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Solaris de Stanislav Lem

fabian | 12 Agost, 2009 16:15

  • Autor: Stanislav Lem (1921 - 2006)
  • Título: Solaris (1961)
  • Traducción: Matilde Horne y Francisco Abelenda
  • Círculo de Lectores (licencia de Ediciones Minotauro)
  • Año edición: 2003
  • 280 págs.
  • Biblioteca Pública de Palma, Can Sales (web; Novedades; Catálogo)

Novela inquietante y poderosa que, posiblemente, pueda dar lugar a varias lecturas e interpretaciones.

Creo que es una novela "de tesis" en la que a través de la peripecia del cosmonauta Kelvin en la estación del planeta Solaris, el autor, Stanislav Lem, nos plantea algunas cuestiones del conocimiento humano y de su aprendizaje.

- [...] Nos internamos en el cosmos preparados para todo, es decir, para la soledad, la lucha, la fatiga y la muerte. Evitamos decirlo, por pudor, pero en algunos momentos pensamos muy bien de nosotros mismos. Y sin embargo, bien mirado, nuestro fervor es puro camelo. No queremos conquistar el cosmos, sólo queremos extender la Tierra hasta las lindes del cosmos. Para nosotros, tal planeta es árido como el Sahara, tal otro glacial como el Polo Norte, un tercero lujurioso como la Amazonia. Somos humanos y caballerescos, no queremos someter otras razas, queremos simplemente transmitirles nuestros valores y apoderarnos en cambio de un patrimonio ajeno. Nos consideramos los caballeros del Santo Contacto. Es otra mentira. No tenemos necesidad de otros mundos. Lo que necesitamos son espejos. No sabemos qué hacer con otros mundos. Un solo mundo, nuestro mundo, nos basta, pero no nos gusta cómo es. Buscamos una imagen ideal de nuestro propio mundo; partimos en busca de un planeta, de una civilización superior a la nuestra, pero desarrollada de acuerdo con un prototipo: nuestro pasado primitivo. Por otra parte, hay en nosotros algo que rechazamos; nos defendemos contra eso, y sin embargo subsiste, pues no dejamos la Tierra en un estado de prístina inocencia, no es sólo una estatua del Hombre - Héroe la que parte en vuelo.[...]

Stanislav Lem: "Solaris" (cap. "El pequeño apócrifo", págs. 102 - 103)

Solaris

No queremos conquistar el cosmos, sólo queremos extender la Tierra hasta las lindes del cosmos. Al leer esta frase, uno se inquieta pues no sólo atañe a la posible conquista del cosmos, sino también, a cómo han sido los descubrimientos geográficos en el propio planeta Tierra, o en la propia vida singular de cada uno de sus habitantes.

El planeta "Solaris" es singular; tiene dos soles, uno de luz roja y otro de luz azul y está cubierto por un océano. La estación humana es una plataforma que sobrevuela a una altura de unos 400 metros por sobre ese océano. Uno de los departamentos de esa estación es la biblioteca, ricamente surtida en especial en los estudios realizados sobre el propio planeta: la amplia "biblioteca Solaris". El protagonista, Kelvin, narrador también en la novela, nos cuenta el largo descubrimiento de este planeta y, en especial, su extraño "océano", el cual se convirtió durante muchos años en el centro de atención científica:

De acuerdo con los análisis, se había admitido que el océano era una formación orgánica (nadie, en aquellos tiempos, se había atrevido aún a llamarla viviente). Pero en tanto los biólogos lo consideraban como una formación primitiva (una especie de entidad gigantesca, una célula fluída, única y monstruosa que llamaban «formación prebiológica» y que rodeaba el globo como una envoltura colodial, en algunos lugares de un espesor de varios kilómetros), los astrónomos y los físicos afirmaban en cambio que aquélla era una estructura organizada, que había evolucionado de modo extraordinario; según ellos, el océano era una entidad mucho más compleja que las estructuras orgánicas terrestres, puesto que era capaz de influir eficazmente en el trazado de la órbita. [...]

Stanislav Lem: "Solaris" (cap. "Los Solaristas", pág. 30)

Tenemos ya varias claves: un planeta totalmente diferente a la Tierra, en el que ninguna ley terrestre es válida. Unos astronautas procedentes de la Tierra, con la "mirada humana" ("Creó Dios al hombre a su imagen y semejanza") que antropomizan cuanto les rodea y con "backage" (historial - de individuo y de especie - a sus espaldas, que no sólo les es deconocido, sino que prefieren no conocerlo). "Hay en nosotros algo que rechazamos, nos defendemos contra eso, y sin embargo subsiste, pues no dejamos la Tierra en un estado de prístina inocencia", decía la cita inicial.

Los tres astronautas de la Estación Solaris reciben unas extrañas "materializaciones". Kelvin se reencuentra con Harey, su esposa que se suicidó al separarse. ¿Es ese ser realmente Harey? La apariencia es total, sólo que ... pequeños detalles. Este ser sabe cosas que sucedieron después de su muerte; pero si no fuera por esos pequeños detalles. ¿Son alucinaciones? Los astronautas saben que si se difundiese la noticia de la existencia de esos seres, que son reales y no alucinaciones, se pondría en duda sus estados mentales; así que los tres austranautas de la estación ocultan las "materializaciones" que se les presentan. Kelvin envía al espacio la primera Harey, pero no resiste la presencia de la segunda. Además, estas materializaciones, según se desprende de las conversaciones, son las más positivamente emocionales para cada astronauta, vigilantes continuos, captadores de su pensamiento consciente e inconsciente. Tienen, a medida de que profundizan en el pensamiento y emociones de los astronautas, comportamientos más sabios, más adaptados.

La operación de los astronautas, Kelvin, el último llegado a la estación y narrador de la historia, Snaut y Sartorius, lleva el nombre de "Contacto", puesto que ése es el objetivo de la misión. Bombardearon el océano con una fuerte carga de rayos y, tras ello, comenzaron a aparecer las materializaciones. La comprensión de los problemas va apareciendo en la novela en una alternancia de información proporcionada a través de la biblioteca, lugar al que Kelvin acude con frecuencia, y de los diálogos con Snaut.

Toda la narración tiene rasgos poéticos y es en sí oscura, poco clarificadora, muy esquiva, más sugerente que explicativa, por lo que puede dar lugar a lecturas diferentes. Pero va mucho más allá de la peripecia del momento e indaga en la posibilidad de conocimiento cuando no se puede establecer ninguna relación de parecido con lo ya conocido, sin poder establecer ninguna relación de paralelismo ni de semejanza. Cómo, también, tendemos a la antropomorfización del objeto, atribuyéndole acciones y valoraciones humanas. Y, también, proyectando finalidades a seres vivos desconocidos, cuando quizá sólo pueda constatarse su mera existencia, cual materia inerte.

Novela difícil, pero inquietante que nos hace reflexionar sobre nosotros mismos: novela espejo.

Enlaces

Wikipedia: Stanislav Lem
Wikipedia: Solaris

Sitio de Ciencia Ficción Opinión: Solaris (27/12/1999)
Luisfer Romero Calero en "Leer Gratis": Solaris, Stanislaw Lem (16/06/2007)
Críticas Literarias Regina Irae: Solaris de Stanislav Lem (10/10/2005)
Las vacaciones de Holde: Solaris (stanislav Lem) (02/05/2009)

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