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De la calle Pólvora a la Puerta de Portopí

fabian | 15 Març, 2010 15:46

En Palma hay varias historias relacionadas con antiguos polvorines. Posiblemente cada uno de los antiguos baluartes tuviera un polvorín cercano. Uno de ellos duró hasta comienzos del siglo XX y causó una tragedia; estaba cerca de la antigua puerta de Santa Margarita. Otros desaparecidos hace mucho tiempo, han dejado huella en los nombres de las calles,así, en el Balarte del Príncipe está la calle "Bala Roja", que era una técnica de defensa contra las naves enemigas: se ponía al rojo una bala con la finalidad de que incendiara las velas o maderas de las naves atacantes. En otro extremo de la ciudad antigua está la calle Pólvora, la cual nace desde la actual plaza de Santa Catalina y transcurre paralela a una antigua muralla hasta confluir con otra calle perpendicular a ella, la calle del Puig de Sant Pere.

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La puerta da acceso al baluarte de San Pedro. A su derecha hay una torre

Toda esta zona del Puig de Sant Pere está en rehabilitación y hace pocos días ha terminado la restauración de una extraña torre, a la que han llamado "torre musulmana del Puig de Sant Pere". La propia web del Ayuntamiento, tan parca en información, dice:

Esta torre es una construcción de carácter militar, islámico - africana de la época de los Bânu Ganiya (115 - 1203), que forma parte del conjunto de restos arqueológicos del Puig de Sant Pere. Esta puerta fue conocida como la Puerta de Portopí, ya en su momento conectaba con el camino costero de Portopí.

Web Ayuntamiento de Palma: L'Ajuntament de Palma i la Conselleria d'Habitatge rehabiliten la Torre musulmana (08/03/2010)

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Posiblemente, antigua caserna de armas

A veces me es difícil hacerme una idea cabal. Se trata de varias murallas levantadas en diferentes épocas. La más reciente es la muralla renacentista, que es la que vemos desde la Feixina o desde el Paseo de Sagrera. En esta zona, la muralla bordeaba el mar. Pero había otra muralla interior: la muralla árabe que no iba junto al mar sino que dejaba un camino llamado Camino de Portopí. Esta muralla, hoy desaparecida en gran parte, estaba a la altura de un poco más de la actual calle de Apuntadores, desde la Gabella de la Sal de la calle del Mar. Subía este montículo del Puig de Sant Pere y acababa en la Puerta de Portopí.

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Vista de la torre. A la derecha, la calle Pólvora

La muralla renacentista ocupó, por la parte del mar, el camino de Portopí y, en el puig, construyó el baluarte que eliminó la antigua Puerta de Portopí; luego transcurrió por la parte posterior a la muralla árabe hasta la Puerta de Santa Catalina. Quien lo cuenta es Bartomeu Bestard, Cronista de la Ciudad de Palma:

La puerta de Portopí, en el Puig de Sant Pere

Esta semana se ha presentado la restauración de los restos medievales de la calle Pólvora, adyacentes al baluarte de Sant Pere, entre los que destacan los restos de la puerta medieval de Portopí y los vestigios de la casa de armas que la flanqueaba. La evolución de este extremo de la ciudad antigua nos ayuda a entender la historia urbana de Palma.

Cuando a finales del siglo XI, los musulmanes de Medina Mayurqa decidieron construir un nuevo recinto amurallado con el fin de ampliar considerablemente la Palma romana, colonizaron la parte occidental del torrente de la Riera, incluyendo un promontorio, que desde el siglo XIII sería conocido como el Puig de Sant Pere. En esta parte occidental de la Riera, la nueva muralla musulmana no llegaba hasta el mar, cosa que sí pasaba en la parte alta de la ciudad (del palacio de Almudaina hasta el actual baluarte del Príncep). De esa época se conserva la puerta que hoy conocemos con el nombre de la Gabella de la Sal, que comunica la calle del Mar con la plaza de la Reina. Por tanto, el extenso solar que queda enmarcado entre las actuales calles del Mar y Apuntadors, ascendiendo hasta la parte trasera de la calle de Sant Pere hacia el mar, durante la dominación musulmana fue una zona extramuros, un gran espacio abierto entre el mar y la ciudad. Esta zona —que a partir de 1229 fue denominada como Ribera de Mar— era atravesada de este a oeste por el camino de Portopí, camino que durante siglos había comunicado la ciudad con el puerto natural. Allí también se ubicaron las nuevas atarazanas musulmanas que en época cristiana seguirían siendo utilizadas y de las cuales conservamos el topónimo.

