fabian | 09 Novembre, 2011 15:22
Gerónimo Rosselló Ribera (1827 - 1902) fue abogado, político, poeta y lulista. Como abogado alcanzó gran prestigio. Fue uno de los dirigentes del Partido Liberal, regidor del Ayuntamiento de Palma y Consejero provincial de las Baleares. Influído por los románticos ingleses y franceses, en especial por Goethe y Schiller, escribió poemas en castellano que publicó en 1853 con el título de "Hojas y flores". También escribió poemas en catalán que publicó en la prensa con el pseudónimo de "Lo joglar de Maylorcha" y que recogió en el libro con mismo título en 1862. Obtuvo muy buena acogida en los Juegos Florales de Barcelona y obtuvo el título de "Mestre de Gay Saber". En 1865 fue mantenedor de esos Juegos Florales y en 1873 los presidió. En 1859 editó "Obras rimadas de Ramon Llull"; publicó también "Obras de Ramon Llull" en tres volúmenes entre los años 1901 y 1903. También realizó una labor de investigación literaria que se recoge en la antología "Poetas de las islas Baleares: Siglos XVI y XVII. Poesías castellanas" (1863), en que recoge artículos biográficos y poemas de los siglos mencionados. En la misma línea, en 1873 publica "Flors de Mallorca. Poetes balears" donde recoge poemas de sus contemporáneos. Desde 1899 es Hijo Ilustre de Palma.
Esta información la he sintetizado de la entrada "Rosselló Ribera, Jeroni" que Catalina Sureda Vallespir (CSV) realizó en la "Gran Enciclopèdia de Mallorca", vol. 14 (1989)

Gerónimo Rosselló Ribera
En Google Books he encontrado tres obras "a vista completa":

Sobre este libro, Catalina Sureda dice que se trata de romances históricos sobre la Conquista de Mallorca, en los que aparece una simbología de filiación luliana; el lenguaje es un caso extremo de arcaización y artificio, en tanto que pretende reconstruir el catalán de los siglos XIII y XIV.

Bernardo Martí, en "La lengua: entusiasmo y realidad" del tomo 19 de "Historia de las Islas Baleares" publicado por "elMundo/elDía de Baleares" en 2006, dice en relación a este libro: "consta de 17 elegías, 16 romances, 78 sonetos, 48 poesías diversas, 11 odas y 11 baladas. Es también fruto de la juventud, tendría [el autor] 25 años".
Soneto LVIII
Oh! ya la nube errante de mi vida
Anima el bello sol, y pinta, y dora:
Ya á la esperanza de esplendor colora.
Cuando siempre la vi descolorida.Ya la noche se fué desvanecida,
Dando á la flor las lágrimas que llora;
Ya las alondras cantan en mi aurora,
Y el blando aroma a respirar convida.O hermoso sol que escuchas mis ternuras!
Ay, siempre en mi cénit tu disco ruede,
Sin que des paso á noches tan oscuras!Mira, aunque ciego ante tu luz me quede,
Abrásame en la luz con que fulguras,
Que el fuego de tus ojos tanto puede.

Hasta aquí el tema de hoy. A mí me surgen algunas preguntas sobre quién (qué institución) se ocupa y nos explica el patrimonio bibliográfico, el cual, en una primera impresión, parece el gran desconocido; aunque si se piensa un poco, no es el gran desconocido, sino uno más, ya que, para conseguir poner una imagen de su persona he tenido que recurrir a un libro, siendo como es, Hijo Ilustre de Palma y existir su retrato en el Ayuntamiento. Retratos que la web del Ayuntamiento no publica en formato grande. No sólo son los libros los desconocidos.
fabian | 08 Novembre, 2011 17:45
Antes de subir el archivo, he enlazado la palabra Biblioteca del menú superior derecha con la página de archivos en los que cuelgo los epub y que llamé "Libros". Ahora hay ya tres libros. El primero que colgué es el de Cortada: Prueba con un epub: Juan Cortada; luego, el de Jovellanos: Jovellanos sobre Mallorca (ebook) y el tercero es el de hoy, el libro de H.A. Pagenstecher, La isla de Mallorca. Reseña de un viaje. Es el libro editado digitalmente por Google Book, pero corregido.

La isla de Mallorca. En epub corregido
El tipo epub (ver Confeccionar un ebook y Los epub de Google Books) es, actualmente, uno de los mejores para ser leído a través de un eReader. Google Books hace una buena labor digitalizando los libros, pero en la transformación de fotografía a texto se producen numerosas erratas, por lo que el texto debe ser corregido. Es una labor que exige tiempo, cuidado y algo de conocimiento. Si Google Books hace muy buena labor, ésta puede ser completada por quienes estén interesados en algún libro y tengan tiempo y puedan dedicarse a ello. Vale la pena que un texto se muestre de una manera lo más correcta que se pueda, ya que siempre hay erratas que se escapan a una revisión.
Bien, pues aquí está el siguiente libro:
De las 23 imágenes que portaba - su peso era de 1,17 MB - he eliminado 12 que no ofrecían información significativa: tapas, contratapas, páginas en blanco o con alguna indicación del registro bibliotecario original. Le he añadido los siete grabados que lleva la edición alemana:

Uno de los grabados del libro
El índice lo he cambiado de lugar, anteponiéndolo al comienzo y enlazando los capítulos. A cada uno de estos, le he añadido los epígrafes que el índice indica. He cuidado la Tabla de contenidos para que pueda realizarse una fácil navegación a través de sus páginas. Las notas a pie de página, las he trasladado a final de capítulo con los enlaces adecuados para su consulta y regreso y he corregido todas las erratas que he visto. He señalado con negrita las palabras ya de lugares, ya de elementos singulares, lo que facilita encontrarlas con facilidad y he indentado los párrafos.
Ha quedado un fichero de 732 K, que he introducido en un ".rar", que creo que todos tenemos y es fácil de usar y lo he colgado en la Biblioteca para quien quiera bajárselo.
De Pagenstecher y de los dos traductores del libro, Paul Bouvi y Paulino Vernière, he escrito algunos artículos y seguramente añadiré alguno más pues este libro tiene una introducción muy interesante sobre la historia de la Botánica en Mallorca que conviene conocer.
Posiblemente no sea el último libro en este formato pues hay muchos libros que corregir y que digitalizar, ya que van quedando libros importantes no digitalizados aún pese a que por la fecha de su publicación ya debieran estarlo. Ya veré qué hago.
(Segueix)fabian | 07 Novembre, 2011 17:10
"Arco viejo, arco viejo, andrajo de un edificio" ... canta ansioso el poeta, cual socio de ARCA fuera de tiempo, ante el Arco de la Almudaina, temiendo que cualquier día la picota se lo lleve. "Reliquia de la Almudayna , ¿Nada mas dices al hombre? Conservas su estéril nombre Por escarnio ó compasion? ¿O callas porque embutidas Tus solitarias minas Entre fábricas mezquinas Te avergüenza tu baldon? Pronto cesará tu oprobio, Que no está lejos tu muerte; Porque no ha de ser tu suerte Distinta de lo demas. Recuerdos no necesita Este siglo indiferente, [...]" y la palabra se hace música recitando el romance, actual hoy, pues la pérdida del patrimonio persiste.
Tomas Aguiló: El arco de la Almudayna
![]()
Arco viejo, arco viejo,
Andrajo de un edificio,
¿Qué se hizo tu frontispicio?
¿Tu palacio donde está?
Página suelta, arrancada
Del libro de nuestra historia,
Un siglo escribió tu gloria,
El nuestro te borrará.Agora alménos que vives,
Y te ostentas todavía
Para recuerdo del dia
En que un imperio cayó;
Dime, á mí que te contemplo,
Padron elocuente y mudo,
Si tan de galas desnudo
El moro te construyó.O si el tiempo, que ha roído
Tus entreabiertos sillares,
Tus arabescos pilares
Ha devorado tambien.
O si con grosero ultraje
El hombre osó despojarte
De los primores del arte
Que en una Alhambra se ven.![]()
Reliquia de la Almudayna,
¿Nada mas dices al hombre?
Conservas su estéril nombre
Por escarnio ó compasion?
¿O callas porque embutidas
Tus solitarias minas
Entre fábricas mezquinas
Te avergüenza tu baldon?Pronto cesará tu oprobio,
Que no está lejos tu muerte;
Porque no ha de ser tu suerte
Distinta de lo demas.
Recuerdos no necesita
Este siglo indiferente,
Que infatuado en su presente
No vuelve la vista atras.Y caerás, arco viejo,
Cual tus hermanos cayeron ,
Cual tus dueños que te hicieron
Por puerta de su mansion.
Y correrá libre el aire
Por la calle despejada,
Ni ha de quedarte guardada
Una mísera inscripcion.
No es momento de tratar este libro desde el punto de vista de sus valores literarios, pues me conviene limitarme a indicar su existencia on line, en esta serie de "Biblioteca digital". Pero sí conviene encuadrarlo un poco en la línea del tiempo.
En Un halloween mallorquín, broma del tiempo, ya enlacé con el Capítulo II de "La Literatura en Mallorca" en que Miguel de los Santos Oliver trata la figura y la obra de este escritor, amigo de Quadrado, cofundador de la revista "La Palma" que marca un cambio de rumbo en la literatura de las islas. "su sonora corriente se bifurca en tantos pequeños arroyos como tendencias", dice Oliver sobre él, ya que fue prosista y poeta:
Difícil por todo extremo resulta el poder abarcar en un juicio sintético la diversa y prolija labor literaria de don Tomás Aguiló, ya que su sonora corriente se bifurca en tantos pequeños arroyos como tendencias ingénitas impulsaban su espíritu generoso hacia la religión, hacia la patria mallorquina, hacia la historia, hacia el romanticismo. La tendencia local e histórica es la que más pronto se define y toma cuerpo, la que deja su primer vestigio en la oda a la Conquista de Palma (1832), la que nos ha legado a manera de piadoso breviario de nuestras tradiciones su colección de Mattorca poética. No existe monumento que no le haya arrancado una lamentación, ni despojo venerando de los pasados tiempos donde no se haya erguido como la flor de las ruinas el amarillo jaramago de su inspiración amiga de los viejos muros y los arcos desplomados, triste paríetaría que esconde con sombría frondosidad el desmoronamiento de tantas reliquias seculares. El arco de la Almudaina, los muros del Temple, la puerta de Santa Margarita, el Pino a cuya sombra se reclinaron en el seno de la muerte los dos Moneada después que su sangre corrió como riego lustral y expiatorio sobre el suelo de la isla, los baños árabes, la Lonja, el claustro de San Francisco, oyeron aquel canto funeral y en conjunto monótono, como el de las aves nocturnas y agoreras que se cobijan en los mechinales.
Bien, pues todos esos poemas sobre lugares de Palma están en este libro que hoy enlazo; libro que, en realidad son tres, pues es una encuadernación que recoge los tres volúmenes que publicó con sus poemas.
Tomas Aguiló inicia el Romanticismo en la isla. "Las generaciones que podemos llamar románticas se inician con Tomás Aguiló (1812-1884). Sigue Jerónimo Rosselló (1827 - 1902), Miguel Zavaleta (1827-1917?), Juan O'Neylle (1828 - /), Joaquín Fiol (1831-1895) y Gabriel Rosselló. Otra generación la componen tres de los mejores poetas de su época; dos que utilizan el catalán y el castellano, y son reconocidos como los grandes poetas de la cultura catalana: Miguel Costa y Llobera (1854 - 1922) y Juan Alcover (1854 - 1926): y uno que sólo utiliza el castellano: Juan Luis Estelrich (1856 - 1923).", recojo de un escrito de Bernardo Martí, quien sigue así: "De esta generación, la mejor poesía es la de Tomás Aguiló. Tomás Aguiló cultiva el periodismo literario, la novela histórica y la poesía lírica y satírica. En 1846 publica el primer tomo de sus Rimas Varias; el segundo, en el 49; y en el 50 el tercero. En los dos primeros destacan lo elegíaco en poemas como la "Melodías Hebraicas", "El Llanto del Desterrado" y "La Protesta del Judío", y la indignación en los sonetos burlescos y satíricos. En el tercero, que lleva el subtítulo de Mallorca poética, su poesía histórica y descriptiva de Mallorca de carácter épico, nos revela su admiración por la historia patria, y en la que propone a sus correligionarios hacer: "una grandiosa epopeya, monumento y orgullo de nuestra literatura a base de poemas históricos y los de aquellos de mi ejemplo movidos". Palabras estas llenas de pletórico entusiasmo y de fe en su contenido nacionalista - una epopeya como tienen los grandes países - y de fe en el idioma que utiliza."
Bien, pues el libro que nos ofrece Google Books recoge los tres volúmenes de las Rimas Varias.
Creo que todos los poemas, o su mayoría, habían sido ya publicados en diversas revistas y son una recopilación, tal como indica Tomas Aguiló en el prólogo del primer volumen. Tras echarle una primera ojeada, creo que hay poemas que vale la pena recordar.
fabian | 03 Novembre, 2011 18:28
Puede ser algo difícil hacerse una idea y más explicarlo.
En el interior de la Catdral de Palma, sobre la Puerta del Mirador, hay dos piezas de madera dorada, una sobre otra, que muestran unos arcos. Estas dos piezas estaban antiguamente tras el altar mayor, confrontada una pieza con otra de tal manera que sus arcos coincidían. Era el retablo mayor. Fue construído en el siglo XV, 1420, por un autor desconocido.En el siglo XVIII, en 1726, se le puso delante el retablo barroco de la Inmaculada que hoy podemos ver en la iglesia de San Magín. Este retablo barroco ocultó el gótico.

