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Escultura triste

fabian | 08 Maig, 2006 17:44

La puerta, de madera fuerte, cierra un vano guardado por esculturas. Dos en las jambas, otra sobre el dintel y dos caras en las esquinas. Las de las jambas se levantan sobre una basa de columna que a media altura se convierte en torsos; las dos de hombre. En la de la izquierda, el hombre es barbudo y sus rasgos son claramente varoniles; en la de la derecha, un hombre sin vello muestra una expresión triste.

Así como la mayoría de los días abro una de las carpetas de fotografías y elijo la primera que me llama la atención, hoy no ha sido así. He tenido que ir rebuscando en las antiguas carpetas de muchos meses pasados. Tenía una memoria vaga de haber visto una expresión más triste que melancólica, más dolida que meditabunda. He pasado fotografías de mares, de hojas verdes, de flores, de esculturas conocidas, de relojes de sol y he llegado a las que hice un ya lejano día en un callejón oscuro y allí la he encontrado.


En la calle San Felio

He pasado la tarde recogiendo números, cifras sin significado ni futuro; una de estas obligaciones a las que me autosometo y que mantengo por si un día encontrara algo de luz o o se abriera alguna cueva que guarde algún tesoro. Sé que los comienzos de cualquier saber son oscuros y difíciles y que sólo la constancia y el tiempo encienden una vela cuyos destellos se reflejan en los escondidos tesoros. Al terminar, he buscado algo de música y una fotografía.

Sé - más bien sospecho - que elecciones tan simples como éstas, un archivo sonoro y una foto, guardan un testimonio del sentimiento de la tarde de hoy; sentimiento que no soy capaz de analizar ni de discernir. Nuestras acciones son huellas de un yo extraño que de alguna manera nos maneja y del que, "a posteriori", racionalizamos.

Resuenan hoy también en mí los vociferantes gritos que una tarde de enero del 2005 alzaban como puñales sobre la oposición las voces de los altos dirigentes del PSOE y sus secuaces medios de difusión: "la extrema derecha del PP" vociferaban y el señor Blanco exigía que "el PP pidiese perdón" ... Aquella tarde expresé mi malestar en No entendía muchas cosas. Hoy esos vociferadores guardan silencio y esconden la noticia a los ciudadanos. Nunca se había dado en España en tiempos de democracia que se arrestara ilegalmente a miembros de la oposición. Zapatero lo ha hecho. "Cuando gobierna la izquierda, la democracia pierde" dicen algunos. Si hubiera ocurrido gobernando la derecha, gritos y bramidos se oirían por las calles. Hoy callan como si no hubiera pasado nada. Ya vemos quiénes son los extremistas.

Pero, bueno, sólo quiero dejar constancia del hecho y de las mentiras con que la SER y el País, así como los dirigentes del PSOE, envenenaron a los ciudadanos. Queda registrada en la memoria y el recuerdo. Y también quisiera expresar mi admiración hacia ese bravo policía que se negó a la detención y que, ¡qué triste gobierno!, fue relevado. Los políticos cobardes han dejado que sean los policías los castigados, escondiendo su responsabilidad y sus voces injustas de esos días.

Pero claro ... ahora que hay sentencia y el juez ha dicho su palabra, conviene callar. Sólo saben vociferar para engañar a los ciudadanos.

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