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Revista IEO 18, marzo 2012

fabian | 30 Agost, 2012 14:56

Hay algunas revistas digitales o digitalizadas que se refieren a temas relacionados con el archipiélago balear. Lo que no hay es una web de referencia dedicada a temas ¿culturales? (no me gusta esta palabra) que recoja noticias, digitalizaciones, novedades, etc.

Es una problemática de interés y organización. Hay una Biblioteca Digital de les Illes Balears que digitaliza algunos materiales como las revistas de la UIB y otras como el BSAL, pero carece de una página informativa que indique las digitalizaciones recientes. Yo entro de vez en cuando y no me entero de nada; no explicita ningún interés por informar sobre qué han hecho y qué hacen ni qué harán. Páginas estáticas inamovibles que te encuentras un año y otro sin que nada haya cambiado. Digitalizar está bien, pero es conveniente informar sobre qué digitalizaciones se han realizado.

Hay publicaciones de periodicidad anual; otras tienen periodicidad muy irregular. Con las webs del Ministerio de Cultura (Biblioteca Virtual de Patrimonio Bibliográfico, Biblioteca Virtual de Prensa Histórica) pasa algo semejante como con la Biblioteca Balear. Ninguna información sobre las novedades, Absurdo, incomprensible. ¡Cuán lejano este mutismo de lo que debiera ser una información vivaz y activa!

Existen para la web sistemas de información instantánea. Las bitácoras (y muchas webs) utilizan RSS que informan al momento de las entradas realizadas. Hay listas de correos automatizadas que sirven para informar a quienes se han suscrito a un grupo; pero no tener ni en la propia web una página dedicada a las accioes realizadas recientemente es expresión de no tener ganas de informar. En fin, mundo obsoleto, no adecuado a la actualidad.

El Instituto Español de Oceanografía mantiene al menos la página dedicada a la Revista electrónica. Es una forma muy sencilla válida para una sola publicación. Para cada ejemplar de la revista indica su número, su fecha de publicación y una pequeña fotografía de la portada. Hacía mucho tiempo que no entraba (más de un año) y me he encontrado con dos novedades, el nº 17, de julio de 2011 y el nº 18 de marzo de 2012.

Todos los mares del mundo están relacionados, por lo que conviene estar atento también a mares lejanos; pero lo cercano, el Mediterráneo, suele tener bastante cabida en las páginas de esta revista.

portada
Revista IEO

  • Exploran los grandes cañones marinos de la costa catalana con el Liropus 2000, un submarino no tripulado del IEO
  • Por tercer año consecutivo el IEO obtiene puestas masivas de atún rojo en cautividad (en Murcia)
  • Estudio sobre la ecología trófica del erizo Spatangus purpureus realizado por los investigadores del IEO de Baleares, junto con otros investigadores
  • El IEO trabaja en un modelo para predecir el área de puesta y la supervivencia de las larvas del atún rojo en el mar Balear
  • Prueban un nuevo sistema de arrastre que reduce el impacto sobre los fondos marinos y ahorra combustible
  • Investigadores del IEO estudian la biodiversidad del canal de Menorca y su estado de conservación
  • Evalúan el estado de las poblaciones de anchoa en el Mediterráneo español mediante métodos acústicos

Son algunas de las noticias e informaciones que nos ofrece esta revista del IEO, interesante revista sobre la labor que realiza el Instituto Oceanográfico que debería ser enlazada desde alguna web ¿cultural? de las islas si la hubiera.

La calle de las Escuelas del 'call' palmesano

fabian | 29 Agost, 2012 16:47

En estos pocos días en que enlazo el programa de la 13ª Jornada Europea de la Cultura Judía que se celebrará en Palma este próximo mes, podría recoger información sobre la Inquisición en Mallorca, pero ya no es tema de cultura judía. Es verdad que la atención o el interés se suele desplazar hacia los asuntos más macabros, los más crueles o tristes y marginan los positivos, los que sumaron o añadieron vida a la sociedad y los judíos de Mallorca añadieron mucha, unos con su comercio y las navegaciones; otros con su saber aplicado a multitud de temas. Pero hoy voy a centrar estas pocas palabras sobre un tema del que no he encontrado información.

En Palma hay tres calles que llevan en su nombre la palabra "escuela". Una, calle de la Escuela Graduada" se refiere al primer centro que en Palma graduaba las enseñanzas en grados; este centro, sito en las Avenidas, aunque tenga un nombre oficial, la gente lo cita como "la escuela graduada". Otra calle recibe el nombre de "Escuela Nacional" y se encuentra en la zona de Son Ferriol, en los límites del municipio palmesano.

La tercera calle se llama "Escoles" o "Escuelas", así en plural, calle de las Escuelas, y es un callejón corto en el que no hay ningún portal. Une la calle Seminario con la de Posada de Monserrat, teniendo a los lados una tapia del Colegio de Montesión y al otro, una tapia de la Casa de la Iglesia. Cuando paso por sus cercanías, pienso que quizás, antes del 1391, antes del asalto al Call, esta fuera la primera zona de la ciudad que tuviera alguna escuela.

En alguna parte he leído que ya en siglos posteriores, en el XVI, se recordaba a los párrocos que además de enseñar catecismo a los niños, tenían que enseñarles también las primeras letras y es cuando recuerdo el nombre de ese callejón entre tapias, calle de las Escuelas, y me imagino a los niños judíos asistiendo a alguna casa para aprender a leer, tal como hoy hacen los niños árabes que los sábados por la mañana, bien limpios y aseados, asisten con su cuaderno y lápiz a la mezquita de la localidad.

Pero los nombres de las calles de Palma se pusieron a finales del siglo XVIII y leo en el libro "La Ciudad de Mallorca" de Diego Zaforteza que el primitivo nombre de esta calle de las Escuelas fue "carrer dels dos portals":

mapa

DOS PORTALS. Calle de - Se llamó así antiguamente la actual calle de las Escuelas.

La denominación de Dos Portals se halla, según don José Mª Quadrado, en algunas viejas escrituras del archivo de los PP. de la Compañía de Jesús.

Cruza desde la calle Montesión a la de Montserrat.

Es una calleja insignificante, entre el edificio del Seminario y el antiguo convento de los PP. Jesuítas y por lo tanto, sin vecino alguno. No es extraño se le llamara de Dos Portals pues, salvo alguna puerta excusada de los citados edificios, carece de puerta alguna.

* * * * * *

ESCUELAS. Calle de las - Ya hemos tratado de esta calle al hablar de la de Dos Portals, que es el primitivo nombre de ella.

Es otra de las calles que conserva el azulejo de la rotulación de 1795, primera oficial, como sabemos.

Se llamó también travessa de ses Escoles, y tomaba el nombre de las que fundaron los PP. Jesuítas en el próximo edificio, uno de cuyos linderos delimita esta calle.

Bien, han pasado muchos siglos, pero a mí me gusta imaginar que en esa zona había escuelas, quizás las primeras tras la conquista, donde los niños judíos mallorquines aprendían a leer sus libros sagrados. Legado judío.

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Historiografía decimonónica sobre los judios de la Mallorca medieval

fabian | 28 Agost, 2012 16:17

Me ha resultado muy interesante el artículo de Jorge Maíz Chacón titulado El universo judío de la Mallorca medieval y la historiografía decimonónica publicado en "Miscelánea Medieval Murciana", XXXV (2011).

"¿Qué cuenta?" y "¿Quién lo cuenta?" son dos de las partes o elementos de la comunicación: el mensaje o contenido y el emisor, ambos elementos deben ser tomados en consideración conjuntamente, siempre y no sólo en temas que puedan estar plenos de prejuicios.

El artículo de Jorge Maíz señala la abundancia de estudios o investigaciones realizados en el siglo XIX sobre los judíos en el Reino de Mallorca. Indica, por ejemplo, la importancia del Boletín de la Sociedad Arqueológica Luliana (BSAL) en la difusión de las investigaciones, "una revista que cambiará de forma determinante la forma de escribir historia en Mallorca y que de manera indirecta afectará también a los estudios que empezarán a publicarse sobre la minoría judía", dice. Nombra a Estanislao de K. Aguiló y a Enrique Fajarnés quienes "recogían noticias o datos sobre la aljama o sus individuos a modo de miscelánea. Este tipo de estudios eran más bien descriptivos, normalmente se trataba de transcripciones, más o menos útiles, de documentos que habrían localizado en los archivos locales."

Fajarnés recoge noticias sobre los médicos Ferrer y Elías Cresques, del siglo XIV; transcribe documentos sobre las regulaciones reales que se refieren a los judíos de Mallorca; recoge referencias sobre la aljama de Inca, Sineu o Porreres. Muchas veces son noticias, documentos sueltos, sin más relación entre ellos que el que hacen referencia a judíos. Nombra también Jorge Maíz a otros autores como Eusebio Pascual o Miquel Bonet que, también en el BSAL dejarán algunas noticias de documentos sobre algún judío, como Jafuda Cresques o sobre alguna prohibición impuesta como la de poder vender vino a los cristianos. E. de K. Aguiló también publicó noticias recogidas de documentos como la conversión de un médico, sobre un documento matrimonial o sobre la biblioteca del médico judío Lleó Mosconi.

