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Esculturas de Tony Cragg en la Lonja

fabian | 31 Juliol, 2013 12:06

Tony Cragg muestra sus esculturas orgánicas en La Lonja de Palma

La Lonja de Palma acoge una exposición de la obra reciente del artista Tony Cragg, considerado uno de los principales exponentes de la escultura británica contemporánea, cuyas piezas de formas orgánicas entablan desde hoy un diálogo temporal con la arquitectura gótica del emblemático edificio.

Cragg conoció hace un año La Lonja construida por el arquitecto Guillem Sagrera y de inmediato aceptó el "reto" de mostrar en ella su propia obra y comenzó a trabajar en "componer una exposición con un grupo escultórico que tuviera sentido en términos de material y de contenido" para poder mostrarlo en este edificio.

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La comisaria de la exposición "Tony Cragg esculturas", Julia Klüser, ha destacado que es la primera vez que el artista expone en Mallorca y que la colección de nueve esculturas de gran formato que ha elegido "tiene carácter de retrospectiva, al mostrar la capacidad creativa y la variedad de la obra de un artista considerado desde los años 80 un renovador de la escultura británica, al conjugar espacio y obra de manera que se complementan".

En la inauguración de la exposición, Cragg ha explicado que constituye un buen ejemplo de las cuestiones que le han interesado a lo largo de la última década y de su voluntad de ir más allá de la mera forma para estudiar "el interior y la estructura que dicta el aspecto exterior", así como el valor del propio material y lo que éste esconde.

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"La pregunta a responder no es cómo, sino por qué tengo este aspecto", ha señalado Cragg, que ha recalcado su interés en cómo se ven los objetos en función de la manera en que la luz incide en ellos pero también por "la presión psicológica" con la que se observan.

Solo una de las piezas de la exposición, "Congregation" de 1999, realizada a partir de una embarcación antigua cubierta de miles de alcayatas, escapa en cierto modo a esa intención y forma parte de una fase anterior de su obra, en la que utilizaba objetos encontrados que reflejaran experiencias previas.

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El escultor británico considera que es la mirada del espectador la que aporta la complejidad a unas obras que físicamente son tan solo unas formas materiales.

"La escultura es una rareza, es un uso muy poco habitual del material, pero es una producción muy importante porque constituye uno de los únicos usos de la materia completamente libre de necesidades utilitarias, algo que le da a la escultura una enorme dosis de libertad. Ser escultor y dedicarse al arte en general es una actividad radical y política", ha afirmado.

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Cragg ha resaltado que exponer en La Lonja suponía un reto. "Mi actitud es no 'atacar' con mis obras el espacio donde van a estar expuestas durante el período temporal que pasen en él, sino conectar con él", ha afirmado.

"En mi trabajo, mi reto siempre es no reaccionar al lugar y al espacio disponible sino hacer esculturas que considere correctas en sus propios términos", ha detallado.

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La exposición ha sido inaugurada por el propio artista junto al presidente del Govern balear, José Ramón Bauzá, y el director gerente de la Fundación Banco Santander, Borja Baselga. Bauzá ha destacado que la exposición aúna el carácter orgánico con un espacio inorgánico y mezcla el continente con el contenido".

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Ocho de las obras de Cragg se pueden ver en el interior de La Lonja y una en la plaza situada frente a ella. La exposición permanecerá en Palma hasta el 30 de noviembre.

EFE (Canarias7.es, 14/07/2013)

Enlaces.
Fotos de la exposición en Der Aggro-Mallorcese
Vídeo sobre la obra de Tony Cragg: Der Bildhauer Tony Cragg | Video des Tages
Web de Tony Cragg

Rusiñol: El tren de Sóller

fabian | 30 Juliol, 2013 12:26

En abril de 1912, día 16, se inauguró el Tren de Sóller. La obra iniciada por D. Jerónimo Estades, reuniendo unos capitales, quedaba plasmada en un hermoso tren y en un recorrido difícil que necesitó trece túneles, uno de ellos de casi tres kilómetros.

En Alta mar celebré el centenario de la inauguración con un vídeo del pasodoble que para la ocasión compuso Gabriel Moyà y que lleva el título "El tren de Sóller", uno de los poquísimos vídeo que he encontrado de los esquivos músicos mallorquines. También la prensa mallorquina se hizo eco del centenario, así como en su momento, la creación del tren fue celebrada a primera plana como medio que uniría dos localidades que hasta ese momento era más fácil comunicarse por mar que por tierra.

Santiago Rusiñol debió estar en ese viaje inaugural puesto que tres días después, el 19 de abril de 1912, publica en "La Esquella de la torratxa" este artículo titulado "El tren de Sóller"

El tren de Sóller

No crec que hi hagi cap barceloní que no sàpiga o que no sospiti que, darrera d'aquells tinglados tan utils y antipatics que hi han a tot lo llarg deis molls, hi ha el mar, que hi tenim el mar, y que tirant enllà d'aquet mar, damunt d'unes ones que'n direm blaves, perquè si no'n diguessim blaves ningú creuria que es mar, se troba l'illa més daurada, més illa, més lluminosa, més esplèndida y més somniada que puguin marcar les geografies.

Si els catalans fossim com abans, que, segons ens conta l' historia, encara no veien un moro embarcat ja hi eren darrera; que venia un Roger de Lluria y per si ho volem o ens pertoca, embarcava tot el jovent a la conquesta de terres d'altri, y qui no li agradi que ho deixi; o si tan sois fossim dels del club que encara no arriba una festa vinga treure's roba y a remar per aquella blavor que ja hem nomenat; si'ls calalans no'ns haguessim tornat més aixuts que un llonguet del dia abans, no n'hi hauria ni un que, ab vela o ab rems, nadant o en barco de l' Isleña, no hagués anat an aquell Mallorca, y si tots hi haguessin anat haurien vist un tros de terra que fa favor an el Creador y que fa que li perdonem tantes cosetes que hi ha a mitg fer en aquesta vall de ploralles.

El glosador que diu tot això no es ni soci numerari de l'atracció de forasters. Es tan foraster com un altre, encara que no voldria esserho, y si canta les belleses d'aquesta illa meravellosa no es pas que'n vulgui fer l'article, com viatjant de panorames, sinó perquè ho creu de justicia y perquè li té un agraiment. Se veuen tantes coses lletges y tants paisatges sense suc y tants pobles sense lluc, en aquesta terra que habitem, d'un modo interí però molest, que quan se troba un bocí de món que té menos tares que'ls altres y que les montanyes són més nobles, y les planes són més florides, y les cales més verdejants, y el cel més blau, y les terres menos aspres, an té de quedar agrait, y el glosador té moltes tares, però l'agraiment no li manca.

prensa
Noticia

En aquesta illa, doncs, en aquet Mallorca, acaben d'inaugurar un tren, tan poc tren, tan poc destorb, tan poc trepitjador de paisatge y esclafador de bellesa, que`l mateíx Ruskin en persona, tan poc aimant de ferrocarrils ni d'altres eines d'anar depressa, a esser bisbe en lloc d' esser esteta, l'hauria vingut a beneir y li hauria dit: «ja pots arrencar, que mentres passis per allí ont passes y t'amaguis aont has d'amagarte y treguis el cap allí ont has de mirar, no ets un tren com els altres trens que xiulen, que ronquen, que escupen, que arrebassen tot lo que troben, que arrenquen boscos y escorxen arbres, que obren ferides sagnants a les roques més venerables y que no més van a la seva. Ets un tren... Lluís XIV ab modos, ab quietut y ab respecte, no fet pera arribar aviat, sinó per a arribar a temps; no fet per a malmetre Mallorca, sinó per a mostrarla als que hi vagin».

