Alta mar

Contacto

Los lentos tiempos de los colmados

fabian | 28 Juliol, 2011 16:11

Juan Cortada yo creo que se tiraba de los pelos. No lo expresa abiertamente en su libro de Viaje a Mallorca en el estío de 1845, pero lo deja traslucir. "No s'hi posi nirviós", le decían - lo repite alguna vez en el libro -y él comenta: no, si no es cuestión de nervios, es que habíamos quedado a las cuatro y son las seis. "Bé, però no s'hi posi nirviós" y en la página algunos, quienes vivimos esa época de los colmados, sentimos un estruendoso silencio: la isla de la calma - decía otro catalán - acostumbrado a la actividad frenética de Barcelona que a los mallorquines nos sorprende nada más tocar tierra cuando vamos o íbamos en barco.

Alguien me comentó que el Rey Jaime había hecho bien al separar los territorios. Sí, Mallorca era también como una hija, pero diferente, como de otra madre.

grabado

El tranvía de Cas Català paraba en Ses Rafaletes de Portopí. Quizás fuera a finales de los años cincuenta. "Me he olvidado las patatas", decía una mujer. Y el tranviario decía: "Bueno, dése prisa y vaya a buscarlas". No eran cinco minutos, ni diez. Bajábamos del travía, íbamos hasta un estanco cercano; unos compraban tabaco, otros caramelos ... "Ya está aquí", sonaba la voz de alarma, indicativa de que subiéramos de nuevo al tranvía. "Ay, gracias, gracias", decía la señora con su paquete de patatas en la cesta, Y el tranvía, lentamente, reanudaba su rumbo hacia las lejanas tierras de San Agustín. Paz entre los pasajeros; todos entendíamos que era preferible esperar veinte minutos que no la pobre señora tuviera que estar casi una hora, o más, para poder coger el tranvía siguiente. "No s'hi posi nirviós" le repetían al catalán Juan Cortada, "no més és una estona". Sí, sí, pensaba él, habíamos quedado a las cuatro y te presentas a las seis.

El colmado se llamaba La Caracola, en un pequeño puerto de la isla. La mujer, mayor, algo regordeta y cojitranca, resopabla al subir el primer peldaño de una pequeña escalera tipo taburete. Sobre el suelo había de todo: comestibles, utensilios de cocina, ollas, sartenes ... De las paredes colgaban cestas. Un colmado que sólo abría en época estival; allí encontrabas de todo, incluídas las velas tan necesarias cuando la luz eléctrica fallaba, lo cual ocurría con frecuencia. ¿Encontrabas?; no, la señora encontraba; eso sí, lentamente. El pedido había que hacerlo producto a producto "I ara qué més vol?", y la señora, cojeando, volvía a recorrer todo un largo pasillo para llevar hasta el mostrador el producto pedido, pasando por entre una multitud de clientes esperando. Era el único colmado del puerto. Para cada producto anotaba en un papel de estraza , chupando el lápiz, su precio. Al final hacía la cuenta sumando con los dedos, repitiéndola para comprobarla. No había prisa; esperabas y esperabas. Calamitosos tiempos de colmado único.

grabado

Es verdad que la fuerza eléctrica era baja. También es cierto que la cuesta es empinada en la carretera que sube desde Can Barbarà hacia la Bonanova y Génova; cuesta empinada y dos curvas pronunciadas. Así que el tranviario paraba, bajaba del tranvía y gritaba "Pasajeros fuera, salvo ancianas y mujeres encinta". Entonces bajaba el trole y no necesitaba decir qué había que hacer: empujar el tranvía vacío - salvo si iba alguna anciana o alguna mujer embarazada - hasta haber pasado las dos curvas. Entonces el tranviario subía, ponía el freno de mano, indicaba a los viajeros que podíamos subir, volvía a bajar y enganchaba el trole. Mallorca, isla de la calma, dijo Rusiñol. "No s'hi posi nirviós", le decían a Juan Cortada. Era época de solidaridad, de camino lento; las cosas eran como eran, sin prisas, sin nervios, sin esperar milagros.

Realmente la Mallorca actual ya no es como hace unas décadas, pero aún la laboriosa Barcelona sigue sorprendiéndonos. El cambio tampoco ha sido en todos los ámbitos, aún queda alguno tipo "No s'hi posi nirviós". Y si tengo que nombrar alguno, sin dudarlo ni un instante, diré que en el ámbito de la cultura, aún va "a trotecito lento".

La Dragonera y la civilización europea

fabian | 27 Juliol, 2011 17:08

¿Entra la isla de la Dragonera en la declaración de la UNESCO?

Si me dices que Cabrera tiene alguna relación con Francia, de todos es conocida la tragedia de los prisioneros franceses en esa isla. Joaquín María Bover de Rosselló publicó la obra "Sucesos de Cabrera que tienen relación con la historia de Francia". ¿Pero qué relación puede existir entre la Dragonera y la civilización europea?

El hecho está en que me he encontrado con un título: "Historia de la Dragonera en sus relaciones con la civilización europea". Extrañado, lo he escrito en el buzón del Google y los primeros enlaces me llevan a páginas que dicen: "El documento solicitado no está disponible en tu país" (Android Market)

Hay una web, ¿una?, creo que son tres (Mesa Revuelta, Poemas del río Wang, Stodiolum..., quizá alguna más) que en agosto del 2008 publica:

A media mañana, llegando a Cabrera, ha vuelto la luz dura y calcárea. Wang Wei sosiega los ojos en el mar y, como siempre al acercarse allí, no puede evitar pensar no tanto en la naturaleza, a la que está consagrada hoy la isla y sus aguas, sino en la historia (id a este catálogo de los yacimientos arqueológicos; solo en noviembre pasado se sacaron a luz los restos del monasterio bizantino y de las cabañas de los atormentados prisioneros franceses). Wang Wei tiene ahora ante los ojos un trozo de tierra que la historia ha cruzado con toda su fuerza –y a veces con la violencia más cruda– y, sin embargo, no se ve apenas nada más que la tierra misma, los pinos, las sabinas, las rocas, el polvo, la soledad de un mar azul y de un cielo rabiosamente puro. Wang Wei nota el sabor de la sal en los labios.

Wang Wei ha leído este verano varios libros de gente vinculada a Cabrera. [...]

Pero en la abundante bibliografía anterior sobre la isla había alguna cosa divertida. Por ejemplo, Joaquín M. Bover escribió: Cabrera. Sucesos de su historia que tienen relación con la de Francia (Palma: Felipe Guasp, 1847). Este Joaquín María Bover y Rosselló (Caballero de la Ínclita Orden de Jerusalén en la Veneranda lengua de Aragón, entre los Arcades de Roma Cleandro Lirceo, Individuo de la Real Academia de la Historia... y un montón de cosas más con las que gustaba adornar su nombre) seguramente quiso con este libro dar cauce a una sensación similar a la que atenaza a Wang Wei cuando se acerca al subarchipiélago. Pero se le fue la mano. Leyendo el opúsculo, casi emociona ver al bueno de Bover descubriendo el Mediterráneo; es decir, su Mediterráneo particular e insólito. Con los poquísimos datos históricos que manejaba (y no se preocupó en buscar demasiado) puso en pie un estudio fabuloso describiendo la isla poco menos que como la cuna de la civilización occidental.

—¡Pobre Cabrera!, exclama Wang Wei. Menos mal que al poco de publicarse esta obra un grupo de amigos de buen humor decidieron poner las cosas en su sitio con una obra de contraataque que es una lástima que casi nadie conozca. José María Quadrado, junto con sus amigos Guillermo Forteza, José Rocaberti de Dameto, Tomás Aguiló y Antonio Montis, Marqués de la Bastida, que se reunían cada martes en casa de don José Quint Zaforteza y Togores en maledicente tertulia, se animaron a superar a Bover en su propio terreno y escribieron el agudo librito: Historia de la Dragonera en sus relaciones con la civilización europea (Palma: Imprenta de don Esteban Trías, 1848). Todo un despliegue de erudición bombástica e ingenio desatado, así como de uso masivo de aquella inconfundible verbosidad decimonónica, campanuda, sometida aquí a doble hervor. Si Cabrera es la cuna de la civilización, Dragonera, menor y menos favorecida en la realidad, es en la pluma de estos amigos la cifra misma del Universo entero. Wang Wei piensa que esta obra merece algo más de atención. Sobre todo porque contiene buenas dosis de antídoto contra los abusos del historicismo nacionalista. Y las pullas contra Bover, todo hay que decirlo, a veces costaban caras. Por ejemplo, el editor de la publicación antiboveriana El tío Tararira fue condenado en 1849 «a 24 meses de destierro de la Ciudad de Palma y radio de 5 leguas de la misma, a la multa de 100 duros, a la suspensión de todo cargo o derecho político durante el tiempo de la condena, y a las costas procesales y gastos ocasionados por el juicio» (lo dice, muy contento, el propio Bover en su Diccionario bibliográfico de las publicaciones periódicas de las Baleares, Palma: Imp. de V. de Villalonga, 1862).

Poemas del río Wang: Cabras, lagartos, conejos y la Historia de la Humanidad

Sigue el artículo de los Poemas tratando sobre otros islotes, como aquel en que nació Anibal. Pero a mí me interesa ese libro, creo que firmado anónimamente por "Varios Literatos" pese a que todos sabían que era obra de Quadrado y sus amigos (en Palma no hay secretos). Así que continúo mi búsqueda.

Encuentro un artículo de Antonio Mª Alcover titulado "Algo sobre la biografía y bibliografía de don José María Quadrado". Se encuentra este artículo en el Tomo XLI, Enero a Diciembre de 1920, de la "Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos (órgano del cuerpo facultativo del ramo)" que, en pdf y epub puede bajarse de la University of Toronto (que creo que no está ni en Mallorca ni en España).

Quadrado

b). Historia de la Dragonera en sus relaciones con la civilización europea, por una Sociedad de Literatos Segunda edición. ¡ —Palma, | Imprenta de don Esteban Trías i.° de febrero de 1848; 96 págs. de 222 X 162 mm. Aunque no figure el nombre de Quadrado ahí, consta que era casi toda escrita por él esa tremenda y salada parodia de la obrita del erudito don Joaquín María Bover de Rosselló: Sucesos de Cabrera que tienen relación con la historia de Francia. Sabido es que la Dragonera es un islote peñascoso, improductivo y deshabitado que se yergue amenazador al Oeste de Mallorca, en aguas de Antratx; [...]

Y continúa don Antonio María Alcover hablando de la obra de Quadrado.

