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Viviendas antiguas del Puig de Sant Pere

fabian | 31 Maig, 2010 17:50

El Puig de Sant Pere es un barrio de la ciudad de Palma. Es un barrio muy antiguo que ocupa la falda de este montículo situado en la orilla opuesta de la antigua Riera al que está la zona noble o más lujosa de Palma. Era el barrio de los marineros y en él se situaron la Lonja y el Consulado del Mar, así como nuevos caserones de navegantes o de comerciantes acaudalados. El hecho está en que es un barrio que conserva la trama urbana de la Medina Mayurqa musulmana. También están en él las antiguas atarazanas medieavales.

Mallorca atravesó entre los siglos XV y XVIII una larguísima época de penuria. La ciudad de estos siglos no era la ciudad pujante y comercial de la Edad Media. Ya en el siglo XVIII, el comercio con América dio nuevos bríos a la economía insular. Es a finales del siglo XVIII y comienzos del XIX cuando Palma vive un incremento enorme de población. Se refugian en la isla ya franceses que huyen de la Revolución, ya españoles que huyen de la guerra contra el francés. El aumento poblacional es desmesurado y la ciudad no puede dar abasto, incluso distribuyendo la población refugiada en diversas localidades de la isla. Alguna vez ya he hablado de las huellas que dejaron en Palma estas poblaciones, ya los "cafés" al gusto francés, anteriormente tabernas, ya un impulso hacia la imprenta y la primera prensa que hubo en Palma, ya las "casas de pisos" nacidas como un intento de acoger esta población o la enorme influencia que ejercieron algunos artistas y técnicos sobre el urbanismo de Palma (ver: Huellas de Isidro González Velázquez en Palma o Adrià Ferran en San Jaime). El hecho está en que la ciudad de unos 35000 habitantes acoge a más de 40000 refugiados.

Hoy, a través de un nuevo portal llamado Hispana, he encontrado varios textos del arquitecto Carlos García.Delgado Segués publicados a finales de los años 70, hoy digitalizados y puestos en Red por la Universidad Politécnica de Cataluña. Uno de estos artículos está dedicado al Puig de Sant Pere.

Si este barrio conserva la tipología antigua de las casas y del trazado urbano, el Plan Alomar, en los años 50 del siglo XX, propuso el saneamiento de este barrio debido a su degradación. En 1961 el Ministerio del Ejército subasta el baluarte y se inicia un largo proceso de reurbanización del Puig de Sant Pere. El Colegio de Arquitectos realiza en 1973 una exposición del estudio realizado por varios arquitectos: Manuel Cabellos, Gabriel Ferrer, Tomás Fortuny, Carlos García Delgado, Miguel Mas, Fernando Navarro, José Palau y Juana Roca con el título "Habitat del barrio históricoartístico del Puig de Sant Pere", de la que debe quedar algún catálogo perdido en alguna parte y que se digitalizará - tal como funcionan las cosas en esta isla -, quizás en el siglo XXV.

Bueno, pues García Delgado en este artículo digitalizado allende los mares, habla del barrio y, en él, de las viviendas y sus tipos. Entre ellas, de las "casas de pisos" que aún hoy podemos ver e incluso subir algunos peldaños de sus empinadas escaleras.

planos
Evolución de la vivienda familiar

Tiene su origen en la vivienda popular de los siglos XllI y XIV, de tipo unifamiliar, lugar de vivienda y de trabajo, Consta de planta baja y un altillo, a los que posteriormente, y en muchos casos se añadieron un primer piso para vivienda y un desván a los que se accede por una escalera interior. Sus dimensiones son de 4 a 6 metros de fachada por 10 a 15 metros de profundidad.

Su esctructura portante básica es de paredes medianeras portantes, casi siempre de "tapial", aunque en algunas construcciones posteriores se emplea la piedra de marés. La particular ordenación de las parcelas hace que la componente en sentido horizontal de las cargas de los forjados sea soportada por todas las casas como un solo bloque, ya que la estabilidad de cada una depende de las que tiene a sus costados.

En el momento en que la familia deja de ser una unidad de producción, el tipo estudiado pasa de ser unifamiliar a plurifamiliar, albergando dos viviendas, una de ellas formada por la planta baja y el altillo y la otra formada por la planta piso (o noble) y el desván, surgiendo una escalera lateral que llega hasta la calle.

Posteriormente, la prolongación del altillo hasta la fachada, convirtiéndolo en un "entresuelo" y tapiando parte del portal de entrada, y su conversión en vivienda, al igual que el desván, motiva la aparición de cuatro viviendas en la misma casa. Para muchas de ellas la evolución termina aquí, si bien en otros casos sufren la adición de un tercer piso (y hasta de un cuarto y un quinto, en otros sectores de la ciudad).

Carlos García-Delgado Segués: Puig de Sant Pere (1979)

Cuando uno se acerca al portal lateral, se ven unas larguísimas escaleras de un solo tramo. Quedan aún casas así y no sólo en el Puig de Sant Pere sino también en otros barrios antiguos de Palma.

El artículo ocupa 4 páginas y es interesante. Yo no sé si se ha realizado alguna valoración o evaluación de todos los cambios realizados en esta zona de Palma. Si se hubiera hecho o se hiciera, sería interesante conocerla. También sería importante que se realizara una especie de "guía de observación del barrio" y se ofreciera a la ciudadanía palmesana.

