fabian | 06 Setembre, 2012 16:00
Portada elegante la de BIVALDI, Biblioteca Valenciana Digital. A la izquierda un menú con las tradicionales opciones de "Búsqueda" y "Búsqueda avanzada". La opción "Títulos" los ofrece ordenados alfabéticamente ofrecidos. En "Autores", igual sistema. En la letra B - busco Blasco Ibáñez - hay 240 autores y de Blasco Ibáñez indica 22 obras. Ahora ya en la relación de obras de este autor, me indica el título, la editorial y el año de publicación y los formatos digitales de la obra, estando la mayoría en varios formatos, la tradicional e inservible de fotografías de las páginas y también en pdf; después lo analizaré. Hay obras en varios volúmenes que están cada uno de ellos en su correspondiente archivo.Es interesante que cada obra presenta a la derecha de la página una imagen pequeña de la portada del libro.
Regreso al menú de la portada. Para decirlo de manera redundante: ¡novedad!, presenta la opción "Novedades" donde me presenta 50 títulos (supongo que son los últimos incorporados) entre los que hay no sólo obras antiguas, sino también actuales como Conservación y restauración de material cultural en archivos y bibliotecas (2005) - Vergara Peris, José Vicente (1942-), en pdf. La ficha del libro, que ofrece toda la información pertinente tiene la opción de "Enlace permanente", lo que hace que las fichas sean comunicables en la web; tiene también sus catalogaciones enlazadas. Bien las fichas, y bien esta sección de Novedades pues es una manera de seguir la web. No tiene esta sección un RSS propio ni un sistema de notificación correo electrónico. Después miraré el RSS de la portada.

BIVALDI, Biblioteca Valenciana Digital
La siguiente sección del menúde la portada es "Publicaciones de la Biblioteca Valencia" y presenta tres: "Monografías" con temas variados sobre Valencia. Una obra que encuentro es Bajo el encanto de lo novelesco : Blasco Ibáñez, ochenta años después (D.L. 2009) / Emilio José Sales Dasí con una catalogación interesante: Blasco Ibáñez, Vicente (1867-1928)-Crítica e interpretación en donde hay dos obras.
. Además de las Monografías, está la "Revista de la Biblioteca Valenciana" y "Laberintos, anuario de estudios sobre los exilios", pero estas dos últimas opciones sólo tienen un número de comienzos de este siglo.Las siguientes opciones del menú principal es acceder a la "Biblioteca Digital Alicantina" y la "Biblioteca de Autor" donde están Gabriel Miró, Blasco Ibáñez, Lluis Vives, Ausias March, Vicente Ferrer, Mayans y Siscar. Ésta es también una manera de extraer material importante de ese fondo oscuro que es el conjunto de obras de una biblioteca.
Una última sección del Menú principal es "Exposiciones" que me parece sumamente interesante. Son exposiciones del fondo de la biblioteca realizadas por la propia biblioteca o por alguna institución como la Sociedad Estatal de Conmemorciones Culturales o el Archivo del Reino de Valencia y otras. Varias de estas exposiciones son las obras que la biblioteca tiene sobre algún personaje histórico como Jaime I, o sobre un escritor concreto (hay varias) o sobre algunos temas (tebeos, mujeres escritoras, etc.)
Bien, en líneas generales, esta Biblioteca Valenciana Digital me produce muy buena impresión. El RSS es sobre las novedades, por ejemplo, el último archivo incorporado, un grupo de mapas, lo fue el 21 de agosto pasado y el archivo anterior, una revista llamada La Donsayna fue incorporada el 9 de agosto de este año y tres días antes se incorporó a la biblioteca un libro. Ofrece las obras en pdf y aquí entra un gran fallo, las páginas del pdf no son de texto, sino de fotografías de las páginas del libro; es decir, no se han escaneado, al menos en la obra "Arroz y tartana" de Blasco Ibáñez, obra que es de Dominio Público. ¡Qué lástima porque la Biblioteca parecía de lo mejor que he visto hasta ahora!
La ficha de BIVALDI en Hispania dice "BIVALDI proporciona acceso al texto completo de estudios relativos a las obras digitalizadas y tratados mediante OCR". El OCR es el escaner, es decir, el programa para pasar de imagen a texto.Convendrá que vuelva a ella para ver otros archivos.
fabian | 06 Setembre, 2012 08:25
Llega o se lanza en Baleares la web dondelotiro.com, "tu web de información y educación sobre residuos". Para saber dónde tirar cualquier tipo de residuos esta web realiza dos preguntas. La primera, ¿dónde estás? o ¿dónde resides?. Hay que poner el nombre de la calle, el número de Código Postal y la población, aunque si falta el código postal, también funciona. Con ello surge el Google maps señalando la ubicación dada y pidiendo confirmación. La segunda pregunta o paso es "¿qué tipo de residuos tienes?" y ofrece un amplio menú para seleccionar una respuesta. Tras esta acción, en el Google maps aparece además del lugar donde vives, el lugar donde depositar el residuo, ya un contenedor, ya un lugar. Así, por ejemplo, para deshacerse de ropa, indica varias sociedades u organizaciones de las que hay que seleccionar una. Para deshacerse de pilas, por ejemplo, indica algún comercio cercano en el que exista un contenedor. Además de la solución elegida, ofrece otras alternativas
En fin, muy buena idea de quienes han realizado esta web, muy bien ideada, útil y práctica.
fabian | 05 Setembre, 2012 10:50
Para analizar una biblioteca digital habría que utilizar muchos parámetros. No es el objetivo, sino echar una primera ojeada más a cómo se presenta que a sus contenidos. Parto de un pequeño grupo de ideas muy sencillas. Una de ellas es que una biblioteca es un fondo oscuro comparable al comercio. Éste utiliza técnicas para mostrar sus contenidos destacando algunos de ellos situándolos en lugares estratégicos, ya en el escaparate, ya en los lugares de mayor tránsito. La biblioteca que suelo frecuentar (la Biblioteca Pública de Palma), cerca de la entrada presenta unas estanterías con las adquisiciones recientes y en su web ofrece un pdf en el que las enumera; presenta también unos mostradores con libros que los bibliotecarios consideran que hay que destacar como por ejemplo este año, los de Dickens al cumplirse su centenario; del mismo modo presentan mostradores especiales ya del autor que ha recibido algún premio importante como el Nóbel de Literatura o el Nacional; o también sobre algún tema que por su actualidad se quiere destacar. Todos estos mostradores se cambian con frecuencia, son mostradores dinámicos que contrastan frente a las estanterías de ese fondo oscuro que es estático. Técnicas para destacar algunos productos son muy utilizadas en el mercado general y también en el mercado del libro digital y debieran ser utilizadas en las bibliotecas digitales para ir mostrando qué contienen, qué hay en ese fondo que es totalmente oscuro para los usuarios.

Galiciana. Biblioteca Digital de Galicia
Galiciana. Biblioteca Digital de Galicia utiliza su portada como página de Presentación. Ofrece tres lenguas de uso: Gallego, Español e Inglés. Un enlace de Contacto y un RSS son buenas señales de que existen canales o formas de ofrecer comunicación directa con el usuario; elementos que no debieran faltar nunca.
El menú de apartados son:
* Búsqueda y Búsqueda avanzada con sus formularios correspondientes.
* Hemeroteca en cuya página aparecen dos pestañas. Calendario con una ventana para seleccionar el año y el mes, apareciendo en la parte inferior de la página los titulos de las revistas o periódicos que existen en la biblioteca en el año y mes seleccionado. La segunda pestaña ofrece un rango de fechas: desde ... hasta.
* Títulos, Autores, Lugares, Editores y Materias ofrecen listados ordenados alfabéticamente. Estos sistemas de listados ayudan mucho a quienes no sabemos bien qué buscamos.
Como no sé qué puede haber, en el listado de Autor busco Rosalía de Castro. En la letra C hay 326 autores y de la poetisa me indica que hay 9 obras; en el listado de las obras, para cada una de ellas, además de indicarme el título, la fecha, el editor y el lugar de edición, me indica el formato en que está. Todas están solo en fotografías sueltas de sus páginas, por lo que no puedo cargarlo en mi eReader. Me parece absurdo y penoso.
Regreso a la portada. Bajo los párrafos de la Presentación, hay dos secciones. Uno de Enlaces y otro de Destacados, en el cual sólo hay un enlace a la Cartografía Antiga de Galicia.