No encuentro el libro, pese a que está digitalizado: "El documento solicitado no está disponible en tu país". ¿Alguien lee esta bitácora desde otro país? Por favor, si puede bajárselo (en epub y pdf) y mandármelos por correo. Aquí no está ni en papel.

De la tradición oral: la historia local

fabian | 26 Juliol, 2011 16:07

Voy leyendo artículos de Alexandre Ballester sobre la historia de Sa Pobla, publicados bajo el título genérico Temps enrere. En ellos cuenta historias interesantes que yo he oído oralmente en cenas o comidas familiares, ya en celebraciones. La historia local, mucho más conocida la suya por els poblers que la de Palma por los palmesanos, es una historia que se cuenta oralmente, como las antiguas leyendas o los cuentos o ses rondalles; una persona mayor rememora historias que le contaron, ya junto al fuego, ya en la mesa de una celebración familiar.

óleo
John Ulbricht: "Homenaje a Zurbarán" (1995)

Hay un artículo que me ha hecho pensar en ello. Se titula Un temps per córrer i per recórrer, en el que rememora a buenos corredores de la localidad:

Un diari de Ciutat, l’any 1912, deia que els bons corredors eren de sa Pobla, ja que “de aquella villa son nuestros campeones”. La ressonància, molt rellevant, i apassionada, en el seu moment, d’aquelles gestes victorioses i dels noms dels corredors, amb menys de cent anys, s’han esblamat, s’han esvaït, s’han oblidat. Com si no haguessin existit.

Noms dels corredors, grans figures, com els de Pere Crespí “Pixedis”. En “Buget”. En “Petrano”. En Biel Gost “Coroneu” En Sebastià Socias. En Gabriel Gost “Ros”. En Maties Matheu de “Cas Carnisser”. En Joan Barrera. En Tòfol “Mut”. En Joan Cladera “Camallot”. En “Comes”. En “Garrut” entre molts d’altres, que ostentaven, entre ells, títols de campions de Mallorca, de Balears i d’Espanya, avui en dia, aquests noms, són completament desconeguts i ignorats pel jovent pobler. I, encara no fa cent anys, és a dir, tres generacions, que la majoria d’aquests atletes, corria per carrers i camins de la, ara nostra i llavors seva, vila.

La tradición oral, la narración por parte de los mayores de aquellas historias de otros tiempos, se ha perdido en gran parte y, con ella, el conocimiento de la historia local.

No hauríem de sentir una glopada de vergonya, en pensar-ho? Una calrada no ens hauria de pujar al rostre? A tots. Gairebé és com si desconeguéssim els noms i els fets dels nostres avis. 0 és que, també, els ignoram? I bé que existiren.

I, davant aquest panorama “ahistòric”, que és culpa de tots, sorgeixen veus reclamat una “història” de sa Pobla. I què és, realment, la història de sa Pobla? Generalitzant, que sempre és perillós i equívoc. Què és? La narració de segles de monotonia agrícola, sumant detalls intranscendents? 0 l’exuberant activitat d’un poble, primera meitat del segle XX, que va lluitar i va triomfar sobre un advers medi geogràfic? Què és, la història de sa Pobla, llistes oficials de baties i d’eclesiàstics que es limitaren a veure passar els dies? 0 la relació de persones, mestres, artesans, esportistes, educadors, que, amb el seu esforç físic o intel·lectual, o amb el seu enginy o inventiva, posaren el nom de sa Pobla a elevades cotes d’animació?

óleo
John Ulbricht: "Espardenyes" (1982)

Los artículos de Alexandre Ballester sobre las historias de Sa Pobla fueron publicados en el Butlletí municipal, están hoy al alcance de todos en la Web de l'Ajuntament de Sa Pobla. No es que ello remede la pérdida del conocimiento de la historia local transmitida por narración oral, pero sí es una manera nueva que permite al interesado o al curioso conocer la historia de edificios, de empresarios, de empresas comunales como la exportación de la patata, el cultvo del arroz, y, también, de las imprentas, bibliotecas, deportistas, artistas, etc. de la localidad. Todo ello crea, si no un sentimiento de pertenencia, sí de aprecio.

Ayer recibí un email en que se me pedía información sobre dos edificios de Palma. De uno de ellos, sólo de uno, pude contestar. Se trataba del edificio de las Reparadoras de la calle Campaner, hoy dedicado a reuniones y conferencias de alguna Academia de la Historia de Palma. Pude contestar porque gracias a la relación anual que hago de los artículos de Bartomeu Bestard, Cronista de la ciudad de Palma, Crónicas de Antaño, me acordé del artículo Las Reparadoras, salón de solemnidades. Pero, ¿por qué es tan difícil encontrar información relacionada con Palma? Los artículos de Bestard no están en la web del Ayuntamiento, lugar donde yo buscaría la información, sino en uno de los periódicos de la ciudad. Hay como una descolocación de la información: no está en su sitio.

En Palma creo que no hay ninguna tradición en cuanto a narraciones orales sobre su historia. La historia local no se cuenta de abuelos a nietos; y, en caso de alguna iniciativa institucional, se acude a las escuelas, no se realiza sobre la gente mayor, sino sobre los escolares - una especie de inversión, ya que quienes han de contar la historia no son los niños - . Y es precisamente ya en la edad adulta cuando te realizas muchas preguntas sobre los edificios, sobre la urbanización, sobre la historia de la localidad en que vives. Y esas preguntas, hoy por hoy, posiblemente queden sin respuestas porque no hay un canal, un lugar, una web donde consultar.

Cincuenta años de ... Dique del Oeste, carretera por la Serra de Tramuntana

fabian | 25 Juliol, 2011 15:23

Mi memoria es débil, especialmente para las fechas, lo que procuro aliviar con documentos y un sistema más o menos rígido de saber dónde los guardo o dónde están. ¿En qué año se inauguró el Paseo Marítimo de Palma? y mi memoria no lo recuerda.

Fiestas de San Jaime. Hace cincuenta años, en 1961, se realizaron en estos días dos inauguraciones importantes: una carretera en la sierra y el Dique del Oeste en el puerto palmesano. Lo recuerdan dos artículos periodísticos del Diario de Mallorca; uno de ellos lo puedo enlazar: Aitor F. Vallespir (Escorca): La carretera más salvaje cumple 50 años (DM, 23/07/2011): "El trazado que enlaza Sóller y Pollença se inauguró el 23 de julio de 1961 y conectó la Serra de Tramuntana de punta a punta. Es la vía más turística de la isla y permite cruzar los paisajes forestales más agrestes". El artículo se complementa con ´La carretera periférica más representativa´ de Mallorca.

foto

En Fotos antiguas de Mallorca, varios artículos:

  • La Base de Hidroaviones de Pollensa y su historia
  • Mallorquines Ilustres: Antonio Maura y Montaner
  • Historias, Mitos y Leyendas: Las horcas de la plaza de Santa Eulàlia
  • Historia de Palma(4): La ciudad en la Edad Media
  • La Indústria Tèxtil Mallorquina en el XIX: Los "Can Ribas"

El 23 de julio de 1961 la Serra de Tramuntana estrenó el asfalto que completaba la actual carretera Ma-10, que une Andratx y Pollença. El ingeniero Miquel Àngel Llauger i Llull, exdecano del Colegio de Ingenieros de Caminos, describió la vía en 1996 como "la más representativa entre las carreteras periféricas", ya que cruzaba la Serra de Tramuntana de norte a sur. La prensa de la época también percibió la importancia del trazado, sobre todo por el filón que suponía para el sector turístico. ´Diario de Mallorca´ destacó por aquel entonces que la carretera costó 59 millones de pesetas y que las obras duraron tres años. "Enlaza Sóller con Pollença a través de dos túneles y a lo largo de 17 kilómetros, doblemente asfaltados, pueden circular a gran velocidad en doble dirección los más grandes autocares", resaltó también este rotativo. "El estreno de esta carretera ha de ser y será sin duda el capítulo primero de ese gran plan que urgentemente necesita Mallorca para seguir siendo la primera provincia en allegar divisas turísticas para el erario español", afirmaba el diario.

Aitor F. Vallespir (Escorca): ´La carretera periférica más representativa´ de Mallorca.

Resalto unas palabras: "El estreno de esta carretera ha de ser y será sin duda el capítulo primero de ese gran plan que urgentemente necesita Mallorca para seguir siendo la primera provincia en allegar divisas turísticas para el erario español". El capítulo primero ... Juan Cortada comentaba en su libro "Viaje a la isla de Mallorca en el estío de 1845" que los mallorquines ansiaban mostrar su bella isla a los forasteros, pero, añadía, para ello necesitaban caminos y fondas. Dos de los elementos de los que se quejaría en ese verano de 1845.

La imagen que voy reconstruyendo de la ciudad de Palma a lo largo del siglo XX es la de una ciudad en obras. En 1902 se decide la eliminación de las murallas en su parte no marítima. En 1914, al tiempo que se tira abajo el lienzo de la parte de la Puerta de Jesús, se va construyendo la zona de Perelades y de los institutos. En los años siguientes siguen tirándose lienzos de la muralla y construyéndose las avenidas, el Ensanche. No sé en qué fecha debieron acabarse las obras de derribo de las murallas. Luego vino la guerra. No había acabado ésta cuando ya nuevos planes iluminaban la ciudad: el plan Alomar, la apertura de la vía de Jaime II, del Paseo Mallorca, del Olivar y la Plaza Mayor. Y también, ya desde el año 39, planes para ampliar el puerto con un gran dique en Portopí.

Lo cuenta Manuel R. Aguilera en Dic de l'Oest. La arteria del Puerto de Palma cumple 50 años (La Almudaina, 24/07/2011) ("Hoy se cumple el cincuenta aniversario de la inauguración del Dic de l’Oest. El 24 de julio de 1961 se inauguró ofcialmente esta infraestructura que se había iniciado casi veinte años antes y que cambió sustancialmente la fisonomía del puerto palmesano")

Otra parte de esa primera piedra de cara al turismo de masas. En aquel tiempo las extranjeras era "suecas". En otro periódico, en la Última Hora de hoy leo que el primer hotel que hubo en la costa sur de Mallorca, en la zona de Santanyí, cumple hoy los cincuenta años.

Hace 50 años, el Ayuntamiento, el Gobierno de España y los ciudadanos de Mallorca olían el maná turístico y, por las noticias, todo se estaba preparando para que llegaran masivamente. Debía ya estar construído el Paseo Marítimo y ya debían estar en función los primeros grandes hoteles que lo circundan. Con el turismo no sólo llegaba dinero, sino también bikinis y nuevas constumbres. Mallorca, y también España, empezaban a dejar de ser un país, una isla, predominantemente rurales y comenzaban a ser urbanas. Formas y modos de vida diferentes, nuevos, cambiantes a la par que el mundo cambiaba.

