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Bibliotecas islas Baleares y prensa histórica

fabian | 19 Maig, 2014 18:48

La Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, además de los buscadores que posee, presenta la posibilidad de buscar por Lugares, que indican la localidad de la Biblioteca Pública del Estado donde están los ejemplares origen de la digitalización. Para ello presenta un mapa de España en el que aparecen limitadas las autonomías y, en ellas, las provincias.

Al pulsar en las islas Baleares, aparecen, ordenadas alfabéticamente, el nombre de las siguientes poblaciones que yo reúno por islas y a las que añado el número de publicaciones que ofrece cada una de ellas.

Quizá convenga indicar de antemano que las publicaciones digitalizadas son del siglo XIX y las dos primeras décadas del siglo XX. Tal vez por ello, no hay ninguna publicación de Ibiza.No es que en Ibiza no haya bibliotecas (Bibliotecas de Ibiza), pero no sé cuándo fueron creadas.

Bibliotecas de Menorca y número de publicaciones digitalizadas

  • Mahón: 90 publicaciones
  • Alayor: 4
  • Ciudadela: 27
  • San Luis: 1
  • Es Castell: 2
  • Es Migjorn Gran: 1
  • Total Menorca: 125

Bibliotecas de Mallorca y número de publicaciones digitalizadas

  • Palma : 88 publicaciones
  • Inca: 2
  • Manacor: 3
  • Sóller: 2
  • Total Mallorca: 95

No creo que de estos datos puedan extraerse conclusiones fiables pues el programa de digitalización se interrumpió por la crisis económica, porque no están todas la publicaciones que se realizaron y porque hay varias o bastantes publicaciones llamadas de la "Part Forana" que no se encuentran en esta Biblioteca Virtual. Pese a ello me queda la sospecha de que la isla con mayor profusión de prensa es Menorca.

Ahora bien, es sólo una sospecha. Desconozco si hay algún estudio general sobre la prensa en las Baleares.

Rosselló Pòrcel: El Atleta de la Libertad

fabian | 19 Maig, 2014 10:48

Tras haber tratado El Eco de Colom, Rosselló Pòrcel sigue tratando en este artículo la prensa de la época del Trienio Liberal.

Periodismo en Mallorca

El Atleta de la Libertad

XIII

Fueron los mismos los editores de El Eco de Colom, El Atleta de la Libertad y el Correo Constitucional. Literario, Político y Mercantil de Palma. Los tres diarios tuvieron idéntico tono político y los tres se publicaron durante el trienio constitucional de 1820. De El Eco ya dijimos que tuvo su primera época en aquel año y que volvió a salir desde 15 de junio de 1822 hasta 31 de enero del año siguiente. El Atleta de la Libertad tuvo más corta duración; de 15 abril 1822 a 15 de junio del mismo año. El Correo vio la luz pública desde 15 de julio de 1820 a 14 de junio de 1822. Así pues el Atleta y el Correo vieron terminada su publicación para dar lugar, en un mismo día, a la de El Eco de Colom, en el que desde entonces se unieron los esfuerzos de los editores.

El Atleta de la Libertad, del cual hemos examinado tan solo unos números en la Biblioteca Provincial, encuadernados por cierto con la colección del Correo, pues que los dos son de parecido tamaño, se imprimía en casa de Matías Savall. Publicó tan solo sesenta números; constaba de cuatro páginas, en buen papel y la suscripción mensual era de 12 reales. Lo dirigía, según Bover, el P. A. Rosselló Sureda, trinitario, liberal extremista, según hemos podido inducir de su actuación y postura violentas en algunos procesos de prensa de la época. Era su lema igual al de El Eco de Colom : Nos animat Patria libertas et dulcís amenae libertatis amor. Por su carácter político —del que hemos hablado ya largamente en el artículo anterior— y por su corta duración no nos extenderemos más en el examen de este periódico.

El Correo Constitucional, Literario. Político y Mercantil de Palma salía de las prensas de Domingo García, ciudadano (así se titula él mismo en el pie de imprenta) que habitaba en la plaza de Cort. Constaba de cuatro páginas de tamaño mayor al de los díanos que hasta ahora nos han ocupado y era su lema, diariamente publicado, Constitución o Muerte.

No hemos averiguado con certeza quien fuera su director, aunque suponemos que el referido padre Rosselló tomaría gran parte en la tarea de confeccionarlo. Es diario extremadamente liberal y constitucionalista; diariamente publica —y ocupa para ello casi la mitad de sus páginas— las Sesiones de Cortes. La otra mitad está enteramente empleada en el noticiario —en muy pocas ocasiones extranjero— y en los artículos comunicados que en el Correo son la esencia de la trivialidad y estamos por decir de la torpeza. ¡Cuán lejos se halla el lector de los diarios doceañistas y de las plumas amigas y ensalzadoras de Isidoro de Antillón! Sin hablar ya del estilo, que brilla por su ausencia, carecen estas páginas de comunicados de toda sintaxis, de la más elemental ortografía Podríamos multiplicar los ejemplos, pero conténtese el lector con uno.

De esta manera principia una carta de polémica que publica el Correo: «Señor escrupuloso: por el ilo se saca el obillo...» Sin comentarios. La culpa de los mil desaciertos que sallan a la vista en las páginas de este diario es la escasa o nula selección que el editor hacía en los escritos que se le enviaban para publicar. Eso mismo ya fue observado por los lectores de la época. En uno de los números del Correo encontramos una carta que dice textualmente. «Sr. Editor Vd. es hombre que debe tener cara de tía, pues veo que todos llegan a contarle sus cuitas y salen consolados...» No hace falta continuar. La lectura del Correo es penosa y aburrida. Ni un destello de ingenio y originalidad en sus páginas. Ni un artículo de curiosa lectura. Por el contrario, monotonía y aridez. Sesiones de Cortes, noticias y comunicados banales. Nada más.

De tanto en cuanto alguna canción patriótica del batallón tal que proclama su ardiente fe constitucional; versos rimbombantes y ripiosos, obra de coplistas populacheros. Algún anuncio de Carbonell, el librero; pocos suplementos y todos ellos continuación de los artículos comunicados. La antorcha liberal se apaga lentamente. Parece renacer en El Eco de Colom y muere definitivamente algo más tarde.

Entran en España los Cien Mil Hijos de San Luis y quienes combatieron a Napoleón y quemaron la Aurora Patriótica les abrazan fraternalmente...

B. Rosselló Pòrcel

El Día, 2 de Agosto de 1931.

Tanto el Atleta de la Libertad como el Correo Constitucional. Literario, Político y Mercantil de Palma, están digitalizados en la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica. Ver: 'El atleta de la libertad' (1822) y El 'Correo constitucional, literario, político y mercantil de Palma' (1820 - 1823).

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Rosselló Pòrcel: El Eco de Colom

fabian | 15 Maig, 2014 11:45

Inicia Rosselló Pòrcel el segundo verano dedicado a tratar sobre la prensa de Mallorca con la del Trienio Liberal (1820 - 1823). En el año 1820 hay una explosión de prensa ya que se restablece la libertad de expresión y el Rey Fernando VII jura la Constitución de Cádiz. No toda la prensa de este período (conocida gracias a Bover) ni existe ni está digitalizada, ya que tras este corto período liberal, la represión quemaría la prensa liberal de estos años

En dos artículos he tratado este período: Del 'Sexenio absolutista' (1814 - 1820) al 'Trienio liberal' (1820 - 1823). Prensa y El 'Correo constitucional, literario, político y mercantil de Palma' (1820 - 1823), donde recojo la información que da Bover sobre la prensa de este período y sobre El Eco de Colom, protagonista de este artículo.

Periodismo en Mallorca

El Eco de Colom

XII

Había empezado a salir este diario en el año 1820. Cesó en su publicación y en 15 de junio de 1822 comenzó su segunda y última época terminada en 31 de enero de 1823. Publicó 198 números. Lo imprimió Domingo García y constaba de ocho páginas regularmente; casi nunca publicaba extraordinarios o suplementos a no ser por razones polémicas. La suscripción mensual era de 12 reales de vellón y se vendía en la plaza de Cort, librería de Carbonell y en su propia imprenta. Era su lema el siguiente: Nos animat Patria libertas et dulcís amenae libertatis amor. Estas palabras y las que publicara en uno de sus primeros números nos darán su filiación política. Decía: «Defender con noble y majestuosa grandeza la libertad y los derechos del hombre es una de las más sagradas obligaciones del escritor público.» «Todo debe arrostrarse con gusto para conservar el caro y precioso titulo de hombre libre.» Su título nos indica también claramente su significación: El Eco de Colom, de Joanot Colom, del gran rebelde mallorquín, según los redactores del diario debía excitar la dormida sensibilidad política del pueblo de Mallorca, debía convertirle en liberal. Esta es la palabra. El Eco de Colom vivía pues en un medio hostil a su personalidad. El pueblo no respondió nunca a sus excitaciones; al contrario cuando por segunda vez se vio derrumbado en España el sistema constitucional, las turbas enfurecidas registraron las casas de los liberales y quemaron todas las colecciones que encontraron. Fue, en verdad, un registro minucioso. Muy pocas colecciones se salvaron. De la primera época no quedó ni un solo ejemplar. De la segunda conocemos una colección completa existente en la Biblioteca Municipal, colección que perteneció a la magnífica hemeroteca mallorquína que poseyera don Jaime L. Garau. Lo redactó, según Bover, don Francisco Mendialdua que dirigió más adelante en Madrid El Eco del Comercio.

Era El Eco de Colom un periódico esencialmente político, perseguía casi exclusivamente un objeto: conseguir establecer para siempre en España la Constitución de Cádiz, desterrar el absolutismo. Por esto su noticiario se reduce a dar al lector noticias de política y a comentarlas de acuerdo con sus ideas. Las nuevas del extranjero eran publicadas con un mes de retraso, las nacionales quince días después de haber tenido lugar los hechos que relataban. Con frecuencia las noticias se copiaban y extractaban de los diarios madrileños inmediatamente después de su llegada. Si eran noticias importantes o contenían algún triunfo de la causa liberal se publicaban con grandes titulares, cosa poco frecuente dado el tamaño reducido de El Eco. Así cuando, por ejemplo, sube al poder un ministerio liberal dan la noticia de la siguiente manera: «Para satisfacción de los buenos y desengaño de los serviles nos apresuramos con gusto a publicar la lista de los patriotas que han sido nombrados para el ministerio.» Se adivina en este y en otros muchos casos la fruición que el redactor experimenta con la nueva feliz. En 10 de septiembre de 1822 publican, con grandes letras, lo siguiente: «Rasgo de justicia. También al verdugo azotan.» Ha sido condenado a muerte en Valencia el general Elio, traidor a la Constitución. Se reciben también noticias por carias particulares y se imprimen indicando su procedencia. También se pueden leer en El Eco las sesiones de Cortes y las notas, largas a veces, de cuerdas de presidiarios que son conducidos a Canarias, África o Baleares, ya que nuestras islas fueron tenidas durante largo tiempo como destierro peor que el siberiano de los zares y que desde Jovellanos hasta fines del siglo XIX fueron muchos los que pagaron sus delitos políticos en Mallorca.