En una valoración inicial, me parece positivo que haya los apartados de los listados. La sección Destacados es pobrísima. Faltan sistemas de destacar o mostrar contenidos y hay una total falta de textos que hablen de los contenidos más importantes o notorios y, al final y sobre todo, los contenidos se ofrecen en formato totalmente inválido pues las fotografías de páginas no sirven para los eReader. Es una lástima pues parece que hay mucho material.
Ficha de Galiciana en Hispana
fabian | 04 Setembre, 2012 16:59
Encuentro el libro de José Vargas Ponce (1760 - 1821) "Descripciones de las islas Pithiusas y Baleares" (1787) en la Biblioteca Virtual de Andalucía. En la ficha dice: "Copia digital : realizada por la Biblioteca de Andalucía" y el original es un ejemplar de la Real Academia de la Historia (Madrid).
¿Copia digital? Bueno, son fotografías digitales; fotografías de las páginas presentadas individualmente. El texto no se puede copiar y pegar, por lo que no es texto digital. Las páginas, mejor dicho, las fotografías de las páginas no están unidas en una publicación, por lo que parece dudoso que pueda ser considerado "libro". No hay indicación sobre la fecha en que fue realizada esta "copia digital".
Google Books, sí digitalizó en marzo del 2010 este libro y lo presenta en pdf y en epub. El texto del pdf tampoco es digital, pero sí lo es el del epub, aunque no corregido. En formatos pdf y epub, pese a todo, sí puede ser considerado "libro" pues al menos sus páginas están unidas formando un solo objeto o archivo.
Sobre este libro de Vargas Ponce, ya publiqué José Vargas Ponce y sus Descripciones de las islas Pithiusas y Baleares (1787).

Portada de la Biblioteca Virtual de Andalucía
He curioseado un poco la Biblioteca Virtual de Andalucía. Su portada presenta una zona estática con los apartados de la web: "de viva voz", "el viaje y la memoria" dedicado a libros de viajeros; "sin más palabras" entrevistas cortas a personajes que hablan sobre sus experiencias lectoras; "Contrastes" dedicado a fotografías antiguas; "galería de lecturas pendientes" en que se presentan libros importantes como los "Cuentos de la Alhambra" de W. Irving; "biblioteca de autor", espacio en proyecto que pondrá las obras completas de Bécquer, Góngora y otros escritores andaluces; "raros en el escaparate" que presenta obras no muy conocidas, pero curiosas; "el valor de escuchar" en que ofrece archivos sonoros de conferencias, dramatizaciones, cuentos, recitaciones, etc.
Además de estos grandes apartados de la web, hay enlaces a una página de información en que la biblioteca se autodefine en sus objetivos o propósitos; un enlace al Catálogo, realmente al buscador del catálogo; y a "colaboradores".
También, como elementos estáticos de la portada, tiene enlaces a "Kiosco virtual" que presenta "Hace cien años en la prensa andaluza" con noticias de la semana de hace un siglo. El enlace "Hoy en la historia de Andalucía" presenta noticias ocurridas en la fecha en tiempos pasados.
Como elementos dinámicos o variables de la portada, no tiene un espacio dedicado a Novedades, pero sí a "Destacados" en los que indica las últimas incorporaciones de los apartados.
Creo que está muy bien el que una biblioteca digital no enfrente directamente al navegante con las casillas del buscador, sino que también ofrezca esas opciones de presentaciones de los libros más importantes, de sugerencias sobre libros raros, de Novedades o Destacados, etc.
Ahora bien, si al final se encuentra uno con las fotografías sueltas de las páginas de un libro, sin poder cargar el libro en su eReader, pues todo el trabajo no sirve para nada. Aunque confío en que esto pase con pocos libros y la mayoría estén de forma correcta. Y, en efecto, algunos están en formato pdf.
fabian | 04 Setembre, 2012 15:02
El Atlas geográfico íbero-americano fue una publicación realizada en Barcelona por Alberto Martín. Lo forman dos volúmenes, el primero de 535 páginas con la Descripción geográfica y estadística de las provincias españolas; y el segundo volumen con 52 mapas de las provincias españolas encuadernados por orden alfabético y fechados entre 1901 y 1903, realizados por Benito Chías y Cargó,.

fabian | 03 Setembre, 2012 08:12
El pasado domingo 26 de agosto de 2012, el Diario de Mallorca publicó en su edición papel el artículo quincenal que Bartomeu Bestard escribe bajo el antetítulo: "Crónica de Antaño". Pese a lo acostumbrado, esta vez el artículo no se publicó en la edición digital. Ningún artículo de esta serie debiera perderse pues son una de las pocas fuentes que nos llegan a los ciudadanos sobre la historia de la ciudad de Palma. El hecho de estar on line significa que en cualquier momento está disponible, lo cual no ocurre con los medios impresos.
Orígenes de una discriminación: los autos de fe de 1693
El próximo domingo día 2 de septiembre se celebra la 13ª Jornada Europea de Cultura Judía. Conviene recordar el importante legado hebreo de Palma, no en balde la capital balear pertenece a la Red de Juderías de España que a su vez forma parte de la European Association for the Preservation and promotion of Jewish Culture and Heritage. Repasando algunos episodios del pasado judío de la ciudad se pueden sacar lecciones que nunca deberían ser olvidadas, antes al contrario, deberían ser explicadas en las clases de historia de todos los colegios para que nunca se vuelva a repetir nada parecido.
Uno de esos episodios que deben ser recordados son las ejecuciones de personas descendientes de judíos conversos que tuvieron lugar a finales del siglo XVII en Palma. Estos hombres y mujeres fueron condenados a muerte por el simple hecho de mantenerse fieles a la fe de sus antiguos. Recordemos los hechos:
Desde la plena Edad Media, la Iglesia observaba con preocupación el incremento de judíos que se iban asentando en España (Sefarad), especialmente en las ciudades. No exagera la historiografía actual al considerar a la Sefarad medieval como el mayor centro hebraico de Europa. Como es sabido, el proceso desembocó, ya en época de los Reyes Católicos, en la creación de la Santa Inquisición y el posterior fatídico decreto de conversión forzosa de los judíos, provocando el éxodo de miles de hebreos a Portugal, Turquía, Amsterdam, Marruecos, Liorna... En el caso de Mallorca, esta calamidad se había adelantado más de medio siglo, pues en 1435 se había declarado la Ley de Moisés caduca, y prohibida su creencia y observancia en todo el Reino. Como es lógico, un decreto no puede provocar que alguien deje de creer en lo que cree. Con ello quiero decir que los forzados a bautizarse, todos, en su ser más íntimo, siguieron siendo judíos. Ahora bien, a partir de aquí estos conversos se comportaron de manera diferente: unos huyeron a lugares dónde pudiesen seguir siendo judíos libremente; otros dejaron que su descendencia quedase asimilada y diluida entre los mallorquines cristianos "viejos" (es el caso de los Duzay, los Bonet, o judíos que se habían bautizado adoptando apellidos cristianos como Muntaner, Morro, Berard, Sureda, Moya...). Éstos, en pocas generaciones, quedaron integrados totalmente entre los cristianos mallorquines, llegando a olvidar por completo sus orígenes judíos. Una tercera y última opción para los conversos, fue la de permanecer en Mallorca pero manteniéndose fieles al judaismo, eso sí, en la más estricta intimidad de la familia o del pequeño grupo suprafamiliar, ocultando sus creencias al resto de la sociedad. Esa tercera opción fue seguida por no pocas familias conversas que, a pesar del paso de los años, no quedaron asimiladas en la sociedad cristiana. Este grupo, al perseverar en el Judaismo, no realizaban matrimonios "mixtos" y, por tanto, siguieron casándose exclusivamente entre los fieles a la fe de Moisés. Al mismo tiempo, habían podido heredar las propiedades que sus antepasados habían salvado tras el asalto al Call de 1391. Estos inmuebles estaban situados en la antigua y pequeña judería del Callet (el barrio de las actuales calles de Jaume II, Sant Bartomeu, Bosseria i Argenteria). Este último grupo de judaizantes, que con el paso de los años serán denominados chuetas, sintieron siempre que formaban parte del pueblo Israel, el pueblo elegido, depositario de la Ley otorgada por Dios a Moisés en el monte Horeb, en el Sinaí.