Noticias de hace cincuenta años que me llegan vía prensa. ¿Son noticias o retazos de la historia de esta ciudad, de esta isla? Pienso que muy bien la prensa que nos recuerda pasos de esa primera piedra sobre la que sustentamos la vida actual. Pero el parabién va hacia la prensa y los periodistas y no hacia esas instituciones que llevan el adjetivo de "cultura" que,creo, que aún ni siquiera tienen vías, canales por los que comunicar directamente con los ciudadanos para transmitirnos sus estudios y análisis. El turismo supuso una oleada fresca para la sociedad en general; oleada fresca, novedosa, enriquecedora que dudo haya llegado a las silenciosas instituciones culturales.

Historias locales y Butlletins Municipals (Sa Pobla)

fabian | 21 Juliol, 2011 16:53

El día de Santa Margalida del año 1973, Margarita y yo nos casamos en la ermita de Crestatx de Sa Pobla y nos vinimos a vivir a Palma. Desde unos pocos años antes, cuando empezamos nuestra relación, no hemos dejado de ir a esa localidad. Con frecuencia variada recibimos dos publicaciones: la revista "Sa Plaça" (de pago) y el "Butlletí municipal". Son publicaciones de historias locales (del municipio) que siempre son interesantes. En el "Butlletí Municipal" había siempre un artículo de Alexandre Ballester bajo el título general de "Temps enrere". A mí me resultaban muy interesantes. Un día hablaba de las campanas de la parroquia; otro de las imprentas existentes en Sa Pobla; o, cuando murió Alexandre Cuèllar, en el 2006, de la propia historia del "Butlletí".

Transcribiré hoy uno sobre "les sínies" (norias). Una carretera que va desde Sa Pobla hasta la bahía de Alcudia tiene varios nombres, el más usado es "sa carretera d'enmig" porque está entre la general y la de Sa Pobla a Can Picafort. También, aunque apenas usados, he oído que la llamaban la de "Can Blau" y "Sa carretera de ses sínies", ya que atraviesa los marjales, campos que estuvieron en un tiempo cubiertos por las aguas de la albufera o junto a ella. Y es que esta carretera rodea la albufera actual y pasa junto a la fábrica de electricidad "Es Murterar". Hace unos años se veían aún restos de norias, bastantes, yo contaba más de una veintena; hoy apenas queda alguna.

Una sínia, un monument pobler

Aquell dimecres, vint de juliol, diada de Santa Margalida, patrona de sa Pobla, el cel era net, blau i llluminós i, els vells camins poblers, convertits en rondes i carreteres, curosament disposats per al trànsit modern, eren l’escenari festiu d’un acte senzill però carregat d’emotiva cordialitat. Es va inaugurar la rotonda de la carretera de Muro. Allà, a la cruïlla amb la ronda de l’Est, a l’espai central de l’esmentada rotonda, després de la corresponent, cerimònia inaugural, hi va romandre com a monument, i símbol al·lusiu al passat agrícola de sa Pobla, una sínia de veritat que, com a element urbanístic, cada matí, al moment inicial, i màgic, de l’albada, es retallarà contra la tendra claror del sol ixent.

A Mallorca, la sínia, les sínies, són, eren, essencialment, pobleres. Són figures encarnades, per feina i per records, al patrimoni cultural de la nostra vila. Lligades, des de molt antic, pel seu rendiment i baix cost, a l’evolució dels conreus de regadiu de sa Pobla, per tant, lligades a la nostra història sentimental i econòmica, a la nostra història sentimental i econòmica, a la nostra personalitat de mallorquí conrador d’horts. El segell peculiar i definitori del pagès pobler. No home de secà, si no home de terra que es rega.

grabado
Una 'sínia' (de Palma) en un grabado del "Die Balearen"

En el seu monumental “Die Balearen” (1872), el meticulós arxiduc Lluís Salvador, anota que al partit judicial de Palma, amb les 200 sínies que hi havia als horts que envoltaven Ciutat, hi havia 363 sínies. Al de Manacor, 938. I, al d’Inca, en comptabilitzava 2.215, de les quals, 1.400 sínies eren dins el terme de pobler. Al marge de fotografies, o gravats, oportunistes, amb els números a la mà, i no amb sentiments al cor, podem dir que la sínia, la sínia mallorquina, és emblema de pobleritat.

Però, encara, hi ha més documentació al respecte. Per un document, datat el 17 d’agost de 1859, a l’arxiu municipal, sabem que, al municipi pobler hi havia 800 sínies. I, per un altre document, de l’any 191 [sic], ens assebentam que, per l’estudi realitzat per un perit, al terme de sa Pobla, es compten 2000 sínies. Les primeres dècades, del segle XX, i abans del domini aclaparador dels molins de vent, Miguel de Unamuno va escriure allò de: “Se ve un ejército de molinos de viento”, l’any 1916, fou el període de màxima existència i utilització de les sínies a la marjal poblera.

La sínia és una màquina de tracció animal usada, tradicionalment, per treure aigua dels pous, especialment, a les zones en què, els nivells freàtics, com a la marjal, es trobaven a poca profunditat.

A l’extens “Diccionari Català-Valencià- Balear”, Francesc de B. Moll, a la veu “SÈNIA o SÍNIA”, a l’epígraf de “Cultura Popular”, explica: “La sínia és una de les màquines arcaiques que, damunt aquests cinquanta anys darrers, han anat desapareixent. Esteses abans per tot allà on hi havia horts de regadiu, han estat suplantades per bombes hidràuliques, per molins […] Al voltant del peu de la sínia, el terreny sol esser un poc elevat, formant un monticle margenat de terra o de pedres, que s’anomena “mota” o “cintell”. Damunt la mota, al voltant de la sínia, hi ha el tros circular fressat pel pas de la bístia que s’anomena “caminet” o “caminoi”. La jàssera s’anomena “jou”. L’eix vertical del rodet és l’”arbre”. El “rodet” és una roda dentada de fusta, que volta en sentit horitzontal. Les dents verticals del rodet són els “bracerols” o “braçols”. L’extrem superior de l’arbre és travessat per la “perxa” o “barra” o “balancí”, on va enganxat l’animal. La “roda” és el gran anell de fusta reforçat amb uns creuers, situat verticalment i sostingut per un eix robust de fusta anomenat “trugeta”. La roda va travessada, horitzontalment, per bastons que li serveixen de dents i engranen amb els braçols del rodet, els dits bastons són anomenats els “pintes”.

Per a l’extracció de l’aigua hi ha els “catúfols” o “cadufos”, que van lligats amb cordetes o amb anelles de ferro, “lligams”, a una corda o cadena sens fi que enrevolta la roda de la sínia i que s’anomena “rest”. Els cadufos aboquen l’aigua dins una caixa de fusta, dita “pastereta”. De la pastera, per una canal exterior o subterrània, l’aigua va a parar a una pica, o bé, directament, al camp que ha de regar-se”

Etimològicament, el mot sínia, prové de l’àrab “saniya”, “pou d’on la roda treu aigua per regar”. I, regar aquella catifa verda, els sembrats a les marjals, era la feina del pagès pobler que, tot mirant voltar i voltar la sínia, agafà un tarannà especial. A la vida, la feina i l’amor, són cicles que volten i volten…

Alexandre Ballester.
Cronista oficial de la la Vila

[Article publicat al núm 108 del Butlletí municipal de Sa Pobla, Agost - Septembre, 2005]

Son artículos que van dirigidos "als poblers", aunque algunos pueden interesar a un ámbito más amplio. La palabra "local" puede aplicarse en ocasiones a la isla y no sólo al municipio.

montaje
Montaje fotográfico para "Temps enrere", artículos de Alexandre Ballester

El hecho es que hay en Internet un cierto número de artículos de Alexandre Ballester que los "buscadores" como el Google no recogen al estar en revistas en pdf. Estoy intentando recogerlos y los voy agrupando en un sistema llamado SoopBook ("Soluciones modernas para el antiguo arte de escribir. Crea tus libros, discute sobre ellos y publícalos en formato digital o impreso"), cuya empresa está en el ParcBit de Palma, para lo que he creado una página - libro dedicada a estos artículos. Este sistema que estoy probando tiene una ventaja y también un inconveniente. La ventaja es que, una vez terminado el libro, queda on line en formato epub y en formato web. El inconveniente, aunque aún no estoy seguro de ello, es que para bajarse el epub, gratuíto en este caso, creo que hay que registrarse o dar unos datos como si fuera una factura de valor 0. Bueno, es un sistema que conviene probar.

Alexandre Ballester i l'arròs de Sa Pobla

fabian | 19 Juliol, 2011 21:20

Se me ha hecho muy tarde, aún así, quiero publicar esta entrada. Alexandre Ballester murió este junio pasado. Además de dramaturgo y articulista, era el Cronista del Ayuntamiento de Sa Pobla. Todos los años el Ayuntamiento publica un folleto para las fiestas. Aquí debo aclarar que las fiestas del municipio de Sa Pobla son estos días, ya que los patrones son Santa Margalida y Sant Jaume. Sant Antoni es el patrón de la parroquia.

Pues en este folleto que publica el Ayuntamiento hay, normalmente, unas páginas escritas por Alexandre Ballester. Son páginas que tratan la historia y costumbres de la localidad y, que yo recuerde, siempre me han interesado.

En el programa de este año, 2011, publicado después de su muerte, hay un artículo titulado “El conreu de l’arròs a Sa Pobla. L’arròs un do dels déus orientals", que lleva la fecha de junio de 2011. Él murió el día 30 de ese mes (J. Payeras / J. Frau: Muere Alexandre Ballester, cronista de sa Pobla y dramaturgo de sátiras sociales DM, 01/07/2011).

programa
Programa de fiestas de Sa Pobla

No sé si es su último escrito, tampoco importa. Habla del arroz, de su cultivo en la albufera y se pregunta si su cultivo se inició con el inicio del siglo XX con la creación de la empresa "Agrícola Industrial Balear" o pudo ser anterior. Para contestar a esta pregunta, el artículo recorre un largo camino, desde la presencia de este vegetal en la mitología griega, pasando por las Rondaies mallorquines si citan el arroz y llegando al denominado "arròs brut", cuyo nombre indica que fue una creación del periodista Gafim en una cena del año 1967.

Un buen e interesante artículo. Lo he escaneado y lo he colgado en SoopBook.

