fabian | 10 Març, 2009 17:53
100 anys navegant per la Costa Brava
Entre aquestes embarcacions hi haurà els bastiments més grans de la flota tradicional catalana: el pailebot Santa Eulàlia, el jackt Far Barcelona, el bergantí goleta Sea-Star, la goleta Pepa Bandera i les barques de mitjana Sant Ramon, Sant Isidre i Rafael. (El mar és el camí)
Los últimos artículos que Manolo Rives publicó en el suplemento de "Motor y Náutica" del Diario de Mallorca están afortunadamente on line. Son los publicados entre febrero y agosto del año 2007, unos 25 artículos del centenar que publicó. En algunos de ellos trata las grandes compañías navieras españolas y dedica otros a algunos barcos en particular, preferentemente a algunos relacionados con Mallorca tales como el Bellver, el Miramar, los Reyes Jaime, el Lulio, el Isleño. Lástima que, por ser publicados anteriormente, no estén on line los artículos dedicados al Rafael Verdera, al Cabrera, a los vapores menorquines y otros que forman parte de la historia naval de las Baleares y que convendría ir recuperando para que estén al alcance de todos.
Hoy quisiera enlazar con dos artículos dedicados a la Compañía Trasatlántica, publicados en el suplemento Motor del domingo 04 de febrero de 2007 y de 11 de febrero de 2007. Utilizo las imágenes de los artículos que son fotografías de la Escuela Náutica Palma dirigida por el autor.

Las grandes compañías de transporte marítimo, en el sentido que hoy las entendemos, surgieron en España a mediados del siglo XIX. La primera aparece en 1.850 con el nombre de Martínez de Pinillos. En 1.854 inicia sus actividades la compañía Vapores de Antonio López y Cía., con la finalidad de cubrir línea entre Alicante, Valencia, Barcelona y Marsella. En 1.854 los astilleros Denny & Bros de Dumbarton le hacían entrega de los vapores Alicante, Madrid y Marsella. Tan solo unos años más tarde el Estado le adjudicaba a esta emprendedora empresa, - que siempre suplió la carencia de transportes de guerra en nuestra Armada, - la comunicación postal, así como el transporte marítimo hasta 1.866 entre la metrópoli y Cuba, Puerto Rico y Santo Domingo. En 1.862 comenzó el servicio pasando a denominarse Vapores Correos de A. López y Cía., contando para dicho servicio con los buques: Isla de Cuba, Santo Domingo, Canarias, Cantabria y España.
En dos ocasiones más le fue renovado el contrato estatal, en 1.868 y en 1.877 adquiriendo otros cuatro vapores hasta contar con una flota de doce. A mediados de 1.881, como consecuencia de la progresiva expansión de la compañía, pasó a denominarse Compañía Trasatlántica, con sede en Barcelona empresa emblemática que pasearía el pabellón por todo el mundo, ofreciendo nuevos servicios, con viajes regulares a Estados Unidos, Venezuela, Colombia, Argentina, Marruecos y Fernando Poo. En 1.884 inició una nueva línea a Filipinas, por lo que se compraron nuevos barcos, que ya incorporaban luz eléctrica, lo que constituía una novedad en la marina mercante española. Poco a poco, la citada Compañía Trasatlántica irá monopolizando las comunicaciones postales del Estado español y desplazará a la Compañía General de Tabaco de los servicios públicos que mantenía con el archipiélago filipino. En febrero de 1.884 la mencionada Compañía General de Tabaco se vendió a la Trasatlántica incrementando ésta su flota con los buques: San Ignacio, Baldomero Iglesias, Reina Mercedes, San Agustín y San Francisco.
Manolo Rives: La Compañía Trasatlántica (I) en el suplemento "Motor" del Diario de Mallorca
Así que muchos isleños que habían decidido emigrar a América, tomaban el vapor que unía Palma o Mahón o Ibiza con Barcelona o Valencia y allá, en uno de estos buques de la Compañía Trasatlántica, se desplazaban a América.