Pero la parte más importante de El Eco de Colom la constituyen, como hemos dicho, sus artículos políticos, que como en toda la prensa de la época se dividen en comunicados y no comunicados. Los primeros son casi siempre de polémica, pero no de polémica doctrinaria y pacífica sino violentos y ofensivos en ocasiones. En las dos últimas páginas de El Eco se discute todo y de todo, bajo los más extravagantes seudónimos. Los insultos, las quejas, las reclamaciones, las preguntas intencionadas se suceden diariamente unas a otras. A veces el diario no basta a tanta carta de defensa y ofensa y se publican suplementos, expresamente. Los editores ponen también su poco —muy poco en realidad— en la batalla. Publican entre los comunicados una sección nombrada susurros de la que vamos a dar dos muestras. He aquí un susurro típico: «Plaza de Cort. ¡Qué modo de charlar! Vaya, ¡no se puede sufrir tanto dicharacho! ¿Pues no dicen que los serviles, anilleros y pasteleros se protegen mutuamente y que los liberales están dormidos? ¡Esto es mucho! Que los picaros se protejan, ¡pase!; pero que los liberales duermen, eso, ¡ni con chocolate!; los hijos de la patria no sufrirán jamás una maldad; primero morir en la demanda.» He aquí otro ejemplo: «Pregunta suelta. ¿Hay jubileo en el Castillo de Bellver? ¿A qué diablos tanta gente va allí? Cuando el río suena agua lleva... ¡Ojo! Van a honrar la memoria de Lacy.» La explicación de este suelto es la siguiente: el célebre padre Ferrer, editor del Diari de Buja promovía todavía escándalos con sus insultos a los liberales. Publicó, por entonces, un folleto titulado Espíritu y bondad, pero mal uso de la Constitución, que fue inmediatamente denunciado a la Junta de Censura por los liberales El autor fue condenado a presidio que debía cumplirse en el Castillo de Bellver; allí fue visitado por sus amigos, numerosos por cierto, y el hecho promovió la nota de El Eco.

Los artículos doctrinales no son muy numerosos. Los hay sobre sociedades secretas, sobre política absolutista, entonces llamada anillera o pastelera: sobre conspiraciones anticonstituaonales, la del 7 de julio, por ejemplo, el asesinato de Landáburu, la perfidia del rey, el temor a la pérdida de la libertad excita enormemente a los liberales de Mallorca y llena páginas y páginas de El Eco. Las poesías satíricas, de ingenio algo burdo sin caer en la grosería, son notables por su sinceridad. Hemos copiado algunas estrofas. He aquí la primera de una «Canción del Londito Constitucional, vestido de verdades amargas»:

La Constitución de España
es un código de leyes
que protege a la Nación.
Y no la quieren los reyes,
ay londito, londito, londón,
porque no pueden mandar
como hasta aquí se mandó, etc.

Canciones como esta, parecida por su forma al conocido «Trágala», eran después cantadas por las calles de la ciudad por grupos de jóvenes que promovían con ello fuertes escándalos. He aquí otra típica letrilla titulada «Las suposiciones o el trágalo todo»:

Todos debemos creer
que el rey espontáneamente
juró el código vigente
porque buen rey quiso ser.
Mas si llegamos a ver
a sus guardias conspirando
a su familia tramando
y aún él mismo consentir
¿Qué podremos inferir?
No sé.- Pues vamos tragando.

Vemos con esta clase de poesías que el elemento liberal del trienio intentó acercarse a la masa popular aunque no lo lograra. Los constitucionalistas del 12 eran más doctrinarios, más elevados, habían bebido directamente en las fuentes de la Enciclopedia y de la Revolución. Se mantuvieron siempre aristócratas. En 1812 asistimos al primer acercamiento entre los directores y el pueblo, en Mallorca. Durante bastantes días publicó El Eco encabezando su primera página unas «Letrillas consolatorias». No resistimos, a trueque de cansar al lector, a la tentación de copiar dos de ellas. Dice la primera:

Los males de nuestra patria
a su colmo van llegando
y ya de Constitución
solo el nombre va quedando.
Somos sí, libres de boca
y en la realidad esclavos.
Pero esto qué importa? Nada.
Moderación, ciudadanos.

Y la segunda:

Existe en el Pirineo
un ejército gabacho
que diz que pronto vendrá
a reducimos a esdavos.
Y el gobierno? ¡Se hace el tonto!
y quiere que lo seamos.
Mas esto qué importa? Nada.
Moderación, ciudadanos.

Se nota en esos versos angustiosos lodo el dolor de quienes contemplaban la falacia de los de arriba y la estupidez de los de abajo. Y sin embargo, la idea republicana no aparece sino muy débilmente, con medias palabras, imperceptible, en algún número de El Eco. Los liberales del trienio, al menos públicamente, eran todos monárquicos. Fueron necesarias muchas experiencias para que en el siglo XIX las izquierdas cambiaran sus preferencias hacia otro régimen.

Los anuncios son escasísimos. Tan solo el librero Carbonell, infatigable, sigue en su propaganda. He aquí cómo hace el elogio de un libro de los que vende: "El Confesionario de los Penitentes Negros". Esta obrita manifiesta la escandalosa conducta de la Inquisición y su infernal modo de enjuiciar, sus tramas y demás iniquidades anexas y conexas al mismo tribunal.» La infantilidad del anuncio está en clara consonancia con la del diario en otros muchos aspectos.

El Eco de Colom combinó su publicación con la del Correo Constitucional, Literario, Político y Mercantil de Palma y con El Atleta de la Libertad. De estos diarios hablaremos en el próximo artículo.

B. Rosselló Pòrcel

El Día, 19 de Julio de 1931.

El Eco de Colom no se encuentra digitalizado.

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Rosselló Pòrcel: Diario Balear

fabian | 14 Maig, 2014 12:25

El siguiente artículo cierra la primera etapa o verano de los artículos que Rosselló Pòrcel dedicó a la prensa antigua. Esta etapa va desde el 20 de julio al 28 de septiembre de 1930: un verano. Las fechas serán similares en la siguiente etapa, de julio a septiembre de 1931, otra decena de artículos, tratando cada uno de ellos una cabecera.

El título o cabecera de este artículo es complicado pues variaba con frecuencia.

Periodismo en Mallorca

Diario Balear

XI

He aquí un periódico extraño, el más extraño de cuantos hemos examinado. Empezó en 1814 y en 1860 seguía publicándose, pero durante ese lapso de tiempo había cambiado de título nada menos que catorce veces. A pesar de ello es fácil comprender, leyendo las colecciones, que unas se suceden a otras —con títulos diferentes— gracias a los tipos de imprenta, al formato y al espíritu del diario que es muy parecido siempre. Hagamos la historia de las variaciones del Diario Balear hasta 1873.

El primer número vio la luz en 1 de noviembre de 1814 y continuó saliendo hasta 20 de mayo del año siguiente. Suspendida y prohibida la publicación de periódicos en toda España por orden de Fernando VII, el Diario se vio obligado a pedir un permiso especial que le fue concedido más adelante. Aprovechándolo —y siempre censurado — volvió a salir en 1 de abril de 1816. Siguió con el mismo título hasta 18 de marzo de 1820, día en que, jurada la Constitución por el rey salió con el encabezamiento de Diario Constitucional de Palma. Por razones que desconocemos volvió a cambiar su nombre en 21 de septiembre del mismo año llamándose Diario Constitucional Político y Mercantil de Palma hasta el último día de 1822 en que vuelve a titularse Diario Constitucional de Palma. Desde 7 de noviembre de 1823. gracias a las circunstancias políticas, recobró el primitivo título Diario Balear y continuó así hasta 24 de agosto de 1836. Había muerto el Absoluto y la reina gobernadora concedía a los españoles un poco de libertad, aprovechada por los editores del Diario para intitularlo Diario Constitucional de Palma de Mallorca hasta 31 de diciembre del mismo año en que vuelve a cambiar, para variar también más tarde, terminando ya en el siglo XIX como Diario de Palma.

Perdónenos el lector lista tan árida que nos hemos visto obligados a incluir, para que el presente artículo fuese completo. Vamos ahora a estudiar la índole del Diario.

En sus primeras épocas, desde la reacción del quince a 1820, es un ejemplar representativo de la gran pobreza espiritual de quienes lo censuraban. Enn todos los ejemplares lleva el signo de aquellos a quienes se debe su poco valor ideológico, con superior permiso. Ni un artículo alguno original hemos leído en aquellas páginas; los editores ni siquiera se atrevían a presentarlo a la censura porque no ignoraban que sobre el autor y tal vez sobre ellos caería prontamente la venganza de quienes gobernaban. ¡Cuánta diferencia de este Diario Balear a los de la época doceañista! No cabe la comparación. Véase un corto extracto de lo que publicaba: las entradas y salidas de barcos y correos, una multitud de reales Ordenes, bandos y decretos, los precios comerciaJes del día, algunos anuncios de alquileres, compras-ventas y libros, varias fábulas de poquísimo mérito literario, algunos artículos científicos copiados de otros periódicos, una página media, por numero, de noticiario nacional y extranjero, pobrísimo casi siempre, sonetos y odas en alabanza del Deseado, las condenas gubernativas que recaían sobre los liberales, que eran enviados durante años y años a los terribles presidios africanos, los anuncios de funciones religiosas y los de teatro y muy pocas cosas más. Ni una sola manifestación del espíritu ciudadano.

Esta monotonía, que demuestra, más que nada, el lastimoso estado de España durante la primera reacción y durante la ominosa década, para decirlo en el pintoresco lenguaje de la época, se ve truncada en el trienio constitucional, en un vibrante estallido de amor patriótico y de conciencia de la soberanía nacional.

