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Del homenaje de Palma a la Imprenta Guasp en 1931

fabian | 30 Setembre, 2014 15:55

Hay algunos estudios sobre las imprentas mallorquinas, aunque se centran casi únicamente en las primeras: la de Calafat (1485 - 1490), la de Cansoles (1540 - 1600) y la de Guasp (1579 - 1958). De las imprentas posteriores poco se ha publicado, creo.

En Alta mar he puesto algunas entradas sobre estas imprentas. En Primeras imprentas de Mallorca puse algunas anotaciones recogidas del libro de Bover "Imprentas de las islas Baleares" de 1862. Otra entrada fue 'Los orígenes de la imprenta en Mallorca', libro de Miquela Forteza. Sobre la imprenta Guasp hay también varias entradas: La imprenta Guasp, Valldemossa recoge la declaración BIC de esta imprenta (y un alto número de comentarios sobre la genealogía de la familia Guasp); en Sobre la imprenta de Felipe Guasp me centro sobre la figura de Felipe Guasp y Barberi (1812 - 1862) con enlaces a la obra de Bover, al "Diccionario histórico de los profesores de las bellas artes en Mallorca" (1839) de Furió y al artículo de Laura Jurado "La dinastía de los impresores".

En los BSAL hay varios artículos sobre las primeras imprentas. Gabriel Llabrés, P. A. Sancho y, actualmente, Miquela Forteza han tratado este tema en esas páginas.

libro

En Internet podemos encontrar otras informaciones sobre la imprenta Guasp como el artículo de Luis Rosales publicado en el primer número de Papeles de Son Armadans de 1956 o el que ahora recogeré.

En 1931, la ciudad de Palma realizó un homenaje a la imprenta Guasp. En la calle Morey se puso un escudo; Felipe Guasp y Pou realizó una conferencia sobre su imprenta: "La antigüedad de la imprenta de Guasp : datos históricos, bibliografía y reseña del acto celebrado el día 19 de marzo de este año 1931", lo cual tuvo un reflejo en la prensa. El periódico ABC, que tiene digitalizados sus ejemplares, publicó el día 27 de marzo de 1931 el artículo "Mallorca conserva en actividad la imprenta más antigua de Europa" firmado por Juan M. Mata y que ocupa las páginas 8 y 9.

Mallorca conserva en actividad la imprenta más antigua de Europa

El hombre ama al libro. Es de creer que este amor se despierta en el corazón humano en los momentos de mayor serenidad de la vida. La extrema pasión nace cuando se templan otros impulsos y deseos. Entonces la afición, el gusto, la avidez por la lectura se trueca en pasión por el objeto material del libro; su tipografía, su encuademación, la gracia del volumen — tamaño, color, grabado, .historia, pátina...—. El bibliófilo se convierte en bibliómano y el bibliómano en investigador.

Pocos temas han sido estudiados y tratados con mayor amplitud que el de los orígenes de la imprenta y el balbuceo de los primeros trabajos tipográficos. Sobre esto se sabe poco. Los holandeses no transigen con la paternidad de Gutenberg, ya que en 1430 Coster fundía tipos movibles, y en Oriente se habla de impresiones hechas en piedra en el. siglo segundo de nuestra Era.

Lo cierto es que las primitivas prensas, la que montara Juan Gutenberg: en Maguncia y las que los alemanes crearon después en toda Europa, han desaparecido. Con la que logró salvarse, la de Plantín, se creó el gran Museo de Amberes, atractivo incomparable para los turistas y los bibliómanos. Data el taller de 1576; pero aquella sagrada Exposición de objetos que los visitantes examinan con veneración es sólo un organismo muerto y no tiene otra vida que la del recuerdo. Un Museo silencioso, en el que los visitantes deben crear con su imaginación el cuadro de aquella actividad de los talleres de Plantín, que en el siglo.XVI enviaba volúmenes a España y al resto de Europa.

Pero es maravilloso que exista hoy una imprenta, sólo en tres años menos antigua que Plantín-Moretus, cuyo cuerpo vivo— su labor, su trajín de todos los días—, no se haya interrumpido durante tres siglos y medio. Fué la fundada por Jaime Guasp en Palma de Mallorca en 1579. Recientemente las autoridades locales presidieron un acto solemne y simpático: el del descubrimiento de una lápida en la fachada del edificio que, en justicia, debe ser reputado como la imprenta más vieja de Europa y probablemente de todo el mundo.

