Alta mar

Contacto

Crónicas de Antaño de B. Bestard, año 2009

fabian | 07 Gener, 2010 17:33

Recojo hoy la lista de los artículos que Bartomeu Bestard, Cronista Oficial de Palma ha publicado a lo largo del año 2009 en la serie quincenal Crónicas de Antaño. Toda la serie me resulta sumamente interesante y está muy documentada. Me resulta difícil elegir algunos breves fragmentos pues todos los artículos merecerían resaltarse.

En el fabuloso libro manuscrito de las Lleis Palatines, escrito por orden del rey de Mallorca, Jaime III, ya aparece la figura del tamborilero, incluso se le representa miniado, vestido con túnica. Por lo tanto, por una parte este cuerpo de tamborers aparece históricamente ligado estrechamente al ceremonial del poder político. De todas formas, el origen dels tamborers de la Sala también debe buscarse en las antiguas milicias medievales, época en que defendían la Isla els homes d´armes, es decir, todos los varones capaces de empuñar un arma -como el modelo del ejército suizo, diríamos hoy en día-. Estos milicianos se articulaban a partir de compañías, que únicamente se convocaban en casos de necesidad. El cronista Juan Muntaner documentó el nombramiento oficial de tambores en 1529. Se nombraron tres tamborers para que sirviesen durante todo el tiempo que estuviesen activas dos compañías de milicias. En 1601, aparece la figura del tamborer major y poco tiempo después la de tamborer mestre. En el siglo XVI se documenta en las instrucciones de Cerimonial redactadas por Miquel Malferit, a la sazón maestro de ceremonias de los Jurados de la Ciudad y Reino, al mencionarse varios actos en que los tambores intervenían. Entre las celebraciones dónde actuaban destacaban las manifestaciones en torno a la Fiesta de la Conquista (también conocida como la de l´Estendard); las solemnidades religiosas costeadas por los Jurados -luego, regidores-, en dónde la corporación municipal tuvo, hasta 1903, el privilegio de entrar hasta el presbiterio de la Catedral acompañados por el redoble de los tambores; al acompañar a los pregoneros -es saig-... Los tambores realizaban tocatas diferentes según requería cada ocasión. El redoble, que venía a ser un toque de atención, se utilizaba a la hora de pregonar los bandos de alcaldía, la Santa Bula... Otra tocata era la marcha de comitiva que aún hoy podemos escuchar en las grandes solemnidades civiles o religiosas, junto a la corporación municipal, los maceros, la guardia montada... Completaban este repertorio, la marcha militar y la lenta marcha fúnebre. Todas estas tocatas eran consideradas muy antiguas y de un ritmo particular, por ello la gente decía irónicamente que para componerlas "els tamborers de la Sala havian estudiat set anys devall terra".

Bartomeu Bestard: Los tambores de la Sala

El Terreno a finales del siglo XIX ya tenía el aspecto de un barrio de recreo. En esa época la familia Gomila, que tenía bienes en las Antillas –allí pasaba largas temporadas–, se construyó una casa en El Terreno para pasar las vacaciones. Los señores Gomila decidieron ceder al Ayuntamiento un espacio perteneciente a su solar para que sus hijos, junto con otros niños convecinos, jugasen a sus anchas. Con esta cesión, además, se mejoró el acceso de las casas vecinas con la carretera de Andratx (hoy calle Joan Miró) e incluso se permitió construir junto a la parcela de recreo infantil, un "Bornet" para el disfrute de los adultos. Este nuevo espacio fue conocido como "sa Placeta". Al cabo de unos años la familia Gomila se fue definitivamente a Santiago de Cuba y su casa, muchos años después, se convertiría en la sala de fiestas Tito´s

Bartomeu Bestard: Historia de El Terreno (II)