Demos una ojeada a las colecciones del Diario Constitucional Político y Mercantil de Palma y a las del Diario Constitucional de Palma, que son la mejor demostración del gran renacimiento del ideario de las Cortes de Cádiz. Aquel periódico imprimía diariamente bajo su título el siguiente lema: «Así expresar la sana opinión común como rectificar la equivocada es el más digno objeto de un periódico liberal.» Desde el momento en que se decreta la libertad de imprenta, las fuerzas latentes que habían pugnado ocultamente para conseguirla salen a la luz en una multitud de artículos y cartas de polémica que igualan, si no superan a las publicadas en 1812. ¡Libertad o muerte! ¡Viva la nación! Son los gritos que están en boca de todos y que se multiplican en las columnas del diario El lector ve pasar la Historia —sincera y verídica— a través de estas páginas no empañadas por el hálito de la mentira.

Y no es solo la parte de artículos de fondo que mejora gracias al decreto de libertad, sino también el noticiario, que se hace más nutrido y abundante. Y el noticiario local que se comenta de un modo y con un estilo que parecen actuales.

La parte poética —aunque literariamente pésima— está llena de una emoción tan agradable para el lector que se hace interesante casi siempre y lo mismo los artículos relativos a las Cortes españolas, francesas e inglesas, muy numerosos.

Lo mismo sucede con el Diario Constitucional Político y Mercantil de Palma, que pone en la portada de sus colecciones Diario... del año 2º de nuestra gloriosa restauración y undécimo de la Constitución de la Monarquía española. En muchos números el entusiasmo público se refleja de tal modo en las páginas del Diario que las polémicas cesan por completo y solo se dirigen cantos de alabanza al nuevo estado de cosas como si se avecinara una nueva Edad de Oro.

Entre muchos trabajos dignos de mención insertos en el Diario y que suprimimos por falta de espacio y por no cansar al lector, hemos visto una curiosa «Acción de gracias que dirigen a las Cortes los niños de Palma por el decreto de prohibición de azotes en las escuelas», reforma pedagógica que ya había propuesto en Cádiz el gran Antillón.

Las odas a la libertad se suceden continuamente, como también las que van dirigidas a los que por ella murieron. Más adelante, desde la muerte de Femando VII, el aspecto del Diario es muy parecido al que tenía durante este interesantísimo trienio constitucional.

***

¿Y quién era el editor del Diario Balear? Necesario es nombrarlo con todo respeto, como a todo artesano de una obra bella y acabada. El impresor del diario era Felipe Guasp, quien siempre se desvivió por su mayor perfección. La colección del Diario Balear por sí sola honraría a cualquier imprenta, y más mérito tiene aquella que, como la Casa Guasp, es la más antigua de Mallorca y estoy por decir que de España.

***

Una nota simpática hemos de añadir para terminar este artículo y se refiere al aspecto literario de estos periódicos. Ellos nos ofrecen en un titubeo delicioso, las primeras muestras del romanticismo. Ya encontramos, por primera vez, definiciones de la nueva tendencia literaria y hasta biografías de sus más altos representantes extranjeros. Waller Scott, Chateaubriand, Lord Byron... Toda la gran escuela que Espronceda, joven y entusiasta, debió leer maravillado.


P. S. Causas ajenas a nuestra voluntad nos impiden seguir publicando por ahora la historia de nuestro periodismo, aunque tenemos el firme propósito de continuarla tan pronto como ello esté en nuestros medios. Sea, pues, esta una despedida temporal con el lector asiduo.

B. Rosselló Pòrcel

El Día, 28 de Septiembre de 1930.

El "Diario Balear" se encuentra digitalizado en la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, aunque se encuentra en sus diferentes denominaciones en varios lugares. Para seguirlos, ver El 'Diario Balear' (1814 - 1820), Los diarios constitucionales de los años 1820 - 1823, El periódico de Felipe Guasp (de 1814 a 1862) y El día en que Felipe Guasp cambió la cabecera de su periódico.

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Prensa mallorquina 1906 - 1915

fabian | 13 Maig, 2014 12:23

Las publicaciones digitalizadas existentes en la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, procedentes de la Biblioteca Pública de Palma, son:

Traduzco la información que sobre ellas encuentro en la Gran Enciclopèdia de Mallorca:

Correo Mariano

[Sin información]

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Gaceta de Mallorca : diario de la tarde

Diario publicado en Palma desde julio de 1907 a febrero de 1910. Fueron directores Andreu Pou Llodrà, hasta noviembre de 1909, y Joan Ramis d'Ayreflor (1909 - 1910). Continuador del Diario de Mallorca, era un periódico confesional católico de ideas sociales avanzadas. Polemizó con los semanarios tradicionalistas católicos La Verdad y El Verdadero, que lo consideraban modernista, maurista y próximo al catalanismo y al socialismo. Se redactaba en castellano. Fueron colaboradores Antoni Maria Alcover, Salvador Galmés y Bartomeu Juan. Fue sustituído por el Correo de Mallorca.

G.E.M., vol. 6.

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El Clamor

Publicación semanal editada en Palma entre enero y noviembre de 1911, con un total de 37 números. De ideología tradicionalista, informaba sobre política estatal e internacional. Dedicaba mucha atención a la religión. Fueron colaboradores Filiberto d'Angelo, Almodóvar Roque y Adolfo de Claravana, entre otros. Se redactaba en castellano.

G.E.M., vol. 3.

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La región

Diario editado en Palma desde febrero de 1912 a diciembre de 1913. Fue el sustituto de La Tarde y ofrecía información general. Tenía corresponsales en numerosos pueblos de Mallorca y en Ibiza. Era el director Andreu Barceló. Se redactaba en castellano.

G.E.M., vol. 14.

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La lealtad

[Sin información sobre esta publicación de 1913. Hay en la G.E.M., vol. 7, información sobre las publicaciones "La Lealtad" de 1890 y "Lealtad" de 1956.]

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La veu d'Inca : setmanari popular

Semanario editado en Inca [?] entre el 2 de enero de 1915 y el 31 de abril de 1918. Sustituyó al semanario Ca Nostra y se subtituló Setamanari popular. Fue fundado y dirigido por Miquel Duran Saurina y se imprimía en sus talleres gráficos. De ideología católica y regionalista, defendía la cultura y la lengua catalanas y los intereses inqueros. Publicaba noticias de otros pueblos de la comarca y del resto de la isla. Colaboraron Josep Aguiló, Sebastià Amengual, Andreu Caimari, Josep Carner, Miquel Costa i Llobera, Joan Estelrich, Miquel Ferrà, Sebastià Guasp, Llorenç Riber y Maria Antònia Salvà. Tenía cuatro páginas y una tirada de unos 400 ejemplares. Se redactaba mayoritariamente en catalán y salieron 171 números.

G.E.M., vol. 18, entrada firmada por "(ACo/Bec)"

Según la ficha de "La veu d'Inca : setmanari popular", se editaba en Palma en la Imp. de Miguel Durán Seurina. Publicaciones procedentes de la Biblioteca Pública de Inca hay dos. Ca Nostra : Setmanari d'Inca (1907) y Es Ca d'Inca : Lladrará cada diumenge mentres li donim que menjar (1902).

Rosselló Pòrcel: Diario Político y Mercantil

fabian | 12 Maig, 2014 15:13

Quizás los entendidos que utilizan el vocabulario actual utilizarían palabras y expresiones como "nicho", "sectorización de intereses" y otros para referirse a que este periódico trataba un asunto (comercio) que no era tratado por el resto de publicaciones de la época. Sería el ecosistema periodístico, línea de estudio al tratar la prensa de una época.

Rosselló Pòrcel señala en el comienzo del artículo un protagonista en esta publicación: el editor, Miguel Domingo sobre el que hay varios estudios: Felipe Rodríguez Morín: La «impía» imprenta y librería mallorquina de Miguel Domingo (1810-1814), en "Cuadernos de Ilustración y Romanticismo" (2013) y Felipe Rodríguez Morín: Miguel Domingo, editor de la Aurora Patriótica Mallorquina (1812-1813) en "El Argonauta Español" (2013). El periodismo enfocado desde los editores sería también una línea de investigación interesante. He encontrado estudios sobre Miguel Domingo y Antonio Brusi, editor del "Diario de Barcelona", pero no de Guasp ni otros editores mallorquines.

El periodismo en Mallorca

Diario Político y Mercantil

X

Forzosamente se ha de reconocer que Miguel Domingo fue un gran impulsor de la imprenta mallorquína. En los cortos años que residió en Palma publicó él solo más libros, folletos y periódicos que todos los demás impresores reunidos. Ya hemos hablado en anteriores artículos de algunos semanarios y diarios que vieron la luz gracias a su esfuerzo, hoy debemos ocupamos de otro, el Diario Político y Mercantil de Palma.

Empezó a salir el viernes 23 de junio de 1813 y su último número apareció en 20 de mayo de 1814. Como dice el título los asuntos de su preferencia eran el comercio y la política. En el prospecto que se publicó como anuncio afirmó el editor que se dedicaría a estas especialidades por la razón de que ninguno de los periódicos que entonces salían en Palma les prestaban su atención; y tenía razón Domingo al expresarse de tal manera puesto que únicamente el Semanario de la Real Sociedad Económica de Amigos del País se ocupaba del comercio en algunas de sus páginas: así pues desde un principio el Diario Político y Mercantil, ajeno a todo partido, aunque liberal de procedencia, empezó a dar noticias que estuviesen en concordia con su título.

Como todas las publicaciones de la época, no podía dejar, por práctico y comercial que fuese su objeto, de insertar algo de aspecto doctrinal y por eso desde su primer número hace un estudio histórico del comercio en las diferentes épocas por que ha pasado la humanidad. Terminado ese ensayo que ocupa infinidad de páginas publica otro sobre la agricultura en general y más adelante otro sobre teoría del comercio. Si es verdad, como afirma el erudito Bover, que Isidoro de Antillón, el gran liberal, tomaba parte en la redacción del Diario, no debemos dudar que algunos de esos largos artículos sean debidos a su pluma.

En el aspecto político se limita el periódico de Domingo a publicar noticias de las Cortes y alguna que otra carta y artículo de política. No llega, ni de lejos, a la perfección de la Aurora Patriótica Mallorquína del mismo editor.

Las noticias comerciales son en general buenas, si tenemos en cuenta la época y aunque a veces están atrasadas no podemos atribuir la culpa de ello al editor sino a la deficiencia en las comunicaciones.

Diariamente se publican las entrañas y salidas de barcos y correos. Los precios de diferentes artículos e infimdad de avisos y notas de interés indudable para los lectores de su tiempo.

El anuncio continúa en la edad de piedra del periodismo. En varios números podemos leer algunos de subastas de teatros (estos con bastante frecuencia), de compras y ventas, de alquileres, y nada más. Anuncios comerciales ni uno. Ni siquiera libros y periódicos, mercancías las más anunciables entonces, dan sus títulos en las paginas del Diario.

