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¿Cómo explorar una biblioteca?

fabian | 17 Setembre, 2007 19:33

Hoy he entrado un rato en la Biblioteca Digital Científica de les Illes Balears que realiza la UIB.

Cuando uno entra en una biblioteca o se acerca por vez primera a los tomos de una enciclopedia o, sencillamente, adquiere uno de esos densos libros de estudio, hay que tomar determinadas precauciones pues la presencia de mucha información induce a quedar abrumado y a tomar las de villadiego. Recuerdo que me aconsejaban unos pasos primeros: observar las tapas; leer - si lo tenían - las solapas o la introducción; echar una ojeada rápida al índice y, sobre todo, no tener prisa ni abrumarse.

La verdad es que no es fácil. Entrar en una gran biblioteca por vez primera requeriría unos pasos prudentes y entrar en una biblioteca digital también lo requiere. No he buscado si hay información sobre los primeros pasos que conviene dar en una biblioteca tanto física como digital, pero bueno sería que hubiese unos consejos y que éstos fueran aprendidos por los escolares y también por nosotros pues estamos en peligro que la cantidad informativa nos abrume y, no sabiendo por dónde ir, salgamos rendidos por la puerta.

También quizá esos consejos orientaran a quienes hacen los grandes sites o las grandes bibliotecas digitales.

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Gran vidriera del Salón de Sesiones del Consell de Mallorca con dibujos sobre la Conquista de Palma por Jaime I, diseñados por Fausto Morell y Bellet (1851 - 1928)

En una biblioteca física supongo que conviene darse un paseo por entre los anaqueles, observar las diversas partes: hemeroteca, biblioteca general, biblioteca infantil, salas especializadas, audiovisuales ... ¿Ir de lo general a lo particular? No sé si es un procedimiento válido. Observar cómo se saca o presta un libro; saber rellenar una ficha ... ¿Se enseña todo esto en los centros escolares? Posiblemente conviene ir de lo conocido a lo desconocido, como si fuera una exploración geográfica.

Y en las bibliotecas digitales, ¿cómo actuar? La forma de información es diferente. La biblioteca digital actúa mediante menús: oferta de posibilidades y elección. Es importante en este tipo de bibliotecas la información que se ofrezca para cada elemento del menú, para cada una de las posibilidades.

Desde el comienzo hay que saber que ni una biblioteca física ni una digital se llega a conocer en unos pocos días. Hay que ir recorriendo las salas y los anaqueles y cuando se elige un libro o una revista hay que poner en marcha estrategias exploratorias aplicadas a los libros.

Tener alguna información previa sobre algunos libros o revistas en particular es valioso, pues ayuda y facilita la exploración al tiempo que impulsa una decisión: "¡Ah, este libro lo tenía mi padre!" o bien "¡Ah, de este libro nos habló ayer el maestro!" y la mano recoge ese libro del que algo se ha oído.

Una opción de un menú es como la puerta de una sala. Mayurqa, rotula la puerta. Muchas veces, al abrir una puerta, aparece un buscador. Yo, ante ellos me siento perdido. Preferiría encontrar una explicación sobre la sala. ¿Qué es "Mayurqa"? Gracias que en algún lugar de la página, a veces medio visibles en un margen, hay otro menú: Autores, Títulos, Temas, etc.Estos menús son fundamentales puesto que el buscador sólo puede servir para personas que conocen bastante bien el tema o la sala en la que estamos. Elijo la opción "Títulos" y me aparecen listas de artículos de revista ordenados alfabéticamente. Ahora es como si estuviera ante los anaqueles con las revistas abiertas por sus índices. Los recorro poco a poco. ¡Ah, pero mi exploración no es muy válida! Yo ya conozco algunos de los nombres de los autores y los títulos de los artículos no me suenan a chino. Elijo un par de artículos y, en pdf y con formato de texto, me aparecen los artículos. Aquí uno sobre don Bartolomé Ferrá, allá otro sobre Quadrado; y otro sobre Buaneventura Serra. ¡Muy bien, muchísima información en artículos extensos de algunas decenas de páginas!