Sé que alguna vez he guardado otros programas de fiestas por sus escritos, pero no sé dónde, no lo encuentro. Es una lástima no haberlos puesto en Internet.

De Vargas Ponce y la geografía

fabian | 18 Juliol, 2011 17:25

Dos marinos ilustrados: Vicente Tofiño y José Vargas Ponce; época: unos años antes de la Guerra contra el francés, quizá 1783; labor: cartografiar las costas de las Baleares. Resultado: Un "Atlas Marítimo de España", tratado ya en esta bitácora en De mapas, libros y estrellas o en Cartas esféricas de Baleares (1786). Cuando hablaba de ellas, el nombre de Vargas Ponce aparecía secundariamente al estar entonces bajo las órdenes de Tofiño; sin embargo José de Vargas Ponce (1760 - 1821) es autor de un libro relacionado con las Baleares. Es un libro de Geografía y su título es "Descripciones de las Islas Pithiusas y Baleares (1787).

Busco alguna información sobre Vargas Ponce en las Baleares. En la "Gran Enciclopèdia de Mallorca", en el volumen XVIII, en la voz "Vargas y Ponce, José de", encuentro que bajo las órdenes de Tofiño levantó las cartas y mapas hidrográficos de las costas mediterráneas y - traduzco "Por este motivo visitó las islas Baleares y, en sus desplazamientos le acompañó el Cardenal Despuig. Publicó Descripciones de las Islas Pithiusas y Baleares (1787), donde recoge información sobre la geografía, la historia y la economía de las Baleares. Las estadísticas sobre agricultura, comercio y educación de los municipios están extraídos del Primer tomo de memorias (1784) de la Real Sociedad Económica de Amigos del País."

La historia junta nombres conocidos: tres marinos: Bauzá, Tofiño y Vargas Ponce y otros ilustrados: Cardenal Despuig y Jovellanos, amigo éste de Vargas Ponce y, también historias comunes: lucha en la guerra de 1808; en 1813 es elegido Diputado suplente por Madrid y ocupa escaño que, tras ser desterrado a Cádiz y Sevilla, recupera en 1821 en el Trienio Liberal.

libro

El libro Descripción de las islas Pithiusas y Baleares está digitalizado dos veces, ambas sólo en formato de fotografías. En la Biblioteca Digital Hispánica (libro) y en Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes de un ejemplar del Fondo Antiguo de la Universidad de Sevilla.

Ninguno está ni en pdf ni en ningún otro formato, sólo jpg (imágenes)

Busco en la Biblioteca Digital de les Illes Balears a ver si hay alguna referencia a este libro de Vargas Ponce. Busco en Bibliografia para el estudio geográfico de unas islas Mediterráneas: Las Pityusas (Eivissa y Formentera) de varios autores de la Revista Continentes del año 1979 y, no como principal, en el apartado "VII. Historia y Geografía Histórica, viajes, guías", lo encuentro citado con la siguiente anotación "Sobre esta obra hay un comentario de VILLANGóMEZ, M.: L’Eivissa de Vargas Ponce, “Eivissa”, 3ª época, n.º 1 (Ibiza, 1972), pp. 11-14. J.V.V.". Como ese artículo de Villangómez no creo que esté en Internet (lo he buscado y no lo he encontrado ni en los catálogos de las bibliotecas), he dejado la BDIB y me he lanzado a GoogleBooks.

Encuentro José Vargas Ponce, 1760-1821: ensayo de una bibliografía y crítica de sus obras, publicado en 1997 por la Universidad de Cádiz y cuyo autor es Fernando Durán López.

Descripciones histórico-geográficas

Respecto al Atlas marítimo de España y sus Derroteros, la participación de Vargas y la naturaleza de los trabajos quedan explicadas convenientemente más adelante. Ahora quisiera destacar cómo su libro sobre Baleares, consecuencia de la colaboración en el Atlas. dio a Vargas la pauta y la oportunidad para iniciarse en una especie de subgénero que él definió y practicó con asiduidad: la descripción histórico-geográfica. Esta no es sino un estudio completo sobre un territorio, desde todos los puntos de vista: topografía, demografía, historia, literatura, arte, geografía, estadística, administración, bibliografía... Según Anes, en su obra baleárica, «...además de sus conocimientos de náutica y de topografía, mostraba sus facultades de observador, por lo que son inteligentes las descripciones que hizo de la población, de la agricultura, de las manufacturas, del comercio y de las costumbres de las islas. Estas descripciones, hechas con el método y las características usuales de las obras de los ilustrados, fueron el antecedente de su labor en Cartagena y Guipúzcoa» (n° 76:1. p.9). En una prosa llana y erudita, con gran acopio de documentación y una minuciosidad extraordinaria, con buen orden y una sistemática clara y racional, casi no deja punto por tratar del segmento geográfico que le ocupa. En la introducción a su libro sobre Baleares. Vargas expone lo que reputa como el objetivo de este genero, con una precisión que me releva de cualquier comentario sobre su método:

libro

La descripción particular de un pueblo si se ha de ejecutar como corresponde para sacar de ella toda utilidad, no sólo ha de contener sus posiciones geográficas determinadas escrupulosamente por observaciones celestes, su extensión, su distancia de la metrópoli, la expresión si es capital de algún partido, o puerto, o plaza fronteriza, si está a orillas de río, y cuál es. y si parte límites, sus blasones, su dependencia, sus tribunales, sus fortificaciones, su vecindario, los sitios que han sufrido, y los hombres celebres a que ha dado cuna: es también necesario clasificar su población para conocer a qué ramo de agricultura, o industria dan la preferencia. expresar las calidades de) terreno, cuáles son sus producciones interiores, cuáles sus cosechas, qué ganado mantiene, con estados verídicos de los principales renglones de la extracción de sus sobrantes, y de los que necesita de fuera para su subsistencia, qué fábricas hay, y cuáles se pueden establecer si logra ferias, de qué especies, y con qué ventajas: si tiene pesos y medidas particulares, y su relación con las del Reino. Aunque no se deba poner un juicio fundado de cada una de las producciones de las bellas artes que la adornen, ni una descripción facultativa de cada una de las plantas medicinales que produzcan, debe haber una noticia de sus riquezas artísticas, y de los principales objetos de la historia natural, y concluir resumiendo la historia surnariarnente, cuáles han sido sus diversas representaciones en el Reino, las causas de su opulencia, y abatimiento, los autores que hagan mención particular, y el crédito que merecen al geógrafo que ha comprobado con madurez, e imparcialidad sus aserciones» (pp.VIIl-IX).

Libros antiguos que la digitalización permite que los conozcamos. Aparte de sus contenidos pienso que tiene interés su historia como libro y la influencia que hayan podido tener sobre los siguientes. Posiblemente muchos de estos libros antiguos sean libros olvidados, que no salen ni en las bibliografías; quizás alguno ni siquiera fue conocido por los estudiosos; alguno tal vez fue "rompedor" en su momento. Yo no lo puedo saber; me he de guiar por algunos rastros. El hecho está en que este libro ha sido reeditado (en facsímil) no hace muchos años. Será cuestión de consultarlos.

Prueba con un epub: Juan Cortada

fabian | 14 Juliol, 2011 17:36

En informática conviene probar programas y formas de comunicación en Internet. Hablé del programa Sigil, de los eReader y del ePub como formato abierto para los ebooks en Confeccionar un ebook (I) y Confeccionar un ebook (II). También he comentado que el formato pdf no es válido para los eReader pues no tiene la cualidad de repaginable, necesaria en los eReader y que, así como GoogleBooks había seleccionado el formato ePub como estándar para el libro electrónico, las bibliotecas digitales españolas usaban imágenes, fotografías de páginas, ya sueltas o agrupadas en un pdf, lo que imposibilita la conversión del pdf a ePub ya que este último formato es, principalmente, de texto.

Puse en junio un enlace al libro Juan Cortada: Viaje a Mallorca en el estío de 1845 que nos ofrece en pdf la Biblioteca Digital Hispana. Bien, pues he ido copiando sus páginas y pegándolas en el programa Sigil, con lo que he construído un ePub que he colgado en cortada.epub (254 KB). Poco peso pues sólo tiene una imagen, la de la portada de la edición de 1845. Bueno, en el eReader se lee fenomenal y, como es un libro muy interesante, vale la pena conocerlo.

epub
Juan Cortada: Viaje a la isla de Mallorca en el estío de 1845 (epub)

He realizado unos pequeños cambios en relación al original. El índice lo he puesto al principio del libro sin cambiar la numeración de las páginas que indica. Para navegar a través del libro hay que utilizar la Tabla de contenidos, la cual va indicando la fecha del día. En el libro original pone como título del capítulo "Día 20" y yo muchas veces no sabía si era del mes de julio o agosto; así que le he puesto fecha completa "Día 20 de agosto de 1845".

A lo largo del libro, Cortada pone dos notas (1) y (2). Tras todas las páginas del diario, abre una página titulada "Notas" que es realmente un apartado con dos poemas, uno en castellano "Alcudia" y otro en catalán no estándar "A la hermita de Miramar". He creído que esa h era una errata y no la he puesto. Los dos poemas son de su compañero de viaje Joaquín Rubió. El libro acaba con la Lista de suscriptores, que también he copiado (y en la que se halla un antepasado mío).

La ortografía es un galimatías. He cambiado alguna palabra, pocas, como "coluna" que hoy escribimos "columna"; pero la mayoría me ha parecido que eran inteligibles "muger", palabras que hoy llevan la letra x y antes sólo s, etc.Los topónimos es otra historia. El domingo pasado, en Sa Pobla oía a una mujer que hablaba de otra "benisalemera" y Cortada cita Benisalem y Pollensa y Deá. Bueno, no he corregido ninguno, porque no son faltas sino que era la manera como los llamaban.No es cuestión de ortografía. Tampoco lo es el tema de las erratas: copiar y pegar produce varios tipos de erratas, ya en los signos de puntuación, ya los espaciados (al justificar las líneas los pdf, se producen espaciados irregulares), y numerosas confusiones de letras i - l; rn (r n) - m; el - d; etc. Los grupos piratas procuran que un libro lo corrijan tres personas, pues no leemos letra a letra, sino que la lectura es un complejo sistema de desencriptación visual. Aunque he intentado corregirlo, seguro que habrá muchas erratas que conviene corregir.