Colgado sobre la puerta del Mirador, oculta tras el andamio.
En 1904, con la reforma de Gaudí, quita los dos retablos. Uno, el barroco, lo envía a la iglesia de San Magín del arrabal de Santa Catalina, y el otro, el gótico, lo desmonta y lo cuelga sobre la Puerta del Mirador, donde ha permanecido y seguirá. Actualmente lo han restaurado con lo que ha adquirido los colores brillantes y durante unos pocos días, lo muestran a quienes quieran visitarlo, poniendo un andamio al que se sube por una escalera lateral.

La Resurrección, una de las imágenes de la predela del retablo.
El retablo gótico tiene siete arcos, uno central un poco mayor que los tres que tiene a cada lado. En los arcos podían ponerse esculturas, calificadas como "exentas" por no formar parte del retablo. De las dos partes, la anterior y la posterior, la anterior o principal, tiene en su parte baja, unas figuras talladas representando momentos importantes de la vida de Jesús y María; así estan el nacimiento, la resurrección, la ascensión, etc. Este conjunto se llama "predela". En la central se representa la dormición (muerte) de María.

Una de las imágenes de la predela del retablo.
Como las webs institucionales se dedican a los anuncios, hay que acudir a otras fuentes como la prensa. Laura Jurado en El retablo que Gaudí recuperó para la Catedral de Mallorca vuelve a brillar (elmundo.es 01/11/2011) explica la estructura de la "caja" formada por las dos piezas; habla de unos ángeles músicos que se hallan en los laterales (en los que no he reparado), de algunos elementos ajenos que se añadieron al colgar las piezas, como una celosía que se ha preferido respetar y de la originalidad de esta obra, ya que otras similares tal como la de Barcelona o de la Seu d'Urgel, no se conservan enteras.

La Dormición de la Virgen, imagen central de la predela del retablo.
También de este tema, pues estos retablos góticos "abiertos" (con arcos) parece que sólo se hicieron en el Mediterráneo, especialmente en la Corona de Aragón, trata Aitor F. Vallespir en Una joya del gótico renace en la Seu (DM, 01/11/2011) con una galería fotográfica.
fabian | 02 Novembre, 2011 18:11
Se me hace tarde. Busco información y me pierdo leyendo artículos, poemas, escritos. Dejé un día pasado un hueco a uno de los compañeros de Quadrado, D. Tomàs Aguiló i Forteza (1812 - 1884), en la revista La Palma. Fue el primero, según parece, en utilizar en sus escritos la lengua catalana, además de la española. Tiene un conjunto de cuentos titulado "A la sombre de un ciprés"; este árbol parece ser que llamaba la atención de los románticos, así como los monasterios o cartujas, los cementerios, y también la historia y los héroes o personajes legendarios.
He encontrado un texto de Miguel de los Santos Oliver, parte de un capítulo, que habla sobre su obra.
"El influjo de la época, sin embargo, fue pernicioso para la suerte de este volumen [se refiere a "A la sombra de un ciprés"], desde el título, que señala el mayor grado de exaltación melancólica y funeraria, hasta los mismos asuntos, cuyo principal por no decir único teatro es el cementerio y cuya continua evocación de fantasmas y esqueletos, epitafios y coronas, luces fosforescentes y ayes soterrados, recuerdan el tremendo y espectral necrologismo de las "Noches lúgubres" de Young o de nuestro coronel Cadalso."
Miguel de los Santos Oliver: La literatura en Mallorca, capítulo II, pág. 87
Al leer estas palabras he pensado que hoy, día de difuntos, es el día adecuado para leer estos cuentos de Tomàs Aguiló Forteza. Así que los he buscado por Internet sin hallarlos, con lo que he perdido la tarde.
Aunque posiblemente fuera acertado leer en estos días estos cuentos, o las leyendas de Bécquer, con las que tiene cierta relación en cuanto comparten estética, publicados los de Aguiló treinta años antes, dudo si los forofos del Halloween mallorquín cambiarían su fiesta de disfraces por unas lecturas literarias.
Hay varios ejemplares de "A la sombra de un ciprés" en las bibliotecas de Palma, por lo que me acercaré a una de ellas para echarle un vistazo.
fabian | 01 Novembre, 2011 18:16

