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Joaquín Sorolla en Mallorca (1919)

fabian | 18 Octubre, 2012 15:46

Joaquín Sorolla y Bastida (1863 - 1923), decidió en agosto de 1919 venir a Mallorca a pasar unos días. En esos días le iban bien las cosas; en junio había terminado un encargo muy comprometido de la Hispanic Society de Nueva York, un mural de setenta metros por tres, en el que tenía que plasmar representaciones de la vida española; lo había iniciado en 1911 y, con intermitencias, lo había acabado en junio de 1919. Además, ya en Madrid, había tomado posesión de una cátedra en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Así que en junio descansa en Valencia y en agosto viene a Mallorca y se instala en la Cala de San Vicente de Pollensa.

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Joaquín Sorolla: Una barca en la Cala de San Vicente

Hay suposiciones de que ya en 1916 Sorolla estuviera en Mallorca; pero de su estancia en 1919 nos quedan algunos cuadros, al menos ocho que son los que muestra el buscador de ceres, y que - culturas raras - oculta la URL de los resultados.

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Joaquín Sorolla: Cala de San Vicente

Otros cuadros, además de estos tres que he elegido, son Cala de San Vicente, Mallorca; El Cavall Bernat por la tarde, Cala de San Vicente; El Cavall Bernat, Cala de San Vicente y Rocas, Costa de Mallorca.

Hay otro cuadro que quizás esté también pintado en Mallorca, se titula Niños buscando marisco, pero en el dorso pone "Menorca". En la biografía dice que en septiembre de 1919 visitó Ibiza, donde por última vez pintó el mar.

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Joaquín Sorolla: Helena [su hija] en la Cala de San Vicente

Por el buscador de ceres obtengo cuatro imágenes de cuadros pintados en Ibiza y el mar sólo aparece en Estudio para Los contrabandistas.

Joaquín Sorolla, pocos meses después de su estancia en la islas padeció, en 1920, un ataque de hemiplejía que le impedió seguir pintando.

A. Noguera visto por MS Oliver

fabian | 17 Octubre, 2012 16:46

Estoy empezando a escanear las primeras páginas del libro de Antonio Noguera "Ensayos de critica musical". Es un libro póstumo, publicado cuatro años después de su muerte. Recoge, aparte de una introducción de J. Alcover, conferencias y, de distintos periódicos de la isla, algunos de sus escritos que sus amigos consideraron los mejores. Es interesante. Más que asomar, queda patente el Nacionalismo (de aquel tiempo) en la música. Como en la Literatura hay una búsqueda en el folklore y un intento de darle una forma canónica: Al escribirlo, al pasarlo al pentágrama, lo congelaron.

Es llamativo el personaje de Noguera. Entusiasta por la música, no fue músico de profesión, por lo que para algunas personas de Palma era un simple aficionado; máxime, supongo, para los músicos; que en esta vida hay muchos escalafones infranqueables. Miguel de los Santos Oliver, al salir publicado este libro póstumo, titula su escrito con "Una vida oscura" refiriéndose a esa barrera de ser un apasionado y conocedor del arte musical, pero no ser músico de estudios ni profesión. Murió joven Noguera (1860 - 1904) y me parece que fue un espíritu rebelde. No se queja de que no suenen pianos en la ciudad, más aún, indica que hay bastantes; pero no le satisfacen las obras que tocan; desearía que fueran menos adocenadas, menos conservadoras y, aunque consciente de que no es posible cambiar esta sociedad en el tema musical, expresa valientemente su parecer en el periódico "Pero fué también de aquellos á quienes se lee siempre y de los cuales no se deja ni una línea, ni una palabra, ni un punto", dice MS Oliver.

Las horas y los días

Una vida oscura

No hace mucho que salió d luz un libro voluminoso, de más de 350 páginas en 4.°, con el titulo de Ensayos de critica musical. El nombre de su autor, Antonio Noguera, familiar para una selecta minoría de lectores y musicógrafos, no ha llegado al gran público. No llegará jamás. En futuras historias del arte, en trabajos de erudición, en alguno que otro resumen del renacimiento de Cataluña á fines del siglo XIX. figurará, por ventura, la cita de su apellido, algún rasgo de su labor, un recuerdo de su personalidad...

Y, sin embargo, esa personalidad, distinguida é inolvidable para quienes vivieron en contacto con ella, merecía y podía mucho más. Antonio Noguera representa el caso típico, del malogrado de grandes condiciones, no aprovechadas á tiempo. Representa y resume todas esas vidas frustradas, de la generación anterior, que no acertaron á seguir valientemente, desde sus primeros años, la vocación nativa y que, confinadas después en un ambiente provincial, cuando no se había iniciado todavía la emancipación del espíritu público y el despertar de la conciencia en las regiones y en las ciudades, no obtuvieron el refrendo de Madrid y murieron oscuros y sin trascendencia. Tiempo hace que, sin poder atrapar el momento oportuno, me propongo esbozar una semblanza del ilustre desconocido; y no por el prurito paradójico de reparar una injusticia irreparable ó vindicar una celebridad que no llegará nunca, sino por creer que puede interesar al público, resultando ejemplar y doloroso, el espectáculo de aquellas existencias perdidas en gran parte para sí mismas y para su patria, desviadas por errores de la educación y. del ambiente, frustradas por la adversidad á la abulía.

Noguera escribió y compuso. Pero cuanto escribió y compuso, aun siendo valioso, nada supone en comparación con la profundidad inmensa de su alma, solitaria y escogida. Apreciadas de cuantos las conozcan serán sus Melodíes populares, sus Dances mallorquines, sus coros por el estilo de Hivernenca ó La sesta, sus sonatinas y miniaturas para piano. De su herencia de escritor musical, vivirán largamente el estudio sobre cantos, bailes y tocatas populares de Mallorca; sus nutridas y originales conferencias sobre las nuevas nacionalidades musicales y sobre la música polifónica, verdadero alarde de gusto y anticipación; sus artículos expositivos de nacientes escuelas ó de grandes obras consagradas después por el buen éxito. Pero todo esto, repito, no da la medida de su potencia ni traduce la impresión, la fascinación que ejercía Noguera, personalmente, en el circulo de la intimidad.

Ese poder de sugestión, ese arte socrático de la iniciación oral, eficaz y persuasiva, poseyólos en grado sumo. Y, merced á ellos, aquel aficionado de provincia, que no ostentaba el prestigio de la notoriedad ni podía presentar el bagaje de una producción gloriosa y fecunda, se revestía de una autoridad excepcional y se imponía fatalmente. Fué el espíritu más intenso y vibrante de cuantos he tenido ocasión de tratar en mi vida. A nadie recuerdo que dejara una memoria ni una inquietud tan duraderas. Hace cinco años que murió y no pasa día sin que lo citen ó invoquen cuantos fueron sus amigos. Esa inusitada persistencia del recuerdo significa una fuerte riqueza ó graduación espiritual en quien alcanzó á imponerla; significa que aquel temperamento era todo vitalidad y substancia y que había logrado eliminar el lastre de la convención, de la bagatela, del artificio, para vivir en pureza y en sinceridad absolutas.

Tal era el secreto de su ascendiente: delante de Noguera se reconocían todos en presencia de un hombre sincero, que no claudicaba, que no vacilaba, que no se avenía á las concesiones y flexibilidades que hacen perder la unidad individual ó la vuelven borrosa y estéril. Compositores, críticos y artistas en gran número trataron al musicógrafo mallorquín: Pedrell, Albéníz, Granados, Millet, el P. Eustaquio de Uriarte, Mitjana, Chavarri, Fernández Arbós, Crikboom... Tratáronle también, íntimamente, escritores, poetas y viajeros ilustres. Cuanta personalidad notable ó distinguida ha pasado por Mallorca en los últimos quince años, á Noguera y á su grupo tuvo que acudir, sirviéndose de ellos, como de cicerones natos, en sus correrías por la isla. Pues bien: en todos dejó ese recuerdo pertinaz y dominante que triunfa de las distancias, de las largas ausencias y de la muerte misma, que es la ausencia suprema.

