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Del homenaje de Palma a la Imprenta Guasp en 1931

fabian | 30 Setembre, 2014 15:55

Hay algunos estudios sobre las imprentas mallorquinas, aunque se centran casi únicamente en las primeras: la de Calafat (1485 - 1490), la de Cansoles (1540 - 1600) y la de Guasp (1579 - 1958). De las imprentas posteriores poco se ha publicado, creo.

En Alta mar he puesto algunas entradas sobre estas imprentas. En Primeras imprentas de Mallorca puse algunas anotaciones recogidas del libro de Bover "Imprentas de las islas Baleares" de 1862. Otra entrada fue 'Los orígenes de la imprenta en Mallorca', libro de Miquela Forteza. Sobre la imprenta Guasp hay también varias entradas: La imprenta Guasp, Valldemossa recoge la declaración BIC de esta imprenta (y un alto número de comentarios sobre la genealogía de la familia Guasp); en Sobre la imprenta de Felipe Guasp me centro sobre la figura de Felipe Guasp y Barberi (1812 - 1862) con enlaces a la obra de Bover, al "Diccionario histórico de los profesores de las bellas artes en Mallorca" (1839) de Furió y al artículo de Laura Jurado "La dinastía de los impresores".

En los BSAL hay varios artículos sobre las primeras imprentas. Gabriel Llabrés, P. A. Sancho y, actualmente, Miquela Forteza han tratado este tema en esas páginas.

libro

En Internet podemos encontrar otras informaciones sobre la imprenta Guasp como el artículo de Luis Rosales publicado en el primer número de Papeles de Son Armadans de 1956 o el que ahora recogeré.

En 1931, la ciudad de Palma realizó un homenaje a la imprenta Guasp. En la calle Morey se puso un escudo; Felipe Guasp y Pou realizó una conferencia sobre su imprenta: "La antigüedad de la imprenta de Guasp : datos históricos, bibliografía y reseña del acto celebrado el día 19 de marzo de este año 1931", lo cual tuvo un reflejo en la prensa. El periódico ABC, que tiene digitalizados sus ejemplares, publicó el día 27 de marzo de 1931 el artículo "Mallorca conserva en actividad la imprenta más antigua de Europa" firmado por Juan M. Mata y que ocupa las páginas 8 y 9.

Mallorca conserva en actividad la imprenta más antigua de Europa

El hombre ama al libro. Es de creer que este amor se despierta en el corazón humano en los momentos de mayor serenidad de la vida. La extrema pasión nace cuando se templan otros impulsos y deseos. Entonces la afición, el gusto, la avidez por la lectura se trueca en pasión por el objeto material del libro; su tipografía, su encuademación, la gracia del volumen — tamaño, color, grabado, .historia, pátina...—. El bibliófilo se convierte en bibliómano y el bibliómano en investigador.

Pocos temas han sido estudiados y tratados con mayor amplitud que el de los orígenes de la imprenta y el balbuceo de los primeros trabajos tipográficos. Sobre esto se sabe poco. Los holandeses no transigen con la paternidad de Gutenberg, ya que en 1430 Coster fundía tipos movibles, y en Oriente se habla de impresiones hechas en piedra en el. siglo segundo de nuestra Era.

Lo cierto es que las primitivas prensas, la que montara Juan Gutenberg: en Maguncia y las que los alemanes crearon después en toda Europa, han desaparecido. Con la que logró salvarse, la de Plantín, se creó el gran Museo de Amberes, atractivo incomparable para los turistas y los bibliómanos. Data el taller de 1576; pero aquella sagrada Exposición de objetos que los visitantes examinan con veneración es sólo un organismo muerto y no tiene otra vida que la del recuerdo. Un Museo silencioso, en el que los visitantes deben crear con su imaginación el cuadro de aquella actividad de los talleres de Plantín, que en el siglo.XVI enviaba volúmenes a España y al resto de Europa.

Pero es maravilloso que exista hoy una imprenta, sólo en tres años menos antigua que Plantín-Moretus, cuyo cuerpo vivo— su labor, su trajín de todos los días—, no se haya interrumpido durante tres siglos y medio. Fué la fundada por Jaime Guasp en Palma de Mallorca en 1579. Recientemente las autoridades locales presidieron un acto solemne y simpático: el del descubrimiento de una lápida en la fachada del edificio que, en justicia, debe ser reputado como la imprenta más vieja de Europa y probablemente de todo el mundo.

Imaginad el valor, la significación de esta dilatada vida industrial, de este ininterrumpido esfuerzo de tres siglos y medio, que ha necesitado de la voluntad y de la afición a la tipografía de muchas generaciones para poder subsistir. La imprenta de Guasp tiene una enorme significación para los españoles, que no es la que representa el museo Plantín para los belgas— obra muerta, recuerdo de un pasado—, sino la continuidad entusiasta de un esfuerzo, que sólo pudo sostener el amor fervoroso de muchos hijos de otros hijos, que aprendieron a su vez de sus padres, y de sus abuelos, y de todos sus antepasados a mantener el culto a esa siembra de pensamiento, que es la porción del espíritu humano que vive en la imprenta.

Allí está la prensa primitiva, con sus toscas vigas y el tornillo de madera, los viejos pernos y su sencillo mecanismo: los archivos en que los actuales propietarios conservan las antiquísimas xilografías, las odiciones, impresas en 1583 a 1589. de un tratado sobre sintaxis y nueva etimología; un compendio de. la lógica, de Raimundo Lulio, y otras varias; allí los primitivos documentos de la familia fundadora, referidos a épocas en que el máximo sentido de modernidad y de profunda renovación de las costumbres vivía en aquellas vigas toscas de la prensa de Guasp.

guaspABC

Dícese de Guasp que fué probable continuador de aquella oficina que tuvo "privilegio de franqueza", siendo reputada "de tan buena y abastecida como la primera" por el grande y general Consejo. Jaime Guasp, el fundador, era de Muro, y forma con su esposa, Apolonia Miguel, el matrimonio progenitor de la dinastía de impresores más antigua de Europa. Creemos que es nota curiosa exponer ías sucesiones habidas en la propiedad de la casa, a la que nunca faltó el impresor renovador y entusiasta que fué evolucionando hacía las formas nuevas que demandaban los tiempos, hasta llegar a las instalaciones de la moderna linotipia y de las máquinas de impresión a todo color.

Jaime Guasp tuvo tres hijos. El mayor, Gabriel, fué impresor, pero la sucesión se extingue en un nieto. Los hijos de un hermano de Gabriel heredan la imprenta. Dos son impresores. El más joven, Pedro Guasp, casa con Margarita Oliver, y sus hijos aprenden también la profesión. Uno de ellos, Mel chor, tiene a su vez ocho descendientes, y dos de ellos, Antonio y José, se ponen al frente de su imprenta, que sigue evoíucionando. José, casado en 1751 con Coloma Roselló, deja la industria a otro Melchor Guasp, su hijo, que en 1776 contrae matrimonio con Teresa Barberi. De sus siete hijos tres.son impresores, y uno de ellos, Felipe, reúne en uno solo los talleres de sus hermanos, convirtiéndose entonces la imprenta Guasp en una de. las mejores del Continente, según Bover.

Felipe casa con Catalina Pascual y tiene tres hijos, de los cuales uno de ellos, Juan, deja la imprenta a su vástago Felipe, que en 1876 se casa con Florentina Pau. Este último matrimonio es contemporáneo. Felipe Guasp muere en 1921, pero sus hijos Juan y Francisco continúan la profesión de sus antepasados.

Acaba de publicar la imprenta Guasp dos sugestivos volúmenes— a los que seguirán otros dos— con reproducciones de xilografías o grabados en madera de épocas que comprenden desde la fundación de la imprenta hasta los tiempos, no lejanos, en que aquel procedimiento fué substituido por los que después se usaron y éstos por los que actualmente se emplean: Son cuatro tomos en cuya portada aparece este timbre de honor familiar, de gloria para su apellido, que supo vincularse al desarrollo del arte noble de la imprenta "Casa fundada en 1579". Contiene la obra 1440 xilografías, iconografías, heráldicas, tipográficas, históricas, etc. El esfuerzo, silencioso y perseverante, es hoy el mismo de Gabriel Guasp en 1579, e idéntico e! gesto de emoción íntima y familiar, tantas veces llevado al lienzo, del impresor que, erguido el busto y los brazos extendidos para dar el halago debido a la vista, sostiene a distancia de los ojos, el rostro sonriente, la lámina correcta y limpia del último grabado.

Es el grabado, debido a la cuidadosa industria de obreros y de directores, de ayudantes y de aprendices: de todos los de casa.

Juan M. MATA

En 1958 esta centenaria imprenta cerró sus puertas. Sus xilografías las compraron distintas manos. La señora Micaela Ferrer, tras comprarlas las trajo a Mallorca y estuvieron expuestas en el claustro de la Catedral. Pasaron otra vez por varios compradores y se instalaron en la Cartuja de Valldemossa, donde permaneces.

Una bitácora permite recoger y enlazar - que es una manera de agrupar - estos artículos antiguos, ya olvidados o desconocidos.

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Patrimonio bibliográfico Mallorca 1931

fabian | 29 Setembre, 2014 15:49

Entre las 27 publicaciones de 1931 resaltaría unas pocas aunque con bastantes reticencias.