bibliopalma, web de las bibliotecas municipales de Palma
El Ayuntamiento de Palma crea una web para los usuarios de las bibliotecas municipales de Palma ofreciendo los servicios propios de las bibliotecas: contacto, acceso a los catálogos, enlaces, agendas de actividades, etc.
La red de bibliotecas municipales de Palma está extendida por la ciudad en 25 centros que, no lo he comprobado, pueden estar señalados en los Google maps Bibliotecas de Palma o Bibliotecas Palma de Mallorca.
Bueno es que haya una web que ofrezca los servicios, muestre las bibliotecas, muestre para qué y cómo los usuarios las utilicen, tenga, además del catálogo general, un informativo sobre novedades o últimas adquisiciones, etc.
¡Ojalá sirva para acercar las bibliotecas a los ciudadanos!
fabian | 31 Octubre, 2011 18:31
"A la caída de las hojas, que marca las melancólicas postrimerías del año, la sociedad, vuelta de sus expansiones veraniegas, siéntese llamada a recogerse y concentrarse, buscando en sí propia el calor que le niegan los objetos exteriores, y oponiendo a la quietud e inmovilidad de la naturaleza la animación y movimiento de las gentes. Entonces abre de par en par sus desiertos círculos de honesto recreo y de provechosa enseñanza, y reanimando cual en apagado hogar la noble llama de la ciencia y del arte que preside por excelencia a sus reuniones y alumbra sus fiestas, saborea los selectos goces de la inteligencia y de la fantasía, y estimula y recibe a la vez el impulso de sus más aventajados cultivadores. Pero, al iniciar la nueva temporada, ¿qué asunto más digno de la pública atención y del interés del país que conmemorar las últimas pérdidas de sus hijos beneméritos y corresponder con un fúnebre tributo de gratitud al lustre que le dieron y a los constantes desvelos que le consagraron?"
Así empezaba en aquel otoño de 1894, noviembre, el discurso que José María Quadrado leía en la Velada Necrológica de la Sección de Literatura del Círculo Mallorquín en el que homenajaría a tres escritores que murieron en ese año: D. Álvaro Campaner y Fuertes, D. José Luis Pons y Gallarza y D. Juan Gelabert y Gordiola. Este discurso lo recogería años después el BSAL de 1916 y lo publicaría bajo el título de "Galeria de Balears il·lustres"
Libros del siglo XIX. Me pregunto - sin conocer la respuesta - sobre qué libros convendría leer para conocer un poco cómo era entonces la vida en las islas. Yo los desconozco y sólo ante los ecos de algunos nombres, mi memoria recuerda alguno que he visto u oído. Tal es el caso de Álvaro Campaner y su "Cronicón Mayoricense", publicado en 1881. De este libro dice Quadrado:
"Mas circulación aunque menor aplauso alcanzó su "Cronicón Mayoricense" publicado en 1881, por culpa de sus endebles y heterogéneos materiales, que lo son multitud de noticiarios, de diversas manos y épocas, a contar desde la edad más remota hasta el comienzo de la expirante centuria, tal vez más que de quién los compiló sin tiempo ni posibilidad acaso de coordinarlos, de ponerlos en armonía y someterlos al indispensable crisol, como se proponía últimamente, a pesar de lo cual dista de ser inútil dicha colección, sino de sumo provecho mientras se use con la debida cautela."
No he encontrado el "Cronicón" a vista completa entre los libros de Google Books, pese a haber dos ejemplares:
Las obras que Quadrado resalta de Álvaro Campaner son las dedicadas a numismática.
Hijo y nieto de respetables y dignos magistrados, y emprendida desde muy temprano la carrera judicial en que llegó a la categoría de fiscal de la Audiencia, halló Campaner el medio de hermanar los estudios y más tarde el ejercicio de su noble profesión con la mas decidida afición a las letras y especialmente al cultivo de la numismática, en que descolló desde su primera juventud. Sus Apuntes publicados ya en 1857, merecieron ser adoptadas por libro de texto en la Escuela diplomática, y crecieron hasta formar en 1870 la Numismática Balear y en 1891 el Indicador manual de Numismática española, alcanzando su apogeo en el Memorial editado en colaboración con otros, cuyos primeros tomos constituyen tanto por lo raros como por lo completos una joya bibliográfica. Al pingüe caudal de noticias adquirido con una sólida erudición histórica y con la infatigable consulta de cuanto inmenso repertorio legaron a los venideros por indeficiente guía los más sabios maestros del ramo, añadió el tesoro material, de que esta ciencia más que otra alguna necesita para su complemento, un monetario que a fuerza de gastos y sacrificios logró elevar a más de seis mil piezas, variadísimo y superiormente clasificado en general, inmejorable por lo que toca a la sección mallorquína, que su distinguida y amante familia librará de la triste suerte de otros, de ser extraído o desmembrado. Con esto llegó a ser nuestro amigo autoridad indiscutible en la materia, acatada en España, reconocida en el extrangero, donde el Instituto imperial de Berlín y la real Sociedad de Bélgica le honraron con sus diplomas.
Y en verdad que deben ser sus obras más reconocidas ya que en Google Book se hallan a vista completa dos ejemplares del "Memorial numismático español, mientras que las otras obras no se muestran completamente.

El resto de las obras no están a vista completa:
Tras publicar el artículo encuentro este libro, no el Google Books, sino en Internet Archive:

La afición a la numismática me parece que estaba afincada entre los señores poderosos de Palma, pues Juan Cortada habla de ellos al visitar algunas bibliotecas señoriales. Queda en el aire la incógnita sobre qué habrá pasado con el rico monetario de Álvaro Campaner: ¿está todavía en Mallorca?, ¿quién lo tiene actualmente? , ¿qué se ha hecho con él?.
Queda un libro que es de carácter histórico. Quadrado nos dice sobre él:
"Bien sabia que mal florecen las ramas si no reciben copiosa savia del tronco: así que no descuidó remover con ahinco el suelo y meter la hoz en el campo de la historia no sin notable resultado, particularmsnte a la local, entre cuyos diversos períodos escogió con preferencia el de la dominación islamita para introducir el orden posible, con ayuda de los raros cuños arábigos conocidos, en la embrollada serie de sus emires. Desde el primer ensayo que dedicó al asunto en 1860, hasta el hermoso "Bosquejo" que muchos dieran por obra definitiva, impreso en 1888 a expensas de la Diputación provincial, obsérvase un admirable progreso, no inferior al de sus trabajos numismáticos."
Google Books suele presentar "a vista completa" los originales publicados en el siglo XIX, pero no los ejemplares de ediciones posteriores ni los facsímiles. Así se puede pensar que si un libro de ese siglo no está digitalizado y a vista completa es debido a no haber encontrado la obra original. Tal ocurre con esta obra sobre la época islámica como con las anteriores. De esta manera, una biblioteca digital de Mallorca del siglo XIX queda coja, con ausencias notables, tales como el Cronicón de Campaner o el Panorama de Furió, así como de otras obras no tan importantes. Las bibliotecas y las instituciones de las islas debieran revisar este tema y acercarnos las obras que falten.

No obstante, sí se encuentra en Internet Archive:
Un punto más. Álvaro Campaner realizó la carrera de leyes. Entre sus libros digitalizados se conserva uno del que Quadrado no habla. Su título es: "Ojeada histórica a la antigua legislación mercantil del Principado de Cataluña"
Me queda sin respuesta la pregunta que ya formulé hace varios días: ¿Cuáles serían los libros del siglo XIX sobre Mallorca que convendría conocer? Desconozco la respuesta y voy muy a ciegas en estos artículos en que trato lo que voy día a día aprendiendo, pero sin tener una idea cabal sobre ello.
fabian | 27 Octubre, 2011 14:36
Los relatos de viajeros son interesantes en muchos aspectos. cómo ven la ciudad, cómo ven los campos, por ejemplo. Así, se puede observar como la ciudad va cambiando según el año en que el viajero la visita. George Sand (1838) y Juan Cortada (1845) no nombran el paseo del Borne, por ejemplo, a pesar de ocupar una fonda cercana a ese lugar. En el relato de Pagenstecher (1865) sí aparece con el nombre de "Paseo de la Princesa", incluso con la estatua a Isabel II que posteriormente se derrocó. En este relato, el Borne, el Teatro y la Rambla aparecen como un continuo. Cortada tampoco citó la Rambla, pero sí el edificio de la Misericordia que entonces se hallaba en obras. El arrabal de Santa Catalina también aparece en este relato del científico alemán y, siendo un atento observador de las plantas de la isla, no nombra el almendro como cultivo extensivo en los campos de Mallorca, sino la vid.
Un aspecto interesante son las relaciones que establecen con los residentes en las islas. La escritora francesa traía una carta dirigida al director del banco que le transfería el dinero y sus relaciones se circunscriben al cónsul francés en Palma. Por contra, el periodista catalán Cortada, además de traer bastantes cartas de presentación, ya tiene amistades en la ciudad con quienes intercambiaba correspondencia. Muy pronto fue aceptado entre algunos terratenientes de Palma y fue aceptado en clubs o lugares exclusivos para socios.

Grabado del libro de Pagenstecher: "La isla de Mallorca. Reseña de un viaje"
Un caso singular es el de estos científicos alemanes, Pagenstecher y Bunsen, pues no cuentan con ninguna relación en la isla y las relaciones humanas que establecen surgen por azar, aunque en una ciudad pequeña como Palma, las noticias vuelan.
Se da el caso de que nada más llegar a la ciudad (habían desembarcado en Alcudia y realizado el trayecto Alcudia - Inca - Palma) dan un paseo y en la "pescadería cubierta" del muelle ven que se venden tres delfines. Pagenstecher es zoólogo y decide comprar uno ("en seguida tomé la resolucion de adornar nuestro museo con uno de ellos") y disecarlo. Necesita para ello unos productos por lo que van a una farmacia cercana y allí surge el azar:
Para preservar la piel de toda putrefaccion, necesitaba sal comun, sal de nitro y alumbre. Al efecto buscamos alguna botica. En la primera que encontramos tenian tan corta cantidad de alguna de esas materias, que ademas de no bastarnos se hubieran espuesto á quedar sin ninguna si nos la hubieran vendido. En la segunda eran mas ricos y nos dieron algunas libras. Entró un caballero que reconocimos ser un médico. Era D. Pedro Tr. hicimos conocimiento, y se declaró pronto á ayudarnos para encontrar mejor habitacion. Le seguimos y á él debimos el relacionarnos con personas tan complacientes como él mismo. En vano quisimos ántes mudar de trajes. D. Pedro deseaba servirnos con tanta impaciencia que no nos dió lugar. Con nuestros vestidos cubiertos de polvo, nuestras barbas de varios dias, nuestras manos oliendo á aceite de pescado, a pesar del jabon de la pescadora, nuestros bolsillos cargados con varias libras de sales, debimos seguirle. Nuestro doctor conocia mucho el nombre de Bunsen, sobre todo por su pila eléctrica, y ademas reverenciaba nuestro compañero de profesorado Ch. como una de las primeras autoridades quirúrgicas. Habia verificado sus estudios en Barcelona. Quiso llevarnos á casa de D. Basilio Canut, que nos dijo ser un joven entusiasta por la ciencia. En el camino nos habló de la importante casa C. y M., á la cual este joven pertenecia, la que debia sernos tan útil por las muchas atenciones que debimos á todos sus individuos. D. Basilio no estaba en ella, y D. Pedro tenia prisa de llevarnos á la de D. F. V. y E. porque esta era la hora propicia para hacernos conocer una casa que podia sernos tan útil como la anterior. Ese señor es un caballero octogenario, cuya casa está abierta para todos los extranjeros y que aprecia á los hombres de ciencia. Pronto empezamos á subir los escalones de una casa solariega, sita en la calle de San Francisco, allí encontramos á D. Paulino V. al cual nos presentó nuestro amable introductor. Este caballero, francés, casado en España, habia dejado su carrera de ingeniero para dedicarse á la agricultura y esplotaba un viñedo considerable á pocas leguas de Palma. Su inteligencia é instruccion hicieron de él para nosotros un escelente camarada. La suerte en aquella hora, nos llevaba de la mano.