Y he aquí que el espectador va pensando: ¿Por qué suerte de adversidad la gloria ha de seguir sumisa á muchas personalidades gárrulas y aparentes, mientras esas otras, tan intensas y concentradas, se sumergen en la sombra? Ese hombre, que ha dejado una huella tan profunda en mi espíritu, por algo la dejaba. Esa inteligencia, esa sensibilidad que tanto influyeron en mi sensibilidad, y en mi inteligencia, serían de una ley superior á muchas otras, que aun escribiendo grandes tratados ó vaciándose en obras positivas, no logran alucinar las almas ni reducirlas á inesquívable imperio. Aquel ascendiente era signo inequívoco de riqueza interior. ¿Por qué desventura, entonces, ese tesoro escondido no llegó á encontrar un orificio de salida para derramarse todo entero sobre el papel pautado ó sobre las cuartillas virginales, en inspiraciones ó en doctrinas definitivas, como proyección hacia fuera de cuanto murió con su poseedor y con él fué enterrado?

Noguera perteneció á una progenie de músicos. Entre sus ascendientes figuraba el compositor Aulí, cuya misa editó, en edición postuma, su sobrino y admirador. En vez de seguir la profesión de familia, absorbió en el ambiente de la época el venenoso prurito de las carreras oficiales. Se preparó para ser ingeniero de caminos y consumió largo tiempo en esos estudios, perturbados por la música, y que, á su vez, perturbaron y echaron á perder para siempre la primitiva é ingénita vocación. No fue ingeniero ni artista, en el sentido profesional, serio, austerísimo, que daba Noguera á esta palabra. Cuando advirtió el error sufrido era ya tarde para repararlo. No podía improvisar una preparación musical, en la forma sólida y perfecta que él exigía. No podía recuperar el tiempo que perdió, ni el fuego de la juventúd marchita, ni la ilusión insustituible de los primeros afios. Poseía un gusto selecto y difícil, una lectura escogida; le faltaban la base técnica, la disciplina rigurosa, el método.

De aquí la posición de dilettantismo en que tuvo que mantenerse, sin osar nunca colocarse entre las filas de los profesionales ó maestros. De aquí también aquel resabio de amargura ó ironía, fluyendo imperceptiblemente de su pluma: de su pluma mojada en todos los jugos ácidos y estimulantes que pueden mantener suspensa la atención. No: no era un papaveráceo; no escribía con opio sobre plomo. Todo resultaba en él aperitivo: un largo artículo y una breve gacetilla teatral. Fué, como he dicho antes de ahora, de los hombres á quienes se combate; de los que suscitan tempestades de pasión; de los que levantan protestas y falsas indignaciones. Pero fué también de aquellos á quienes se lee siempre y de los cuales no se deja ni una línea, ni una palabra, ni un punto.

Contra el gondolerismo falsamente sentimental y romántico, protestaba Noguera, corazón lleno de sentimiento real y fervoroso, inmensamente romántico, abrevado en las aguas profundas y subterráneas de Schumann. Luchó en un escenario reducido contra todo un filisteísmo artístico y social; su malhumor, su causticidad se exacerbaron; sus frases llegaron á ser de una terrible virulencia, de una imperdonable eficacia á veces. Pertenecía á la familia de los espíritus descontentos: á la misma familia de Larra y de Clarín, no tan agriado por sus propias contrariedades personales como por la distancia que descubría entre el mundo ó ciudad ideal que llevaba en la mente, y la realidad exterior, imperfecta, rutinaria, casi inmodifícable.

¿No es verdad que esos seres extraños y nobles, que vivieron en combate continuo y murieron sin el galardón de la notoriedad, merecen un recuerdo caluroso de los cronistas y de los públicos? No siempre han de ser para los triunfadores las columnas de la prensa. La vidas oscuras, las almas escogidas y dignas de mejor suerte, justifican y reclaman una piadosa conmemoración. Recuerde todo esto el lector si cae bajo sus ojos ese volumen de Ensayos de crítica musical.

Miguel S. Oliver: Una vida oscura (La Vanguardia, 20 marzo 1909)

Mapa General de Mallorca de Mascaró Pasarius (1958)

fabian | 16 Octubre, 2012 17:03

Es un mapa muy original que se presenta en un sobre que contiene 21 láminas, además del Mapa director, el cual indica la distribución de las láminas.

mapa
Mapa director del Mapa General de Mallorca

  • Título: Mapa general de Mallorca: croquis topográfico a escala aprox. 1:31 250 / formado por J. Mascaró Pasarius
  • Autor: J. Mascaró Pasarius
  • Fecha: 1958
  • Escala: 1:31 250
  • Descripción: 1 Mapa en 46 hojas. En un sobre: cubierta, Mapa director del de Mallorca y muestra con 21 hojas salteadas (2-4, 13-13.N, 14, 22-23, 26, 29-31, 37, 38-38.S, 39-39.S, 42-45)
  • Tamaño: 31 x 43 cm cada hoja [ver tamaño original 2560 x 1919 px.]
  • Enlace: Instituto Cartográfico de Cataluña

Tiene un alto valor toponímico.

Dos monasterios jerónimos de Extremadura

fabian | 15 Octubre, 2012 14:01

Durante unos pocos días hemos recorrido la comunidad de Extremadura. Hemos visitado las principales ciudades, atravesado sus cuidados campos y conocido algo - lo poco que es posible en pocas horas - de su geografía, historia y cultura. De todo ello selecciono dos visitas que tienen cierta relación, las que realizamos a los monasterios de Yuste y de Guadalupe. Ambos pertenecían a la Orden de San Jerónimo, de vida contemplativa, dedicada a la oración y al trabajo, en la clausura de los monasterios. El trabajo tanto era físico como intelectual.

Yuste
Yuste: entrada a la iglesia

En el monasterio de Yuste vivió durante dos años el rey Carlos I de España, lugar adonde se retiró y murió. Esos dos años (1556 - 1558) actúan como polo de atención que ensombrecen y ocultan sus cuatrocientos años de existencia. Hacia 1800 sufrió un incendio que destruyó sus instalaciones dejándolo en ruinas. Pese a ello, parte de su biblioteca fue salvada. Con la desamortización de Mendizábal, en 1820 los monjes jerónimos fueron expulsados y el monasterio subastado. En 1949 se reconstruyó y durante unos años volvieron a residir en él los monjes jerónimos, pero esta Orden, tras el Concilio Vaticano II, perdió su régimen contemplativo y sufrió una fuerte mengua de monjes, por lo que fueron dejando la mayoría de sus monasterios y Yuste pasó a ser del Ministerio de Cultura. Los libros quedaron empaquetados y sin catalogar. En el año 2004 se inició un proyecto de digitalización que exigía primero desempaquetar los libros y digitalizarlos (ver: elpaís.com: El Monasterio de Yuste se digitaliza septiembre 2004). Hoy la página web de la biblioteca no está visible por falta de pago; aunque hace quince días estaba operativa. En el año 2007 fue declarado el monasterio de Yuste parte del Patrimonio Europeo.

Penosamente no tuvimos ningún guía que nos explicara este monasterio, pero sí varios guardas de seguridad que nos indicaban que no podíamos sacar fotos.