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Una de las tres vidrieras pequeñas del Salón de Sesiones del Consell de Mallorca

Bueno, esta biblioteca es más para eruditos que para un jubilado como yo. Muchas de esas informaciones doctas requerirían informaciones más sencillas y diría que coloquiales. Y - ahora me refiero al site que no a los documentos - en varias lenguas, más de cara a los ciudadanos, tipo banco o comercio (canvi, cambio, change, etc...).

Yo creo que este acercamiento a la información, a las grandes bibliotecas on line, requiere de muchas voces, muchos ecos que funcionen como introductores, como invitadores a su acercamiento. La información está pero requiere muchos registros muy variados para que los ciudadanos hagamos uso de ella o nos interesemos por ella. Sería labor de mucha gente, de muchas bitácoras.

Indice 1908 del Boletín de la Sociedad Arqueológica Luliana

fabian | 17 Setembre, 2007 15:04

Indice del Boletín de la Sociedad Arqueológica Luliana
Año 1908

Boletín de la Sociedad Arqueológica Luliana

Año 1908

Año XXIV - 1908

Puerta de Santa Margarita, Palma
Año en que la Puerta de Santa Margarita fue declarada Monumento Nacional y fue derribada y que recibe atención en el BSAL

 (Segueix)

Los óleos de los Reyes de Mallorca en la pinacoteca del Ayuntamiento

fabian | 17 Setembre, 2007 07:49

A mí me resulta muy difícil tener una idea sobre toda esa cantidad de libros que las instituciones y organizaciones de las islas editan. Suelen ser libros buenos, muy difíciles de encontrar en las librerías, de los que las webs institucionales ni siquiera dan cuenta y que utilizan los políticos para regalarse entre ellos, pero que, pese a estar pagados con dineros públicos, apenas llegan a los ciudadanos. Posiblemente alguno de esos libros trate las pinacotecas que los edificios institucionales guardan. No lo sé.

Afortunadamente, el actual Cronista Oficial de la Ciudad, don Bartomeu Bestard, publica periódicamente, cada quince días, un artículo en el Diario de Mallorca, en los que cuenta la historia de la ciudad y, también, como es el caso de hoy, el tema de la gran pinacoteca del Ayuntamiento y su galería de Hijos Ilustres. Las informaciones que da no son fáciles de encontrar y son, creo, muy desconocidas incluso entre los políticos y responsables de las instituciones. Hay en ellas una gran falta de información y la existente más parece esconderse que no abrirse a los ciudadanos. No sólo en cuanto a información histórica sino también actual. Así, por ejemplo, parecería posible y conveniente que estuvieran en las webs correspondientes listas como la de los edificios catalogados de la ciudad, explicaciones sobre ellos, o los Bienes de Interés Cultural o tantas y tantas informaciones que se dice que están a disposición de los ciudadanos.

Reproduzco a continuación el artículo Galería de los reyes de Mallorca en el Ayuntamiento de Palma que publicó ayer el Diario de Mallorca.

Crónica de antaño

Galería de los reyes de Mallorca en el Ayuntamiento de Palma

Bartomeu Bestard, Cronista Oficial de la Ciudad

Jaime III
Jaime III, óleo Antoni Reus (hacia 1623) perteneciente a la pinacoteca del Ayuntamiento de Palma