De Luis Rosales en el centenario de su nacimiento

fabian | 31 Maig, 2010 09:53

Los media nos recuerdan que hoy, 31 de mayo, hace cien años que nació el poeta Luis Rosales (1910 - 1992). De él uno había oído campanas relacionadas con algo de García Lorca, pero prefiero marginar todas esas historias, posiblemente muy manipuladas y acercarme a su obra.

Leídos varios de sus poemas, me ocurre como con la mayoría de poemas, novelas, obras de teatro o cine, etc. No seleccionaría una completa, sino algunos fragmentos que han llamado mi atención. Por ejemplo, este verso:

porque nadie regresa del dolor y permanece siendo el mismo hombre

Pues este verso es para mí todo un poema y el resto de las palabras de "Ahora que estamos juntos", formado por 13 versos, casi sobran. Quizás recordaría unos pocos: "El dolor es un largo viaje, / un largo viaje que nos acerca siempre, / que nos conduce hacia el país donde todos los hombres son iguales, / [...] porque nadie regresa del dolor y permanece siendo el mismo hombre".

Quizás yo mismo pueda pensar que lo que acabo de hacer no debiera haberlo hecho pues un poema es una unidad que no debe romperse y que no es leal recoger parte de los versos de un poema. Bueno. Pero mi yo esquizofrénico me indica que dé una patada a mi yo legal, puesto que el resto de los versos del poema no me interesan para nada y son, en mi entender, ruido, sólo ruido.

Otro semi poema (¿existe este concepto de "semi poema"?)

[Así he vivido yo]
sabiendo que jamás me he equivocado en nada,
sino en las cosas que yo más quería.

El poema se llama Autobiografía y tiene diez versos. Quizás también recordara no los versos, pero sí la idea de "contar olas" como acto inútil sintetizador de la inutilidad de la mayoría de nuestros actos. Pero, siendo interesante la idea, queda palidecida por ese "no me he equivocado en nada, / sino en las cosas que yo más quería", que es el colofón de la reflexión sobre la vida pasada: sólo me he equivocado en lo más importante.

Luis Rosales

Únicamente he leído unos pocos poemas de Luis Rosales, menos de una docena. Si hubiera leído más, probablemente eligiría más de un poema completo. Elijo uno cuyo título es casi más largo que el propio poema: El título dice: "Canción donde se explica, bien explicado, que al pronunciar una sola palabra puedes hacer tu biografía". Realmente este título, ya de por sí es un tesoro. No es que se explique algo, sino que "se explica bien explicado" y no es que una palabra pueda sintetizar una biografía, sino que "al pronunciar una sola palabra puedes hacer tu biografía", en el que no sólo son importantes las palabras "biografía" y "palabra" sino también son fundamentales "pronunciar una sola palabra" con "hacer tu biografía", porque esto de "hacer la propia biografía" tiene miga-

Canción donde se explica, bien explicado, que al pronunciar una sola palabra puedes hacer tu biografía

La palabra que decimos
viene de lejos,
y no tiene definición,
tiene argumento.

Cuando dices: nunca,
cuando dices: bueno,
estás contando tu historia
sin saberlo.

Es un poema magnífico. Las palabras vienen de lejos, al usarlas, contemos lo que contemos, estamos contando nuestra historia sin darnos cuenta de ello.

A ver, otro poema. Es que sólo he leído siete y me es difícil elegir. Estoy dudando entre "Porque todo es igual y tú lo sabes" y "Siempre mañana y nunca mañanamos" (son originales los títulos). Elegiré este último, aunque los dos tienen elementos comunes: una persona que regresa a su casa. En el primero, recién llegado, atraviesa las habitaciones comprobando que todo está en orden, tal como pocas horas antes lo había dejado y tal como, probablemente, esté al año siguiente.

El título "Siempre mañana y nunca mañanamos" me recuerda que en los años 70 se decía que la profesión de enseñante era la del porvenir - siempre que se habla de educación se incluye la palabra "futuro" y nunca "presente" - y sonaba la sorna de eso: del porvenir que nunca llega. "siempre mañana" y "nunca mañanaremos". Bien, pues como en el anterior poema, una persona llega a su casa, pero la cámara lo recoge cuando aún está en la calle y el sereno (guardia de noche) lo saluda. En el aire, es decir, en algún verso, como si fuera una hoja perdida hay una pregunta "¿quién te cuida?". Son palabras así que aparecen sueltas sin relación con lo que se cuenta, sin ninguna sintaxis relacional: "¿quién te cuida?" y el saludo del sereno "Buenas noches, don Luis" , que, éste sí, entra en el plano sintáctico, con su guión indicativo de que alguien habla. El tiempo, la línea temporal es extraña "al día siguiente, hoy, al llegar a mi casa" y la pregunta que nadie sabe quién la hace ni de dónde sale, pero que está ahí, en el tercer verso: "y ¿quién te cuida?", sin respuesta y, tras el saludo nocturno del sereno, Luis mira arriba y observa las ventanas, todas iluminadas: La casa está encendida.

