Alta mar

Contacto

Incoación del sermón de l'enganalla, Llucmajor, Fiesta de Interés Cultural.

fabian | 19 Juny, 2015 10:07

Incoación de expediente de declaración del sermón de l'enganalla, Fiesta de Interés Cultural.

BOIB núm. 090
Fecha publicación: 18 junio 2015

Memoria histórica

De acuerdo con el informe preciso y la documentación que ha presentado el Ayuntamiento de Llucmajor y que ha servido de base para elaborar este informe, el Sermón de l’Enganalla es el discurso, en el contexto de la liturgia pascual, que se pronuncia el día de Pascua en el convento de los franciscanos de San Buenaventura de Llucmajor.

El nombre de enganalla proviene de la simulación de duelo que hacen el organista y el predicador, que tratan de engañarse mutuamente, de acuerdo con el Diccionari català-valencià-balear, «porque el predicador hace todo lo que puede para terminar el sermón cuando menos lo espere el organista, y éste hace también los posibles para engañar al predicador poniéndose a sonar el órgano cuando el sermón está en las postrimerías».

Parece que el Sermón de l’Enganalla es un vestigio que entronca con el risus Paschalis, el ritual 'risa de Pascua', antigua costumbre que desde la Edad Media se extendió por Europa como reacción al periodo de recogimiento y penitencia que suponía la Cuaresma y que representa, más que nada, un fenómeno propio de la religiosidad popular, que exigía unas pautas comunicativas para estimular la interacción entre los fieles y la liturgia.

Según la tradición, antiguamente la Cuaresma era muy rigurosa y los feligreses deseaban poner fin a la Semana Santa para poder terminar el riguroso ayuno y poder acudir a la procesión del Encuentro para, posteriormente, probar las empanadas que se habían preparado. El celebrante pronunciaba el sermón y, si éste se prolongaba demasiado, el órgano y el coro empezaban a cantar para dar por finalizada la celebración.

Descripción

En la obra El convent de Sant Bonaventura de Llucmajor. Història i art (coordinada por Salvador Cabot Rosselló) se describe el Sermón de l’Enganalla que se dijo el día de la Pascua de Resurrección de 1956 de la siguiente manera: «La misa y el sermón se llaman de s'Enganaia, porque el organista y el predicador se prueban cuál de los dos engañará al otro: Si el organista, tocando y entonando con los cantadores el aleluya pascual, cortará el predicador o si éste, terminando pronto o de forma extraña, dejará el organista colgado y los cantadores con la boca abierta. La melodía de este aleluya, de autor desconocido [recogida en esta misma obra], es un legado de los antiguos mínimos. Engañe quien engañe, el jolgorio del público será siempre el mismo.

»El predicador deberá estar dispuesto a que, durante el día, al verlo las personas más conocidas del Convento, le digan, con tono un poco burlón, que lo han engañado. Dentro de la picardía de querer engañar el uno al otro, los dos deberán atenerse a unas reglas: El predicador no puede terminar el sermón antes de decir que Cristo ha resucitado, y el organista debe permitir que el predicador haga los anuncios que corresponden, entre los que no puede faltar el de la próxima fiesta de la bendición de los frutos en Cura.»

Como ejemplo del Sermón de l’Enganalla, encontramos recogida esta muestra, probablemente del año 1940, en que el predicador era el padre Rafael Ginard Bauçà y el organista, el padre Miguel Caldentey:

Jesús ha resucitado
y puso al pecado remedio.
Tocad, padre Caldentey,
que el sermón ya está terminado.

Y, aproximadamente en el inicio de la década de 1950 del siglo pasado, desconocidos el predicador y el organista, la memoria popular recuerda este sermón:

«Las Tres Marías fueron al sepulcro y cuando vieron que estaba vacío, una tomó por aquí [la derecha]; la otra por allá [la izquierda], y yo... tomaré por acullá [y partió escaleras abajo].»

Justificación

Parece que hasta el final del siglo XIX el Sermón de l’Enganalla era una práctica habitual en otros pueblos de Mallorca, como Montuïri, Algaida, Vilafranca de Bonany y Felanitx, pero hoy sólo se conserva en Llucmajor.

Tras la restauración franciscana, esta celebración perduró a lo largo de los años, tomó un carácter más popular y se convirtió en una de las tradiciones más arraigadas en Llucmajor, donde goza de una gran participación popular y es percibida por la gente como un elemento característico e imprescindible de las celebraciones del ciclo pascual.

Por otra parte, es innegable el carácter vivo y dinámico del Sermón de l’Enganalla porque cada año se celebra la misma fiesta, en el mismo lugar y en la misma época del año (por lo tanto, está contextualizada en un tiempo y en un marco espacial), pero el sermón no es nunca el mismo, sino que depende del ingenio de sus protagonistas.

El hecho de que el Sermón de l’Enganalla, por un lado, desapareciera del resto de Mallorca y, por otro, disfrute de una vigencia plena en Llucmajor hacen que este residuo de la liturgia pascual sea un elemento singular del patrimonio inmaterial de Mallorca y, por tanto, de todo el Estado, que hay que salvaguardar para las generaciones futuras, porque también, como elemento único, es vulnerable.

De acuerdo con todo lo expuesto, el Sermón de l’Enganalla reúne las características a que se refiere la UNESCO en su Declaración de 17 de octubre de 2003, «Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial», en cuyo artículo 2 define el patrimonio cultural inmaterial como el «que se transmite de generación en generación, es recreado constantemente por las comunidades y grupos en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, infundiéndoles un sentido de identidad y continuidad, y contribuyendo así a promover el respeto de la diversidad cultural y la creatividad humana».

Con el fin de salvaguardar la fiesta, y tal como establece la declaración de la UNESCO, se deberá potenciar su estudio, su documentación y su registro. Se deberán potenciar las condiciones para que la fiesta se mantenga viva, de acuerdo con lo que establezca la colectividad que la protagoniza y le da sentido. La tarea de protección y de salvaguardia se dirigirá fundamentalmente hacia la divulgación y revalorización de todos los elementos, las funciones y los significantes que forman parte de ella, y de sus valores patrimoniales, para que la comunidad se identifique con la fiesta y sus valores, y, por tanto, garantice su continuidad.

Conclusión

Por todo ello, este Consejo Asesor de Cultura Popular y Tradicional de Mallorca informa favorablemente sobre la declaración de Fiesta de Interés Cultural del Sermón de l’Enganalla.»

Dado que en el Sermón de l’Enganalla de Llucmajor concurren los valores que la UNESCO señala para merecer la condición de patrimonio cultural inmaterial, y dado que la comunidad los considera parte integrante y representativa de su patrimonio cultural, proponemos la incoación del expediente de declaración del Sermón de l’Enganalla de Llucmajor como Fiesta de Interés Cultural.

Comentaris

Afegeix un comentari
 
Accessible and Valid XHTML 1.0 Strict and CSS
Powered by LifeType - Design by BalearWeb - Administrar