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Bartomeu Bestard: El castillo de Bellver

fabian | 24 Maig, 2010 13:22

El castillo de Bellver es un enclave complejo de la ciudad de Palma. Complejo porque abarca distintos elementos: el bosque, las cuevas, el castillo y sus defensas, el museo, las exposiciones ... He buscado un poco información en Internet y hay bastante e interesante información, especialmente de algunos aspectos. Así, me resulta curioso que el elemento que llama más la atención del tema son las cuevas, visitadas y explicadas en varios blogs. No ocurre igual ni con el museo, ni con las defensas. Al tema principal que sería el castillo, añado hoy un artículo escrito por Bartomeu Bestard, Cronista Oficial de la Ciudad y publicado en el Diario de Mallorca del día 11 de junio del 2006, no existente en la hemeroteca digital del periódico, pero que ofrece una interesante perspectiva del lugar. Así que, tecleado y utilizando la misma imagen que aparece en esta "Crónica de antaño", lo agrego a esta bitácora y, por ende, lo sumo a las informaciones que sobre este castillo hay en Internet.

El castillo de Bellver

A pesar de tener este topónimo tan residencial, el castillo de Bellver se construyó por una necesidad militar. El rey Jaime I, durante la conquista a la isla se percató de que el lado de poniente de Medina Mayurqa estaba muy desprotegido y propuso la construcción de una fortaleza en el monte de la Mezquita, actual monte del castillo y bosque de Bellver. La construcción del edificio no se pudo ejecutar hasta veinticuatro años después de la muerte del monarca conquistador. Su hijo Jaime II, después de firmar el tratado de Anagni, en 1295, impulsó en Palma tres grandes proyectos: la Catedral, la remodelación y ampliación del palacio real de la Almudaina, y el castillo de Bellver. A diferencia de los dos primeros, el castillo se acabó en poco tiempo (1300 - 1330), lo que le confiere un aspecto constructivo unitario. Se encargaron de las obras Ponç Descoll y Pere Salvat los cuales dirigían un ejército de empleados, se calcula que unos doscientos. La única actuación importante que se hizo con posterioridad se produjo dos siglos más tarde, hacia el año 1551, cuando la guerra cambió sustancialmente con la llegada de la artillería pesada, al construirse en la parte exterior del castillo unas terrazas abaluartadas para colocar cañones. Bellver fue construído para ser un gran guerrero, fue guarnecido con las mejores y hermosas armaduras, y a pesar de todo ello nunca entró en combate, sólo fue puesto a prueba en algunas ocasiones que no significaron ningún desperfecto para el edificio. Quizá su peor enemigo haya sido el tiempo y la desidia. Un ejemplo, sus almenas que un tiempo atrás coronaron sus muros y torres, fueron precipitadas al vacío por el desdén y por algún rayo tormentoso.

Desconocemos la razón por la que se decidió construir el edificio en planta circular. Bellver es el único castillo gótico que presenta esta tipología. Hay el precedente italiano del Castillo del Monte, antigua residencia de Federico Hohenstaufen, de planta octogonal. El castillo presenta en alzado tres niveles contando con la terraza. La planta baja estaba destinada al servicio, a la tropa y a los almacenes. A la planta principal se accedía por unas escaleras de caracol de las cuales, a pesar que ya no se emplean, aún se conservan casi todas. Las salas del piso principal estaban ocupadas por la capilla de San Marcos, la cocina, las dependencias de la reina y las del rey. Estas últimas fueron decoradas en 1309 con dibujos de Francesco Cavalieri, en donde se representaban elementos típicos del repertorio gótico civil, como son los vegetales, los cortinajes o escenas cortesanas. Con el paso de los siglos, y la costumbre que se fue imponiendo en Mallorca, por razones sanitarias,, de blanquar las paredes provocó que todo el vivo colorido medieval desapareciese de los muros.

Castillo de Bellver, Palma

El castillo nunca fue residencia asidua de nuestros monarcas. Jaime II, su promotor, no tuvo tiempo de residir. Tampoco lo hicieron el resto de los reyes de la Casa de Mallorca, a excepción de la reina Violante de Vilaragut, esposa de Jaime III, y sus hijos, los infantes Jaime el Desafortunado e Isabel, que lo visitaron como prisioneros de Pedro IV de Aragón tras la batalla de Llucmajor. De la Casa de Aragón, el único rey que residió en Bellver fue Juan I, que en 1395 se trasladó de Barcelona a Mallorca huyendo de la peste. Su visita a la isla se convirtió en una auténtica pesadilla para los palmesanos debido a los abusos de la tropa y de la corte. Curiosamente, un sitio tan bello como Bellver fue utilizado en varias ocasiones como prisión, siendo "s'olla", en lo más profundo y oscuro de la torre del homenaje, el lugar más terrible para padecer el presidio. Muchos fueron los prisioneros del Castillo, pero quizás uno haya sido el más conocido y remembrado: Melchor Gaspar de Jovellanos. Entró prisionero en Bellver en 1802 y salió en 1808, siendo su mejor mentor. Lo inmortalizó con sus descripciones. Durante su cautiverio tuvo la ocasión de ganarse la simpatía de muchos mallorquines, hasta tal punto que, en 1891, fue proclamado hijo ilustre de Mallorca.

En la actualidad, el aspecto interior del Castillo es el resultado de las actuaciones que efectuaron el arquitecto Gabriel Alomar y el conservador de Bellver Francisco Vera. Ambos procuraron reproducir el mobiliario y la decoración que debía tener el edificio en la época medieval.

A pesar de su historia, de todo lo vivido por el Castillo, uno de sus episodios más relevantes tuvo lugar en el siglo XX. En septiembre de 1931, gracias a las gestiones del diputado en Cortes, D. Alejandro Jaume y Rosselló, el Gobierno de la República cedió el bosque y el castillo de Bellver al Ayuntamiento de Palma para uso y disfrute de todos sus ciudadanos.

Bartomeu Bestard, Cronista de Palma: "Crónica de antaño: El castillo de Bellver" (DM, 11/06/2006)

Comentaris

esta be

alberto | 15/12/2012, 09:36

qui va construir el castell de vellver

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