fabian | 22 Febrer, 2008 21:01
Se ha celebrado esta semana el Día de la lengua materna. En Mallorca ha pasado inadvertido probablemente porque a las autoridades no elegidas por los votos de los ciudadanos no les interesaba. El tema de la educación y de la lengua materna esta comunidad no lo tiene bien planteado y, creo, es una gran pérdida para toda la comunidad que tiene un alto grado de fracaso escolar. Oí en tiempos del Informe de Pisa algunos comentarios en varias emisoras de radio locales: la sospecha de la relación educación - lengua materna estaba en mente y boca de muchos comentaristas; solamente algunos nacionalistas lo negaban. Y, pese a todo, ahí está el fracaso de las comunidades que no respetan la lengua materna de los alumnos. El pensamiento y la educación de cada persona se realiza en su lengua materna que es la que conoce y usa y cuyo mayor conocimiento debiera continuar a lo largo de toda la escolaridad.
Ya desde los años 50, la UNESCO se declaró en este sentido, indicando que la mejor educación es la que se da en la lengua materna de los alumnos. El sistema educativo en Mallorca, con el cuento de "la lengua de relación" (no recuerdo ahora cuál es el nombre que usan), margina una de las dos lenguas oficiales. No sería muy difícil abandonar la imposición de una sola lengua de relación y utilizar y educar en las dos lenguas oficiales, que son las de la mayoría de los ciudadanos, y, también intentar en caso de ser otra la lengua materna del alumno, que pueda incrementar el conocimiento sobre ella y que pueda utilizarla en algunas relaciones.

En S'Hort del Rei. ¿Es una "senecio mikanioides"?
A mí no me extraña que, imponiendo el sistema educativo una de las dos lenguas oficiales, los alumnos hablen en el recreo y en su tiempo libre, la otra lengua; porque se está creando una lengua de imposición y, por complementariedad, la otra es la de la libertad.
Si el tema es importante en la educación, también es social. Los dineros públicos van sólo a revistas, libros o publicaciones que estén en sólo una de las lenguas oficiales. Aquí no se ayuda a la creación literaria, sino que se impone que sea en sólo una lengua. En vez de ayudar o apoyar a los ciudadanos que investigan o escriben, sólo se hace si lo hacen en una de las lenguas. Lo vemos en esos premios que dan las autoridades del Ayuntamiento: antes, en las dos lenguas oficiales, eran los Premios Literarios de la Ciudad de Palma; ahora no, no son de la ciudad.
En lugar de ayudar al escritor o al investigador, cualquiera que fuese la lengua que utiliza - sería mi idea de la ciudad y de la sociedad actual: las instituciones en apoyo del ciudadano -, sólo se le ayuda bajo una condición: ¿la de ser negro, la de ser blanco? Es igual, todo son racismos: sólo se le ayuda si utiliza la lengua que se quiere imponer.
Ayer fue el Día de la lengua materna. En Mallorca, concepciones nacionalistas decimonónicas, no se celebró adecuadamente. No interesaba.
Nota: Sobre el cambio climático hay un artículo interesante: Los pronósticos del IPCC sobre el cambio climático no son válidos en un 80 por ciento. Tampoco hay que creérselo mucho. Seguro que hay muchos datos que desconocemos y todas las predicciones, tanto por un lado como por otro, no son muy fiables, pero conviene ser precavido y dudar mucho de lo que se dice.
Sobre el Día de la lengua materna y el problema que hay en Cataluña, está el artículo de Antonio Robles: Día internacional de la lengua materna.
Manel | 23/02/2008, 03:07
Me pregunto qué pensarán muchos descendientes de mallorquines de generaciones, que no fueron criados en su lengua materna, porque a lo largo de este siglo sus propios padres cambiaron de idioma para castellanizarlos y así enseñarles la "lengua de cultura" en detrimento de la lengua más vulgar.
Se habla mucho de la enseñanza, pero muy poco de la familia, en donde esta insensatez se ha dado con mucha frecuencia; y los propios protagonistas, en lugar de afrontarla y aceptarla, lo que hacen es defenderse numantinamente y arremeter contra los que intentar normalizar la situación.
Eso tiene que haber causado un conflicto interior brutal (ver a los padres hablar en catalán pero dirigirse al niño/a en castellano), odio a la cultura autóctona, y de rebote autoodio al propio origen. Unos han tenido la suerte de ser bilingües, pero otros han renunciado al catalán y se han negado a aprenderlo he conocido casos, y es tristísimo que renuncien a un patrimonio cultural de siglos. Como si les avergonzase no haber nacido en Castilla.