Guadalupe
Monasterio de Guadalupe

En la sierra de Altamira, cercano al río llamado Guadalupe, en el siglo VIII un pastor halló una talla de una virgen morena. En ese lugar se levantó primero una ermita que fue convirtiéndose en un gran monaasterio. Una placa me llamó la atención al entrar en sus dependencias: "La comunidad franciscana y Guadalupe al Excmo. Sr. Marqués de la Romana". He aquí una posible relación con Mallorca, me dije.

Aunque también estuvo este lugar relacionado con reyes, su historia no está tan absorbida por ellos. Alfonso XI, en 1340 ayudó a reformar la ermita existente y construir un monasterio, el cual, en 1389 pasó a ser de la Orden Jerónima hasta 1835. Tras unos decenios en que fue parroquia secular, en 1908 (por gestiones del entonces Marqués de la Romana) quedó bajo el cuidado de la Orden Franciscana.

Aquí sí tuvimos una guía que nos explicó algo sobre el monasterio y el santuario, y no nos prohibían hacer fotos, sino sólo nos pedían que no utilizáramos el flash, lo cual me parece más razonable que la prohibición absoluta que practica el Patrimonio Nacional.

Tiene este enclave una historia de Fe y Cultura de más de siete siglos, manifestadas en su majestuosa biblioteca y librería y capillas musicales, en su Scriptorium o Escribanía de libros miniados o “iluminados”, en sus talleres de bordados, de orfebrería, en sus reales hospitales, farmacia y en todo sus obras artísticas.

El Monasterio de Guadalupe es y fue un monumento de notable importancia: Fue el principal Monasterio de la Orden Jerónima, es un exponente excepcional de la arquitectura por su diversidad y variedad de estilos (destacan el Templo, Claustro Mudéjar y templete, este último único en el mundo), vinculado a la historia media y moderna de España por su relación con los reyes Católicos, protagonismo de excepción con la evangelización y conquista de América, centro de cultural de primer nivel, centro de investigación y enseñanza (escuela de medicina, botica, scriptorium…), talleres de diversa índole (bordados, orfebrería, miniados), biblioteca con un fondo extenso y rico, centro de peregrinación y hospedería.

Monasterio de Guadalupe: Historia del Monasterio

Aunque la biblioteca fue expoliada en 1835 para formar la Biblioteca Provincial de Cáceres, la Orden Franciscana ha creado una nueva y buena biblioteca que no visitamos.

Yuste
Yuste: terraza

¿Por qué de cuanto bueno tiene Extremadura he elegido la visita a estos dos monasterios? Un impulso me lo dio el nombre de "Marqués de la Romana", pensando que podría ser el mallorquín enterrado en la Catedral de Palma, don Pedro Caro y Sureda, tercer marqués. Fue un descendiente, el VI marqués, don Pedro Caro Széchényi, quien consiguió de don Antonio Maura el que este entonces (1908) derruido monasterio fuese regido por los franciscanos (ver: ABC: El Marqués de la Romana y el Monasterio de Guadalupe 03/03/2008).

Otra fuerza para escribir estas líneas me la ofrece la importancia que tuvo la Orden de San Jerónimo durante los siglos XIV al XIX, importancia cultural. Fueron de las bibliotecas monacales de donde surgieron los primeros libros de las bibliotecas públicas tras la desamortización y, si todas las órdenes monacales tuvieron importancia, la Orden de San Jerónimo fue, en España y Portugal, la preferida por los reyes. En 1836 se expropiaron sus 48 monasterios y sus monjes, al no existir esta Orden fuera de España y Portugal, donde fueron exclaustrados en 1833, se disolvieron. Quedan sus huellas en algunas bibliotecas públicas y en las nacionales de ambos países y se conserva alguna como la del Escorial.

Y, sin embargo, esta historia apenas se cuenta.

De viaje

fabian | 07 Octubre, 2012 10:11

Durante esta semana del Pilar estaré de viaje, por lo que no habrá entradas. A la vuelta me queda pendiente el tema de Noguera.

A. Noguera: El Adagio de las cuevas de Artá

fabian | 05 Octubre, 2012 15:21

1894, caminar varios kilómetros con el mar a la espalda para ascender hasta la boca de la cueva; adentrarse en la oscuridad iluminándose con antorchas que dejan más sombras que luminosidades y allá, un pequeño grupo de músicos, templan sus instrumentos atendiendo a los ecos. ¿Son las columnas de estalactitas las que vibran? Un músico, Antonio Noguera, cuenta ese concierto mágico en su libro "Ensayos de Crítica Musical" (1908)

portada

Un Adagio de Schumann en las cuevas de Artá

Por fin pararon los coches al llegar á la orilla del mar y en el punto donde desemboca el torrente de Cañamiel.

La extrañeza y asombro de los guías de las Cuevas llegaron al colmo al recibir la orden de cargar con las voluminosas cajas de los instrumentos músicos, el hacecillo de atriles portátiles, el cartapacio de las partituras y el paquete de bujías.

¿Dónde diablos íbamos á dar la serenata? Y, sobre todo, ¿con qué objeto y á quién la dedicábamos?

Desaparecieron aquellos hombres, con los instrumentos á cuestas, por la espesura de los pinares que pueblan las vertientes de los montes del Cap Vermey.

Al poco rato emprendimos nosotros el mismo camino, sin que ni las fatigas de la ascención ni lo peligroso de la vereda que sigue las sinuosidades de la costa, á grandes trechos cortada á pico, á muchísimo» metros sobre el mar, fueron motivos bastantes para alterar la regocijada alegría y el excelente humor de Albéniz y Rubio, de Santos Oliver, Estelrich y Enrique Alzamora para tener una idea de lo que son el chiste y la gracia, la discreción y el refinado humorismo.

Cuando un grupo de poetas, músicos y escritores oficia de pontifical, el burgués y el filisteo, en sus diferentes aspectos decorativos de banquero, abogado, rentista, político, título del reino, etc., dan un bajón formidable.

Al llegar á la cueva, todos y cada uno de nosotros, los que habíamos visitado ya aquel antro y los que iban a internarse en él por primera vez, pagamos ante la inmensa bóveda de ingreso, el tributo de admiración, del cual no se libra nadie... ¡ni el filisteo!

Entretanto, los guías iban preparando las antorchas y bengalas, é inconscientemente se transformaban en personajes muy señores nuestros y de nuestra mayor consideración y respeto. ¡Cualquiera penetra en aquellas profundidades sin antes dirigir una respetuosa mirada á los prácticos!

No bien hubimos descendido á la primera sala, en la que se vislumbra todavía un resto de luz solar, cuando el chiste empezó á decaer. Pocos minutos después se declaró vencido.

Tan difícil es describir las cuevas como traducir al lenguaje la impresión que recibe en su presencia el viajero. El poeta las ha ensalzado en todos los tonos.

La reaíidad lo supera todo.

Un mundo de fantasía é ilusiones, recuerdos, dudas y misterios, bullen en la imaginación del menos soñador al contemplar aquel portento de los siglos. La mente atraviesa una crisis rápida y aguda, en la cual sucumbiría si no acudiera á tiempo en su auxilio el corazón. Tan luego como éste nos señala á Dios, reclinamos suavemente nuestra cabeza en el regazo de la fe. Entonces no tarda en presentarse una franca reacción que nos vuelve á la vida, mejores y más purificados.

* * *

Cerca de tres horas hacía que recorríamos los encantados subterráneos cuando, al llegar al Salón de las Banderas, iluminado fantásticamente con bengalas que ardían en lo alto del Monte de las Cabras, casi unánimes exclamamos todos: «¡Aquí!»