Seguramente, si se desmontasen las casas de la parte meridional de la calle Apuntadors, todavía se encontrarían los restos de esa muralla musulmana que remontaba hasta los restos que ahora se han restaurado adosados al baluarte de Sant Pere. Este perímetro amurallado persistió aproximadamente hasta el año 1300, momento en que Jaime II inició una política de reordenación urbana que se conoce como las Ordinacions. Fue entonces cuando se decidió adelantar la muralla hasta el borde del mar y, lo que hasta aquel momento había sido el camino de Portopí, se convirtió en la calle de Sant Pere. En su parte más alta se construyó una puerta para poder seguir utilizando el viejo camino que unía la ciudad con el puerto natural de Portopí. Por otro lado, el lienzo de muralla musulmana que arrancaba desde la puerta de la Gabella de la Sal y ascendía por el Puig de Sant Pere perdió su función defensiva, por lo que poco a poco fue siendo engullida por las nuevas viviendas que sobre ella se fueron construyendo. Los restos arquitectónicos medievales que se acaban de restaurar estos días no son sino vestigios de aquel proceso urbanizador, es decir, restos de la antigua muralla y restos de aquellas viviendas medievales construidas a partir del siglo XIV. Se dice que entre estos restos se encuentra una torre perteneciente a la muralla musulmana, pero tanto los datos arqueológicos como los documentales apuntan más bien a que se trataría de la antigua casa de armas que flanqueaba la puerta de Portopí.

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Vista desde la calle Pólvora

Esta puerta, que también se conoció como puerta de Santa Catalina, se articulaba a partir de un arco de medio punto dovelado, en la parte del mar flanqueada por una poderosa torre —desaparecida— que se puede ver en algunas pinturas del siglo XVII en donde se representa la fachada marítima de Palma. Esa torre fue utilizada durante mucho tiempo como almacén de pólvora. Ello explica el topónimo de la calle colindante. Esta esquina de la puerta de Portopí fue desfigurada a partir de la construcción de la muralla de los baluartes. El primero en construirse fue el de Sant Pere y, como sucedió con la mayoría de puertas medievales, la de Portopí quedó cegada por el baluarte. En su lugar se construyó una nueva puerta, ubicada en la actual plaza de Santa Catalina, el puente de la cual todavía se conserva

Las pinturas que representan escudos medievales halladas en el lienzo de la muralla medieval son de considerable interés. Por su traza y diseño no cabe duda que fueron realizadas en el siglo XIV. Las originales se conservan depositadas en el castillo de Bellver, mientras que en el lugar del hallazgo se realizaron unas réplicas en cemento, las cuales no reproducen los colores de las originales. Se trata de un friso corrido en el que se alternan tres escudos distintos de diferentes tamaños. El más grande está cargado con las armas del rey de Aragón. El segundo y tercer escudo llevan cargadas las armas de algún linaje que no se acaba de identificar, aunque no es aventurado pensar en el nombre de alguna reina. Por tanto, las dimensiones de los escudos responderían a una representación jerárquica: primero el escudo del rey; el segundo, el linaje al cual pertenece la reina; y el tercero —el más pequeño—, las armas personales de la reina.

En definitiva, nos encontramos ante los restos de la muralla musulmana del siglo XI, los restos de la antigua puerta de Portopí, con su casa de armas adyacente y, como telón de fondo, el majestuoso baluarte de Sant Pere, vigía privilegiado de la bahía de Palma. Con todo ello, se ha recuperado una parte de la memoria milenaria de la Ciudad.

Bartomeu Bestard: Crónica de antaño: La puerta de Portopí, en el Puig de Sant Pere (DM, 14/03/2010)

La zona ajardinada de la calle Pólvora transcurre paralela a un lienzo de muralla. En ella, aunque algo sucio, hay un plano explicativo de lo que tenemos delante. Hay un pasillo elevado de madera desde el que podemos contemplar los restos arqueológicos. Muestro una porción del plano en el que frente a los sombreados números 3 y 4 , está representada la escalera de madera y el pasillo que es un asomadero a estos restos. El sombreado número 3 se corresponde con "torre almacén de pólvora subsidiaria del baluarte"

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Fragmento del plano

Del sombreado número 4 dice: "Hasta a principios del siglo XX, la ciudad de Palma se abastecía de agua con un sistema de acequias que tenían su origen en la Font de la Vila. Desde el siglo XII, la acequia hacía parte de su recorrido colgada a la muralla de la ciudad. Desde aquí se puede observar uno de sus tramos: el acueducto adosado al muro del baluarte".

acueducto y restos arqueológicos
Acueducto junto a la muralla y restos arqueológicos

Es una lástima que el Ayuntamiento no haya realizado un tríptico o algún documento válido que añada a su web para información a los ciudadanos.

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