Hay, por ejemplo, un estudio sobre la historia de Mallorca en su vertiente política realizado por Antoni Pons: "Dos estatuts del govern de Mallorca 1398-1440 / Antoni Pons". Y ya en esta temática política, pero en este caso del presente de 1931, "El 14 de abril de 1931 : recuerdo de la instauración de la República en España y Homenaje a los Mártires de la Libertad" de M. Santurce y, más como proyecto hacia un futuro incierto, "Pel ressorgiment polític de Mallorca" de Guillem Forteza.

En otras temáticas, para mí más agradables, está la conferencia de Felipe Guasp sobre su imprenta: "La antigüedad de la imprenta de Guasp : datos históricos, bibliografía y reseña del acto celebrado el día 19 de marzo de este año 1931 / por Felipe Guasp y Pou". De Ibiza, Isidor Macabich Llobet publica "Pityusas : ciclo fenicio" en la imprenta de Francisco Soler. El "Relato de un viaje a las cuevas de Artá efectuado en 1840" por Antonio Cabrer, reimpresión de la obra de 1840 (Viaje a la famosa gruta llamada Cueva de la Ermita en el distrito de la Villa de Arta de la Isla de Mallorca - obra digitalizada-) de este libro de viajes, en este caso al mundo subterráneo.

Guasp

Hay un libro especial. Es el de Francisco Garau, titulado "La fe triunfante en quatro autos celebrados en Mallorca por el Santo Oficio de la Inquisicion en que an salido ochenta, i ocho reos, i de treinta, i siete relaiados solo vno tres pertinaces / expressada por el R.P. Francisco Garau de la Compañia de Iesus". Encuentro dos ejemplares digitalizados. Uno, en txt o html, en el Proyecto Gutenberg y otro, en pdf, en scribd.com. Probablemente esta edición publicada en 1931 por Imp. de la Hija de J. Colomar sea una reedición del publicado por la Emprenta de la Viuda Guasp en 1691.

Varias obras literarias: "Poesies : a sol ixent, les corones, a sol alt / Llorenç Riber "; "En Tomeu de sa drassana : astracanada en tres actes / per Miquel Puigserver i Llabrés"; "Nit de festa ; Raig de sol ; El princep de l'illa brava / Gabriel Cortes". Varias obras religiosas, alguna científica, una conferencia sobre Gandhi, varios Reglamentos y Memorias y un programa de festejos: "Itinerario y programa de festejos con motivo del primer crucero al litoral de Mallorca : julio 1931 / Club de Regatas de Palma" completan las 27 obras impresas en Mallorca en 1931.

Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico Español

Lugar Producción: Mallorca........Fecha: 1931

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Antonio Cabrer: 'Viaje a la famosa gruta llamada Cueva de la Ermita en el distrito de la Villa de Arta de la Isla de Mallorca' (1840)

fabian | 25 Setembre, 2014 15:53

Antonio Cabrer Verger (1785 - 1846) fue un personaje harto singular. Sacerdote, párroco de San Nicolás de Palma, liberal perseguido por los absolutistas, a partir de 1819 se le levantan numerosas causas por inmoral, predicar doctrinas erróneas, contrabando; en 1825 sería encarcelado por vez primera. Pide ser trasladado por motivos de salud a Valldemossa y en 1836 alquila su celda a George Sand. Laura Jurado en uno de sus estupendos artículos El Clarín de la espeleología (elmundo.es, 28/06/2011), además de tratar su figura, nos habla de su obra:

Dos reveses menguaron la posteridad espeleólogica de Antoni Cabrer. En sus expediciones nocturnas a las cuevas de Artà descubrió los grafitos de incursiones realizadas dos siglos antes que le privaban de ser su descubridor.

En 1840 vendría el segundo mazazo: el libro que resumía sus aventuras cavernícolas se convertía, por sólo un año de diferencia, en la segunda monografía publicada sobre una cavidad balear. Su labor fue, sin embargo, pionera en extensión y rigurosidad.

Tal como cuenta Laura Jurado, Antonio Cabrer es recordado (?) por dar a conocer las cuevas de Artá en su obra Viaje a la famosa gruta llamada Cueva de la Ermita en el distrito de la Villa de Arta de la Isla de Mallorca (en pdf y epub), digitalizada por Google Book sobre un ejemplar existente en la Biblioteca de Cataluña de la edición de 1840 impreso por Pedro José Gelabert.

Casi un siglo después, en 1931, apareció "Relato de un viaje a las cuevas de Artá, efectuado en 1840 / por Antonio Cabrer ; ilustrado con litografías del siglo XIX-- Reimpreso-- Palma de Mallorca : Tip. de la Hija de J. Colomar, 1931" que es el que encontramos en las bibliotecas.

Recojo de las páginas iniciales, de "Al lector", donde primero critica cierto papanatismo del mallorquín ante lo que le cuentan de fuera de la isla, un corto fragmento:

ArtaCoves
Grabado de la edición de 1931. Recogido en Ricardo Giménez

A mas de los dichos me mortifican otros á quienes el común de los honbres califica de discretos,y les tiene por de aquella especie, que saben gastar bien el caudal, proporcionando al ingenio un verdadero adelantamiento. Esto es, aquellos honbres curiosos que invierten cuantiosas sumas en ver reinos estraños, pasear lejanas regiones, correr provincias enteras con apuro de un viaje de largos años, sin saber primero en que consisten las preciosidades de su patria, y riquezas de su solar. Van en busca de palacios suntuosos, apetecen se les proporcione la vista de casas magnificas, fábricas soberbias, y los edificios de mayor nonbradía, sin acordarse de que en su rincón saborearán mejor la curiosidad de sus deseos. Van á.admirar aquellos remotos jaspes que á costa de un grande arte buriló el artífice, famosas entalladuras en finos mármoles que hizo por sienpre célebre la maestría de su autor; ó aquellas columnas de una altitud estremada que hicieron tan famosa la habilidad del sabio constructor; y se dejan en perpetuo olvido aquellos otros primores estraordinarios, que arquitectónica natura vá levantando con diestra y continua aparición en las oscuras cavernas de los casi intransitables montes de nuestra isla.

Vamos pues á ver en su taller á la admirable naturaleza, y considerar á esta su obra maestra, que salió sin mas diseño que el que se labró ella misma, atienda á la descripción que voy á formar, primeramente el Mallorquín , á quien tal vez su preocupación hará incrédulo: no tenga por fábula cuanto se vá á referir de esta cavidad de la tierra tan magestuosa y respetable, cuando puede informarse de la seguridad del relato por medio de aquellos personages que han ya bajado en sus tenebrosos senos, ó por sí propios enprendiesen reconocerlos: debiendo advertir, que por mucho parezca hiperbolice la pluma, no llegará jamás á pintar la pura realidad. Podian atestiguar tanto rasgo de belleza y primor varios sabios naturalistas, que tuvieron la curiosidad de conprobarlo con la esperiencia; y no faltó entre éstos quien afirmase, habiendo reconocido solamente lo menos importante de la Gruta; debia llevar el tinbre y decirse, la nona Maravilla del mundo: Pero sin reparo alguno podrá calificársela de ser la primera y mas atrevida obra de la naturaleza; y confio abundarán en este sentir, los que llegaren á conprender la magnitud de sus elegantes facturas. Hace memoria la antigüedad mas remota de distintos geógrafos que la. celebraron con muy encunbrados elogios; y en nuestro tienpo, lo que en sus observaciones criticas escribió sobre de ellas D. Isidro Antillon; y posteriormente varios otros, que hablaron de este natural fenómeno como de una cosa la mas digna de verse y admirarse. Salgamos pues, por medio de lo que ofrece la descripción del viaje, á dar una idea tan sencilla y minuciosa , como fuese dable, de las cosas que yo mismo observé, dentro de este cóncavo del mundo, en el espacio de seis horas, que por primera vez, estuve en él; añadiendo por notas, ciertas variaciones que he advertido y lo que puede haberlas causado en el tienpo que ha transcurrido desde 1807 hasta 1840 en que doy á luz el consabido viaje, por observaciones que he hecho y noticias que he adquirido pasando allá al intento. El lugar topográfico que ocupa ese famoso cuadro de la naturaleza es otra de las bellezas que ofrece el distrito y pais de Artá, y no deja de ser el primor que le dá mas nonbradía. El punto donde ostenta su magnifica entrada es en la costa Marítima de los montes de este nombre, en la parte de levante á la orilla del mar, cuyo cabo sobre que yace, es conocido en el mapa Balear con el nonbre Cap Vermey.

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Laura Jurado dice: "Su relato fascinado repasa las esculturas naturales que se abrían a su paso –«un mal carado león, un señudo perdiguero», relata– así como las oquedades y fuentes de agua que encontraba en el camino, y cuyo tamaño apuntaba en «palmos» y «pies». «Los recursos e instrumentos con los que contaba eran muy pobres, por eso sus medidas están bastante equivocadas», señala el estudioso Climent Garau. Errores por los que, pese a la exhaustividad, resulta muy difícil reconocer hoy las salas que reseña. Pese a que reconoce que su intención es sólo «la descripción de lo que vimos en estos vastos subterráneos al tiempo de recorrerlos», Antoni Cabrer muestra su inquietud por conocer la datación y la causa de formación de la gruta. «¿Qué antigüedad le podremos conceder a esta obra?», se pregunta. Su reflexión iba más lejos para estalagmitas y estalactitas que atribuía a «la mayor o menor gravedad que reside en los pensiles que van fluyendo de las primeras capas de aquellos peñascos que las cubren»."

Y continúa contando que allá donde este sacerdote creía que nadie había llegado, encontró dos grafitos, uno de una señora del siglo XVI, lo que le produjo cierto abatimiento.