España sigue siendo un país profundamente ignorante y primitivo, por la sencilla razón de que no consigue entenderse como una nación plurilingüe en perfecta normalidad. Esta actitud obsesiva de defensa de una lengua que no sufre ningún acoso y que es mayoritaria en el 90% de los ámbitos es un síndrome de Estocolmo enraizado con el antiguo nacionalismo español (un pais, una lengua) que no acaba de desaparecer.
Soy castellanohablante, pero lo que ha pasado en Mallorca me da auténtica vergüenza. No la escuela, sino los propios padres renunciando a su propia lengua y practicando una inmersión lingüística monolingë en castellano con sus propios hijos. Y aún los hay así. Es muy triste.
En los comics, películas, videos, videojuegos, televisiones, series, emisoras, revistas, etiquetaje, administraciones y trámites estatales, o música la lengua dominante no es el catalán sino el castellano. Pero de eso nadie se queja, aunque también forme parte del entorno educativo en la vida cotidiana. Incluída la telebasura, la pornografía, los videojuegos violentos... pero de eso no se habla.
Me sorprende encontrar gente tan culta, amena e instruida que, al entrar en terreno político, cambie totalmente y dé opiniones tan rígidas y mediatizadas por los mismos temas polémicos de siempre sin una profundidad añadida o medianamente audaz. El problema no es la lengua, hay muchos mas y más graves. Y sobre pisa todavía no he leído dos interpretaciones iguales. Va por colores.
Fabián | 23/02/2008, 09:38
En Palma, dejando aparte los turistas, se oyen muchas lenguas. Me refiero a la sociedad en general, pues hay islotes que parecen ajenos a esa multiplicidad lingüiística, como las escuelas (y no por parte de los alumnos, sino de los profesores) o la administración (y no por parte de los administrados sino de los administradores).
Hay una parte de la lengua que se aprende en la calle, pero otra no. La ampliación del vocabulario, su distinción en el uso, tipos de discursos elaborados, etc. no se aprenden en la calle sino en la escuela.
Que una persona no pueda aprender o desarrollar en la escuela su lengua materna le impone unas limitaciones importantes pues la lengua materna es la del desarrollo personal.
Pero no sólo impone unas limitaciones a la persona en concreto, sino que, a la larga, las limitaciones o el poco desarrollo personal recae en la propia sociedad.
Ante la pluralidad lingüística de la sociedad actual, ¿qué puede hacer la administración?
Sintetizando mucho, hay dos líneas generales:
Una es considerar una lengua como nacional o propia y sólo educar en una sola lengua. Aquí tiene importancia la lengua y no el ciudadano. Margina a los ciudadanos cuya lengua materna no sea la propia o nacional.
Otra es intentar que cada ciudadano pueda desarrollarse en su lengua materna y aprender, para el contacto básico, la lengua mayoritaria.
Una versión de esta última línea es considerar no sólo una lengua como nacional sino varias. Considerar varias lenguas como oficiales, lenguas que serán utilizadas por la administración en su relación con los ciudadanos. El ciudadano tiene que utilizar al menos una de esas lenguas oficiales en su relación con la administración.
Pero las lenguas oficiales, aunque abren las relaciones a un abanico de lenguas - se supone que son las más habladas por los ciudadanos del lugar - no deben eliminar las posibilidades de que cada ciudadano pueda educarse en lo posible también en su lengua materna. Es un reto difícil, pero posible.
En Palma, los escolares árabes aprenden a escribir su lengua en las mezquitas. Si uno de estos escolares se convierte en un gran literato, nunca recibirá apoyo de las instituciones (o sea del dinero que damos todos, incluídos ellos) porque sólo se dan a quienes lo hacen en la lengua nacional - propia.
Tampoco recibirá ayuda escolar en su lengua materna.
Y así, igual que los árabes, están todos los ciudadanos cuya lengua materna sea distinta a la "propia (nacional)" salvo los de habla inglesa que harán tres horas semanales en inglés con un profesor que hable inglés y los de habla castellana que harán tres horas semanales en castellano con un profesor que les hablará probablemente en lengua catalana.
La sociedad de Palma se desenvuelve en muchas lenguas. La UNESCO pide que se tengan en cuenta las lenguas maternas de los ciudadanos y que se haga lo posible para que cada ciudadano pueda conocer y desarrollarse en su lengua.
Manel | 23/02/2008, 18:29
La multiplicidad lingüística también está vedada en gran parte del Estado, donde los profesores y los administradores sólo se expresan en castellano.