Grabado del libro de Pagenstecher: "La isla de Mallorca. Reseña de un viaje"
Ese es el azar: un médico que conoce el nombre de uno de los viajeros, Bunsen, e inmediatamente se dispone a presentarles al grupo de "amantes de la ciencia" de la ciudad. Pagenstecher, el autor del relato, nombra a quienes va conociendo por sus iniciales. Pocos nombres son los que me llegan a ser conocidos.
Paulino V. es Paulino Vernière, compañero de Paul Bouvy, siendo ellos dos los traductores del libro debido a que Bouvy murió cuando lo tenía a medio traducir.
A la mañana siguiente las pescaderas manifestaron la misma complacencia en ayudarme á concluir la preparacion del delfín. Saqué el hermoso cérebro, cuya forma valió á ese animal su celebridad antigua y lo preparé para llevármelo. La piel se saló abundantemente con las sales compradas y se enrolló en un tonel. En casa del tonelero donde fui á comprarlo, encontré una singular herramienta con la cual trabajan estos. El delfín en su tiempo llegó á Heidelberg y formó una de las hermosas piezas de su coleccion. Desde entonces los niños de Palma decian al verme: «ese es el que compró el delfín.»
A mi vuelta, nuestro cuartucho estaba hecho una sala de estrado y Bunsen rodeado de una porcion de caballeros que venian á visitarnos. El primero era D. Paulino que habia traido á D. Antonio C. hermano de D. Basilio, que no habíamos encontrado el dia anterior. Este, educado en Montpeller, acababa de pasar una temporada en la escuela de minas de Paris; nos ofreció sus servicios. Estaba tambien el gefe de Sanidad militar D. Fernando W. oriundo de Alemania en las orillas del Moselle. Es conocido como autor de una topografía médica de las islas Baleares y particularmente de Mallorca. Posee buenos conocimientos científicos y fué muy bueno para nosotros; nos trajo como regalo de bienvenida un mirlo azul, que el ornitologista Mr. Homeyer buscó en vano cuando estuvo aquí, y un mochuelo recientemente muerto. Charles, nuestro camarero, nos dijo que inmediatos á nuestro aéreo laboratorio, podríamos observar un par de estos animales (mirlo azul) que posaban allí cada mañana. Los señores A. y D. Pedro T. nos ofrecieron hacer lo posible para procurarnos algun otro ejemplar. Las concreciones del delfín (quistes, ó bolsas quistosas, parecidas á las del cerdo que mantienen los triquinos ó trichinos) que traia conmigo y que enseñé á D. Fernando, llevaron la conversacion sobre los trichinos y el tenia, objetos importantes para una isla que anualmente produce 10.000 cerdos. Los triquinos no eran aquí conocidos, pero la estacion no me permitia hacer estudios sobre el particular. Los cerdos que contraen esta enfermedad, y que á su tiempo se manifiesta van á venderse en Barcelona entre los 14.000 que para allí se esportan; el señor gefe de Sanidad nos manifestó hablando sobre el particular, que si bien en la tropa se encontraban ciertas lombrices, el tenia no se observaba, efecto sin duda de su parca alimentacion, casi esclusivamente vejetal.
D. Fernando W. es Fernando Weyler, médico militar, autor de la "Descripcion topográfica físico médica de las islas Baleares", publicada en 1854; muy aficionado a la Botánica, al que Pablo Marés, de Montpellier, quien visitó la isla en 1855 y publicó "Reseña general del grupo de las islas Baleares y su vegetacion", honró dando su nombre a la especie Ranunculus Weyleri
El hecho está en que no habían pasado veinticuatro horas desde la llegada de los dos científicos alemanes a Palma cuando ya habían sido presentados a la sociedad científica de la ciudad. En seguida les organizan varios recorridos por la isla y les invitan a reuniones:
A la noche nos aguardaba otro placer en la habitacion del señor T., antigua autoridad municipal, que en casa V. y E. nos habia convidado á asistir á una reunion musical en la suya. A las ocho, despues de nuestra cena, fuimos allí llevados por D. P. V. Esa casa lo mismo que las de V. y E. y C. y M., aunque situada en una calle estrecha, tiene un aspecto solariego. En la construccion de esas casas se reconoce el afan de buscar el fresco. Por el portal, se entra en un patio circuido de altas paredes mas ó menos vetustas, el suelo está empedrado. Por una ancha escalera subimos y atravesando una gran antesala de techo alto y pintado, fuimos introducidos en el salon, el cual ya estaba lleno. En el sofá y en sillas, sentadas alrededor de un ancho brasero estaban las señoras mayores vestidas con lujo, y sobre los bordes de ese brasero apoyaban sus piés, rozando sus delicados trajes con la blanca ceniza que solo los preservaba del fuego. A un lado un grupo jugaba al ajedrez, los demas jóvenes de ambos sexos estaban reunidos alrededor del piano, en donde presidia y dirigia el maestro aquel ensayo; fuimos recibidos con amabilidad. Ensayaron varias piezas, algunos coros de la Norma y alguna otra ópera italiana, estudios de piano de Chopin y otros compositores, algun solo ó duo; cuando alguna señorita se perdia reian y miraban la mamá. No pudimos presenciar mas que un ensayo. No se podia dudar del dilettantismo de la reunion, las voces eran lindas y el gusto musical general. El grupo que rodeaba el instrumento presentaba una hermosa vista por las bonitas caras que lo componian. Esa reunion, llena de franqueza, de gracia y de poesía, recordaba esas pinturas de la escuela italiana ó española, que representan una reunion de cantantes, ostentando un donaire y abandono no conocido en nuestros conciertos.
Algunas de esas señoras que hablaban francés nos estuvieron dando conversacion; pero al dar las diez nos retiramos, encontrando en sus puestos los guardianes de noche. Ya pasó aquel tiempo en el que los D. Juanes por alta que fuera su posicion galanteaban las damas debajo sus balcones, hoy no hay necesidad de ello, pues las pueden galantear en las reuniones en donde saben que las encontrarán. Así pierden los serenos muchas propinas que en otros tiempos esto les proporcionaba; llevan el arma al hombro, y gritan: «alabado sea Dios, las diez han dado, sereno.» Los llaman serenos por ser este su grito habitual, bajo ese casi siempre despejado cielo. La luna campeaba hermosa en un cielo tachonado de estrellas. En una plaza, sobre un estrado se ostentaba rodeado de luces el retrato de la Reina, por ser aquel un dia de gala.

Grabado del libro de Pagenstecher: "La isla de Mallorca. Reseña de un viaje"
Palma ha perdido ese encanto de las ciudades pequeñas en las que todo el mundo se conoce y en las que había una hora para las visitas. Pagenstecher y Bunsen, que no conocían a nadie ni traían ninguna carta de presentación fueron bien recibidos en Palma.
fabian | 25 Octubre, 2011 17:17
Bajarse un libro en formato epub de Google Books no es una experiencia satisfactoria actualmente. Puede darse el caso, como me ocurrió el pasado viernes, que, subido el archivo epub al eReader, éste no pueda abrirlo, aunque lo más frecuente es encontrarse un texto con erratas frecuentes, líneas sueltas que no casan con los párrafos colindantes, con Tablas de Contenido poco claras en ocasiones o de poco recorrido, cortas, que sólo indican unos pocos lugares del libro. Todo induce a pensar que Google Books digitaliza los textos - lo cual es muy importante -, pero que no los corrige ni modifica nada de la estructura textual.
Hay varios formatos de libros electrónicos que ofrecen cada uno de ellos ciertas características y posibilidades. Si se va a realizar una lectura continuada del texto, lectura lineal, casi todos los formatos son válidos menos el pdf. Éste es válido para un monitor de tamaño grande, pero no para un eReader con pantalla de 6 pulgadas. El pdf no guarda la estructura del párrafo y las líneas no tienen ninguna flexibilidad. La página en pantalla pequeña es igual que en pantalla grande, pero la letra es ilegible por su extrema pequeñez.