Veshi, creume, barceloní, que me'n donaras mercès. Si hi vas, quan passis la plana y entris a un túnel de tres kilòmetres, y al sortir del fons d'un torrent, vegis la gran vall de Sóller com un pomell de tarongers que t'incensen de tarongina; ab les montanyes allà al fons úniques de forma y de claror, y el poble a baix com flors d'atmetlles esteses a la verdor, y el tren caigui materialment dintre una toia de flors, que entren per les portelles, sentiras a dintre teu que es la primera vegada que t'has omplert de primavera y quasi't sentiras abella, però no de les que treballen, sinó de les que xuclen flors per a anar a fer la mitg-diada; abelles d'illa, abelles somnioses, abelles de contemplació, y sabras lo que es Mallorca.

Però correras un perill y es el perill de no entornarte' n.

Que fet y fet tampoc es perill, perquè com ja diu el ditxo: Aquell que estigui bé que no's mogui.

Y Mallorca no es terra de mouressé'n.

Xarau

Santiago Rusiñol: El tren de Sóller (La Esquella de la torratxa, 19 abril 1912, págs. 7 y 9)

La tragedia inevitable

fabian | 29 Juliol, 2013 11:45

Sobrevuelan sobre esta parte de la ciudad varios aviones que, desde aquí, giran en su trayectoria para lanzarse sobre el mar, recoger en su vientre agua para, elevándose sobre las montañas, lanzar ese líquido sobre las llamas del incendio que devora parte de la sierra mallorquina. Frecuencia regular e incansable su vuelo, repetición de minutero que nos recuerda a quienes vislumbramos el paso aéreo de esas naves volantes la voracidad de un fuego dudosamente purificador, que conlleva consigo la tragedia de la naturaleza quemada. Un fuego, otra vez el fuego. ¿Es inevitable la tragedia?

hidroavión
Fotografía recogida de teinteresa.es

Me quedo por unos momentos atado a esa pregunta y mi respuesta inicial es la negación. No, la tragedia es evitable siempre. Hay que tener conciencia del posible peligro para poder evitarlo. Pero la realidad es tozuda y allí están los aviones lanzándose sobre el mar, llenando sus panzas de agua que será lanzada sobre el fuego. Fuego de hoy, como hubo otros fuegos anteriores, como habrán otros fuegos futuros; tragedias inevitables en unos seres limitados, en los que la equivocación no es fruto del tiempo, y si no la equivocación, la inconsciencia, la imposibilidad ... No somos seres perfectos ni omnisapientes. ¿Es inevitable la tragedia?

Rusiñol: Artículos varios

fabian | 24 Juliol, 2013 16:49

Hasta ahora he ido recogiendo aquellos artículos periodísticos de Santiago Rusiñol que se presentaban en serie, relacionados con un antetítulo común. Así, la primera serie, "desde una isla", de 1893 y publicada en La Vanguardia, tiene siete artículos. La serie "L'Illa Blanca", sobre Ibiza es de 1913, publicada en "L'Esquella de la torratxa", recoge 8 artículos. La tercera y última serie, "Des de Mallorca", publicada en 1919 en "L'Esquella de la torratxa" está compuesta también de 7 artículos.

Me quedan ahora por recoger artículos sueltos, sin antetítulo que fueron publicados a lo largo de los años en diversos medios.

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Santiago Rusiñol: "Vaixells blancs" (1904)

  • Desde Mallorca (26/03/1893) en "El Eco de Sitges"
  • Italia Vitalia (07/07/1901) en "La Almudaina"
  • Pizà (05/11/1902) en "La Almudaina"
  • Cartes a Gelabert (14/01/1904, 19/01/1904 y 22/01/1904) en "La Almudaina"
  • Entre glossadors (28/02/1908) en "L'Esquella de la Torratxa"
  • Versos d'en Joan Alcover (18/03/1909) en "L'Esquella de la Torratxa"
  • El tren de Sóller (19/04/1912) en "L'Esquella de la Torratxa"
  • Eivissa. Impressió (07/09/1912) en "Sóller"
  • Interview, amb l'Alomar (27/02/1914) en "L'Esquella de la Torratxa"
  • La Seu de Palma i en Gaudí (20/03/1914) en "L'Esquella de la Torratxa"
  • La col mallorquina (28/02/1919) en "L'Esquella de la Torratxa"
  • Bernareggi (16/04/1920) en "L'Esquella de la Torratxa"

Además de estos artículos periodísticos, en 1909, Rusiñol escribió el "Pròleg" del libro "La columna de foc" de Gabriel Alomar. Con ello, teniendo en cuenta siempre su libro "L'Illa de la calma", creo que es todo lo que Rusiñol publicó sobre estas islas.

Todos los artículos publicados en La Esquella de la torratxa están en Internet, pero no los publicados en "Sóller" o en "La Almudaina".

En el año 1999 se publicó el libro Des de les illes, por Margarida Casacuberta que recogía todos estos textos de Rusiñol.

webs: Mallorca en Pintura y Pintar en Mallorca

fabian | 23 Juliol, 2013 12:59

Preparaba hoy, siguiendo la labor de días anteriores, un grupo de artículos periodísticos de Santiago Rusiñol sobre Mallorca, artículos que publicó sin seguir una línea prefijada, sin un antetítulo que los enlazara y que no tienen fechas continuadas; es decir, artículos sueltos que Rusiñol escribió sobre temas variados: sobre la labor de Gaudí en la catedral, sobre la col (sopes mallorquines), sobre el tren de Sóller o los versos de Alcover.

Entre estos artículos sueltos hay uno sobre un pintor argentino: Francisco Bernareggi (Argentina, 1878 - Mallorca, 1959), así que me he puesto a buscar información sobre este pintor que llegó a Mallorca en 1903 y aquí se quedó, salvo el período de la Guerra Española. Me resulta difícil encontrar fotografías de sus cuadros, lo cual es demasiado frecuente. En esas décadas de comienzo del siglo XX fue época de pintores en la isla. La escuela de Pollença por una parte y muchos nombres (Hermen Anglada Camarasa, Gregorio López Naguil, Ricardo Güiraldes y su esposa, Adelina Carril de Güiraldes, Gabriel Villalonga, Antoni Gelabert, Valdez, Brusoto y Castillo, Tito Cittadini ...)

