza por D. Enrique Fajarnés y D. Isidoro Macabich. De Cataluña hallamos brillante representación en D. Francisco de Bofarull y Sans, D. Salvador Bové y recientemente el P. Miguel Batllori y D. Francisco Sevillano. Desde Madrid colaboraron las ilustres firmas de D. Rodrigo Amador de los Ríos y D. José Ramón Mélida.

La Sociedad Arqueológica Luliana en el transcurso de su centenaria existencia aparece vinculada a la vida intelectual de nuestra tierra. Con sólo repasar las actas de las juntas generales podría seguirse la trayectoria cultural balear; quien posee esta herencia de cuidados y deberes está obligado a mantenerla, acrecentarla y dilatarla. Es lo que modestamente sus miembros con ayuda de diversas instituciones oficiales y entidades culturales y amigas intentamos realizar.

El BSAL siempre es referencia en cualquier estudio relacionado con las islas. Yo soy consciente de que no la sé aprovechar como debiera. La cantidad de información me supera, pues ya se trate de Jovellanos o de Quadrado o de muchos otros investigadores, en el BSAL hay unos artículos que debiera citar. Necesitaría una base de datos bien hecha, tanto de autores como de temas para poder manejar tanta información como el BSAL ofrece.

La Sociedad Arqueológica Luliana (web) ha digitalizado todos los BSAL, los cuales son una fuente de información importantísima sobre las islas. En Dialnet hay información sobre los números más recientes.

Una petición quisiera hacer a la Biblioteca Digital de las IB, consistente en que pongan una indicación sobre las novedades que van incorporando; es decir, que informen sobre las digitalizaciones que se van realizando y que la Biblioteca Digital ofrece. El apartado informativo "Novedades" es común en las bibliotecas, incluso les dedican unos estantes especiales; conviene que las bibliotecas digitales también lo utilicen, pues creo que a los usuarios nos interesa ver qué elementos nuevos hay.

De libros, divagaciones

fabian | 10 Novembre, 2011 17:08

Leo un informe sobre la "piratería". "Sólo el 2% de la música y el 50% de los libros que se consumen son legales", dice el titular de La Vanguardia y me "choca" esa expresión de "consumir libros" y ese 50%.

¿Existe piratería de libros en Mallorca? En principio pensaría que la piratería de libros es un síntoma de cultura en alza; pero me temo que en las islas no haya ningún tipo de piratería (=interés) por los libros; las minorías interesadas por los libros simplemente los compran. Pero tampoco tengo cifras sobre la compra de libros, por lo que desconozco totalmente este tema. La existencia de editores, libreros, bibliotecas son indicativos de que el interés por el libro existe, pero a su modo, en silencio.

Hoy he ido a Can Sales, la Biblioteca Pública de Palma. El libro que buscaba "A la sombra del ciprés", de Tomás Aguiló - lo he mirado antes de salir de casa - no era de préstamo sino de lectura en sala. Sólo estaba en la sala Mallorca, que - supongo - es donde están los libros menos corrientes o más escasos sobre las islas. Es difícil leer en la sala de la biblioteca un libro, exige demasiado tiempo. Bueno, pues cuando he llegado a la biblioteca, la Sala Mallorca estaba cerrada con un cartel que indicaba que, por las mañanas, sólo se abriría los miércoles, viernes y sábado. Los motivos son las restricciones originadas por la crisis económica; así que, a partir de ahora sólo puedo ir los miércoles debido a que los otros días no estoy en Palma.

Esto de los derechos de autor se tendría que revisar, pues todos estos libros que sólo se pueden consultar en la sala, que no se prestan, tendrían que tener una edición digital que se pudiera leer; es decir, copias digitales de los libros escasos. Sarkozy, lo vio claro y pidió hace pocos meses que todos los libros franceses descatalogados tuvieran copia digital. A ver si el IEB (Instituto de Estudis Baleares) lo hace, pensé. Así que, ya que estaba en la biblioteca, he hojeado algunos libros "Este libro se publica gracias a la ayuda del Ayuntamiento de Palma", ponía en uno. Y a mí no me ha parecido mal, aunque también he pensado que podría tener una edición digital gratuita que estuviera en la web del Ayuntamiento. Habría que empezar a exigir que los libros con dineros públicos fueran públicos; es decir, con edición digital gratuita; o sea, que con los dineros públicos se pagaran los derechos de autor y que quedaran de dominio público; máxime hoy día en que los libros ya se escriben directamente en digital y que el precio está en su papelerización. Los libros hoy día son digitales y su precio es, aparte de los derechos de autor o lo que cobren, el de pasarlos a papel.

Uno de los temas sobre los libros es la gran desinformación que hay. De vez en cuando en el periódico sale alguna noticia de que ayer se presentó tal libro. A los cinco minutos no recuerdas ni el nombre del autor ni el título del libro. ¿Y dónde puedes consultar los libros que se editan sobre Mallorca? No lo sé: desinformación total. Supongo que cada editorial tiene su web, pero eso es tirar cada uno por su lado sin dar una información válida para el ciudadano. Debería haber una web dedicada al libro y a cuanto le rodea: críticas, entrevistas en prensa, anuncios (no sólo anuncios, sino también), investigaciones, estadísticas, etc. Pero no la hay. Total, que lo que hay está muy diseminado y falta información.

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Una urgencia me ha impedido acabar correctamente este escrito. Lo retomo y acabo:

El libro digital, copia digital, me parece que hoy es necesaria ya que el libro material es limitado en cantidad y no tiene la fácil reproducción del digital. Hay multitud de libros que ya no están en el comercio, libros descatalogados. Quizás los dineros públicos también debieran ir hacia esos libros que ya el mercado olvida y que podrían pasar al dominio público; es decir, dinero público para el dominio público y éste, en digital, al alcance de todos y en una web dedicada al libro.

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