Alta mar

Contacto

Distancias vacías hasta de sombras

fabian | 24 Agost, 2006 19:34

El sonido del acordeón tiene para mí un eco de popular, de instrumento que huele a puerto, que se toca en una esquina como acto dramático o trágico de abandono y soledad. Y tal vez este escrito de hoy presente temas relacionados con soledades individuales o incluso de toda una ciudad perdida junto a algún mar.

Ha sido a través de Tam tam que he llegado a la página de un singular ilustrador polaco. Su nombre Jacek Yerka. Su obra es difícil traspasarla a palabras. En ocasiones paisajes campestres llenos de frutos y optimismo expresados en colores alegres; pero en alguna ocasión aparece como una ciudad de ladrillos oscuros o de cajas desvencijadas y apoyadas formando esos edificios que no nos resultan raros pese a que los pintemos de colores claros para ocultar su mala sombra. A los pies de esa ciudad amurallada llega un mar. Juego de luces y oscuridades que resaltan en poesía visual miserias y soledades amontonadas de personas y también de una ciudad que se asemeja a las nuestras.

ilustración
Ilustración de Jacek Yerka

La sucesión de los párrafos puede engañar y dar una sucesión falsa a los encuentros que voy narrando. Han pasado horas y tras el paseo de la tarde he escrito en el Google "poeta árabe". He estado a punto de escribir "poeta francés" pero no lo he hecho. ¿Por qué "árabe" si la muralla que nos separa tanto es hacia el Sur como hacia el Norte? No sé, el hecho es que he escrito "poeta árabe" y he encontrado una pregunta interesante: ¿Y cuando las distancias están vacías hasta de sombra? Los vacíos siempre son grandes, pero el "vacío hasta de sombra" me parece abismal, ya sea por la ausencia de luz o de objetos, de cosas. Es posiblemente un vacío absoluto.

Pero si la pregunta es interesante "una distancia vacía hasta de sombra", la respuesta también lo es: Llenarlas con un ojo que cubra los puntos cardinales, / llenarlas con fantasmas sacados del rostro / y las caderas / que cuiden del sueño y de la memoria de los árboles.

"Fantasmas que cuiden del sueño y de la memoria de los árboles" es lo que hay que crear cuando "la distancia está vacía hasta de sombra". Yo no sé si este lenguaje o forma de expresión puede parecer críptico y, a la vez, lleno de una luz extraña y sorprendente. Hablar de la "memoria de los árboles" o de "un ojo que cubra los cuatro puntos cardinales" es en verdad críptico, pero también luminoso.

Estación de los estados espirituales

- El tiempo es arcilla y el cielo, herrumbre. ¿Qué hacer?
- Volverse trueno, agua, objeto vivo.
- ¿Y cuando las distancias estén vacías hasta de sombra?
- Llenarlas con un ojo que cubra los puntos cardinales,
llenarlas con fantasmas sacados del rostro
y las caderas
que cuiden del sueño y de la memoria de los árboles.
- ¿Y cuando este mundo no te sea favorable?
- Me recrearé en mis ojos para duplicar en ellos el universo:
veré dos veces el cielo,
y la tierra dos veces.
- Sólo yo
seré único.
- ¿Y cuando no tengas más amigos que las piedras?
- Gritaré: ¡Molusco! ¡Yo soy tu parte blanda!
Y orientaré mis cuernos al sol.

Adonis (Alí Ahmad Said Esber): El libro de las huidas y mudanzas por los climas del dia y de la noche

escultura
Escultura de Igor Mitoraj

Dejo sonar el acordeón que me acerca a humedades de mar. En el caso de Adonis, de la otra parte del Mediterráneo, de los puertos del Líbano: Tiro, Sidón, aunque, como suele ocurrir con todo lo árabe, no me llega ni desde el Sur ni desde el Este, sino vía Francia, del Norte, donde reside. "Ojos que cubren los cuatro puntos cardinales", penas que se esparcen por todas las puntas de la rosa de los vientos.

Un aire fresco entra por la ventana y remueve los papeles extendidos sobre mi mesa. El acordeón suena una y otra vez su canto de soledad, distancia vacía hasta de sombras.

Comentaris

Afegeix un comentari
 
Accessible and Valid XHTML 1.0 Strict and CSS
Powered by LifeType - Design by BalearWeb - Administrar