Grabado del libro de Pagenstecher: "La isla de Mallorca. Reseña de un viaje"
Formatos que ofrece el programa Word, como doc o rtf, son válidos para una lectura lineal, aunque ofrecen todo el texto de manera seguida sin separar los capítulos en página aparte. Pero los párrafos se respetan al cambio de tamaño de letra y repagina las páginas de manera satisfactoria. No me parece válido para textos que presenten notas a pie de página, las cuales aparecerán, tal como ocurre actualmente con los libros de Google Books, como líneas sueltas sin conexión con los párrafos anterior y siguiente. Los eReader guardarán la página con la que cierras el libro, pero no tienen más prestaciones.
Los mejores formatos actuales, sin duda, son epub y fb2 y, yo creo que con acierto, Google Books eligió epub, aunque el fb2 tiene las mismas prestaciones.
El formato epub es de código abierto, lo cual es de agradecer. Es un contenedor tipo zip y en su interior hay páginas web. Cada página conviene que sea un capítulo del libro. Acepta los códigos HTML, por lo que, en la repaginación que exige el tamaño de pantalla y el tamaño de letra elegido por el lector, guarda las características textuales del párrafo, de las enumeraciones, citas, etc. Además del uso de enlaces. Las notas a pie de página, al ser repaginable, pieden su lugar relativo y aparecen entre párrafos sin conexión, por lo que conviene que en lugar de aparecer "a pie de página", lo hagan al final del capítulo, con enlaces que vayan desde la indicación de la nota a ella y su regreso, lo cual es factible y fácil de realizar. Admite imágenes tanto entre el texto como separadas de él. El formato del texto se realiza como en las páginas web, mediante Hojas de Estilo, ya separadas (CSS) o con las instrucciones en la misma página.
Un archivo epub es como un archivo zip o rar, es un contenedor. En su interior hay varias carpetas. La llamada "Text" contiene las páginas web; la carpeta "Images" guarda las imágenes y la carpeta "Style" guarda las Hojas de Estilo. Estas dos últimas carpetas pueden estar vacías.
Conviene que las imágenes no sean grandes ni pesadas puesto que ralentizan su visualización o, incluso, como me pasó el viernes, impiden que el eReader abra el archivo. Google Book digitaliza (fotografía) todas las páginas, tapas incluídas y muchas de estas imágenes no ofrecen información alguna y no hacen más que engordar el peso del archivo.
Un punto importante es la Tabla de Contenidos, la cual requiere cierta explicación.
El paso del libro de papel al digital no es difícil, pero exige un corto tiempo para acostumbrarse. Las características físicas del libro impreso se pierden y, puede ser que también otros elementos. Cuando nos acercamos por vez primera a un libro nuevo observamos su portada, su grosor y, normalmente antes de abrirlo, leemos la síntesis que ofrece en la tapa posterior. Conviene que el libro digital también ofrezca estas informaciones que aparecen en la tapa posterior o en las solapas del libro físico.

Grabado del libro de Pagenstecher: "La isla de Mallorca. Reseña de un viaje"
Luego lo hojeamos. Las características del papel y del tipo de letra se pierden en el libro digital; pero gana el que se pueda elegir el tamaño de letra. Para una lectura no lineal del libro, en el libro de papel está el índice, el cual conserva el digital, aunque en éste, me parece conveniente que esté al principio del libro, en sus primeras páginas, pues si las características físicas del papel no existen en el digital, sí conviene que se resalten en el principio las características estructurales del texto. El índice no tiene que indicar la numeración de las páginas, sino enlazarlas. En cualquier momento de la lectura se puede acudir al índice, guardando mediante algún medio la página que estábamos leyendo. Esta operación, los libros digitales la realizan mediante la "Tabla de contenidos" consistente en una pantalla que ofrece los títulos de los capítulos y que se superpone a la página que estás leyendo. La "Tabla de contenidos" te ofrece los títulos de los capítulos y sus enlaces. En muchos libros los capítulos no tienen títulos y se presentan enumerados con números romanos. En mi opinión, en los libros digitales debiera ser cambiado este sistema por un título más explícito sobre su contenido pues la memoria lo retendrá mejor que sólo un número romano. La "Tabla de contenidos" no existe en los formatos indicados anteriormente.
El libro digital puede pasar página a página, pero no un grupo de páginas con la intención de localizar una información. Ha de reforzar el recorrido del libro mediante el índice y la Tabla de contenidos, los cuales han de ser muy explícitos y no enumerativos. Es verdad que los eReader tienen un buscador interno, pero además de él. es la Tabla de contenidos la que ha de servir para recorrer rápidamente los contenidos del libro. Admite esta Tabla de contenidos distintos niveles, como podrían ser las partes, de cada parte los capítulos; de cada capítulo los epígrafes; pero para ello, hay que construir esta trama ya que los libros no suelen ofrecerla de manera explícita.
Bien, pues el pasado viernes el eReader no me aceptó el libro de Pagenstecher "La isla de Mallorca. Reseña de un viaje" en epub. Así que lo abrí en el ordenador con el programa Sigil, eliminé algunas imágenes sin contenido y ya entonces el eReader me lo aceptó. Reordené un poco los capítulos pues el final de uno aparecía al comienzo de la página del siguiente, Pasé las Notas a pie de página al final de cada capítulo con sus correspondientes enlaces; cambié de lugar el índice colocándolo al principio; añadí una página explicativa "Sobre este libro" con su historial; añadí los siete grabados que presenta la edición alemana y ahora voy corrigiendo erratas, por lo que en pocos días añadiré esta edición corregida y enriquecida a la biblioteca. Ya lo anunciaré. Es algo que se debiera hacer con todos los libros sobre Mallorca procedentes de Google Books.
fabian | 24 Octubre, 2011 14:52
Día de las Bibliotecas. Cada sociedad utiliza sus bibliotecas según su tradición. En Palma, por lo que he visto, son espacios donde van ciudadanos con diversidad de objetivos, ya a leer la prensa, a estudiar, a buscar información para algún proyecto o investigación, a buscar algún libro para leer o algún medio audiovisual. Son espacios abiertos a los ciudadanos que buscan satisfacer en ellos alguna necesidad o conveniencia relacionada con la información.
Para la sociedad son espacios importantes, imprescindibles para la custodia y salvaguardia de los libros y otros documentos. Sus almacenes los guardan, debidamente clasificados, a la vez que los ciudadanos podemos acceder a ellos.
Tengo la impresión de que se habla poco de las bibliotecas, de las funciones que cumplen y de su articulación con la sociedad y, cuando se habla, se utilizan palabras de significado impreciso, como "cultura", palabra comodín que más bien disfraza el discurso.
Hoy día las bibliotecas son edificios - espacios - de relación individual persona - libro, con tanteos de relación comunal: grupo de personas interesadas por un tema o por una actividad. Esta vertiente social de la biblioteca me parece que es muy variable en una u otra biblioteca y que no está muy bien definida.
Habría que analizar los "espacios llamados culturales" de una sociedad (ciudad, población), sus definiciones, funciones y articulación. Escuelas o espacios para el aprendizaje - enseñanza oficial, espacios para la música (oírla y también realizarla), para el arte, para conferencias, etc. Entre ellos estarían las bibliotecas como lugar de encuentro entre la persona y el libro, resaltando el hecho individual, lo cual - pienso - es una característica muy especial que lo diferencia de otros espacios cuyas actividades están sujetas a un horario puntual; el concierto, la proyección, la clase, etc. es a tal hora, en punto. El libro de la biblioteca está para cuando yo llegue, en cualquier momento del amplio horario laboral.
El libro digital puede ser un tipo de documento más que las bibliotecas - espacio físico y virtual - ofrezcan. Estamos en los comienzos de este tipo de documentos y también vivimos los balbuceos iniciales de las "bibliotecas digitales o virtuales".
Si un paso importantísimo ha sido la realización de los Catálogos de las bibliotecas, ofreciéndolos a través de Internet, unificando los diversos catálogos en uno solo, de tal manera que en una consulta puedes saber en qué biblioteca se halla determinado libro y otro paso ha sido la posibilidad de que te acerquen el libro solicitado a la biblioteca más cercana - importante en las localidades de una o pocas bibliotecas -; es de esperar que no acabe aquí este movimiento que la Red permite.