El noticiario no es abundantísimo como en el Diario de Mallorca, que le dedicaba la mitad de sus páginas, pero no podemos decir que sea nulo. Casi siempre se dedica una página a noticias de España y el extranjero, otra a los artículos y las dos restantes a los asuntos del país. Publicaba también números extraordinarios.

Los tipos y el papel son feísimos, estamos por asegurar que los peores que hemos visto de aquel tiempo, muy a diferencia de la Aurora. Mucho lugar ocupan en este Diario los decretos de la Regencia y de las Cortes que debían ser muy leídos por constituir una legislación completamente nueva.

En general este periódico nos parece que completa muy bien la lista que hemos dado de los que aparecieron de 1808 a 1815. pues por dedicarse a los asuntos prácticos de la vida se diferencia en absoluto de aquellos que únicamente se interesaban por la alta política y la polémica.

* * *

El Diario Político y Mercantil de Palma es el último de los que aparecieron sin censura, con plena libertad. La reacción fernandina del quince además de recoger toda publicación anterior que no le fuese afecta, impidió, hasta 1820, la de todas las que hubiesen combatido el absolutismo y censuró las que permitía, con estrechísimo criterio. Debido a ello la prensa después de un gran florecimiento se restringe casi en absoluto, como verá el lector en artículos próximos.

B. Rosselló Pòrcel

El Día, 21 de Septiembre de 1930.

El "Diario Político y Mercantil" no está digitalizado.

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Petróleo en Mallorca

fabian | 08 Maig, 2014 15:55

Fa algun temps va arribar a les meves orelles la notícia que s'intentaven fer, o s'estaven fent, a Mallorca recerques de petroli a base dels sondatges a gran fondària; l'amor a la meva terra em fa donar un crit d'alarma respecte d'aquesta qüestió. Potser no hi ha res més temptador que les investigacions petrolíferes; si el petroli surt, milionari en poc temps, però ¿i si no surt?, llavors la pèrdua del capital, en certs casos la ruïna i sempre la pèrdua de les il·lusions, que potser siga el pitjor de tot. A Mallorca això és més de témer que a altres punts, donada la nostra psicologia que tem especialment les despeses preliminars de tot negoci; no vacil·larem en desprendre tot el capital si una persona amb bona o mala fe ens assegura que hi ha una mina per a fer-nos rics, però, en canvi, no ens preocuparem de tractar de veure si allò és o no factible mitjançant un estudi tècnic previ, perquè ha de costar pessetes. Tothom recorda Mallorca, durant la guerra, amb la febre de fer pous de recerca de carbons, enterrant mils i mils de pessetes sense demanar un consell a cap tècnic que per pocs diners, relativament, hauria evitat aquelles despeses inútils i desencoratjadores. Amb el petroli pot passar igual o pitjor. Mallorca no és terra de petroli; però això no basta dir-ho, s'ha de demostrar i aquest és l'objecte del present treball.

dibujo

El título que antecede a las anteriores palabras es "Els petrolis a Mallorca. Algunes consideracions sobre la seva possible existència" y está escrito por Bartomeu Darder Pericàs, publicado en La Nostra Terra : revista mensual de literatura, art y ciencies, Diciembre de 1928 (fotografías 32 a 36).

Bartomeu Darder Pericàs (1894 - 1944) fue geólogo, realizó numerosos trabajos de investigación en Mallorca, la península y en el extranjero (scholar.google). Estudió especialmente las aguas subterráneas.

Rosselló Pòrcel: Redactor de Mallorca

fabian | 08 Maig, 2014 11:56

Desde una enumeración de publicaciones que considera "menores", Rosselló Pòrcel señala la búsqueda de noticias de los ciudadanos de Palma al ser éstas parte de un intensísimo discurso que se desarrollaba en todas las zonas de esa España que se estaba formando constitucionalmente en torno al Cádiz de 1812.

El periodismo en Mallorca

Redactor de Mallorca

IX

En el primer período constitucional de España era intensísima la vida política. A pesar de la ignorancia popular y del desconocimiento absoluto de los negocios públicos —entonces por primera vez tratados por toda la nación— se vivía intensamente, ciudadanamente y todo el mundo, desde el más ínfimo hasta el más alto, tenía derecho a inmiscuirse en la buena macha de la patria, de aquella patria que parecía haber descubierto la guerra de la Independencia.

En Palma las discusiones políticas llegaron a su más alto grado. Todas las disputas que tenían lugar en las Cortes de Cádiz, excitarían otras tantas en nuestra ciudad dividida profundamente por los dos bandos enemigos irreconciliables: liberales y serviles.

Ya habrá visto el lector cuántas polémicas hubo entre los diferentes periódicos que aquí salían y cuan encarnizados eran los adversarios. Ahora bien, la prensa citada no constituye sino una parte —la principal— de la que se publicaba en Palma. Además de los periódicos a que hemos pasado revista veían también la luz muchísimos más inferiores es verdad a los primeros, pero que demuestran eficazmente que Palma se interesaba de verdad por todas las cuestiones ciudadanas. He aquí una lista comentada de periódicos que podríamos llamar menores de aquellos agitados tiempos.

El Redactor de Mallorca empezó a salir y murió en 1813. Era bisemanario. pues se publicaba los jueves y los domingos y tan solo imprimió (en la Casa Guasp) diez números. Su carácter era liberal templado no desdeñando la inserción de noticias.

El Cometa vio la luz pública en 12 de enero de 1814. Únicamente salieron dos números impresos por Miguel Domingo. La mayor parte de sus artículos es copia de otros periódicos. Es también liberal templado.

Otra clase de periódicos publicaron nuestros editores y son los reproducidos. Cuando llegaban a Palma los números de una publicación de la península había siempre gran ínteres por adquirirlos, interés que crecía cuando aquellos eran portadores de noticias de importancia. Entonces los impresores palmesanos los reimprimían y los daban a la venta, con gran éxito, debido al número de compradores. Es este otro detalle que demuestra el ambiente reinante en la ciudad, el ansia general por saber lo que había ocurrido. Bástenos decir que en la plaza de Cort había perenne reunión de gente que se comunicaba mutuamente la actualidad, algo atrasada gracias a la deficiencia en las comunicaciones. En esta nueva ágora mallorquína eran leídos con afán los periódicos reimpresos y los del país.

Entre los primeros —cuya lista exacta estamos por decir que es imposible — hemos visto los siguientes:

La Atalaya de la Mancha. Periódico absolutista de Madrid que logró publicar siete tomos. Guasp y García reimprimieron varios números en 1814.

El Lucindo. Periódico valenciano antiliberal publicado en Palma por Guasp. Este mismo impresor reimprimió muchísimos más: he aquí algunos: Correo de Gerona (1808), Extracto del diario italiano y del Correo de Milán {1815), Periódico Momentáneo de Valencia, El Fernandino (1814), Periódico Político Mercantil de Barcelona (1815), Redactor Constitucional de Valencia (1820), Gazeta de Valencia (1808), Gazeta Extraordinaria de Madrid (1815). etc., etc., todos ellos de tono antiliberal.

También Miguel Domingo reprodujo algunos, entre ellos El Observador Moral Político y Militar de la Corona de Aragón (1810) y El Robespierre Español. Amigo de las Leyes, periódico este último que constituía la extrema izquierda española y que veía la luz en Cádiz.

Todas estas publicaciones se veían completadas por una ingente multitud de folletos y libros que muchas veces los combatían. A través de ellos se puede estudiar muy bien la índole moral del pueblo español desde la guerra con Francia hasta la reacción fernandina de 1815 que, a grandes trazos, hemos imaginado así: en un principio, a comienzos de siglo, la gente ilustrada traía ya en germen la renovación y revolución de España. La invasión napoleónica fue un magnifico pretexto para movilizar a los escogidos y constituir las Cortes de Cádiz. Allí luchan las dos clases opuestas del país. Es una pugna noble, declarada, franca. Vence el absolutismo apoyado por el pueblo y los liberales huyen o son presos en su mayor parte.

Pero queda en el ambiente algo, mucho de su espíritu. Algo que obligará a Fernando en 1820 a jurar la Constitución y a pedir, más tarde, auxilio a los cien mil hijos de San Luis. A pesar de todo, y a la larga, vence el espíritu democrático y esa victoria cuyo primer fundamento está en Cádiz tiene otro más lejano: la Revolución Francesa.

Las primeras Cortes constituyentes son sus hijas espirituales.

B. Rosselló Pòrcel


P. S. Por este tiempo empezaron a salir periódicos en la isla hermana, Menorca. No nos ocuparemos de ellos por ahora por haber dedicado desde un principio este estudio a los mallorquines. No despreciamos por ello el tema que es interesantísimo y se lo brindamos a los investigadores de historia menorquina. Lo mismo decimos de los periódicos ibicencos. Caso de no ver (como quisiéramos) recogida nuestra invitación, tal vez publicaremos algún día la historia de los periódicos de Menorca e Ibiza.

El Día, 14 de Septiembre de 1930.

De las publicaciones indicadas por Rosselló, no he visto ninguna digitalizada, aunque algunas de ellas como "Atalaya de la Mancha" o "El Cometa" son citadas por Bover.

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Rosselló Pòrcel: Diari de Buja

fabian | 07 Maig, 2014 12:18

El absolutismo se expresó con la frase "El Estado soy yo" ("L'État, c'est moi") atribuída a Luis XIV de Francia. Mas hay otra frase parecida en la forma, que no en el significado que sería "El pueblo soy yo" que aparece con mucha frecuencia en multitud de personas que se consideran "la voz del pueblo" y que deciden quién o quiénes pertenecen o no a ese supuesto pueblo. Parece que esta atribución de ser "la voz" se ha dado en personas de muchos oficios, aunque principalmente en políticos, religiosos y profesores.

El trinitario Miquel Ferrer i Bauçà también se consideró "voz del pueblo mallorquín" expresada en las publicaciones que realizó. «Jo escric per es póble báx qui necesita de instrucció [...] párl ab lo que han estudiat áltres, pos en sos méus termas lo qui fará badár ests uys a molta gént, y assegúr que vos ne diré de bónas», escribía. Con todo, hay que buscar en ellos algunos valores positivos, que también los tienen en abundancia bajo esa aparente prepotencia del vulgo que creen liberar.

