fabian | 09 Octubre, 2007 15:15
Recojo hoy un artículo largo publicado en el Diario de Mallorca del año 1981, concretamente del día 30 de diciembre. Se trataba de presentar un libro que ha resultado importante y la autora, Catalina Cantarellas explica, a través de la periodista Joana M. Roque, cien años de la arquitectura en Palma. Cien años, desde 1775 a 1874, en que muchas ciudades, entre otras Palma, vivieron modificaciones importantes, tanto en arquitectura como en urbanismo.
Yo siempre he notado a faltar en mi formación un mayor conocimiento de esta ciudad que piso: conocer sus edificios, sus historias, los sistemas básicos que la conformaron: agua, alcantarillado, luz. Saber algo sobre quienes la proyectaron ... Muchas cosas, demasiadas para un artículo en una bitácora. Pero ambas mujeres, la autora del libro y la periodista, consiguen hacer un repaso importante y rápido sobre aquellos cien años. Sus palabras me enseñan a mirar la ciudad.

Patio interior de La Misericordia
La arquitectura mallorquina desde la Ilustración a la Restauración es el título de una de las obras recientemente editadas por el Institut d'Estudis Baleárics que fue presentada en la tarde de ayer. La autora del libro Catalina Cantarellas resumió para DM el contenido de la reciente publicación.
La obra abarca aproximadamente un siglo - desde el último cuarto del siglo XVII (1775) hasta el último cuarto del del XIX o inicios de la Restauración (1874). A través de ella se aprecia la evolución de la mentalidad y sensibilidad artística en Mallorca, durante una época de la que se ha dicho que la historia parece acelerar su paso.
Siglo XVIII
A finales del siglo XVIII, con la creación de la Sociedad Económica de Amigos del País, unas nuevas perspectivas ideológicas y culturales se abrían paso en la isla. El barroco, que respondía a la mentalidad del siglo XVII - cargada de ampulosidad - daba sus últimos coletazos. A partir de 1775, según Catalina Cantarellas, "teóricamente es la época del neoclásico". No obstante, según la autora del libro, éste no aparece de forma repentina o clara, sino que se trata de un lento alejamiento del barroco para dar paso a una nueva estética.
Esta sociedad - la Económica de Amigos del País - fundó una escuela artística de dibujo, escultura, pintura y arquitectura acorde con sus coordenadas ideológicas. Bernat Contestí y el Cardenal Despuig son dos importantes personajes de este período que, dentro del espíritu ilustrado y mercantilista de la época, favoreció la navegación y los intercambios internacionales. La reforma de Raixa es una clara muestra de la mentalidad del período que va de 1775 a 1808.
De Italia - siguiendo con las manifestaciones de Catalina Cantarellas - se recibieron influencias sobre la estructura arquitectónica de los edificios, de Francia lo referente a la decoración o el relleno y en algunos aspectos fue también importante la influencia inglesa.
El paso del barroco al neoclásico - como ya se ha dicho - no fue brusco, al igual que tampoco lo fue el del Antiguo Régimen a la sociedad burguesa. Durante el último cuarto del siglo XVIII se realizaron los últimos programas conventuales - de conventos -, como por ejemplo la sede de los capuchinos. Y, por otra parte, significativas reformas en palacios y residencias señoriales.
Asimismo data de la misma época el inicio de un programa que Catalina Cantarellas denomina suburbano y que aún puede localizarse en algunas de las casas o construcciones residenciales de El Terreno. Este tipo de edificaciones continuaron a lo largo del siglo XIX.
La Ilustración - que suele datarse especialmente en el reinado de Carlos III - significó también el inicio de la preocupación por las obras públicas de infraestructura. Se trataba de progresar económica y socialmente mediante criterios de racionalización. Y así se inició una política de atención a la infraestructura (sanidad, luz, etcétera).
Siglo XIX
El siglo XIX, en el que las opciones políticas y sociales empiezan a perfilarse en el terreno de la expresión artística mallorquina, puede dividirse en tres etapas: de 1808 a 1833; el reinado isabelino con la anterior regencia de María Cristina, de 1833 a 1868; y posteriormente, la época comprendida entre 1868 y 1874.
Durante el primero de los tres períodos es importante la presencia del arquitecto Isidro González Velázquez en Mallorca, a pesar de que la mayor parte de sus proyectos no empezaron a llevarse a la práctica hasta le época de Isabel II. Profesor de la escuela fundada por la Sociedad Económica de Amigos del País, entre otras cosas programó la reforma del Consolat de la Mar y la ampliación del puerto.
También fue autor del proyecto de remodelación del Born, llevado a cabo durante la época de Isabel II, proyecto en cierta forma relacionado con la ampliación del puerto.
Durante el siglo XIX el Born fue objeto de una serie de remodelaciones y se convirtió en un enclave muy importante para la ciudad, mientras que durante los siglos anteriores - XVII y XVIII - otras vías como la misma Rambla tenían mayor preponderancia. Las tendencias arquitectónica clasificables en el neoclásico se aplicaron tarde en Mallorca. El reinado de Fernando VII fue pobre en realizaciones arquitectónicas y las programadas en la época comprendida entre 1808 y 1833 tardaron tiempo en llevarse a la práctica. No obstante, a raíz de la primera desamortización de esta época se programaron obras públicas de importancia, como la misma plaza Mayor.