Incoación BIC Busto de Augusto Velado de Can Pueyo

fabian | 24 Setembre, 2014 12:12

Marià Carbonell i Buades publica en el BSAL de 2012 el artículo titulado Els origens del col·leccionisme numismàtic i antiquari a Mallorca: Gabriel Flor i altres contertulians de Bonaventura Serra, donde trata cómo los primeros ilustrados de la isla iniciaron el interés hacia las antigüedades.

Per tant, no parlem d’un projecte institucionalitzat, corporatiu, acadèmic o gremial, sinó d’una compulsió compartida per alguns individus fascinats per l’Antiguitat i l’erudició històrica. Això no obstant, si llur iniciativa va tenir continuïtat va ser gràcies al paper catalitzador de la tertúlia concebuda per dos esperits inquiets i civilitzats, prou sensibles a les novetats culturals, Bonaventura Serra i Josep de Pueyo, futur tercer marquès de Campofranco. No hi ha constància que amb anterioritat s’haguessin format a Mallorca col·leccions numismàtiques ni antiquàries, potser a causa de la tardana i lenta difusió dels postulats de l’humanisme renaixentista. I no era per manca de restes romanes. El testimoni de Joan Binimelis és il·lustratiu de la incessant aparició de vestigis i, diguem-ho tot, corprenedor quan ens descobreix que l’espoli i la dispersió del nostre patrimoni tenen una llarguíssima trajectòria:

Pollencia (...) según se descubre y muestran las ruínas en donde se han hallado estatuas, cabezas y columnas de aquel tiempo de romanos, y la estatua del mismo Quinto Cecilio Metelo que hoy se guarda en Mallorca, y cavándola debajo de tierra la cortaron acaso la cabeza del cuerpo, y hoy la posee el Magnífico D. Raymundo Verí, Juez en la Audiencia Real de Mallorca, y otras cosas más y muchas se han hallado, como son sepulturas, urnas, cenizas, epigramas, títulos y particularmente en los campos en donde la Ciudad de Pollencia estaba edificada, se han hallado muchísimas medallas y monedas de cobre y de plata de emperadores romanas, que juntadas pasarían de cinco quintales de peso las que yo he visto, y se han hecho muchos presentes de ellas y enviado a muchos fuera de Mallorca y cada dia se descubren muchas más.

Esa estatua que en principio se creyó que era de Quinto Cecilio Metelo es la protagonista de esta incoación BIC.

Incoación del expediente de declaración como bien de interés cultural a favor de la cabeza de Augusto Velado, localizada en el interior del casal de Can Pueyo, casa del Marqués de Campofranco, calle Can Pueyo 4, del término municipal de Palma

BOIB Núm. 128 (2014)
23 / Septiembre / 2014

Augusto
Fotografía publicada por la Ultima Hora

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15ª Jornada europea de la Cultura Jueva

fabian | 23 Setembre, 2014 18:00

Pongo tarde este año este anuncio de la 15ª Jornada europea de la Cultura Jueva.. Me llegó la información y yo me despisté, lo siento. Las jornada pasó (14 de septiembre) y de las actividades programadas sólo quedan las sesiones cinematográficas, de las que pongo aquí el calendario.

Tras el anuncio, otros años añadía enlaces a "Páginas relacionadas" que hoy añadiré al final de esta entrada. No recuerdo si este año he añadido algún enlace a algún texto relacionado con esta temática, por lo que lo haré ahora.

Jorge Maíz Chacón es profesor de Historia Medieval en la Universidad Nacional de Educación a Distancia. Tiene una importante web denominada Medievalismo.org y una interesantísima lista de artículos y obras publicadas, muchas de ellas sobre la actividad y cultura judía en esta parte del Mediterráneo.

Un artículo reciente se titula Las mujeres en la aljama medieval de Mallorca publicado en la revista "Miscelánea medieval murciana", vol. 36, 2013.

La mujer judía en el Reino de Mallorca

El sujeto judío femenino es sin duda una de las minorías con menor presencia en los libros de Historia de Mallorca, para nosotros, desempeñan varias vertientes interesantes, por un lugar en sus labores domésticas, educativas y religiosas y por otro, en la labor de actividades económicas y comerciales que ejercitan. Mediante este texto, pretendemos aportar nuevos datos y aclarar la situación en la que las mismas se encuentran. Para ello, abordaremos de manera introductoria las primeras referencias sobre mujeres judías, también afrontaremos los cargos públicos y privados que ocupan y asimismo las actividades en las que laboralmente localizamos un mayor número de mujeres. Para ello, no olvidaremos el marcado componente doméstico de las mismas y la labor que cumplen en sus tareas como educadoras y conservadoras de las tradiciones religiosas judaicas.

Las distintas religiones monoteístas que convergen en el espacio geográfico del mediterráneo occidental a lo largo de los siglos medievales, coinciden en una división del trabajo por razones de tipo sexual. Cristianos, musulmanes y judíos encajan casi simétricamente a la hora de otorgar a las mujeres determinados trabajos claramente diferenciados. Pese a estas limitaciones, las mujeres del reino medieval de Mallorca y concretamente las judías, algunas desempeñaron oficios y cargos distintos de los esperados en determinados contextos geográficos o religiosos. Así, vemos como ejercitan trabajos relacionados con el comercio y con el mercadeo, en el que tantos intereses tenían a nivel individual como a nivel comunitario. Las referencias nos llevarán a los negocios en los que participan y en las formas de los mismos. Para finalizar, trataremos de abordar un pequeño sector de la comunidad judía, como son el de las mujeres pobres, menesterosas, desdichadas o apartadas por diversos motivos de la comunidad, viendo así un plano mucho más general y real de un complejo y heterogéneo sujeto social.

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Resumen

El papel desempeñado por las mujeres a lo largo de la historia y especialmente en el reino medieval de Mallorca ha sido y es claramente un objeto de estudio olvidado y poco tratado por la historiografía. Mediante este texto pretendemos aportar nuevos datos y valoraciones sobre la condición de mujer en la aljama medieval mallorquína. Para ello, analizamos las fuentes documentales existentes y analizamos los casos sociales y económicos más importantes. En conclusión, una nueva aportación que nos ayude a entender el papel fundamental que éstas jugaron durante los siglos bajomedievales.

Jorge Maíz Chacón: Las mujeres en la aljama medieval de Mallorca

Tesis doctoral: El hotel turístico. Viaje a los orígenes de su arquitectura, 1693-1932

fabian | 23 Setembre, 2014 11:05

  • Título: El hotel turístico. Viaje a los orígenes de su arquitectura, 1693-1932
  • Autor: Eduardo Jiménez Morales
  • Departamento: Universidad de Málaga, Expresión Gráfica en la Ingeniería, Diseño y Proyectos
  • Fecha: 2014
  • Enlace: RIUMA

Si existe una arquitectura claramente adscrita al turismo de masas, esa es la del hotel. El hotel constituye la pieza mínima por excelencia ya que es necesaria para convertir un lugar en un destino turístico. Para estudiar sus características se propone indagar en el origen y en la evolución de su arquitectura. El objetivo es descubrir el momento del tránsito del hotel urbano de patio interior y manzana cerrada, pautado por el lenguaje historicista, al hotel panorámico y abierto al paisaje litoral que converge con la arquitectura de vanguardia del siglo XX. Para ello, se establecen dos líneas de investigación que combinan el principio de ordenación histórica con la metodología genealógica y la experimental. La primera, tiene como protagonista al gran hotel de la estación turística europea, máximo representante de la actividad lúdica, simbólica, económica y cultural del siglo XIX. La segunda, versa en torno a la arquitectura del sanatorio antituberculoso alpino, modelo de referencia una vez que se generalizan los principios médico-higienistas que le dieron forma, y profundiza en la contaminación arquitectónica que se desencadena entre estos y el gran hotel. Finalmente, y a modo de conclusión, la tesis doctoral se adentra en la consolidación del modelo de hotel turístico panorámico como resultado de estas imbricaciones.

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Rondaies mallorquines, Tomo II en ebook

fabian | 22 Setembre, 2014 15:37

En Tófol lanzó en enero pasado el Tomo I de Aplec de Rondaies Mallorquines den Jordi des Recó en formatos epub y mobi. Está realizando una edición muy cuidada con letras capitulares y separadores. Presenta ahora el Tomo II tomado de la 2ª edición de 1913.

tomo II
Aplec de Rondaies Mallorquines den Jordi des Recó. Toms

Este Tomo II presenta las siguientes rondaies:

  • Guardau-vos de pedra redona, de ca qui no lladra i d'homo roig
  • En Pere de sa coca
  • Es port de sa cibolla blanca
  • En Pere Poca Por
  • Es soldadet de sa motxilla
  • La pomerrina
  • En Pere tort
  • Sa fia del sol i de la lluna
  • L'amo de So-Na-Moixa
  • La Princesa Bella
  • Es fii des pescador
  • La flor romanial
  • En Gostí lladre
  • Tres germans desxondits
  • Sa comptesa sense brassos
  • Es poal florit
  • Es reïm del Rei-Moro amb set pams de morro

Su proyecto es:

Què volem fer?

Un projecte un poc massa gros per mi. Tres línies d'actuació:

  • Digitalizació i/o edició digital del toms originals de domini públic publicats per n'Alcover
  • Adaptació del textes (baix llicència Creative Commons) a la gramàtica vigent. Amb comentaris i aclaracions d'expressions que ja no s'entenen actualment. Amb la catalogació i referència del contes.
  • Ampliació. Sabeu les rondaies d'una altra forma? Contau-nos-les

Es un magnífico esfuerzo el que realiza en Tófol puesto que el formato pdf no es el adecuado para utilizar en eReaders y tabletas, siendo los formatos epub o mobi, los mejores actualmente. Además, están bien editados y corregidos y en su página ofrece un Contacto para intentar resolver las dificultades que puedan aparecer.

