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Incoación BIC Font de la Vila, Palma

fabian | 12 Desembre, 2006 11:49

Incoación de expediente de declaración de Bien de Interés Cultural, con la categoría de monumento, a favor del Sistema Hidráulico de la Font de la Vila de Palma.

Fuente: BOIB núm 78 / 2004
Fecha publicación: 03 / 06 / 2004

La Font de la Vila fue declarada Bien de Interés Cultural en el BOIB núm. 006 del 11/01/2007

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Importante: La Font de la Vila de Palma ha sido declarada BIC el día 11 de enero de 2007 con pequeñas variaciones respecto al articulado de la incoación, aunque no cpon la información del anexo que es la que aquí se reproduce. La declaración se puede encontrar aquí.

Datos sobre el bien objeto de la declaración

  1. Denominación: Sistema hidráulico de la Font de la Vila.
  2. Denominación antigua: Ayn al Amir
  3. Situación: La fuente está situada cerca del km. 8 de la carretera de Valldemossa La acequia conecta el nacimiento de la fuente con la ciudad de Palma
  4. Municipio: Palma
  5. Cronología: Tiene su origen en la época islámica, cuando era denominada Ayn al Amir (Fuente de Emir) hecho que puede implicar una construcción del siglo X, como se señala a la ficha del catálogo municipal de Palma (1998).
  6. Usos: Civil
  7. Clasificación del suelo: Mayoritariamente rústico
  8. Propiedad: La fuente de la villa y toda la acequia pertenecen al Ayuntamiento de Palma, mientras que los molinos pertenecen a propietarios particulares, excepto el molino d'en Carreras que también pertenece al Ayuntamiento de Palma.
  9. Protección existente: En el 'Catálogo de protección de edificios y elementos de interés histórico, artístico, arquitectónico y paisajístico de Palma' Ayuntamiento de Palma (1998), con la llave 41/12 localizamos la 'Síquia de la Villa-Síquia d'en Baster' con un grado de protección B.
    En la cartografía de este catálogo carecen algunos tramos de acequia de la villa existentes, así como el molino d'en Carreras, la Font de la Vila y el túnel d'en Bouvy, entre otros elementos.
  10. Categoría propuesta: Se trata de una obra de ingeniería de interés històrico - industrial y etnológico, y por lo tanto se propone la declaración de Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento.

Descripción

La Font de la Vila surge en una cavidad a ocho metros de hondura no lejos del km. 7,9 de la carretera de Valldemossa. A partir de la fuente nace una acequia mayoritariamente cubierta, de dimensiones variables que se dirige a la ciudad de Palma. Hasta la entrada de la ciudad, la acequia atraviesa los terrenos de la Universidad, y entre otros, las posesiones de Son Ripoll, Son Guillot, Son Pones de la Tierra, Son Tugores, Son Cabrer y Can Granada. En esta zona el agua de la acequia accionaba varios molinos de agua como los de Son Ripoll, de s'Encina, de los Reyes, de Son Pons, des Palmer, de Son Togores, de la Real.

En el siglo XIX, el tramo de la acequia entre el nacimiento y Son Ripoll entró en desuso al construir un túnel en línea recta, que mejoraba el caudal.

El agua entraba dentro Palma por la Puerta Pintada y acababa en el Palacio de la Almudaina. En la entrada a la ciudad se separaban varios ramales hacia Levante (calle la Almudaina, calles de San Sebastià y San Roc, y un tercer ramal partía de palacio Real e iba a la mezquita donde ahora esta la Seo). Los ramales de poniente eran más cortos y perpendiculares a la acequia, por la proximidad de Sa Riera.

Con el engrandamiento de la ciudad, algunos ramales destinados a regadío quedaron integrados dentro las murallas. Así la acequia entraba en la muralla por la puerta de santa Margalida y bajaba por las calles de San Miquel y Jaume II e iba hacia la Almudaina.

Se trata de una acequia de considerables dimensiones que hasta 1935 transitaba descubierta y semienterrada. Presenta una gran combinación de materiales como la piedra - trabajada o no - el mortero de cal, y las piezas de arenisca. La cobertura de la acequia (siglo XX) se hizo a base de un encofrado de hormigón.