Fachada a Sagrera del Consolat de la Mar1833 - 1868
La época posterior - 1833 a 1868 -, según Catalina Cantarellas, fue rica en el plano arquitectónico. Enmarca su complejidad en tres puntos: el progreso cultural y artístico, la diversidad estética o estilística y la realización de programas arquitectónicos.
Una muestra del progreso cultural y artístico es la proliferación de academias, sociedades, etcétera y, en el mismo sentido, es importante la fundación de la Academia de Bellas Artes debida a un proyecto de la Sociedad Económica de Amigos del País. Pero la enseñanza se restringía a la pintura y escultura, mientras que la arquitectura se hallaba ausente. Este es uno de los motivos por los que se dieron pocas figuras arquitectónicas de maestros de obras, pues para proyectar obras de nueva planta era necesario salir a estudiar al exterior. En conexión con la Reinaxença son importantes las figuras de Pere d'Alcàntara Penya y de Bartomeu Ferrà.
La diversidad estilística es una característica de todo el siglo XIX que Catalina Cantarellas localiza especialmente en la época isabelina. Es una época agitada y de tendencias diferentes, lo que no es extraño que se tradujera en el terreno artístico. Catalina Cantarellas clasifica las tendencias de esta época de diversidad en clasicismo y goticismo. El primero de los dos estilos derivan del neoclásico y las aportaciones de González Velázquez. Un edificio muy significativo de este período y esta tendencia es el Teatro Principal, como también lo son algunas casas o mansiones señoriales
El goticismo tiene importantes puntos de coincidencia con la Renaixença. Aún no se manifiesta la tendencia neogótica - que es posterior -, pero sí la influencia románica que conecta con la Renaixença. Data de este tiempo la discutida fachada de la Catedral - una obra de siglos - que Catalina Cantarellas considera que se hizo de forma muy condicionada por los imperativos técnicos o de equilibrio. El castillo de Bendinat es otra obra significativa del mismo período.
Por otra parte, algunas de las obras más importantes del neogótico de finales del reinado de Isabel II es el ala del patio de La Sang con estructura de hierro. También se realizó en estos años el palacio de la Diputación. Y asimismo, en opinión de Catalina Cantarellas, es importante la tendencia neo-árabe, especialmente localizable en el interior de construcciones privadas.
En cuanto a los programas de realización de obras, los de tipo religioso parecen interrumpirse - o vivir una época de paréntesis -. Los más importantes son los de tipo público como el Principal o la ya desaparecida plaza de toros. También se realizan centros de beneficiencia como La Misericordia, el instituto balear, el Hospital Militar, centros dedicados a la enseñanza, etc.
En la misma época isabelina el Born siguió siendo una vía fundamental, alrededor de la cual se elaboraron proyectos como la plaza de la Reina o cuesta de Santo Domingo. Asimismo empezó a darse importancia a la construcción de viviendas plurifamiliares. Entre los edificios de tipo comercial merece reseñarse el Banco de España.
Patio de La Sangre, neogóticoDe 1868 - 1874
La tercera época - de 1868 a 1874 - tiene una importante intención de progreso arquitectónico y urbanístico. Se da gran importancia al ensanche de la ciudad, se derriban las partes de la muralla situadas junto al mar, y en definitiva, las tendencias arquitectónicas se polarizan en torno a dos estilos: el historicismo gótico y el eclecticismo. La casa Sitjar de la plaza de la Reina y el edificio del Banco de Crédito Balear pertenecen a este período, enmarcándose en el último de los estilos reseñados. El historicismo gótico, por su parte, tiene mayor proyección en edificios de carácter religioso como el Seminario.
El siglo XIX fue rico en construcciones y estilos arquitectónicos, pero su legado cultural parece haber caído en cierto descuido.
Joana M. Roque: La evolución de la arquitectura en Mallorca (Diario de Mallorca del 30 de Diciembre de 1981
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Fabián | 10/10/2007, 16:15
Las esculturas que aparecen en el patio de la Misericordia son obra del escultor llamado "Sarasate", Miguel Ginard de Artá.
Creo que hay muchas rotondas en Mallorca con esculturas suyas. En la misma carretera a Manacor en la confluencia con la carretera de Petra hay una rotonda con esculturas suyas parecidas a las del patio.
En
http://fabian.balearweb.net/post/26926
hay otra fotografía.
En Palma sólo conozco la dedicada al Gremio de Albañilería:
http://fabian.balearweb.net/post/7321
Sobre la montaña de Na Burguesa, en la zona de Génova (Palma) hay una escultura cuyo autor fue o es conocido como "Sarasate". No sé si es el mismo escultor, pues esta escultura en lo alto de la montaña es de hace ya bastantes años.
http://fabian.balearweb.net/post/5798
Así que es muy probable que el escultor que buscas sea Miquel Ginard, llamado Sarasate que tiene su taller en Artá.
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Consulta
Manuel A. Velandia Mora | 10/10/2007, 15:42
En el articulo Arquitectura en Palma, de 1775 a 1874
fabian | 09 Octubre, 2007 se presenta una fotografia, deseo conocer el nombre de la obra y del autor. Y concoer si esta hacen parte del grupo escultural que se encuentra en una de las rotondas de la isla de mallorca en la autovia que conduce de Palma a manacor