Y aunque, como ya se ha dicho, todo este asunto fue llevado con la máxima discreción, el resto de los ciudadanos no tardaron en percatarse de la existencia de esas "vidas paralelas".
A pesar de ello, tal como apunta Francesc Riera, durante los siglos XVI y la primera mitad del XVII, la persecución inquisitorial hacia los judíos permaneció medio dormida. En la vida cotidiana de la ciudad, los grupos mantuvieron las distancias, pero de una forma más o menos pacífica. Otros autores, como Ángela Selke, apuntan como una de las causas de esa pacificación, la corrupción de algunos inquisidores, virreyes o procuradores reales los cuales se dejaban sobornar por la comunidad chueta.
Sea lo que fuere, esta situación cambió radicalmente a partir de 1672, momento en el cual la maquinaria inquisitorial puso en marcha un proceso que involucró a un gran número de vecinos del carrer del Segell (es decir del Callet). Las causas de este golpe de timón se deben buscar, básicamente, en la confluencia de dos circunstancias: por un lado el aspecto religioso y por otro el económico. El religioso porque, lejos de extinguirse, el judaismo en la isla, se estaba fortaleciendo gracias al contacto con comunidades judías del extranjero; y por el otro, porque algunas familias chuetas se estaban haciendo un hueco entre la oligarquía palmesana. Ello levantó suspicacias por parte de la Inquisición y el patriciado urbano.
Sin extendemos más en el tema, las consecuencias fueron detenciones e interrogatorios en masa, y el encarcelamiento de una parte importante de la comunidad chueta. Aparte de todo esto, se confiscaron la mayoría de sus bienes. Las acusaciones, propiciadas por testigos como mercaderes, criadas o malsines, eran muy claras: "los de la Calle del Sagell eran tan judíos como los de Liorna" Fueron acusados de mantener los preceptos del judaismo: observaban el Sábat, "rebinaban" los animales (es decir, los mataban siguiendo el rito judío), celebraban la pascua hebrea (Pesaj), los viernes, al inicio del Sábat recitaban la bendición del vino (Barahá)... El proceso acabó en 1679 con el resultado de 218 chuetas condenados a penas pecuniarias, y prisión, pero no se ejecutó a nadie. Todos ellos fueron ridiculizados y sufrieron el escarnio público al ser obligados a pasearse por las calles de Palma con los sambenitos. Este juicio significó la ruina de muchos judaizantes, al mismo tiempo que propició la huida en cuenta gotas de algunos de ellos de la Isla, para poderse integrar libremente en comunidades judías del extranjero. Es necesario recordar que los judíos tenían prohibido dejar la Isla desde época medieval, para salir de Mallorca necesitaban un salvoconducto que muy pocos conseguían.
La comunidad que permaneció en Palma, a pesar de la gran represión de la década de los 70, continuó perseverando en la fe de los hebreos. La Inquisición lo sospechaba. La situación a finales de los 80 del siglo XVII se volvió insostenible para los chuetas, por lo que planearon una huida en grupo. Como es sabido el plan se fue al garete por culpa de una tormenta que no dejó zarpar el barco inglés que debía conducirles hacia la libertad. Fueron apresadas 88 personas, de las cuales 33 fueron ejecutadas a garrote vil y luego quemadas y tres fueron quemadas vivas por mantenerse fieles en la fe: el rabino Rafel Valls y los hermanos Rafel y Caterina Tarongí. Con este macabro acto se iniciaba una nueva pesadilla: la brutal discriminación a los quince apellidos que conformaban en aquellos momentos la comunidad chueta, discriminación que se extendería hasta las últimas décadas del síglo XX.
Bartomeu Bestard: "Crónica de Antaño" (DM, 26/08/2012)
Sobre estos acontecimientos, la escritora Carme Riera publicó la novela "Dins el darrer blau" (1994) o su traducción "En el último azul" (1996). Carme Riera obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1995.
(Segueix)fabian | 30 Agost, 2012 14:56
Hay algunas revistas digitales o digitalizadas que se refieren a temas relacionados con el archipiélago balear. Lo que no hay es una web de referencia dedicada a temas ¿culturales? (no me gusta esta palabra) que recoja noticias, digitalizaciones, novedades, etc.
Es una problemática de interés y organización. Hay una Biblioteca Digital de les Illes Balears que digitaliza algunos materiales como las revistas de la UIB y otras como el BSAL, pero carece de una página informativa que indique las digitalizaciones recientes. Yo entro de vez en cuando y no me entero de nada; no explicita ningún interés por informar sobre qué han hecho y qué hacen ni qué harán. Páginas estáticas inamovibles que te encuentras un año y otro sin que nada haya cambiado. Digitalizar está bien, pero es conveniente informar sobre qué digitalizaciones se han realizado.
Hay publicaciones de periodicidad anual; otras tienen periodicidad muy irregular. Con las webs del Ministerio de Cultura (Biblioteca Virtual de Patrimonio Bibliográfico, Biblioteca Virtual de Prensa Histórica) pasa algo semejante como con la Biblioteca Balear. Ninguna información sobre las novedades, Absurdo, incomprensible. ¡Cuán lejano este mutismo de lo que debiera ser una información vivaz y activa!
Existen para la web sistemas de información instantánea. Las bitácoras (y muchas webs) utilizan RSS que informan al momento de las entradas realizadas. Hay listas de correos automatizadas que sirven para informar a quienes se han suscrito a un grupo; pero no tener ni en la propia web una página dedicada a las accioes realizadas recientemente es expresión de no tener ganas de informar. En fin, mundo obsoleto, no adecuado a la actualidad.
El Instituto Español de Oceanografía mantiene al menos la página dedicada a la Revista electrónica. Es una forma muy sencilla válida para una sola publicación. Para cada ejemplar de la revista indica su número, su fecha de publicación y una pequeña fotografía de la portada. Hacía mucho tiempo que no entraba (más de un año) y me he encontrado con dos novedades, el nº 17, de julio de 2011 y el nº 18 de marzo de 2012.
Todos los mares del mundo están relacionados, por lo que conviene estar atento también a mares lejanos; pero lo cercano, el Mediterráneo, suele tener bastante cabida en las páginas de esta revista.
Son algunas de las noticias e informaciones que nos ofrece esta revista del IEO, interesante revista sobre la labor que realiza el Instituto Oceanográfico que debería ser enlazada desde alguna web ¿cultural? de las islas si la hubiera.
fabian | 29 Agost, 2012 16:47
En estos pocos días en que enlazo el programa de la 13ª Jornada Europea de la Cultura Judía que se celebrará en Palma este próximo mes, podría recoger información sobre la Inquisición en Mallorca, pero ya no es tema de cultura judía. Es verdad que la atención o el interés se suele desplazar hacia los asuntos más macabros, los más crueles o tristes y marginan los positivos, los que sumaron o añadieron vida a la sociedad y los judíos de Mallorca añadieron mucha, unos con su comercio y las navegaciones; otros con su saber aplicado a multitud de temas. Pero hoy voy a centrar estas pocas palabras sobre un tema del que no he encontrado información.
En Palma hay tres calles que llevan en su nombre la palabra "escuela". Una, calle de la Escuela Graduada" se refiere al primer centro que en Palma graduaba las enseñanzas en grados; este centro, sito en las Avenidas, aunque tenga un nombre oficial, la gente lo cita como "la escuela graduada". Otra calle recibe el nombre de "Escuela Nacional" y se encuentra en la zona de Son Ferriol, en los límites del municipio palmesano.
La tercera calle se llama "Escoles" o "Escuelas", así en plural, calle de las Escuelas, y es un callejón corto en el que no hay ningún portal. Une la calle Seminario con la de Posada de Monserrat, teniendo a los lados una tapia del Colegio de Montesión y al otro, una tapia de la Casa de la Iglesia. Cuando paso por sus cercanías, pienso que quizás, antes del 1391, antes del asalto al Call, esta fuera la primera zona de la ciudad que tuviera alguna escuela.
En alguna parte he leído que ya en siglos posteriores, en el XVI, se recordaba a los párrocos que además de enseñar catecismo a los niños, tenían que enseñarles también las primeras letras y es cuando recuerdo el nombre de ese callejón entre tapias, calle de las Escuelas, y me imagino a los niños judíos asistiendo a alguna casa para aprender a leer, tal como hoy hacen los niños árabes que los sábados por la mañana, bien limpios y aseados, asisten con su cuaderno y lápiz a la mezquita de la localidad.