Bernareggi estuvo unos años en La Calobra y después en Santanyí. Bien, no voy a recoger hoy ni su biografía ni su para mí desconocida obra.

Sí voy a recoger una web sobre pintores y Mallorca. Se trata de

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Mallorca en Pintura

Me alegra muchísimo que exista esta web. Es estupenda. ¡Cuántas veces he pensado que debiera conocer cuadros importantes que sobre estas islas se han pintado! Esta web presenta obras de multitud de pintores; obras y nombres que convendría conocer. No sé quién la hace, pero está muy bien.

Hay otra web también muy interesante. Se llama Pintar en Mallorca y está realizada por un grupo de acuarelistas que muestran su interesante obra. Es un blog colectivo pues son varias personas quienes realizan las entradas.

Rusiñol: Casinos (es Born de Palma)

fabian | 22 Juliol, 2013 16:47

A principios de la década de los sesenta, el Borne era todavía el gran paseo de Palma. Allí estaban las grandes terrazas donde iba una gran cantidad de gente a ver y a ser visto. La Granja Reus, el Bar Bosch, el Oriente, el Formentor, el Antonio, Miami eran lugares de encuentro. La apertura del Paseo Marítimo hizo que fueran poniéndose de moda establecimientos más lejanos: el Pesquero, el dique del Oeste, y el Borne quedó abandonado. Aún persistía un antiguo casino: La Veda, pero ya sin fulgor.

He buscado alguna imagen del Borne en épocas anteriores y sólo he encontrado el cuadro de Joan Bauzà (1844 - 1915), "Es Born a l'horabaixa" en que podemos ver un Born con unas farolas centrales y con poca gente.

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Joan Bauzà: "Es Born a l'horabaixa"

Santiago Rusiñol nos habla del Borne en el texto "Casinos", aunque más que hablar del paseo, nos presenta un estilo de vida, yo creo que muy generalizado, de ver pasar el tiempo. Me pregunto si podrían encontrarse textos (y cuadros) que trataran lo que eran esos lugares de encuentro. No sé si habría textos sobre el tema, pero, aunque fuera el único, conviene recordar este texto sobre el Borne de Palma.

Els casinos

An aquesta illa de Mallorca degut a son clima meravellós hi van bé els ametllers, els albercocs, les oliveres i les figueres. A Palma hi van bé els plàtans, els oms i les acàcies, però lo que hi va millor són els casinos.

Aneu seguint el Born i a cada banda en veureu a cada dos cases.

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Santiago Rusiñol: "El torrent de Fornalutx" (1904)

Aquests casinos, quasi tots ells tenen els balancins a l'acera. A dintre hi deu haver billar, sala de tresillo, biblioteca, tot lo que hi sol haver an els casinos, però tot això és de més a més. Els casinos, aquí, es funden per això per tenir sitials a l'acera.

Els socis hi seuen tota la tarda. Arrenglerats a tot lo llarg de la façana de les cases, se'ls veu seient sense fer res més. Quasi no parlen, quasi no llegeixen, no s'acaloren, no discuteixen. En altres ciutats que havem visitat, els que seuen prenen xacolata, o vermut, o absenta o patates cuites. Aquí no en tenen necessitat. Aquí prenen illa i res més.

Aquesta illa té tan bon clima que n'hi ha prou de pendre- la an ella, i el pendre-la és una cosa que el pobre que no l'ha provada no sap lo que és, per més que li expliquin. El pendre illa és no tenir fret ni calor, ni picor ni angoixes. Es respirar aquest blau del cel que és fet d'estracte de claror: és omplir-se els pulmons de salut, és endormiscar-se estant despert, és oblidar tot lo del món, és sentirse viure poc a poc. Al Brasil l' atmòsfera és tan bona que diu que hi ha uns ocells an els boscos, que per viure bé sols fan una cosa, obrir la boca i anar respirant. Els socis de tots aquests casinos, ni la boca tenen d'obrir.

El benestar d'aquesta terra entra per tots els sentits. N'hi ha prou de seure unes quantes hores (i ho sabem per experiència) i un queda com auto-corprès. Unes quantes setmanes de Born maten totes les neurastènies.

Perquè des d'aquí sense consultar, se sap lo més ímportant gue passa a la illa de Mallorca. Per les campanes que van tocant, amb una constància exemplar, se sap les hores gue queden en aquest món de misèries, per a esperarles gronxant-se; per les notes gue van passant les que encara queden per casar, i les que han enviduat aguells dies; per la sirena que udola al lluny, el vaixell que surt aquella tarde, i res més... res més val la pena. La pau aquí és definitiva. Horaci s'hauria fet soci d'un d'aquests casinos de seure, i Fra Lluis hi hauria fet estada gaudint «la descansada vida».

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Santiago Rusiñol: "Pins de mar" (1904)

Aquí els cotxes no fan remor (sembla gue vagin de puntetes). Aquí els carros semblen dur sabates per a no pertorbar els seients; el sol és frescal i l'ombra és tébia Aquí la gent passa suaument per a no desvetllar els socis malalts; aquí és on En Ramón Lull hauria escrit ses «Contemplacions».

I tot això per un duro al mes.

«Benaventurats els que seuen» hauria dit Jesucrist an el sermó de la muntanya, si hagués estat a Mallorca. D'ells serà el regne de la glòria perquè no hauran dut pressa a arribar-hi.

Xarau

Santiago Rusiñol: Els casinos (La Esquella de la torratxa, 20 de junio de 1919)

Aunque no estén relacionados con el tema, recojo algunas imágenes de los cuadros de Rusiñol.

Incoación BIC Castell del Santueri, Felanitx, Mallorca

fabian | 18 Juliol, 2013 22:12

Incoar la modificación del expediente de declaración de BIC, con categoría de monumento y zona arqueológica, del castillo de Santueri del término municipal de Felanitx, con la delimitación del Bien y su entorno de protección.

Fuente: BOIB núm. 100
Fecha publicación: 18 julio 2013.

revista
En Alta mar. Artículo en Scribd.

 (Segueix)

Rusiñol: 'L'Illa Blanca: L'illa interior'

fabian | 18 Juliol, 2013 16:01

Voy recogiendo los artículos periodísticos que sobre estas islas publicó Santiago Rusiñol. Es una labor lenta, que me exige atención; me exige afilar mi vista, ya no buena para estas labores de corrección en que hay letras que se confunden; máxime en los textos catalanes cuya ortografía iba cambiando en esas décadas de cambio de siglo.

Voy recogiendo - escaneando, pasando de imagen a texto y corrigiendo éste - los artículos ibicencos. Interesantes, aunque haya alguno que, si no fuera por el humor, la ironía de Rusiñol, podría considerarse molesto, como aquel en que habla de ensaimadas y votos....