Imaginad el valor, la significación de esta dilatada vida industrial, de este ininterrumpido esfuerzo de tres siglos y medio, que ha necesitado de la voluntad y de la afición a la tipografía de muchas generaciones para poder subsistir. La imprenta de Guasp tiene una enorme significación para los españoles, que no es la que representa el museo Plantín para los belgas— obra muerta, recuerdo de un pasado—, sino la continuidad entusiasta de un esfuerzo, que sólo pudo sostener el amor fervoroso de muchos hijos de otros hijos, que aprendieron a su vez de sus padres, y de sus abuelos, y de todos sus antepasados a mantener el culto a esa siembra de pensamiento, que es la porción del espíritu humano que vive en la imprenta.

Allí está la prensa primitiva, con sus toscas vigas y el tornillo de madera, los viejos pernos y su sencillo mecanismo: los archivos en que los actuales propietarios conservan las antiquísimas xilografías, las odiciones, impresas en 1583 a 1589. de un tratado sobre sintaxis y nueva etimología; un compendio de. la lógica, de Raimundo Lulio, y otras varias; allí los primitivos documentos de la familia fundadora, referidos a épocas en que el máximo sentido de modernidad y de profunda renovación de las costumbres vivía en aquellas vigas toscas de la prensa de Guasp.

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Dícese de Guasp que fué probable continuador de aquella oficina que tuvo "privilegio de franqueza", siendo reputada "de tan buena y abastecida como la primera" por el grande y general Consejo. Jaime Guasp, el fundador, era de Muro, y forma con su esposa, Apolonia Miguel, el matrimonio progenitor de la dinastía de impresores más antigua de Europa. Creemos que es nota curiosa exponer ías sucesiones habidas en la propiedad de la casa, a la que nunca faltó el impresor renovador y entusiasta que fué evolucionando hacía las formas nuevas que demandaban los tiempos, hasta llegar a las instalaciones de la moderna linotipia y de las máquinas de impresión a todo color.

Jaime Guasp tuvo tres hijos. El mayor, Gabriel, fué impresor, pero la sucesión se extingue en un nieto. Los hijos de un hermano de Gabriel heredan la imprenta. Dos son impresores. El más joven, Pedro Guasp, casa con Margarita Oliver, y sus hijos aprenden también la profesión. Uno de ellos, Mel chor, tiene a su vez ocho descendientes, y dos de ellos, Antonio y José, se ponen al frente de su imprenta, que sigue evoíucionando. José, casado en 1751 con Coloma Roselló, deja la industria a otro Melchor Guasp, su hijo, que en 1776 contrae matrimonio con Teresa Barberi. De sus siete hijos tres.son impresores, y uno de ellos, Felipe, reúne en uno solo los talleres de sus hermanos, convirtiéndose entonces la imprenta Guasp en una de. las mejores del Continente, según Bover.

Felipe casa con Catalina Pascual y tiene tres hijos, de los cuales uno de ellos, Juan, deja la imprenta a su vástago Felipe, que en 1876 se casa con Florentina Pau. Este último matrimonio es contemporáneo. Felipe Guasp muere en 1921, pero sus hijos Juan y Francisco continúan la profesión de sus antepasados.

Acaba de publicar la imprenta Guasp dos sugestivos volúmenes— a los que seguirán otros dos— con reproducciones de xilografías o grabados en madera de épocas que comprenden desde la fundación de la imprenta hasta los tiempos, no lejanos, en que aquel procedimiento fué substituido por los que después se usaron y éstos por los que actualmente se emplean: Son cuatro tomos en cuya portada aparece este timbre de honor familiar, de gloria para su apellido, que supo vincularse al desarrollo del arte noble de la imprenta "Casa fundada en 1579". Contiene la obra 1440 xilografías, iconografías, heráldicas, tipográficas, históricas, etc. El esfuerzo, silencioso y perseverante, es hoy el mismo de Gabriel Guasp en 1579, e idéntico e! gesto de emoción íntima y familiar, tantas veces llevado al lienzo, del impresor que, erguido el busto y los brazos extendidos para dar el halago debido a la vista, sostiene a distancia de los ojos, el rostro sonriente, la lámina correcta y limpia del último grabado.

Es el grabado, debido a la cuidadosa industria de obreros y de directores, de ayudantes y de aprendices: de todos los de casa.

Juan M. MATA

En 1958 esta centenaria imprenta cerró sus puertas. Sus xilografías las compraron distintas manos. La señora Micaela Ferrer, tras comprarlas las trajo a Mallorca y estuvieron expuestas en el claustro de la Catedral. Pasaron otra vez por varios compradores y se instalaron en la Cartuja de Valldemossa, donde permaneces.

Una bitácora permite recoger y enlazar - que es una manera de agrupar - estos artículos antiguos, ya olvidados o desconocidos.

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