Pero los nombres de las calles de Palma se pusieron a finales del siglo XVIII y leo en el libro "La Ciudad de Mallorca" de Diego Zaforteza que el primitivo nombre de esta calle de las Escuelas fue "carrer dels dos portals":

DOS PORTALS. Calle de - Se llamó así antiguamente la actual calle de las Escuelas.
La denominación de Dos Portals se halla, según don José Mª Quadrado, en algunas viejas escrituras del archivo de los PP. de la Compañía de Jesús.
Cruza desde la calle Montesión a la de Montserrat.
Es una calleja insignificante, entre el edificio del Seminario y el antiguo convento de los PP. Jesuítas y por lo tanto, sin vecino alguno. No es extraño se le llamara de Dos Portals pues, salvo alguna puerta excusada de los citados edificios, carece de puerta alguna.
* * * * * *
ESCUELAS. Calle de las - Ya hemos tratado de esta calle al hablar de la de Dos Portals, que es el primitivo nombre de ella.
Es otra de las calles que conserva el azulejo de la rotulación de 1795, primera oficial, como sabemos.
Se llamó también travessa de ses Escoles, y tomaba el nombre de las que fundaron los PP. Jesuítas en el próximo edificio, uno de cuyos linderos delimita esta calle.
Bien, han pasado muchos siglos, pero a mí me gusta imaginar que en esa zona había escuelas, quizás las primeras tras la conquista, donde los niños judíos mallorquines aprendían a leer sus libros sagrados. Legado judío.
(Segueix)fabian | 28 Agost, 2012 16:17
Me ha resultado muy interesante el artículo de Jorge Maíz Chacón titulado El universo judío de la Mallorca medieval y la historiografía decimonónica publicado en "Miscelánea Medieval Murciana", XXXV (2011).
"¿Qué cuenta?" y "¿Quién lo cuenta?" son dos de las partes o elementos de la comunicación: el mensaje o contenido y el emisor, ambos elementos deben ser tomados en consideración conjuntamente, siempre y no sólo en temas que puedan estar plenos de prejuicios.
El artículo de Jorge Maíz señala la abundancia de estudios o investigaciones realizados en el siglo XIX sobre los judíos en el Reino de Mallorca. Indica, por ejemplo, la importancia del Boletín de la Sociedad Arqueológica Luliana (BSAL) en la difusión de las investigaciones, "una revista que cambiará de forma determinante la forma de escribir historia en Mallorca y que de manera indirecta afectará también a los estudios que empezarán a publicarse sobre la minoría judía", dice. Nombra a Estanislao de K. Aguiló y a Enrique Fajarnés quienes "recogían noticias o datos sobre la aljama o sus individuos a modo de miscelánea. Este tipo de estudios eran más bien descriptivos, normalmente se trataba de transcripciones, más o menos útiles, de documentos que habrían localizado en los archivos locales."
Fajarnés recoge noticias sobre los médicos Ferrer y Elías Cresques, del siglo XIV; transcribe documentos sobre las regulaciones reales que se refieren a los judíos de Mallorca; recoge referencias sobre la aljama de Inca, Sineu o Porreres. Muchas veces son noticias, documentos sueltos, sin más relación entre ellos que el que hacen referencia a judíos. Nombra también Jorge Maíz a otros autores como Eusebio Pascual o Miquel Bonet que, también en el BSAL dejarán algunas noticias de documentos sobre algún judío, como Jafuda Cresques o sobre alguna prohibición impuesta como la de poder vender vino a los cristianos. E. de K. Aguiló también publicó noticias recogidas de documentos como la conversión de un médico, sobre un documento matrimonial o sobre la biblioteca del médico judío Lleó Mosconi.
Todos estos artículos están hoy día en Internet: Biblioteca Digital de las Islas Baleares.
En las primeras páginas del artículo, antes de tratar sobre el BSAL, indica Jorge Maíz la obra de Amador de los Ríos, "Historia Social, política y religiosa de los judíos de España y Portugal", publicados sus tres volúmenes entre 1875 y 1876 como una obra pionera en los estudios sobre elk judaísmo en estas tierras y, aunque centrado en Castilla, recoge informaciones de Mallorca recogidas de diversas fuentes, entre ellas, la "Historia General del Reyno de Mallorca" de Vicent Mut.
Al tiempo que se publicaba la obra de Amador de los Ríos, aquí en Mallorca, José Rullán publicaba "Historia de Sóller en sus relaciones con la general de Mallorca" (1876):
En la misma, nos sorprenderá un excelente apéndice documental con importantes aportes sobre el mundo judío, de hecho gran parte de su contribución pasa un tanto desapercibida entre la historiografía mallorquina y no ha sido muy tenida en cuenta a la hora de analizar los proceso económicos y sociales de la aljama. Destacar los documentos que utiliza sobre el asalto a las juderías de 1391, en los que Rullán ofrece una transcripción de los Capítols que habrían acordado las administraciones mallorquinas con los sublevados, un documento fundamental para entender el fin de dicha comunidad. De la misma manera, en el texto encontraremos otros documentos de gran valor, entre ellos unas Ordinacions sobre los judíos del año 1347.

José María Quadrado: La judería de la ciudad de Palma en 1391 (1886)
Antes de dar paso a los estudios que historiadores extranjeros del siglo XIX han realizado sobre las juderías en Mallorca, Jorge Maíz se refiere a José María Quadrado:
Contemporáneo a los dos jóvenes estudiosos [se refiere a Aguiló y Fajarnés] tenemos la figura de José María Quadrado, sin duda el historiador en esos momentos con mayor transcendencia dentro y fuera de Mallorca. José María Quadrado era archivero del Archivo del Reino de Mallorca y miembro correspondiente de la Real Academia de la Historia. Los textos de Quadrado de finales del siglo XIX coinciden con los primeros estudios dedicados estrictamente a las aljama como entidades autónomas. En el año 1886, publicaba en el Boletín de la Real Academia de la Historia un texto sobre la judería mallorquina en el siglo XIV. La obra que más tarde se publicaría en forma de libro bajo el nombre La judería de Mallorca, contenía un título muy amplio y un contenido reducido a la descripción de la aljama de Palma, una breve síntesis de la presencia judía en Mallorca y la edición de un pregón del siglo XIV procedente del Archivo del Reino de Mallorca en el que se enumera un listado de octubre de 1391 de 111 individuos que se habrían convertido al cristianismo después del asalto al barrio judío en el verano de este mismo año. El texto debió contar con cierto éxito y polémica a la vez, ya que con él se encendían los discursos de los cristianos viejos en la nobleza mallorquina del siglo XIX y muchos veían en esa lista una señalización de aquellas familias contemporáneas a Quadrado y que no dejaban de ser eso, simplemente cristianos de segunda, algo sin duda determinante en una sociedad tan religiosa como la decimonónica y tan acusativo en una comunidad tan pequeña como la mallorquina. Este mismo historiador en otra obra, hace referencia al asalto a dicho barrio señala que los cristianos de las zonas rurales de Mallorca tenían una gran enemistad con los judíos, para ello ofrece una explicación económica, ya que según interpreta, la posición pudiente de los mismos generaba recelos entre los cristianos.
La explicación económica sobre la persecución de judíos conversos será recurrente en la interpretación sobre muchos actos de la Inquisición. El tema de los "llinatges" o apellidos yo no acabo de entenderlo pues los conversos recibían el apellido del padrino de bautizo. Así, Jaffuda Cresques es bautizado como Jacobus Ribes, siendo este apellido el de un "cristiano viejo" que aceptó apadrinarlo. Pese a ello, los "llinatges" llamados chuetas ha sido una cruz dolorosa que se ha cargado sobre espaldas siempre inocentes.
El artículo de Quadrado se halla en Internet Archive de la University of Toronto. Es muy voluminoso pues recoge dos tomos, el 8 y 9, del Boletín de la Real Academia de la Historia, correspondientes a los años 1885 y 1886. El programa pdfsam permite separar páginas de un pdf y unirlas según uno quiera; así que he descuaringingado el pdf y he hecho uno con las páginas de Quadrado y lo he subido a Scribd, siendo su posible referencia: QUADRADO, José María: “La judería de la ciudad de Palma en 1391”, Boletín de la Real Academia de la Historia, Madrid, IX, 1886, pp. 294-312.