Distribuidos a lo largo de la acequia, con motivo de la cobertura de ésta se edificaron una serie de pozos de oreo para facilitar el acceso al interior. Se pueden encontrar en los terrenos de la UIB, en Can Verd y en el molino Des Palmer, entre otros lugares.

También se tiene que reseñar que entre la acequia de la Font de la Vila y la acequia de en Baster hay varias conexiones a Son Ripollet y a Son Cabrer.

Tramos y elementos del sistema:

El nacimiento de la fuente
Es uno de los puntos que ha sufrido una mayor intervención. Actualmente no presenta un interés patrimonial muy elevado, pero se incluye por ser el origen del sistema.

Acequia entre la fuente y Son Ripoll
En los terrenos de la Universidad de les Islas Baleares, la acequia atraviesa el prado de la Font de la Vila siguiendo una línea de arbolado, y una zona de aparcamiento de la UIB para llegar a la carretera de Valldemossa. En este tramo podemos encontrar un mínimo de a dos derrumbes y un pozo de registro.
La acequia, cubierta, continúa por los sembrados del otro lado de la carretera y describe una curva hasta llegar a Can Verd - Son Ripoll, punto clave del sistema de acequias puesto que en este lugar la Siquia de la Vila se cruza con la Síquia d'en Baster.
En este tramo entre la carretera y Son Ripoll encontramos un mínimo de tres pozos de acceso, uno de ellos tapado con piezas de arenisca. Exteriormente, sólo se puede ver una pequeña elevación del terreno y, a tramos una de los laterales de la acequia. Llegando a Can Verd hay dos principios de derrumbes en la bóveda de la acequia.

Molino de Son Ripoll - Can Verd
En las casas de Can Verd se han producido muchas modificaciones y únicamente restan dos metros de acequia elevada poco antes de llegar al molino. También encontramos dos molas de piedra del molino.

Es Siquiot
Es uno de los tramos más espectaculares de la acequia de la Font de la Vila. Transcurre a ras de la carretera de Valldemossa, entre Can Verd y la salida del túnel de en Bouvy. La parte visible de la acequia data del siglo XVII, aunque se asienta sobre una base que se puede remontar al siglo XIII. La mayor parte de las piedras pasaderas han desaparecido, y uno de los laterales de la acequia está también, en parte, desaparecida.

Túnel d'en Bouvy
Conducción subterránea, realizada entre finales del XVIII y mediados del XIX, para mejorar la llegada del agua de la Font de la Vila a la ciudad. Es un túnel de una altura considerable y cubierto de una bóveda de arenisca. Dispone de varios pozos de ventilación de corte moderno y tiene una largura aproximada de 2.370 metros, entre el nacimiento de la Font de la Vila y las proximidades del nivel de la Alzina.

-Nivel de la Alzina
Se trata de un corto tramo de acequia de una anchura considerable, que era empleado para desviar los posibles excedentes de agua al torrente hoy entubado bajo la carretera de Valldemossa. Se puede datar su construcción en el siglo XIX, cuando el Túnel de Bouvy mejoró el caudal de la fuente.
Pasado el nivel de la Alzina, la acequia, cubierta, va acompañada de la acequia de en Baster y empieza a tomar altura buscando el molino de la Alzina. Bordea las casas de Can Guillot, y a la altura de la acequia se hacen necesarios unos contrafuertes por sujetarla.

-Molino de la Alzina
Conserva los restos de los dos depósitos de agua, parte de la maquinaria y varias molas.

Acequia entre el molino de la Alzina y el molino del Reis
Tras el molino de la Alzina la acequia continúa a ras de la calle Pere Ordines hasta desviarse, ganando elevación, buscando el molino del Reis. Aquí vuelve a coincidir con la acequia de Baster.

Molino de los Reis
El molino del Reis ha sido muy modificado y sólo conserva el obrador, parte de la maquinaria moderna y una mola en el jardín.
Atravesada la calle Pere Sanç Garau las dos acequias andan juntas y bordean uno de los lavaderos de Son Pons.