El periodismo en Mallorca

Diari de Buja

VIII

El elemento popular, lo que podríamos llamar la masa, era en 1812 en Mallorca enemigo de toda innovación política. El grupo de la Aurora Patriótica no tenía nada de democrático, pues —muy al revés de lo que a primera vista pudiera parecer — los que se decían libertadores del pueblo poco o nada habían recibido de él. Auroristas y antorchantes eran todos aristócratas o pertenecientes a las clases superiores de la sociedad con muy contadas excepciones. Por eso mismo los tumultos y las rebeliones que en aquellos años tuvieron lugar en Palma iban dirigidos contra los liberales por el pueblo, por el común, a pesar de que aquellos eran dueños de la situación política y habían logrado que la Constitución gaditana fuese jurada en toda la nación.

¿Y quién dirigía este elemento contra las nuevas tendencias? Muchas veces se quejaron Antillón y los suyos de la propaganda que el padre Strauch y otros religiosos hacían desde el pulpito contra la Aurora y hasta en cierta ocasión se desarrolló un proceso por ese mismo motivo, pero en la prensa, entre los periódicos que entonces salían, hubo uno que se dirigía especialmente a la clase baja: el Diari de Buja.

Estaba escrito en mallorquín, como lengua que había de ser más fácilmente comprendida, y su redactor era el padre Miguel Ferrer, trinitario, hombre contradictorio, a ratos personificación de la caridad más evangélica y en ocasiones declamador furibundo, de lengua desatada y venenosa.

Empezó a publicar su periódico en 23 de agosto de 1812. Lo imprimió Sebastián García y el último número apareció en 30 de abril de 1813.

En total salieron diez y ocho. El Diari de Buja no tenía días fijos de salida, durante agosto y septiembre de 1812 se publicó una mitad de la colección y la otra durante el mes de abril del siguiente año. Se suscribía en la librería de Carbonell a seis reales de vellón.

La índole general del Diari y el efecto que hace al lector es el de un periódico de combate sucio e insultante en muy frecuentes ocasiones. El autor no se detiene ante un vocablo más o menos, ni que una frase de mal gusto. Hasta se alaba de ello muchas veces: a mala llengo no'm gonyau, dice con frase gráfica y representativa. Y en efecto nadie le vence en este aspecto. Su vocabulario es digno casi siempre de la clase más deseducada y baja. Esto no quita que a veces su prosa tenga una cierta gracia en su festividad y lo mismo sucede con algunas de sus poesías.

Su estilo es de lo más estrambótico. De un asunto pasa a otro con increíble rapidez. Tan pronto os habla de la Aurora como de un payés mallorquín. Tan pronto defiende una opinión política como os enjarreta unos «Consells» como los siguientes: «Vols tenir un bon dia? Afaita't. Un bon mes? Casa't. Un bon any? Mata porc. Vols no tenir mal de morros? No síes afectat de dois o afluixa-te'n.» Y eso sin el menor motivo que lo justifique.

Su preocupación constante es la Aurora Patriótica. Este interés por el periódico liberal está expresado en esos versos de su pluma:

Aurora i va tan encesa?
Com pot esser, digau-m'ho?
Mallorquína? Explicau-m'ho.
Ell com que sia francesa!

Es esta una denuncia formal que debía hacer efecto entre la plebe que odiaba ferozmente a Francia debido a la reciente invasión. Y esta denuncia se repite con extremada frecuencia y con algo de razón, pues que ¿no era verdaderamente francés, dieciochesco, el espíritu de la Aurora?

También se divertía —con un regocijo algo brutal — el autor del Diari de Buja en sacar apodos a los personajes de la época. Al fiscal Victorica inquieto y ladino le llamaba burlescamente Tiroriro y a José Bonaparte, el frustrado rey de España, en Pep de ses Carabasses, rei des moixos que no agafen rates. Nos imaginamos perfectamente las carcajadas que estos motes despertarían entre el vulgo, gran lector del Diari. Este no consiguió nunca que los escritores liberales se ocupasen de él con seriedad. Lo más que hicieron fue dedicarle algunas notas pidiendo su abolición —bien merecida por cierto — a la Junta de Censura, que mandó recoger algunos números del libelo.

El padre Ferrer publicó también otro periódico titulado Nou Diari de Buja o Crítica des pobro veí. Vio la luz en 6 de junio de 1813 y terminó en 22 de julio del mismo año. La colección completa consta de catorce números. Lo imprimía Sebastián García. Este Nou Diari sigue la senda del anterior. Critica frase por frase sus frases y hace hincapié en determinadas opiniones. Es idéntico en todo al Diari de Buja.

También lo es la Lluna Patriótica Mallorquina, del mismo autor, quien únicamente publicó dos números impresos por Brusi en marzo de 1813.

prensa

***

Debemos ahora ocuparnos de otra publicación que imprimió tan solo su primer número. Se titula Nuevo diario del liberal Napoleón de hoy 17 de julio o ya sea lunes 21 de junio de 1813 feliz para los españoles y aciago para los liberales.

Es periódico de extrema derecha, impreso por Brusi. El único ejemplar que conocemos lo hemos visto en la Biblioteca Provincial, y a nuestro juicio tiene tan poca importancia espiritual como gran valor bibliográfico.

B. Rosselló Pòrcel

El Día, 7 de Septiembre de 1930.

En El 'Diari de Buja' y otros (1812 - 1813) están los enlaces a las publicaciones periódicas de Miquel Ferrer i Bauçà, así como otras informaciones sobre ellas y sobre su autor.

Hubo otro trinitario, el P. Rosselló Sureda, de ideología totalmente opuesta a la de Miquel Ferrer, pues era liberal, que, unos años después, en tiempos del Trienio Liberal, publicó "El Atleta de la Libertad" sobre el que también escribiría un artículo Rosselló Pòrcel.

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Tesis Doctoral: Arqueometal·lúrgia com a reflex de l’estratificació social a les Illes Balears

fabian | 06 Maig, 2014 17:44

  • Título: Arqueometal·lúrgia com a reflex de l’estratificació social a les Illes Balears
  • Autor: Bartomeu Salvà Simonet
  • Fecha: 15-11-2013
  • Universitat de Barcelona. Departament de Prehistòria, Història Antiga i Arqueologia
  • Enlace: Tesis Doctorales en Red

Aquesta tesi es basa en una llarga experiència en diversos projectes i excavacions portats a terme a les Illes Balears, però sobre tot en el de l’excavació dels Closos de Can Gaià a Felanitx, que he codirigit juntament amb altres investigadors. La formació en arqueometal•lúrgia s’ha realitzat al Museo Arqueològico Nacional i en el CSIC Secció Arqueologia de Madrid, en l’època que es trobava en el mateix espai físic que el Museo Arqueológico. Els materials estudiats procedeixen de molts diversos indrets i jaciments de les Balears, en la majoria dels casos d’excavacions antigues o de troballes casuals, que a l’actualitat es troben a diversos museus insulars. Així i tot, l’antiguitat de les excavacions i el deficient registre arqueològic de la majoria dels casos, ha estat suplert, en part, per les abundants informacions de moltes de les troballes i de l’acurat registre d’algunes campanyes a jaciments excavats a la segona meitat del segle XX, com és el cas de son Matge a Mallorca, o son Mercer de Baix a Menorca. Aquests últims citats, i alguns més han permès cimentar un ancoratge cronològic i de disposició micro i semimicroespacial, sense els quals la present feina hagués estat impossible. També s’han afegit els estudis encara més recents, que han estat cabdals per desenvolupar aspectes fonamentals, com és el cas de l’explotació de mineral local durant la prehistòria. Pel que fa a la possibilitat de contextualitzar aquests metalls i el seu ús, s’han incorporat els coneixements adquirits els últims anys, a partir fonamentalment de la segona meitat de la dècada dels anys 90 del segle XX. El punt de partida primordial per l’estudi de les societats de l’Edat del Bronze es fonamentà en un estudi desenvolupat per l’autor, juntament al Dr. Manel Calvo (Calvo i Salvà, 1997)

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Rosselló Pòrcel: La Antorcha

fabian | 06 Maig, 2014 16:18

En este artículo de Rosselló Pòrcel aparecen dos periódicos protagonistas y dos personajes: sus redactores. Hoy día nos parece imposible que una sola persona escriba y publique un periódico entero y, sin embargo, fue posible. Díaz Morales como autor de "La Antorcha" y el padre Traggia de "El Amigo de la Libertad". No sé si hoy día llamaríamos "periódicos" a esos escritos, discursos políticos, que publicaban periódicamente, en un discurso que se repetía ya quincenalmente o semanalmente o cada mes. Aquí no hay información a dar, noticias a explicar, sino un único discurso que quiere convencer. "El Amigo de la Verdad", se titula una de estas dos publicaciones. Claro que "la verdad" es siempre la de uno mismo. "La Antorcha" se denomina la otra publicación, faltando las palabras "la antorcha que ilumina" Prensa de combate de ideas; discursos que aspiran a convencer... Hoy día siguen esos discursos, quizás actualmente apelando a la piedad ante la miseria, el paro, la injusticia ..., pero sin dar soluciones ya que solo la palabra no es suficiente para ello.

La Antorcha

VII

No estaba aislada por completo la Aurora Patriótica Mallorquína, en la defensa del credo liberal. En 1813 empezó a salir en Palma un nuevo periódico de ideas idénticas a las de Antillón y Victorica. Se tituló La Antorcha, y así como los secuaces de la Aurora eran llamados vulgarmente auroristas los de la nueva publicación recibieron el apelativo de antorchantes y con este título fueron en muchas ocasiones combatidos. Llamábase su redactor Díaz Morales y téngase en cuenta que la palabra redactor en la época constitucional no tiene la misma significación que ahora. Redactor era entonces el director, único autor, casi siempre, de cualquier publicación y, en el caso de La Antorcha, por ejemplo, vemos que Díaz Morales lo es todo en su confección; todo menos impresor, pues el periódico salía de la Imprenta Guasp.

Era bisemanal y la suscripción valía once reales de vellón mensuales; el número de páginas es irregular. Salieron diez y nueve números (228 páginas) y el último de ellos, de despedida, se titula Finiquito de la Antorcha. Primera y última repulsa de su redactor a las frecuentes embestidas de seminaristas diaristas y doctores Napoleones. La dedica con el debido respeto a la servil familia. Folleto satírico de chispeante gracia, parecida a la de don Bartolomé Gallardo.

El tono del periódico —más que de combate como la Aurora Patriótica — es teórico y doctrinal. Casi nunca combate personas determinadas, se contenta con declamar generalizando filosóficamente, en larguísimos artículos de lectura imposible, hoy. Tal vez por eso, por lo mucho de muerto que hay en sus páginas no consiguió una vida tan próspera como la de algunos otros periódicos coetáneos. Aun así, se adivina bajo esos artículos un alma noble y agitada, amigo del bien y de la justicia: la del redactor Díaz Morales.