Gracias, Tófol

Incoación archivo de las Jerónimas de Palma

fabian | 22 Setembre, 2014 11:14

Dos monjitas quedaban en el antiguo y enorme convento de las jerónimas de Palma. Su edad avanzada motivó que se trasladaran a otro convento de Inca, así que recogieron lo que creyeron más importante y se fueron al nuevo convento. Entre lo que recogieron había unos papeles antiguos sobre las propiedades y la historia del antiquísimo convento palmesano. Seguro que ellas seguirían guardando esos papeles de su orden religiosa.

¡Ah, pero allí está la Administración que había declarado BIC el convento palmesano y que ahora les reclama que esos papeles antiguos vuelvan a un convento abandonado! ¿Quién guardará ese archivo si allí ya no hay nadie?

Incoación de la modificación del expediente de declaración como Bien de Interés Cultural, con categoría de monumento, a favor del Monasterio de Santa Isabel de Hungría. Inclusión del archivo

BOIB Núm. 126
Fecha publicación: 18 / Septiembre / 2014

jeronimas

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De librerías 2013

fabian | 18 Setembre, 2014 19:22

El 90 % de los municipios españoles carece de librerías, éstas se concentran en las grandes ciudades. Parece clara esta frase anterior, mas no lo es puesto que la dificultad radica en definir qué es una librería. En muchos pueblos de Mallorca (y en Palma también) las papelerías también venden libros y se autodefinen como Papelería - Librería, El Mapa de Librerías 2013 dedica varias páginas a definir qué es una librería y llega a la conclusión que en España había en 2012, 5556 librerías, habiéndose producido un descenso del 21,5 % en relación al 2008 en que se contaban 7074.

Este estudio no tiene en cuenta la comercialización del libro electrónico ni las ventas de libros en papel realizadas por correo por empresas que no tienen una venta directa al público en un local destinado a ello. Así por tanto, la incidencia que en Francia y otros países se ha denominado "el problema Amazon" no se tiene en cuenta.

En el 2012, el número de librerías por cada 100000 habitantes es de 11,8 y en el 2008 era de 13,3.

Este estudio realizado por la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros, sólo considera el conjunto de las islas, siendo las islas Baleares un único elemento de anotación sin indicar los datos de cada isla.

En Baleares hubo en el año 2012, 84 librerías, un 7,3 librerías por cada 100000 habitantes (1119439), siendo la media española del 9,2 librerías por cada 100000 habitantes. Por debajo de Baleares están Andalucía (7,1), Castilla - La Mancha (6,6) y Melilla (6,2). Las regiones con más librerías por habitantes son La Rioja (16,1), Galicia (15,1) y Asturias (15,9). En el Mediterráneo, Cataluña tiene 7,9; el Reino de Valencia (7,4) y Murcia (9,0).

Este extenso estudio (83 páginas) va acompañado del Directorio de Librerías 2013 en que se nombran las librerías y se dan datos sobre ellas, pero está en orden alfabético y me resultaría difícil localizar las de Baleares.

librerias

Hay muchas cuestiones que me planteo en relación a estos informes:

  • ¿Hay algún informe más detallado sobre las islas? El Gremi de llibreters de Mallorca ¿tiene los datos más detallados?. En su web no encuentro nada.
  • ¿Cómo circula la información sobre el libro en Mallorca? ¿Qué webs mallorquinas se hacen eco de estos informes enlazándolos? ¿Qué canales informativos hay en la isla sobre la temática libro? Hoy he visto una especie de catálogo anual del libro editado en Mallorca. Lo publica el Consell de Mallorca, pero, me han dicho, sólo en papel. ¿Por qué no está en digital y al alcance de los ciudadanos? Todo es como muy secreto, muy de capillita.

Exploración del Observatorio de la Lectura y el Libro

fabian | 17 Setembre, 2014 12:36

El escribir unas líneas cada día posible hace que se tenga que buscar información que, en un medio tan libre como una bitácora, permite incluso descripciones elementales o iniciáticas a otras más enriquecidas cuando ya se ha explorado y conocido el objeto informativo buscado.

Como estoy tratando en estos días el tema "libro" en una acepción amplia que abarca editoriales, librerías, bibliotecas, etc, me conviene explorar y llegar a conocer webs o portales dedicado a esta temática., y un portal que puede ser interesante es el llamado Observatorio de la Lectura y el Libro que presenta el Ministerio de Cultura de España.

En su página de Presentación dice:

El Observatorio de la Lectura y el Libro es un organismo adscrito al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte a través de la Dirección General del Política e Industrias Culturales y del Libro, que nace con el propósito de analizar permanentemente la situación del libro, la lectura y las bibliotecas en su conjunto.

[...] Ofrecemos de manera destacada una selección de las informaciones más interesante sobre el libro, la lectura, las bibliotecas y las letras que van apareciendo, ya sea en forma de jornadas, informes, premios o noticias en general.

Y siguen en esta página de Presentación bastantes noticias relacionadas con el libro como premios a encuadernaciones artísticas, a librería, una exposición de "Tebeos" o que mañana, día 18 de septiembre, una plataforma llamada OverDrive organiza el primer Día de lectura digital y así otras noticias entre las que me llama la atención un congreso del libro electrónico.

Hay bastantes páginas reunidas en torno a Panorámica de la Edición Española que muestra datos definitivos del año 2012 y provisionales del 2013. En "Distribución geográfica de la edición" observo que las Baleares editó en el 2013 862 publicaciones y que la edición en los cinco años del 2009 al 2013 ha sido: 808 - 749 - 645 - 842 - 862, lo cual indica que el momento más bajo en esta crisis fue en el 2011.

El apartado "Estudios e Informes" recoge temas como la traducción, el cómic, el libro electrónico, campañas de animación a la lectura, el libro de bolsillo, bibliotecas de instituciones penitenciarias, libros infantiles y juveniles o, el informe más reciente, de abril de 2014: "El sector del libro en España 2012 - 2014"

Otros apartados son "Congresos y jornadas", "Recursos Web" donde hay un largo listado de blogs y revistas de distintas procedencias, pero ninguna desde Mallorca. El apartado "Centro de documentación del Libro, la Lectura y las Letras" da lugar a un portal completo que requiere tiempo recorrerlo.

Mención especial requiere el Boletín del Observatorio de la lectura y el libro, una publicación en pdf "de periodicidad bimestral destinada a ofrecer información de interés sobre el libro, la lectura, las letras, las bibliotecas y materias afines". El Boletín publicado en febrero del 2014 tiene 77 páginas con muchísimas informaciones.

He realizado una exploración muy rápida de un portal muy amplio. He visto muchas actividades organizadas en torno al libro en muchas regiones españolas, mas no he visto ninguna realizada desde estas islas. Hay revistas sobre libros de Cataliña, Valencia, Castillas, País Vasco, Asturias, Galicia, Las Canarias, etc., pero ninguna sobre los libros de estas islas. Resulta un poco triste.

De información sobre las bibliotecas de Palma

fabian | 15 Setembre, 2014 17:57

Había pensado hablar un poco sobre las bibliotecas en Palma, el mundillo de los libros, etc., pensaba también recoger artículos sobre todas estas temáticas sospechando que no hay ningún libro que trate sobre las bibliotecas de la ciudad y que apenas se trata salvo por acontecimientos algo ajenos al mismo.

Si busco en Internet qué bibliotecas hay en Palma me encuentro que la respuesta me la ofrecen webs como los callejeros. No hay una web destinada a proporcionar información sobre bibliotecas, librerías, libros, lectura, hemerotecas, etc. de Palma. Las bibliotecas dependen de diversos organismos y el Consell de Mallorca ofrece información sobre "sus" bibliotecas, el Ayuntamiento sobre las "suyas" y así otras organizaciones.

Esta división se traduce en anécdotas simples: en mi bolsillo llevo tres carnets de bibliotecas ya que cada biblioteca utiliza carnets diferentes.

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Biblioteca Municipal de Cort

Dos hechos son, en mi parecer, importantes. El primero es el préstamo de algunos objetos. En los años cincuenta - sesenta no se daba este préstamo que posibilita que puedas llevarte un libro a casa. El segundo es la posibilidad de acceder al catálogo. Un tercer hecho aún no siempre posible sería conocer las Novedades recientes que la biblioteca ha adquirido. El siguiente paso sería la Biblioteca Virtual sin restricciones en cuanto al Dominio Público. Pero todo esto parece aún lejano.

Hay otro tema muy importante pero que ya no depende sólo de las bibliotecas. Es la orientación lectora, tema complejo y hoy día prácticamente ausente.

En Callejero.net encuentro una larga lista de las bibliotecas de la ciudad. Cuento 55 bibliotecas. Las presenta en un listado pelado sin ninguna información adicional más que su dirección. Así, de la primera indica: "Biblbioteca del Centre Balear d'Informació i documentació per a la Joventut Biblbioteca del Centre Balear d'Informació i documentació per a la Joventut / Calle Joan Lluís Estelrich, 7-9, 07003 Palma España" Temo que este listado no esté actualizado pues, por ejemplo, aparece la biblioteca del Casal Solleric ("Biblioteca Casal Solleric Biblioteca Casal Solleric / Paseo de Born, 27, 07012 Palma, España"). No indica que estaba especializada en arte. Se cerró hace meses y sus libros pasaron a otras bibliotecas.