Bien, ahora viene el tema de colgarlo en Internet. Lo he podido colgar en Alta mar; o sea, está en un ordenador de balearweb, pero yo no tengo mucho espacio para colgar archivos. Además, por seguridad siempre conviene que esté en varios ordenadores que no en uno solo. A mí me gustaría que alguna institución de tipo cultural (bibliotecas, cultura oficial, etc.) fuera quien guardara estos libros poniéndolos al alcance de todos. Como es un libro libre de derechos, quienquiera puede recogerlo, ponerlo en otro formato si quiere, y publicarlo en Internet, siempre respetando los contenidos del libro, pero pueden añadirse otros documentos como artículos sobre él o la historia del libro, que creo que ha tenido tres ediciones en papel, aunque, en los catálogos de las bibliotecas yo sólo he encontrado la primera que es ésta y la última de 2008, por lo que el libro también se encuentra actualmente en papel. Si las bibliotecas lo añadieran a sus servidores y lo ofrecieran junto con otros, creo que sería muy conveniente.

Bueno, pues ha sido mi primera experiencia; confío en mejorarla. A ver si lo consigo.

SoopBook: Programas para leer tus EPUB
¿Dónde está SoopBook? en la ciudad de Palma, en Mallorca, España. Para ser más precisos, estamos instalados en el vivero de empresas tecnológicas del Parc Bit

 (Segueix)

Paisajes clásicos, la mirada clásica

fabian | 13 Juliol, 2011 16:03

Una escena mitológica en un paisaje. ¿Dónde se ha pintado ese cuadro? ¿Da lo mismo que se haya pintado en Italia que en Francia que en España? ¿Son los paisajes definitorios de un lugar o son un simple decorado que no tiene en cuenta la realidad del lugar donde se pinta? ¿Es un paisaje "inventado", "idealizado", realizado en el taller de un pintor?

Léí el viernes pasado el artículo de Elena Vozmediano, El paisaje deslocalizado. Parte de una exposición del Museo del Prado, titulada Roma. Naturaleza e Ideal (Paisajes 1600-1650). Actualmente la exposición física - no siempre accesible -, se puede completar con la exposición virtual en Internet. En la página La Roma del XVII a través de sus paisajes, leo: "El género del paisaje nació en Roma durante los primeros años del siglo XVII. El propio atractivo de la Ciudad Eterna; la imponente presencia de los vestigios de la Antigüedad clásica y los sugerentes parajes que la circundan animaron a los protagonistas del nacimiento del género a dibujarlos en diferentes momentos del día para comprobar sus cambiantes efectos. La coincidencia en Roma de un numeroso grupo de pintores que estimularon un apasionante debate que conformó las principales características del nuevo género."

Y junto a estas palabras, se muestra una infografía con un plano de la antigua Roma, señalando con puntos sensibles los lugares donde fueron pintados los cuadros que aparecen en ventanas flotantes.

Desde la llegada a Roma de Annibale Carracci en 1595 al triunfo de Poussin vamos observando cómo los pintores se atreven a arrinconar o minimizar, literalmente, los temas mitológicos o religiosos que les ofrecían justificación para practicar este género todavía entonces considerado como “menor”. No vemos en ningún caso, salvo en algunos dibujos del natural, paisajes reales. Son construcciones con base geométrica de elementos más o menos artificiosos, según los pintores; observados, inventados o imitados de otros. Y son paisajes, digamos, “deslocalizados”. Lo mismo da que la historia bíblica o mítica narrada nos sitúe en Egipto, en Palestina, en Grecia o en Turquía... la recreación del entorno natural en el que tiene lugar se hace sin tener en cuenta la realidad geográfica y botánica. Cierto es que esas tierras formaban entonces parte del Imperio Otomano lo que, a pesar de las relaciones comerciales, no facilitaba su conocimiento directo. Pero ocurría principalmente que ni los pintores ni sus clientes tenían ningún deseo o necesidad de ver otros mundos. El no-lugar a representar era el locus amoenus, un ideal literario universal -hablamos siempre de la cultura occidental, claro-. No es de extrañar, por tanto, que el arte ignorara por completo otros “edenes”, los del Nuevo Mundo, a pesar del peso económico y geopolítico que tuvo en el reparto de poder en Europa.

Elena Vozmediano: El paisaje deslocalizado (El Cultural, 08/07/2011)

La "exposición virtual" que nos ofrece el Museo del Prado está muy bien: imágenes grandes de los cuadros, todos debidamente documentados y explicados, dos vídeos.

El artículo de El Cultural, complementado con una página de imágenes, acaba con estas frases: "¿Cómo hubiera sido una hipotética escuela española de paisaje? Imposible saberlo; aquí no interesó gran cosa ni a pintores ni a coleccionistas.

El segundo vídeo trata de esta cuestión pues se titula Aportación española al género del paisaje.

Tengo especial predilección por estas exposiciones que presentan una versión buena, interesante, documentada en Internet. La exposición en el Museo estará hasta el 25 de septiembre, pero la virtual permanecerá, rompiendo las limitaciones del espacio, el aquí, y del tiempo, el ahora.

Jardines abandonados: Rusiñol y Miguel de los Santos Oliver

fabian | 12 Juliol, 2011 16:21

Sesquicentenario del nacimiento de Santiago Rusiñol (1861 - 1931) Ya en abril pasado, Santiago Rusiñol: L'illa de la calma, enlacé con el Instituto de Estudios Catalanes que realiza la web Santiago Rusiñol: Obra Completa que está recuperando la obra literaria para hacerla accesible y publicarla en Internet, acompañada de los correspondientes estudios introductorios y sistemas de referencias. ¡Ojalá aquí, en Mallorca, en las Baleares, hubiera dentro de los departamentos de Cultura, una sección que se ocupase de la edición en Internet que pusiera al alcance de todos cuanta obra estuviera relacionada con las islas!

cuadro
Santiago Rusiñol: La verja

Curiós he entrat a veure castell, parc y jardins.

El vent ja s'en ha duita l'arena dels camins;
tot trist, tot solitari, abandonat, sens força,
d'els llanguits eucaliptus a trinxes cau l'escorça;
no corre en les ciquioles ni un fil d'aigua perdut;
ressechs estan els marbres, el gran sefreix aixut;
tirades les mangueres, totes les claus ermusses
i groga la catifa de les brillants pelusses.
Vora latanies mortes i dèbils tamarells
l'adélpha avuy esclata simbòlics sos ramells.
Columnes, bancs, estatues, res sa vigor conserva;
un braç perdé Saturne, sens llança esta Minerva
i lentament s'afonen glorietes, brolladors,
ponts rústics i cascates i estufa i miradors,
mentre les rels se menja l'eixam de les formigues
i, arreu, els planters s'omplen de malves i d'ortigues.
Tant sols horribles cactus s'estenen, triomfants,
just monstres ó quimeres ó boas repugnants.

[...]

Hablar de Rusiñol y Mallorca no puede reducirse solamente a su obra pictórica y a L'Illa de la calma (1913). No. Hay otro libro que también tiene amplia relación con Mallorca y que trata de jardines. Su título: "Jardins d'Espanya" y ahora lo tenemos al alcance digitalizado (1903) (en pdf)

cuadro
Santiago Rusiñol: Jardines de Aranjuez

Jardins d'Espanya no es, en realidad, un libro según la consuetudinaria concepción del termino, sino un extenso conjunto de reproducciones de cuadros de Rusiñol. Consta de tres partes: se encabeza con una introducci6n del autor; acto seguido se imprimen ocho composiciones de diversos poetas catalanes en honor del artista y su obra y, tras los textos en verso, aparecen ya las reproducciones aludidas, en número de cuarenta. El único dato que sobre el editor se consigna reza: "Gravat y estampat a can Thomas, de Barcelona, l'any MCMIII". Respecto a los diversos jardines representados, sépase que evocan, en su inmensa mayoría, enclaves granadinos (diecisiete) y mallorquines (catorce). A mucha distancia cuantitativa, siguen dos tarraconenses y otros dos de Aranjuez, y cada localidad que se nombra entre paréntesis (Sitges, Montserrat, Barcelona, Valencia y La Granja) está representada a razón de una sola muestra pictórica por cabeza.

Por lo que hace a los textos poéticos -no se copian aquí para no alargar en exceso el articulo-, los firman los escritores M. S. Oliver, Joan Alcover, Apeles Mestres, Miguel Costa y Llobera, E. Guanyabéns, F. Matheu, Joan Maragall y Gabriel Alomar, y no precisa añadirse que se inspiran en motivos de los lienzos rusñolanos, hecho que traslucen los mismos titulos de las composiciones: "El jardí abandonat", "En mon jardi", "Las rosas blancas", "Floralia", etc.

José María Balcells: Jardines abandonados en Juan Ramón y en Santiago Rusiñol (Caligrama, 1991)

Con esos autores, Miguel de los Santos Oliver, Joan Alcover, Miguel Costa y Llobera o Gabriel Alomar, ¿quién puede decir que no está muy relacionada con Mallorca? Pero también por las ilustraciones, catorce.

Mi propósito en esta entrada era recoger principalmente la edición digitalizada de Jardins d'Espanya, y textos de Miguel de los Santos Oliver relacionados con Rusiñol. El poema "El castell buit" de M.S.O. abre el libro sobre los jardines. Es un poema largo de tres páginas ... "També, quant s'han obertes del gran palau les portes, / sentia la besada d'un vent de coses mortes"

cuadro
Santiago Rusiñol: Cipreses dorados (imagen del libro "Jardins d'Espanya"

Mayo de 1910. En La Argentina se conmemora el centenario de su independencia. Rusiñol está en Buenos Aires presentando una exposición de sus cuadros de jardines. M.S.O. escribe en Barcelona sobre Rusiñol:

Jardines por jardines, bien están los de España pintados por Rusiñoí, que tienen ahora ocasión de admirar los aficionados bonaerenses. El artista barcelonés posee un mérito superior á la pura habilidad del oficio. Semejante habilidad consiste en pintar bien; pero el mérito ó excelencia á que yo me refiero consiste en escoger los asuntos y en saber descubrir emociones antes ignoradas y aspectos de la naturaleza tenidos corrientemente por prosaicos ó inexpresivos.

Puedo hablar de este asunto con cierto conocimiento de causa y sin que entrañe el menor asomo de intrusión en la crítica pictórica, respecto de la cual me declaro profanísimo. He asistido de cerca á una gran parte de la labor de Rusiñol, sobre todo á la desarrollada en Mallorca, adonde acudió por primera vez en 1892. Yo sé los temas y motivos que Mallorca solía ofrecer á los pintores y especialmente á los paisajistas, desde la época de Haës y desde el tiempo de los ilustradores de magasins: notas pintorescas, episodios rústicos. del puentecillo y la cabrita, del molinillo y de la noria, del olivo añoso y el camino en curva. A lo sumo, un poco de mar y una colina cubierta de pinos.

