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Modificación del expediente de declaración BIC de Can Olesa. Casas señoriales de Palma

fabian | 17 Juny, 2015 10:53

Can Olesa fue declarada BIC en 1973 cuando las declaraciones aún no exigían unos estudios ni argumentaciones que las sustentaran. En diciembre del 2013 se propuso la modificación de la declaración (ver: Incoación BIC Can Olesa Palma). Desde entonces ha habido una compleja situación con alegaciones e informes sobre este bien y su delimitación. Llega ahora BOIB núm. 087 de 11 de junio de 2015 el Acuerdo del Pleno del Consejo de Mallorca, adoptado en sesión de día 14 de mayo de 2015 de aprobación de la modificación del expediente de declaración como BIC con categoría de monumento, de Ca n’Olesa, calle de Morey, 9, del término municipal de Palma.

Desde esta bitácora, Alta mar, se procura recoger las informaciones de estas declaraciones que proporcionan algún conocimiento sobre el bien, pero no su parte jurídica Esta modificación presenta en su "Memoria histórica y descriptiva" una información, a manera de prólogo, no presente en la Incoación, sobre las casas señoriales de Palma, por lo que recojo estos fragmentos:

Can Olesa

Memoria histórica y descriptiva

3.1 El conjunto histórico de Palma y la situación de Ca n’Olesa dentro del conjunto

Ca n’Olesa se sitúa en el centro de la ciudad, entre el segundo y tercer recinto fortificado y muy próxima a la puerta del Almudaina. Se trata de un inmueble situado en una calle de fuerte huella medieval y con un sustrato arqueológico importante, tanto en su subsuelo como en la propia arquitectura.

El edificio se sitúa en la parte alta de la ciudad antigua, en la parte este de la calle Morei, en la manzana delimitada por las calles Morei, Puresa, Pont y Vich, Call y Can Fortuny. Linda por la cara sur, con Can Fuster de s’Estorell, también llamada posada de s’Estorell, edificación situada en la calle d’en Morei, 11, importante edificación del siglo XVI y protegida en el catálogo municipal con grado de protección B (clave 8/42). Al fondo, con Can Jaume de Can Espanya, casa señorial del siglo XVI o XVII con patio, y protegida en el catálogo municipal con grado de protección B (clave 8/44). Por el lado norte, en la zona del jardín, con Casa Príam de Villalonga, edificio situado en c/ Casa Fortuny, 4, del siglo XVI, con un importante jardín (el que siempre sale representado) y protegida en el catálogo municipal con grado de protección B (clave 8/23).

3.2 Las casas señoriales de Palma

Durante los siglos XVII y XVIII la ciudad gótica de Palma sufre un importante cambio en su estructura parcelaria gracias a la arquitectura civil patrocinada por la nobleza y las clases más acomodadas.

A pesar de que se hacen construcciones de nueva planta, normalmente estas viviendas familiares evolucionan a partir de un núcleo medieval, que es ampliado y decorado con las nuevas tendencias estilísticas. Estas casas señoriales del renacimiento y del barroco son mayoritariamente resultado de adquisición de viviendas medievales colindantes, que son en parte integradas y adaptadas para dar respuesta a las nuevas necesidades sociales. Por eso, es habitual que en ellos aparezcan elementos de clara factura gótica junto a otros renacentistas y barrocos, tanto en superficie como ocultos bajo capas posteriores.

Con respecto a la tipología de casa señorial palmesana, es significativo el texto del arquitecto Guillem Reynés que la describe de la siguiente manera: “Una puerta de medio punto da entrada a un zaguán espacioso con un patio central desde donde arranca la escalera. Con ligeras variantes, las crujías que rodean el patio se hallan sostenidas por arcos; y en la disposición de las escaleras, de una gran variedad dentro de la unidad de criterio, es tema obligado la indispensable galería del rellano que da entrada al piso con una puerta a cada lado. El interior del piso se compone siempre de un gran recibidor y una serie de salones que van aumentando en riqueza hasta terminar en un regio dormitorio...un entresuelo para estudio, y un desván para trastero...”

Como característica general podemos decir que todas estas construcciones presentan tres plantas principales, y uno o dos entresuelos entre éstas. En las casas señoriales suele haber un eje, desde la calle hasta las principales salas de la planta noble, que es donde el linaje patrocinador dedica todos los esfuerzos decorativos, mientras que el resto de espacios suelen ser más sencillos. En planta baja hay un patio abierto al cual se accede a través de un portal de arco de medio punto con grandes dovelas, y desde donde se accede a toda una serie de dependencias secundarias. La escalera principal y la planta noble, normalmente con salas de gran altura, suele acumular los detalles decorativos más relevantes. La planta porche o superior está configurada por una sucesión de espacios abiertos. Como sucede en el caso de Ca n’Olesa, es habitual que haya una o dos plantas intermedias: los estudios, entre la planta baja y la noble; y un entresuelo entre la noble y los porches. Se trata de espacios privados, que por lo tanto habitualmente no cuentan con las características decorativas de la planta noble.

En todas las grandes casas señoriales se accedía a los espacios interiores desde una primera sala o recibidor. Este ámbito era uno de los más destacados por su función de recepción y estaba decorado con parte de los principales muebles como mesas, bufetes, sillas comunes o de reposo, algún reloj de caja siempre adosados a la pared y sobre todo con numerosas pinturas de diferente temática. A partir de aquí, suele haber una sucesión de espacios decorados, de techos altos con vigas de madera roja y entrevigado de color blanco. El techo suele ser de grandes losas de piedra de Santanyí, a veces cubierto por esteras y moquetas, y los muros cubiertos con tapices y decoración damasquinada, además de una gran cantidad de pinturas, esculturas, muebles y elementos decorativos que mostraban la riqueza y la cultura de la familia. Estas salas dispuestas de manera sucesiva eran decoradas con bufetes, arquillas, bancos, banquillos, espejos, cortinas de seda o terciopelo, damascos (de colores rojos y amarillos), tapices o catalufes en las paredes, frisos pintados en la parte superior, lámparas, alfombras o esteras en verano, así como muebles bajos de estrado, aunque éstos iban desapareciendo.

Entre los espacios siempre presentes se suele encontrar una capilla, que se va introduciendo desde el siglo XVI, siempre ricamente decorada y donde se conservan tejidos litúrgicos, relicarios, etc. El comedor también está normalmente presente, sobre todo a partir del siglo XVII, cuando pasa a ser considerado una de las salas más importantes, aunque es a partir del siglo XIX que su disposición y atavío se van definiendo, presentando casi todos un gran zócalo de madera y decoración de catalufes y platos decorados en las paredes. Otro espacio que siempre se encuentra en estas casas señoriales es la cámara o habitación dormitorio destinada al señor de la casa. Estos dormitorios solían contar con camas torneadas, con dosel y cortinajes, que se completaban con espejos, taburetes, sillas o banquillos, imágenes de temática religiosa, paredes con damascos o catalufes, cortinas, etc. Normalmente se presenta la cama en un espacio diferenciado del resto de la cámara y al lado de un tocador, una cámara pequeña con elementos de limpieza personal y un mueble tocador.

3.3 Ca n’Olesa. Memoria descriptiva

[Ver: Incoación BIC Can Olesa Palma]

BOIB: Modificación expediente BIC Can Olesa

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