Dos deducciones: que no hay nadie que oficialmente dé una información global o conjunta y que conviene añadir información sobre el tipo de biblioteca, si es general o especializada, ya por la materia o por el tipo de usuarios (infantiles, escolares, biblioteca para médicos, de arte, etc.). En algunos casos, además de la dirección, proporciona una dirección de correo electrónico, pero no enlace a la web de la biblioteca.

He indicado que un paso importante en la relación biblioteca - usuarios es que podamos acceder a los catálogos, y esto se ha logrado. Por una parte está el Catálogo de la Biblioteca Pública y, por otra parte, el Catálogo de otras bibliotecas (CABIB). Son dos grandes catálogos que permiten saber en qué biblioteca puede hallarse un libro determinado. Son muy útiles.

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Jesús García Marín trabajando en el fondo antiguo de la Casa de Cultura (Foto: Juan Luis Coll)

La otra línea de información, importante en mi parecer, entre biblioteca y usuario son las Novedades, es decir, sobre las adquisiciones recientes que la biblioteca ha hecho. Y aquí sí hay un cierto naufragio. Es verdad que las bibliotecas suelen mostrar estas novedades en un lugar a propósito, igual que desde la propia biblioteca puede consultarse el catálogo, pero de lo que se trata es poder acudir a la biblioteca (que no a todos nos coge de paso) sabiendo qué queremos y no sólo "a ver qué hay".
Sobre el temas de información de las Novedades, la Biblioteca Pública tenía en su web un pdf mensual o trimestral en que las indicaba. La crisis acabó con ese boletín y actualmente no ofrece esos listados, y sólo muestra el acceso a una casilla que por falta de información no se sabe qué poner pues no hay información sobre qué elegir.
Un apartado interesante de esta web es Dossier en que recoge las noticias de prensa relacionadas con la biblioteca.

web Biblioteca Pública de Palma.

La web del Consell de Mallorca siempre me resulta algo extraña, extravagante. Para acceder a la lista de sus bibliotecas hay que realizar un pequeño rodeo ya que se encuentra en el apartado "Biblioteca Virtual": es decir, hay que realizar el siguiente recorrido: Cultura > Bibliotecas > Biblioteca Virtual > Directorio de bibliotecas.

La biblioteca del Consell de Mallorca que tiene web propia es la de Cultura Artesana que sólo está en una lengua y que utiliza el traductor de Google para mostrarse en Castellano. Tiene en su amplio menú la opción de Últimas adquisiciones con una buena información sobre cada libro, o sea, con orientación lectora válida. Otros apartados interesantes son La BCA recomienda y las Guías de Lectura "sobre los autores y obras que leemos en nuestro club de lectura". Sos formas de ayudar al usuario a que elija la lectura que más le interese. Y son formas más factibles en la web que no en otros medios.

Otras bibliotecas del Consell de Mallorca en Palma, como la Lluis Alemany, la del Archivo del Sonido y de la Imagen o la del Monasterio de La Real no tienen webs sino sólo una breve página informativa estándard.

Biblioteca de Cultura Artesana (La Misericordia)

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Biblioteca Lluis Alemany en La Misericordia (2º piso)

En la web del Ayuntamiento de Palma, buscando en Cultura, se puede encontrar el enlace a Bibliopalma, la red de 20 bibliotecas municipales de la ciudad. Cada una de estas bibliotecas tiene una ficha informativa , que no web, que es la general de BiblioPalma.

En el apartado Novedades se abren enlaces a las de cada una de estas 20 bibliotecas, que se muestran en un pdf con lista de autores y títulos.

55 bibliotecas indicaba el callejero de Palma. Aquí sólo puedo hablar de unas pocas pues la mayoría no las conozco. Pero sería interesante que fueran ellas mismas las que se presentaran e indicaran sus características, a qué tipos de usuarios van dedicadas, qué contenidos especiales tienen.... Yo echo en falta una web isleña dedicada a todo el tema del libro en Mallorca : autores, editoriales, librerías, bibliotecas, etc. Hay quizá una gran desinformación o quizá una atomización informativa o, tal vez, un puzle informativo, puzle que en castellano se llama "rompecabezas" informativo.

Un aplauso merecen los Catálogos on line. Han sido un gran acierto. Aplausos merecen también las actividades normales de las bibliotecas: siempre me he sentido bien en ellas, están bastante cuidadas - fallo del aire acondicionado en la Biblioteca Pública -; el personal es muy bueno, atienden con prontitud y profesionalidad. Además de su labor cotidiana realizan exposiciones, actividades lectoras, etc.

La información es un tema básico en cualquier organización. La web ha modificado las posibilidades de información a los usuarios de una biblioteca y a los ciudadanos en general; ha modificado esas posibilidades ampliándolas notoriamente. De muchos libros recientes, a través de la Red, se puede acceder no sólo al esquema de la fichas bibliográfica, sino también a la síntesis y a opiniones sobre él. La orientación lectora se hace posible. Algunas bibliotecas realizan exposiciones de los fondos que tienen sobre un tema determinado. La Biblioteca Pública presenta las obras de que dispone de o sobre Julio Cortázar en conmemoración del centenario de su nacimiento. La Biblioteca de Cort expone los libros y materiales que tratan sobre la Catedral de Palma. No es infrecuente que la Biblioteca Lluis Alemany realice alguna exposición sobre los materiales que guarda, pero en ocasiones, de ello sólo queda un anuncio y no una información.

Las webs invitan y favorecen la información. ¿Por qué las bibliotecas no tienen un vídeo sobre sus instalaciones? ¿Por qué no muestran sus novedades con alguna orientación lectora? ¿Por qué teniendo tantas Culturas oficiales no hay una web general sobre el libro en Mallorca? La información sobre bibliotecas, editoriales, librerías, autores, presentaciones de libros, etc. está atomizada - en caso de haberla -. Se presenta un libro y no se graba un vídeo, una pequeña noticia en un periódico que queda aislado, sin enlaces.

Es buena idea la del Dossier de laa web de la Biblioteca Pública, como pueden ser muy positivas las presentaciones temáticas de los fondos de las bibliotecas, de las poderosas como la Biblioteca March, como de las aún no citadas, la Diocesana, la Militar, la del Parlament ...

Se me ha ocurrido intentar recoger algunos artículos de prensa y estudios que traten sobre las bibliotecas.

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Interior de la Biblioteca Provincial (ahora municipal Ramon Llull - institutos -)

Bartomeu Bestard, Cronista de la Ciudad de Palma publica un artículo quincenal en el Diario de Mallorca. Algunas veces ha hablado de los bibliotecas:

  • J. L. Estelrich: La Real y Episcopal Biblioteca (Biblioteca Diocesana) en Páginas Mallorquinas, (págs. 26 y ss) (1912)

También hay algunos estudios sobre las bibliotecas:

Con todo, creo que hay una gran falta de información y de estudios sobre las bibliotecas mallorquinas y sobre todo el mundo del libro, editoriales, librerías, autores, libros principales, etc.

Juan Llabrés Bernal: Viejos libros

fabian | 10 Setembre, 2014 17:23

Quizás sea una manía este interés por recoger textos temáticos; en estas entradas sobre libros y bibliotecas. Es una temática que, en mi opinión, no está suficientemente perfilado, analizado. Las palabras sobre ellos se pierden en vacuedades, lugares comunes. Desde antiguo la humanidad guardó los textos escritos como una forma de guardar la memoria de sí misma. Bibliotecas antiguas del mundo. La quema de textos o la destrucción de bibliotecas se consideraron actos de barbarie y se lamentan la pérdida de documentos. El libro tiene algo de sagrado, los guardamos indefinidamente y muchas veces no sabemos qué hacer con ellos.

Hace décadas, en Palma, se montaban algunos tenderetes callejeros donde se intercambiaban novelitas del oeste o de amor. El cliente llevaba una novela y, por poco dinero, podía cambiarla por otra. Eran tiempos de pobreza y había que aprovechar lo poco que había. Hubo también unos libros llamados "pulga" de pequeño tamaño. Llegaron después los llamados "libros de bolsillo", de precios asequibles de Austral o de Alianza editorial, usuales hoy, de tapa blanda.

El tema ha cambiado hoy. Tengo una biblioteca digital de más de ocho mil títulos en un ordenador. En papel no cabrían en casa y no sé si hundirían el edificio. Estamos viviendo una forma naciente y dubitativa sobre el libro y las bibliotecas y, también, sobre la lectura.

Recoger artículos. Concluyo hoy esta corta serie de cuatro artículos que Juan Llabrés Bernal (1900 - 1975) publicó en la prensa y recogió en 1929 en el librito "Libros nuevos y libros viejos : impresiones publicadas en la prensa".

Viejos libros

Se ha celebrado el «Día del Libro». Esa fiesta que, con mejores auspicios, con mayor idealidad, que resultados prácticos, tiene lugar anualmente en favor del libro, del libro moderno, al parecer, del volumen que encierra la sabiduría y la belleza de nuestros contemporáneos. Esa fiesta que pasa quizá con menos esplendor que el que ofrecen al transeúnte los grandes escaparates de las librerías, llenos de la alegría multicolor que irradia de las cubiertas de los volúmenes recién salidos de las prensas.

Y si eso lo ocurre al libro moderno, al libro de hoy ¿quién se acordará de los viejos tomos de pergamino amarillento con que imprimían en otros tiempos los agustinos y los Jerónimos? ¿Aquellos libros con dedicatorias desvanecidas, con fechas borradas, con rúbrica de gente ignorada en la vida y en la muerte?

