fabian | 05 Novembre, 2009 19:08
Acudí a la presentación del libro "La Cultura de la Il.lustració a Mallorca" escrito por Jesús García Marín y Antoni Picazo Muntaner, editado por El Tall. No es un libro grueso, algo más de un centenar de páginas que, amparándose en la figura del "ilustrado" Buenaventura Serra Ferragut (1728 - 1784), planean sobre la situación cultural de la isla en el complejo siglo XVIII. La Ilustración en España tuvo unas características diferentes a las que los tratados señalan como sustanciales de ese período. No fue en absoluto "revolucionaria" pue los llamados ilustrados, en su mayoría, dentro de la sociedad estamental, eran gente de dineros y poder que no se encontraban mal situados. No fue de su interés derribar el régimen aristocrático como vivió la Ilustración de los países centrales de Europa, tanto Francia como Inglaterra; pero si fueron personas que, gracias a su poder económico, no sólo estaban en contacto con las ideas y movimientos que en ese tiempo iban tomando cuerpo entre los intelectuales de Europa y América y que dieron paso a la Revolución Francesa (1789), a poner fin al despotismo, a la búsqueda de la independencia de los EEUU de América (1775 - 1783) y, también, a nuevas formas de cultura, educación y de economía, que dieron lugar a la Enciclopedia (1751 - 1765) o la Revolución Industrial.
Pero el libro no trata de la Ilustración en la isla, sino de una figura. El subtítulo del libro creo que aclara más su contenido: "Llums i ombres de Bonaventura Serra" (Luces y sombras de Buenaventura Serra). Era jurista y, en 1759 fue elegido para el cargo de Cronista del Reino, cargo codiciado por muchos. No bastaba ser de la aristocracia, España había pasado una Guerra de Sucesión que llevó a un cambio de dinastía. La llamada "lealtad" tenía que ser clara, tanto lealtad al Reino como al Rey. Pero también entre los requisitos estaba el conocimiento y erudición; conocer la obra de los anteriores cronistas y, también importante, no haber tenido "malquerencias" o encontronazos con las fuerzas vivas de Mallorca. Y aquí, Mallorca tenía un rasgo distintivo, inexistente en el resto del mundo: el lulismo y cuanto lo rodeaba. Pues Serra cumplía todos los requisitos "Serra no fou cronista per atzar o perquè disposava d'una saviesa més enllà del comú. Va tenir una educació austera i disposà de material suficient per poder cultivar-se. Ser cronista - un dels càrrecs més desitjats per la 'intel·ligència' local exigia un durs requisits familiars, institucionals, morals i culturals. Serra els complia tots, i per això fou designat" (pàg. 66).

Esta elección, aunque en el libro se centra en el capítulo titulado "Serra Cronista", lo anteceden capítulos titulados "L'elogi com a instrument", "L'ús polític del llenguatge", "Serra i la seva biblioteca: fonts materials de treball", "Fisiocràcia i contradicció a Bonaventura Serra" y "Bonaventura Serra: l'Arbre de la Ciència en la Il·lustració mallorquina". Y algunos de estos títulos ya nos dan por ellos mismos algunas características de este personaje "El elogio como instrumento" o "El uso político del lenguaje" son muy explícitos. Así, Serra era un terrateniente, quizás no de los mayores, pero tenía varias posesiones. Participó en la creación de la Sociedad de Amigos del País, que intentaba cambios en la agricultura. Serra podía aconsejar los cambios en la producción agrícola, pero no en sus tierras.
Bueno, el libro es muy interesante y, para mí, que pocos conocimientos tengo de la historia en general y de la historia de Mallorca, me da la sensación que, no explícitamente, sino entre líneas nos presenta una sociedad de "poderosos" muy compleja, con antagonismos difíciles de entender hoy día. Así, las discusiones entre lulistas y no lulistas son furiosas y "sin perdón". Si un personaje en una conversación se declara no lulista, esa frase se le puede recordar muchos años después como una afrenta. No sólo se produce la expulsión de los jesuítas, sino que las luchas entre dominicos y franciscanos son mucho más que unas posturas entre religiosos, sino que llegan a ser levantamientos populares. Este factor, el del lulismo, creo que es exclusivo en Mallorca. Me ha parecido en la lectura del libro, que Serra sabe abstenerse de todas estas confrontaciones sin quedar mal con ninguno.
El libro, en pocas páginas, muy denso pues ya digo que no sólo se leen las líneas escritas pues éstas dejan unas entrelíneas complejas, nos ofrece un retrato de una parte de la sociedad de Mallorca que, más de manera oblicua que directa, muestra sus enfrentamientos y sus radicalidades, siendo la temática de la Ilustración europea más un fondo inactuante del que, simplemente, se tienen noticias que no llegan apenas a afectar a la sociedad isleña.

Los doctores Antoni Picazo, Josep Juan Vidal y Jesús García Marín en la presentación del libro
Claro que el mundo que rodea a Buenaventura Serra sólo es una parte de la Ilustración en Mallorca. Otro mundo, muy opuesto, sería el de Joan Baptista Marià Picornell Gomila que nos cuenta López Crespí en La Conspiració o las de otros ilustrados. Pese a ello, la de Buenaventura Serra, creo, es muy característica y propia de lo que fue esta isla en esos tiempos.
Enhorabuena a los autores por este interesante libro.
Otras páginas
Jesús García Marín: Buenaventura Serra (1728 - 1784) y la tradición científica en el XVIII mallorquín
(La Biblioteca Digital Científica de les Illes Balears ha cambiado sus URL's sin redireccionar los anteriores, en fin, UIB.
CAPITULO II. Relación histórica de Don Buenaventura Serra (libro digitalizado)
Obras digitalizadas
[Repertorios alfabéticos sobre Medicina, Cirugía, etc.] (manuscrito)
De bibliothecis, sive de earum praestantia et usu, institutione, collectione ... deque librorum copia, praetiositate, dignitate, custodia ... (manuscrito)
Mirar en Serra Ferragut, Buenaventura (en la Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico)
Jesús GM | 18/11/2009, 23:30
Mi querido Fabián:
Ahora te escribo desde Santiago del Estero, en Argentina, camino de Salta, etc. Como ves siempre tengo un ratito para tu blog, una maravilla, y no lo digo yo, me lo han dicho ya varios colegas.
Precisarte que Picornell, a quien también estudiñe, no funcionó en Mallorca, viene a se como la etapa siguiente a Serra (o dos etapas más), lo mismo que Cladera... son gente que engarzan más bien con casi el liberalismo.
Serra está más en la línea de los grandes ilustrados nuestos de la primera época: Feijoo, Sarmiento, Florez.... toda esa peña. Por eso toda la cultura de la Ilustración, la clásica, esta en los sesos de Serra. Ya Jovellanos, un paso atrás otro delante, Picornell, y ya no digamos, dado que te escribo desde La Argentina, San Martín, Bolívar (un tipo de cuidado)... todos estos son otra cosa. Un abrazo. Tengo un par de libros que darte, en Navidad podríamos quedar un momento en el Bar Bosch, o aledaños. Jesús
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Alta Mar
Jesús García Marín | 06/11/2009, 08:11
Estimado Fabián:
Muchas gracias por el artículo y por acudir al acto. Fue un placer estrecharte la mano y conocerte.
Escríbeme al correo mío, al que te di, así ya te pongo en la lista de cíberamigos. Además quiero mandarte cosas.