Se extinguieron las bengalas y encendiéronse, en sustitución, unas pocas bujías, cuya luz directa procuramos ocultar á nuestros ojos. En el centro del salón se colocaron los atriles, y junto á ellos Arbós, Rubio, Gálvez y Agudo, quienes afinaron los instrumentos, mientras los que formábamos el reducido auditorio de tan extraño concierto nos dividíamos en grupos y elegíamos, según nuestra libérrima opinión, el punto desde el cual creíamos oir mejor y gozar más intensamente. Albéniz, Uetam y otros subieron al Monte de las Cabras ó Purgatorio; Estelrich, Oliver y yo salimos al inmenso Salón contiguo; los guías permanecieron al lado de los músicos.

Un momento después, á las seis en punto de la tarde en el siglo, un misterioso y grave sonido trazó una curva aérea, apenas sostenida por otras débiles voces, que, elevándose en demanda de un tema, resolvió en soberbia melodía.

¡Admirable! ¡No hay teatro en el mundo, no existe sala de conciertos ni tabla armónica de condiciones artísticas más perfectas y portentosas!

Los breves compases de introducción á la obra ideal del gran romántico se destacaron claros, limpios, sonoros, en el fondo del silencio absoluto, del silencio eterno del vacío, de la nada, del caos.

El adagio que escuchábamos no es la creación limitada, humana, defectuosa, del artista, sino la obra de arte de los siglos admirablemente conservada en una página inmortal, trazada sin artificios ni dobleces; mejor descubierta que inventada por el genio de Roberto Schumann.

Imposible expresar la intensidad con que escuchábamos todos el espléndido tejido de bellezas, la sublime trabazón de temas, de ritmos, de armonías, de diseños melódicos en constante movimiento, revoloteo y agitación alrededor de la melodía principal, que, hada voluptuosa, se complace en los deliquios angelicales de los genios que la festejan y les alienta é incita con sus nobles acentos. La inspiración no puede sostenerse largo tiempo á tan ideales alturas.

El misterioso y grave sonido que inició la pieza aparece inesperadamente é interrumpe la fiesta de los genios en el momento de su delirante apogeo; traza de nuevo la suavísima aérea curva; débiles voces la sostienen; flota cortos instantes en el espacio, hasta que por fin resuelve, no ya en demanda del tema, como antes, sino en demanda del reposo, que encuentra descendiendo á las regiones de la gama, de donde salió y en donde se extingue!...

Jamás pieza alguna ha sido tan magistralmente interpretada, y, sin embargo, no sonó un aplauso. Todos permanecimos estáticos sin proferir palabra.

Al levantar los ojos y esparcir la vista por las inmensas concavidades, aparecieron en el fondo de los abismos, en los lejanos extremos de las salas, en lo más alto de las inaccesibles bóvedas, imágenes y formas, ángeles y espectros, fantasmas, héroes y engendros satánicos, siluetas domésticas y divinidades mitológicas, que fueron poblando el vasto recinto. ¡Todos vimos lo mismo: que las formas se movían y cambiaban de sitio, elevándose hasta el negro techo, arrastrándose por el suelo, apareciendo y desapareciendo sucesivamente, para volver á aparecer de nuevo y continuar la solemne danza!...

Uno de los guías juró al fin que jamás reyes ni príncipes habían gozado lo que é! en aquella tarde.

Nos condujo silenciosamente, por el camino más corto, á la salida de la cueva. Por el ancho boquete penetraba la misteriosa claridad del astro de la noche.

* * *

Desde entonces, cuando los viajeros llegan al Salón de las Banderas, el guía exclama: «¡Cueva de la música!»

Y cuando nosotros nombramos el adagio del cuarteto en la menor de Schumann decimos: «El adagio de las Cuevas.»

1894.

Contaba don Felio Calafat, quien andaba los sábados la ruta Valldemossa - Miramar para escuchar los conciertos que allí se hacían, que un concierto tras una caminata era siempre un concierto memorable. Y yo creo que tenía razón.

A. Noguera y el Álbum de Compositores Mallorquines

fabian | 04 Octubre, 2012 10:15

La música del actual Himno de Mallorca, titulado "La Balanguera", fue obra de Amadeo Vives (1871 - 1932), famosísimo compositor de zarzuelas tales como Doña Francisquita, Bohemios o Maruxa; pero también famoso porque en 1891, junto con Lluis Millet, crean el Orfeó Català para el que compuso canciones como La Balanguera y arregló canciones tradicionales.

Esta introducción es necesaria pues hay otras "balangueras" musicales que conviene no confundir.

En 1893, la editorial Zozaya Editor, de Madrid publica el "Álbum Musical de Compositores Mallorquines", en el que aparecen obras de once compositores, entre ellos dos mujeres, que muestran diferentes corrientes estéticas; once compositores y 16 piezas musicales.

  • Bartomeu Torres Trías: 5 piezas: "Copeo", "Cançó de batrer", "cançó del trescolà", "Cançó del llaurador" y "Cançó del llaurado". Las tres primeras para piano y voz; la cuarta, para voz sola y la quinta para piano solo, construída sobre motivos de la cuarta.
    En otro lugar del álbum: "La Sibila (Sibil·la)", con acompañamiento de piano u órgano.
  • Antonio Noguera: "La balanguera, baile popular mallorquín", piano
  • Miquel Tortell: "L'aubada", para tres voces masculinas y piano.
  • Miquel Marquès: "Fátima", piano
  • María Sabater: "Pàtria", para voz y piano, con letra de la propia compositora.
  • Andreu Torrens: "Hoja para un álbum" y "Gavota", piano.
  • Rosa Mestre de Valentí: "La serenata", para voz, violín y piano; letra de Jeroni Rosselló.
  • Montaner (¿Pere?): "Gavota", piano.
  • Pere Josep Cañellas i Jaume: "Lo que diu una cansó"; letra de Costa y Llobera y piano.
  • Andreu Torrens: "Gavota", piano.
  • M. B. Q. (¿Miquel Binimelis Quetglas?): "¡Àngel del cel! (cansoneta)", para voz y piano, con letra del compositor.
  • Vicenç Llorens: "Cançó de breçol", para voz y piano, con letra de Tomàs Forteza Cortés.

Este álbum, que no he encontrado en la biblioteca, pero que se vende a un elevado precio por Internet, resulta algo misterioso pues se desconoce quién lo encargó, recogió las partituras, seleccionó a los compositores y obras.

¿Habrá algún pianista que grabara y subiera a Internet alguna de estas composiciones? Tratar temas musicales sin archivos sonoros resulta decepcionante.

Recojo toda esta información del capítulo "El Álbum musical de compositores mallorquines", escrito por Xavier Carbonell, publicado en el Tomo 19 "Arte, Cultura y Sociedad. Época Moderna (II). Época Contemporánea (I)" de "Historia de las Islas Baleares", publicado por "El Mundo/ El Día de Baleares" en el año 2006.

Este álbum, hoy día libre de Derechos de Autor, perteneciente pues al Dominio Público, debiera estar digitalizado y puesto en Internet junto con los archivos musicales de las composiciones que contiene. Quizás en el siglo XXII.