En la marcha rauda del tiempo se van relegando cada vez más a las afirmaciones de unos pocos, no ya los viejos códices manuscritos, sino los opúsculos de vítela transparente, los ricos elzevires, los diminutos florilegios en que los troveros religiosos de España exaltaron en tiernos villancicos la gloria de la Virgen y del Niño. Nadie hojea ya los gruesos tomos de iniciales historiadas, de símbolos que exornan los frontispicios de pálidas tintas.

[Nota: Los Elzevir o Elzeviro son una famila holandesa de editores que duró 132 años y gozó de gran prestigio durante el siglo XVII. Sus libros fueron famosos por su pequeño formato, su precio económico y su objetivo de entretener. Fueron en la época el génesis de lo que hoy conocemos por libro de bolsillo. Wikipedia ]

Esos bellos libros de suntuosas láminas, de cubiertas que han adquirido ya la patina triste del tiempo, entre cuyas hojas alguien olvidó una carta o una flor, saben hacer sentir, resucitar lo que hay en nosotros de nostálgico.

Los viejos libros que no se leen, que la generalidad creen enigmáticos han dejado de serlo. Mas todo es claro en ellos. Los que los han escrito han escondido en sus relatos la parte honda e inaccesible en que disimulaban lo que hay de clandestino en cada alma y que es invariablemente lo que le comunica la aptitud del ensueño y la fuerza de la poesía. La muerte, al borrarlos, les ha quitado el velo del misterio, y lo que no dicen es lo que han querido decir, no a nosotros, sino a esa persona única, a ese único motivo que fué para ellos la imagen dei infinito y la imagen de su soledad. Las almas son extrañas a las demás almas como si se manifestaran en un idioma desconocido. Sus angustias, sus alegrías, sus esperanzas, se han transformado en mitos, en emblemas, en episodios fantásticos, cuyo secreto dominaba algún alma contemporánea. ¿Sabemos quién era la mujer de «Corazón simple» de Flaubert? ¿No habrá sido esa heroína de idealidad y de gracia ingenua un homenaje de silenciosa devoción? ¿No son tal vez, los libros cartas públicas con un destinatario ignoto?

Acostumbramos a buscar la intimidad del novelista y del poeta en sus cartas. Mas, los novelistas, los poetas, en muy raras oportunidades confiesan lo que pasa por su espíritu y generalmente se muestran en esos documentos en su inferioridad humana y hasta nos producen desconsuelo cuando los leemos. Deseamos encontrar en esas agendas privadas de la timidez, la turbación dolorosa. la sinceridad, y sólo encontramos lo cotidiano, lo efímero, lo que no debió sobrepasar el olvido. Es allí donde han disimulado algo; es allí donde se han confesado ante la posteridad, en la cual no pensaban.

¿Quién no ha intentado, como yo intenté, con el corazón dispuesto al enternecido ablandamiento, averiguar el enigma de Doña Dulcinea y seguir a través de la imaginaria ensoñada del Caballero de la Triste Figura, sus amores quiméricos en que renace posiblemente el fresco recuerdo de aquella mujer que amó al poeta? Y si don Miguel de Cervantes Saavedra hubiese consagrado la historia incomparable en un tortuoso acróstico, leeriamos en lugar del nombre injustamente inmortal del duque de Béjar, el breve y armonioso de Ana Franca, que le compensó con su piedad amorosa, con su gentileza insigne en su mazmorra de Argel, su itinerario trágico de mendigo, el desdén opaco de los que se complacían en ignorarlo en las tertulias de los graves académicos de capelo y de título. Los maestros de literatura afirman que las mujeres se interesan, más que en los libros, en la vida de los autores. Con ello nos revelan su inteligencia sensible y límpida. La vida es lo grande que puede haber en el autor y sus libros llegan, de edad en edad, si se ha reflejado en sus capítulos.

¿A quién, en tal caso, fueron destinados los episodios dolientes y heroicos de los «Trabajos de Persiles y Sigismunda», que se suceden, en su monotonía infatigable, como cartas de enamorados? ¿Quién no ha intentado penetrar en las vidas que fueron?

No busquemos las cartas en las cartas. Busquémoslas en las páginas en que se desenvuelve la fantasía libre de los poetas y de los escritores, y en ellos estamos seguros de dar con el recinto cerrado cuyo acceso se nos oculta. Esas son las únicas cartas que llegan a su destino.

Lo que hay en nosotros de nostálgico resucita y se aviva en presencia de las nostalgias adormidas en los libros viejos. ¿Os acordáis de aquellos versos en que Alonso de Aragón define el ideal humilde de la felicidad?

Vieja leña que quemar,
Vino viejo que beber
Viejo amigo a quien hablar.
Viejo libro que leer.

(De «La Almudaina»)

 (Segueix)

Juan Llabrés Bernal: La invasió del paper imprés

fabian | 09 Setembre, 2014 17:28

El libro de papel tiene sus ventajas y sus inconvenientes. En principio es un objeto comercial, lo cual deja una marca no del todo positiva ya que yo compro tal ejemplar y otra persona también. Una vez leídos, los dos ejemplares quedan en las estanterías domésticas por tiempo indefinido ocupando espacio, llenándose de polvo cual objetos inútiles. Si al menos el ejemplar que hemos comprado no fuera el mismo, podríamos intercambiarlo y que al menos sirvieran dos veces y no sólo una. El libro comprado es un dispendio no de dinero sino de papel, celulosa, tinta, espacio ocupado y peso. El libro no está hecho para que lo lea una sola persona; un ejemplar puede ser leído por varias personas y pasar por distintas manos. Al menos eso es lo que ocurría en los monasterios: los libros eran comunales y podían acceder a ellos toda la comunidad religiosa. El comercio burgués dio al libro una dimensión individualista que malgasta el papel y, especialmente, el espacio ocupado.

Las bibliotecas, afortunadamente, tienen un enfoque comunitario-social y, en el mundo papel, son concebibles bibliotecas de comunidades más reducidas, como colegios, personas agrupadas por una afición común, vecinos, etc. Yo no sé si esto sería posible en el mundo digital donde hay muchas probabilidades de quedar etiquetado como "pirata".

Pero mejor dejar estas elucubraciones y acceder al tercero de los cuatro artículos que Juan Llabrés Bernal agrupó en el librito "Libros nuevos y libros viejos : impresiones publicadas en la prensa" de 1929.

LlabresLibros

La invasió del paper imprés

Els llibres, les revistes, els periòdics, els impresos tots en el maremàgnum desordenat dc llur multiplicació actual, menacen d'apoderar-se de gran part de l'espai dc la crosta terrestre destinada a la mansió i delectança de l'home.

El llibre, temptativa humana que cerca la immortalitat, ho va omplint tot, envaïnt-ho tot. Algú l'ha comparat als morts que omplen cementeris i més cementeris, insuficients ja per rebre el gran nombre de gents que, abandonant la superfície de la terra, van a podrir-se en el seu interior.

I mentre el paper imprès ens inunda en totes les seves formes, la tinta d'impremta corre caudalosament sobre les planes blanques, per anar a ressecar-se en els depòsits curulls de les Biblioteques públiques, en els munts confusos i sòrdids dels magatzems de llibres vells o en les estanteries particulars on omplen espais en benefici del bon efecte de la sala.

Tres milions de volums, descontant els manuscrits, diuen que estogen h's immenses sales subterrànies de la Biblioteca del Museu Britànic. La mitat d'aquost nombre conté la de New-York, que porta el nom de «Pública» i es coneixen per desenes les que a les grans ciutats dels Estats Units posseeixen més de dos cents mil volums. Entra diàriament una quantitat tal de publicacions dc tota mena al Museu Britànic que fa difícil pensar com poden els Directors trobar lloc per col·locar a l'abast del lector tanta prova del pensament humà. La col·lecció d'un sol diari, com es la de «The Times», ocupa el lloc que seria necessari a moltes cases, i cada jorn d' aquella venerabre dels diaris que, amb paciència benedictina, va col·leccionant sistemàticament l'exèrcit de bibliotecaris i ajudants d'aquella venerable institució. Ja s'ha hagut de treure fora de Londres - diu B. Lanin Caw- totes les col·leccions de diaris de data anterior al 1860. Sans dubte, dins pocs temps cercaràn refugí en el camp els clàssics grecs i llatins, lloc el més apropiat per meditar amb Plató, per llegir les Geòrgiques o per delectar-nos de nou en les belleses de les Metamorfosis.

I arribarà el dia en què ja no hi haurà lloc ni a les ciutats ni al camp per guardar tot l'imprès que les generacions futures s'afanyaràn a posar en circulació.

Els boscs americans, els de Suècia i Noruega, aquells pins un dels quals Heine prengué una nit per fer-ne a l'Etna un tió i escriure després sobre la volta constel·lada el nom de la seva amada, donen el tresor de llurs fibres amb paciència i longanimitat perquè els homes gravin en negre sobre blanc les seves angoixes, els seus anhels, les seves alegries, les seves esperances, l'amor de què han estat víctimes, l'odi que els consumeix, algunes veritats trobades en la seva peregrinació per la terra, i moltes nicieses i ineptituds millors per ésser callades que per donar-les a la publicitat. Quants de llibres hi haurà a les Biblioteques arreu del món als que encara no ha separat les fulles el talla-papers? Quants n'hi haurà llegits solament pel seu autor abans d'ésser portats a aquells estatges de la sabiduria, que han permanescut intactes anys i més anys, tal volta més d'uu segle, sense que un lector curiós els hagi dirigit una mirada compassiva?