Todos estos artículos están hoy día en Internet: Biblioteca Digital de las Islas Baleares.

En las primeras páginas del artículo, antes de tratar sobre el BSAL, indica Jorge Maíz la obra de Amador de los Ríos, "Historia Social, política y religiosa de los judíos de España y Portugal", publicados sus tres volúmenes entre 1875 y 1876 como una obra pionera en los estudios sobre elk judaísmo en estas tierras y, aunque centrado en Castilla, recoge informaciones de Mallorca recogidas de diversas fuentes, entre ellas, la "Historia General del Reyno de Mallorca" de Vicent Mut.

Al tiempo que se publicaba la obra de Amador de los Ríos, aquí en Mallorca, José Rullán publicaba "Historia de Sóller en sus relaciones con la general de Mallorca" (1876):

En la misma, nos sorprenderá un excelente apéndice documental con importantes aportes sobre el mundo judío, de hecho gran parte de su contribución pasa un tanto desapercibida entre la historiografía mallorquina y no ha sido muy tenida en cuenta a la hora de analizar los proceso económicos y sociales de la aljama. Destacar los documentos que utiliza sobre el asalto a las juderías de 1391, en los que Rullán ofrece una transcripción de los Capítols que habrían acordado las administraciones mallorquinas con los sublevados, un documento fundamental para entender el fin de dicha comunidad. De la misma manera, en el texto encontraremos otros documentos de gran valor, entre ellos unas Ordinacions sobre los judíos del año 1347.

artículo
José María Quadrado: La judería de la ciudad de Palma en 1391 (1886)

Antes de dar paso a los estudios que historiadores extranjeros del siglo XIX han realizado sobre las juderías en Mallorca, Jorge Maíz se refiere a José María Quadrado:

Contemporáneo a los dos jóvenes estudiosos [se refiere a Aguiló y Fajarnés] tenemos la figura de José María Quadrado, sin duda el historiador en esos momentos con mayor transcendencia dentro y fuera de Mallorca. José María Quadrado era archivero del Archivo del Reino de Mallorca y miembro correspondiente de la Real Academia de la Historia. Los textos de Quadrado de finales del siglo XIX coinciden con los primeros estudios dedicados estrictamente a las aljama como entidades autónomas. En el año 1886, publicaba en el Boletín de la Real Academia de la Historia un texto sobre la judería mallorquina en el siglo XIV. La obra que más tarde se publicaría en forma de libro bajo el nombre La judería de Mallorca, contenía un título muy amplio y un contenido reducido a la descripción de la aljama de Palma, una breve síntesis de la presencia judía en Mallorca y la edición de un pregón del siglo XIV procedente del Archivo del Reino de Mallorca en el que se enumera un listado de octubre de 1391 de 111 individuos que se habrían convertido al cristianismo después del asalto al barrio judío en el verano de este mismo año. El texto debió contar con cierto éxito y polémica a la vez, ya que con él se encendían los discursos de los cristianos viejos en la nobleza mallorquina del siglo XIX y muchos veían en esa lista una señalización de aquellas familias contemporáneas a Quadrado y que no dejaban de ser eso, simplemente cristianos de segunda, algo sin duda determinante en una sociedad tan religiosa como la decimonónica y tan acusativo en una comunidad tan pequeña como la mallorquina. Este mismo historiador en otra obra, hace referencia al asalto a dicho barrio señala que los cristianos de las zonas rurales de Mallorca tenían una gran enemistad con los judíos, para ello ofrece una explicación económica, ya que según interpreta, la posición pudiente de los mismos generaba recelos entre los cristianos.

La explicación económica sobre la persecución de judíos conversos será recurrente en la interpretación sobre muchos actos de la Inquisición. El tema de los "llinatges" o apellidos yo no acabo de entenderlo pues los conversos recibían el apellido del padrino de bautizo. Así, Jaffuda Cresques es bautizado como Jacobus Ribes, siendo este apellido el de un "cristiano viejo" que aceptó apadrinarlo. Pese a ello, los "llinatges" llamados chuetas ha sido una cruz dolorosa que se ha cargado sobre espaldas siempre inocentes.

El artículo de Quadrado se halla en Internet Archive de la University of Toronto. Es muy voluminoso pues recoge dos tomos, el 8 y 9, del Boletín de la Real Academia de la Historia, correspondientes a los años 1885 y 1886. El programa pdfsam permite separar páginas de un pdf y unirlas según uno quiera; así que he descuaringingado el pdf y he hecho uno con las páginas de Quadrado y lo he subido a Scribd, siendo su posible referencia: QUADRADO, José María: “La judería de la ciudad de Palma en 1391”, Boletín de la Real Academia de la Historia, Madrid, IX, 1886, pp. 294-312.

Bueno, me ha interesado este artículo de Jorge Maíz Chacón, como indica en el resumen del artículo, "Las obras que se realizaron en esa época [s. XIX] fueron y son hoy en día fundamentales".

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Jornadas de Cultura Judía en Palma

fabian | 27 Agost, 2012 15:21

Leo que existe la costumbre de que quien visita una tumba judía deja sobre ella una piedra.En Mallorca hay, al menos, un cementerio judío en la localidad de Santa Eugenia; este cementerio no es antiguo, hace menos de cuarenta años que existe (ver: Horrach: El cementerio judío de Mallorca). Con todo, la presencia de judíos en los puertos del Mediterráneo es antiquísima; presencia que pese a todos los avatares de la historia, ha sido continua.

Escribo estas líneas sin conocimiento cierto, recordando algunos contenidos de lecturas que algún día realicé, pero de las que he olvidado la fuente. ¿Dónde lo leí? No lo recuerdo. Al encarar el tema, hay que distinguir la raza o grupo social, de la religión judía; entre ellas no hay relación directa. Pertenecer a una raza o grupo social no es un acto voluntario, como sí puede serlo la elección de una religión.

En la "Medina Mayurqa", la ciudad árabe, existía un grupo judío; algunos de ellos pidieron a Jaime I que les respetara antes de la conquista de la ciudad. Creo que en la primera mitad del siglo XIV, sobre una población total de unas treinta mil personas, los judíos de Palma eran una décima parte, unas tres mil personas que vivían en unos barrios a los que se llamó "calls" (el mayor y el menor) o "juderías" y que tenían una organización especial, propia, denominada la "Aljama", aprobada por los reyes. Todo ello son rasgos comunes a todas las ciudades antiguas de gran parte de Europa y donde la religión cristiana fue dominante, también fue común, en distintos momentos, la persecución y expulsión de los judíos.

En los reinos hispánicos del siglo XIV se produjeron numerosas discriminaciones y abusos realizados por las propias autoridades a través de la legislación como obligarles a vestir de manera diferenciada y se llegó a actos criminales como fueron los asaltos a las juderías en 1391 y 1435 en los que murieron muchos y en la expulsión, lo que forzó a la conversión, a la destrucción de las sinagogas sobre las que se levantaron iglesias.

Luego, en 1478, los Reyes Católicos crearon la Inquisición. En la Corona de Aragón existía ya desde 1232 un tribunal para combatir la herejía albigense, aunque ya en el siglo XV, aún vigente, estaba olvidado. El Rey Fernando lo resucitó...

En el próximo mes de septiembre se celebra en Palma la 13ª Jornada Europea de la Cultura Jueva. En estos días he visto en los periódicos algunos artículos que hablan de la historia judía en Mallorca; uno en la Ültima Hora del viernes y la Crónica de Antaño de B. Bestard ayer en el Diario de Mallorca. Ninguno lo he encontrado on line. Recojo unos fragmentos del artículo que Bartomeu Bestard publicó en agosto del 2011, el año pasado, con el deseo de que el artículo de este año también pueda estar disponible en la Red.