Y fue Rusiñol y, antes de pintar, saboreó la «sensación» de Mallorca, y comprendió cuánto contenía de inédito y de artísticamente inexplorado la isla de oro, que ya es, y será más todavía, una Meca de! arte, de visita obligada para todos los pintores de aire libre. Comprendió la poesía de los nobles jardines, allá en los palacios abandonados y en las quintas silenciosas, y el encanto de los grandes panoramas del mar y de la tierra que se descubren desde la cima de un monte, dando á su pintura un alcance de leguas donde antes todo se reducía á algunos metros cuadrados. Descubrió el aspecto grandioso de.la costa brava, tan vigorosa y espléndidamente desarrollado después por Mir. Reveló el encanto de los almendros floridos, en grandes alineaciones de copas blancas sobre el verde sedoso de las sementeras. Restituyó, en suma, al dominio del arte una porción deliciosa del natural que la rutina había proscrito tradicionalmente, y enseñó á los mismos mallorquines, incluso á los más avisados y artistas, á comprender y penetrar el sentido de su tierra, la solemnidad de sus alteras, la poesía de las grandes extensiones, la belleza de una flora antes excluida de los honores de la pintura y el pincel, la elegía de los mármoles rotos y de las fuentes cantando á la sombra de bojes recortados y laureles deíficos.

cuadro
Santiago Rusiñol: Jardines del pirata (Mallorca)

Esta rehabilitación artística de cosas y emociones hasta entonces desdeñadas, la extendió después á la Península, fijando en las telas, con prodigiosa facilidad, la imagen y, sobre la imagen, la emoción de las florestas de Aranjuez y de los cármenes granadinos, de los arriates de la Alhambra y el Generalife, de las ermitas y de los calvarios levantinos, con sus cipreses destacando sobre tapias relucientes de cal. Y como corolario y penumbra de su arte pictórico - ese arte de la hora ferviente recordada por uno de sus títulos - vinieron sus primeras producciones literarias, tocadas de la defectuosa, pero deliciosa incoherencia omnilateral del «dilettante»; que acabó por convertirse en escritor de profesión, como antes había pasado desde su escritorio comercial al caballete del pintor y á las andanzas de una bohemia artística... voluntaria, no á pie y sin dinero, que es cosa muy distinta.

De este periodo errante, de bohemio de afición, surgieron sus primeros libros: Anant pel mon y Fulls de la vida, y hasta puede afirmarse que L'alegria gue passa, simbólica de la oposición entre artistas y burgueses y, en cierta manera, de la oposición entre la vieja Cataluña de mostrador y la joven Cataluña representada por los intelectuales. Siguieron á éstos, otros y otros libros y otras y otras comedias y sainetes que no hay lector que no conozca: toda una colección que llena ya una estantería de las bibliotecas y que conserva el pensamiento, la sensibilidad, los aciertos y las caídas de una personalidad en extremo interesante y señalada.

Rusiñol no se ha desarrollado por estudio, literariamente hablando. Penetró en las letras por la puerta de la facilidad y de la abundancia de espíritu. Escribió por desbordamiento del ánimo, sin ensayos, sin reglas, sin meditación de los tan recomendados modelos. Sus lecturas habían carecido de método y de sistema. Entre las facecias y parodias de taller de artista surgió el grupo del Cau Ferrat, momento de transición desde la Barcelona de las antiguas sociedades humorísticas á la Barcelona del modernismo. Pero muy pronto, lo que había empezado por diversión y burla tomó un sesgo más serio y delicado. La broma cedió el paso al buen humor, y el buen humor al "humor" propiamente dicho y á la ironía; á esa ironía, fácil y cutánea, que tanto parentesco guarda con la de Daudet y con el arte que ha regocijado al mundo por medio de Tartarin. Con unas condiciones tan asequibles y hechas para la comprensión inmediata, se explica que Rusiñol obtenga en la Argentina un acogimiento que le honra y honra á Cataluña.

Miguel de los Santos Oliver: Figuras y comentarios: Rusiñol en La Vanguardia, sábado, 7 de mayo de 1910

Sesquicentenario del nacimiento de Rusiñol. En Cataluña lo celebran digitalmente, poniendo al alcance de todos, bibliotecas, escolares, universitarios, aficionados, etc. sus obras (aunque no en epub, sólo en pdf). Desde este rincón caluroso, huyendo de la luz cegadora de este sol veraniego, yo también lo celebro. La biblioteca universal va creciendo. ¿Y Mallorca? Siempre esta isla ha llegado tarde al progreso: todavía las instituciones culturales no se han dado cuenta de que también debieran incluírse en esta oleada digitalizadora. Seguramente, confío, lo hagan algún día; mientras, recibimos las obras publicadas en Mallorca desde lugares lejanos: Harward, California ...

Nota: Tres imágenes están recogidas de la web allPaintings, aunque también aparecen en el libro "Jardins d'Espanya".

De bailes en la Mallorca de 1845

fabian | 11 Juliol, 2011 17:14

Juan Cortada, en su Viaje a Mallorca en el estío de 1845, precisamente por las fechas en que está en Mallorca, entre el 20 de julio y el 10 de septiembre, acude a bastantes fiestas populares. Así, por ejemplo, el 25 de julio va, invitado por D. José Zaforteza a su finca de Son Berga en Establiments y, a las seis de la tarde (actualmente serían las ocho), asisten a la fiesta:

En una plazoleta que está en frente de la iglesia y á la sombra de dos copudos almeces se forma el salón de baile, cuyo recinto harto reducido está marcado por bancos. Dentro de ese cerco se hallaban el alcalde del pueblo, el mayordomo, ó sea director del baile empuñando una alta vara adornada con cintas y flores, y una especie de muñidor ó llámesele sotamayordomo, con otra vara de menos lujo, y uno de esos antiquísimos platos de latón que sirven para echar limosna en la iglesia y que dan dentera á todos los anticuarios.

Apoyados en el tronco de uno de los almeces estaban tres labradores con sus guitarras, amen de otro que era el cantor. Aunque el instrumento músico de estos bailes es siempre esa gaita llamada aqui cherimias acaso por su tono quejumbroso, el primer baile de esta tarde debían animarlo las guitarras, pues parece ser que la rapaza destinada á comenzar la danza estaba mas de acuerdo con la música guitarrera que con las cherimiadas. Empieza el baile anunciándose que va á venderse al mejor postor el derecho de hacer bailar sola, y la primera de todas, á su querida. Con esto pues, comienza á ofrecerse una cantidad por ese derecho, se puja, hay aquello de quién da mas, se pican los enamorados mancebos, interésase en ello el amor propio de las muchachas, y en fin vence en la lucha el que tiene mas dinero ó es menos recatado en gastarlo. Esta tarde se ha rematado sa primera mateixa (que así se llama la primera danza) en cincuenta pesetas. La segunda no vale ya tanto , y así progresivamente hasta llegar á cuatro reales y menos; y ese dinero sirve para el culto del patrón.

Rematada la primera danza no se crea que es el amante quien baila con su querida, sino que lo hace un amigo ó pariente, y el amador puesto de pie en cualquiera punto de la plaza guarda el abanico y el pañuelo, y asomándole la sonrisa en los labios contempla los bons aires ó sea las gracias que su querida despliega en la danza. Esta en rigor es una especie de jota algo exagerada y grotesca , sobre todo por parte de los hombres. El privilegio de bailar sola no es mas que de la primera muchacha , pues luego bailan cuatro y mas parejas acompañándose con las castañuelas y con la música de las cherimias y del tamboril, cuyos tocadores están de pie en mitad de la plaza. Tampoco en la segunda ni en las otras danzas baila el amante con la querida , sino que cada uno cede la suya al amigo ó pariente y él se limita á guardar el abanico y el pañuelo. El resultado es que las mozas que tienen amante bailan mucho y que los amantes que tienen querida no bailan ni con ella ni con otra muger alguna. Todo se les vuelve contemplar los bons aires de la hembra. Al acabarse cada danza los hombres se marchan dejando á las muchachas en mitad de la plaza, y entonces se llega á ellas el sotamayordomo que les indica el lugar en que pueden sentarse. Es de advertir que no entran en la plaza sino las mugeres que han de bailar, y aun entonces van por ellas sus queridos y las traen acompañadas de las cherimías y tamboril, cuyo ruido anuncia la llegada de nuevas Tersícores

Son numerosas las fiestas a las que acude, ya en Parma, Alaró, Artá ... ; en todas ellas se realiza al comenzar el rito de la subasta de "la primera mateixa", de la presencia de guitarras "al son de las guitarra, de que en todos los pueblos hay crecido número" - dice cuando visita Pollença el 10 de agosto - y de la cherimía y el tamboril.

El día 8 de agosto, en Artá, son invitados a una fiesta particular en una casa señorial.

A las diez de la noche hemos ido al baile particular que se daba en la casa de uno de los principales caballeros de este pueblo. Los concurrentes eran unas cien personas, aunque estaban divididas en dos clases, señoras y labradoras, colocadas en la sala con separación absoluta. También la había en el baile, pues se tocaba una contradanza ó un rigodón para las señoras, y luego cambiándose los artistas y el género de la música salía á corro el fandango tocado por guitarra , bandurria y violín, y acompañado del correspondiente canto. Entonces bailaban las labradoras. Se ha servido un parco y modesto refresco, y también en él ha continuado la misma diferencia de clases, pues primero lo han tomado las señoras y después las payesas. Otra cosa muy singular había en el baile y eran siete capellanes, no actores sino espectadores, sin mas señal de sacerdote que la corona, pues en cuanto al trage iban con levitas y pantalones de lienzo con toda la apariencia de un secular inelegante. A las dos y media de la mañana hemos salido del baile, lo cual es un escelente preparativo para levantarse á las cinco, ó ir á visitar las cuevas y alguna otra cosa.

En relación a los horarios, hay que tener en cuenta que actualmente nuestros relojes llevan dos horas adelantadas.

En Alaró, donde pasa unos pocos días, asiste a la fiesta en la plaza, fiesta popular del 15 de agosto, víspera de la fiesta mayor. Dos días después, al regreso de una visita a Binissalem, acude a otra fiesta:

Hecha la visita, bebido un refresco de jarabes , que como ha dicho el mismo señor Ferrer, es refresco de boticario, y en cuya confección ha empleado los mas esquisitos materiales de su vasto y delicado repertorio, hemos subido otra vez al carro, y dando por el malísimo camino mil saltos capaces de descoyuntar los huesos y magullar las carnes, atravesando un territorio fértilísimo y poblado de viñedo, hemos llegado acá poco antes de comenzarse el baile que como siempre ha tenido principio con la gaita y el tamboril, y aristocratizándose luego se ha convertido en baile de valses y rigodones acompañado con violines y flauta, y alumbrado con dos tederos. A la una ha rematado la danza y con ella las diversiones de la fiesta mayor. Mañana todo será reposo, y vuelto el pueblo á su estado normal tomaremos el camino de Palma.