Como cuando traté algunas obras de Miguel de los Santos Oliver, me pregunto su los mallorquines en conjunto conocemos la obra de Santiago Rusiñol. A comienzo de los años sesenta, siendo niño, iba con frecuencia a un kiosco de prensa del Terreno, donde pasaba largos ratos. Recuerdo que había muchas novelas de Agatha Christie en muchos idiomas. También había un expositor donde se encontraban obras relacionadas con Mallorca; allí estaba la de George Sand en alemán, inglés, italiano, castellano. También La isla de la calma y de las que hubiere más, ya no me acuerdo.

Santiago Rusiñol tiene una calle con su nombre en Palma y una escultura en Son Armadams. Desconozco si fue nombrado Hijo ilustre o adoptivo de la ciudad, o algo así. No hay, creo una lista en la web del Ayuntamiento. Las webs oficiales no informan de todas estas cosas, sólo ponen un anuncio cuando se va a conceder alguna medalla o algún nombramiento, pero esos anuncios pasan y no quedan en alguna base de datos consultable por los ciudadanos. Así que en los años sesenta sí se nombreba ya en la prensa, ya en alguna conversación, lo de "la isla de la calma" y el nombre de Rusiñol. Actualmente yo no sé si los jóvenes lo conocen.

Los cuadros de Rusiñol son más difíciles de conocer, me parece. Voy recogiendo los que encuentro. Me sorprende que en ellos pocas veces se ve el mar; además de los jardines, pinta valles, almendrales floridos, caminos serpenteantes, montañas. Tampoco muestran personajes.

Selecciono un artículo, esta vez de Ibiza: "L'illa interior" en que habla de tumbas, de cuevas y de arqueólogos:

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Santiago Rusiñol: "Bunyola" (1907)

L'Illa Blanca / L'illa interior

Aquesta bella Iviça, tant blanca, tant alegre, tant riallera, per sobre, per sota està sembrada de tombes.

Un cop vista la blancor, un cop vist el mar blau que la volta, un cop vistos els arbres florits, si per atzar mireu a terra, serà molt que no hi veíeu un bocinet de ceràmica, un trocet de vidre, un fragmentet d'àmfora que s'ha després d'alguna tomba.

Desde els xipriotes als moros, passant pels fenicis, cartaginesos i romans, no sembla sinó que, quan se sentíen que se'ls apropava la mort, es feien venir a enterrar a Iviça, o que s'hi feien portar un cop morts. Pot-ser això era una illa sagrada, consagrada a Venus o a Astarté, on el somni era més dolç un cop acabada la vida; pot-ser era que aquí, els homes, es moríen mes d'una vegada, o que 'l terreny era propici als difunts i s'hi moría bé; el cas és que, tireu per on volgueu, allí on s'hi sembra un cep, hi hà una tomba, i allí on s'hi sembra una vinya, un fossar.

Tant sols en una muntanyeta que'n diuen el «Puig des Molins», o «Necròpolis d' Éfeso», es poden comptar cinc o sis mil coves, treballades sota la roca, amb els séus sarcòfags de pedra, on els morts hi pensaven dormir i que, gracies als saquejadors que avui en diem registradors, no hi han pogut fer ni una bacaina.

An aqüestes tombes dels Molins, com que a l'enterrar-hi el difunt l'enterraven amb els anells, i els collarets, i les arracades, i el voltaven de gerretes, àmfores i llagrimatoris, no varen comptar les families que, si la momia és respectable, fíns a certa edat de momia o siga de conservació, els objectes ja no ho són tant, i que, per a trobar aquests objectes, no hi hà ós que siga respectat, i per a arreplegar l'equipatge, es fa a bocins el passatger; així és que, ara els romans per a aprofitar lo que es trobés d'or, ara els moros per a espigolar lo que encara s'haguessin descuidat, i finalment, a darrera hora, nosaltres, els que registrem; d'aquells mercaders fenicis se pot dir que ja no més en queda una confusió de restes que no hi hà còm descompartir-los.

El que escriu ha vist escavar i fins ha escavat an aquesta necròpolis, i en la pràctica s'ha fet càrrec que no hi hà res més interessant que registrar aquestes calaixeres, aquests baguls i arquimeses, on hi guardaven els objectes que més havien estimat aquells homes que fa mils d'anys que haurien de dormir en aqueixes tombes.

Figureu-vos que aquestes coves estàn plenes de terra, de pedres i, per damunt, d'herba. Se grata primer, i a la poca estona 's troba el forat de la tomba, que és feta d'obra i és quadrada; seguint el quadrat, es fa un pou, i quan el pou comença a ésser fondo, es veu una nau de pedra, d' aquella pedra de les ruïnes que sembla morta per a sempre més. Allavors es va gratant fondo i apareixen dues grans pedraces, que són els angles dels sarcòfags: allí comencen els treballs.

Com que aquelles coves són a les fosques, aquests treballs s'han de fer amb llum, i no hi hà res més impressionant que veure les ombres dels homes ficats an aquelles cisternes que's comuniquen de l'una a l'altra, per murs esquerdats i misteriosos. L'home que cerca, amb un cávec va treient terra de mica en mica, que com més avall va essent és més tova, i com més tova hi van havent més restes. A voltes s'atura i hi posa el llum: és una coseta que llu. Va treient la terra del voltant; n'arrenca un llagrimatori de color terroç, de color de mort, d'una patina groga i asprosa; però dóna un cqpet an el vidre i, com si es despertés la llum que ha estat apagada mils d'anys, s'encenen els colors més radiants que's puguin veure, colors de foc, colors de coleòpter, de nacre, de ploma d'aucell, colors que sembla que neixin i que il·luminin la cova amb una claror desconeguda. A voltes se torna a aturar, i entre'l fang surt una figura, i és tant humida i tant palpitant, que sembla talment que aquella terra la pareixi del séu sí; a voltes es troba un anell i sembla que l'or s'ha immortalitzat: ni una engruna del séu metall ha perdut la virginitat, després de tants anys de tenebres.

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Santiago Rusiñol: "Capvespre" (1906)

Però es va avall, fins arribar al sol, o fins arribar al fons dels sarcòfags, i si per un atzar la tomba no ha sigut encara violada, al fons de tot s'hi troben els esquelets estirats de llarg a llarg, i damunt dels restes grans collars, que han guardat tots els séus reflexes i tota la seva brillantor, com demostrant que la vanitat dura més que 'ls mateixos homes. Allí, an aquell fons, al mig de les cendres, es troba lo íntim del mort. Amulets vinguts de l'Egipte, amb ídols simbòlics i enigmàtics que duien sort an aquell que 'ls portava; caràtules en miniatura, que feien pressentir lo que vindrà; campanetes petitíssimes, que devíen tenir sons misteriosos; caretes de terra cuita, pot-ser records de rostres volguts; joguets, també de terra cuita, que podíen ballar com a titelles, i tot un món de coses íntimes, tot lo que fou il·lusions en vida, que s'enduien al mes enllà, i que avui els duem an aquests asils i hospitals que 'n diem museus.