Copio a continuación lo que Xavier Carbonell cuenta sobre la obra de Noguera en este álbum:

"La Balanguera. Baile popular mallorquín", de Antoni Noguera

Esta composición fue publicada también por la revista "La Ilustración Musical" (número 36) (Pons, D., Antoni Noguera i la modernització musical a Mallorca, pág. 315. nota 36). La misma composición la encontramos integrada también en una colección de obras tituladas por el autor "Melodías populares españolas para piano (Islas Baleares)", publicada en 1896 por Schot Fréres de Bruselas e impresa en Leipzig - Las "Melodías" son seis piezas: "Canción con estribillo" "Melodías" "La Balanguera (baile)", "Tocata", "Flor de murta (danza)" y Festa". Más tarde, probablemente en 1897, Noguera adaptó aquella composición para un conjunto coral destinada y dedicada a la Capella de Manacor. Este arreglo tuvo una cierta expansión más allá del mundo musical mallorquín. En 1904 fue interpretada en un concierto del Orfeó Cátala en Barcelona. Lluís Millet comentaba en las páginas de la Revista Musical Catalana (abril de 1904): "La canción popular se halla en el fondo de todas las composiciones de Noguera... y esto se observa en "Sa Bolanguera" (el lapsus de Millet que transformó "balanguera" en "bolanguera" es comprensible si tenemos en cuenta que los dos nombres son propios de una danza que es tradicional en muchos lugares del Principado) que es una armonización animada, viva, de la canción popular. A pesar de que adolezca de cierta deficiencia en el tratamiento de las voces por ser una de las primeras composiciones corales..." Postumamente, el 27 de abril de 1905, Enrique Granados estrenó en el Teatro Principal de Palma una adaptación propia para orquesta sinfónica de la composición pianística y coral -el programa incluyó tres de las "Melodías" populares de Noguera: "La Balanguera". "Flor de murta" y "Festa".

El tema de "La Balanguera" está sacado del baile homónimo de los "cossiers" de Manacor, danza de figura -hoy afortunadamente recuperada después de años de abandono y que integra también los bailes de la "Processó" "El Peuet" y "Els Broquers"-.

Xavier Carbonell: "El Álbum musical de compositores mallorquines"

Sobre la información musical y la figura y obra de Antonio Noguera (1860 - 1904)

fabian | 03 Octubre, 2012 11:33

El mundo de la historia de la música , la llamaré "clásica" indicando que no es ni rock ni pop, me resulta muy difícil de conocer y no es porque no haya manifestaciones musicales de distinta índole: bandas, corales, sinfónica, ópera, folklore, pero, pese a ello, la información existente no me parece suficiente.

Busco información sobre el músico Antonio Noguera Balaguer (1860 - 1904). Posiblemente sea la página a su nombre en enciclopèdia.cat la que ofrezca, en pocas líneas, más información pues trata sus perfiles de folklorista, de compositor, de arreglista de obras para coro y, aunque sólo en una o dos palabras, de "conferenciante y publicista".

En el año 2010, la declaración del Canto de la Sibila como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad realizado por la UNESCO, hizo que Joan Parets i Serra publicara el artículo Análisis. Melodies actuals de la Sibil·la (DM, 19/12/2010) en el que trata las variantes de ese canto: el de Noguera, que se canta en más de 50 parroquias, conocida como la variante de Manacor; la que se canta en Lluc, de Bartomeu Torres i Trias (1840-1908), y otras variantes como la del Archiduque Luis Salvador, la de Felanitx y la de Petra. Ahora que cito este artículo me digo "¡cuán pocos artículos como éste hay y qué poca información recibimos sobre la música en Mallorca!" Y es verdad; este artículo es una joya en un desierto de información.

En 1893, Antonio Noguera publicó una obra importante sobre el folklore de la isla "Memoria de cantos, bailes y tocatas populares de la isla de Mallorca". Las pocas informaciones sobre Noguera citan todas esta obra, pero ninguna dice que la podemos leer y consultar en el Boletín de la Sociedad Arqueológica Luliana, volumen de 1893.

Como es tradicional en los músicos de Mallorca, además de haber una información pobre, cuasi misérrima, no hay on line archivos sonoros, ni de sus composiciones pianísticas, ni de sus arreglos corales. Es que esto de sacar un vídeo y subirlo a youtube es muy complicado. A ver si algún coro se anima y pone alguna grabación en web.

Hay una bitácora, realizada en Mallorca, que sí cuenta dos anécdotas en las que aparecen Antonio Noguera e Isaac Albéniz. La bitácora es la guitarra balear y las dos anécdotas tratan una de un concierto que el quinteto en el que tocaba Albéniz dio en las cuevas de Artá en 1894, al que acudieron unas pocas personas, entre las que estaban Antonio Noguera y Miguel de los Santos Oliver, quienes escribieron comentando este concierto (Isaac Albéniz en Mallorca) y, la otra anécdota, de una composición pianística, una canción de cuna, que Albéniz dedicó a Antonio Noguera. Esta obra la encontró la encargada de la partituroteca de la UIB que se la enseñó a Joan Company supongo que no hace muchos años. (Canción de cuna de Isaac Albéniz). Además, el autor de "la guitarra balear" pone en este artículo un retrato de Noguera que, probablemente sea el único existente en la web.

A mí no me resulta satisfactorio hablar de un músico sin poner alguna grabación de su música, pero el tema musical en la isla es muy críptico, muy poco propicio a su conocimiento, muy de anuncio o ni siquiera esto.

Reseña de 'Meteoros' de Juan Alcover en la Revista Contemporánea

fabian | 02 Octubre, 2012 09:44

Añadir al libro de Dominio Público digitalizado las reseñas, críticas y demás efectos que se produjeran alrededor suyo es tentador. En la Revista contemporánea aparecieron artículos y reseñas bibliográficas de las obras de los escritores mallorquines; convendría un día repasar esta revista y recoger los artículos que en ella haya relacionados con las islas. Hoy recojo esta reseña publicada en octubre de 1901, tras la publicación del poemario de Alcover, quien parece que publicó en esta revista algunos de sus poemas.

Meteoros, poemas, apólogos y cuentos, por Juan Alcover . — Barcelona, Juan Gili, librero. — Un volumen de la Colección Elzevir Ilustrada, 42g páginas, 2, 50 pesetas.

Hay en muchas de las provincias españolas hombres de mérito extraordinario que no suenan todo lo que debían sonar en este Madrid caprichoso y olvidadizo, en este centro egoísta, que sólo se da cuenta de sus propios movimientos y no para mientes en la actividad intelectual que se desenvuelve en la periferia.

Una de las provincias en que más se trabaja es la de Baleares, en cuya capital, Palma de Mallorca, hay un núcleo de gente joven y entusiasta, de grandes alientos y modestia suma, que hubo de admirarme cuando, en ocasión para mí feliz é inolvidable, me llevó la fortuna á la espléndida y hospitalaria isla de Mallorca.

Allí conocí á Miguel Costa, el gran poeta lemosín, admirado por Menéndez y Pelayo; á Oliver, el erudito director de La Almudaina; á Enrique Fajarnés y Benito Pons, ambos periodistas y notables arqueólogos, cuyo amor por la ciencia sólo puedo compararlo á su extraordinaria amabilidad y exquisita cortesía; á Torrendell, noble, sincero, entusiasta, de gran inteligencia, casi inutilizada por el desaliento; al vicario Alcover, ilustrado y convencido filólogo; al respetable y caballeroso Frates; al músico Noguera... De allí, en fin, son el erudito Estelrich y Juan Alcover, el notable y elocuente jurisconsulto, el vigoroso poeta de Meteoros, maestro de toda esa brillante pléyade.

Muchas de las poesías de Meteoros ya las había yo leído, y algunas de ellas (Melodía etiópica, La flor del granado y La gárgola, que recuerdo en este momento) ya habían aparecido en la Revista Contemporánea. Pero todas revelan á un poeta maduro, y advertiré que me refiero á la madurez del entendimiento, á la energía y aplomo de la inteligencia, que es la característica de Alcover. Por esto en Meteoros abundan las ideas reveladoras de algo vigoroso y firme; por eso el poeta más nos hace pensar en lo que dice que atender la forma con que embellece lo que dice; por eso este libro, que nos obliga á pensar con Alcover, nos induce á pensar en otras cosas y en otros hombres, á discurrir sobre la triste vacuidad en que descansa la fama de no pocos poetas españoles.