Contrariamente a lo que se puede pensar, la antiquísima institución del Consolat nunca tuvo su sede en el edificio que hoy recibe su nombre. Desde sus inicios hasta el siglo XVIII los miembros del Consolat se reunieron en la Lonja. El cronista del Reino (1631), Joan Dameto, explica que el Consolat "tiene audiencia verbal en la lonja". Casi un siglo más tarde, es el fiscal Malonda (1715) quien en un informe precisa que "los cónsules tienen su tribunal en la casa de la lonja del mar. Es lógico que fuese así, pues la Lonja era el lugar de referencia desde el siglo XV. Por tanto el edificio que hoy conocemos como el Consolat de Mar, construido durante el siglo XVII, no dejó de ser más que un almacén o, como apuntó el archiduque Luis Salvador, "una dependencia de la lonja".

La razón por la cual, en la actualidad, la sede presidencial del Govern balear se denomina Consolat de Mar, se debe a que, como ya se ha apuntado más arriba, se creó en 1800 el Real Consulado de Mar y Tierra, organismo que sí se instaló en el actual edificio presidencial. Es en esos momentos cuando se hacen importantes obras de mejora en el edificio, tales como la escalera elíptica y la sala de juntas decorada con un bello artesonado. En 1868 esta institución desapareció definitivamente, al publicarse el Decreto de Unificación de Fueros. Durante el resto del siglo XIX, el edificio se convirtió en la sede de la Junta Provincial de Agricultura, Industria y Comercio. Al desaparecer la Junta Provincial, el edificio pasó a manos del ministerio de Educación. Allí estuvo durante décadas la escuela de Magisterio femenina y una guardería. A mediados del siglo XX, en el piso principal se instaló la sede de la Jefatura Provincial del Movimiento, mientras que la planta baja se transformó en Museo Marítimo, hoy por desgracia desaparecido. Ya en los años setenta y ochenta del siglo pasado se hicieron una serie de reformas para convertir el Consolat de Mar en sede de la presidencia del Govern balear.

Bartomeu Bestard: El edificio del Consolat de Mar

En Mallorca, la primera noticia que se tiene sobre la llegada de un biciclo data de 1869, el cual había sido adquirido en Francia por el banquero mallorquín Ernesto Canut. Fue a partir de ese año en que se empezaron a ver bicicletas rodando por las calles de Palma. A partir de los años ochenta se empezaron a ver carreras espontáneas durante las fiestas populares, muchas veces compitiendo caballos contra bicicletas. En 1888, nació la Sociedad Velocipedista de Palma, embrión de lo que años más tarde sería la Federació Balear de Ciclisme. No obstante, hubo que esperar hasta el año 1892 para ver, por primera vez en Mallorca, una carrera organizada de bicicletas. Felanitx fue el escenario de este primer encuentro. En Palma, ese mismo año, se creó una sociedad para construir un velódromo en Son Espanyolet, el cual fue inaugurado al año siguiente. También en 1893 se hizo el primer campeonato de Baleares de ciclismo. En esta época surgieron las primeras leyendas de este deporte: Melcion Riera, Jaume Colom, Antoni Manresa, Nicolau Vives, Simó Febrer…; y los primeros clubes ciclistas, como por ejemplo el mítico Veloz Sport Balear o la sociedad Círculo Ciclista. En aquellos tiempos surgían carreras improvisadas, bien haciendo cronometrajes en solitario, bien quedando unos cuantos amigos para hacer carreras de Palma hasta Casa Blanca o Can Penasso.

1903 es, sin ninguna duda, un año importante para el ciclismo palmesano, pues se inauguró uno de los velódromos más célebres, ya no de Mallorca, sino de España: el velódromo del Tirador, construido por el Veloz Sport Balear. Un año después de su inauguración se celebraron los campeonatos de España de ciclismo

Bartomeu Bestard: Apuntes históricos del ciclismo en Palma

Comentaris

Afegeix un comentari
 
Accessible and Valid XHTML 1.0 Strict and CSS
Powered by LifeType - Design by BalearWeb - Administrar