Durante los años posteriores a la conquista, la vida de la comunidad judía –la aljama– no sufrió grandes sobresaltos, acaso algunas disputas internas entre los hebreos autóctonos y los recién llegados. Parece ser que los problemas empezaron a surgir con los primeros balbuceos de la nueva diócesis mallorquina, que no hizo grandes esfuerzos por disimular sus recelos hacia los judíos. Por ello, Jaime II, hacia el año 1300 –momento clave en que el monarca dio un impulso definitivo a la organización y estructuración del reino de Mallorca–, asesorado por el obispo Ponç Desjardí, ordenó que los judíos se trasladasen a vivir a una nueva zona de la ciudad, más alejada del epicentro de la urbe. En este traslado también estaban incluidos los vecinos hebreos del "callet" o "call" menor. El nuevo barrio, fruto de la unión de los dos antiguos, fue denominado Call mayor, y se ubicó en la parte levantina de la ciudad, en la partita vocata Templum et Calatrava. Éste se articuló a partir de unos ejes viarios principales identificados actualmente con las calles de: Sol, Montesión, y Posada de Monserrat y Sant Alonso. Al igual que en los anteriores, se levantó un muro –murum grossum– a su alrededor que lo delimitaba. Se accedía a su interior a través de cuatro puertas: la puerta mayor, ubicada en la intersección de las calles Padre Nadal, Sol, Montesión y Santa Clara; la puerta de "L´aberaudor del temple", situada en la confluencia de las calles Sol y Pelleters, frente al castillo del Temple; la puerta de las "torres llevaneres", que se encontraba a la altura de la parte central del actual convento de "ses Jerònimes" – cuya calle, por cierto, se ha conservado fosilizada en el interior del convento–; y finalmente, la Puerta de Santa Clara, frente al portal de dicho monasterio. A partir de la creación del "call" mayor, todos los judíos tuvieron la obligación de vivir y dormir allí, aunque pudieron mantener los locales de sus negocios fuera del recinto.

Los judíos tuvieron una organización política, administrativa y social paralela a la cristiana: la aljama. Ésta regulaba íntegramente las vidas de los hebreos. Organizada jerárquicamente, tenía al consejo de ancianos –constituido normalmente por siete venerables– como institución de máxima autoridad. La sinagoga era un punto crucial en la vida de los judíos. Era el lugar de culto y de enseñanza. Aunque en principio solo estaba permitido el funcionamiento de una única sinagoga, el "call", a lo largo de su complicada historia, dispuso de tres. La primera que se construyó, estaba emplazada en el solar de la actual iglesia de Montesión –la sinagoga mayor–. A pesar de tener unas dimensiones más bien discretas, destacó por su magnífica decoración y empaque. Jaime III la definió como de curiosam et valde formosam. No hay tiempo en tratar las vicisitudes que sufrió este templo a lo largo de su historia, sólo decir que su uso fue intermitente. Finalmente, tras el asalto al "call" de 1391, fue comprada por Jaume Despuig, quien la reconvirtió en un templo cristiano bajo la advocación de Nuestra Señora de Montesión, y así se la encontraron los jesuitas en el siglo XVI. Una segunda sinagoga se construyó en el actual solar del seminario viejo, en la parte que da a la calle Posada de Montserrat, aunque se usó como sinagoga no más de quince años, pues también fue destruida con el asalto de 1391. Finalmente, una tercera sinagoga –"la sinagoga nova"– fue construida gracias a la donación testamentaria de Aaron Mani (1370) quien dejó escrita la voluntad de que se levantase una sinagoga en su casa. No se sabe cuando se erigió, pero sí se sabe que desapareció también tras el asalto. A pesar de la brutalidad de los hechos de 1391, las conversiones no fueron tan masivas como se ha dicho en más de una ocasión. El "call", aguantando grandes calamidades y vejaciones, pudo subsistir cerca de cuarenta años más. Sin duda, ayudó a su supervivencia la llegada de unos ciento cincuenta inmigrantes judíos portugueses. Fue ese colectivo el que compró la sinagoga de Aaron Maní y la volvió a rehabilitar. Su ubicación se encontraba en la actual calle Pelleteria, a la altura del "forn d´en Miquel". Duró pocos años, pues en 1435, todos los judíos mallorquines fueron obligados a convertirse al cristianismo. Algunos pudieron huir, mientras que para otros comenzó otro calvario que se mantendría durante siglos. Sólo los grandes pueblos como el judío son capaces de resistir tanto y tener tanta esperanza… tal como se puede vislumbrar en poemas como el de Marian Aguiló en Albada: "L´estrella més pura/ poruga ja guaita/ tremola agradosa/ dellà la muntanya./ Benhaja l´estrella, l´estrella de l´alba!...".

Bartomeu Bestard: La Palma judía: el Call de la Almudaina, el Callet y el Call Mayor (DM, 26/08/2011)

ARCA Llegat Jueu es una web que intenta recoger artículos, estudios, bibliografía, noticias sobre la historia judía en Mallorca; y en verdad que es larga, compleja y sumamente interesante; al tiempo que triste. Poco narrada, en mi parecer, pues aparecen notas sueltas sobre las bibliotecas que doctos judíos tenían en Palma que invitan a entrever un mundo de relaciones amplio Están las publicaciones y ponencias de Jorge Maíz Chacón a las que convendría acercarse y leer tranquilamente y seguramente haya otras publicaciones on line que sería conveniente enlazar. (Segueix)

Calores agosteños

fabian | 22 Agost, 2012 17:23

Calores, grandes. Hacia finales de agosto. ¿Cuándo llegarán las tormentas que limpien y refresquen esta atmósfera turbia?
Recuerdos..., una danza entrecortada en tres ocasiones por un trueno lejano. Luego, la gran tormenta..., la orquesta a tutti, violines como sables trazando la trayectoria de un raudal de agua que cae; pastores temerosos resguardando sus rebaños; timbales imitando truenos ...

¿Recuerdas?, hablo conmigo mismo y rebusco una carpeta que llamé Beethoven. Sí, la Pastoral, la Sexta. Me cuesta encontrarla, hace años que no escucho música... En mi mente aparece un almez alto y poderoso; era una casa de Génova; cinco chiquillos encontrábamos asiento entre las ramas de ese gran árbol. Dos hombres, padre y abuelo de varios de esos chiquillos se sentaban a la sombra del porche a comienzos de la tarde con un tablero de ajedrez enmedio y un tocadiscos al lado. Militares de realengo, serios y enjutos escuchaban las sinfonías beethoveninas mientras jugaban una partida de ajedrez. Exigían el silencio absoluto de los chiquillos que revoloteábamos entre las ramas del almez. Escuchar a Beethoven o a Mozart era un rito más que religioso, sagrado. Y ahí sonaban lejanos los truenos que anunciaban la tormenta y propiciaban el temor de los pastores y, con fuerza increíble, sonaba el agua cayendo sobre los campos y corriendo por su superficie arrastrando con fuerza poderosa animales y plantas; timbales como truenos, violines cruzados y Juan, el mayor de los chiquilos, desde su rama, dirigiendo una orquesta gigantesca que creaba la temerosa tormenta de sonidos.

(Quizás entonces aprendí a amar la música clásica y me hice amigo de Beethoven)

Encuentro en su carpeta dos "sextas"; el primer archivo es una transcripción pianística; en el segundo mp3 se encuentra con el sonido de la orquesta. Lo abro con el programa Audicity que me muestra las dos bandas del estéreo en forma de líneas sinuosas. ¿Cuarto movimiento? Sí, el tercero era "Alegre reunión de campesinos", seguida de la tormenta y acaba con "Canto de los pastores tras la tormenta" que es su quinto movimiento y último.

Localizada la tormenta, copio un fragmento, ¡vaya, varios minutos! Y el archivo de este segmento ocupa unos 5000 kb; ¡demasiado, excesivo! Una pirueta tecnológica y lo que ocupaba 5000, ahora no llega a 300, pero ya no es música sino más bien ruido. ¿Qué hacer? Utilizar 5000 kb para una entrada es un exceso enorme; con cuatro entradas así se ocuparía toda la memoria disponible; una entrada de 300 kb, siempre que sea muy excepcional, es pasable. ¡Es la contabilidad de la web: la memoria que ocupas!

Un oboe se abre entre la tormenta, luego una flauta al tiempo que aquella se desvanece comienza una danza de esperanza y alegría que prosiguen las trompas, llamada a la paz, al sosiego, a la danza que bailan ya violines y bajos ...

Calor.
Espero con ansia las tormentas que limpien la atmósfera y refresquen el ambiente. Tras ellas renacerá la esperanza.

Impresiones de viaje de Augusto Jerez (1870)

fabian | 21 Agost, 2012 16:19

Jesús García Marín me manda un enlace. En su extremo se halla un libro (en pdf) publicado en Málaga en 1870. Su título: "Impresiones de viaje : Andalucia, El Riff, Valencia, Mallorca" y su autor, un periodista y escritor llamado August o Jerez Perchet (1844 - 1903).

Este libro presenta una curiosidad en el mundo de Internet. Está editado digitalmente dos veces. Una la realizó la Biblioteca Digital Hispánica y otra, muy interesante, la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía participando en el el Proyecto Bookcrossing consistente en dejar en un espacio público un libro para quien quiera leerlo con la intención de que una vez leído, se vuelva a dejar para otra persona. Realmente, ¿qué espacio público mejor que Internet para un libro digital? Esta historia la encuentro en Junt a de Andalucía ofrece un libro de viajes del siglo XIX dentro de un programa internacional de intercambio, idea que encuentro muy acertada para una Consejería de Turismo, especialmente cuando quieren potenciar el turismo cultural. Este libro está considerado como la primera publicación del género llamado "libros de viajes" realizado por un andaluz.