En el diario del día 10 de agosto hace una larguísima reflexión sobre los bailes populares, frente a los sofisticados bailes cortesanos. Le gustan los primeros sólo por un breve rato; después los considera repetitivos y le aburren; los segundos los considera sofisticados, artificiosos, falsos:

No abandonéis esta sencillez, felices aldeanas; no conozcáis siquiera lo que es un baile de buen tono; con ese ambiente respiraríais un veneno fatal que mata el corazón; esas luces presentan hermoso lo que es feo, esa sala es un abismo; ahí se pierde la tranquilidad de espíritu, las pasiones se desenvuelven con un ímpetu horroroso y se gastan en pocas noches, y vienen luego al aburrimiento, el cansancio, ese atroz fastidio de la vida que es una verdadera muerte.

De Durero a Morandi, historia del grabado

fabian | 07 Juliol, 2011 16:16

Como es habitual todo empieza con una persona que recolecta cosas. En este caso es un pastor suizo llamado William Cuendet, pastor suizo. quien guardaba grabados, en principio por motivación religiosa. Le gustaban ucho los de Durero y Rembrandt sobre temas bíblicos. Se interesó por las técnicas del grabado y llegó a recoger unos 1200 grabados. En 1977, sus herederos crean una fundación llamada Fundación William Cuendet & Atelier de Saint Prex en Lausana. Su colección de grabados se guardan en el Musée Jenisch Vevey, cuya página web es muy sucinta, de imágenes pocas y pequeñas y de la que La Caixa Fórum muestra algo más de un centenar.

cartel

La exposición está bien, recoge grabados de varios siglos, desde el XVI. El grabado acompaña la evolución de la imprenta, ofreciendo al principio ilustraciones bíblicas y su técnica tiene como finalidad multiplicar la misma imagen acompañando el texto.

A lo largo del tiempo las técnicas van cambiando y también los temas. Algunos artistas lo utilizan no buscando tiradas masivas de las imágenes que han creado, sino tiradas cortas.

grabado
Giambattista Tiépolo: "Ideas pintorescas sobre la huida a Egipto" (1753) aguafuerte

Se exponen obras de muchos autores: Durero, Rembrandt, Canaletto, Piranesi, Lorrain, Goya, Degas o Morandi y también grabados del siglo XX y actuales del Atelier de Saint-Prex.

grabado
Edgar Degas: "En el Louvre, la pintura, Mary Cassatt" (1880), fragmento

La exposición está bien. Sin embargo no me ha satisfecho el libro de la exposición, que me ha parecido corto, falto de las imágenes expuestas y poco explicativo para una temática tan rica.

Programa para el verano de Palma 2011

fabian | 06 Juliol, 2011 18:46

"Viu l'estiu" o "Vive el verano" es el Programa que en estos tiempos de crisis económica ofrece el Ayuntamiento de Palma para este verano del 2011.

cartel

El programa, ya en Catalán, ya en Castellano, está en Cultura Palma, web mal hecha puesto que no permite enlazar a las noticias o páginas interiores al ocultar su URL. Debieran arreglarlo

De digitalizaciones en Mallorca (y en España)

fabian | 06 Juliol, 2011 16:15

Ayer buscaba un texto que hablara de la Sierra de Tramuntana de Mallorca. Miguel de los Santos Oliver tiene algunos; la sierra es larga y, de punta a punta, guarda muchas historias, ya de Formentor con su hotel, de Pollença y sus pintores, de Sóller, de Deyà, Valldemossa, hasta Andratx. Podía elegir un par. Los artículos de Miguel de los Santos Oliver publicados en La Vanguardia, están digitalizados, pero son inencontrables por los buscadores pues cada uno de ellos es un artículo entre otros varios que están en la misma página, tal como vemos en los periódicos. Los buscadores son unívocos: una página, un título; por eso, los artículos en Internet han de ser monotemáticos, tratar sólo una cosa, un tema, y tener el título claro, que se corresponda con el contenido (y no como esta entrada que va a ser un pupurri).

cuadro
Joaquin Mir: "Puesta de sol" (c. 1903) Propiedad del Ayuntamiento de Palma

También, aunque no necesarias, son importantes las imágenes. Es una temática compleja Muchos lugares de Mallorca pueden ir relacionados con un grabado o con una pintura al óleo de un pintor reconocido o con una fotografía. Hay un conjunto iconográfico que conviene conocer (y utilizar). El mundo de la imagen es parte importante del conocimiento. Tenía el grabado de "La Foradada" del libro de Gaston Vuillier "Les îles oubliées", libro que la Biblioteca Nacional de Francia digitalizó pues es de Dominio Público (Ver: Les îles oubliées de Gaston Vuillier (1893)). Yo creo que para las islas es un libro importante, mucho más importante que para España, al igual que ocurre con "Un hivern en Mallorca"). Ambos están on line en Francés y dudo que alguna vez estén en Español o Catalán y, sin embargo, sería importante que estuvieran a nuestro alcance (no sólo para leerlos, sino también para copiarlos - hay que reivindicar la cultura del Copia y Pega, absolutamente necesaria)

cuadro
Llorenç Cerdà: "El cingle verd d'Ariant" (1906). Propiedad del Ayuntamiento de Palma

Veo en el Google Books que en los libros digitalizados en España aparece una indicación que viene a decir "Incompatible con eReader", por ejemplo este de Forenses y ciudadanos de José María Quadrado procedente de la Biblioteca del Ateneo de Barcelona y digitalizado en el 2008. Me supongo que las causas están en que en lugar de escanearlo a tipo texto, simplemente fotografían las páginas y las colocan en un pdf, por lo que son ilegibles en los eReader, que son los aparatos aptos para la lectura de libros. Y es que en España se está haciendo mal la digitalización.

Bien, pues he "copiado y pegado" (acción necesaria y conveniente) el grabado "Entrada en Miramar" del libro de Vuillier y lo he añadido al artículo.

"¿Cómo no tienes imágenes de la sierra mallorquina?", me tiraba ayer de los pelos. Así que esta mañana he ido a la Biblioteca del Solleric, preciosa y magnífica biblioteca especializada en Arte. He visto el catálogo de una exposición realizada en 1993, "100 anys, 100 pintors (1893 - 1993)" por el Govern Balear (¿aún no está digitalizado este catálogo?), que es una maravilla. Están esos cuadros del Ayuntamiento (¿han puesto ya fotografías de ellos en Internet?) y de la colección clásica del Consell de Mallorca (¿hay alguna fotografía de estos cuadros en su web?) y de alguna colección de algunos bancos (misma pregunta); esos cuadros que Es Baluard nos impide fotografiar pese a ser de instituciones públicas; (que ni fotografía ni deja fotografiar).

Mallorca, bellamente pintada por multitud de pintores, ¿los conocemos? No es un tema de cultura, sino de mercado (cultural) y de una política de no digitalización, del prohibido copiar y pegar o del prohibido fotografiar (prohibido conocer, prohibido saber, prohibido informar - sólo anunciar -). Los libros digitalizados vienen de París o de Estados Unidos.

cuadros
Anglada Camarasa: "Bóquer" (c. 1930) Propiedad del Ayuntamiento de Palma

En todo esto de culturas no se debe esperar que sean los gobernantes quienes solucionen las insuficiencias. El Proyecto Gutenberg fue creado en 1971 por Michael Hart (1947 - ) y se fue formando (y sigue aún hoy) a base de voluntarios. Internet Archive, que tiene su sede en el Presidio de San Francisco (California) la inició en 1996 una ONG que funciona gracias a colaboraciones; una de éstas es la Biblioteca del Congreso de EE.UU. Quiero decir que no hay que esperar al papá Estado, sino que personas individuales o en grupos, de manera voluntaria, vayan (vayamos) añadiendo contenidos, editando libros que no tengan derechos de autor. Algún día las instituciones oficiales añadirán sus libros editados, sus catálogos de exposiciones, sus libros premiados o subvencionados con dineros públicos o, incluso, llegarán a acuerdos con autores y editoriales para la digitalización de esos libros descatalogados que todavía tienen importancia para el conocimiento de las islas y de sus culturas (palabra plural, cuyo singular no debiera existir).

Nota: Las tres imágenes, si no me equivoco, son de cuadros pertenecientes al Ayuntamiento de Palma que están en Es Baluard, donde ni muestran fotografías ni dejan fotografiar. Las pinacotecas de las instituciones públicas son ricas e interesantes; en gran parte "invisibles" para los ciudadanos; totalmente ausentes de sus webs, incluída la galería de Hijos Ilustres de Palma o la de Presidents del Govern.

P.D. (18:45)
He de pedir perdón, hacía tiempo que no entraba en la web de Es Baluard. Está la serie "Colección", con una lista de artistas cuyos nombres enlazan a los cuadros existentes. Así, están en la página correspondiente a Hermenegildo Anglada Camarasa tres cuadros, entre ellos Bóquer. Tras pulsar en la imagen pequeña, aparece otra mayor - tampoco muy grande -. Lo mismo ocurre con Llorenç Cerdà, una obra, y con Joaquim Mir, dos obras. De algunos autores hay un bosquejo biográfico. Está muy bien. Es un paso importante para poder conocer la pintura en Mallorca. Mejor si las fotografías fueran más grandes, pues siempre se puede disminuir su tamaño en caso de interesar, pero no aumentarlo.

De la Sierra de Tramuntana

fabian | 05 Juliol, 2011 16:57

No hace muchas fechas, la UNESCO declaró a la sierra como Patrimonio de la Humanidad. Hay una web (Serra de Tramuntana Paisaje Cultural) realizada por el Consell de Mallorca. Estas declaraciones internacionales siempre satisfacen y es de esperar que sea positiva para la sierra y toda la isla.