La saviesa i la bellesa de la paraula de tots temps s'aglomeren a les Biblioteques vessants, i ja no són avui els vells llibres, les Bíblies antigues d'Hol·landa, ni els pomposos missals de Roma, ni els devocionaris de fosca pell, entre els quals una violeta deixa el seu rastre de rovell, ni són tampoc els opuscles de vitel·la transparent, ni els vetusts volums sortits de les prempses clàssiques quo foren el joiell dc les biblioteques seculars i són avui la il·lusió dels bibliòfils que els acaricien avars i trèmols. No són aquests els llibres de què volem parlar: són els llibres moderns, dc llampants portades, de tipus esmerats, llençats al mercat per les grans empreses editorials, els follets, les novel·les, les revistes, setmanaris i publicacions diàries.

Ens marejaria de fullejar les estadístiques del moviment bibliogràfic mundial, si fos possible que es redactassin completes, i causa horror pensar solament en el nombre de novel·les que es publiquen al present, en aquesta invasora febre descriptiva i narrativa, anàlisi del viure quotidià, de les que solament una o dues cada lustre i per cada nació, s'aixequen sobre la mitjania de la producció corrent. Sabut és que d'aquestes en surten centenars de milers d'exemplars que arriben a totes les mans, que en petit nombre es queden a les biblioteques públiques, mentre la majoria desapareix sense saber-se on va... Els Estats Units quant a producció de la novel·la han batut el record.

Sabut és també que els diaris, llegits i no llegits, tornen a les fàbriques de paper i serveixen per fer-ne un nou producte de distinta qualitat. Ningú sent escrúpol de llençar o destruir un diari; però creim amb B. Lanin que ningú a sang freda s'atreviria a destruir un llibre.

No hi ha llibre, per dolent que sigui, que no porti entre les seves planes quelcom digne de guardar-se. I quan el llibre no conté cap substància immortal, la crítica moderna el troba interessant, com a testimoni de la vida mental d'un individuo, com el símptoma de l'estat general de l'esperit, com a feble dada per la reconstrucció del moment històric. ¡Com deploren avui els erudits la pèrdua d'obres que sols es coneixen per les al·lusions que n'han fet alguns contemporanis de llurs autors!

El segle present té la superstició del llibre. Qui destrueix un exemplar d'una obra qualsevol, és tengut per salvatge si ho fa impremeditadament, i per fanàtic o neci si ha pretengut eliminar amb la destrucció les idees contengudes en el llibre. Però la veritat és que hi ha molts de llibres que no mereixen ocupar espai ni en la pernsa de la posteritat, ni a l'estatge de les biblioteques. Se'n publiquen molts que en la seva insignificància ni tan sols son dolents. No es sap les raons ocultes que fan precisa la seva conservació. Una de les raons per les que no desapareixen alguns llibres insignificants és, per ventura, la de que ningú els ha llegits.

L'horror que ens causa la desaparició d'un llibre té sens dubte el seu origen en la valoració mística que feim del seu objecte i dels seus fins.

(De «La Nostra Terra»)

 (Segueix)

Juan Llabrés Bernal: Bibliotecas públicas

fabian | 08 Setembre, 2014 18:03

¿Qué bibliotecas había en Palma hacia 1920? Un ligero repaso: la biblioteca municipal de Cort fue creada en 1935 (Biblioteca Cort). La Biblioteca Pública es mucho más antigua ya que surgió de la Desamortización (1835) para recoger los libros de los conventos que el Estado cerraba. Dependió de la Diputación hasta 1858 (cerca de la entrada del edificio hay una estancia señalada sobre el dintel que le da entrada como "Biblioteca"). Estuvo en el convento de Montesión hasta 1955 cuando pasó a ocupar las dependencias de la Casa de Cultura cerca de San Francisco. En el 2004 pasó al edificio actual Can Sales (Biblioteca Pública de Palma).

Cuando Miguel de los Santos Oliver buscaba información en Palma no citaba la biblioteca pública sino algunas bibliotecas privadas, tal como ayer Carlos Llop citaba las bibliotecas de Vivot y Campofranco como las mejores privadas de Palma (Bustos). Hace pocos días era Bartomeu Bestard quien hablaba de la biblioteca de Can Pueyo en El busto de Augusto y la biblioteca de Can Pueyo (DM, 31/08/2014). Pero en estos artículos el protagonista no es ninguna biblioteca sino un busto romano que se subasta.

También estos días la Biblioteca Pública ha salido en los periódicos debido a que la crisis se ha cernido fuertemente sobre ella y hay menos personal y algunas salas han tenido que disminuir notoriamente sus horarios de atención al público.

Cuando se derribaron la murallas de Palma y se construyó la zona de los Institutos, uno de los edificios portaba en el frontis las letras de "Biblioteca Provincial". Creo que se utilizó como trastero hasta que, no hace muchos años, en 2005, el Ayuntamiento instaló en él una biblioteca municipal, la llamada Ramon Llull que rewcogió los libros de la biblioteca La Caixa que estaba en las avenidas cerca de la plaza de España.

No se habla apenas de las bibliotecas salvo por motivos ajenos, ya la crisis, ya algún busto romano que va a desaparecer. No reciben publicidad alguna, ni reconocimiento pese al buen servicio que prestan. En las televisiones no se habla de ellas ni los bibliotecarios son invitados a alguna tertulia (que suelen tratar generalmente temas políticos o deportivos, que no culturales).

Hacia 1923, año del artículo de hoy, el escritor valenciano Vicente Clavel Andrés, propuso a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona la celebración de un día dedicado al libro. De ahí nació la celebración del Día del Libro que se celebra en España oficialmente desde 1926 el 7 de octubre y a partir de 1930 el 23 de abril.

Juan Llabrés Bernal publicó en "La Almudaina" de Palma el siguiente artículo donde enlaza la incipiente celegración del Día del Libro con la existencia de bibliotecas públicas.

El Día del Libro y la creación de Bibliotecas Populares

La Real orden del Ministerio de la Gobernación concediendo a la fiesta «Día del Libro Español» la máxima importancia, instituye, entre otras plausibles iniciativas conducentes a inculcar y a mantener la afición a la lectura y el amor al libro en las generaciones que se preparan, la creación con carácter obligatorio por parte de las Diputaciones Provinciales de una Biblioteca Popular en el territorio de su provincia y dispone igualmente que los Ayuntamientos dediquen también a la creación de Bibliotecas Populares una cantidad proporcional a sus presupuestos.

Realmente en nuestro país apenas han tenido estos centros el desarrollo que requiere su alta finalidad. A entidades particulares corresponde la gloria de su iniciativa que ha seguido después el Estado con la implantación de Bibliotecas Populares que en Madrid y otras provincias han obtenido un éxito definitivo. Las bibliotecas establecidas en Figueras, Vich, Olot, Valls y otras ciudades de Cataluña hasta completar el númoro de diez, creadas años atrás aprovechando horas extremadamente favorables a las fundaciones de cultura, es decir las primeras jornadas de trabajo de la Mancomunidad catalana bajo la presidencia de Prat de la Riba, pueden servir de modelo de sistema y organización de esta clase de establecimientos. Y no hemos de olvidar tampoco la «Biblioteca del Pueblo», abierta hace algún tiempo en Barcelona por la «Asociación de la Prensa Diaria», que goza francamente del favor del público y es la primera de una serie que la Federación de la Prensa Española tiene el acuerdo de instaurar en diferentes poblaciones.

La difusión de la cultura es reclamada por un sentimiento de justicia social: el deseo de proporcionar instrumentos de conocimiento a quienes, por la fatalidad de su situación propia, se encuentran apartados de la fruición fácil de los mismos. Y esta difusión de la cultura encuentra, más que en ningún otro, adecuado centro en la Biblioteca y dentro de ella en las Bibliotecas Populares.

Hoy, fuera de las grandes poblaciones, en las capitales de provincia, y Palma en este caso, existen en general dos clases de Bibliotecas: las de los Casinos y Sociedades y la Provincial o del Estado.

Aparte de que las primeras no son públicas en el amplio sentido de la palabra, ya que su acceso está condicionado solamente a los socios, estas bibliotecas, por lo común, son casi siempre reducidas y pobres; el Casino, además de punto de reunión, sirve para otros fines escasamente moralizadores en la mayor parte de los casos; mientras que la biblioteca, por otra parte descuidada, inútil y generalmente desierta, o bien se convierte en una sala más que mostrar al visitante o se contamina del perezoso ambiente de la casa.

Otro grupo de bibliotecas podemos señalar dentro de esta clase y es el de las bibliotecas de las Sociedades obreras de cualquier matiz que sean: cuando en alguna ocasión hemos entrado en una de estas bibliotecas, destartaladas generalmente, y hemos visto aquellos grandes armarios con cartelones que dicen «Filosofía». «Historia», «Ciencias» etc., nos hemos explicado una vez más porque allí no suele encontrarse más que algún viejo, calados sus anteojos, leyendo un folletón y algunos chicos viendo grabados de una revista ilustrada y mugrienta.

¿A qué había de entrar allí el obrero? ¿Qué aliciente habían de tener para él aquellos armarios sin libros atrayentes, aquellos cartelones, aquel cuarto sin confort...?

Y pasemos a las bibliotecas públicas sostenidas por el Estado. Muy cierto es que a la Biblioteca Provincial casi no acuden lectores. Las bibliotecas oficiales están abiertas precisamente en aquellas horas más incompatibles con las obligaciones generales. Cuando el estudiante está en clase, el empleado en su oficina, el comerciante en su tienda y el obrero en el taller, las Bibliotecas Provinciales esperan lectores... y en estas horas ¿quién ha de llegar? Pero aún suponiendo que dichos centros lleguen a abrirse a horas racionales y compatibles con las ocupaciones de todos, o sea en las primeras horas de la noche y (en los días festivos), como se hace en las bibliotecas públicas de fundación particular, ¿acudiría a ellas el público?