No compararé á Alcover con nadie, ni su libro con ninguna otra obra; pero sí me daré el gustazo de afirmar que Melodia etiópica es muy hermosa, y que Inercia es superior á muchas composiciones de consagrados maestros de la lírica.

Mucho quisiera hablar de Meteoros, y lo hablaré en otra parte, ya que aquí me lo impide el espacio. Hoy hago punto, enviando un saludo cariñoso al notable poeta de Mallorca.

Pelayo Vizuete Picón: Meteoros (Reseña bibliográfica publicada en la Revista contemporánea, Año XXVII Tomo CXXIII Cuaderno IV - 1901 octubre.

De Pelayo Vizuete Picón, que se firma "V.", no he encontrado una biografía fiable. Hay noticias de un Pelayo Vizuete Picón (1872 - 1933) que fue director del Diccionario enciclopédico hispanoamericano. Trabajando junto con Torres Quevedo, fue secretario de la Junta Nacional de Bibliografía y Tecnología Científica y formó parte del comité del Diccionario Tecnológico Hispano-Americano. Fue uno de los principales divulgadores de la Teoría de la relatividad de Einstein en España y afamado como lexicógrafo.

En Google Books encuentro varias obras de enseñanza de idiomas: Inglés, Italiano, Francés, Árabe marroquí, Alemán, de autor Pelayo Vizuete y Picón, pero las fechas de edición de estos libros o cuadernos de aprendizaje de lenguas me desconciertan pues alguna es de 1943, aunque tal vez sea alguna reedición.

Sobre la información bibliográfica

fabian | 01 Octubre, 2012 16:14

La web del Ministerio de Cultura de España tiene un área dedicada a la "Propiedad intelectual", con muchas páginas; pero no tiene ni un área ni una página dedicada al Dominio Público y es que éste propiamente no existe, pese a estar declarado.

El Dominio Público no tenía, para el ciudadano, ninguna importancia. El libro de "El lazarillo de Tormes" (anónimo) tenía igual precio que otro cualquiera, pero con la llegada de la digitalización e Internet las cosas han cambiado, aunque no para la Administración y gran parte del mundo de eso que llaman cultura y que debiera ser parte del Ministerio de Comercio.

Los libros actuales ya nacen digitales pues los escritores ya utilizan el ordenador para escribir. Luego los imprimen para ser vendidos; mientras que en el mundo digital donde existe la clonación sin ningún gasto, buscan sistemas para que la clonación no sea posible.

Regreso al tema del Dominio Público. Como el DP no es atendido por las administraciones, ya en 1971, cuando Michael Hart (1947 - 2011) creó el Proyecto Gutenberg (ver Wikipedia) se basó en voluntarios, que no en las "administraciones culturales".

No es difícil digitalizar un libro, pero tal como están las cosas, en lugar de hacerlo a salto de mata, convendría hacerse un plan. Una biblioteca de Dominio Público no es sólo una biblioteca literaria. Hay libros de otras temáticas. El DP no sólo es sobre libros, sino también sobre artículos publicados en revistas. Al no ser quienes digitalizan libros y artículos un movimiento organizado, cada uno va a lo que se le ocurre, esto es, a aquellos libros "más famosos o conocidos" y quizás sean estos los que están más al alcance por ser los más publicados, mientras que "los no tan conocidos" sean los que, por no estar tan al alcance, también sea conveniente digitalizarlos.

Como este tema del Dominio Público no interesa ni a la administración ni tampoco a las instituciones escolares (Universidades) no hay apenas información sobre él; y me refiero a, por ejemplo, autores cuyas obras pasan cada año a ser de DP; a importancia de las obras vista desde varios ángulos, ya no sólo por su trascendencia sobre la sociedad o su campo de conocimiento, sino también, por ser obras con escasos ejemplares supervivientes al paso del tiempo o por otros motivos.

He estado hojeando los Anuarios bibliográficos de Pedro Sampol Ripoll y en verdad es una gran obra de bibliófilo:

Anuario bibliográfico de Mallorca
1898

Advertencia preliminar

Al empezar por segunda vez la publicación del Anuario Bibliográfico, no hacemos más que aportar otra piedrezuela al monumental edificio de la Biblioteca Mallorquína, reuniendo en ordenados Índices los títulos de las obras, opúsculos , periódicos y revistas que divulgó la imprenta en el finido año, testimonio fiel de la cultura de los que con sus escritos han dilatado la larga serie de nuestros literatos en 1898, y de aquellos que, extraños á esta isla, han reseñado períodos de su historia ó descrito el suelo patrio en excursiones y viajes.[...]

Pedro Sampol Ripoll: "Anuario bibliográfico de Mallorca.1898". en BSAL. Agosto 1899

La labor que realizó Pedro Sampol Ripoll en los pocos años en que publicó estos anuarios, me parece valiosísima. No sólo recogió la relación de los libros que los escritores de las islas publicaban sino también los que sobre las islas publicaban otros autores; aún más, los artículos que se publicaban en diversas revistas culturales de España y Europa.

La información bibliográfica sobre un tema tan general como son las islas, no es fácil de encontrar, si es que existe y sería conveniente para una planificación de la digitalización del Dominio Público y no sólo para esto, sino como información general. ¿Cómo se podría conseguir una información bibliográfica sobre esa fantasmal "biblioteca mallorquina"?

Del mundo digital y bibliotecas y archivos

fabian | 29 Setembre, 2012 15:54

Comencé una andadura por algunas bibliotecas digitales de las comunidades españolas y sólo en una de ellas logré bajarme un libro. He recorrido otras bibliotecas digitales de carácter oficial y en todas ellas la situación es similar: fotografías sueltas de las páginas de un libro. Me resulta difícil de comprender.

Así que hoy me he dicho "Voy a ver cómo está el panorama en Francia". He entrado en Gallica, que ya directamente me ha aparecido en lengua española, he escrito "Molière" en su buscador y me he podido bajar con total facilidad un tomo de sus obras completas en pdf de texto de copia y pega. ¿Por qué en las bibliotecas digitales hispanas no ocurre lo mismo?

No sólo eso. En la relación o listado de archivos que aparece tras pulsar el botón "Buscar", ya indica para cada archivo su modo. De los 15 primeros archivos, en catorce dice "Libro con modo imagen y modo texto, búsqueda en el texto disponible" y sólo hay uno, dedicado a "portraits" (retratos) que indica "Image(s)". En el lado izquierdo de la página, me indica que de los 22065 resultados, 19032 son libros.

Lonja
Bildarchiv Foto Marburg Lonja hacia 1915

En la parte inferior de las páginas de Gallica hay un anuncio: "Adoptar un libro" con el logo de la "Association des amis de la Bibliothèque nationale de France" y consiste en que puedes elegir uno de los libros (físicos) del catálogo de la Biblioteca Nacional y pagar su digitalización, lo cual es deducible de impuestos en el 66% y Gallica, la biblioteca digital "mantendrá la memoria de su generosidad por una mención personalizada junto al libro digitalizado".

Un archivo: Bildarchiv Foto Marburg

No he encontrado información en castellano sobre este archivo que utiliza sólo el Alemán, por lo que utilizo el "translate" de Google para acceder a la información que sobre él proporciona la de.Wikipedia. Fundado en 1913 por el profesor de Historia del Arte Richard Hamann de la Universidad de Marburg como archivo del Seminario de Historia del Arte con la finalidad de recoger fotografías de elementos artísticos, fue en 1929 declarado por el Estado prusiano como archivo central de documentación técnica. En 1962, el archivo de imágenes se incorporó a la Universidad de Marburg. Actualmente, con 1,7 millones de fotografías originales se le considera el centro de documentación de la historia del arte alemán y también de Europa.