Cuando uno visita el edificio del Ayuntamiento en Cort, una de las cosas que suelen llamar más la atención es la gran cantidad de cuadros que albergan sus paredes, sobre todo si se visita el Salón de Plenos o los pasillos y salas adjuntos. El grueso de esta colección pictórica lo constituyen los retratos de los hijos ilustres que dio el antiguo Reino de Mallorca y su origen se remonta a finales del siglo XVI, o principios del siglo XVII. La ordenación de todos los cuadros, tal como los vemos hoy en día, es fruto de la reconstrucción del edificio que se realizó después del desastroso incendio que tuvo lugar en Cort el 28 de febrero de 1894 y la posterior reubicación de las diferentes salas, colocándose los cuadros según dispuso Benet Pons i Fàbregues, encargado de la decoración del nuevo Salón de Plenos. Desde entonces, la galería de retratos de los reyes de Mallorca y otros miembros de su dinastía -que puede ser considerada el embrión de la colección pictórica municipal-, se localizan en el pasillo que une alcaldía con secretaría -también conocido como el pasillo de los pasos perdidos-, con la excepción del cuadro del rey fundador: Jaime I, que como se sabe ocupa un lugar destacado en el Salón de Plenos. En este "pasillo de los reyes de Mallorca", podemos contemplar lo que sin duda es la colección más antigua de retratos al óleo de los miembros de la dinastía mallorquina. Los reyes son: Jaime II, representado con armadura y capa roja; Sancho I, representado con indumentaria cortesana -con túnica y una ostentosa venera- y que curiosamente enseña una rosa en la mano, aludiendo, seguramente, a lo pacífico de su reinado; y Jaime III, con armadura, capa blanca y la espada desenvainada, iconografía que refiere a la denominación del rey como el "Temerario" y a su trágico encuentro con la muerte en la Batalla de Llucmajor, en las sementeras de sa Llapassa. Además, los tres reyes se representan coronados, pues, al contrario de lo que pasa con los reyes de Castilla y León, los de Mallorca -y los de Aragón- sí portaban corona sobre sus testas. Los mismos cuadros aparecen blasonados con las armas del Reino de Mallorca, y una leyenda en la parte superior los identifica. Los otros miembros de la Casa Real Mallorquina son el infante Ferrando, hijo de Jaime II y padre de Jaime III, príncipe del Peloponeso; Jaime IV, hijo de Jaime III; Fray Jaime de Mallorca, hijo primogénito de Jaime II, que renunció al trono para ingresar en la orden franciscana, en la corriente espiritualista; Constanza de Aragón, hermana de Jaime I y fundadora del convento de las Trinitarias en Mallorca o Nuño Sans, tío del rey Jaime I y que tuvo un importante papel durante la conquista de Mallorca. También, en esta galería encontramos retratos de dos monarcas más: el del emperador Carlos I y el de Isabel II, cuya representación en el pasillo se justifica por haber, ambos, visitado Mallorca. Finalmente, cierra la colección un retrato de Aníbal, que según la tradición nació en Balears.

Jaime I Tambors de la Sala Mapa de Mallorca Acuarelas de Bartolomé Ferrá

Todos estos cuadros fueron encargados en 1623 por los jurados del Reino, al pintor Antoni Reus, discípulo de Jeroni Xaverí. Parece ser que a la muerte de Reus, continuó el trabajo Miquel Calafat, de quien se tienen muy pocos datos.

La iniciativa de los Jurados de encargar los retratos, a principios del siglo XVII, la debemos atribuir principalmente a dos motivaciones: a la moda que se impone en la Isla, y fuera de ella, de pintar retratos; y a la voluntad por parte de la Universidad de resaltar los episodios y personajes más destacados de la historia del Reino de Mallorca. La primera motivación se explica gracias al cambio de mentalidades y a la transformación del gusto artístico de la época, que propició la aparición de nuevas categorías pictóricas, entre las que encontramos el retrato. Los primeros modelos que se hicieron fueron sobre monarcas y personajes destacados de la Antigüedad. En cuanto a la segunda motivación, mucho menos estudiada, algunos autores defienden que fue provocada por los jurados como acto de reafirmación institucional propia frente a las incipientes iniciativas centralizadoras de los Austrias. En definitiva, no se sabe con certeza cuál fue la auténtica motivación. Lo que es indiscutible es que en ese momento, se inicia la galería de retratos de los reyes del reino privativo; la de varones ilustres; se encargan varios cuadros de grandes dimensiones sobre temas religiosos; pero también sobre figuras como Ramon Llull; sobre la ejecución de los héroes Cabrit y Bassa; del rey Jaime I; sobre escenas de la Conquista... y todas esas iniciativas no son gratuitas. También sabemos con certeza que conociendo la historia de cada uno de esos cuadros, legados todos ellos por nuestros antepasados, tenemos acceso a los pasajes más importantes de la historia de Mallorca.

Bartomeu Bestard: Galería de los reyes de Mallorca en el Ayuntamiento de Palma

 
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