Siempre mañana y nunca mañanamos

Al día siguiente,
-hoy-
al llegar a mi casa -Altamirano, 34- era de noche,
y ¿quién te cuida?, dime; no llovía;
el cielo estaba limpio;
-«Buenas noches, don Luis» -dice el sereno,
y al mirar hacia arriba,
vi iluminadas, obradoras, radiantes, estelares,
las ventanas,
-sí, todas las ventanas-,
Gracias, Señor, la casa está encendida.

Bueno, pues hoy se cumplen 100 años del nacimiento de Luis Rosales. ¡Cuán necesaria nos es la poesía!

Enlaces
El Cultural: 7 poetas, 7 poemas. Luis Rosales, 100 años
Libro de Notas: Luis Rosales Camacho (Granada, 31 de mayo de 1910 – Madrid, 26 de abril de 1992)

Bellver, castillo y bosque, con textos

fabian | 27 Maig, 2010 17:07

Palma con textos

El tema del castillo de Bellver es complejo. Pese a ello, en Internet se puede encontrar buena información sobre él.

Enlaces

De carácter general

  • Wikipedia: Castillo de Bellver
    Artículo bastante completo que trata a grandes rasgos el origen, la evolución, la historia, características y usos actuales.
  • Bartomeu Bestard, Crónica de antaño: El castillo de Bellver (DM, 11/06/2006)
    Centrado más en el propio castillo, trata parte de la historia

castillo Bellver

Descripción del castillo y bosque

Merece mención aparte y resaltada:

bosque Bellver

El bosque de Bellver

Las defensas del castillo

Las cuevas o canteras

cuevas Bellver
Imagen recogida del Blog de ARCA

Los grafitos de Bellver

grafitos Bellver
Grafito (protegido) en un muro del castillo

Los personajes de Bellver

esculturas
Esculturas de la colección Despuig expuestas en Bellver

Museo

 (Segueix)

Vídeo sobre Jovellanos en Mallorca y la tragedia de Cabrera

fabian | 27 Maig, 2010 09:08

Este vídeo titulado "Baleares, un viaje en el tiempo" se centra en dos historias: la de Jovellanos en Mallorca y la de los presos franceses en Cabrera. Ambas historias son consecutivas en el tiempo, aunque no tengan relación entre ellas más que el lugar donde ambas acaecieron. El archipiélago de Cabrera, administrativamente pertenece al municipio de Palma.

El vídeo está muy bien realizado y a mí me ha resultado interesante no sólo por las historias que cuenta sino también porque presenta grabados, cuadros, maquetas, etc. que también son parte de la historia de las islas y que están en algún museo. Toda esta iconografía debiéramos conocerla e incluso saber dónde y quién la guarda. Aparece, por ejemplo, el óleo de Jovellanos con uno de sus libros, óleo que debe estar en el Ayuntamiento de Palma pero que nunca he visto ni digitalizado ni fotografiado. De la batalla de Bailén aparece la maqueta que fue expuesta en la conmemoración del 75º aniversario de la Biblioteca Histórico - Militar de Mallorca. Quiero decir que hay una riqueza patrimonial iconográfica que, además de no estar digitalizada, apenas nos es conocida. Museos y bibliotecas de Palma, así como toda la iconografía que tienen las instituciones, debieran tener una replica en Internet.

vídeo
Vídeo sobre Jovellanos en Mallorca y franceses en Cabrera

Jovellanos describe Bellver

fabian | 26 Maig, 2010 17:40

Gaspar Melchor de Jovellanos (1744 - 1811), ilustrado y político, estuvo confinado en Mallorca entre 1801 y 1808. Confinado significa que le pusieron límites de los que no podía salir, por lo que habría que aclarar que los límites no eran toda la isla de Mallorca, sino, al principio, Valldemossa y, un año después, Bellver. En Valldemossa estuvo en la Cartuja, desde la que hacía extendidos paseos por los montes y costa cercana, acompañado por algún cartujo. Con ellos estudió botánica y, entre las obras escritas en esa localidad, hubo un "Tratado de botánica mallorquina o Flora medicinal de Valldemosa" (1801), obra que creo que se ha perdido.

Aunque estuviera confinado, Jovellanos había sido durante unos nueve meses, desde noviembre de 1797 a agosto de 1798, Ministro de Justicia. Tres años más tarde y aún habiendo sido confinado, seguía recibiendo la paga de Ministro durante toda su estancia en Mallorca. Jovellanos no estaba solo; iban con él un personal que estaba a su servicio, especialmente un secretario personal, Manuel Martínez Marina y un mayordomo. Cuando se dice que Jovellanos estaba preso en Bellver, conviene tener en cuenta que no estaba en ninguna celda del castillo aislado; no, su alcoba estuvo en una de las salas principales, en la planta noble del edificio, acompañado de su personal. No podía salir de las lindes del bosque, pero sí pasear por él, hablar con la gente que llegaba y, lo que no era infrecuente, recibir a invitados. ¿Jaula de oro? Quizás, pero en todo caso, jaula. Jovellanos, durante sus años de confinamiento, no bajó a la ciudad; sólo lo hizo tras ser liberado. Los primeros meses de su estancia en el castillo fueron los más difíciles; no tanto porque le prohibieran escribir correspondencia - lo que en su lugar hizo su secretario - sino porque no se encontraba físicamente bien y empezaba a padecer cataratas lo que le dificultaba la lectura.