Así, se puede encontrar la edición digital en la Biblioteca Digital Hispánica y en la Junta de Andalucía - Consellería de Turismo.

El libro presenta en su primera parte dedicada a Andalucía, cartas y textos del diario del viaje, encabezados por una fecha que cuenta las observaciones del día. La tercera parte está dedicada al viaje Almería - Cartagena - Valencia - Mallorca, referiéndose a esta última en los tres últimos artículos titulados así:

  • Artículo quinto.— A bordo.— La bahía de Palma. — La ciudad.— Algo de historia. — Una aventura de Raimundo Lulio. — Extramuros. — El castillo de Bellver
  • Artículo sesto.— La Raxa — Cartuja de Valldemosa — Pensamientos tristes
  • Artículo sétimo y último.— Escursion á Soller — El Puerto.— Niñas bonitas — Ultimos apuntes — La vuelta — Conclusión

Así, pues, son unos pocos días los que pasa en la isla, a la que llega en el vapor "Rey D. Jaime II" el 5 de julio, que dedica la jornada a recorrer Palma; el día 6 va a Raixa y Valldemossa y el día 7 a Sóller donde pasa dos días. Desde el día 8 al 15 no hay anotaciones, siendo la última que hace referencia a la isla el día 15 de julio ya a bordo del Jaime II.

libro

Las impresiones que la isla le origina son diversas. Encuentra que Palma es una ciudad severa. Estando en Sóller indica "creeríase que me encuentro en un país casi deshabitado", impresión que comparten otros viajeros, como Cortada, "y sin embargo, estoy en una de las principales villas de Mallorca", indica refiriéndose a Sóller. La satisfacción no es completa "a pesar de los encantos que veo, no me hallo lo satisfecho que debiera". La queja ante las posadas es común en varios viajeros:

Con sorpresa y disgusto he tomado un almuerzo que poco ha servido para restaurar mi estómago.
Pedí habitación para dormir un rato, y me condujeron á una sala grande ó semi-dormitorio con un catre.
No hay mesa alguna y escribo estos renglones apoyando el álbum sobre mi humilde lecho.
(anotación realizada en Sóller)

La visita a Valldemossa tiene un cierto carácter espiritual:

El patio es un verdadero mirador que dá sobre el valle y las montañas, demostrando el buen gusto de los religiosos que tan acertados andaban para edificar sus conventos.

A escepcion de unas pocas celdas el convento se halla deshabitado.

No hay ruidos en su recinto: no hay movimiento: la vida parece que duerme..

Ve, pues, el principal atractivo de la cartuja de Valldemosa. Habla del pasado y este encierra un encanto misterioso, como todo lo que existe lejos de nuestro alcance.

¡Con cuánto afán tratamos de ver en la mente el recuerdo caduco de una época fenecida!

El silencio de las crugías; los rayos de sol que caen sobre las verdes plantas del patío; la sombra en que está envuelto el último término del claustro, todo es inmovili- dad y mutismo.

Apenas alguna paloma deja oir el roce de sus alas; apenas una ráfaga de viento trae hasta nosotros rumores de hojas de árboles, como ecos de un mar lejano...

¿Qué esperímento ahora? ¿Es tristeza, ó melancolía, ó placer?

Tengo miedo, porque en esta soledad se vé mas claro el fondo del alma. El mundo aparece lejos de mí. Diríase que entre el mundo y yo media el abismo de un divorcio. Este divorcio me permite conocer, libre de alucinaciones, lo que es la vida social; lo que es el hombre; lo que significan sus luchas, sus aspiraciones... pero ¿qué digo? No debo descorrer ese velo tenebroso: no debo hacerte comprender la profunda enseñanza que me revela este monasterio.

[...] "viva subsiste más de una ciudad que parece protestar de las profanaciones del espíritu moderno; aún existe la inmortal Granada, la rica Toledo, la decrépita Córdoba, la severa Palma de Mallorca".

Palma es en gran parte una ciudad gótica. Sus calles, sus edificios antiguos alternando con los modernos; esas construcciones macizas, de piedras negruzcas, altas, tristes, sombrías y aun amenazadoras, con grandes portadas que dejan ver estensos patios de renegridas columnas: aquellos monumentos tradicionales ó históricos que el tiempo ha respetado no obstante su fatal vandalismo, vienen á hacer de Palma un pueblo que pudiéramos calificar de arqueológico.

[...]

Palma ofrece ancho campo al genio contemplativo; al hombre que viviendo en la fantasmagoría de nuestra época moderna, idealiza en su mente la época del feudalismo, ese periodo tétrico de la historia patria que contemplado á través de la distancia se nos presenta como un sueño romántico donde solo adivinamos los misterios de aquella generación caballeresca que cantaba el sublime estrivillo mi Dios, mi dama y mi Rey.

Palma, un sueño romántico. Sería un bonito slogan, una ciudad "arqueológica", una población "severa", la severa Palma. Son las impresiones del viajero Augusto Jerez quien en julio de 1870 pasó unos días en la isla.

Gracias, Jesús, por el enlace.

De la Dama barbuda de los cossiers de Alaró

fabian | 20 Agost, 2012 10:03

No tengo información sobre los llamados "cossiers"; creo que son muy antiguos y, aventuro, que con ropas diferentes, aunque del mismo estilo, hay grupos en diferentes partes de España que realizan actos relacionados ya con la representación de la lucha entre el bien y el mal, o bien como homenaje a alguna imagen de la Virgen María o de algún santo. De alguna otra agrupación de este estilo he oído que hay documentación del siglo XVI, aunque se cree que son anteriores.

Como ocurre con todas estas representaciones tan antiguas, el grupo está compuesto exclusivamente por hombres que representan tanto los papeles masculinos como femeninos. En el caso de los "cossiers" de Alaró, hay dos figuras principales: la Dama, vestida totalmente de blanco y que representa la virtud o la pureza, y el demonio o demonios que intentan tentarla y llevar a la Dama al mal. Al final la Dama vence y pone el pie sobre el cuerpo tendido del demonio.

Juan Cortada (1805 - 1868) acude el 16 de agosto de 1845 al oficio de Alaró y nos cuenta en su libro Viaje a Mallorca en el estío de 1845: la actuación de los "cossiers".

Día 16 de Agosto de 1845

Desde muy temprano se oía andar la gaita por el lugar indicando la festividad del dia y poniendo en movimiento á las gentes. A las nueve y media hemos ido á la iglesia para asistir al oficio, y gracias á la importancia de nuestro huésped hemos estado en el órgano sentados en nuestras correspondientes sillas. El oficio nada particular ha tenido á no ser el baile llamado dels cociés. Figuran en él nueve personas; dos á las cuales se da el nombre de diablos, uno que se apellida dama y seis que son propiamente los cociés. Estos visten á poca diferencia como los que en Cataluña componen el baile dels bastons, y la danza que va acompañada de tambor y gaita también es análoga á la de aquellos. La dama es un hombre decentemente vestido de muger, pero cualquiera comprende que su rostro curtido por el sol y barbudo como un zamarro aparece horroroso con el trage femenino. Los diablos van con pantalón y chaqueta de lienzo crudo, cubierto de retazos viejos de todas telas y colores, llevan capucha, una careta diabólica, cola con un cencerro en ella, y en la mano una barra de cosa de diez y seis palmos de largo y del grosor correspondiente.

Desde el principio del oficio hasta el ofertorio estan los cociés en la puerta de la iglesia y acompañan hasta ella á las mugeres, saliendo á su encuentro cuando las ven acercarse. En el ofertorio después de haber ofrecido los hombres y mugeres, entran los cociés con toda la comitiva, y en la calle que en medio de la iglesia abre la gente bailan con la gaita y la dulzaina, y de uno en uno van hasta el presbiterio á presentar la ofrenda que hoy ha sido de una gallina por hombre. Concluido el ofertorio, el celebrante y los dos asistentes se sientan, el tamborilero se coloca tocando al altar mayor, pónense allí mismo los cociés y la dama, hay un bailoteo de media hora, y mientras tanto los diablos suben y triscan por el templo, se apuñetean, andan á la greña, se tumban por el suelo, corren uno tras otro, se caen, se levantan, pasan la enorme barra cual si fuese un rasero por sobre los concurrentes á fin de que estén sentados, y dan á las cabezas de los que están en pie tan terribles golpes que los oíamos desde el órgano. Esta escena que es una verdadera saturnal tan impropia del lugar como de infame gusto, dura media hora, y después de ella se marchan los cociés y con ellos la mayor parte de la gente que en la iglesia estaba y que había ido allí para solo verlos.

Los "cossiers" de Alaró han cumplido este año del 2012 veinte años desde su recuperación. Creo que Xisco Valcaneras ha realizado una investigación sobre sus vestimentas a comienzos del siglo XX y, según creo, hay constancia de estos "cossiers" de Alaró desde hace dos siglos. Realizan diferentes danzas en varios lugares de la población y, en la iglesia, según la festividad. Han conservado la figura masculina en la Dama. En la actualidad, el demonio no entra en la iglesia para la danza de la Ofrenda que se realiza después de la misa. Hay información sobre ellos en mallorcaincognita.com.