Día de las Bibliotecas (Ministerio de Cultura; Biblioteca Joan Alcover de Palma)
Una de las ventajas del libro digitalizado es que puede ser enviado a través de la Red desde una biblioteca a cualquier otra del mundo; de modo que - en caso de que las bibliotecas tuvieran un buen sistema de digitalización -, un libro o revista existente úicamente en unas pocas bibliotecas, podría ser enviado al instante a cualquier otra biblioteca; pero esta idea es anacrónica ya que otra característica del mundo digital es la reproducción total. El libro no es enviado, sino reproducido cuantas veces se necesite y al momento. "Bajarse" un libro digital no es bajarlo, sino reproducirlo en el ordenador que lo solicita. Son libros clones; el original no desaparece ni se traslada, continúa en su lugar.
Un libro digital, cualquiera sea la empresa o institución que haya realizado la labor, presente en Internet, quizá debiera ser incorporado a los catálogos de las bibliotecas, pues basta facilitar el enlace. ¿Podría ser el concepto de "biblioteca universal" en la que estén involucradas todas las bibliotecas del mundo? Un libro de la biblioteca X, situada en cualquier lugar del mundo, es digitalizado y puesto en Internet. Aquí no hay fronteras, ¿no debiera ser incorporado en los catálogos de todas las bibliotecas, facilitando el acceso entre usuario de la biblioteca y el libro?
Yo no sé si alguna vez se ha tomado en consideración el tema de "equipamiento cultural" de una ciudad o población analizándolo en las relaciones de esos elementos. Supongo que se da por hecho el que haya escuelas, bibliotecas, teatros, cines, etc. ¿Pero se han estudiado y analizado las relaciones entre esos espacios dedicados a la cultura?
No sé bien qué se entiende aquí en Mallorca, por una "sociedad o ciudad de la información". A mí me llegan sobre todo anuncios: anuncio de un concierto, de una conferencia, de una exposición. Lo que no me llega es la conferencia, es decir, su contenido. Todos ellos están sujetos aún al "aquí y ahora" que el mundo físico impone. Sin embargo, el sábado pasado seguí en directo por TV el acto de los Premios Príncipes de Asturias en el otro extremo de España, en Oviedo. Y hoy tengo a mi disposición el Discurso de Leonard Cohen y es esperable que pronto estará en la propia web de los premios, tal como están los de los años pasados.
A mí me llegan anuncios, porque esta ciudad aún no ha pasado ese primer escalón de la información. Anuncios de conferencias sobre el rey Jaume II, sobre la Catedral. Pero no me llegan las conferencias, sólo los anuncios.
Puedo acceder al discurso de ayer de Leonard Cohen porque estos premios tienen una web ("web de referencia") que no sólo anuncia sino que informa.
Una "web de referencia" significa que una persona con un mínimo de sentido común sabrá, a través del Google, encontrarla y que en ella hay buena información. ¿Cómo buscaría, por ejemplo, libros que traten sobre Mallorca?, ¿qué palabras utilizaría, a qué web institucional podría acudir? No sabría contestar a esta pregunta porque no hay una "web de referencia" sobre la cultura de Mallorca, ni sobre los libros que se editan en Mallorca ni sobre los libros que tratan de Mallorca, cualquiera que sea su procedencia o lugar de publicación. Y es que las instituciones no han creado "webs de referencia" y las que utilizan, ya el Consell de Mallorca, ya el Ayuntamiento de Palma, sólo son de anuncios.
"Premios Ciudad de Palma", piensas que en la web del Ayuntamiento de Palma habrá información o, al menos, un enlace a alguna web que informe. Pues no, claro. Palma no es parte aún de la sociedad de la información. "Premios Mallorca", ¿habrá información en la web del Consell? Tampoco, claro. Todo lo más algún anuncio, nada más.
Las bibliotecas son guardanes de los libros. Es una de sus funciones principales o, quizás, la más básica de todas. Además de ser los depositarios de los libros, son las que nos han acercado sus catálogos, unificándolos y poniéndolos en Internet. Pero las bibliotecas no son las únicas instituciones o elementos de ese "equipamiento cultural" de la ciudad que tiene el libro como centro de su actividad o como elemento principal de información.
Parece como si cada elemento cultural fuera por su cuenta sin relación alguna con los demás, sin formar una red algo organizada o relacionada. Cada editor tiene su web; yo no sé cuáles ni cuántos son los editores en Baleares, pero no hay una información sobre las nuevas publicaciones. Si quisiera conocer qué libros se publicaron en Mallorca el año pasado, creo que me sería imposible o, al menos, no tengo ninguna referencia sobre cómo encontrar esa información.
Juan Perucho vino a Palma y pensó buscar alguna información sobre la historia y características de Palma. Entró en una librería y compró lo que encontró, dos facsímiles de hace dos siglos (del XIX). Tuvo suerte, encontró algo. ¿Qué encontraría hoy? ¿Y si se informara antes por Internet?, piensas. ¿Es posible encontrar esa información?
¿La UIB - otro equipamiento cultural - trata este tema? Ni equipamientos, ni consellerías ni culturas. Es un tema del que no se habla ni se trata. Tengo la impresión de que se habla poco de las bibliotecas, de las funciones que cumplen y de su articulación con la sociedad y, cuando se habla, se utilizan palabras de significado impreciso, como "cultura", palabra comodín que más bien disfraza el discurso.
Día de las Bibliotecas. Cada sociedad utiliza sus bibliotecas según su tradición. Convendría analizar a fondo el tema, pero no sólo de las bibliotecas sino de todo el contexto socio cultural en el día de hoy en que las máquinas fotográficas son bolígrafos, en que existe una Red que puede no sólo informar, sino también clonar libros (transportarlos, si quieres), en que la biblioteca más próxima no está en la esquina de mi calle, sino sobre mi mesa de estudio, en que algunas bibliotecas no sólo son parte del "equipamiento cultural" de una ciudad o población, sino que se extienden vía Red y a mí me llegan libros sobre Mallorca de las bibliotecas de varias partes del mundo (Google Books). Que sería importante que hubiera, bien explicada, una relación de libros básicos (bibliografía fundamental) sobre Palma, sobre Mallorca, sobre las Baleares y que todo esto estuviera al alcance y fuera conocido - web de referencia enlazada desde las webs institucionales -. Que quizás habría que modificar algunos conceptos exageradamente encasillados -libro-, lo que modificaría tal vez algunos equipamientos culturales físicos. En fin, sería conveniente comenzar a hablar en Palma sobre estos temas.
fabian | 20 Octubre, 2011 16:39
Si hace dos años me hubieran pedido que dijera algún nombre de viajero que hubiera escrito sobre Mallorca, solamente hubiera sabido indicar a George Sand. Actualmente tampoco sabría indicar muchos más, pero sí unos pocos, posiblemente gracias a los artículos que Laura Jurado publica en Baleópolis sobre la historia de la ciencia en las Baleares, pues tal es el caso de Heinrich Alexander Pagenstecher, científico alemán que en 1865, acompañado del Dr. Robert Wilhelm Bunsen visitó las islas y, poco después publicó el libro "Die Insel Mallorka" (1867)

"Gorg Blau", grabado en el libro "Die Insel Mallorka: Reiseskizze. Mit 7 landschaftlichen Ansichten in Holzschnitten"
Sobre el Dr. H.A. Pagenstecher, salvo un artículo de una revista al que después me referiré, hay muy poca información en Castellano, por lo que, utilizando el traductor de Google, enlazo con la página de la Wikipedia alemana. Nacido en 1825, estudia y ejerce de médico. Un accidente en 1856 le impide su dedicación médica, por lo que se dedica a la actividad que realmente le interesa, las Ciencias Naturales, especialmente Zoología. En 1857 ya publica artículos sobre este campo del saber; en 1862 se doctora y desde 1865 es profesor en la Universidad de Heidelberg, siendo Director del Instituto Zoológico. Posteriormente se traslada a Hamburgo donde funda y dirige el Museo de Historia Natural. Muere en 1889.
Del doctor Bunsen diré que su nombre es conocido a cuantos hemos pisado algún laboratorio pues dio nombre a su "mechero o quemador", utilizado universalmente.
El Dr. Pagenstecher era un buen viajero y no debo dejar de decir que, además del viaje de 1865, vino a las islas en otras dos ocasiones, en 1867 y en 1870, quedando de este último viaje un escrito que fue traducido y publicado en el "Porvenir de Mallorca, Revista de Agricultura, Industria, Comercio, Medicina y Veterinaria", realizada por Paulí Vernière y Pere Estelrich, que no he encontrado en Internet.

"Grabado en el libro "Die Insel Mallorka: Reiseskizze. Mit 7 landschaftlichen Ansichten in Holzschnitten"
Dos notas importantes hay que indicar sobre este libro de Pagenstecher. La primera es señalar su pronta traducción y publicación en Mallorca, sorprendente cuando las traducciones suelen retardarse medio siglo, cual ocurrió con la obra de George Sand o la posterior Die Balearen del Archiduque. El libro de Pagenstecher fue traducido y publicado en Mallorca el mismo año en que se publicó el original. La segunda nota importante es que la mirada de Pagenstecher es la mirada de un científico que se extraña ante el desconocimiento existente en Mallorca. Esa distancia dará lugar a un par de anécdotas curiosas.
Pero hoy no me puedo extender sobre estos temas, pues se trata de enlazar las obras y lo indico así en plural puesto que hay unas diferencias entre la versión alemana y la mallorquina. La publicación alemana lleva siete preciosos grabados no incluídos en la mallorquina. Por contra, esta última contiene una introducción muy interesante sobre el desarrollo de las Ciencias Naturales, la Botánica especialmente, en las islas.
Los traductores y autores de la introducción fueron Paul Bouvy y Paulí Vernière, de quienes ya he hablado en alguna ocasión pues, ingeniero militar holandés el primero, se encargó de la desecación del Pla de Sant Jordi de Palma. Introductor de los molinos de agua, se casó en Mallorca donde residió. Vernière, ingeniero francés, compañero de Bouvy en la desecación del Plà de Sant Jordi, después se dedicó a la agricultura y fue, ante la desaparición de la viña por la filoxera, quien propuso la explotación intensiva del algarrobo; publicó también un libro sobre Geología en Mallorca ("Nociones generales de geología y su aplicación en Mallorca", 1880).
Bien, pues conviene enlazar los libros:

La Isla de Mallorca: reseña de un viaje
Yo temía que Google Books no se interesara por las traducciones. En este caso no ha sido así. Ya veremos si llegan los otros.
Como estos libros son "libros con estela", indicaré el estudio realizado por Alejandro Casadesús Bordoy, Un científico, un viaje, una isla, un libro. El viaje de Pagenstecher a Mallorca, publicado en la "Revista de Filología Románica Vol. 26", del año 2009.
(Segueix)fabian | 19 Octubre, 2011 14:36
La primera vez que escribí en esta bitácora el nombre de Ramón Medel (? - 1877) estaba relacionado con la obra "Varones Ilustres de Mallorca" (1847), pues aparecen como coautores Joaquín María Bover y Ramón Medel (ver: Varones ilustres de Mallorca). Con todo, cuando hace pocos días leí su nombre en un artículo de Catalina Cantarellas sobre la Lonja de Palma, me pareció un desconocido. La cita decía así: "El romanticismo, con su carga de recuperación y fascinación por el pasado, no omitió la importancia de la Lonja ni la constatación del hecho. A partir de entonces fue cita obligada en las descripciones y en los libros de viaje. Los testimonios de Furió y George Sand, de Cortada, Laurens o Medel, en la década del cuarenta, son una prueba significativa al igual que lo son las ilustraciones que por la misma fecha incluyen diversas publicaciones periódicas, entre ellas «El Artista» y «El Semanario Pintoresco»."
¿Quién fue este Ramón Medel? He buscado por Internet y no he encontrado más que un libro (en Google Books) que hable sobre él. El libro es actual, de Joan Perucho (1920 - 2003), La puerta cerrada (1995), en el que hay un capítulo intitulado Libros sobre Mallorca, cuyo párrafo segundo dice así:
Empecé comprándome dos guías facsimiladas de Mallorca, editadas recientemente por el «Drac Editorial». Se trataba del «Manual del viajero en Palma de Mallorca» (1849), de Ramón Medel, y «La isla de Mallorca» (1867), de H.A. Pagenstecher. El primero, Medel, fue un hombre polifacético, pues, aunque actor de profesión, ejercía de autor dramático, cantante de ópera, heraldista, historiador, crítico teatral y taurino. Llegó a Palma desde Barcelona el día 15 de marzo de 1847 embarcado en «El Mallorquín» y estrenó en seguida en el Teatro Principal (entonces Casa de las Comedias) la pieza de Tomás Rodríguez Rubí «Alberoni o la astucia contra el poder». Estrenó también comedias de su cosecha (alusivas al «Tío Tararira» de Ventura de la Vega) y se recuerdan sus versos sarcásticos:
Que la bella desdeñosa
ostentando sus rigores,
trueque en secretos favores
sin hacer la melindrosa,
no es cosa!
Pero que la linda Juana
sus conquistas vocifere
y hacer gran fortuna espere
cuando su amor es mentira
Tararira!"H.A. Pagenstecher era, en cambio, un naturalista científico; o sea, un especialista. Médico de profesión fue catedrático de la Universidad de Heidelberg, director de su Museo Zoológico y del Museo de Historia Natural de Hamburgo. Se sabe que el 24 de marzo de 1864, acompañado por el profesor Robert Wilhelm Bunsen, salió de Heidelberg hacia Mallorca. En 1867 publicó en Leipzig un libro sobre las impresiones de su viaje a las islas titulado «Die Insel Mallorka» que, curiosamente, fue traducido al castellano el mismo año en Palma por Paul Bouvig de Schovrenberg y Paul Verniére. Esta es la traducción que estoy manejando cariñosamente.
Juan Perucho: Libros sobre Mallorca, capítulo del libro "La puerta cerrada" (1995)
Dos palabras claves del texto de Perucho: la primera es que llama al libro en facsímil de Medel con la palabra "guía". La segunda es que califica a Ramón Medel como "polifacético".
Y en verdad que llama la atención. En Mallorca, el madrileño Medel estuvo tres años, entre 1847 y 1850. Como actor, en estas tres temporadas - leo en la "Gran Enciclopèdia de Mallorca, tomo 10 -, interpretó comedias de Tomàs Rodríguez Rubí como "Alberoni o la astucia contra el poder" (1848), "Borrascas del corazón" (1847) y "El hombre feliz" (1848); dramas y sainetes propios y popurrís de óperas y de zarzuelas. Durante su estancia en la isla escribió diversos monólogos, el sainete "Los apuros para un sí" (1849), el drama en verso "La Beata Catalina Tomás" (estrenada en 1849) y "Los pastorcillos al portal de Belén" (estrenada en Palma en 1860). Como historiador intervino con Joaquín María Bover en la redacción de "El Blasón español o la Ciencia Heráldica" (1846) y "Varones ilustres de Mallorca" (1847). En 1849 publicó "Manual del viajero en Palma de Mallorca", considerada como la primera guía de Palma, en la que se detallan todos los servicios, tanto públicos como privados. Colaboró en la prensa isleña, en el "Diario Constitucional de Palma de Mallorca", en "El Balear", en "El Genio de la libertad" y en "El propagador Balear". Creó y dirigió la revista "El Historiador Palmesano".
La información de esta entrada de la enciclopedia es de Lleonard Muntaner Mariano.
El "Manual del viajero en Palma de Mallorca" (1849) creo que sólo tuvo una edición. Sus autores fueron Ramón Medel y Lorenzo Pérez Martínez. Posiblemente la Biblioteca March guarde un ejemplar. En 1989, el Drac editorial publicó un facsímil de esta obra, "la primera guía de Palma" y cuando Google Books fue a la Biblioteca March para digitalizar algunos libros, encontró el facsímil, por lo que no lo muestra, lo que sí hace con otras obras de Ramón Medel
Llegado a este punto, retomo del artículo Libros de viajes y guías turísticas. Primeras guías de Mallorca que publiqué en agosto del 2008, unos párrafos de Joan Miquel Fiol Guiscafré de su artículo Los viajeros románticos ingleses por las islas Baleares:
[...] En 1841 el reverendo Thomas Cook, un misionero baptista, contrató un tren especial desde Leicester a Loughborough para llevar a sus feligreses a un encuentro en pro de la templanza. Fue la primera excursión en tren en ser anunciada publicitariamente y su éxito fue tal que se repitió anualmente. En 1855, el año de la Exposición Universal de París, el reverendo transportaba pasajeros desde Leicester a Calais, Francia. Al año siguiente organizó y se puso al frente, como conductor y guía, de su primer Grand Tour of Europe. A la vez que nacían el que hoy conocemos como turista y el viaje organizado, también iniciaba su andadura la agencia de viajes conocida internacionalmente como Thomas Cook & Son.
Con la aparición del turista, palabra cuya etimología tiene mucho que ver con los "tours" mencionados, se hizo patente la necesidad de otro tipo de libro de viajes. Un libro que fuera inventario sistemático de los monumentos y bellezas dignos de ser vistos y que a la vez ilustrara sobre su historia. Además debía informar de los medios de transporte para llegar a los lugares y dónde dar reposo y alimento al cuerpo del trotamundos. Y sobre todo esto, a diferencia de los tomos de viajes al uso, debía ser ligero para no estorbar en el macuto, y estar robustamente encuadernado para sobrevivir rudo trato y precipitada consulta. En fin, a la rama de la literatura de viajes le había salido un brote llamado guías de viaje.
En 1865 apareció el "Bradshaw's Illustrated Handbook of Spain" de Richard S. Charnock, que formaba parte de la conocida serie de guías Bradshaw y en el que constaban las Islas Baleares. Las islas aparecieron también por vez primera en la cuarta edición, la de 1869, de "A Handbook for Travellers in Spain" de Richard Ford, autor de célebres guías que editaba John Murray, notable editor inglés del diecinueve, uno de los supervivientes de la era patriarcal del negocio editorial que conjugaba al mecenas literario con el hombre de negocios y capitalista.
Localmente, ya se había editado en Palma, en 1845, "Le cicerone français à Palma de Majorque" de Jaume Cabanellas y en Maó en 1864 la "Guía de forasteros de Menorca" de Josep Hospitaler. En la península la primera guía de las Baleares en aparecer fue, con este mismo título, la de Emilio Valverde en Madrid, 1899; aunque el mismo autor ya había incluído las islas en su "Nueva guía del viajero" de 1886.
La aparición de las guías provocó la bifurcación de las clases de libros de viajes justamente cuando estos se encontraban en su más dulce momento. El libro de viajes se fue desnudando de información precisa y objetiva sobre los lugares visitados, dejando esta parcela para las guías, y se fue enriqueciendo en la transmisión de los sentimientos más íntimos del autor a la vez que las gentes que poblaban los paisajes motivo de descripción iban cobrando más relieve y definición en detrimento de la descripción de monumentos, que tradicionalmente había venido siendo sujeto principal de los escritos viajeros. El libro de viajes se humanizó, salió reforzado de la prueba y su vitalidad quedó fuera de dudas.
Joan Miquel Fiol Guiscafré: Los viajeros románticos ingleses por las islas Baleares (pdf) (págs. 3 - 4)
Bien, pues en 1845 "Le cicerone français à Palma de Majorque" de Jaume Cabanellas y en 1849, el "Manual del viajero en Palma de Mallorca" de Ramón Medel y Lorenzo Pérez Martínez.
fabian | 18 Octubre, 2011 16:03
Nueva revista digital realizada en Mallorca sobre temas o aspectos de la comunicación. En este primer número, Sebastià Serra Busquets, catedrático de Historia Contemporánea de la UIB y profesor del CESAG (Grup de Recerca d'Història de la Comunicació Social), que es la institución que lanza esta revista, publica una "editorial" que es la declaración de intenciones:
Temps de comunicar es una nueva herramienta de reflexión para aquellos interesados en la comunicación. Es el fruto de una iniciativa ideada hace dos años y que contiene el resultado de un conjunto de investigaciones y de análisis sobre la comunicación desde la perspectiva del tiempo presente, pero también desde la historia.
Esta nueva publicación, que se nos ofrece desde la nuevas tecnologías implica novedad, análisis y complicidades. Las personas que participan directamente son investigadores y profesionales, y lo son desde los ámbitos de las ciencias humanas y sociales. Algo en común son las ganas de comunicar y de reflexionar sobre la comunicación y nuestra sociedad.
La publicación se presenta en tres bloques bien definidos. El primero hace referencia a resultados y planteamientos sobre un tema de investigación, que se está desarrollando en el CESAG como es el de las empresas periodísticas. Esta investigación está en camino de ofrecer grandes resultados y tiene a su favor la entusiasta participación de un conjunto de jóvenes investigadores, básicamente historiadores y periodistas.
El segundo bloque, que se presenta como 'Miscelánea' muestra un conjunto de colaboraciones que se enmarcan entre la especialización y la difusión. Tal vez sea oportuno decir en estos momentos que es muy interesante que una publicación especializada como ésta, ceda un espacio para investigaciones o aportaciones diversas a partir de la pluralidad de los estudiosos e investigadores.
El tercer bloque, de noticias, nos presenta un proyecto de investigación que ya ha empezado a andar como es el de La prensa diaria de Mallorca en el camino hacia la Democracia, proyecto nacido desde el Grupo de Historia de la Comunicación Social del CESAG y que aglutina personas y documentación muy diversa y de gran riqueza.
El Índice de los contenidos de este número es el siguiente:
Presentació [Dr. Sebastià Serra Busquets]Secció I. EMPRESES PERIODÍSTIQUES
La premsa diària de Mallorca [Catalina Amer]
Periodisme 2.0 a les Illes Balears [Llorenç Espasa]
La premsa gratuïta a Balears [Joan Matas]
Història de la ràdio a Mallorca [Joan Matas]
La premsa forana de Mallorca [Rafel Puigserver]
Mitjans en llengua estrangera [Mark Schlüter]
Secció II. MISCEL·LÀNIA
La comunicació a l’església [Eugeni Rodríguez]
¿Comprender películas desde la incomunicación? [Arturo Cadenas]
Visió de la dona a les publicacions [Empar Bosch]
La lengua de las mariposas [M.Gual, J.Matas, A.López, J.Gutiérrez]
Trece rosas [A. Pasarius, M. Puigserver]
Secció III. NOTÍCIES
Projecte de recerca: La premsa diària de Mallorca en el camí cap a la Democràcia (1975 - 1977)
[Grup de Recerca d’Història de la Comunicació
Social del CESAG]
Puede ser muy interesante. Convendría que pusieran un sistema de avisos sobre la publicación de los siguientes números.
fabian | 17 Octubre, 2011 17:35
Tras el viaje, cansancio. Hotel en las afieras de Salamanca. Dicen que Castilla (la llamada antiguamente "La Vieja", de ocho provincias), tiene once catedrales. Si cinco días (no cuento dos días dedicados al transporte) hemos estado, habrán sido seis o siete las catedrales visitadas: Salamanca (2), Valladolid, Zamora, Ciudad Rodrigo, León.
Campos de Castilla. Tierras onduladas, horizonte sinuoso. Trigo; trigales ya segados de amarillo dorado; una encina solitaria; en algún lugar, una corta hilera de álamos señalan una corriente acuosa. Cielo azul y tierra dorada. Pueblos alejados que muestran la espadaña de su iglesia con los nidos de cigüeña en las alturas.¿Cómo no recordar a Azorín, a Machado, describiendo estas tierras? ("álamos del amor cerca del agua / que corre y pasa y sueña, / álamos de las márgenes del Duero, / conmigo vais, mi corazón os lleva!" Antonio Machado: Campos de Soria)