No desarrollar la lengua materna en la escuela es algo que atañe a colectivos más allá de los castellanoparlantes: chinos, árabes, indios, rumanos, rusos, turcos...
La familia es básica para aprender la lengua materna, no podemos delegarlo todo en la escuela. La educación, formación, valores y actitudes tienen su base en el entorno familiar. El fracaso escolar tiene sus raíces en la delegación de toda la educación en la escuela por muchos padres. Y si encima cambian de lengua para que aprendan mejor el castellano... ¿la culpa la tiene el mundo educativo?
Analizar los pros y contras que tiene el catalán tratada como lengua "nacional" también debería extenderse al castellano. Muchos países no tiene una lengua obligatoria estipulada en su carta magna, y no pasa nada (Reino Unido, para empezar).
Una misma lengua no siempre es mayoritaria en todas partes. En casi todas las Baleares lo es el catalán; pero todos saben hablar el castellano ¿cuál es el problema entonces?
La enseñanza en diversas lenguas empieza por recibir más recursos, más que cambiar de modelo enseñante. Hay muchos derechos que nos están vedados, aparte de escoger lengua de enseñanza. Y otros que son la envidia de muchos paises, como la enseñanza gratuita.
Cualquier literato en lengua árabe (o cualquier otra) se encontrará con la misma falta de apoyo en las autonomías monolingües en castellano. Allí también cotizan y pagan.
Si en Palma de hablan muchas lenguas y es fundamental desarrollar el multiculturalismo, empecemos por reivindicar unos Premios Ciutat de Palma multilingües y no sólo el castellano.
O todos galgos, o todos podencos. Hágase con el catalán lo mismo que con el castellano, y viceversa. Solo es eso.
Ignacio | 06/03/2008, 10:39
Es curioso como solo los defensores del catalan han escrito sus comentarios aqui. Yo soy castellano de ascendencia vasca y navarra y mis primeros quince veranos los he pasado entre Gerona y Barcelona, donde tengo familia. Mi vida la he pasado defendiendo dicha familia en las conversaciones fuera de Catalunya. Hace cinco anios vivi tres en Barcelona y a raiz de esa vivencia ya no defiendo mas a los catalanes; el nacionalismo que vivi en mis carnes me dejo una profunda impronta de abuso y marginacion, que mi mujer (que no sabe catalan) sufrio mas profundamente todavia. La mitad de mi vida la he vivido en diferentes paises y continentes (ahora mismo escribo desde Gales y por eso no acentuo ni tengo la N con rabito) y para mi es muy triste constatar que la peor marginacion que yo haya sufrido en mi vida, el mayor abuso de prepotencia, de raza, de casta lo he sufrido en una parte de mi propio pais que se llama Barcelona.
Fabian, estoy contigo en todo lo que planteas. Es absolutamente razonable, justo y equilibrado. Lo demas es totalitarismo disfrazado de tradicion (en una tradicion basada en una Historia distorsionada cuando menos, normalmente inventada al puro estilo del nacionalsocialismo o del fascismo italiano)
Sebastià | 31/03/2010, 07:49
Ignacio, m'imagín que a Gal·les no deus parlar ni gal·lès ni anglès, sinó que deus desenvolupar la teva vida quotidiana en espanyol o basc, oi que sí?
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La llengua
Marina Caubet | 22/02/2008, 22:43
Està clar que en un Estat que reconegués -per a tot l'Estat- les dues llengües, seria correcte educar els alumnes en castellà i català.
Però resulta que no. Que la TV i la ràdio pública del nostre Estat és en castellà, que ens hem de dirigir a Europa en castellà, que hem d'anar a veure la majoria de pel·lícules en castellà, que a la nostra pròpia terra, tot sovint, hem de traduir al castellà quan anem a una tenda a comprar, etc.
A més, caldria recordar que la "llengua imposada", utilitzant les seves paraules no és el català, precisament. La llengua imposada als mallorquins ha estat la castellana. I què curiós! Quan el castellà era imposat a les escoles, a diferència del que vostè diu, moltes famílies s'esforçaven per parlar-lo també en les seves relacions socials. I no ens enganyem, les llengües maternes no es conservaran si no respectam la pròpia de cada territori. Els ciutadans del món que voldrien que tothom parlès l'anglès, atempten contra la identitat dels pobles.
El que cal a Mallorca és una bona política lingüística que integri els immigrants perquè sinó d'aquí poc hi haurà barricades "a la francesa" per mor de que no haurem aconseguit fer mallorquins als que vénen de fora.