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La romería a La Real en 1845

fabian | 16 Agost, 2012 10:31

En 1845 parece que la romería a La Real no tenía connotaciones políticas según el relato que cuenta Juan Cortada (1805 - 1868) en su libro Juan Cortada: Viaje a Mallorca en el estío de 1845:

Día 20 de Agosto de 1845

[...]

Según lo convenido á las cinco de la tarde hemos tomado el coche del Sr. marqués de la Bastida en compañía de éste, de un hermano suyo, y del amigo Socias; y merced al acelerado paso de cuatro mulas á la media hora hemos estado en San Bernat, mas generalmente llamado El Real. En el año 1232 el rey D. Jaime concedió facultad al conde de Rosellon D. Ñuño Sanz, su tío, para fundar en Mallorca un monasterio de Bernardos que siete años mas tarde fue dotado con casas, campos y molinos. Vinieron á fundarlo algunos monges de Poblet que después de vivir cincuenta años en una granja cercana, en 1282 se trasladaron á este monasterio que acababa de edificarse. En este sitio acamparon los cristianos acaudillados por D. Jaime al presentarse por primera vez ante los muros de Palma, y de aquí procede el haberse dado siempre á este sitio y dársele todavía el nombre de El Real.

Aunque el origen de la fiesta que hoy se celebra procede de que había en él un monasterio de Bernardos, y este monasterio quedó estinguido en 1835, la fiesta continúa celebrándose. Por los restos que subsisten se conoce que el monasterio fue mezquino, y lo prueba la iglesia que es antigua, pero no corresponde al gusto que en la arquitectura de templos reinaba en el siglo en que se hizo. Es pequeña, nada tiene notable sino que en vez de estar cubierta por una bóveda de piedra tiene un sencillo techo de madera sin adorno de ninguna clase, cual algunos que he visto en antiguas iglesias de Flandes. Lo poco que queda del monasterio es propiedad de particulares, que lo mismo que Valldemosa lo transforman en casas de campo. Véndense hoy en este lugar (y valdría mas que no se vendieran) unos gozos escritos en mallorquín ; pero tan malísimos en todos sentidos que lo mejor que pueden escitar es la risa. Son ridículos, impúdicos y heréticos, y es sensible que su espendición no haya llegado á noticia de quien tenga facultades para prohibirlos. Suelen los gozos de los santos, y sobre todo de santos de ermita, ser tan chocarreros, ó tan tontos, ó tan impuros que á todo mueven menos á la devoción. Es de lamentar este abandono.

pintura
Coll Bardolet: "Músics tocant", 1984

La fiesta del Real es una de las mas populares y concurridas de la isla, con sus correspondientes gaitas, sa primera mateixa, bailes, tederos y algazara; pero como este lugar está tan próximo á la capital y á otros pueblos, es crecidísimo el número de gentes que á ella acuden. Gracias á la estación, aunque no hay casas en que alojarse van reuniéndose allí desde la tarde de ayer muchas personas, que duermen debajo de un árbol ó enteramente al raso, y durante todo el día se aumenta la concurrencia; pero la hora en que esto ofrece un espectáculo mas digno de verse es durante la segunda mitad de la tarde de hoy. En los dos campos de los costados de la carretera y que se alzan un poco sobre el nivel de ella están reunidos en grupos de seis, diez, y quince, diez ó doce mil almas, y años hay de veinte mil , interpolados con animales, coches, carros de toldo blanco, que son los mas, y carruages de todas clases. Bien que hay algunos que salpican los campos en que está la gente, la mayor parte forman un círculo regular en torno de todos los grupos que parecen estar ceñidos por una blanca faja, pues tal semejan los blancos toldos. Todos los grupos están en la hora dicha haciendo lo mismo, esto es, merendando, y aunque no todas las meriendas son iguales, no hay una siquiera en que falten los dos artículos predilectos de los mallorquines, á saber, la ensaimada y la sobrasada , que son en esta fiesta de rigurosa etiqueta. Labradores, artesanos, clase media y alta clase, todo se confunde en esos campos, todos estan sentados en el suelo, y todos comen ensaimada y sobrasada, de suerte que allí reina una igualdad perfecta. En ese dilatado campamento á donde todos acuden para divertirse reinan un bullicio y una alegría inesplicables, y todas las bocas estan abiertas para comer ó para reir. Los vestidos blancos de las señoras y menestralas, el albísimo rebosillo de las campesinas, la blanca camisa de los labradores y el nevado toldo de los carros dan á la totalidad de este cuadro una agradabilísima tinta fría que resalta mas sobre el oscuro del arado campo.

Aunque ofrece el aspecto de la quietud porque todo el mundo merienda, hay sin embargo un movimiento continuo en todas direcciones, de todas las maneras imaginables, acelerado, lento, regular, pausadísimo, y en todos los tiempos. Aquí corre uno á buscar agua, otro va á coger la mula que se ha desuncido del carro, aquel está en pié sacando la repostería del serón de un asno, otro persigue á un compañero que se lleva un melón, acá un hombre está en pie estendiendo los manteles en e! suelo, mas allá se van sentando los que quieren formar un corro, cerca de otros están en pie los criados para servir á los amos, y hacia todos lados cruzan despacio y aprisa por entre los grupos los curiosos que quieren ver el pormenor de aquella vasta escena. Hay bullicio y algazara, pero no gritería; hay chanzas, pero no insultos; chistes, pero nó injurias; palmadas, pero no golpes; cuestiones, pero no riñas; y las risotadas, los convites á los paseantes, los mutuos ofrecimientos, los regalos y los brindis forman un inarmónico bullicio que no ofende al oído por mas que entre él se hagan notar el tiple de la muger, el chillido del muchacho, el grito del hombre, el ladrido del perro, el rebuzno del asno, y el relincho del inquieto potro: y entre tanto suenan en tono mas agudo que todo eso la gaita y el pito que al pie del monasterio animan los pasos de los bailarines para quienes la danza tiene mas aliciente que la ensaimada, que es tener mucho aliciente tratándose de mallorquines. En medio de ese bullicio y en un trecho desocupado que entre los grupos quedaba han tendido los criados del obsequioso la Bastida el fino mantel, y sacando de las alforjas del asno repostero tres ó cuatro cestas, en un Jesús ha estado puesta la mesa con todo lo necesario en ella y cubierta con un rico jamón dulce, pastelillos, panes, frutas, y en el centro una redonda tabla sobre la cual gallardeaba orgullosa, cual en rica mesa y entre humildes pollos y codornices el altanero pavo, una titánica ensaimada, nó desnuda, cual ensaimadas suelen presentarse, sino con el atavío de sobrasada, y mechada con dulce seco, cosas ambas que constituyen el mas rico adorno que á las ensaimadas se permite. Sentados á la redonda y en buena compaña hemos dado un valiente ataque á esos manjares, volviendo de tiempo en tiempo el rostro para contemplar los grupos, y quizás alzando los ojos al cielo para saborear la tentadora malvasía de Bañalbufar digna émula de la famosa de Sitges.

Concedido á la merienda el rato que de justicia le tocaba, nos hemos sentado cerca de la carretera á fin de presenciar como los grupos iban levantándose, recogiendo las sobras de los banquetes, metiéndolas en serones y desfilando luego uno tras otro los mil carruages que en aquellos campos estaban diseminados. Hombres y mugeres de todas edades, apiñados y prensados de quince en quince y hasta de veinte en veinte en cada uno de los carros, cuyo toldo á la caida del sol había desaparecido, iban hacia la ciudad repitiendo en universal coro el grito de chuya que es el hurra peculiar de esta fiesta, y cuyo grito no me parece que tenga un origen de todo punto inofensivo. En algunos de esos carros iban varios hombres en pie, llevando en la mano hachas de viento para encenderlas a! entrar en la capital, por cuya rambla pasan todos repitiendo el mismo grito y alumbrando á las gentes que no han ido al campo, y acuden allí á ver la entrada de los que salieron. Por en medio de los carros vienen hacia Palma los que fueron montados que no son pocos, y por cierto que he visto un modo de ir á caballo peculiar de Mallorca y que no creo se use en ninguna parte del mundo. Sobre el ancho y mullido aparejo van sentados un hombre y una muger , pero no en grupa ó dando pecho con espalda, sino parejos, uno al lado del otro, colgándole á este las piernas por la derecha del cuello del animal y al otro por la izquierda. Es cosa verdaderamente rara y cierto que no sé esplicar el efecto que ha causado á mis ojos que nunca lo habían visto. Comprendo que debe ser cómoda , mas es preciso contar con mucha mansedumbre en el animal para que no sea arriesgada: A este modo de cabalgar se llama á la pollensina, porque quizás fue inventado en Pollensa,

Esa multitud alegre y vocinglera al paso que se interna en la ciudad cesa en sus gritos y se va esparramando por las calles; y á las diez de la noche la capital entera queda sumida en el mas profundo silencio. Acaba la fiesta de san Bernardo, es verdad, pero desde mañana todos los artesanos de Palma aficionados á ella comienzan á depositar cuartos en un fondo para satisfacer los gastos de la merienda que harán en igual dia del año 1846. ¡Dichoso el país en que con tanta certeza se sabe lo que se ejecutará dentro de un año! Los mallorquines estan bien seguros de que los azares de la revolución no estorbarán la fiesta del año que viene. ¡Cuán distantes están de comprender lo que esta seguridad vale!