Es clar que a voltes es registren coves i coves sense trobar res, però aquesta indecisió és lo que dona més interès an aquestes escavacions. Si sempre's trobés no hi hauría encant. L'emoció de lo inesperat és la que deu sentir el metge a l'obrir un cos per a cercar una entranya, o el jogador al cercar la sort. Cada cova és un gran misteri, i cada tomba és un munt de cartes, de les que 'n poden eixir la fortuna o un munt de cendra.

Estranys homes eren aquells que tancaven els tresors perque seguissin al més enllà, o perque 'ls trobessin els arqueòlegs. Els fenicis d'avui no són així: si posen res a una tomba, mai és a dintre per al mort; és sempre a la banda de fòra, per a que s' ho mirin els que passen.

Recordem que a un senyor riquíssim, perque la levita era nova, el varen fícar dintre la caixa en mànegnes de camisa.

Els escavadors d'aquí mil anys, se faràn pobres, amb nosaltres.

Xarau

Santiago Rusiñol: L'illa interior (La Esquella de la torratxa, 14 de marzo 1913)

Rusiñol: 'Des de Mallorca: La mort de Miramar'

fabian | 16 Juliol, 2013 17:41

El título es muy llamativo y es una llamada de alerta ante un atentado al "paisaje". Desconozco qué ocurrió, por lo que sólo oigo este grito de Rusiñol.

No he encontrado ningún cuadro de Rusiñol sobre Miramar. Quizás haya alguno. Elijo, sobre las pocas fotografías que tengo, la de un "jardín" especial: el cementerio de Sóller.

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Santiago Risiñol: "Cementiri de Sóller" (1902 - 1908)

Des de Mallorca: La mort de Miramar

Els que no coneguin la belllssima costa de Miramar, que portin un xic de pressa en veure-la si volen gaudir la meravella dels seus boscos extraordinaris.

Haureu sentit parlar de Miramar. Els molts viatgers que l'han vista l'han declarat d'una bellesa, en pocs llocs de la terra, igualada. El mar hi és d'una transparència que es veuen les perles del fons, an els jardins d'aigües misterioses; l'illa hi banya els penyals d'argent; un floc d'espuma la ressegueix dibuixant de randa les cales; les muntanyes més altes s'hi reflexen; el sol juga amb les seves ones fent-hi lluir irisacions magnifiques i els grans arbres centenaris, tan estimats del vell arxiduc es banyen tant en les seves aigües que sembla talment que les arrels es tinguin de tenyir de blau.

Doncs bé, aquests arbres se'n van. Els hereus de l' arxiduc, cansats tal volta d'aquest paisatge, que han vist davant dels seus ulls des de nois, hauran pensat, que la fusta, venuda a bon preu, és més productiva que servint d'ornament a la illa, i l'han venuda per a fer-ne llenya, i d'aquí un quant temps Miramar serà mort, perquè les muntanyes sense arbres, són el mateix que muntanyes mortes.

Lo més trist és que el que els tallarà o que ja els ha començat a tallar potser siguí un fill de Mallorca, sí. Un fíll que tallés els cabells de la seva mare per a vendre-se'ls no seria un fííl exemplar; el que talli els boscos de casa seva no creiem que siguí un bon patrici. Comprenem que els hereus de l'arxíduc, pel motiu d'ésser estrangers, per altres motius que ignorem, no estimin prou aquest Miramar, on havia viscut En Ramon Lull. Però que es trobi un mallorquí que per trenta diners o els que siguin, torturi un bocí de sa pàtria, com un mal pastor an el seu remat, no trobem mots per a califícar-ho.

Diran que n'hi han molts que fan lo mateix i malauradament tindran raó. La cobdícia cega a certs homes d'una manera tan miserable, que si molts no's venen la seva ànima, és perquè no hi ha mercats que en comprín, i si no empenyen la seva honra és perquè no hi ha cases d'empenyos. També hi ha qui podría respondre que la llenya d'aquests arbres fa marxar les locomotores; pero nosaltres contestem que per haver d'anar an aquest preu valdria molt més que estiguessia parades. També ens diran que això són fantasies, potser sí; petó aquestes fantasies que els desenfeinats en díem paisatge, és lo que han arnbat a fer d'aquesta illa un dels llocs més bells de la terra i un regal de la naturalesa.

Segurament hi deu haver una llei (i si no hi és hauria de fer-se, i si no hi fos improvitzar-se) per aquests crims de lesa bellesa, que fan els homes desaprensius, ínconcíents o criminals. Nosaltres no som advocats per a sapiguer aqüestes futileses. Si hi és tindria de complír-se i si no hi és tindria d' inventarse, anc que fos per la tirania, que quan aquests nous bolxevics són destructors de la seva terra, la seva terra ha de tenir dret a desterrar-los on mereixen: a viure en un desert de sorra sense un sol arbre que els fací ombra.

Els boscos no és com els «drets de l'home». No han d'ésser iguals davant de la llei. Dels lletjos se n'ha de fer carbó í dels bells se n'ha de fer paisatge. Aíxí em penso que ho té entès la Socíetat del turisme de Mallorca, í tants altres bons mallorquins que estimen el bé de «Sa Roqueta» i que faran tot lo que puguín, per treure aquesta nova plaga d'ambiciosos desaprensius que valdria corcar aquesta terra.

Xarau

Santiago Rusiñol: Des de Mallorca: La mort de Miramar (La Esquella de la torratxa, 27 de junio de 1919)

Rusiñol: La serie 'Des de Mallorca' (1919)

fabian | 15 Juliol, 2013 12:46

Si en 1893, Santiago Rusiñol publica en La Vanguardia un grupo de artículos sobre Mallorca bajo el título "Desde una isla", es en 1919 cuando en La Esquella de la torratxa publica otro grupo de artículos con el título de "Des de Mallorca".

De este grupo de artículos, ya transcribí o pasé a modo texto el primer artículo de esta serie, publicado en "La esquella" el 30 de mayo de 1919 bajo el título Tornada a Mallorca, un artículo que califiqué de "impactante".

Una semana después, el 6 de junio, publica Des de Mallorca. - L'ensaimada.

En el número siguiente, del 13 de junio, Des de Mallorca - Antiquarisme.

Els casinos se publicó el 20 de junio.

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Santiago Rusiñol: "Jardí de Can Blanes I" (1902)

Des de Mallorca - La mort de Miramar fue publicado el 27 de junio.

El 8 de agosto de 1919 publica Des de Mallorca - «La flor de la intemperie» en realación al sindicato de trabajadores de las carreteras y caminos que toma este florido nombre.

Esta serie se cierra el 14 de agosto con un artículo que recoge el título de la serie: Des de Mallorca.