Bueno, me ha interesado este artículo de Jorge Maíz Chacón, como indica en el resumen del artículo, "Las obras que se realizaron en esa época [s. XIX] fueron y son hoy en día fundamentales".
(Segueix)fabian | 27 Agost, 2012 15:21
Leo que existe la costumbre de que quien visita una tumba judía deja sobre ella una piedra.En Mallorca hay, al menos, un cementerio judío en la localidad de Santa Eugenia; este cementerio no es antiguo, hace menos de cuarenta años que existe (ver: Horrach: El cementerio judío de Mallorca). Con todo, la presencia de judíos en los puertos del Mediterráneo es antiquísima; presencia que pese a todos los avatares de la historia, ha sido continua.
Escribo estas líneas sin conocimiento cierto, recordando algunos contenidos de lecturas que algún día realicé, pero de las que he olvidado la fuente. ¿Dónde lo leí? No lo recuerdo. Al encarar el tema, hay que distinguir la raza o grupo social, de la religión judía; entre ellas no hay relación directa. Pertenecer a una raza o grupo social no es un acto voluntario, como sí puede serlo la elección de una religión.
En la "Medina Mayurqa", la ciudad árabe, existía un grupo judío; algunos de ellos pidieron a Jaime I que les respetara antes de la conquista de la ciudad. Creo que en la primera mitad del siglo XIV, sobre una población total de unas treinta mil personas, los judíos de Palma eran una décima parte, unas tres mil personas que vivían en unos barrios a los que se llamó "calls" (el mayor y el menor) o "juderías" y que tenían una organización especial, propia, denominada la "Aljama", aprobada por los reyes. Todo ello son rasgos comunes a todas las ciudades antiguas de gran parte de Europa y donde la religión cristiana fue dominante, también fue común, en distintos momentos, la persecución y expulsión de los judíos.
En los reinos hispánicos del siglo XIV se produjeron numerosas discriminaciones y abusos realizados por las propias autoridades a través de la legislación como obligarles a vestir de manera diferenciada y se llegó a actos criminales como fueron los asaltos a las juderías en 1391 y 1435 en los que murieron muchos y en la expulsión, lo que forzó a la conversión, a la destrucción de las sinagogas sobre las que se levantaron iglesias.
Luego, en 1478, los Reyes Católicos crearon la Inquisición. En la Corona de Aragón existía ya desde 1232 un tribunal para combatir la herejía albigense, aunque ya en el siglo XV, aún vigente, estaba olvidado. El Rey Fernando lo resucitó...
En el próximo mes de septiembre se celebra en Palma la 13ª Jornada Europea de la Cultura Jueva. En estos días he visto en los periódicos algunos artículos que hablan de la historia judía en Mallorca; uno en la Ültima Hora del viernes y la Crónica de Antaño de B. Bestard ayer en el Diario de Mallorca. Ninguno lo he encontrado on line. Recojo unos fragmentos del artículo que Bartomeu Bestard publicó en agosto del 2011, el año pasado, con el deseo de que el artículo de este año también pueda estar disponible en la Red.
Durante los años posteriores a la conquista, la vida de la comunidad judía –la aljama– no sufrió grandes sobresaltos, acaso algunas disputas internas entre los hebreos autóctonos y los recién llegados. Parece ser que los problemas empezaron a surgir con los primeros balbuceos de la nueva diócesis mallorquina, que no hizo grandes esfuerzos por disimular sus recelos hacia los judíos. Por ello, Jaime II, hacia el año 1300 –momento clave en que el monarca dio un impulso definitivo a la organización y estructuración del reino de Mallorca–, asesorado por el obispo Ponç Desjardí, ordenó que los judíos se trasladasen a vivir a una nueva zona de la ciudad, más alejada del epicentro de la urbe. En este traslado también estaban incluidos los vecinos hebreos del "callet" o "call" menor. El nuevo barrio, fruto de la unión de los dos antiguos, fue denominado Call mayor, y se ubicó en la parte levantina de la ciudad, en la partita vocata Templum et Calatrava. Éste se articuló a partir de unos ejes viarios principales identificados actualmente con las calles de: Sol, Montesión, y Posada de Monserrat y Sant Alonso. Al igual que en los anteriores, se levantó un muro –murum grossum– a su alrededor que lo delimitaba. Se accedía a su interior a través de cuatro puertas: la puerta mayor, ubicada en la intersección de las calles Padre Nadal, Sol, Montesión y Santa Clara; la puerta de "L´aberaudor del temple", situada en la confluencia de las calles Sol y Pelleters, frente al castillo del Temple; la puerta de las "torres llevaneres", que se encontraba a la altura de la parte central del actual convento de "ses Jerònimes" – cuya calle, por cierto, se ha conservado fosilizada en el interior del convento–; y finalmente, la Puerta de Santa Clara, frente al portal de dicho monasterio. A partir de la creación del "call" mayor, todos los judíos tuvieron la obligación de vivir y dormir allí, aunque pudieron mantener los locales de sus negocios fuera del recinto.
Los judíos tuvieron una organización política, administrativa y social paralela a la cristiana: la aljama. Ésta regulaba íntegramente las vidas de los hebreos. Organizada jerárquicamente, tenía al consejo de ancianos –constituido normalmente por siete venerables– como institución de máxima autoridad. La sinagoga era un punto crucial en la vida de los judíos. Era el lugar de culto y de enseñanza. Aunque en principio solo estaba permitido el funcionamiento de una única sinagoga, el "call", a lo largo de su complicada historia, dispuso de tres. La primera que se construyó, estaba emplazada en el solar de la actual iglesia de Montesión –la sinagoga mayor–. A pesar de tener unas dimensiones más bien discretas, destacó por su magnífica decoración y empaque. Jaime III la definió como de curiosam et valde formosam. No hay tiempo en tratar las vicisitudes que sufrió este templo a lo largo de su historia, sólo decir que su uso fue intermitente. Finalmente, tras el asalto al "call" de 1391, fue comprada por Jaume Despuig, quien la reconvirtió en un templo cristiano bajo la advocación de Nuestra Señora de Montesión, y así se la encontraron los jesuitas en el siglo XVI. Una segunda sinagoga se construyó en el actual solar del seminario viejo, en la parte que da a la calle Posada de Montserrat, aunque se usó como sinagoga no más de quince años, pues también fue destruida con el asalto de 1391. Finalmente, una tercera sinagoga –"la sinagoga nova"– fue construida gracias a la donación testamentaria de Aaron Mani (1370) quien dejó escrita la voluntad de que se levantase una sinagoga en su casa. No se sabe cuando se erigió, pero sí se sabe que desapareció también tras el asalto. A pesar de la brutalidad de los hechos de 1391, las conversiones no fueron tan masivas como se ha dicho en más de una ocasión. El "call", aguantando grandes calamidades y vejaciones, pudo subsistir cerca de cuarenta años más. Sin duda, ayudó a su supervivencia la llegada de unos ciento cincuenta inmigrantes judíos portugueses. Fue ese colectivo el que compró la sinagoga de Aaron Maní y la volvió a rehabilitar. Su ubicación se encontraba en la actual calle Pelleteria, a la altura del "forn d´en Miquel". Duró pocos años, pues en 1435, todos los judíos mallorquines fueron obligados a convertirse al cristianismo. Algunos pudieron huir, mientras que para otros comenzó otro calvario que se mantendría durante siglos. Sólo los grandes pueblos como el judío son capaces de resistir tanto y tener tanta esperanza… tal como se puede vislumbrar en poemas como el de Marian Aguiló en Albada: "L´estrella més pura/ poruga ja guaita/ tremola agradosa/ dellà la muntanya./ Benhaja l´estrella, l´estrella de l´alba!...".
Bartomeu Bestard: La Palma judía: el Call de la Almudaina, el Callet y el Call Mayor (DM, 26/08/2011)
ARCA Llegat Jueu es una web que intenta recoger artículos, estudios, bibliografía, noticias sobre la historia judía en Mallorca; y en verdad que es larga, compleja y sumamente interesante; al tiempo que triste. Poco narrada, en mi parecer, pues aparecen notas sueltas sobre las bibliotecas que doctos judíos tenían en Palma que invitan a entrever un mundo de relaciones amplio Están las publicaciones y ponencias de Jorge Maíz Chacón a las que convendría acercarse y leer tranquilamente y seguramente haya otras publicaciones on line que sería conveniente enlazar. (Segueix)
fabian | 22 Agost, 2012 17:23
Calores, grandes. Hacia finales de agosto. ¿Cuándo llegarán las tormentas que limpien y refresquen esta atmósfera turbia?
