Alta mar

Contacto

Lantana camara en el Parc de la Mar

fabian | 08 Abril, 2008 18:33

Quizás el nombre suene extraño en estas flores tan conocidas y a las que mucha gente les da el nombre genérico de su familia: verbenáceas. Planta de florecillas pequeñas de varios colores llamada Lantana camara.

Como no sé qué decir sobre ellas, se me ha ocurrido acudir a un escritor belga de comienzos del siglo XX y que fue, en 1911 - cuando tenía 49 años -, galardonado con el premio Nobel de Literatura. Se llamaba Maurice Maeterlinck (1862 - 1949). Entre su obra sobresalen "Pelléas et Mélisande" (1892), a la que Debussy puso música y la transformó en ópera y "El pájaro azul" (1909).

Pero en el catálogo de su obra podemos encontrar unos títulos que pueden resultarnos curiosos: "La vida de las abejas", 1901; "La inteligencia de las flores", en 1907; "La vida de las termitas", 1927 y "La vida de las hormigas", 1930.

Lantana camara
Lantana camara

II

Sería superfluo trazar el cuadro de los grandes sistemas de la fecundación floral: el juego de los estambres y del pistilo, la seducción de los perfumes, la atracción de los colores armoniosos y brillantes, la elaboración del néctar, absolutamente inútil para la flor y que ésta no fabrica sino para atraer y retener al libertador extraño, al mensajero del amor, abejorro, abeja, mosca, mariposa o falena que debe traerle el beso del amante lejano, invisible ...

Ese mundo vegetal que vemos tan tranquilo, tan resignado, en que todo parece aceptación, silencio, obediencia, recogimiento, es por el contrario aquel en que la rebelión contra el destino es la más vehemente y la más obstinada. El órgano esencial, el órgano nutricio de la planta, su raíz, la sujeta indisolublemente al suelo. Si es difícil descubrir, entre las grandes leyes que nos agobian, la que más pesa sobre nuestros hombros, respecto a la planta no hay duda: es la que la condena a la inmovilidad desde que nace hasta que muere. Así es que sabe mejor que nosotros, que dispersamos nuestros esfuerzos, contra qué rebelarse ante todo. Y la energía de su idea fija, que sube de las tinieblas de sus raíces para organizarse y manifestarse en la luz de la flor, es un espectáculo incomparable. Tiende toda entera a un mismo fin: escapar por arriba a la fatalidad de abajo; eludir, quebrantar la pesada y sombría ley, libertarse, romper la estrecha esfera, inventar o invocar alas, evadirse lo más lejos posible, vencer el espacio en que el destino la encierra, acercarse a otro reino, penetrar en un mundo moviente y animado.

Lantana camara
Parc de la Mar

¿No es tan sorprendente que lo consiga, como si nosotros lográsemos vivir fuera del tiempo que otro destino nos señala, o introducirnos en un universo eximido de las leyes más pesadas de la materia? Veremos que la flor da al hombre un prodigioso ejemplo de insumisión, de valor, de perseverancia y de ingeniosidad. Si hubiésemos desplegado en levantar diversas necesidades que nos abruman, por ejemplo las del dolor, de la vejez y de la muerte, la mitad de la energía que ha desplegado tal o cual pequeña flor de nuestros jardines, es de creer que nuestra suerte sería muy diferente de lo que es.

Maurice Maeterlinck: La inteligencia de las flores

No es necesario decir que esta planta se encuentra en distintos lugares de Palma.

Comentaris

Enhorabuena

Juan Luis Calbarro | 08/04/2008, 21:32

Enhorabuena. Esculturas, especies vegetales... Estás fabricando un auténtico catálogo de la ciudad de Palma; una curiosa mezcla de enciclopedia ilustrada, antología literaria y guía de la ciudad. Excelente trabajo: gracias.

Re: Lantana camara en el Parc de la Mar

Fabián | 09/04/2008, 13:02

Gracias, Juan Luis.
Todo esto es una manera de pasar el tiempo de un jubilado de manera entretenida.

Afegeix un comentari
 
Accessible and Valid XHTML 1.0 Strict and CSS
Powered by LifeType - Design by BalearWeb - Administrar