Todos estos artículos, como los de la serie anterior L'Illa Blanca, de 1913, dedicados a Ibiza, están en fotografía, siendo muy deficiente el archivo de texto que acompaña cada imagen. Para poderlos recoger, convendrá que transcriba en esta bitácora algunos de los artículos de esta serie de 1919, "Des de Mallorca".

Santiago Rusiñol en Ibiza

fabian | 11 Juliol, 2013 12:25

A partir de junio de 1907 hasta 1925, Santiago Rusiñol publica un escrito semanal - llamado "glosa" - en la revista La Esquella de la torratxa, firmando como Xarau. Todos estos artículos aparecen bajo el título general de "Glosari" u el autor se llama a sí mismo como "glosador".

En el año 1913, aparece en la revista mencionada un grupo de artículos o "gloses" que portan el sobretítulo L'illa blanca, siendo el primero de ellos Iviça (28 febrero 1913, págs.8 y 10.

He de señalar que esta revista presenta muchas imágenes y se presenta preferentemente en forma de fotografías, ya sueltas o en un pdf; pero permite descargar el texto en formato .txt.

El 7 de marzo, pág. 8. se publica el segundo artículo, que lleva el título de La Badía.

El tercer artículo se publica el 14 de marzo, págs. 6 y 7 y 8 y lleva el título de "L'illa interior".

El artículo "Els escavadors" lleva fecha de 21 de marzo y aparece en las páginas 9 y 10.

También ocupa parte de dos páginas, 5 y 6, el artículo "La força de la ensaimada", de 28 de marzo de 1913.

"Els murs d'Iviça" se publica el 4 de abril, pág. 6.

El 18 de abril, págs. 8 y 10 aparece el artículo "Els ivicencs".

El último artículo de la serie "L'illa blanca" aparece el 18 de julio, pág. 8 con el título "Catalans a Iviça".

No conozco ningún cuadro de Rusiñol pintado en Ibiza.

Tesis Doctoral: 'Llorenç de Villalonga i la novel·la antiutòpica : estudi d'Andrea Víctrix'

fabian | 10 Juliol, 2013 18:46

  • Título: Llorenç de Villalonga i la novel·la antiutòpica : estudi d'Andrea Víctrix
  • Autora: Sílvia Ventayol Bosch
  • Universidad: Universitat Pompeu Fabra. Departament d'Humanitats
  • Enlace: Tesis Doctorales en Red

Aquest treball té per objecte l’anàlisi i estudi pregon de la novel·la Andrea Víctrix (1974) de Llorenç Villalonga, una obra darrerenca de l’autor, fins ara poc estudiada i representativa del gènere antiutòpic dins la literatura catalana. L’emmarca una introducció general que resumeix els orígens, la raó de ser i la tradició literària dels relats utòpics i antiutòpics. Els capítols següents descriuen la gènesi, tècnica i el mode emprats a la novel·la, les influències literàries existents i l’anàlisi de la positura criticosatírica del novel·lista vers el món del progrés i tot el que s’inclou en ell.

 (Segueix)

Rusiñol en Mallorca (1901 - 1902)

fabian | 09 Juliol, 2013 12:25

Intento seguir el rastro de Rusiñol en Mallorca. De su primer viaje, en 1893, han quedado los siete artículos periodísticos que La Vanguardia publicó bajo el título de "Desde una isla"; estos artículos fueron reproducidos en la prensa mallorquina, concretamente en La Almudaina pocos días después de su publicación original, lo que conllevó que el nombre de Santiago Rusiñol fuera conocido en el ambiente insular. y que, desde ese momento, algunos intelectuales a los que conoció, siguieran su obra. Así, por ejemplo, en 1899, Miguel Sarmiento publica en La Almudaina un artículo en que trata el simbolismo en la pintura de Rusiñol. Lamentablemente La Almudaina no está digitalizada y no podemos acceder a sus contenidos.

En 1901 Rusiñol vuelve a la isla. Viene con su mujer y su hija y alquila una casa en El Terreno. Trabaja con Joaquin Mir en el Gran Hotel, creo que pintando unos murales en el comedor. Pinta óleos, acude a alguna tertulia en Can Alcover; participa en La Almudaina con algunos artículos de protesta que son "Italia Vitaliani" ya que la actriz iltaliana Vitaliani actúa en el Teatro Principal de Palma, pasando su actuación muy desapercibida. Otros artículos son un sobre el pintor "Pizá" y tres cartas en defensa del pintor Gelabert que había sido criticado por un crítico de arte.

Rusiñol volvería a la isla muchas veces hasta 1923 y siempre saldría de la isla con unos cuantos cuadros para exponer en diversas exposiciones europeas. La estancia de 1901 - 1902 fue la más larga. Tras residir en El Terreno, pasa a Sóller y también a Valldemossa, donde sería invitado de Juan Sureda y Pilar Montaner y donde volvería en años sucesivos.

En 1902, ya en octubre, realiza Rusiñol una exposición en el Círculo Mallorquín de Palma. La revista La Roqueta, que sí está digitalizada en forma de imágenes unidas en pdf recoge en dos números momentos de la estancia de Rusiñol. Así, en el número 22, de 30 de noviembre de 1902, recoge en "En honor d'en Rusiñol" un homenaje que se realizó en Sóller y la lectura que el pintor realizó "A la campana". En el número 1 de La Roqueta, de 15 de enero de 1902, hay un artículo de Joan Torrandell sobre Rusiñol, y en el número 20, es Amengual y Oliver (J.A.O.) quien recoge la idea de Rusiñol, pintor de Mallorca y que la muestra a Europa, como publicidad de la isla ante un incipiente turismo. En este número de La Roqueta, Emili Oliver (E. O.) nos habla de la exposición de Rusiñol en Palma y nos ofrece dos fotografías de ella.

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Santiago Rusiñol: "L'assommoir" (Pont de Santa Catalina) 1901

Els quadros d'en Rusiñol

La exposícíó d' els vínt y tants de quadros pintats p' en Rusiñol durant el temps qu' ha passat a Mallorca ha permés que poguessem admirà la tasca feconda d' el «pintor d' els jardins» fent que la saleta d'el Círculo Mallorquí, ahont estaven exposats, se vés els vuit dies animada p' e!s inteligents y aficíonats qu' het formiguetjaven a totes hores.

En Rusiñol dona a cada quadro l' impresió d' el moment psicològic de l' artista en presencia d' el panorama. Hi posa en les teles més poesía de sa que té el paisatge, oferint-lo-mos com a través d' una gasa sutilíssima, de mágica transparencia, que li deixás misteriosos atractius.