Molino de Son Pons
En Son Pons sólo resta el obrador, y restos del cárcavo y la compuerta del "trestellador"

Acequia de Son Pons de la Terra
Pasado el molino, la acequia transita 50 cm elevada, flanquea las casas de Son Pons de la Terra y unas edificaciones agrícolas y llega a otro lavadero, justo antes del molino de Palmer.

Molino de Palmer
De este molino no quedan restos del edificio original, que ha estado totalmente remodelado. Únicamente se puede ver una pared del obrador y tres molas en el exterior del edificio.

Acequia entre el molino de Palmer y los molinos de Son Tugores
Después de este molino localizamos un pozo de oreo e inmediatamente la acequia atraviesa el torrente de Barbará y transita por un sembrado algo elevada y cubierta. Llega así a la residencia de Son Tugores dónde ha estado eliminada totalmente.
Tras la residencia, la acequia vuelve a aparecer hasta llegar al lavadero de Son Tugores y los restos del molino Petit.

Molinos de Son Tugores
El molino Petit de Son Tugores ha estado convertido en vivienda y sólo queda una mola y una columna de piedra.
Por otra parte el molino Gros se conserva bastante bien, y se pueden ver los dos depósitos de agua, el casal y buena parte de la maquinaria. En el siglo XX, el molino fue modernizado y adaptado a una harinera.

Acequia de Son Tugores a los molinos de la Real
Pasado el molino Gros de Son Tugores, la acequia atraviesa el camino de los Reis y se adentra en un sembrado de Son Togores. Poco después llegamos a un punto conocido como los cuatro Canons, dónde nace un ramal hacia Son Pacs y Son Rossinyol. En este tramo la acequia transita descubierta hasta que, poco antes de la carretera de Valldemossa, pasa a discurrir enterrada a partir del lugar conocido como el paso de sa Barca. En este tramo encontramos varias pasadoras empleadas para atravesar la acequia

El ramal de Son Pacs
La acequia es ahora descubierta y de menores dimensiones. Llega a los lavaderos de Son Pacs, bordea un molino aguadero vinculado al sistema. Pasado el molino encontramos la acequia enterrada hasta llegar a las vaquerías de Son Pacs Vell, dónde vuelve a ser exterior. Bordea el portillo antiguo de Son Pacs Vell y llega a un gran aljibe de las casas desde donde se dirige a la carretera de Sóller.

Son Cabrer
La acequia llega enterrada a Son Cabrer donde vuelve al exterior al lado las casas. Después de alimentar el lavadero de las casas, la acequia ha estado parcialmente tapada cerca de los establos, y así llega al molino de la Real donde ha estado rellenada.
Dentro Son Cabrer hay dos acequias, la principal y una auxiliar procedente del lavadero de la casas. Ambas se juntan tras el molino de la Real.

Molino de la Real
De este molino sólo resta el obrador y una mola Desde el molino hay un pequeño ramal que alimentaba un lavadero dentro

Can Granada
Dentro Son Cabrer las acequias discurren sepultas y únicamente vuelven a salir a la superficie al otro lado de la Vía de Cintura

Restos urbanos

Por otra parte, dentro la ciudad de Palma se pueden encontrar vestigios del que debía ser el tramado de la acequia de la Font de la Vila.

Los restos documentados hasta ahora son:

  1. Restos de un lateral de la acequia al patio del núm. 31 de la calle Bolero.
  2. El molino de Carreres (Felip II, 19). El molino más bien conservado de todo el sistema.
  3. Detrás el cuartel de automóviles, entre la calle Alfonso el Sabio y Guillem Forteza, paralelo a la calle Colliure.
  4. Restos de arcadas en el sótano de la calle Cecilio Metelo núm. 6
  5. Plaza Berenguer de Palou, 14

Asimismo, también están incluidos dentro el sistema los diversos aljibes y fuentes que se encuentran desperdigados por la ciudad:
(6) Plaza del Pes de sa Palla
(7) Plaza de San Jeroni
(8) Aljibe del Teatro (Principal)
(9) Aljibe del Parlamento
(10) Aljibe del Baluard
(11) Aljibe de los jardines del Palacio March (Calle Palau Reial)
(12) Fuente del Sepulcro
(13) Depósito y fuente a la Plaza del Coll
(14) Lavadoras de Santa Catalina
(15) Fuente del Sitjar

Otros restos se pueden encontrar a la calle Pólvora (16), en la plaza del Mercat Vell (17) y bajo el cuartel de Intendencia (18).