Hasta ahora no se me había ocurrido husmear en los archivos fotográficos existentes en Internet, y no estaría mal hacerlo.

Escribo "Mallorca" en el buzón de su portada y me da 171 resultados. Me llama la atención que en la información primera de cada resultado no indica el nombre del autor de la fotografía, sino el nombre del objeto fotografiado y del autor de ese objeto. Así, por ejemplo, "Lonja Guillén Sagrera... 1426-1451, Palma de Mallorca". Y es que la finalidad de este archivo no reside en conocer fotógrafos, sino los objetos de arte y arquitectura fotografiados.

Lonja
Bildarchiv Foto Marburg: "Palma de Mallorcar Lonja (Borse, heute Srovinzialmueeum), érb. 1426 f von Guillermo Sagrera (+ 1456), voll. 1451 von Guillermo Vilasolar; innen, Schragblick (Aufn. 1932)"

Hay fotografías de la Lonja, Castillo de Bellver, Catedral, algunas calles, portadas de las iglesias, Can Rei de Palma atribuída a Gaudí... Fotografías de portolanos, del taller de Miró, de algún molino, de una "Madonna lactans Domenico Gaggini (Werkstatt), Palma de Mallorca - " que desconozco. La Lonja aparece también como "Llotja de Mar" y la Puerta del Mirador de la Catedral como "Porta del Mar" con los "Apostelzyklus". También hay unas pocas fotografías de alguna persona, tal "Heinrich Richard Hamann (1879-1961), 1913-1961 Professor der Kunstgeschichte in Marburg, auf der Insel Mallorca, 1932, Marburg, Bildarchiv Foto Marburg" [el creador de este archivo] tomando un aperitivo ¿en el puerto de Sóller?.

La web está en Flash y la navegación es mediante iconos. Cada fotografía tiene una corta información, pero más sobre el objeto fotografiado que sobre el autor y las fotografías pueden descargarse. Elijo dos sobre la Lonja para ilustrar esta entrada.

Final: Una biblioteca, la Gallica y un archivo fotográfico. En ambas webs he podido bajar lo que buscaba, un libro y unas imágenes. Posiblemente pueda pedirse más de estas webs, pero lo importante, lo fundamental, lo tienen bien conseguido. No he tenido que pasar por advertencias de "prohibido"; son webs que funcionan. ¿Qué ocurre con las españolas? ¿Y las de Baleares?

Joan Alcover: 'Meteoros. Poemas, apólogos y cuentos', ebook

fabian | 28 Setembre, 2012 16:04

Subo a Internet la obra de Joan Alcover i Maspons (1854 - 1926) "Meteoros. Poemas, apólogos y cuentos" publicada en 1901 por Juan Gili, Librero en Barcelona., pero sin las ilustraciones de J. Torres García.

ebook
Juan Alcover: Meteoros (pdf) (epub)

El ebook se encuentra en formato pdf en Scribd y en formato epub en esta página de la Biblioteca de Alta mar.

Biblioteca

Juan Cortada: Viaje a Mallorca en el estío de 1845
Jovellanos: Escritos sobre Mallorca
Pagenstecher: La isla de Mallorca. Reseña de un viaje (1867)
Rubén Darío: La isla de oro, 1907 (epub y pdf)
George Sand: Un invierno en Mallorca (1841)
Costa i Llobera: Líricas (1899)
Joan Alcover: Cap al Tard (1909).
Miguel de los Santos Oliver: Literatura en Mallorca (1903)
Juan Alcover: Meteoros (1901)
Juan Luis Estelrich: Páginas mallorquinas (1912)
Gabriel Maura: Aygo-forts (1892)
Antonio Noguera: Ensayos de Crítica Musical (1908)
Miguel de los Santos Oliver: Hojas del Sábado: De Mallorca (1918)
Costa i Llobera: Poesies (1885)
Santiago Rusiñol: Artículos periodísticos
Azorín: Sobre Mallorca
Diego Zaforteza Musoles: Ciutat (1932)

Confeccionar un ebook (I)
Confeccionar un ebook (II)

El humor en 'Meteoros' de Alcover

fabian | 25 Setembre, 2012 15:56

Varios poemas del libro "Meteoros" de Alcover presentan elementos humorísticos simpáticos ya como elementos básicos de la trama o secundarios.

Recojo una parte del poema "Travesía":

De su catalejo armada,
una inglesa, junto á mí,
sobre el hombro la terciada
manteleta carmesí,
y ceñida su alba frente
por la gasa azul que á flote
colgaba gallardamente
del sombrero de hugonote,
con su anteojo recorría,
desde el puente del vapor,
la costa de la bahía,
de Bellver á Lluchmayor.

En la sombra se borraban
los celestes arreboles,
y en el mar se reflejaban
las luces de los faroles.
—Tomad—dijo la extranjera—
el horizonte lejano
veréis, como si estuviera
al alcance de la mano.—
Me incliné reconocido,
cogí el óptico instrumento,
busqué en la ciudad el nido
de mi oculto pensamiento,
y, trémulo de emoción,
se detuvo la mirada
en las luces del balcón
de la casa de mi amada.

línea

Vi el sofá de terciopelo,
y la luna del armario,
y el retrato del abuelo,
y la jaula del canario.
Vi, al fulgor de las bujías,
una mano femenil
que arrancaba melodías
del teclado de marfil,
y unas parejas graciosas
de niñas y caballeros,
bailando, ceremoniosas,
rigodones ó lanceros.

Mi amada su sien reclina
en la silla mecedora,
dirigiendo á la marina
su mirada soñadora.
Un húsar azul, galante,
invitábala á bailar;
ella, su mirada errante
sigue dirigiendo al mar.
Con fino ademán insiste
el alumno de Belona:
mi amada, con aire triste,
á la danza se abandona;
sin saber que, por el lente
suprimida la distancia,
me sofoco en el ambiente
de la iluminada estancia.

Ser curioso es un peligro. Aunque el usuario del catalejo intenta no dar muestras de sentirse herido, la inglesa se da cuenta y recoge el instrumento óptico. Entablan entonces una conversación. "¿Conviene que el hombre vea / lo que no ve á simple vista? / ¿Conviene luchar sin calma / para desgarrar el velo / de los abismos del alma, / de los abismos del cielo?", se pregunta el dolorido amante. "Yo no sé, á fe de español, / para qué saber es bueno / que tiene manchas el sol, / que en el corazón hay cieno.— / La extranjera respondía / con encantador gracejo: / —¿Esa extraña teoría / la inspiró mi catalejo?— / Y una sonrisa de hada / animó sus labios rojos, / y se puso colorada / hasta el blanco de los ojos, / al decirle:—Sí, por Dios, / tenéis algo de adivina; / el mal recibí de vos, / mas también la medicina.—".

Irónicos, humorísticos, con un lenguaje burlón, algo sarcástico, presenta Alcover varios poemas del libro "Meteoros" cuyo título completo es "Meteoros. Poemas, apólogos y cuentos". Y realmente, entretener, divertir son objetivos de estas historias en verso, como la que cuenta "El nido" en que un adolescente quiere regalar a una niña hermosa, Margarita, un nido que ha visto en un tejado. O la primera parte del poema "Inercia", titulada "La fruta prohibida" en que un rapazuelo es castigado por el maestro a estar en una estancia que da a un jardín donde unas colegialas juegan alrededor de un naranjo:

Por mi suerte interesadas,
decían: -¿Que le daremos?
¿Rosquillas? No las tenemos.
¿Naranjas? ¡Están contadas!