La romería que se realiza a La Real ha tenido durante los años en que ha gobernado el PP unas connotaciones políticas, ya contra la Alcaldesa de Palma, Catalina Cirer, ya contra la construcción del hospital del Son Espases que convirtieron un acto lúdico en un acto político en ocasiones con actuaciones lamentables. El que el hospital lo construyera un gobierno que no era del PP pacificó el tema, aunque ha quedado la sombra de ser esta antigua romería más un acto de manifestación política de unos que una fiesta popular.

Enlaces:
Monasterio Sant Bernat de la Real Mallorca
Última Hora: Carros por San Bernat (20/08/2010)

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Un baile señorial en Mallorca (1845)

fabian | 15 Agost, 2012 08:53

Yo no sé si hay textos sobre las fiestas, populares o no, de la Mallorca del siglo XIX y del XX. Los textos de carácter literario no son técnicos; es decir, no explicarán los movimientos de los bailes ni los pasos que se dan, pero sí recogen otros datos, otro tipo de información, como el ambiente o el trato entre personas, el vestido...

Recoger textos, organizarlos por temas, es una actividad que convendría hacer. Juan Cortada (1805 - 1868), periodista y profesor, visita la isla de Mallorca en el verano de 1845 y escribe cada día sus impresiones sobre la isla, textos que al final reune en el libro Viaje a la isla de Mallorca en el estío de 1845 que publica ese mismo año. Invitado por algunos nobles, acude a fiestas populares y, también, a un baile señorial, del que deja constancia en el libro, siendo quizás uno de los pocos textos, sino el único que describa este tipo de fiesta hacia mediados del siglo XIX.

El baile al que asiste Juan Cortada es en Artá, el día 7 de agosto de 1845:

A las diez de la noche hemos ido al baile particular que se daba en la casa de uno de los principales caballeros de este pueblo. Los concurrentes eran unas cien personas, aunque estaban divididas en dos clases, señoras y labradoras, colocadas en la sala con separación absoluta. También la había en el baile, pues se tocaba una contradanza ó un rigodón para las señoras, y luego cambiándose los artistas y el género de la música salía á corro el fandango tocado por guitarra , bandurria y violín, y acompañado del correspondiente canto. Entonces bailaban las labradoras. Se ha servido un parco y modesto refresco, y también en él ha continuado la misma diferencia de clases, pues primero lo han tomado las señoras y después las payesas. Otra cosa muy singular había en el baile y eran siete capellanes, no actores sino espectadores, sin mas señal de sacerdote que la corona, pues en cuanto al trage iban con levitas y pantalones de lienzo con toda la apariencia de un secular inelegante. A las dos y media de la mañana hemos salido del baile, lo cual es un escelente preparativo para levantarse á las cinco, á ir á visitar las cuevas y alguna otra cosa.

Las horas que indica el texto son horas solares que no coinciden con el horario actual, el cual suma dos horas al solar.

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Baile en Alaró (Juan Cortada, 1845)

fabian | 14 Agost, 2012 10:32

Si una persona ve desde pequeño que las mujeres se sientan en el suelo de las iglesias pese a haber bancos, quizás se extrañe si un día ve que las mujeres se sientan en los bancos en lugar de sobre el suelo. Mirar con extrañeza tal vez sería un elemento importante de una educación dirigida al pensamiento crítico. Y posiblemente los diarios escritos por extranjeros o por personas que saben mirar con extrañeza son los que pueden centrar la atención sobre esos actos que unos consideran "extraños" y otros "naturales", es decir, cotidianos, usuales.

George Sand pasó en Mallorca dos meses de invierno en 1838; no se encuentra con fiestas populares, aunque sí con el carnaval en Valldemossa. Ella no asiste a la fiesta, pero sí van a visitarla. En su libro habla varias veces de las guitarras como instrumento musical común en la isla. Juan Cortada, siete años después, verano de 1845, acude a varias fiestas populares; no sólo habla de guitarras sino también de las "xeremies" y, siendo él catalán que vive en Barcelona, le extraña su sonido, al que llama "ruido", "música que taladra los oídos".

Son varios los elementos curiosos que cuenta Juan Cortada en relación a las fiestas a las que acude, ya en Artà. en Establiments, en Alaró o en La Real. Observa con extrañeza a los "cossiers" que danzan en las iglesias, acude a las corridas de toros y cuenta como con carros se cierra el círculo toril. Indica la costumbre de "refrescar" la fiesta tomando licor y confites. Al describir el baile en la fiesta del 16 de agosto en Alaró, interrumpe la descripción con el tema de las mujeres en las iglesias, tema que puede interesar a Toni de La Seu de Mallorca - Cortada visita dos veces la Catedral y la describe -,

pintura
Coll Bardolet: "Músics assajant", acuarela, 1984

Día 16 de Agosto de 1845

[...] Otra vez la gaita por el lugar á media tarde y otra vez baile en la plaza y sa primera mateixa, ruido y algazara. Esta parte de las fiestas populares es monótona y por lo mismo fatigosa, pero se ha de ver porque en ella siempre hay que observar algo. Hoy han llegado á reunirse en la plaza a un tiempo mismo cuatro gaitas, cuatro pitos y cuatro tamboriles, tocando todos en distinto tono y con diferente compás, cosa de todo punto intolerable. El lujo era mayor que ayer, el de las mugeres consiste principalmente en las cadenas de oro, cruces de Malta, cruces latinas, y los botones del jubón; y el de los hombres en las telas de que se compone su trage. Sin mas diferencia que los colores casi todos los jóvenes elegantes llevan lo mismo, y habiendo tomado por tipo á uno de ellos su trage era el siguiente. Zapatos de seda de color de perla, media de seda de color de carne, calzón anchísimo de color de café, en vez de faja un pañuelo de seda rollado á manera de una madeja, camisa de lienzo fino con chorreras, chaleco de raso negro, chaqueta do tafetán negro, corbatín de seda de mil colores, pañuelo de seda en la cabeza y encima sombrero negro de alas muy anchas. El todo era elegante y hacía muy bien, y cuando el ojo se ha acostumbrado á estos inmensos calzones agradan mucho, é indudablemente visten mas que los de medidas regulares.

Otra cosa aunque no de baile me ocurre en este momento y voy á apuntarla. En todas las iglesias, la mitad superior está llena de bancos sin respaldo y en lo último hay uno que lo tiene. Este es el del ayuntamiento, y los otros son para sentarse los hombres; y en la mitad inferior de la iglesia se colocan esclusivamente las mugeres, las cuales se sientan en el suelo. En la misma catedral de Palma sucedía esto hasta hace muy pocos años, en que las señoras han introducido la costumbre de hacerse llevar una silla ó un taburete que se pliega; mas en los pueblos en donde los usos se conservan mas religiosa y largamente, no ha entrado todavía esta novedad que sin disputa es cómoda, decente y noble.

El baile comenzado á las seis de la tarde durará á lo menos hasta las dos de la madrugada, y en verdad que al ver su monotonía absoluta y su poca gracia parece imposïble que haya quien lo aguante mas de una hora. Cierto que no podrían con él nuestras damas de buen tono. Aquí no hay una iluminación que deslumbra y embellece, no hay espejos que reproducen cien veces una luz misma y sirven para estudiar en ellos una postura graciosa, y para mirar con achaque de componer una flor hasta qué punto la danza ha dado color al rostro; no hay la voluptuosa y sorda alfombra en donde los pies porque no hacen ruido parecen hollar el suelo con mas blandura; no hay una atmósfera embalsalmada con la multitud de esencias cuya combinación produce ese aroma de baile que solo en un baile se nota; no hay esos muelles canapés hechos mas bien para tenderse que sentarse; no se oye ese crujir de sedas que es por sí solo una delicia, no hay ese ambiente tibio que no acalora y estimula; no hay esa tinta fría y delicada que da blancura y morbidez al rostro pálido y modera el fuego del rostro encendido; no suenan esas orquestas que animan al baile y hacen recordar las delicias de los teatros; no hay esas atenciones esquisítas con que allí son tratadas las mugeres, ni ese contacto de los dos sexos, ni esa cercanía de los alientos que comunican el fuego y el entusiasmo entre las parejas, ni ese hablar solapado y fino que allá muy á lo lejos deja traslucir el intento del que habla y el efecto qué causa en el que escucha; no hay esas fatales miradas que á veces matan, dan la vida á veces y siempre taladran la carne hasta clavarse en el corazón; no se ve ninguno de esos hombres que desde un ángulo de sala, fijos cual una estatua y con los ojos vivos y clavados como los de un retrato, siguen los movimientos de una muger, y hasta oyen sus palabras y leen lo que pasa en su alma; no se nota á nadie que se sonría al hablarle otro, y que apenas éste ha vuelto el rostro cuando en el suyo aparecen pintados otra vez la desesperación y el corage, ó los zelos y la venganza, ó el desengaño y la ira, ó la sarcàstica alegría, ó la anhelante esperanza, o la martirizadora impaciencia. No, no, aquí no hay nada de todo eso, y sin embargo estas gentes se divierten, y se divierten mucho, y se divierten mas que las gentes de buen tono en uno de sus bailes.