Jovellanos

A poco tiempo de hallarse el autor de estas Memorias confinado en Mallorca, deseando ocuparse en algún objeto nuevo, capaz de hacerle olvidar la amargura de su situación, empezó a leer la historia de la isla con toda meditación, y con aquella crítica, tan propia de sus elevados talentos. Desde luego conoció lo que había que añadir en las de Dameto y Mut, que enmendar en la de Binimelis, y corregir en los manuscritos que se le presentaron. Se le avivó entonces la curiosidad de leerla en sus fuentes, procurándose los originales o copias auténticas de los archivos públicos del reino, ya prodigando dinero, ya valiéndose del favor de sus amigos. El resultado de este estudio fue quedar enteramente persuadido de que la historia de Mallorca estaba todavía por hacer, y que se debía de empezar por disertaciones o memorias particulares sobre los puntos más interesantes de ella. Mereció una de sus primeras atenciones la descripción artística e histórica del castillo de Bellver, donde estaba detenido: de una bastilla desmoronada y solitaria, pero que su esclavitud entre aquellos góticos torreones la hará eternamente célebre, pues como si agradeciese el reposo de una conciencia tranquila que allí encontrara bajo el azote mismo de la opresión, quiso darle más importancia de la que en sí merece, con sus elucubraciones eruditas. De aquí pasó a emprender otras, sobre los hermosos y suntuosos edificios de la iglesia Catedral, conventos de santo Domingo y san Francisco, Lonja y casas del Ayuntamiento [...]

Ramon María Cañado: "Advertencia" (pág. 139 de Obras de Jovellanos, tomo V

Situados ya en Bellver, que no sólo en su castillo, podemos dejarnos conducir por Jovellanos en su descripción de su prisión. Pero el texto es algo largo para un artículo en Alta mar, por lo que sólo recogeré unas frases de allá y acullá de este interesante escrito en el que Jovellanos nos guía en una descripción minuciosa del castillo, de su estructura, arcos, espacios, etc. y que sigue a través del bosque hasta sus confines.

Descripción del castillo de Bellver

[...] Lo primero que admira en su interior es la osadía de las bóvedas que cubren las habitaciones. Volteadas en torno entre muros circulares y concéntricos, y sostenidas en grandes, pero estrechas y muy resaltadas fajas octágonas, que representan arcos encontrados y cruzados en lo alto, es visto de cuán gracioso y extraño efecto serán. Lo más notable de ellas es el arte con que el arquitecto escondió su verdadera solidez, porque de una parte representó estas bóvedas sólo apoyadas en débiles fajas, y por otra no dio más apoyo a éstas que el de unas impostitas en forma de repisas o peanas, voladas al aire de trecho en trecho como a un tercio de altura de la pared interior. A estas peanas viene a morir, y al mismo tiempo de ellas nace y arranca aquella muchedumbre de arcos, porque agrupados de tres en tres, y confundidos en uno, se van poco a poco levantando desde su raíz y abriéndose y desplegándose de un lado al otro hasta cruzarse en el cénit de las bóvedas, para caer después, cerrando y reuniéndose hasta identificarlo sobre las repisas fronteras. Así es como el artista quiso representar estas bóvedas péndulas en el aire, y es fácil concebir cuán extraña y graciosa será su apariencia, y cuánto gusto y pericia supone la simétrica degradación de estos arcos, que, enlazándose por todas partes y en todos sentidos entre tan desiguales muros, producen la más elegante y caprichosa forma.

[...] A la torre del homenaje se pasa desde la plataforma por el ya mencionado puentecillo, y ya dentro de ella, se sube y baja por otro caracol, que va dando entrada a sus cámaras. Son éstas cinco, y todas circulares; dos sobre el plano del puentecillo, y tres que bajan hasta el del foso. Nada aparece en ellas que no indique haberse dispuesto más bien para cárcel que para habitación. Muros robustísimos, puertas barreadas con fuertes trancones y cerrojos, ventanas altas, estrechas y guarnecidas de gruesas rejas de hierro, y otras defensas, que la codicia arrancó ya, pero cuyas huellas no pudo borrar, acreditan aquel triste destino. Pero descúbrese aún más de lleno en la cámara inferior, llamada la Hoya, y no sin mucha propiedad, pues que más propia parece para fuesa de muertos que para custodia de vivos. Ocupa en ancho el espacio interior de la torre, y en alto la parte más honda de la cava, que está rodeada por el talús, sin otra luz que la que puede darle una estrechísima saetera al través de aquellos hondos, dobles y espesísimos muros. Tampoco tiene otra entrada que una tronera redonda, abierta en lo alto de la bóveda, y cubierta de una gruesa tapadora, que, según indicios, era también de fierro, con sus barras y candados. Por esta negra boca debía entrar, o más bien caer, desde la cámara superior, en tan horrenda mazmorra el infeliz destinado a respirar su fétido ambiente, si ya no es que le descolgaban pendiente de las mismas cadenas que empezaban a oprimir sus miembros. El ánimo se horroriza al aspecto de esta tumba de vivos [...]