A la que ose coger una,
grave penitencia impone
la superiora. Perdone
el prisionero que ayuna-

Una, empero, la más linda,
con su valerosa mano
arranca un brote lozano
que tres naranjas le brinda.

Ante su heroico valor,
mis latidos apresura
no sé qué insana ternura
mezclada con el rubor.

Pálida por el delito,
trae el ramo que ha cortado
al ventanillo enrejado
de la clausura que habito.

línea

Con febril desasosiego,
su mano por él asoma,
la mía temblando toma
la fruta color de fuego.

Bella Eva criminal,
con la fruta prohibida
dióme a gustar la escondida
ciencia del bien y del mal...

En una noche se cubre
de flores el árbol verde;
en una noche las pierde
al duro viento de octubre;

y súbitas sensaciones
prueban que la vida humana
de la noche a la mañana
cambia también de estaciones...

Mordí la fruta, y su esencia
fuego era, bebedizo
de amor, que perder me hizo
para siempre la inocencia.

Las tres naranjas, "el amor de las tres naranjas", antiguo cuento que recogió el ilustrado Carlo Gozzi, que aparecen en las rondaies mallorquines (¿Por qué no están en Internet?), en un cuento de Musset o en la posterior ópera de Prokofiev.

Con Meteoros de Alcover observando Palma

fabian | 24 Setembre, 2012 13:59

Voy digitalizando el poemario de Juan Alcover (1854 - 1926) "Meteoros" que publicó en 1901. Como han pasado más de ochenta años desde la muerte de este autor, su obra es de Dominio Público. GoogleBooks utiliza un sistema interesante en las fichas de los libros que digitaliza, consistente en añadir citas y comentarios realizados a ese libro desde revistas u otros libros digitalizados. En la ficha de esta obra de Alcover no hay ninguna.

Ya que también estoy con bibliotecas digitales, el Google buscador, maravilla, me acerca las Críticas Literarias que Juan Valera publicó entre 1899 y 1901 que se encuentran en la Biblioteca Virtual de Andalucía; entre las que hallo la realizada a Meteoros por don Juan Alcover; crítica en la que junto a algunos elogios ("Sus versos son elegantes, bonitos y sentidos") también hay alguna pulla ("ya los elogiarán también y hasta se los aprenderán de memoria los muchachos y otras personas vulgares, que es lo que el Sr. Alcover desea como fiel contraste y prueba plena de una popularidad legítima.").

Pero no tiene sentido hablar de críticas sin conocer la obra, por lo que será mejor exponer algún fragmento ya que muchos poemas son muy largos. De "Contemplación" observemos la ciudad:

Entre las pitas que la orilla bordan
del terraplén de la muralla, veo
allá lejos la mole de la Seo,
y llegando hasta mí, los rumorosos
barrios que se desbordan
del círculo de piedra que te oprime,
indolente ciudad, tan indolente
como atractiva y á mis ojos bella,
cuando la tarde moribunda imprime
en tu alta catedral, su beso ardiente.

El fragmento de tapia, la ruina
obstruida por la hierba,
y los celajes de oro
que del imperio moro
la fantasía popular conserva,
y el arco viejo y la palmera verde:
esto queda no más que nos recuerde
tu vida de sultana.
Pero tienes aún sangre africana,
y te consume la fatal pereza;
y aunque ciñes diadema de cristiana,
pareces odalisca
que en los jardines del harén bosteza,
y espera, sin amar, como remedio
de su incurable tedio,
que el augusto favor se digne un día
dejar caer una caricia fría.

línea

Así, de espaldas á la luz, echada,
vegetas olvidada,
sin que en tu pecho vibre
la chispa, la ambición, el sentimiento
de un ideal, que es vida y ardimiento
de todo pueblo vigoroso y libre.

¿Será que la tranquila
ociosidad enerva y aniquila,
y que el azote fuerte
debamos desear, la lucha, el rayo
de Dios, que, sacudiendo tu desmayo,
te hiera y te despierte?
Sólo sé que te quiero, que está llena
de ti la enamorada fantasía,
aunque la voz amarga te condena.
Y si anhelé algún día
la gloria conquistar, vana quimera,
y que de polo á polo
mi triunfo resonara, fué tan sólo
porque en este rincón repercutiera.

No todo es bueno ni todo es malo, conviene seleccionar.

Notas sueltas sobre una hipotética biblioteca digital de las islas Baleares

fabian | 24 Setembre, 2012 10:54

Yo no sé si hay algún plan o líneas de acción sobre una hipotética biblioteca digital de este archipiélago balear. ¿Hay alguna definición, algunos criterios que tuvieran que cumplir los libros o materiales para ser considerados como "de Baleares"? Es un tema que desconozco y sobre el que no he encontrado ninguna información. Ya no preguntaré si hay definidas algunas formas para explicarnos e indicarnos a los ciudadanos esos materiales y su importancia.

Conozco en Internet algunas webs relacionadas con las islas que presentan algunos materiales, aunque es probable que haya otras que yo desconozco.

La Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico, del Ministerio de Cultura de España ofrece en su menú general elegir "Lugares" y en el listado de "España" se encuentra Mahón con 3 documentos, dos mapas y un álbum de polígonos de tiro, provenientes de la "Cartoteca del Archivo General Militar de Madrid" (2) y del "Museo Naval" (1). En el lugar "Mallorca" hay 4 archivos, dos de la segunda década del siglo XIX relacionados con bienes eclesiásticos; uno del siglo XVIII sobre una prohibición y otro del siglo XVI relacionado con un sínodo eclesiástico. El lugar "Palma" ofrece dos documentos de la segunda década del siglo XIX, ambos de tipo religioso, procedentes de las Bibliotecas de La Rioja y de Lleida.

Es en el lugar "Palma de Mallorca" donde se muestra un mayor número de archivos, 101, provenientes 80 de ellos de la Biblioteca Pública de Palma. Hay obras de Ramon Llull, documentos religiosos, mapas o planos y algunos libros de Bover. Creo que esta biblioteca está paralizada desde hace ya muchos meses, quizás años.

Aunque tiene un RSS, éste es general y muestra baja actividad.

Otra biblioteca es la de Balears fa ciència, la cual presenta diez libros sobre científicos o temáticas relacionadas con las islas. La mayoría no son obras antiguas, sino estudios actuales.

La tercera y última biblioteca virtual es la Biblioteca Digital de las islas Baleares, relacionada con la Universidad. Es más hemeroteca, con buenas revistas, pues pocos libros presenta. Estas dos últimas bibliotecas están sólo en Catalán y no ofrecen ningún sistema de información a los interesados sobre las incorporaciones que realizan. Bien les convendría un RSS y una ampliación a las lenguas de los ciudadanos de las islas.

Bueno, pues esto es lo que conozco sobre una hipotética biblioteca virtual del archipiélago. No he encontrado ningún enlace que desde webs oficiales conduzcan a ellas y es una lástima, sobre todo, la ausencia de formas de notificación a los posibles usuarios sobre las novedades, la ausencia de las lenguas oficiales de las islas, que son las mayoritarias entre los ciudadanos, el sistema "a mogollón", es decir, listados, sin existir fórmulas que entresaquen de ese fondo oscuro los materiales más importantes de tal manera que quienes somos peatones culturales pudiéramos orientarnos un poco. No utilizan ninguna técnica bibliotecaria para resaltar algunos documentos.

Tampoco he visto en alguna web o bitácora de las islas algún interés por estas bibliotecas que, aunque las webs debieran mejorar, son muy apreciables los materiales que presentan.

Esta rápida mirada de conjunto a las webs requiere una observación más atenta a los materiales, pues los hay verdaderamente notables que, en esa forma de presentación "a mogollón", en un montón de listados, yo no me doy cuenta de su verdadera importancia.

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