pintura
Coll Bardolet: "Ventalls" (1973)

Aquí la iluminación es la rojiza luz de cuatro teas que da á todas las caras la tinta de un cuadro de Rembrandt; las esencias son el humo de esas teas, la atmósfera es el húmedo relente de la noche, la alfombra es el piso de una plaza sin empedrar y llena de guijarros y de tierra movediza, los canapés un duro banco de madera, el espejo la comparación á que da lugar ver el encendido color de otro rostro, la orquesta un destemplado tamboril y algunas gaitas desacordadas y chillonas, la música una repetición de cuatro compases, que hace cinco siglos son los mismos y que en una hora se oyen muchos millares de veces, la seda no cruje porque no roza con otra seda, el trato con las mugeres es natural y hasta arisco, las parejas bailan separadas cuatro palmos, la solapa en el hablar si la hay es diáfana y deja ver todo lo que significan las palabras, las miradas son tan sencillas como las palabras, y el color de la luz las quita todo su brillo: el que quiere hablar habla, el que rabia, el que está zeloso, el que tiene motivos para sufrir en este baile no va: todo es natural, todo verdad. Los hombres tienen en el baile á sus queridas, y estas á sus amantes: hé aquí pues todas las delicias del baile; ni aun el bailar es aquí un placer, pues lo mismo que en toda la isla los mancebos no bailan nunca con sus amadas, sino que se las ceden á sus amigos y ellos les guardan el abanico y el pañuelo gozándose en la contemplación de las gracias que en el baile despliegan. Los hombres y las mugeres se adornan, pero el calvo no miente llevando peluca, ni el entrecano se tiñe el pelo, ni la muger se pone mudas en el rostro, ni se mete los pies en prensa para que aparezcan mas menudos, ni suple con cabellos postizos la falta de los propios, ni la apretura del corsé magulla sus carnes, ni las obliga á tomar una dirección forzada, ni creen que el vestido de baile deba ser menos púdico que otro cualquiera: no, aquí lo que figura existe, las cosas son lo que parecen ser, y nadie quiere engañar ni ha de temer ser engañado. No abandonéis esta sencillez, felices aldeanas; no conozcáis siquiera lo que es un baile de buen tono; con ese ambiente respiraríais un veneno fatal que mata el corazón; esas luces presentan hermoso lo que es feo, esa sala es un abismo; ahí se pierde la tranquilidad de espíritu, las pasiones se desenvuelven con un ímpetu horroroso y se gastan en pocas noches, y vienen luego al aburrimiento, el cansancio, ese atroz fastidio de la vida que es una verdadera muerte. Compadeced á los hijos de las ciudades que nos sumergimos desde nuestros primeros años en esa atmósfera envenenada; mirad nuestras cabezas y las veréis blancas ó desnudas en edad temprana , contempladnos siempre afanados buscando placeres nuevos que nunca satisfacen nuestros deseos, y si vosotras pudierais penetrar en nuestros pechos os pasmaría descubrir que en el corazón del hombre puedan agitarse tantas tempestades.

Al ver como estas gentes se divierten ocho horas dando vueltas en derredor de una tea y sin ninguna de las esquisidades nuestras, ¡cómo no nos compadeceremos de nosotros mismos que las necesitamos todas, no para divertirnos sino para probar si nos divertiremos! De este baile todos salen contentos, y de los nuestros ¡oh! de los nuestros: ¡cuántos corazones salen lacerados, cuántas paces domésticas turbadas! ¡Feliz el que puede divertirse, y feliz mas que todos el que se divierte con menos que todos!

A fuer de habitante de una ciudad populosa este baile me ha cansado luego y me he venido á casa á escribir lo del día.

Me produce una cierta extrañeza este texto de Juan Cortada. Es verdad que él es un urbanita alejado del mundo rural, pero creo que hay algo más quizás difícil de expresar. Juan Cortada en 1845 ya tenía un cierto espíritu romántico que no había llegado aún a la mayoría de la población mallorquina. Se extraña de que el amante no baile con la amada, sino que sólo la observa, a la vez que le guarda el pañuelo y el abanico. Parece sencillo: "el que rabia, el que está zeloso, el que tiene motivos para sufrir en este baile no va: todo es natural, todo verdad", cuenta este profesor de la Universidad de Barcelona. ¿Son signos románticos esta mirada idealizada y esa extrañeza ante el hecho de que los amantes no bailen en pareja?

"Siempre afanados buscando placeres nuevos que nunca satisfacen". Un mundo bucólico, sencillo y feliz, frente a un mundo donde el corazón humano se agita ante tantas tempestades. Mirada romántica, engañosa. Rousseau renacido.

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Bailes populares: 'sa primera mateixa' (1845)

fabian | 13 Agost, 2012 17:50

Juan Cortada (1805 - 1868), periodista catalán, pasa en Mallorca un verano (1845), sobre su estancia escribe un libro titulado Viaje a la isla de Mallorca en el estío de 1845. Asiste en ese verano a varias fiestas, en Artà, Alaró y La Real. En Alaró, el día festivo es el 16 de agosto para celebrar el patrón San Roque. Ya pondré unas líneas sobre la fiesta popular de ese día, mas hoy transcribo lo que cuenta sobre el día 15, fiesta de la Asunción pues en ese día describe los trajes populares y la costumbre (no sé si perdida, aunque permanece de otra manera) de ir a buscar por las calles a las jóvenes para que acudan a la plaza.

Día 15 de agosto de 1845

[...] A las seis cogidas otra vez las caballerías nos hemos venido al pueblo en donde había ya la algazara de la fiesta mayor que se celebra mañana y no hoy como yo creí al principio. La gaita y el tamboril discurrían por el pueblo despertando la alegría de las gentes, y estimulando las piernas de los jóvenes de ambos sexos aficionados al baile, y al mismo tiempo llevaba alborotados por la calle á los muchachos el buey que atado por ambas astas corría según le dejaban un poco suelta la una ó la otra, espantaba con sus mugidos, y daba saltos y embestidas, sin saber que lo iban llevando al matadero, para que mañana figure subdividido y guisado de mil modos en todas las mesas del pueblo. En la iglesia se habían ya terminado las completas y todo se preparaba para el baile que iba á celebrarse en la plaza que está frente del templo.

En el centro de ella derramaba una luz roja, denso humo y no poco olor á resina un tedero puesto sobre alto palo, y cuya llama, humo y cenizas impelidos por un recio aire molestaban no poco á las gentes del lado opuesto. En uno de los costados de la plaza había varias mesas en que otras tantas mugeres vendían ensaimadas y dulces. Bullía la gente en la plaza formando diferentes grupos, y allí confundidas todas las edades y clases, la animación era grandísima. En torno del tedero se había formado un ancho círculo con bancos que ocupaban mugeres de todas clases. Había algunas señoras vestidas con gusto y elegancia dignas de una capital. Las labradoras lucían sus mejores trages á que da muchísima gracia la trenza que cuelga por debajo del rebosillo y que algunas tienen larguísima. Aunque no escaseaban las mugeres guapas, la reina del baile era sin duda una labradora muy joven, lindísima, delicada, vestida con mas gusto que lujo y que respiraba un aire de suavidad y dulzura muy notables. Encantada según costumbre sa primera mateixa á cosa de las ocho se ha dado principio al baile con la música de las cherimías y del tamboril, música que verdaderamente taladra los oídos. Después de la primera siguieron las demás que son bailadas aquí por una docena de parejas, las cuales una tras otra dan una porción de vueltas en torno del tedero y muy arrimadas al banco que forma el círculo. Tocaban dos cherimías y dos tamboriles, pero lo hacian en distinto tono y con distinto compás, de manera que ese ruido era intolerable. Cada cuadrilla después de bailar en la plaza, sale de ella precedida por algunas teas y por unas cherimias y un tamboril y va á dar la vuelta por varias calles, deteniéndose y bailando de cuando en cuando. También de tiempo en tiempo sale de la plaza un tamboril y una gaita con teas y jóvenes que van á buscar á las muchachas que no se han presentado en el baile. Estas escenas se repiten y suceden unas á otras, y la reunion de todas ellas constituye lo que se llama el baile de la plaza, el cual parece que durará hasta la una de la noche. En este pueblo lo mismo que en todos los de la isla, sucede en el baile lo que dije hablando de la fiesta mayor de Arta, á saber, que nunca el amante baila con su querida, sino que busca para ello un pariente ó amigo, y él se coloca en un punto de la plaza guardándole el pañuelo y el abanico, contemplando su gracia ó sos bons aires, según aqui se dice. En esta costumbre hay a un tiempo sencillez, malicia y generosidad.

