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Declaración BIC del órgano de la Catedral de Mallorca y otros órganos

fabian | 06 Agost, 2012 13:41

La legislación marca que tiene que haber una lista pública a disposición de los ciudadanos de los Bienes de las islas. La lista existe pues cuando fui a las oficinas de Patrimonio del Consell de Mallorca la pedí y, tras siete días de espera, me la dieron. No indicaba las fechas de los BOE o BOIB en que estaban los textos de declaración, pero me aseguraron que si volvía siete días después, estarían. Como tenían ordenadores me pregunté por qué tenía que esperar siete días, así que preferí declinar esa espera y quedarme sin fechas.

Ahora me pregunto por qué esa lista pública no está on line, con la pertinente información.

En el BOIB del 6 de Octubre del 2005 se publicó la Declaración como Bien de Interés Cultural a favor de los órganos más representativos de Mallorca, con un anexo que ofrece una explicación corta pero muy interesante sobre los órganos de algunas iglesias de la isla.


Bartomeu Manresa interpreta la Toccata, adagio y fuga BWV 564 de Johann Sebastian Bach en el órgano principal de la Catedral de Palma de Mallorca en un concierto realizado el día 6 de noviembre de 2006,

En casi todas las iglesias de Mallorca existen órganos. Este importante patrimonio, uno de los más importantes de Europa, ha dado lugar al tópico de mostrar a Mallorca como el territorio europeo con más órganos por metro cuadrado.

Los órganos en Mallorca se encuentran documentados poco después de la Conquista. Estos primeros órganos, de pequeñas dimensiones los encontramos en el Palacio de la Almudaina (1313), la Catedral de Palma (1328) o en Pollença (1391).

En la primera mitad del XV los órganos aún eran de pequeñas dimensiones, pero a lo largo de la segunda mitad de esa centuria se fueron introduciendo los órganos monumentales de estructura gótica, siguiendo la tradición iniciada en Europa durante el XIV. La construcción del primer gran órgano de la Catedral, el 1477, supuso el inicio de la escuela mallorquina, que dio, en palabras de Gerhard Grenzing figuras claves no tan solo para la organería española, sino para la organería universal. En las centurias siguientes se fueron consolidando algunas dinastías de organeros, como los Roig durante el XVI o los Barrera o los Caimari durante el XVII.

La larga tradición organística iniciada en la Edad Media se fue consolidando a lo largo del XVIII, dando lugar al siglo de oro del órgano. Los primeros años de esta importante centuria fueron marcados por las obras de la familia Caimari, pero poco a poco otra familia, los Bosch, fueron sobresaliendo. Mateu y Pere Josep Bosch, iniciadores de esta importante dinastía siguieron técnicamente la escuela mallorquina más auténtica pero hicieron importantes innovaciones en el aspecto arquitectónico del instrumento, abandonando definitivamente la fachada plana aragonesa para adoptar la caja de tres caras valenciana y la ornamentación de los tubos, uno de los aspectos más destacables del barroco mallorquín. Pero sin duda, el maestro organero más importante del XVIII y de toda la tradición mallorquina es Jordi Bosch, artífice de los mejores órganos de nuestra isla, de entre los que destacan el de Santo Domingo (1765) actualmente en Santanyí, el de San Francisco de Palma (1771), San Jerónimo de Palma (1746). Del resto del estado destacan el del Palacio Real de Madrid y el de la Catedral de Sevilla. En la obra de Bosch destacan los aspectos técnicos, con importantes innovaciones en la tradición organística mallorquina, como la aportación de la trompetería horizontal o de batalla.

La desamortización supuso un duro golpe para los órganos. Muchos de ellos desaparecieron y otros, la mayoría, fueron trasladados. Pero la consecuencia más grave fue que se dejaron de fabricar nuevos órganos. A principios del siglo XX el órgano recuperó un poco su fuerte decadencia, sobre todo a partir del Concilio Vaticano I. en Mallorca, siempre con cierto retraso respecto al resto del estado, se instalaron los primeros órganos románticos y el sinfónico francés, en Montesión y Santa Eulalia de Palma, y los de transmisión neumática (Lluc, 1922) y los de transmisión eléctrica (Casal Balaguer, 1930). Del gran número de órganos que se conservan en Mallorca, se propone la declaración como Bien de Interés Cultural este conjunto porque incluye los mejores testimonios de la tradición organística desarrollada durante más de quinientos años, y que ha aportado, como se ha señalado, algunas de las figuras más importantes de la organería mundial.:

Órgano mayor de la Catedral de Mallorca (Palma). Órgano del Monasterio de la Concepción (Palma). Órgano del Convento de la Virgen de la Mercé (Palma). Órgano del Monasterio de San Jerónimo (Palma). Órgano del Convento de la Virgen del Socorro (Palma). Órgano Mayor de San Francisco (Palma). Órgano de la Iglesia Parroquial de San Pedro de Búger. Órgano de la Iglesia Parroquial de San Miguel de Felanitx. Órgano del Monasterio de San Bartolomé de Inca. Órgano de la Iglesia Parroquial de Sant Domingo de Inca. Órgano de la Iglesia Parroquial de Santa Maria la Mayor de Inca. Órgano de la Iglesia Parroquial de San Miguel de Llucmajor. Órgano del Convento de San Francisco de Paula de Muro. Órgano de la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista de Muro. Órgano de la Iglesia Parroquial de San Pedro de Petra. Órgano del Convento de Santo Domingo de Pollença. Órgano de la Iglesia Parroquial de San Antonio Abad de sa Pobla. Órgano de la Iglesia Parroquial de Santa Maria de Santa Maria del Camí. Órgano de la Iglesia Parroquial de San Andrés de Santanyí. Órgano de la Iglesia Parroquial de San Pedro de Sencelles.

Aunque tal vez convendría que el día en que el Consell de Mallorca se decidiese a reunir la información sobre los Bienes, pusiese algo más que una mera lista.

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