Bellver
Litografía sin firma En SOCIAS, Cayetano, Reyes de Mallorca. Palma 1852

[...] Pero ya es tiempo de salir de este castillo para recorrer sus contornos y dar a usted más cabal idea de su situación, la cual es por todas partes áspera, fragosa y de difícil acceso, salvo hacia el oeste, donde presenta un poco de terreno algo llano y tratable. Su altura es tal, que apenas hay punto ni rincón en toda la escena que domina, por bajo y distante que sea, que no le descubra, y como su forma sea tan antigua y extraña, no se puede mirar de parte alguna sin que hiera fuertemente la imaginación y despierte en ella las ideas más caprichosas. Alguna vez, al volver de mis paseos solitarios, mirándole, a la dudosa luz del crepúsculo, cortar el altísimo horizonte, se me figura ver un castillo encantado, salido de repente de las entrañas de la tierra, tal como aquellos que la vehemente imaginación de Ariosto hacía salir de un soplo del seno de los montes para prisión de algún malhadado caballero. Lleno de esta ilusión, casi espero oír el son del cuerno tocado de lo alto de sus albacaras, o asomar algún gigante para guardar el puente, y aparecer algún otro caballero, que ayudado de su nigromante, venga a desencantar aquel desventurado. Lo más singular es, que esta ilusión tiene aquí su poco de verosimilitud, pues sin contar otras aplicaciones, el castillo ha salido todo de las entrañas del cerro que ocupa.

A poca distancia de sus muros, y a la parte de oeste, se ve la tenebrosa caverna de donde se sacaron todos sus sillares, y cuya negra boca, que respira al mediodía, pone grima a cualquiera que se le acerca. Yo he reconocido gran parte de ella; está minada en diferentes galerías, más o menos espaciosas, y de mucha, pero no conocida extensión, por más que el vulgo crea comunica de una parte al mar y de otra a la ciudad. Por estas galerías se puede dar la descripción de lo más interior del cerro hasta una cierta profundidad. Compónese por la mayor parte de grandes y espesas tongadas de marés o asperón, echadas horizontalmente a diferentes alturas, alternadas y cortadas por otras capas de piedras rodadas, sueltas en arena o marga, ya roja, ya blanquecina, con mezcla de greda, arena o tierra caliza, pero unas y otras de menos espesor. Sobre todas ellas, y sobre la boca misma de la gruta, se ve la tongada de grandes conchas, de que ya hablé a usted, y sobre esta capa superior del cerro, que es una piedra compuesta de varias materias, en que predomina la arena, con no poca apariencia de lava, y no sin indicios de haber estado en fusión. En algunas partes esta piedra aparece en forma escoriosa; en otras, no sólo agujereada por insectos marinos, sino también llena de concreciones, con que se descubren algunos petrificados o impresos univalvos, y que creo ser de los que llaman barrenas. Las cortaduras de las laderas del bosque descubren tongadas de las materias primero dichas, y en lo hondo de sus cañadas aparecen a trechos capas de piedras angulosas de diferentes materias y tamaños, que parecen venidas aderrumbadas de lo alto.

[...] Por fortuna su suelo no producía sólo pinaretes; además de los algarrobos, nacen espontáneamente por las faldas del cerro, y singularmente en toda la parte que mira al oeste, un increíble número de acebuches, que crecen con gran fuerza, pero de los cuales hasta ahora no se ha defendido, limpiado, trasplantado ni injertado uno solo, para que diesen, como pudieran, muchas y excelentes olivas. Y aún son pocos los algarrobos que recibieron aquí este beneficio, con ser tantos los que nacen por todas partes y su fruto tan precioso.

Pero si se trata de otras plantas y yerbas, por lo que dejo dicho de las que lleva el castillo, ya inferirá usted cuánta será la fecundidad de su término. Domina entre todas el lentisco, que en grandes y frondosas matas, por cuyo solo nombre es aquí conocido, brota a la par de los árboles indígenas, y da mucha y excelente leña para hogares y chimeneas, así como la dan para el consumo de los hornos las tres estepas, una especie de genista, llamada bosch, que es una retama fina, y otras matas, a todas las cuales distinguen con el nombre genérico de garriga. Abunda aquí sobremanera el gamón, que coronado al febrero de una hermosa piña de blancas flores, cubre todo el bosque y le adorna, hasta que al otoño sus altos y erguidos vástagos se cortan para hacer pajuelas, las únicas que se usan en el país con nombre de lluquets. Abundan también varias plantas olorosas, como tomillo y romero, hacia las faldas del cerro, y cantueso por todas partes. Éste se conoce por el nombre de garlanda, y su violada y fragante flor por el de flor de San Marcos, sin duda porque en la fiesta de este santo, titular del castillo, es cogida con ansia por los que vienen a ella de la ciudad. El número y variedad de otras plantas parece increíble, si se atiende a la pobreza de un suelo tan peñascoso. Crece con fuerza en las faldas del cerro y en los altos y orillas de las sendas la sanguinaria con sus hermosos copitos de terciopelo blanco. Hay tres o cuatro variedades de la centaura, otras tantas del geranio, y entre ellas el moscatum; son comunes las anagalis, los dos sedos, mayor y menor, las dos achicorias, aquí camarrotges, dulce y amarga, el espárrago espinoso y la digital purpúrea, la buglosa con su flor celeste, y la cinoglosa, que la tiene rosada. Crece también por las cercas la doradilla, en los huecos de las peñas la rara y saludable polígala, y en la cañada del mediodía el más raro aún hipericón, que Linneo llama ballarico, con sus flores jaldes y sus hojitas horadadas. En fin, tal es la muchedumbre y tantas las variedades de estas y otras plantas, que si algún sabio botánico se diese a describirlas, pudiera formar una flora bellvérica harto rica y digna de la atención de los amantes de esta ciencia encantadora.