Fue una compañía muy poderosa, con muchos buques en su haber, tanto de las últimas décadas del siglo XIX como en las primeras del XX, pues el contrato que tenía la Compañía Transoceánica con el Estado acabó en 1932 y el gobierno de la República no se avino a prorrogarlo. Con todo, la compañía sobrevivió, en su mayoría, a lo largo del siglo XX, con buques de construcción española, hasta inicios de los años 70.
Algunos de los barcos de esta compañía, pese a ser de rutas trasatlánticas, alejadas de estas islas, tuvieron relación con ellas debido, en el caso del Marqués de Comillas a la Guerra Española (1936 - 1939) y, en caso del Isla de Formentera, posterior a la Guerra, a transacciones comerciales.

El "Marqués de Comillas"
El Marqués de Comillas (1.927). Construido en Ferrol, tenía un desplazamiento de 13.200 toneladas. Sus dimensiones eran 145 metros de eslora, 17 metros de manga y 9,8 de puntal, con un arqueo de 9.900 TRB. Propulsado por turbinas Parsons sobrepasaba los 15 nudos de velocidad. Junto con sus gemelos el Magallanes, construido en Cádiz y el Juan Sebastián Elcano, construido en Sestao por la Sociedad Española de Construcción Naval, entraron en servicio en 1.928 realizando rutas trasatlánticas con destino Venezuela y Colombia, así como Habana y Nueva York.
El Marques de Comillas, al comienzo de la guerra, estaba en Barcelona y fue utilizado como buque hospital evacuando a los heridos en las operaciones de desembarco en Mallorca. A principios de 1.937, en viaje de vuelta de Odesa a España, fue interceptado por el crucero Almirante Cervera de los nacionales y conducido a Palma. Prestó diversos servicios como transporte de guerra. El Magallanes y el Comillas se repararon y modernizaron en 1.940, a ambos se les suprimió una de sus originales dos chimeneas. El Marqués de Comillas sufrió un incendio, siendo desguazado en 1.962.
El "Isla de Formentera" y el "Isla de Cabrera"
El Satrústegui (ex "Explorador Iradier"), construido en los astilleros de la Unión Naval de Levante, junto con su gemelo, también rebautizado como Virginia de Churruca (ex "Conde de Argelejo"), fueron adquiridos por la Trasatlántica en 1.952; sus dimensiones eran: 118 metros de eslora, 16,8 de manga y 8,8 metros de puntal, con un registro bruto de 6.500 toneladas. Ambos cubrieron servicios con el continente americano. En 1.973 pasaron a ser propiedad de la Compañía Trasmediterránea al cesar el contrato de servicios de líneas marítimas entre el Estado y la Compañía Trasatlántica. El Virginia de Churruca tomó el nombre de "Isla de Formentera" estrenándose, después de las oportunas reformas en la línea de Barcelona a Mahón. También realizó servicios entre la península y las Canarias.
[...] El Isla de Formentera, fue vendido para su desguace en 1.978.
El Satrústegui, con el nombre de "Isla de Cabrera", no pudo entrar en servicio para esta nueva compañía al ser destruido por un incendio cuando se hallaba en dique en los Talleres Nuevo Vulcano de Barcelona.
Manolo Rives: La Compañía Trasatlántica (y II) en el suplemento "Motor" del Diario de Mallorca
Bien, pues esta página es otra de las historias de los barcos que, de un modo u otro, han estado relacionados con estas islas, para las que la navegación naval ha sido base de su subsistencia y relación.
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Anotación añadida el día 24 de marzo de 2009: En la web Vida marítima hay un amplio artículo titulado Explorador Iradier y Conde de Argelejo, nombres de los barcos que en las islas conoceremos con los nombres de "Isla de Cabrera" e "Isla de Formentera".
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informació
maciá | 17/11/2011, 21:37
Benvolguts Senyors:Voldria dades de la FRAGATA RICART DE SOLER, propietari el armador SEBASTIAN SOLER, espagnol, pero que vivia a Valparaiso-Chile.
Gracias