Para celebrarlo de alguna manera y dejar constancia en esta bitácora de esta declaración, he buscado un texto que pueda servir:

Leyenda y paisaje

Saliendo de Deyá hacia Valldemosa el paisaje se agranda. Deja de ser episódico y lindo, como en Sóller, para cobrar una majestad rozagante y lujosa. El camino sigue corriendo á media ladera y divide como una cinta blanca la espesura de los bosques que descienden hasta el mar, en rápido declive, ó suben hasta la cumbre de los montes sonrosados. La carretera se desliza entre frondosidades, más como avenida de parque que como prosaica vía de comunicación, en suaves curvas y revueltas, con pretiles cuidados, bajo el dosel de las encinas y las guirnaldas de madreselva, entre muros de contención, estribos primorosos y bien perfilados bordillos. En la arista de esos muros se cimbrean florecillas graciosas y tenues, como un festón ó cenefa decorativa; la hiedra suspende sus cortinajes y anuncia la benéfica proximidad del agua que baja por ocultas venas, saltando, acá y allá, dentro del tazón empotrado en la pared para refrigerio de los caminantes. La nota de aseo, de aliño, de limpieza exquisita en líneas y tonalidades, da carácter á aquella naturaleza, ante la cual se nos entran tentaciones de cantar un laude y decir: tota pulchra.

Difícilmente se podría encontrar otro rincón que, como Miramar, ostentara rasgos de tan inconfundible aristocratismo. Los árboles no tienen allí otra misión que la de crecer, en divina ociosidad, para deleite de la vista. Su objeto no es la cosecha, ni el fruto, ni la madera, ni la poda, ni ninguna suerte de beneficio material. Forman una vegetación opíparamente sostenida tan sólo para regalo de los ojos, sin que deba agotarse en los esfuerzos de la producción, sin que revele idea alguna de propiedad, de lucro, de sordidez. Hasta los árboles de prosapia más humilde, sustentados por un humus rico y por una tierra sin esquilmar, parecen tener idea de su propia molicie formando como una aristocracia forestal, cuyo fin no fuera el trabajo sino el embellecimiento y la elegancia.

Así los encinares toman, sin intervención de la mano del hombre, aspectos fantásticos y decorativos de selva legendaria, de selva de balconería, con claros y plazoletas, bajo altas bóvedas de ramaje, que parecen aguardar la espléndida cabalgata de un Enrique el Pajarero ó de un Amador de la Gentileza. Los pinos, los vulgares pinos marítimos, crecen con bravía frondosidad y llegan á transfigurarse adquiriendo formas de alerces, de tuyas, de coníferas suntuosas, y ofreciendo, en la distancia, suavidades y tornasoles de felpas ó terciopelos, de áureas cabelleras descrenchadas, entre las cuales destacan sobre el vibrante azul del cielo, sobre la turquesa liquida del mar, los templetes, las rotondas, los miradores, las balaustradas y verandes que una mano próvida ha hecho surgir en todo peñasco avanzado y en toda situación interesante ó en apariencia inaccesible.

grabado
"Entrada en Miramar", del libro de Gaston Vuillier "Les îlles oubliées"

El mar, que se presenta en inmensa llanura, es diáfano. Parece un enorme cristal puesto sobre los fondos en los cuales se extienden blancuras de arena, misterios de vegetación subacuática, manadas de delfines ebrios de alegría, conglomerados de rocas con la verde fosforescencia de la esmeralda. Es un mar pagano: un mar de tritones, de cisnes, de nereidas, de carnes de nácar, ante el cual aguarda el artista la aparición de un mito nuevo, una reencarnación de la cipria diosa, como un nuevo florecer de la belleza inmortal que rejuvenece al mundo por siglos y edades... Y la costa se va prolongando, hacia Bañalbufar, en una sucesión espléndida de las calas virgíneas y de promontorios escalonados en distintos planes visuales y con diferente coloración: el primero de un rojo intenso, el segundo de rosa pálido, el tercero opalino, y de ónice, de ámbar, de neblina luminosa los siguientes, formando una perspectiva interminable de grandes navíos fantásticos cuyas proas aparecen, de distancia en distancia, una tras otra.

Mas, este esplendor y lujo de la naturaleza, no carece de sentido y de tradición, sino que se le añade un gran prestigio espiritual. Con este paisaje se ha ido combinando, á través de seis siglos, el alma oculta de la leyenda. Bosques y laderas representan algo más que un simple territorio interesante, de hermosura inanimada y pasiva. Por ellos han pasado, á grandes ráfagas, la poesía y la emoción. Espíritus insomnes y atormentados han enriquecido este lugar con el perfume de su alta existencia y con el florecer de sus ideales ó de sus pasiones devoradoras. En la sombra de las florestas, en el susurro de los árboles, en el gemido del viento, nota, como algo inefable, una confidencia de los extraordinarios prodigios y exaltaciones da la vida que les cupo presenciar y de los cuales se impregnaron como de un inextinguible aroma. El viajero culto discurre por aquellos andurriales bajo la presión de esa atmósfera de recuerdos; y el genius loci obra en él con poderosa insinuación, eficacia y complicidad para el amor divino y para el amor humano, para la maceración y para la embriaguez de los sentidos; para el arrobamiento del alma anegada en Dios y para el coloquio de la pasión furtiva ó trágica que se recate de las gentes.

Allá en las postrimerías del siglo XIII había escogido Raimundo Lulio ese nido de águilas para su propia soledad y para el colegio políglota donde, como en un castillo de excelsa y generosa caballería, fuesen preparados los paladines de la cruzada ideal que constituyó, á la vez, el impulso y el fracaso glorioso de su vida. La ermita de la Trinidad, algo más abajo de la actual carretera; las ermitas viejas, arriba; el bosque, entero de Miramar; su silencio augusto, sus noches estrelladas, alientan y palpitan en las páginas del Bíanquema. Pocas veces se habrá dado conexión tan íntima entre un poema y un lugar, como la que se advierte entre los diálogos del Amigo y el Amado y esa comarca valldemosina, de suerte que el libro parece emanación del paisaje, y el paisaje comenta é ilumina el libro con luz interior insustituible. El cántico luliano está adherido tan indisolublemente á las cosas de Miramar como el epitalamio salomónico al valle de Hebron, á las laderas de Galaad ó á los viñedos de Edgadi.

Desde entonces no se ha interrumpido un punto la cadena de prodigios y maravillas espirituales de que ha sido teatro aquella ribera, refugio de contemplativos y penitentes, de estudiosos y enamorados, de artistas y proscritos ilustres. Al venerable y ahora desaparecido monasterio llegó un día, por escabrosos caminos de herradura, maese Gaspar Calafat, arreando las cansadas acémilas que transportaban á aquellas soledades los modestos enseres de la imprenta que empezaba á asombrar al mundo. Allí gimieron los tórculos, por primera vez en Mallorca, durante las gloriosas postrimerías del siglo XV, tan llenas de maravillosas novedades. Cosa de un siglo después toda la comarca se perfuma de santidad, de milagro y de virginal hechizo con la vida de una adolescente extraordinaria, formada en el plantel de las Catalina de Siena y Teresa de Avila. Humilde flor de predio, el lirio de Sor Gallart, es el alma ingenua, creyente y enamorada de Dios, que pasa el rosario, deshojando ramas de mirto por los senderos de Miramar y que, desde el alto cerro oye la misa de la Catedral, á cinco leguas de distancia, haciéndosele transparentes los muros de la basílica, en el éxtasis de la elevación...

.Pero vienen tiempos nuevos. Jovellanos, nacido entre el desquiciamiento de toda una época, pasea por las soledades de aquella costa la nobleza de su proscripción. Todavía aquel paisaje no ha hablado á una alma moderna. Todavía Chateaubriand no ha revelado á la.literatura el sentido de lo grandioso. Y Jovellanos se limita á expresarnos una impresión del paisaje placentero; ó solemne, á lo sumo, y el reposo de sus pláticas con los santos varones de la ermita ó con los «silenciosos hijos de San Bruno», en la cartuja. El tema queda integramente reservado a George Sand. Cuando la famosa escritora llega allí, en compañía de Chopin, ¡qué mutación en el mundo!, ¡qué cambio en lo que se llama ahora tabla de valores: valores filosóficos, religiosos, estéticos, políticos! Aquellas frondas que no habían visto cruzar sino sayales de penitente y figuras demacradas por la abstinencia, se abrieron á los aromas impuros, al rastro de las elegancias mundanas, á los coloquios de la pasión irregular, al satanismo. La misma naturaleza de donde había surgido el cántico luliano sirvió de fondo á las correrías de Aurora Dupin, sueltos al aire los cabellos, y á las páginas apostáticas de Spiridión. La misma quietud de la cartuja fue alterada, en las altas horas de la noche, por la mano convulsiva del infeliz polaco, obstinada sobre el Pleyel en los tanteos de la Tempestad.

grabado
"La Foradada", del libro de Gaston Vuillier "Les îlles oubliées"

Después, la generosa empresa del archiduque Luis Salvador, de la cual traté en otra ocasión, ha difundido ese encanto de un panorama perfumado por una historia, abriéndolo á las peregrinaciones del arte. Por allí han desfilado principes, artistas, poetas, músicos, de todo país y de toda procedencia y de todo idioma; desde Richepin y Barres á Verdaguer, Rusiñol y Rubén Darío; desde Eduardo de Inglaterra hasta la malograda Emperatriz errante...

En efecto: Isabel de Austria, «la rosa de Baviera,» única entre las más grandes fascinatrices de su tiempo y en torno de cuya figura, llena de encanto y elegancia suprema, se cernió un destino fatal, vagó por aquellas soledades á esconder su ensimismamiento y la grandeza de una adversidad que le arrebató á su cuñado Maximiliano en Querétaro, á Carlota en la demencia, á su primogénito en un terrible drama amoroso, á su hermana en el incendio del bazar de la Charité, á Luis de Baviera en los delirios de su locura wagneriana. Y aquella mujer tan admirada y adulada como infeliz, aquel Hamlet femenino de cuyo monólogo vino á hacer el mismo Barres el.resumen en la introducción al extraño y bellísimo libro de Cristomanos, destacó sobre el horizonte en las rotondas y belvederes de Miramar, refrescando sus impresiones de Corfú y sus entusiasmos poéticos del «Akileyon...»

Todo ese cúmulo de recuerdos y sugestiones palpita en el paisaje; de suerte que al viajero, regresando de su excursión, no sólo le parece haber visitado un exquisito fragmento de la naturaleza, sino haber oído susurrar en sus bosques y en sus auras la misteriosa confidencia de tantos espíritus, de tantos dolores, de tantas fiebres.

Miguel de los Santos Oliver: De mi tierra: Leyenda y paisaje (La Vanguardia, sábado, 4 de septiembre de 1909)

Hojas del sábado

 
Accessible and Valid XHTML 1.0 Strict and CSS
Powered by LifeType - Design by BalearWeb - Administrar