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Retablo de Sant Jordi de Pere Niçard

fabian | 14 Agost, 2006 10:29

Pere Niçard aparece documentado en Mallorca como perteneciente a la colonia de franceses que estuvieron en la isla en la segunda mitad del siglo XV. Posiblemente proveniera de Niza y trabajó entre los años 1468 y 1470 en el taller de Rafel Mòger. En el Museo Diocesano de Palma se conserva la única obra que en las islas se conserva. Se trata de la parte central de un retablo en el que aparece un caballero sobre un hermoso corcel blanco lanceando un dragón. Se le conoce como el Retablo de Sant Jordi de Pere Niçard.

Retablo de Sant Jordi
Retablo de Sant Jordi, obra de Pere Niçard 1468 - 1470

La obra mantiene tres planos. En el primero se encuentran el caballero o el santo y el dragón. La lanza le entra por las fauces y le sale por un costado. En segundo plano, arrodillada sobre unas rocas, se encuentra una dama o princesa desconocida. Será el fondo el que nos llame la atención pues en él se encuentra una ciudad y un paisaje. Es este último el que, a quienes vivimos en Mallorca, no nos resulta desconocido.

Portopí
Portopí, puerto cercano a Palma, con su faro y la capilla de San Nicolás

La obra de Pere Niçard constituye para todos los estudiosos una de las obras fundamentales de la pintura gótica mallorquina y una de las piezas más paradigmáticas de toda la historia del arte mallorquín. Esta pintura, exponente del estilo flamenco en Mallorca, no sólo destaca por su calidad estética, sin duda muy destacable, si no también por ser la introductora de la técnica del óleo en Mallorca, y por su importancia como documento para el conocimiento de aspectos relacionados con la sociedad, la cultura y la economía de la isla durante el siglo XV, como las actividades comerciales, el tipo de embarcaciones, la estructura urbana, la indumentaria y muchos otros aspectos.

En la tabla central se presenta en un primer plano a San Jorge, vestido con la indumentaria propia de un caballero, con la cruz roja sobre el pecho y con rayos en la cabeza, como señal de su santidad. Aparece sobre caballo blanco, clavando la lanza al dragón, que se encuentra a sus pies. En un segundo plano aparece la princesa, arrodillada en actitud orante. El fondo reproduce una ciudad, al estilo de las pintadas por autores franceses y flamencos, que no buscan hacer un retrato realista, si no reproducir espacios conocidos. En todo caso, parece claro que la ciudad aquí representada es una imagen que el autor quiere que se identifique con la Palma del cuatrocientos. El bancal consta de tres compartimentos, el central dedicado al Barón de los Dolores, el de la derecha a la entrada de Jaime I y en el de la izquierda, obra de Mòger, donde se representa la decapitación del santo.

Resolución de 24 de abril de 2003, del Consell Insular de Mallorca (Illes Balears), por la que se declara Bien de Interés Cultural el retablo de Sant Jordi, de Pere Niçard

Puerto de Palma
El puerto de Palma en la tabla de Pere Niçard

La tabla, realizada a temple y óleo tiene unas medidas de 284 * 187 cm. Es siempre el plano de fondo el que llama la atención, los puertos y la ciudad, pese a que los grandes edificios no sean realistas:

casas
Detalle

En canvi, Pere Niçard (pintor de Niça, actiu a Mallorca durant la segona meitat del segle XV) ens diu alguna cosa més de la trama urbanística de Palma en la taula de "Sant Jordi", especialment en el detall de la ciutat del fons que hom pot contemplar, si és possible amb calma, al Museu Diocesà de Mallorca (1468). Es tracta d'una obra contractada juntament amb el pintor mallorquí Rafael Moger, i s'hi observen cases medievals més o menys ordinàries, irregulars i bastant atapeïdes les unes amb les altres. En concret d'una d'elles, situada a la part esquerra, hi penja com una mena d'exposició de plats, olles o bacines de bronze, tal vegada pertanyent a l'obrador d'un calderer o d'un argenter mallorquí. A la fi, potser alguna de les cases representades s'aproximaria, grosso modo, si més no, a la realitat d'un obrador artístic del segle d'Ausiàs March.

Traducción:
En cambio, Pere Niçard (pintor de Niza, activo en Mallorca durante la segunda mitad del siglo XV) nos dice algo más de la trama urbanística de Palma en la tabla de "Sant Jordi", especialmente en el detalle de la ciudad del fondo que se puede contemplar, si es posible con calma, en el Museo Diocesano de Mallorca (1468). Se trata de una obra contratada conjuntamente con el pintor mallorquín Rafael Moger, donde se observan casas medievales más o menos ordinarias, irregulares y bastante juntas unas con otras. En una de ellas, situada en la parte izquierda, cuelga una especie de exposición de platos, ollas o palanganas de bronce, quizás pertenezcan al taller de un calderero o de un joyero mallorquín. La cuestión es que alguna de las casas representadas se aproximaría, "grosso modo", a la realidad de un taller artístico del siglo de Ausias March.

Biblioteca Virtual Joan Lluís Vives - Xisco Company: L'obrador o el taller: punt neuràlgic i cèl·lula vital de l'art medieval

la ciudad
Detalle de la ciudad en el retablo

Como esta obra es interesante y, para quienes estudian en Mallorca, importante, la he puesto en gran tamaño en un pdf y la he subido a wikiupload, desde donde, pulsando el botón "download file" que aparece en la parte derecha entre los anuncios, os lo podréis bajar, que no abrir.

El día 4 de agosto de 2008 añado la siguiente información hallada en el BOE 45 de 21/2/2002 donde se publica el expediente de incoación de este bien.

El retablo de Sant Jordi fue encargado el año 1468 por la cofradía del mismo nombre, ubicada en la iglesia o capilla de San Antonio de Padua, a los pintores Pere Niçard y Rafel Mòger, y se debió concluir hacia el año 1470. El contrato establecía que Niçard realizaría la tabla central y tres compartimentos del bancal, mientras que Rafel Mòger se ocuparía de las dos tablas laterales, el ático y dos composiciones de la predela. Estilísticamente se clasifica como una obra gótica de influencia flamenca, con una clara familiarización del artista con la producción francesa del momento.

[...]

De la predela se conservan tres tablas, la central y la derecha atribuidas a Pere Niçard, y la izquierda a Rafel Mòger.

En cuanto al estado de conservación, el retablo de Sant Jordi ha sido objeto de dos grandes intervenciones. La primera, efectuada en los años sesenta por Arturo Cividini y que supuso el trasplante de la pintura de su soporte original en tabla a una tela aplicada sobre un nuevo soporte de madera. En el año 1999 se informó favorablemente el proyecto de restauración presentado por el técnico restaurador José María Pardo Falcón, consistente básicamente en obras de consolidación de la película pictórica, trasplante de la misma a un nuevo soporte inerte, limpieza y reintegración.

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