También se tienen noticias de tramos de acequias, hoy enterradas, pero todavía intactos, en la calle de la Argenteria (19), en la calle Conde de Sallent(20) y entre la calle Palau Reial y la Plaza de la Reina (21).

Memoria histórica del bien

La época islámica

El origen del complejo sistema hidráulico de la Font de la Vila se remonta a la época islámica. En aquel periodo, la fuente era denominada "Ayn al- Amir", esto es fuente del Emir, hecho que implica una infraestructura de carácter estatal ya en el siglo X. Concretamente, se atribuye la construcción de la fuente y de la acequia a los técnicos que llegaron con Isam al Khawlani en la conquista islámica de Mallorca (902-903). La función principal de esta acequia era el abastecimiento de la ciudad, dónde las numerosas mezquitas y baños que se habían creado necesitaban un importante caudal de agua; también se debía utilizar para regar la huerta próxima.

Época medieval

Tras la conquista catalana de 1229, la fuente y la acequia de Ayn al-Amir aparecen descritas en el "Llibre del Repartiment" (1232). En aquella fecha se contabilizaban once molinos de agua, concentrados en la parte superior de la acequia. El agua se consideró atada a la propiedad de la tierra y también se repartió entre el rey y los magnates.

En 1239, a raiz de las disputas por el agua provocadas por un verano muy seco, se firmó un convenio para distribuirla. Así, toda el agua desde el amanecer hasta el mediodía y la mitad desde el mediodía al atardecer había de entrar dentro las murallas de la ciudad y repartirse entre el Infante Pere de Portugal y sus porcioneros, el conde Nunó Sanç y los suyos, el obispo y los frailes predicadores. Pronto se estipuló que estos magnates sólo podrían tomar la mitad del agua que tenían asignada, puesto que la otra mitad tendría que correr por la acequia para uso de los ciudadanos hasta llegar al Huerto del Rey. El resto del agua, es decir la mitad de la que circulaba del mediodía al atardecer y la de toda la noche, se destinaba al regadio y se la repartían el Infante Pere, el conde Nunó Sanç y el monasterio de la Real.

Son conocidas otros normas posteriores relativas al funcionamiento de la acequia que mandaban que los molineros se ocuparan del tramo de un molino al otro, que los acequieros repartieran el agua tal y como se había acordado o que fueran destruidos los caces de los molinos que obstaculizaran el curso del agua.

En 1241, los derechos y bienes de Nunó Sanç pasaron al rey y en 1244 lo hicieron los de Pere de Portugal, quedando así en manos de la monarquía el control casi total de la asignación de derechos de agua. Esto no evitó los conflictos entre los diferentes beneficiarios. Las disputas se agravaron por el hecho que el agua de la acequia de la ciudad era destinada tanto a regadio como abastecimiento urbano. Durante los siglos XIII y XIV, la monarquía concedió varios molinos a particulares y autorizó la construcción de nuevos; también otorgó derechos de agua a particulares y órdenes religiosas. El 1310 se firmó un convenio entre el abad de la Real y el rey Jaume II por el cual el monasterio cedía a la Universidad su derecho sobre la Font de la Vila a cambio de un censo anual y un cañón abierto permanentemente a la acequia. El 1319 y el 1341, la monarquía ordenó que los domingos entrara dentro la ciudad toda el agua.