Seguramente no y de ello no es él culpable sino la constitución misma de esas bibliotecas y el poco cuidado que se pone en la instrucción de aquél.

Todos sabemos como se han formado las Bibliotecas Provinciales, arrancando sin cuidado ni orden del sitio en que podían prestar buenos servicios, colecciones de libros para conglomerarlos donde apenas pueden ser utilizados. De aquí han resultado algunas interesantes colecciones de bibliófilo que hubieran podido ser más numerosas de haberse hecho la desamortización de una manera menos brutal. Casi ninguna biblioteca del Estado es apta para hacer estudios científicos, y, desde luego, ningún consultorio útil para el artista moderno ni para el obrero manual, por ser sumamente pobres en obras modernas por la irrisoria consignación que a compras se destina y porque aun en Espaüa son rarísimos los donativos de libros y más aún de metálico para adquisiciones, con destino a esta clase de bibliotecas.

Las bibliotecas de Palma entran de lleno en lo expuesto y por eso se deja pues sentir cada vez más hondamente la necesidad de una Biblioteca Popular. Fundar un centro de esta clase es un acto altamente pedagógico. Es una biblioteca para el público medio de la ciudad, para el núcleo de gentes que saben leer, que tienen amor a la cultura y poseen los más indispensables conocimientos, pero que por falta de libros no pueden desarrollar esos conocimientos desde la salida de la escuela y se queda huérfano en la propia vida de aquel consuelo y de los goces de la espiritualidad proporcionados por la lectura.

Para este público están pues destinadas las Bibliotecas Populares cuyo establecimiento por la« Diputaciones y Ayuntamientos se fomenta con tanto ahínco.

(De «La Almudaina»)

Hoy día pedimos a las bibliotecas que lleguen a nuestras casas y el Ministerio de Cultura, hoy mismo, ha subido un vídeo:

No he encontrado información en la web de la Biblioteca Pública de Palma, supongo que ya llegará. Echo a faltar desde que ha comenzado la crisis el pdf mensual en que comunicaban las Novedades que añadían al catálogo.

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Juan Llabrés Bernal: La fé en el libro

fabian | 04 Setembre, 2014 15:34

Juan Llabrés Bernal (1900 - 1975) era hijo de Gabriel Llabrés Quintana, bibliotecario, gran erudito, de amplia labor en Mallorca y en los lugares donde estuvo ya que fundaba en cada lugar una revista - que han sobrevivido hasta la actualidad- , revolvía las bibliotecas del lugar, formaba parte de las organizaciones que se preocupaban por los monumentos, investigaba y escribía sobre ellos. A los 29 años, Juan Llabrés, en 1929, reúne en un libro algunos artículos que había publicado en la prensa mallorquina. En concreto cuatro artículos publicados tres en "La Almudaina" y uno en "La Nostra Terra". La temática de estos artículos es el libro y las bibliotecas por lo que titula el libro "Libros nuevos y libros viejos: impresiones publicadas en la prensa".

En el primer artículo "La fé en el libro" se plantea el tema de la valoración social del libro, desde una supuesta gran valoración del hombre renacentista que cuida los libros y su biblioteca a la gran producción industrial en la que el libro es un objeto abundante que pierde su carácter mítico y donde es preciso seleccionar entre la gran cantidad de obras aquellas que se consideren valiosas.

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Biblioteca del Casal de Barri "Joan Alcover" (Palma)

La fé en el libro

El sentido de la masa culta de todas las épocas ha entrevisto en el libro algo así como un monumento, un relicario, en el cual supone, y no sin razón, que debe hallarse depositado algo del alma y del pensamiento de un ser superior. Y si bien el progreso de las artes gràhcas y de la industria del libro, facilitando la producción, ha vulgarizado el artículo, alejàndolo de aquel concepto solemne, en virtud del cual se evoca siempre con simpatía admirativa la tradición de aquellos hombres del Renacimiento que guardaban sus bibliotecas como santuarios donde se penetraba con honda emoción, no por eso hemos de conformarnos con que la fácil realización del libro a que hemos llegado, se aparte demasiado de aquel concepto clásico. Ello vendría a ser en desmedro del libro propiamente dicho, del libro bien concebido y bien realizado; de la obra que responde a una concepción armónica, a una definida catalogación de ideas regidas por leyes de unidad y consonancia; de la obra meditada, reposada, que descubre un alma o un ingenio en una lucubración sòlida e inèdita que quedará luciendo como un faro más o menos radiante, pero con luz propia, en el concierto de las esforzadas culminaciones del pensamiento.

Las prensas lanzan obras a porrillo; todos los días se enriquece el caudal bibliográfico, y el cielo de los genios consagrados por la gracia radiante de Minerva se engalana con el rostro de algún nuevo astro. La producción bibliográfica se multiplica con una intensidad que permitiría confiar en un sorprendente índice de cultura, si no aconteciera que las pilas de libros que guardan incólume su virginidad en la reserva de los anaqueles obligan a meditar en la ineficacia y en el dudoso alcance de esa parte de producción que no logra salir de las sombras ni vencer la indiferencia del medio.

Y es que la concepción, la realización mental del libro, no es tan facultativa como suele suponerlo el prurito vanidoso que busca en la mención bibliográfica una consagración que no será más que aparente cuando es superficial y efímera.

Muchos son los hombres de actividad intelectual que no brillaron más que por el libro, cuando no por un libro solo. Abundan, en cambio, los escritores activos y difundidos que no han hecho lo que puede llamarse el «libro», es decir, la obra de unidad de pensamiento, de acción y de estilo, entendiendo que no realizan ese ideal ni el libro mosaico, de conglomerado incongruente o híbrido, ni aquel que, siendo recopilación de trabajos divulgados, ha perdido el prístino encanto de su novedad. Sólo a las obras maestras les está reservado el privilegio de las reediciones, y esto en razón de que su interés permanente supera la capacidad difusiva de las sucesivas ediciones.

El «libro» que aspira a la categoría de tal sin las mencionadas virtudes, defraudará al bibliófilo en perjuicio del libro inédito, hondo, trascendental, con el cual se codeará en esa moderna confusión libresca influida por el espíritu democrático de la época.

Nada puede oponerse al designio del escritor incipiente, que aspira a recrear su vanidad llevando a la realización material del volumen impreso el conglomerado de sus primeros puntillos literarios. Tampoco puede motejarse en los hombres de letras su empeño por recopilar en el seno cálido y acogedor del libro impreso su obra dispersa. La consagración por el libro tiene, como hemos dicho, perspectivas envanecedoras que justifican aspiraciones tan discretas y respetables. Pero tales consideraciones, en lugar de destruir, confirman nuestro pensamiento.

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Can Salas, Biblioteca Pública de Palma

Existe una diferencia efectiva, fundamental, entre el libro inédito y el de recopilación; entre el libro incoherente, muestrario de modos, y el libro calificado por la unidad y la armonía del concepto; entre el libro que sorprende honestamente por su novedad y su trascendencia y el que sorprende audazmente por lo anodino, frívolo y vulgar, y así en otros muchos aspectos, lo cual no obsta para que en el sistema de la rotación editorial, se valore el libro nuevo por la calidad y el volumen de sus materiales, y siga prevaleciendo, para disfrazar muchas veces la mercadería de la ley dudosa o falsa, el recurso de las deslumbrantes portadas decorativas de tan excelente eficacia comercial.

El amor por el libro y la fé en su influencia educadora son una consecuencia de la devoción casi fanática que el vulgo, ávido de cultura, suele sentir por todo lo consignado en letras de molde. El libro comparte con el maestro y con el sacerdote la autoridad espiritual orientadora de las masas; y el vulgo llevado todavía por tradición, en algo, del sentido del apotegma clásico: «magister dixit», suele reservar también al libro cierto concepto de infalibilidad: «lo dice tal libro», «lo asegura tal obra». ¡Que hermoso sería que el libro, dentro de la salvedad de principios impuesta por el progreso de las ideas, pudiese conservar tal prestigio y autoridad contra los que conspiran, sin embargo, las equivocaciones y los fracasos editoriales!

La producción del libro debería regirse por singulares normas reflexivas. El lector ilustrado busca sus autores y sus obras, tiene el hábito de la selección y el concepto de los valores bibliográficos, y sabe orientarse sin riesgo y a medida de su interés. No sucederá lo mismo con el bibliófilo inexperto, que busca el libro por el libro, por la atracción y la simpatía que a su espíritu ávido de impresiones o simple delectación artística, inspira siempre la obra impresa, por el respeto que guarda siempre para la pieza libresca que encierra en el seno inmortal de sus páginas una determinada concesión ideológica.

La decepción, el fraude, el descontento que lleva al ánimo del lector corriente, inexperto, el libro insustancial, sin trascendencia o francamente torpe, al sorprender la imprevisión del bibliófilo de buena fé, serán de un efecto deplorable. Irán desterrando de su ánimo ese sentimiento de confianza en la autoridad del libro, que era un tradicional legado de la cultura secular. Decaerá en tal virtud la fé en el libro, sufrirá mengua el prestigio de su eficacia educadora con seguro daño para el libro bueno, que no falta, pero que se vé y se verá irremediablemente confundido en la ola de desconfianza originada por el desconcepto de las obras del montón.

(De «La Almudaina»)

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