Bellver

[...] Desde la primavera era en otro tiempo muy frecuentado en los días festivos, en que el pueblo palmesano venía a gozar en él las dulzuras de la estación y a solazarse y merendar entre sus árboles. Extremadamente aficionado a esta inocente diversión, a que da el nombre de pan-caritat (3), se le veía llenar y hermosear el cerro, esparcido acá y allá en diferentes grupos, en que familias numerosas, con sus amigos y allegados, trincando, corriendo, riendo y gritando, pasaban alegremente la tarde y a veces todo el día. Y como la juventud haga siempre el primer papel en estos inocentes desahogos, allí es donde se la veía bullir y derramarse por toda la espesura, llenándola de movimiento y alegre algazara, para abandonarla después a su ordinaria y taciturna soledad. ¡Cuántas veces he gozado yo de tan agradable espectáculo, mirándole complacido desde mi alta atalaya! Pero estos inocentes y fáciles placeres, tan ardientemente apetecidos como sencillamente gozados por todo un pueblo alegre y laborioso, le fueron al fin robados, y desaparecieron con los árboles a cuya sombra los buscaba.

Yo no sé si alguna particular providencia quiso agravar mi infortunio, contemplando a mis ojos el horror de esta soledad; sé, sí, que al paso que caían los árboles y huían las sombras del bosque, le iban abandonando poco a poco sus inocentes y antiguos moradores. No ha mucho tiempo que se criaba en él toda especie de caza menor, que como contada entre los derechos del Gobierno, y por lo mismo poco perseguida, crecía en libertad, y además se aumentaba con la que acosada en los montes vecinos, buscaba aquí un asilo. Abundaban sobre todo los conejos, cuya colonia, domiciliada aquí por don Jaime el Segundo, se había aumentado a par de su natural fecundidad. Solíalos yo ver con frecuencia al caer de la tarde salir de sus hondas madrigueras, saltar entre las matas y pacer seguros en la fresca yerba a la dudosa luz del crepúsculo. Criábanse también muchas liebres, y alguna, al atravesar yo por la espesura, pasó como una flecha ante mis pies, huyendo medrosa de su misma sombra. El ronco cacareo de la perdiz se oía aquí a todas horas, ¡y cuántas veces su violento y repentino vuelo no me anunció que escondía sus polluelos al abrigo de los lentiscos! Desde que la aurora rayaba, una muchedumbre de calandrias, jilgueros, verderones y otros pajarillos salía a llenar el bosque de movimiento y armonía, bullendo por todas partes, picoteando en insectos y ñores, cantando, saltando de rama en rama, volando a las distantes aguas y volviendo a buscar su abrigo so las copas de los árboles, y tal vez esconder en ellas el fruto de su ternura; y mientras la bandada de zancudos chorlitos, rodeando velozmente la falda y laderas del cerro, los asustaba con sus trémulos silbidos, el tímido ruiseñor, que esperaba la escasa luz para cantar sus amores, rompía con dulces gorjeos el silencio y las sombras de la noche, y enviaba desde la hondonada el eco de sus tiernos suspiros a resonar en torno de estos torreones solitarios. Usted comprenderá sin que yo se lo diga, cuánto consolarían este desierto tan agradables e inocentes objetos; pero todos le van ya desamparando poco a poco, todos desaparecen, y sintiendo conmigo su desolación, todos emigran a los bosques vecinos, y abandonan una patria infeliz, que ya no les puede dar abrigo ni alimento, mientras que yo, desterrado también de la mía, quedo aquí solo para sentir su ausencia y destino, y veo desplomarse sobre el mío todo el horror y tristeza de esta soledad.

[...] Al norte, y a tiro de fusil del castillo, está el almacén de pólvora de la plaza; es un edificio de ciento cincuenta pies de largo sobre cincuenta de ancho, bien cerrado y defendido con un buen pararrayo, con su cuerpo de guardia para un oficial y doce o quince hombres, todo bien construido, pero a mi juicio mal situado el almacén por la cercanía del castillo, que sin duda perecerá en una explosión casual, y el cuerpo de guardia por la del almacén, de que apenas dista diez varas, teniendo además la puerta, ventana y dos chimeneas hacia él. Y he aquí los únicos edificios del recinto, si ya no se cuenta por tal la casa yerma de la Joana, que está al lado de su límite meridional.

Dase este nombre a una cueva excavada en la peña, pero cerrada de pared, con su puerta y ventana y pozo al exterior, su habitación alta y baja, su horno, su cocina y otras piezas dentro; todo ruinoso, abandonado y aun detestado. La tradición vulgar dice que moró en ella no ha mucho tiempo la Joana, grande hechicera, que en vida solía convertirse en gato y tomar otras formas a su placer, y que ahora su sombra se complace de visitarla de tanto en tanto. Esto se dice; dos higueras, que yo he visto plantadas o casualmente nacidas cerca de su puerta, pueden haber confirmado esta vulgaridad, pues su fruto, aunque de buena apariencia, se avanece y pudre sin llegar a sazonar, sin duda por hallarse estas plantas en una umbría y estar del todo descuidadas. No obstante, los simples pastores y cabreros del bosque cuentan y creen que cierto canónigo antojadizo murió de haberlos comido; y he aquí la ridícula historia forjada sobre el abandono de esta casilla, que probablemente no tuvo otra causa que la esterilidad y fragosidad del terreno inmediato, destinado antes al cultivo, de que aún hay indicios. Sea lo que fuere, la fuerza de la superstición la hace mirar con horror, y aleja de ella pastores y ganados, por más que ofrezca algún pasto y un abrigo seguro contra la inclemencia. ¡Notable prueba de su poder, cuando no le vencen el interés ni la necesidad!