Recuerdos..., una danza entrecortada en tres ocasiones por un trueno lejano. Luego, la gran tormenta..., la orquesta a tutti, violines como sables trazando la trayectoria de un raudal de agua que cae; pastores temerosos resguardando sus rebaños; timbales imitando truenos ...
¿Recuerdas?, hablo conmigo mismo y rebusco una carpeta que llamé Beethoven. Sí, la Pastoral, la Sexta. Me cuesta encontrarla, hace años que no escucho música... En mi mente aparece un almez alto y poderoso; era una casa de Génova; cinco chiquillos encontrábamos asiento entre las ramas de ese gran árbol. Dos hombres, padre y abuelo de varios de esos chiquillos se sentaban a la sombra del porche a comienzos de la tarde con un tablero de ajedrez enmedio y un tocadiscos al lado. Militares de realengo, serios y enjutos escuchaban las sinfonías beethoveninas mientras jugaban una partida de ajedrez. Exigían el silencio absoluto de los chiquillos que revoloteábamos entre las ramas del almez. Escuchar a Beethoven o a Mozart era un rito más que religioso, sagrado. Y ahí sonaban lejanos los truenos que anunciaban la tormenta y propiciaban el temor de los pastores y, con fuerza increíble, sonaba el agua cayendo sobre los campos y corriendo por su superficie arrastrando con fuerza poderosa animales y plantas; timbales como truenos, violines cruzados y Juan, el mayor de los chiquilos, desde su rama, dirigiendo una orquesta gigantesca que creaba la temerosa tormenta de sonidos.
(Quizás entonces aprendí a amar la música clásica y me hice amigo de Beethoven)
Encuentro en su carpeta dos "sextas"; el primer archivo es una transcripción pianística; en el segundo mp3 se encuentra con el sonido de la orquesta. Lo abro con el programa Audicity que me muestra las dos bandas del estéreo en forma de líneas sinuosas. ¿Cuarto movimiento? Sí, el tercero era "Alegre reunión de campesinos", seguida de la tormenta y acaba con "Canto de los pastores tras la tormenta" que es su quinto movimiento y último.
Localizada la tormenta, copio un fragmento, ¡vaya, varios minutos! Y el archivo de este segmento ocupa unos 5000 kb; ¡demasiado, excesivo! Una pirueta tecnológica y lo que ocupaba 5000, ahora no llega a 300, pero ya no es música sino más bien ruido. ¿Qué hacer? Utilizar 5000 kb para una entrada es un exceso enorme; con cuatro entradas así se ocuparía toda la memoria disponible; una entrada de 300 kb, siempre que sea muy excepcional, es pasable. ¡Es la contabilidad de la web: la memoria que ocupas!
Un oboe se abre entre la tormenta, luego una flauta al tiempo que aquella se desvanece comienza una danza de esperanza y alegría que prosiguen las trompas, llamada a la paz, al sosiego, a la danza que bailan ya violines y bajos ...
Calor.
Espero con ansia las tormentas que limpien la atmósfera y refresquen el ambiente. Tras ellas renacerá la esperanza.
fabian | 21 Agost, 2012 16:19
Jesús García Marín me manda un enlace. En su extremo se halla un libro (en pdf) publicado en Málaga en 1870. Su título: "Impresiones de viaje : Andalucia, El Riff, Valencia, Mallorca" y su autor, un periodista y escritor llamado August o Jerez Perchet (1844 - 1903).
Este libro presenta una curiosidad en el mundo de Internet. Está editado digitalmente dos veces. Una la realizó la Biblioteca Digital Hispánica y otra, muy interesante, la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía participando en el el Proyecto Bookcrossing consistente en dejar en un espacio público un libro para quien quiera leerlo con la intención de que una vez leído, se vuelva a dejar para otra persona. Realmente, ¿qué espacio público mejor que Internet para un libro digital? Esta historia la encuentro en Junt a de Andalucía ofrece un libro de viajes del siglo XIX dentro de un programa internacional de intercambio, idea que encuentro muy acertada para una Consejería de Turismo, especialmente cuando quieren potenciar el turismo cultural. Este libro está considerado como la primera publicación del género llamado "libros de viajes" realizado por un andaluz.
Así, se puede encontrar la edición digital en la Biblioteca Digital Hispánica y en la Junta de Andalucía - Consellería de Turismo.
El libro presenta en su primera parte dedicada a Andalucía, cartas y textos del diario del viaje, encabezados por una fecha que cuenta las observaciones del día. La tercera parte está dedicada al viaje Almería - Cartagena - Valencia - Mallorca, referiéndose a esta última en los tres últimos artículos titulados así:
Así, pues, son unos pocos días los que pasa en la isla, a la que llega en el vapor "Rey D. Jaime II" el 5 de julio, que dedica la jornada a recorrer Palma; el día 6 va a Raixa y Valldemossa y el día 7 a Sóller donde pasa dos días. Desde el día 8 al 15 no hay anotaciones, siendo la última que hace referencia a la isla el día 15 de julio ya a bordo del Jaime II.

Las impresiones que la isla le origina son diversas. Encuentra que Palma es una ciudad severa. Estando en Sóller indica "creeríase que me encuentro en un país casi deshabitado", impresión que comparten otros viajeros, como Cortada, "y sin embargo, estoy en una de las principales villas de Mallorca", indica refiriéndose a Sóller. La satisfacción no es completa "a pesar de los encantos que veo, no me hallo lo satisfecho que debiera". La queja ante las posadas es común en varios viajeros:
Con sorpresa y disgusto he tomado un almuerzo que poco ha servido
para restaurar mi estómago.
Pedí habitación para dormir un rato, y me condujeron á una sala grande ó
semi-dormitorio con un catre.
No hay mesa alguna y escribo estos renglones apoyando el álbum sobre mi humilde
lecho. (anotación realizada en Sóller)
La visita a Valldemossa tiene un cierto carácter espiritual:
El patio es un verdadero mirador que dá sobre el valle y las montañas, demostrando el buen gusto de los religiosos que tan acertados andaban para edificar sus conventos.
A escepcion de unas pocas celdas el convento se halla deshabitado.
No hay ruidos en su recinto: no hay movimiento: la vida parece que duerme..
Ve, pues, el principal atractivo de la cartuja de Valldemosa. Habla del pasado y este encierra un encanto misterioso, como todo lo que existe lejos de nuestro alcance.
¡Con cuánto afán tratamos de ver en la mente el recuerdo caduco de una época fenecida!
El silencio de las crugías; los rayos de sol que caen sobre las verdes plantas del patío; la sombra en que está envuelto el último término del claustro, todo es inmovili- dad y mutismo.
Apenas alguna paloma deja oir el roce de sus alas; apenas una ráfaga de viento trae hasta nosotros rumores de hojas de árboles, como ecos de un mar lejano...
¿Qué esperímento ahora? ¿Es tristeza, ó melancolía, ó placer?
Tengo miedo, porque en esta soledad se vé mas claro el fondo del alma. El mundo aparece lejos de mí. Diríase que entre el mundo y yo media el abismo de un divorcio. Este divorcio me permite conocer, libre de alucinaciones, lo que es la vida social; lo que es el hombre; lo que significan sus luchas, sus aspiraciones... pero ¿qué digo? No debo descorrer ese velo tenebroso: no debo hacerte comprender la profunda enseñanza que me revela este monasterio.
[...] "viva subsiste más de una ciudad que parece protestar de las profanaciones del espíritu moderno; aún existe la inmortal Granada, la rica Toledo, la decrépita Córdoba, la severa Palma de Mallorca".
Palma es en gran parte una ciudad gótica. Sus calles, sus edificios antiguos alternando con los modernos; esas construcciones macizas, de piedras negruzcas, altas, tristes, sombrías y aun amenazadoras, con grandes portadas que dejan ver estensos patios de renegridas columnas: aquellos monumentos tradicionales ó históricos que el tiempo ha respetado no obstante su fatal vandalismo, vienen á hacer de Palma un pueblo que pudiéramos calificar de arqueológico.
[...]
Palma ofrece ancho campo al genio contemplativo; al hombre que viviendo en la fantasmagoría de nuestra época moderna, idealiza en su mente la época del feudalismo, ese periodo tétrico de la historia patria que contemplado á través de la distancia se nos presenta como un sueño romántico donde solo adivinamos los misterios de aquella generación caballeresca que cantaba el sublime estrivillo mi Dios, mi dama y mi Rey.