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Y se compren molt bé. No seré jo el primé que diga que pinta quant escriu y es un poeta qunnt pinta. En efecte: molts de quadros de bon artistes presenten sa realitat, feélment interpretada, pero muda, y els d' en Rusiñol vos fan sentí tan aviat el cant alegre d' un día de sol, com en el «Jardí d' estíiu» (Terreno), y el «Castell d'el Rey» ahont torrentades de claró inonden el paisatge ó juguetetgen riallers els raigs de llum en el segón terme («Oriental»), com tan prest la tristor profunda que vos invadeix contemplant «L' assommioir», ahont circulen aires de tétrica desolació y queixes d' amargura; ó comunica a vostre cor la melancolia d' el crepuscle en un paisatge ahont Natura pareix recohir-se convidant l' esperit a l' oració. («Díjòus Sant», «L' hora fervent», «El Castell gris»).

Altres quadros té en Rusinyol en que vos mostra á la naturalesa envolta en un ambent de romanticisme y vostra pensa fuig de les baixes regions terrenals («Brollador d' el Faune», «Desmays», «Lo jardí d' el Pirata») per enlairarse en esferes mes elevades.

El pinzell d' en Rusiñol ha traduit lo ver de sa realitat en quadros de difililísima expressió, donant animació a paisatges qu' a primera vista hagueren parescut monótonos, fins a les persones menos indiferents a les bellesas d' el terré. («Lo vall de Ternelles», «El pedregar d' el Castell», «El niu de pedra»).

Es qu'el talent del pintó, sobre trià els assuntos, ha sabut fotografíà «el moment» d' el paisatge, a través de 1' objectiu de son ánima d' artista, reflectanthí l' impresió, propia, personalíssima y original.

En alguns quadrets, com la «Massia blanca», «Ametllers rosa» y «Primaveral» ha recohit en sa paleta la jovenívola y coquetona frescura de les alegres verdors de paisatges somriguents.

El «Jardí senyorial» es una obra mestre; en ella ha realzat 1' autor la belleza de l' original, qu' es d' una vegetació voluptuosa y exhuberant, amb la dificil justesa d' expressió y un admirable colorit.

Per acabà direm, com més amunt hem apuntat qu' el trabay d'en Santiago Rusiñol es l' obra d' un poeta: cada recó d' els séus paisatges es un níu d' idilis; cada terme una estrofa qu' arriba al cor; cada coloracíó una armonia suau, cada pinzellada una nota que vibra.

E. O.

La revista La Roqueta, en sus 24 números, utilizará para sus portadas dos fotografías (en blanco y negro) de los cuadros de Rusiñol, siendo una de ellas "L'assommoir" que la revista nombró como "Pont de Santa Catalina".

Santiago Rusiñol: 'Desde una isla: La despedida'

fabian | 08 Juliol, 2013 12:29

Más que temor al mar, pavor insuperable es el que sufre Rusiñol. Llega la hora de la despedida de esta estancia de dos meses en Mallorca en 1893 y, en este séptimo y último artículo de la serie "Desde una isla", Rusiñol huye a un hermosísimo jardín, Raixa, y allí descubre qué es verdaderamente, lejos de las definiciones, una isla.

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Santiago Rusiñol: "Brollador del faune" (1902)

Desde una isla: La despedida

Estaba escrito. No había más remedio que marcharse atravesando aquel mar, aquel terrible mar que rodeaba la isla como un anillo de agua. No siendo pez, ni ave, no había otro camino que seguir, que el camino indefinible de las olas, para salir de la isla en pos de una patria continente! ¡Ay! El hombre, ese algo tan astuto, tan incansable, tan busca-inventos, no había inventado nada, hasta la fecha del mes de abril del año de mil ochocientos noventa y tres, que nos sacara sin barco de estas islas, que aun siendo las adyacentes, las mirábamos separadas de Cataluña por una línea de azul que nos daba escalofríos!

¡Tan hermoso como es el camino de las nubes, á poderlo andar en un globo bondadoso y dócil á ser dirigido! tan nuevos los senderos submarinos, á poder andar por ellos como congrios, besugos, ú otros peces que gozan el privilegio de respirar donde no respira el hombre, ni aun la mujer, con ser mucho más ingeniosa y sutil, según dicen los sabios! ¡Qué vida, Dios mió, la del marino y sobre todo la del marino... forzoso! ¡Qué bello estaría el mar si se llenara de tierra y no se llenara de hombres!

Porque yo no sé, señores, de que sirve tanta sal, y tanta agua, y tantas olas, que humedecen la parte mejor del planeta; pero se me figura, por la poca geografía que olvidé, que si el mundo fuera un poco más sólido no se perdería gran cosa. Es verdad que Colón y otros descubridores de tierras, no hubieran podido lucir sus facultades enérgicas, que Cuba y otras islas estarían en estado de canuto, pero en cambio habría más indígenas en España, no hubiéramos conocido las cotorras y sobre todo hubiérase evitado el último centenario y con ellos grandes atropellos á la historia cometidos en conferencias púbicas y conversaciones privadas, en menoscabo del siglo quince y parte del diez y seis, de los cuales tenemos informes muy honestos y halagüeños.

Continuando en mis trece, no he de callarme que el mar nos dio mucha gloria y muchos víveres y monería, que nos elevó á héroes, con algunas excepciones, que nos hizo ganar muchas batallas de ida y muchos laureles de vuelta, pero hoy por hoy lo tenemos tan descuidado, que á no ser por un ministro de marina, la trasatlántica, algunas islas sabidas y otras perdidas en Dios sabe qué latitudes del Pacífico, apenas recordamos ¡ingratos! que existen olas de agua, hasta el momento que uno se vé trasladado, á una de esas islas propiedad y ha de volverse por él ó bien quedarse en la tierra.

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Santiago Rusiñol: "Racó florit" (1902)

Esta intención, acariciada al mirar aquellos barcos, esbeltos si, alineados en el puerto, pero todos más bailarines que formales al compás del más pequeño oleaje. Mirábalos uno á uno en aquel mercado marítimo como quien busca potro, y no me gustaba ninguno. Este era feo de color, aquel parecía brioso con exceso, el de más allá, con su alto puente, tenía trazas de fortaleza y no me inspiraba confianza. Uno vi, pequeño como un cetáceo, que me atrajo con verdadera simpatía. Era blanco á lo gaviota, largo de formas, elegante de arboladura, y tan quieto dormía y tan dócil me pareció, que diéronme deseos de acariciarle pasándole la mano por sus hermosas espaldas, de besarlo, de darle un terrón de azúcar, y de embarcarme en su seno; pero éste, á quien hubiera confiado mi vida y hacienda y albedrío, por su pequeñez nativa no se lanzaba á temerarias empresas: que era su vida salir con la aurora al impulso de su vela, echar las redes en la bahía y volviendo con el crepúsculo, navegar siempre entre dos luces y siempre con vista á la costa.