Oigámosle exponer, por ejemplo, con su estilo característico, la dirección que piensa dar a La Antorcha. «Todo cuando pueda contribuir a la ilustración pública, será el objeto de este periódico, en el cual se insertarán con frecuencia los artículos de otros que se juzguen recomendables por la novedad de sus ideas, o las gracias del lenguaje; el amor a la justa libertad y el odio a toda clase de tiranía son las divisas de su redactor cuya mayor complacencia será el dar a luz los escritos comunicados en que brillen con especialidad estos dos afectos. Las materias graves que se trataren, serán amenizadas con algunos trozos de variedades, teatro y demás que se creyeren convenientes al grande objeto de generalizar las luces, contra el empeño de los que procuran contraerías y particularizarlas.»

¿Artículos publicados por La Antorcha? Bien puede suponerlos el lector la libertad de imprenta, la opinión pública, los deberes de ciudadanía, algunos comentarios a la obra de las Cortes, son sus temas constantes y repetidos. La parte de información no tiene importancia ninguna y, por eso mismo, por dar preferencia a todo lo espiritual y hacerlo desde su punto de vista característico, recibió con frecuencia certeros tiros del P. Strauch, desde el Semanario Cristiano-Político.

El Amigo de la Verdad

En la última página del segundo número de este periódico hay una advertencia que nos ayudará a formamos idea de su índole; dice textualmente: «Se suscribe al Amigo de la Verdad en Palma, en casa de don Nicolás Carbonell, plaza de Cort, entregando tres pesetas para tres meses. Saldrán los números tres veces al mes, día más o menos, los días diez, veinte y treinta, a donde acudirán los suscriptores a recibirlos, hasta que aumentándose el número se pueda llevar a sus casas con un día de preferencia al que se pongan de venta en dicha casa. Serán todos asuntos interesantes: de la libertad, de la soberanía, de la esclavitud, de la autoridad, del gobierno, del Papa, de los filósofos del día, de la sociedad, de la milicia, de crítica sobre varios papeles, etc. Se venderán sueltos a doce cuartos.»

Imagine ahora el lector todas las materias citadas tratadas desde un punto de vista opuesto a La Antorcha y tendrá noticia exacta de la manera de ser de El Amigo de la Verdad. Es su redactor el P. Traggia, uno de los campeones antiliberales de la época, compañero de triunfos y derrotas del padre Strauch. aunque de relieve mucho menor.

Salió este periódico en Palma durante los años de 1812 y 1813 y forman su colección treinta y tres números, el primero de los cuales vio la luz en Valencia. Se imprimía en nuestra ciudad por Brusi.

Muchos de estos números están escritos en forma dialogada, con estilo que podríamos llamar justamente de combate y cuya chabacanería llegó en ocasiones a tal extremo que fue denunciado y condenado por la Junta de Censura. Lo mismo había sucedido a la liberal Aurora que turbó violentos combates con el padre Traggia.

He aquí algunos títulos de sus artículos: «Sobre el influjo de la religión para dar una batalla, impedir la dispersión y hacer invencible al soldado. Diálogo entre Ameno y Vigilante», que ocupa casi por entero un número de El Amigo de la Verdad, cuyos artículos van muchas veces firmados con el nombre de su autor fray Manuel de Santo Tomás Traggia.

«A todo el pueblo español: cinco verdades tomadas de las palabras de Dios que aclaran de donde le vienen todos los males y el único remedio que puede librarle». En que se dirigen acres censuras al filosofismo y a sus representantes de España.

«Invectiva contra los que quieren destruir la Inquisición. Razón y motivos de escribir este papel y de su estilo que parece demasiado fuerte». Uno de los abundantísimos artículos que publica El Amigo de la Verdad en defensa del Tribunal de la Fe, al que conceptúa único remedio para todas las calamidades que padecía entonces el pueblo. Esta invectiva se ve reforzada en muchos números con trabajos históricos en defensa de la Inquisición y con numerosas contestaciones a los que lo combatían.

En general el periódico es muy inferior al Semanario de Strauch que tenía sus mismas ideas, pero no llega a su grado tal de populacherismo (perdónesenos el vocablo) como algunos que nos ocuparán en el artículo próximo.

B. Rosselló Pòrcel

El Día, 31 de Agosto de 1930.

La primera publicación tuvo entrada en Alta mar en Prensa en Palma hacia 1812 y 'La Antorcha' (1813). Ni Bover ni la GEM daban el nombre del autor de esta publicación. Quien sí daba el nombre es Alberto Gil Novales que en "El Argonauta Español" publica La Antorcha, Palma 1813.

Del padre Traggia hay varios artículos en Internet. Valentí Valenciano López es autor del libro La Mallorca de 1812 i el pare Traggia, editado por la Universidad de Valencia en 2011 y que está en semi abierto en Google Books. Aunque trata no directamente "El Amigo de la Verdad", sí analiza los escritos del P. Traggia en "El Vencedor Católico", una publicación que realizó en Sevilla en 1809, es Mejor que el púlpito: la prensa. El Padre Traggia y El Vencedor católico (1809-1810) de Elisabel Larriba en "El Argonauta Español" de 2012.

Sobre el conjunto de la prensa mallorquina en 1812 - 1814 está el artículo de Francisco J. Díaz de Castro y otros Los orígenes de la prensa política en Mallorca (1812 - 1814) (Mayurqa, 1960).

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Prensa mallorquina 1901 - 1905

fabian | 05 Maig, 2014 14:48

Prensa creada entre 1901 y 1905 existente en la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica es la siguiente:

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La Roqueta : Ilustració Mallorquina

De enero a diciembre de 1902 apareció una publicación quincenal con el subtítulo de Ilustració mallorquina. Dirigida por Joan Muntaner salieron 24 números redactados íntegramente en catalán. Se publicaron noticias de actualidad, trabajos literarios, recreaciones de "rondalles", biografías y estudios heráldicos. Dedicó especial atención al derribo de las murallas de Palma. Probablemente fue una de las primeras revistas de información gráfica de Mallorca y utilizó el procedimiento del fotograbado. Incluyó dibujos de los pintores Joaquim Mir, Antoni Gelabert y Pere Càffaro, entre otros. Colaboraron los escritores Antoni M. Alcover, Miquel Costa i Llobera, Jaume Pomar Fuster, Ramon Picó Campamar, Miquel dels Sants Oliver, Santiago Rusiñol y Joan Torrandell. Se editaba en la imprenta de Amengual y Muntaner.

G.E.M., vol. 14, entrada firmada por (CSV)

Nota: La anotación sobre "La Roqueta" de 1902 es parte de una entrada mucho más amplia que recoge una publicación con este título que se inició en 1887:

La Roqueta

Semanario. Apareció en 1887 en Palma por iniciativa de Pere d'Alcàntara Peña con la intención de llenar el hueco que había dejado L'Ignorancia. Se publicó en diferentes etapas. Durante la primera (enero - diciembre de 1887) salieron 53 números y se subtituló Periodich independent. Era el director Mateu Obrador Bennàsser y contó con la colaboración de casi todos los literatos mallorquines del último tercio del s. XIX, la mayoría de los cuales usaba pseudónimo. Colaboraban, entre otros, Tomàs Aguiló — el sen Tià d'Alaró —, Joan Alcover — Capxerigany —, Gabriel Alomar — Biel de la Mel —, Costa i Llobera, Bartomeu Ferrà — Aliatar, Roch Massot —, Gabriel Maura — Pau de la Pau —, Mateu Obrador — Aben-Assar, Portopí, Floquet —, Miquel dels Sants Oliver — Borino Ros, Clavell de Moro, Llatze, Pere Estepa —, Ramon Picó Campamar, Joan Rosselló Crespí — Juan de Passatemps — y Jeroni Rosselló. Adscrito al costumbrismo, tenía un carácter satírico y humorístico. Publicaba secciones fijas como "Pedres menudes", "Vuits i nous" o "Coverbos", que incluían adivinanzas, chistes, narraciones, poesías, recreaciones de "rondalles" y artículos de opinión. Estaba redactado en "catalán dialectal" (mallorquín). En 1974, Lluis Ripoll Arbós hizo una edición facsímil.

Durante la segunda etapa (agosto de 1889 - diciembre de 1892), muy similar a la primera, adoptó el subtítulo de Semanari mallorquí. Que tuvo mucha aceptación lo evidencia el hecho que en 1889 se tirasen unos 4000 ejemplares.

Durante la tercera época (octubre de 1898 - marzo de 1901) cambió de formato y empezó a incluir ilustraciones. Fue impulsado por Gabriel Alomar, y Joan Muntaner se hizo cargo de la dirección. Bajo la inspiración de Miquel dels Sants Oliver, el semanario abandonó se carácter básicamente populista, adoptó un tono más literario y se interesó más por la realidad cultural del momento. Desde el punto de vista ideológico optó por una política regionalista. Inició, sobre todo a partir de los artículos de Oliver, una campaña de denuncia del provincionalismo y del atraso de la sociedad mallorquina, incitándola a la modernización. Oliver publicó en esta revista (1899) el forma de folletón L'hostal de la bolla.

G.E.M., vol. 14, entrada firmada por (CSV)

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El eco balear : diario de propaganda católica

Publicación diaria editada en Palma por la imprenta San Juan Hermanos, entre enero y diciembre de 1903. Con el subtítulo Diario de propaganda católica salió cuando el Diario de Mallorca dejó de editarse en esta imprenta. De ideología católica radical, fueron colaboradores Francesc Torrens, Froilán León, Joan Esteve y Juli Monzó, entre otros. Se redactaba en castellano.

G.E.M., vol. 4.

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El Liberal : periódico de información y noticias

Publicación diaria editada en Palma en 1903 y 1904. Se subtituló Periódico de información y noticias. Era partidario del liberalismo de Pràxedes Mateo Sagasta y fue director Antoni Rosselló Gómez y redactor jefe Pere Ferrer Gibert. Tenía corresponsales en diversos pueblos de la Part Forana y en Ibiza. Se redactaba en castellano y tenía 4 páginas. Se editó sucesivamente en la Imprenta Hijas de J. Colomar, en la Imprenta de José Tous y en la Imprenta de Bartolomé Rotger.

G.E.M., vol. 7.