A las once convencidos de que habíamos visto lo bastante hemos cenado, y hecho ya este diario, me voy á la cama con la grata idea de que mañana no será preciso madrugar.

baile
Coll Bardolet: "Avança la punta del peu", sanguina, 1986

El primer baile, "sa primera mateixa", es subastada. El día 6 de agosto, en Artà, cuenta Juan Cortada el tema de la subasta:

En la plazoleta que hay delante de la iglesia se estaba vendiendo al mas beneficioso postor sa primera mateixa, de la cual hablé en el diario del dia 25 de julio, y al llegar nosotros la tenían en ocho sueldos. De golpe la hemos puesto á 20 y se ha rematado á favor nuestro en 30, que equivalen á un duro, y es de advertir que hemos ido subiendo de sueldo en sueldo, y que el sacristán, labrador de unos 60 años que era el subastador, á cada puja nos decía una cuarteta ó quintilla improvisadas, metiendo en ellas el número de los sueldos en que estaba la subasta. Las ha hecho muy ingeniosas, mas solo puedo recordar las siguientes:

Som com un cavall de batre
A qui fan girar pe's' cos:
Si vol fer qualque favo
Al Puig de san Salvado
La posaré á vint y quatre
.

Disposi, Senyor, que fris
Lo viatje no es segú
Y no som trovat ningú
Que m'haja dit vintisis

Rematada á favor nuestro sa primera mateixa se la hemos regalado á un joven labrador, que admitiendo el obsequio con mucho gusto ha ido a buscar una muchacha y bailado (porque tal es la práctica inconcusa) en torno del brocal del pozo que hay en la plazoleta. Acabado el baile el mozo nos ha dado las gracias, añadiéndonos con una sencillez encantadora, que aquella joven comenzaba á ser su amada, y haciéndonos notar que era muy garrida. A las ocho nos hemos sentado á la mesa que ha sido cual correspondía á tan fino y obsequioso huésped como es Zaforteza, y á las diez hemos ido al baile de la plaza que nada singular ofrece y que se ha concluido á las cuatro.

"al baile de la plaza que nada singular ofrece", cuenta Juan Cortada. Se nota en su escritura cierto desinterés hacia el baile popular festivo, aparece reiterativo este desinterés tanto en Artà como en las otras poblaciones donde acude.

No queda clara aún la idea del primer baile o de "sa primera mateixa". La realiza una mujer sola. Lo que se subasta es quién será esa mujer. Recojo unas frases del 25 de julio, en la fiesta de Son Establiments:

[...] En una plazoleta que está en frente de la iglesia y á la sombra de dos copudos almeces se forma el salón de baile, cuyo recinto harto reducido está marcado por bancos. Dentro de ese cerco se hallaban el alcalde del pueblo, el mayordomo, ó sea director del baile empuñando una alta vara adornada con cintas y flores, y una especie de muñidor ó llámesele sotamayordomo, con otra vara de menos lujo, y uno de esos antiquísimos platos de latón que sirven para echar limosna en la iglesia y que dan dentera á todos los anticuarios.

Apoyados en el tronco de uno de los almeces estaban tres labradores con sus guitarras, amen de otro que era el cantor. Aunque el instrumento músico de estos bailes es siempre esa gaita llamada aqui cherimias acaso por su tono quejumbroso, el primer baile de esta tarde debían animarlo las guitarras, pues parece ser que la rapaza destinada á comenzar la danza estaba mas de acuerdo con la música guitarrera que con las cherimiadas. Empieza el baile anunciándose que va á venderse al mejor postor el derecho de hacer bailar sola, y la primera de todas, á su querida. Con esto pues, comienza á ofrecerse una cantidad por ese derecho, se puja, hay aquello de quién da mas, se pican los enamorados mancebos, interésase en ello el amor propio de las muchachas, y en fin vence en la lucha el que tiene mas dinero ó es menos recatado en gastarlo. Esta tarde se ha rematado sa primera mateixa (que así se llama la primera danza) en cincuenta pesetas. La segunda no vale ya tanto , y así progresivamente hasta llegar á cuatro reales y menos; y ese dinero sirve para el culto del patrón.

Rematada la primera danza no se crea que es el amante quien baila con su querida, sino que lo hace un amigo ó pariente, y el amador puesto de pie en cualquiera punto de la plaza guarda el abanico y el pañuelo, y asomándole la sonrisa en los labios contempla los bons aires ó sea las gracias que su querida despliega en la danza. Esta en rigor es una especie de jota algo exagerada y grotesca , sobre todo por parte de los hombres. El privilegio de bailar sola no es mas que de la primera muchacha , pues luego bailan cuatro y mas parejas acompañándose con las castañuelas y con la música de las cherimias y del tamboril, cuyos tocadores están de pie en mitad de la plaza. Tampoco en la segunda ni en las otras danzas baile el amante con la querida , sino que cada uno cede la suya al amigo ó pariente y él se limita á guardar el abanico y el pañuelo. El resultado es que las mozas que tienen amante bailan mucho y que los amantes que tienen querida no bailan ni con ella ni con otra muger alguna. Todo se les vuelve contemplar los bons aires de la hembra. Al acabarse cada danza los hombres se marchan dejando á las muchachas en mitad de la plaza, y entonces se llega á ellas el sotamayordomo que les indica el lugar en que pueden sentarse. Es de advertir que no entran en la plaza sino las mugeres que han de bailar, y aun entonces van por ellas sus queridos y las traen acompañadas de las cherimías y tamboril, cuyo ruido anuncia la llegada de nuevas Tersícores. Mientras bailaban se ha acercado á nosotros un joven labrador de la casa del señor Zaforteza á quien éste ha preguntado si tenia querida y si había pujado sa primera mateixa. Ha contestado que no á lo segundo porque le parecía una locura gastar tanto dinero; y en orden á querida ha dicho con una candidez que me ha pasmado que la tenía porque en el país era mal visto estar sin ella. Contestación por cierto muy singular, que caracteriza al país, y es un rasgo muy notable de las costumbres. También da una idea de la sencillez de estas gentes el tono de admiración con que este mismo joven nos ha hecho observar que había acudido á la fiesta un gran gentío, cuando en puridad no estábamos allí mas de trescientas personas.

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La Asunción 2012: las imágenes yacentes

fabian | 13 Agost, 2012 09:03

Durante esta semana muchas iglesias de la isla exponen los catafalcos con las imágenes de la Virgen yacente

Para información sobre las iglesias que muestran esta antiguas y hermosas imágenes, está el pdf: L'Assumpció de la Mare de Déu (agosto 2012).

Otras actividades son la que realiza la Fundació Amics del Patrimoni titulada "Visions del patrimoni" que cada año encarga una obra. Este año la han realizado Ben Jakober i Yannick Vu, titulada "El viaje celestial" y se muestra en la iglesia de San Cayetano (Sagrats Cors), los días 11 al 17 entre las 11:00 y 13:00 de la mañana y 18:00 a 20:00 de la tarde.

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También en Las Capuchinas se muestra la exposición "la col·lecció dels llits de la mare de déu morta del monestir" hasta el día 23 de agosto, de 18 a 21 horas.

Incoación BIC del Palacio de la Diputación de Palma

fabian | 08 Agost, 2012 10:01

Incoación de expediente de declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, a favor del Palacio de la Diputación, término municipal de Palma

Fuente: BOIB núm. 114 (pdf)
Fecha publicación: 07/08/2012

edificio

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Declaración BC obra cerámica de Miquel Barceló 'Vase ½ Crânes 1999'

fabian | 08 Agost, 2012 08:48

Acuerdo del Pleno del Consell de Mallorca de declaración de Bien Catalogado a favor de la obra de Miquel Barceló titulada ‘Vase ½ Cranes 1999 (Exp. 48/2012).

Fuente: BOIB núm. 111 (pdf)
Fecha publicación: 02/08/2012

cerámica

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Incoación Monumento del Puig den Capó (Puig de Torrella) de Marratxí

fabian | 08 Agost, 2012 08:25

Acuerdo de incoación del expediente de delimitación del monumento del Puig d’en Capó (Puig d’en Torrella) en el término municipal de Marratxí

Fuente: BOIB núm. 100 (pdf)
Fecha publicación: 12/07/2012)

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