Palma, un sueño romántico. Sería un bonito slogan, una ciudad "arqueológica", una población "severa", la severa Palma. Son las impresiones del viajero Augusto Jerez quien en julio de 1870 pasó unos días en la isla.
Gracias, Jesús, por el enlace.
fabian | 20 Agost, 2012 10:03
No tengo información sobre los llamados "cossiers"; creo que son muy antiguos y, aventuro, que con ropas diferentes, aunque del mismo estilo, hay grupos en diferentes partes de España que realizan actos relacionados ya con la representación de la lucha entre el bien y el mal, o bien como homenaje a alguna imagen de la Virgen María o de algún santo. De alguna otra agrupación de este estilo he oído que hay documentación del siglo XVI, aunque se cree que son anteriores.
Como ocurre con todas estas representaciones tan antiguas, el grupo está compuesto exclusivamente por hombres que representan tanto los papeles masculinos como femeninos. En el caso de los "cossiers" de Alaró, hay dos figuras principales: la Dama, vestida totalmente de blanco y que representa la virtud o la pureza, y el demonio o demonios que intentan tentarla y llevar a la Dama al mal. Al final la Dama vence y pone el pie sobre el cuerpo tendido del demonio.
Juan Cortada (1805 - 1868) acude el 16 de agosto de 1845 al oficio de Alaró y nos cuenta en su libro Viaje a Mallorca en el estío de 1845: la actuación de los "cossiers".
Día 16 de Agosto de 1845
Desde muy temprano se oía andar la gaita por el lugar indicando la festividad del dia y poniendo en movimiento á las gentes. A las nueve y media hemos ido á la iglesia para asistir al oficio, y gracias á la importancia de nuestro huésped hemos estado en el órgano sentados en nuestras correspondientes sillas. El oficio nada particular ha tenido á no ser el baile llamado dels cociés. Figuran en él nueve personas; dos á las cuales se da el nombre de diablos, uno que se apellida dama y seis que son propiamente los cociés. Estos visten á poca diferencia como los que en Cataluña componen el baile dels bastons, y la danza que va acompañada de tambor y gaita también es análoga á la de aquellos. La dama es un hombre decentemente vestido de muger, pero cualquiera comprende que su rostro curtido por el sol y barbudo como un zamarro aparece horroroso con el trage femenino. Los diablos van con pantalón y chaqueta de lienzo crudo, cubierto de retazos viejos de todas telas y colores, llevan capucha, una careta diabólica, cola con un cencerro en ella, y en la mano una barra de cosa de diez y seis palmos de largo y del grosor correspondiente.
Desde el principio del oficio hasta el ofertorio estan los cociés en la puerta de la iglesia y acompañan hasta ella á las mugeres, saliendo á su encuentro cuando las ven acercarse. En el ofertorio después de haber ofrecido los hombres y mugeres, entran los cociés con toda la comitiva, y en la calle que en medio de la iglesia abre la gente bailan con la gaita y la dulzaina, y de uno en uno van hasta el presbiterio á presentar la ofrenda que hoy ha sido de una gallina por hombre. Concluido el ofertorio, el celebrante y los dos asistentes se sientan, el tamborilero se coloca tocando al altar mayor, pónense allí mismo los cociés y la dama, hay un bailoteo de media hora, y mientras tanto los diablos suben y triscan por el templo, se apuñetean, andan á la greña, se tumban por el suelo, corren uno tras otro, se caen, se levantan, pasan la enorme barra cual si fuese un rasero por sobre los concurrentes á fin de que estén sentados, y dan á las cabezas de los que están en pie tan terribles golpes que los oíamos desde el órgano. Esta escena que es una verdadera saturnal tan impropia del lugar como de infame gusto, dura media hora, y después de ella se marchan los cociés y con ellos la mayor parte de la gente que en la iglesia estaba y que había ido allí para solo verlos.
Los "cossiers" de Alaró han cumplido este año del 2012 veinte años desde su recuperación. Creo que Xisco Valcaneras ha realizado una investigación sobre sus vestimentas a comienzos del siglo XX y, según creo, hay constancia de estos "cossiers" de Alaró desde hace dos siglos. Realizan diferentes danzas en varios lugares de la población y, en la iglesia, según la festividad. Han conservado la figura masculina en la Dama. En la actualidad, el demonio no entra en la iglesia para la danza de la Ofrenda que se realiza después de la misa. Hay información sobre ellos en mallorcaincognita.com.
(Segueix)fabian | 16 Agost, 2012 10:31
En 1845 parece que la romería a La Real no tenía connotaciones políticas según el relato que cuenta Juan Cortada (1805 - 1868) en su libro Juan Cortada: Viaje a Mallorca en el estío de 1845:
Día 20 de Agosto de 1845
[...]
Según lo convenido á las cinco de la tarde hemos tomado el coche del Sr. marqués de la Bastida en compañía de éste, de un hermano suyo, y del amigo Socias; y merced al acelerado paso de cuatro mulas á la media hora hemos estado en San Bernat, mas generalmente llamado El Real. En el año 1232 el rey D. Jaime concedió facultad al conde de Rosellon D. Ñuño Sanz, su tío, para fundar en Mallorca un monasterio de Bernardos que siete años mas tarde fue dotado con casas, campos y molinos. Vinieron á fundarlo algunos monges de Poblet que después de vivir cincuenta años en una granja cercana, en 1282 se trasladaron á este monasterio que acababa de edificarse. En este sitio acamparon los cristianos acaudillados por D. Jaime al presentarse por primera vez ante los muros de Palma, y de aquí procede el haberse dado siempre á este sitio y dársele todavía el nombre de El Real.
Aunque el origen de la fiesta que hoy se celebra procede de que había en él un monasterio de Bernardos, y este monasterio quedó estinguido en 1835, la fiesta continúa celebrándose. Por los restos que subsisten se conoce que el monasterio fue mezquino, y lo prueba la iglesia que es antigua, pero no corresponde al gusto que en la arquitectura de templos reinaba en el siglo en que se hizo. Es pequeña, nada tiene notable sino que en vez de estar cubierta por una bóveda de piedra tiene un sencillo techo de madera sin adorno de ninguna clase, cual algunos que he visto en antiguas iglesias de Flandes. Lo poco que queda del monasterio es propiedad de particulares, que lo mismo que Valldemosa lo transforman en casas de campo. Véndense hoy en este lugar (y valdría mas que no se vendieran) unos gozos escritos en mallorquín ; pero tan malísimos en todos sentidos que lo mejor que pueden escitar es la risa. Son ridículos, impúdicos y heréticos, y es sensible que su espendición no haya llegado á noticia de quien tenga facultades para prohibirlos. Suelen los gozos de los santos, y sobre todo de santos de ermita, ser tan chocarreros, ó tan tontos, ó tan impuros que á todo mueven menos á la devoción. Es de lamentar este abandono.
Coll Bardolet: "Músics tocant", 1984La fiesta del Real es una de las mas populares y concurridas de la isla, con sus correspondientes gaitas, sa primera mateixa, bailes, tederos y algazara; pero como este lugar está tan próximo á la capital y á otros pueblos, es crecidísimo el número de gentes que á ella acuden. Gracias á la estación, aunque no hay casas en que alojarse van reuniéndose allí desde la tarde de ayer muchas personas, que duermen debajo de un árbol ó enteramente al raso, y durante todo el día se aumenta la concurrencia; pero la hora en que esto ofrece un espectáculo mas digno de verse es durante la segunda mitad de la tarde de hoy. En los dos campos de los costados de la carretera y que se alzan un poco sobre el nivel de ella están reunidos en grupos de seis, diez, y quince, diez ó doce mil almas, y años hay de veinte mil , interpolados con animales, coches, carros de toldo blanco, que son los mas, y carruages de todas clases. Bien que hay algunos que salpican los campos en que está la gente, la mayor parte forman un círculo regular en torno de todos los grupos que parecen estar ceñidos por una blanca faja, pues tal semejan los blancos toldos. Todos los grupos están en la hora dicha haciendo lo mismo, esto es, merendando, y aunque no todas las meriendas son iguales, no hay una siquiera en que falten los dos artículos predilectos de los mallorquines, á saber, la ensaimada y la sobrasada , que son en esta fiesta de rigurosa etiqueta. Labradores, artesanos, clase media y alta clase, todo se confunde en esos campos, todos estan sentados en el suelo, y todos comen ensaimada y sobrasada, de suerte que allí reina una igualdad perfecta. En ese dilatado campamento á donde todos acuden para divertirse reinan un bullicio y una alegría inesplicables, y todas las bocas estan abiertas para comer ó para reir. Los vestidos blancos de las señoras y menestralas, el albísimo rebosillo de las campesinas, la blanca camisa de los labradores y el nevado toldo de los carros dan á la totalidad de este cuadro una agradabilísima tinta fría que resalta mas sobre el oscuro del arado campo.