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Gazeta de Mallorca : crónica setmanal casolana : arts, lletres, costums, tráfec e industria, noticies, anuncis y reclams de ciutat y la pagesía

Publicación editada en Palma desde abril a agosto de 1903. Tenía una periodicidad semanal y ofrecía información general sobre Palma y la Part Forana y artículos sobre artes y letras. Fue director Mateu Obrador Bennàssar y colaboraron Antoni Maria Alcover, Miquel Costa i Llobera, Maria Antònia Salvà y Josep Maria Tous i Maroto. Se redactaba en catalán.

G.E.M., vol. 6.

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La tarde : diario independiente, de noticias y avisos

Diario editado en Palma entre abril de 1903 y febrero de 1912. Se subtitulaba Diario independiente, de noticias y avisos. Fueron directores Joaquim Domènech, Miquel Sarmiento y Andreu Barceló. Tenía corresponsales en diversos pueblos de Mallorca y, entre los colaboradores, destacan Gabriel Alomar, Eusebi Heredero Clar, Jaume Torres Riera, Benet Pomar, Rafel Ballester y Carme de Burgos Seguí. Era redactado en castellano y trataba temas de información general. Fue continuado por el diario La Región.

G.E.M., vol. 17.

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El Gorro Frigio : semanario órgano de la juventud republicana

Publicación editada en Palma (mayo de 1904 - abril de 1905). Tenía periodicidad semanal y era el órgano de la Juventud republicana. Fueron colaboradores Alfredo Calderón, Joan Escales, Andreu Pallarés, Benet Pomar. Jesús Portell y Fabià Vidal. Publicó un número especial dedicado a la Revolución de Septiembre de 1868. Se redactaba en castellano.

G.E.M., vol. 6.

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El Noticiero

Diario editado en Palma entre julio de 1904 y abril de 1905. Ofrecía información de carácter local y general y se subtitulaba Diario balear de información, avisos y decretos. Era de carácter conservador y maurista. Fue director Lluc Costa Ferrer. Tenía una tirada de 3000 ejemplares. Se redactaba en castellano.

G.E.M., vol. 12.

grabado
Derribo de la Puerta del Muelle y de la zona de la Lonja. Grabado publicado por La Roqueta (1902)

De toda esta prensa, solo había tratado de "La Roqueta" en Ilustraciones de F. Montaner y Leo Bravi al tratar el tema de la fotografía en Mallorca. En la prensa no llegaría hasta la década de los años 10, pero desconozco qué publicación fue la primera en Mallorca en publicar una fotografía y cuál fue ésta.

Rosselló Pòrcel: La Aurora Patriótica

fabian | 02 Maig, 2014 08:12

El periódico El Día se encuentra en varias bibliotecas de Palma en forma de microfilm, una tecnología de los años setenta que exige una pantalla especial para poder visualizarlo. Acudí una mañana a la Biblioteca March y me encontré con la dificultad de que no podía ver bien la pantalla, no sé si porque no ofrecía bastante contraste y zoom. Entre que no veía la pantalla y que la máquina se me atascó en varias ocasiones, dí por perdida la aventura.

Dos semanas después vi que en la Biblioteca Pública visualizaba mejor los microfilms por lo que pedí los de esa publicación. La visualización era correcta y la máquina me pasaba las imágenes sin dificultad. Tenían además un ordenador conectado a la máquina de microfilms por lo que podía capturar imágenes de pantalla, por lo que pude obtener fotografías de los artículos de Rosselló Pòrcel. Luego ya es cuestión de transformar las imágenes de texto en texto, para lo que utilizo el programa gratuíto Abbyy, un OCR.

Bien, hoy una publicación importante que influyó en la sociedad mallorquina: la "Aurora Patriótica" de Antillón, Miguel Domingo, Montis. Veamos qué nos dice B. Rosselló Pòrcel:

El periodismo en Mallorca

La Aurora Patriótica

VI

Razón tenía Miguel de los Santos Oliver — escritor por quien hemos sentido siempre particular devoción — al afirmar que el esfuerzo de los primeros liberales mallorquines, o naturalizados en Mallorca, había de ser forzosamente derrotado —más que por otra cosa — por el ambiente del país al empezar el siglo XIX, contrario en todo a las nuevas tendencias y enemigo declarado de los hombres que las representaban. Tampoco contaban los ardientes partidarios de la Constitución con la enorme baraúnda que habían de producir con sus doctrinas, hasta entonces desconocidas en Mallorca, ni con la guerra sin cuartel que tuvieron que sostener y de la que salieron definitivamente derrotados.

Era su número muy corto y más exiguo aún el de aquellos que tomaron parte activa en el combate. Entre otros nos han sido conservados los nombres de Antillón, Victorica, Guillermo I. Montis, Ruiz de Porras, E. Bonet, V. Terrers, Salvá y algunos otros. El lector que desee documentarse sobre su vida, pública y privada, acuda al magistral libro de M. S. Oliver: Mallorca durante la primera revolución, que los estudia uno a uno, con todo detalle, bien merecido por la importancia del asunto.

El citado grupo liberal intentó —al verse ya formado y con algunas fuerzas— la publicación de artículos que salían en la ciudad, con preferencia en el Diario de Mallorca, pero su editor, Villalonga, al verse enzarzado en mil polémicas se retiró de la liza y si volvió a entrar en ella fue para combatir a los liberales.

Estos, viendo el mal resultado de la intentona, fundaron con Miguel Domingo, recién venido a Mallorca, un periódico titulado Espíritu de los mejores diarios de la Corte, que no tuvo éxito pues únicamente publicó su primer número. Entonces, puestos a la obra con más interés y ahínco, vieron coronados sus esfuerzos con la publicación de la Aurora Patriótica Mallorquína impresa por el mismo Miguel Domingo, protector decidido de los elementos constitucionales y que, a la vuelta de Fernando VII, pagó muy cara su adhesión al liberalismo.

Empezó a salir la Aurora, como la llamaban comúnmente, el lunes 15 de junio de 1812 y terminó en 30 de diciembre del siguiente año 1813. Su colección completa que hemos visto en la Biblioteca Municipal consta de cinco hermosos tomos, bellamente impresos. Empezó siendo diario pero desde 1 de octubre de 1812 salió bisemanalmente los jueves y los domingos. El número de sus páginas es irregular Hay números de cuatro, seis, ocho, doce, diez y seis, diez y ocho y hasta veinte páginas alcanza en algunas ocasiones. Suele publicar también extraordinarios y suplementos con noticias de interés para la causa que representa. Como ejemplo, recordaremos el intento de asesinato de Antillón en Cádiz que conmovió a todos los auroristas. Entonces el periódico publicó un suplemento y se ocupó varias veces de la salud de su más decidido amigo y defensor.

La Aurora Patriótica Mallorquína era, como el Semanario Cristiano-Político, un periódico de combate, aunque con diferentes puntos de vista. Por eso mismo publica muy escaso noticiario y aún este casi siempre referente a asuntos políticos. Las únicas noticias que aporta en todos sus números —con muy pocas excepciones— son las del Congreso nacional de Cádiz, que son comentadas a tono de su significación.

La mayor parte del periódico está formada por los artículos, que divide, como todos los demás de su época, en comunicados y no comunicados, es decir, en artículos ajenos a la redacción y en artículos que esta escribe. Pocos son los colaboradores o redactores que firman con sus nombres, entre ellos podemos contar a Antillón, el inquisidor Victorica y el editor Domingo. El magistrado aragonés firma sus trabajos cuando son de índole personal o agresiva, cuando contesta al padre Strauch, quien también declaraba noblemente su nombre, o cuando se defiende de las injurias que se le dirigen. En otros asuntos firma con varios seudónimos: Lucio Veranio es el que usa con más frecuencia.

Los artículos comunicados, cuyos autores son desconocidos pues suelen firmar con iniciales, están casi siempre a tono con el periódico. Este publica secciones en que trata de diversas materias, que no ofrecen actualmente interés alguno, constituyen la parte muerta de la Aurora. He aquí sus títulos: «Elecciones», «Educación», «Legislación». «Filosofía», "Política", etc.

De más agradable lectura son aquellos trabajos que tratan de hechos reales, sucedidos entonces que no se pierdan en el campo del pensamiento abstracto. Las polémicas, hechas con intención satírica, las denuncias de las infracciones de la Constitución, las poesías burlonas y sangrientas, algunos artículos doctrinales, alguna que otra crítica de teatros, todo ese conjunto es de amenidad extraordinaria.

He aquí algunos títulos escogidos al azar «Unas preguntillas al P Traggia» en que el autor de El Amigo de la Verdad es burlescamente asendereado.

«Motivos que tienen algunos para no querer la Constitución»; «Cuadro de las revoluciones trazado por una mano imparcial». Son estos dos artículos magníficas muestras de la índole de la Aurora. Sus redactores juntaban casi siempre la reflexión histórica a la política, el ejemplo a la idea y se extendían en largas consideraciones filosóficas sobre un hecho. Influencia directa del siglo XVIII, de lo que el padre Strauch llamaba filosofismo.

«Infracción horrible y escandalosa de la Constitución política de las Españas y tenaz y acérrima defensa de los derechos ciudadanos españoles». En este artículo-carta se denuncia un caso de infracción de la Constitución y se pide inmediata justicia a las Cortes, que tenían establecida una comisión para tales asuntos.

Con frecuencia también se hacen extractos de libros y folletos aparecidos en Cádiz o en Madrid. Se reproducen artículos de otros periódicos, se hace crítica de libros nuevos, se publican leyes y decretos de las Cortes, se imprime lo que en Palma murmura el público bajo el título de «Plaza de Cort», se dan noticias de entrada y salida de barcos y correos, etc.

Debemos también hacer notar uno de los primeros casos de reporterismo mallorquín. La redacción de las fiestas celebradas con motivo del juramento popular de la Constitución, que ocupa todo un número de la Aurora, entusiasmada hasta el extremo con aquellos festejos y demostraciones de júbilo.

En su último número publicó la lista de suscriptores que son unos 200. Durante su corta vida la Aurora Patriótica consiguió muchos enemigos y son innumerables los folletos y artículos que contra ella se publicaron.

Si tuviéramos que resumir en pocas palabras nuestra opinión sobre el periódico de Miguel Domingo diríamos con Oliver que su historia es la de las ideas heterodoxas introducidas en Mallorca en los dos años constitucionales del siglo XIX, en España.

B. Rosselló Pòrcel

El Día, 24 de agosto de 1830.