Bellver
Escultura Busto de Gaspar Melchor de Jovellanos por Francesc Sacanell (1932), en el bosque de Bellver

Temo alargarme en demasía. La mirada de Jovellanos abarca todo el recinto de Bellver y se alarga en sus confines. No sólo habla de la fortaleza, mal cuidada en ese momento, sino que se interesa por la geografía, geología, botánica, zoología, historia y vida humana. Su descripción, erudita, es a la vez sentida. Se duele Jovellanos de la poda continua que se realiza en el pinar; los barrancos se convierten en signos de su soledad y se queja de la disminución de vida animal. Llega y recorre los confines que, creo que no coinciden con los actuales, especialmente al oeste; enumera nombres de son Dureta (el predio que no el hospital), sa Teulera, Génova ... En la Bonanova disfruta en su ermita y baja hasta el Terreno. ¿Podríamos señalar las plantas que enumera? Para Jovellanos, Bellver no es sólo el castillo.

En Google books está en un pdf de 422 páginas, el tomo V de "Colección de varias obras en prosa y verso del Exmo señor D. Gaspar Melchor de Jovellanos" en una edición de 1832. En este tomo podemos encontrar varios textos relacionados con Mallorca, no sólo sobre Bellver, la Lonja, santo Domingo o san Francisco de Paula, sino también alguna de su correspondencia con varias personas interesantes de la isla, ya con José Barbieri, sobre antigüedades de la isla o con Fray Manuel de Bayeu, sobre pintura.

El tomo puede leerse directamente en Internet o se puede bajar.

Como tiene algunas páginas algo borrosas, también puede encontrarse en Biblioteca de obras clásicas en formatos digitales la obra "Memoria del Castillo de Bellver".

La Sociedad Arqueológica Luliana dedicó el boletín de julio de 1891 (pdf) a Jovellanos, reproduciendo las "Memorias del castillo de Bellver, segunda parte".

Y como estoy en la categoría "Biblioteca digital", también es muy interesante pese a que no se refiere sólo a Bellver, la publicación de Alejandro Sanz de la Torre: Jovellanos y la reivindicación de la arquitectura gótica de Palma, estudio que con algunos otros de este autor como el de La arquitectura de Palma de Mallorca en el grabado ilustrado (Siglos XVIII y XIX), merecen estar en una biblioteca digital sobre la isla.

Incoación BIC núcleo de Sineu (Mallorca)

fabian | 26 Maig, 2010 13:08

Acuerdo de la Comisión Insular de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Patrimonio Histórico, de fecha 23 de abril de 2010, de incoación del expediente de declaración como Bien de Interés Cultural, con categoría de conjunto histórico, a favor del núcleo de Sineu (Sineu)

Fuente: BOIB núm. 077 (pdf)
Fecha publicación: 25/05/2010

 (Segueix)

Algunos planos del castillo de Bellver

fabian | 25 Maig, 2010 17:10

Creo que Jovellanos mandó dibujar algún plano del castillo de Bellver. Si lo hizo - en alguna parte he leído que fueron publicados con su "Memoria del castillo de Bellver" -, no los he encontrado aún. Tampoco he visto ningún plano reciente del castillo y su entorno de alguna fecha reciente. Yo no sé si habrá alguno que muestre, además de los lindes del bosque, los caminos y senderos que por él circulan. Tendría que mirar un libro que en el 2001 editó el Ayuntamiento de Palma. Quizás lo haga.

En el libro de Juan Tous Meliá, "Palma a través de la cartografía (1596 - 1902)", libro que cuanto más lo consulto, más creo que es imprescindible, básico para el conocimiento de la ciudad, encuentro dos planos del castillo. Ambos son del siglo XVIII, señal de que en aquel siglo esta fortificación tuvo importancia estratégica. No sólo hubo la Guerra de Sucesión, sino también la posibilidad de alguna invasión inglesa proveniente de Menorca, por lo que los sistemas defensivos de Palma que dan al mar se estudiaron a fondo. Bien, conviene ver los planos.

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Plano de Bellver del Atlas Masse (1715)

El primero es de 1715 y muestra hasta el tercer Bellver del que habla Carlos Garrido. El título de este plano es curioso pues el castillo recibe el nombre de "chateau de St. Nicol ou Belvere". Título un poco largo: "Plan et profil du fort ou chateau de St. Nicol ou Belvere, marqué A a la Carte que occupe le sommet d'une montagne et protege le port de la Ville de Mayorque ou Palma, Capitalle de l'isle de Mayorque dans la mer Mediterranée en l'estat que ce poste etoit en 1715 quand le Roy d'Espagne remit cel Ile a son obeissance avec le secours des troupes de France commandées par Mr. le chevalier Dasfeld". Este plano lo guarda el Service Historique de l'Armée de Terre, en el Chateau de Vicennes y ocupa la página 93 del Atlas Masse.