Las ciudades, no muy grandes, de alrededor de 150.000 habitantes muestran desde lejos las agujas de sus catedrales. Multitud de iglesias, algunas, pocas, ya en Zamora y León, románicas, de gruesos muros apoyados en contrafuertes, y ventanas como saeteras; oscuras y apacibles en su interior, refrescantes frente a la calor de estos días y cuya ausencia de imágenes contrasta con la riqueza de las catedrales góticas de amplios ventanales y exceso de imaginería.

Fray Luis de León en la Universidad de Salamanca
Plazas mayores rectangulares, con los ayuntamientos en un lado, soportales repletos de terrazas donde la cerveza o el vino está presente. Valladolid se ufana de haber tenido la primera plaza. Un incendio destruyó las sinuosas calles gremiales y se crearon las calles rectas, de tiralíneas.
En Salamanca aún resuenan las voces de Fray Luis de León, de Unamuno "Como decíamos ayer", tras haber pasado unos años en prisión o en el exilio, en su regreso a la Universidad. En una esquina de la plaza mayor, en las escalas a una iglesia, los estudiantes utilizan sus ordenadores portátiles aprovechando el acceso a Internet de un banco cercano.

Piedra. Oda de la piedra labrada; pórticos catedralicios de ángeles y figuras bíblicas. Maravillas de los artesanos. Ya en las sillerías de los coros, de preciosas maderas talladas, ya en los cánticos de la piedra, extrañas figuras.
En León, sentada sobre un banco, una figura dibuja. Sombrero calado y, junto a él, una paloma. Como en todas las ciudades, los tiempos dejan huella. Representa a Gaudí dibujando el edificio que ahora vemos frente a él, la Casa Botines.

Escultura de Gaudí
La memoria es débil. Hacia Zamora y Ciudad Rodrigo el paisaje cambia, ya los verdes se expanden en encinares; es la dehesa donde se cría el cerdo negro. Una cadena montañosa nos separa de Extremadura. Igual ocurre hacia Ávila, provincia que atravesamos, junto con Segovia en camino hacia Madrid. Ya robles, abetos, pinos; macizos de piedra granítica. Ya no son los horizontes ondulados de tierra de pan llevar, pero son estas inmensas tierras, de rastrojos dorados, con una encina solitaria, las que, en su desnudez, en su despoblación continuada, con sus cigüeñas en las espadañas de las antiguas iglesias, las que marcan la memoria de este viaje.
fabian | 07 Octubre, 2011 17:44
Margarita se afana preparando una difícil maleta para los próximos días y yo introduzco en el eReader el tomo de José María Quadrado correspondiente a "Valladolid, Palencia, Zamora, pues tales son las tierras que recorreremos la próxima semana. Será un descanso para esta bitácora.
Repaso tareas pendientes y sé que queda una respuesta a los varios comentarios que habéis añadido, ya Jesús, ya Xisco, Rafael, Sebastián, CRM, Lorenzo, Aniceto, Pedro ... A todos os doy las gracias por vuestro apoyo y también porque en el comentario añadís información o matizáis la existente, enriqueciéndola, ya sobre la iglesia de San Magín y su Virgen yacente o los escudos episcopales de la puerta del recinto, ya sobre el Borne, "Salón de la Princesa":
El Salón de la Princesa estuvo presidido por la fuente del obelisco hasta que apareció en el extremo opuesto la fuente emplazada en lo que actualmente es la plaça de la Reina. Con anterioridad, en 1827 se añadió una fuente a la Rambla, en el mismo período de tiempo en que se construyó el Jardí Botànic; por lo que Es Born corría el riesgo de perder categoría y por ello se sucedieron dicho cúmulo de reformas.
Llama la atención que las esculturas sean tortugas marinas, cuando las tortugas de tierra generaron tiempo atrás un comercio con el exterior bastante notable; y éstas se almacenaban tradicionalmente en aljibes hasta el momento de llevarlas al Moll Vell de Palma. La tortuga ha sido símbolo de longevidad, sabiduría y permanencia; cuando precisamente el reinado de Isabel II acabó bruscamente tras la Revolución. La fuente de las tortugas sufrió una reforma de su pedestal con el emplazamiento de la avinguda Jaume I. Y además -y esta es una apreciación completamente personal- se hizo coincidir simétricamente con la puerta de acceso de la casa Villalonga-Mir (hoy esa simetría queda obstruída por la parada de autobuses urbanos) y el murciélago visualmente se incustra armónicamente en el escudo de la fachada.
Habría que añadir que, junto con la segunda fuente con la estatua de la reina y las alegorías, se realizó, en aras de un mayor embellecimiento del lugar, el Jardín de la Princesa (actual emplazamiento del monumento a Joan Alcover), acondicionando lo que fue el solar del convento de Sant Francesc de Paula. La banda de música no hizo más que reforzar la idea de un paseo con decoro y abolengo en el corazón de la ciudad. El cónsul Charles Toll Bidwell relata en su libro sobre las Baleares la animación de Es Born en la década de los 70 del siglo XIX. Creo recordar de la bibliografía consultada, que los árboles de la Rambla eran álamos a principios del XIX.
Comentario añadido por CMR

Son comentarios enriquecedores. Gracias por ellos.
El Borne, como paseo, se proyecta en 1833, aunque ya desde 1822 parece que ya tenía forma de Paseo con unos bancos y arbolado. Pero fue en 1833 cuando se hace una suscripción voluntaria para realizarlo bajo el nombre de "Salón de la Princesa" en honor a Isabel II. Se utilizan materiales del Convento de Santo Domingo. George Sand que estuvo unos días en una pensión de la Calle del Mar, muy cercana, no hace ninguna mención sobre este paseo y sí sobre las ruinas del convento inquisitorial.
Cortada, en 1845, tampoco nombra el paseo, pero sí visita el gran caserón de la Misericordia que entonces ya funcionaba su parte dedicada a los hombres, la del gran patio, mientras que se construía la parte dedicada a las mujeres, la de la capilla.
De Quadrado creo que me quedan pendientes un par de entradas (o sea, de enlaces), pues en 1971 la revista Mayurqa le dedicó un número y he de mirar qué hay sobre él en el BSAL donde supongo que habrá bastantes artículos.
Luego convendrá continuar con esta búsqueda de libros digitalizados. Es célebre que los libros actuales posiblemente sean "papelerizados" (palabra que me acabo de inventar) ya que el original supongo que es digital si el autor escribe con ordenador. En esos libros que la Administración sufraga al 100% o en un porcentaje alto, debieran dejar una copia digitalizada gratuita en las webs; al igual que con los Premios (Ciudad de Palma y otros).
Y tendría que haber una web dedicada a los libros sobre las islas; a los libros y a los artículos, críticas, etc que esos libros originan. Siempre echo en falta esas parece que imposibles webs de referencia pero las instituciones no están por la labor.
Bien, pues me despido por unos días. Margarita continúa preparando la maleta con ropa del armario pues el tiempo no es seguro y habrá que esconder ya la veraniega. Hasta la vuelta.
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