Aunque ofrece el aspecto de la quietud porque todo el mundo merienda, hay sin embargo un movimiento continuo en todas direcciones, de todas las maneras imaginables, acelerado, lento, regular, pausadísimo, y en todos los tiempos. Aquí corre uno á buscar agua, otro va á coger la mula que se ha desuncido del carro, aquel está en pié sacando la repostería del serón de un asno, otro persigue á un compañero que se lleva un melón, acá un hombre está en pie estendiendo los manteles en e! suelo, mas allá se van sentando los que quieren formar un corro, cerca de otros están en pie los criados para servir á los amos, y hacia todos lados cruzan despacio y aprisa por entre los grupos los curiosos que quieren ver el pormenor de aquella vasta escena. Hay bullicio y algazara, pero no gritería; hay chanzas, pero no insultos; chistes, pero nó injurias; palmadas, pero no golpes; cuestiones, pero no riñas; y las risotadas, los convites á los paseantes, los mutuos ofrecimientos, los regalos y los brindis forman un inarmónico bullicio que no ofende al oído por mas que entre él se hagan notar el tiple de la muger, el chillido del muchacho, el grito del hombre, el ladrido del perro, el rebuzno del asno, y el relincho del inquieto potro: y entre tanto suenan en tono mas agudo que todo eso la gaita y el pito que al pie del monasterio animan los pasos de los bailarines para quienes la danza tiene mas aliciente que la ensaimada, que es tener mucho aliciente tratándose de mallorquines. En medio de ese bullicio y en un trecho desocupado que entre los grupos quedaba han tendido los criados del obsequioso la Bastida el fino mantel, y sacando de las alforjas del asno repostero tres ó cuatro cestas, en un Jesús ha estado puesta la mesa con todo lo necesario en ella y cubierta con un rico jamón dulce, pastelillos, panes, frutas, y en el centro una redonda tabla sobre la cual gallardeaba orgullosa, cual en rica mesa y entre humildes pollos y codornices el altanero pavo, una titánica ensaimada, nó desnuda, cual ensaimadas suelen presentarse, sino con el atavío de sobrasada, y mechada con dulce seco, cosas ambas que constituyen el mas rico adorno que á las ensaimadas se permite. Sentados á la redonda y en buena compaña hemos dado un valiente ataque á esos manjares, volviendo de tiempo en tiempo el rostro para contemplar los grupos, y quizás alzando los ojos al cielo para saborear la tentadora malvasía de Bañalbufar digna émula de la famosa de Sitges.
Concedido á la merienda el rato que de justicia le tocaba, nos hemos sentado cerca de la carretera á fin de presenciar como los grupos iban levantándose, recogiendo las sobras de los banquetes, metiéndolas en serones y desfilando luego uno tras otro los mil carruages que en aquellos campos estaban diseminados. Hombres y mugeres de todas edades, apiñados y prensados de quince en quince y hasta de veinte en veinte en cada uno de los carros, cuyo toldo á la caida del sol había desaparecido, iban hacia la ciudad repitiendo en universal coro el grito de chuya que es el hurra peculiar de esta fiesta, y cuyo grito no me parece que tenga un origen de todo punto inofensivo. En algunos de esos carros iban varios hombres en pie, llevando en la mano hachas de viento para encenderlas a! entrar en la capital, por cuya rambla pasan todos repitiendo el mismo grito y alumbrando á las gentes que no han ido al campo, y acuden allí á ver la entrada de los que salieron. Por en medio de los carros vienen hacia Palma los que fueron montados que no son pocos, y por cierto que he visto un modo de ir á caballo peculiar de Mallorca y que no creo se use en ninguna parte del mundo. Sobre el ancho y mullido aparejo van sentados un hombre y una muger , pero no en grupa ó dando pecho con espalda, sino parejos, uno al lado del otro, colgándole á este las piernas por la derecha del cuello del animal y al otro por la izquierda. Es cosa verdaderamente rara y cierto que no sé esplicar el efecto que ha causado á mis ojos que nunca lo habían visto. Comprendo que debe ser cómoda , mas es preciso contar con mucha mansedumbre en el animal para que no sea arriesgada: A este modo de cabalgar se llama á la pollensina, porque quizás fue inventado en Pollensa,
Esa multitud alegre y vocinglera al paso que se interna en la ciudad cesa en sus gritos y se va esparramando por las calles; y á las diez de la noche la capital entera queda sumida en el mas profundo silencio. Acaba la fiesta de san Bernardo, es verdad, pero desde mañana todos los artesanos de Palma aficionados á ella comienzan á depositar cuartos en un fondo para satisfacer los gastos de la merienda que harán en igual dia del año 1846. ¡Dichoso el país en que con tanta certeza se sabe lo que se ejecutará dentro de un año! Los mallorquines estan bien seguros de que los azares de la revolución no estorbarán la fiesta del año que viene. ¡Cuán distantes están de comprender lo que esta seguridad vale!
La romería que se realiza a La Real ha tenido durante los años en que ha gobernado el PP unas connotaciones políticas, ya contra la Alcaldesa de Palma, Catalina Cirer, ya contra la construcción del hospital del Son Espases que convirtieron un acto lúdico en un acto político en ocasiones con actuaciones lamentables. El que el hospital lo construyera un gobierno que no era del PP pacificó el tema, aunque ha quedado la sombra de ser esta antigua romería más un acto de manifestación política de unos que una fiesta popular.
Enlaces:
Monasterio Sant Bernat de la Real Mallorca
Última Hora: Carros por San Bernat (20/08/2010)
fabian | 15 Agost, 2012 08:53
Yo no sé si hay textos sobre las fiestas, populares o no, de la Mallorca del siglo XIX y del XX. Los textos de carácter literario no son técnicos; es decir, no explicarán los movimientos de los bailes ni los pasos que se dan, pero sí recogen otros datos, otro tipo de información, como el ambiente o el trato entre personas, el vestido...
Recoger textos, organizarlos por temas, es una actividad que convendría hacer. Juan Cortada (1805 - 1868), periodista y profesor, visita la isla de Mallorca en el verano de 1845 y escribe cada día sus impresiones sobre la isla, textos que al final reune en el libro Viaje a la isla de Mallorca en el estío de 1845 que publica ese mismo año. Invitado por algunos nobles, acude a fiestas populares y, también, a un baile señorial, del que deja constancia en el libro, siendo quizás uno de los pocos textos, sino el único que describa este tipo de fiesta hacia mediados del siglo XIX.
El baile al que asiste Juan Cortada es en Artá, el día 7 de agosto de 1845:
A las diez de la noche hemos ido al baile particular que se daba en la casa de uno de los principales caballeros de este pueblo. Los concurrentes eran unas cien personas, aunque estaban divididas en dos clases, señoras y labradoras, colocadas en la sala con separación absoluta. También la había en el baile, pues se tocaba una contradanza ó un rigodón para las señoras, y luego cambiándose los artistas y el género de la música salía á corro el fandango tocado por guitarra , bandurria y violín, y acompañado del correspondiente canto. Entonces bailaban las labradoras. Se ha servido un parco y modesto refresco, y también en él ha continuado la misma diferencia de clases, pues primero lo han tomado las señoras y después las payesas. Otra cosa muy singular había en el baile y eran siete capellanes, no actores sino espectadores, sin mas señal de sacerdote que la corona, pues en cuanto al trage iban con levitas y pantalones de lienzo con toda la apariencia de un secular inelegante. A las dos y media de la mañana hemos salido del baile, lo cual es un escelente preparativo para levantarse á las cinco, á ir á visitar las cuevas y alguna otra cosa.
Las horas que indica el texto son horas solares que no coinciden con el horario actual, el cual suma dos horas al solar.
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