Cuando Pere el Ceremonioso conquistó Mallorca el 1343, se compremetió a no otorgar más derechos de agua. Aun así, proliferaron las concesiones y se llegó a una situación caótica. El monarca se vio obligado a dar órdenes al lugarteniente Guillem Llagostera para limitar los abusos; el 1356 éste hizo regularizar la acequia y reducir los cañones. Aquel mismo año, se creó el Colegio y Casa de la Horta, organismo para representar los intereses de los regantes. El 1381, el gobernador Francesc Sagarriga inició una revisión de la acequia y de los privilegios y concesiones para evitar los abusos y solucionar el problema del agua pero las tensiones entre jurados, regantes y molineros continuaron. En aquella época, el agua de la acequia regaba más de mil cuarteradas.

Siglos XVIII-XX

Hasta el siglo XVIII, el sistema de distribución de agua heredado de la edad media se mantuvo casi inalterado. En el siglo XVIII, hubo varios proyectos para mejorar la acequia. El 1821-54, se construyó una galería cubierta de bóveda que sustituyó la acequia de piedra en el tramo entre el nacimiento y Son Ripoll. Desde 1835, dirigió las obras el ingeniero holandés Paul Bouvy. Con la nueva galería subterránea el caudal aumentó mucho, hecho que motivó la construcción de un nuevo nivel más arriba que fue denominado de la Alzina.

En 1848, el Colegio de la Horta fue abolido y sustituido por el Sindicato de Riegos de la Horta de Palma, formado por siete miembros elegidos por los propietarios de derechos de agua y por un miembro nombrado por el Ayuntamiento de Palma con el fin de controlar la distribución del agua y mantener la acequia en buen estado. En 1823, se podía regar una extensión total de unas 1.056 cuarteradas, si bien una parte de estas tierras probablemente sólo eran regadas de forma ocasional. Además, muchas casas particulares contaban con derechos de agua, las cuales empalmaban sus depósitos al conducto principal mediante arquetas y tubos de arcilla cocida.

En el siglo XIX, la canalización era defectuosa debido al mal estado de las acequias y de las cañerías, y de los fraudes. Además, en los años muy secos el caudal disminuía notablemente y había problemas para abastecer a toda la población de la ciudad. En 1861, había doce molinos de agua que aprovechaban la corriente de la acequia.

Desde la segunda mitad del siglo XIX, empezaron a aparecer los proyectos y las propuestas para la creación de un servicio de agua canalizada. Una de las primeras propuestas fue efectuada por Bouvyen el año 1858, que fue el autor, por encargo del Ayuntamiento de Palma, del primer informe sobre la canalización de agua potable a la ciudad el año 1867. A lo largo de la segunda mitad del siglo, aumentaron las propuestas para la canalización, mientras continuaban las polémicas por el aumento de las necesidades urbanas y la oposición de los regantes. El 1912 fue una fecha clave como consecuencia de la presentación de un estudio de Eusebio Estada sobre el abastecimiento de agua a Palma, que propugnaba el aprovechamiento de la totalidad del caudal de la Font de la Vila para el consumo urbano. Así, en 1913, el Ayuntamiento expropió la Font de la Vila, la acequia y toda el agua de la fuente. El 1932-36, el consistorio de Palma, que continuaba considerando que el agua de la Font de la Vila tenía que constituir la base del abatecimiento de la ciudad, realizó importantes mejoras en el sistema. Se construyeron unos depósitos reguladores en Son Togores, se instaló una cañería de conducción entre los depósitos y la ciudad y se cubrió el tramo de la acequia desde el final de la galería subterránea hasta Son Togores, se saneó el nacimiento y sus alrededores y se regularizó la salida del agua.

A partir de 1941, debido al constante aumento del consumo de agua, se constató la insuficiencia de la Font de la Vila y el Ayuntamiento empezó a buscar agua en otros lugares. Entre 1941 y 1946, se construyó una galería para captar agua del valle de San Pere, de Esporles, la cual desembocaba en el mismo nacimiento de la Font de la Vila, pero su caudal fue siempre muy pequeño. En 1943, el sistema hidráulico pasó a depender del Servicio Municipal de Aguas y Alcantarillado, convertido, en el año 1973, en la empresa municipal EMAYA.

El 1951, el agua de la Font de la Vila todavía suponía el 57% del suministro total de agua a Palma. Aun cuando este porcentaje ha ido bajando, aun así en los años muy lluviosos todavía juega un papel significativo. En la actualidad, la Font de la Vila aporta entre 3 y 4 Hm3 anuales.