Sobre la "Aurora" hice varias entradas: La 'Aurora patriótica mallorquina' (1812 - 1813) en la que recojo las informaciones de Bover y de la GEM; El fin de la 'Aurora Patriótica Mallorquina'. Centenario, ya que en diciembre pasado se cumplió el segundo centenario del último número de la "Aurora" con textos de Rodríguez Morín que tratan sobre la significación de esta publicación, y, también, Algunos estudios sobre la prensa en Mallorca en torno a 1814 con enlaces a estudios sobre la prensa mallorquina de esos años.

 (Segueix)

Rosselló Pòrcel: El Semanario Cristiano-Político

fabian | 01 Maig, 2014 11:41

Los artículos de Rosselló Pòrcel los publicaba "El Día" en su primera plana. No son artículos de la actualidad de esos primeros años de la década de los treinta. Y tratan una temática que posteriormente ya no ha vuelto apenas a tratarse. Son, por tanto, sumamente originales y, en mi opinión, interesantes. La conmemoración del segundo centenario de la Guerra de la Independencia y, sobre todo, de la Constitución de 1812 ha revivado el interés de algunos estudiosos sobre la prensa de esos años, estudios que citan siempre la prensa de Cádiz y la de Mallorca, así como a sus protagonistas: Antillón, Miguel Domingo, Brusi, Strauch, y otros.

El periódico que trata este artículo fue uno de los principales de los discursos tradicionalistas o absolutistas de esos años, centrado en la defensa de la religión. Strauch estuvo encarcelado en Mallorca, no por sus ideas políticas sino por las injurias que prodigaba, y pocos años más tarde, ya obispo de Vich, fue asesinado.

En los años 12 - 14, la sociedad mallorquina se dividió en "auroristas" y "semanaristas", indica Miguel de los Santos Oliver, siendo los últimos nombrados los partidarios de las ideas de este semanario del que trata el artículo de Rosselló.

prensa

El periodismo en Mallorca

El Semanario Cristiano-Político

V

Impreso por Felipe Guasp, empezó a salir el periódico cuyo título encabeza el presente artículo el 30 de julio de 1812 y terminó en 28 de julio de 1814. La colección completa — integrada por 106 números de doce y diez y seis páginas cada uno — forma cuatro tomos de hermoso papel y bien impresos casi siempre.

Este periódico apareció con la firme intención de combatir las doctrinas liberales y avanzadas de la Aurora Patriótica Mallorquína que imprimía en Palma el célebre Miguel Domingo asesorado por Antillón y sus amigos y partidarios. Tomaron parte en la redacción del Semanario Cristiano-Político todas las personas de ilustración afectas al credo retrógrado, pero el verdadero director de aquella cruzada antiliberal fue fray Raymundo Strauch, fraile, personaje que llegó a altos grados en la carrera eclesiástica y que murió mártir de sus ideas, víctima de las turbas enfurecidas que tantas veces le habían apoyado y seguido con entusiasmo.

El padre Strauch se hizo con sus artículos — entusiastas y sinceros — enemigo personal del diputado aragonés, y no son pocas las polémicas — que pueden leerse aún en la Aurora y el Semanario — trabadas entre los dos hombres que mejor representan las dos causas opuestas y enemigas. El estilo de Strauch — que a veces firmaba El Martín Seráfico — aunque inferior al de Antillón no deja por ello de tener sus méritos. Digna es de ser notada sobre todo su inmensa erudición en Teología, Derecho Canónico e Historia Eclesiástica. Son estas, materias en que no se dejaba vencer, pues muy al contrario, arrollaba a sus adversarios con bizarro ímpetu que les hacia retroceder, muchas veces mal parados. Bastantes de los artículos (la mayor parte) del Semanario se deben a su pluma que puede afirmarse fue la peor enemiga de las huestes liberales mallorquinas del período constitucional.

El aspecto doctrinal del Semanario Cristiano-Político es el más interesante. Por su carácter de periódico de combate y de ideario, más que de información se excluyen sistemáticamente de él toda clase de noticias, a excepción de la relación de las sesiones de Cortes, que son comentadas, casi siempre a tono de la significación del periódico.

He aquí algunos títulos de artículos del Semanario para que el lector pueda hacerse cargo de los que publicaba: «Crepúsculos de la Aurora o manantiales del periódico titulado Aurora Patriótica Mallorquína» en los que se asegura que todas las afirmaciones del periódico liberal descienden directamente de Voltaire, Rousseau y demás enciclopedistas franceses; este artículo fue denunciado a la Junta Censora de la provincia como ofensivo, por Miguel Domingo, y aquella absolvió libremente a su autor.

Otros títulos: «Qué es lo que intentan los filósofos con declamar tanto contra el fanatismo, las supersticiones y los abusos»; artículo lleno de notas en que se intentan probar las malas intenciones y ocultar pensamientos de todo pensador liberal.

«Caritativa fraternal insinuación a la Señora Aurora Patriótica Mallorquína» y otros escritos de parecido título en que se dan amistosos consejos a la Aurora para que deje el camino emprendido, consejos acompañados de burlas y amenazas. Varios artículos sobre la masonería, tema que despertaba mucho interés, acompañados de una lista de masones españoles de la época. Algunas cartas del conocido Filósofo Rancio y anuncios de otras que se vendían en las librerías de la ciudad y que alcanzaron un gran éxito entre las personas afectas al Semanario Cristiano-Político. Se publicaron también algunos de los discursos pronunciados por nuestro diputado en Cádiz, Llaneras, párroco de San Nicolás de ideas opuestas a la Aurora y por tanto íntimo amigo del padre Strauch y demás redactores del Semanario. Hemos leído también una «Idea sucinta del jacobinismo» y un artículo titulado «¿Qué sería de España si los filósofos triunfasen?», en que es fácil calcular de qué asuntos se trata.

Una lista interesante de libros malos que circulan por esta ciudad entre los que se encuentran los siguientes: El contrato social del pensador de Ginebra; «La cabana indiana», episodio de los Études de la Nature, de Saint-Pierre el dulzón escritor francés, autor de Pablo y Virginia, el Diccionario Crítico-Burlesco, de don Bartolomé Gallardo, bibliófilo impenitente, bibliotecario de las Cortes, espantajo de serviles y admiración de auroristas y finalmente la Aurora, a la que se dan todos los apelativos denigrantes que el lector pueda suponer.

Pero el periódico de Antillón y Domingo no es el único al recibir los ataques del Semanario. Otros varios también los sufrían y no con mucha paciencia. Entre ellos podemos contar a La Antorcha, publicación liberal también, de que hablaremos próximamente y, en un aspecto más personal, el juez Sandino que había protegido a los liberales en una causa célebre y que se vio obligado a huir. Este pobre señor recibe en pleno rostro mil burlas e injurias que no pudo contestar por hallarse ausente, perseguido y odiado por todos y en el más lastimoso estado en que puede caer hombre alguno.

La suscripción al Semanario valía tres reales de vellón mensuales y este se vendía en las librerías de Nicolás Carbonell y Felipe Guasp. En el último número se publicó la lista de suscriptores (300) entre los que se cuentan altos personajes de la nobleza y del clero.

Muy interesante es la última época del Semanario, cuando vuelto ya Fernando VII se deroga la libertad de imprenta, se disuelven las Cortes, se traiciona el Juramento empeñado y la palabra de caballero (recuérdese al general Elio) y todos los partidarios de la libertad pierden el terreno conquistado. Entonces el Semanario, engreído del triunfo de su causa — la Inquisición había sido restablecida — se felicita a sí propio y a sus partidarios y cesa en su publicación con estas palabras del padre Strauch: «Esto se acabó; el papa está en Roma; Fernando VII en su trono; Luis XVIII en el de Francia; el Nuncio de Su Santidad en la Corte y muchos pájaros en sus jaulas ¿qué necesidad hay pues de semanarios?» Estas palabras del más representativo partidario del absolutismo marcan el fin de la época constitucional.

El gran esfuerzo de las Cortes de Cádiz cedía ante el impulso del Deseado: la Libertad, vencida en la lid terrible, partía para un largo destierro.

B. Rosselló Pòrcel

El Día, 17 de agosto de 1930

El "Semanario cristiano-político" tiene una entrada en Alta mar con la información que sobre él proporcionó Bover y con la existente en la GEM. Digitalizado se encuentra en la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica y en la Biblioteca Digital de las Islas Baleares.

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Bolletí de la Societat Arqueològica Lul·liana: Año 2012

fabian | 30 Abril, 2014 17:46

A texto completo se encuentran los artículos del Boletín de la Sociedad Arqueológica Luliana del año 2012. Son los siguientes:

portada

  • Guy de Mulder, Mark van Strydonck: Un descubrimiento imprevisto. Nuevos hallazgos de cerámica en Son Matge
  • María Barceló i Crespí: Notes sobre la torre de les Hores i el rellotge de la Ciutat de Mallorca a la tardor medieval
  • Jaume Sastre Moll: El desenvolupament institucional de Menorca. Segles XIII-XV. Les Sentències de Galceran de Requesens per a Menorca (1439-1441)
  • Eduardo Carrero Santamaría, Antoni Pons Cortès: Las matrices múltiples de pizarra de la Seu de Mallorca en contexto. Modelos y paralelos
  • Miguel Gabriel Garí Pallicer: El gremio de horneros y el monopolio de la cocción de pan en la Ciutat de Mallorca (1476-1597)
  • Tina Sabater Rebassa: Sobre patrimonio disperso. Una nueva predela del siglo XV y su retablo
  • Eduardo Pascual Ramos: La contribución del reino de Mallorca en la toma de Menorca (1708)
  • Miquel Pou Amengual: Les propietats i el patrimoni artístic del canonge Antoni Evinent (Bunyola 1743-Palma 1814)
  • Albert Cassanyes Roig: El Col.legi de Monti-Sion després de l'expulsió dels Jesuïtes (1767-1772)
  • Marià Carbonell i Buades: Els orígens del col.leccionisme numismàtic i antiquari a Mallorca: Gabriel Flor i altres contertulians de Bonaventura Serra
  • Alexandre Font Jaume, Maria Rosa Llabrés Ripoll: Joan Despuig i Safortesa i la versió de l'Anàbasi d'Arrià
  • Elvira González Gozalo: Els botons mallorquins de la col.lecció de la joieria "Joyas Forteza" de Palma
  • Pere Salas Vives: Serveis públics in modernització de la ruralia. Mallorca (1850-1923)
  • Gabriel Llompart Moragues: Drapeau. Banderas, abanderados y bandereros en el Reino de Mallorca

En la Biblioteca Digital de las Islas Baleares está por volúmenes completos y por artículos sueltos de todos los números por orden alfabético. En Dialnet están los artículos, aquí reunidos según el número de la revista.

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