No me decidí todavía á abandonar ésta y de nuevo interneme por la isla. Dirigímonos á Raxa por un camino blanco, de una blancura suprema. Tan blanco era, de tal modo corríamos en el coche entre oleadas de polvo, tal brillaba el sol entre aquella atmósfera mate, tal vagaba todo en una vibración de luz, que sentimos la sensación de nadar entre una niebla formada por caliginosos vapores; una niebla que brotaba candente de la corteza del suelo como si éste se evaporara, ana niebla palpable que amodorraba el espíritu. Entre ella pasábamos como entre nubes, navegando entre la tierra y el aire, sin aguas, ni mares, ni otros peligros marítimos. Los árboles, las plantas, los postes y todo lo que rodeaba el camino, se veía anegado, teñido, sepultado por el polvo que mataba la crudeza del color; los objetos adquirían un algo de barniz aristocrático; las sombras no eran sombras, á fuerza de modelarse en el ambiente, y reinaba ea aquel claro camino la armonía de un paisaje sin contornos y sin líneas. Entre aquella vaguedad, á veces pasaba un rebaño y el cielo se oscurecía por la nube levantada por aquella masa viviente; otras veces corría una diligencia á nuestro lado y la veíamos cruzar como un algo que flotaba; momentos hubo que temimos que íbamos á quedar sin isla, volando al cielo entre partículas de la misma tierra... hasta que, saliendo de aquel camino, llegamos á Raxa por otro bien diferente.

Es Raxa una casa señorial, un palacio isleño no parecido á ninguno del continente. Fundólo un cardenal (Antonio Despuig) enamorado de la escultura romana de sus fragmentos de clásica arquitectura, de las lápidas, mármoles, jaspes, y bajos relieves, de las lámparas, amuletos y cien objetos más descubiertos entre los escombros de Roma. Recogió sus tesoros con amor de verdadero arqueólogo, y con ellos vino á la isla y en ella dioles amparo, bajo techo señorial, al fondo de frondosísimo valle.

Es la casa tranquila, de augusta tranquilidad, severa y risueña al mismo tiempo y sencilla como una casa de campo. Su adorno está en el jardín, bello como el jardin de los poetas. Por él suben altísimas escaleras, y vése en él, ya una estatua llena de musgo en sombreada plazoleta, ya un león decorativo, ó un jarrón del renacimiento; aquí se levanta una glorieta intimamente guardada por la yedra; más arriba pasa un muro de cipreses, sirviendo de fondo oscuro á los balustres y desprendiendo el aroma clásico del árbol de la tristeza. Adivínase allí la ciudad muerta, de una opulencia grandiosa, vense los restos de un espectáculo de neo-romanticismo, y uno cree vivir en tiempos que ya se pasaron.

Los hombres de hoy encuadramos tanto en aquel fondo como ingleses retratados en la Alhambra ó payeses vistos en globo cautivo, porque aquella villa á la romana está pidiendo figuras con casacones, cardenales, grupos á lo Fortuny, damas de blanco cabello, bajando por la escalera con aire majestuoso.

Y sin embargo, ese olvido del presente y ese aroma que llega allí del pasado, son el principal encanto de aquel sitio. Respirase allí tal sosiego, el ruido del mundo está tan lejos, que es aquella quietud un bálsamo para la vida, y es aquel rincón de tierra como un claustro del paisaje. En él se logra lo que es difícil lograr en este final de siglo: una paz completamente absoluta, vestida de grata melancolía, un lacio abandono del cuerpo y una muerte de ambiciones, que el aroma del azahar, el aire, la sombra de la colina, la vista de una llanura sin pliegues, todo convida á tenderse en brazos de aquella naturaleza tan cariñosa y tan amante para el hombre, todo llama en aquella placidez armónica á una muda contemplación, todo convida al amor de un sueño de vida eterno.

Acábase el día allí como un suspiro, como si el cielo fuera cerrando los párpados para dormirse en sí propio, como si languideciera el mundo; y allí, entre la vaga claridad de una visión sin relieves, de una atmósfera sin sombras, compréndese la atracción de aquella isla y se la vé más isla y más hermosa que nunca. Allí me la figuré pequeña como el llano que veía, sin otras tierras ni montañas, íntima, risueña como un huerto en eterna primavera, tranquila como un oasis; en vez de mar la creí rodeada de silencio, de un silencio sordísimo que no dejaba llegar las voces embriagadas de aquellos pobres continentes, y sentíla nadar por el aire como un bólido dichoso, y creíme solo en ella sin estar abandonado y me imaginé dormido en una hamaca de flores, viviendo del aire del cielo y libre de las perfidias y maldades de los hombres.

Entonces y sólo entonces comprendí, lo que isla quiere decir. Comprendí, que no es isla lo que dicen las áridas geografías; que isla es aquello en donde se puede soñar sin ruido, en donde se pueden sentir los males de la zozobra, gozando la plácida nostalgia de un pensamiento aletargado, sin reloj que cuente el tiempo; en donde se puede vivir en reposo del cerebro, sin pensar en el mañana, ni en la antipática lucha de nuestra pobre existencia. Lo que creí mal de la isla, parecióme entonces una bendición del cielo, aquella dulce pereza de que hablaba; sentí deseos de adoptarla para siempre y embriagarme de dulce monotonía en aquella isla de isla.

pintura
Santiago Rusiñol: "Flores blaves" (1906)

Pero el hombre propone y hay muchas cosas que disponen en la vida, tan complicada de sí y tan sembrada de tropiezos. Apenas la planta humana echa raíces, con savia del corazón, en algún punto querido, le arranca de allí el viento de otros deseos ó de nuevas contrariedades; cuando se duerme el espíritu en brazos del bienestar, el reloj está despierto y corre como un condenado y el mío había corrido dos meses, y me mandaba con sus signos á otra parte, y me obligaba á marcharme de aquel suelo tan querido, tan bueno, y tan cariñosamente hospitalario.

Otra vez volví á mirar aquel mar y aquellas olas, otra vez á mirar aquellos barcos, hasta que un día, ¡oh ventura! resolví el problema: me propiné un narcótico, que fue lo mismo que propinarme una dosis de potencia soñadora, y me embarcaron medio dormido con ella; comprendí que me alejaba, vi Palma borrarse y perderse en el diáfano horizonte, sentí el vacío de dejar grandes si apenas nacidas amistades, y de nuevo creíme viajar por la isla misma, nadar por las olas en bólido dichoso, correr por los mares en suave arrobamiento, y soñé haber soñado dos meses, dos meses de sol, de luz y de aire en brazos de una eterna primavera.

Santiago Rusiñol
Palma de Mallorca, abril, 1893.

Santiago Rusiñol: Desde una isla / La despedida (La Vanguardia, 13 Mayo 1983)

Declaración BIC Can Oliver, Mahón, Menorca

fabian | 04 Juliol, 2013 16:04

Declaración como Bien de Interés Cultural, categoría de Monumento, de Can Oliver

Fuente: BOIB núm. 092
Fecha publicación: 2 julio 2013

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Can Oliver de Mahón (procedencia imagen)

 
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