Propuesta de delimitación del bien afectado

La declaración de Bien de Interés Cultural afecta a una área de cinco metros, contados 2,5 metros a cada lado del centro de la acequia. Dentro estos cinco metros está la acequia, los dos laterales y dos zonas de servidumbre de paso del acequiero (históricamente documentadas como 0,836 m). El BIC se dota de un entorno de protección de cinco metros a cada lado.

Hace falta remarcar que los 15 metros que se protegen, constituye una área muy similar a la que consta en el Catálogo de protección de edificios y elementos de interés histórico, artístico, arquitectónico y paisajístico de Palma (1998).

Los elementos urbanos relacionados, y todos aquellos que puedan aparecer en futuras obras y/o excavaciones, serán incorporados a este expediente y por lo tanto, tendrán la misma categoría y protección que el resto de la acequia (Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento).

Criterios de intervención

Con respecto a los criterios de intervención se atenderá a lo que dice el artículo 41 de la Ley 12/1998, de 21 de diciembre, del patrimonio histórico de las Islas Baleares.

Con respecto a los cerramientos, dentro del entorno de protección únicamente se podrán hacer con barras de madera y rejilla metálica, que no impidan la contemplación de Bien. Estos cierres no se podrán colocar nunca dentro los cinco metros de definición del Bien de Interés Cultural.

Las nuevas obras y/o instalaciones que se sitúen dentro del entorno de protección se atenderán especialmente al apartado e) del artículo 41 de la citada ley: Se prohibirá la colocación de elementos e instalaciones que impliquen una ruptura de la estructura o la composición de la fachada, o que impliquen perjuicio para la contemplación y el goce ambiental del entorno.

Informe sobre el estado de conservación del bien

La fuente. La fuente y su entorno han padecido muchas modificaciones (especialmente las obras del Ayuntamiento de Palma de 1935) que han desvirtuado el componente arquitectónico del conjunto.

La acequia. Se puede decir que una buena parte de la acequia se conserva en buen estado entre la fuente y la entrada de Palma, mientras que en el interior de la ciudad sólo quedan algunos vestigios. En los últimos años, la acequia ha sufrido algunas destrucciones parciales que han obstruido su trazado o eliminado algunos metros de la misma (Residencia Son Tugores). Asimismo, el abandono general de la acequia ha hecho que la bóveda con que se cubrió en los años 30 del siglo XX (obras dirigidas por Josep Zafortesa Mussoles) se derrumbara en algunos puntos.

Los molinos. Son los elementos que han estado más modificados. De los molinos de Son Ripoll, de Son Pons de la Terra, del Palmer sólo quedan algunos vestigios, mientras que los molinos de la Alzina, de los Reis y de la Real conservan parte de sus instalaciones. Por otra parte, uno de los molinos de Son Tugores y el molino de Can Carreres son los que se conservan en mejor estado. En el interior de la ciudad no quedan rastros del resto de los molinos.

El túnel: Es la parte más moderna del sistema (finales del XVIII - mediados del XIX) y la que mejor se conserva.

Bibliografía

Bernat Margalida, Serra Jaume. "La Síquia de'n Baster (siglos XIIIXVIII)". Museo de Mallorca. Quaderns de ca la gran cristiana/13/2000 Marratxí.
Ginard Antoni. "Evolució Histórica de l'abastament d'aigua a Palma(1800-1995): Un debat permanent". Colección Gorg Blau. Emaya, 1995 Palma.
Gomila, Luis Ignacio."Derechos sobre el agua de la Fuente de la Villa en la Huerta Palma". Servicios de Archivos y Bibliotecas de Palma, Ayuntamiento de Palma, 2002
Reis Jaumà. "Un plànol de la sèquia de Vila del segle XIV" (Ciutat de Mallorca). Ayuntamiento de Palma, 1994
Simonet Jaume. "La Font de la Vila camí de la vida". Emaya, 2003 Palma.
Tudela Lluis. "El control de l'aigua a la Mallorca medieval". El corte editorial, 1992 Palma.

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