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Fragmento superior del Plano de Bellver de Juan Ballester (1740)

El segundo plano presenta novedades en relación al anterior: aparecen nuevas fortificaciones defensivas dibujadas en color amarillo. Si hay un "tercer castillo", fue proyectado el cuarto. El plano, realizado por Juan Ballester en 1740, con la letra E muestra "Obras que se proponen para ocupar los terrenos que ofresen esta comodidad logrando con ellos asegurar las dos avenidas por donde pudiera el Castillo con mas facilidad ser atacado y registrar todos los barrancos tanto de la parte de la Plaza como de la opuesta". Este plano indica: "Aprobado por SM. En 29 de Mayo de 1740". No parece que estas construcciones se realizaran.

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Plano de Bellver de Juan Ballester (1740)

El plano de 67 x 87 cm. presenta varios perfiles del castillo y sus defensas. Sólo he recogido el primer perfil del castillo, recortando la imagen por sus laterales, por lo que sólo aparecen las primeras defensas.

Contrariamente al plano de 1715, el cual presenta bajo el perfil del castillo una gran cavidad, ¿la cisterna quizás? ¿o parte de las cuevas de Bellver? La cisterna, indudablemente, pero me resulta extraño que no haya planos de las cuevas.

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Perfil del castillo del Plano de Bellver de Juan Ballester (1740)

Este plano de 1740 se conserva en Palma en el Centro Geográfico del Ejército.

En la exposición que se realizó en Santa Margarita de Palma a propósito del 75º aniversario de la Biblioteca Histórico - Militar de Mallorca (noviembre 2009), se mostraba un plano de Bellver, realizado en 1854 por Enrique Puigmoltó. Le hice una fotografía que muestra los reflejos del claustro donde se hizo la exposición. Supongo que debe haber bastantes planos más de esta fortificación.

Carlos Garrido: El tercer castillo de Bellver

fabian | 24 Maig, 2010 17:28

En el año 2006, Carlos Garrido publicó en el Diario de Mallorca del día 4 de junio el artículo: "El tercer castillo de Bellver", acompañándolo de un dibujo sobre las defensas del castillo y dos fotografías. Creo que es un artículo interesante y de una temática no sé si suficientemente resuelta pues este sistema defensivo no sé si se ha restaurado. Tecleo el artículo. Además de este artículo, hay algunos mapas o planos sobre el sistema defensivo del castillo, ya veré si puedo añadirlos a estos textos.

El tercer castillo de Bellver

Un recinto exterior, construído en el siglo XVIII, permanece abandonado, enterrado y parcialmente destruído.

Si hiciésemos un ránking de los lugares más conocidos de Palma, el castillo de Bellver ocuparía uno de los primeros puestos. ¿Pero y si les dijéramos que hay otra fortificación en el mismo castillo que es totalmente desconocida? Y lo que es más: no está ni siquiera bien conservada

Cualquiera puede comprobarlo "in situ". Basta con dejar el coche en el aparcamiento y encaminarse hacia la zona de "S'Hort ecològic", donde para trabajos sociales se mantiene un bello huerto. Si el lector se molesta en mirar el esquema que publicamos, y sigue la línea de muros, se dará cuenta de que existe una verdadera fortificación con sus puntas avanzadas, sus paredes e incluso un pasadizo con una pequeña puerta. En la zona donde se cultivan espinacas se puede admirar un sillar con la inscripción 1678

Castillo de Bellver, Palma

El castillo medieval que todos conocemos fue acabado en 1311. Pero con el paso del tiempo, sirvió de núcleo para otras dos fortificaciones exteriores. La primera fue obligada con la aparición del arma de la artillería, y se realizó en el siglo XVI. Es el llamado revellín, nombre que se emplea para designar la construcción exterior que refuerza la cortina de una fortaleza. Es esa plataforma de planta lobulada que sigue la silueta del castillo, por la que todos paseamos antes de entrar en él.

Pero todavía existe otra fortificación más exterior. Quienes deseen conocerla a fondo pueden consultar el artículo de Antoni L. Alomar y Ramon Clop que se publicó en el número 61 (2005) del boletín de la Societat Arqueològica Lul·liana, bajo el título "Les fortificacions del Castell de Bellver". Los autores la denominan "estrada encoberta" y especifican: "Todas las descripciones posteriores a la clásica de Gaspar M. Jovellanos, desde las técnicas a las divulgativas o turísticas, la han olvidado. Este olvido es paradójico, porque como opere da soldato es la menos monumental y la más frágil. A pesar de esa sencillez, completa las intervenciones hechas en el castillo de Bellver desde su construcción y tiene un valor simbólico e histórico importante, porque son los únicos restos conservados de la Guerra de Ocupación [sic]". Corresponde al enfrentamiento producido en el curso de la Guerra de Sucesión de 1700 - 1713 entre el bloque borbónico y el austracista. Esta fortificación se levantó en 1713 el mismo año en que vencían los partidarios de Felipe V y se firmaba el Tratado de Utrech, lo que supuso entre otras cosas el paso de Menorca al dominio británico.

Ese recinto tiene la misma forma poligonal de las fortificaciones de la época, que a veces adquirían la silueta de una gran estrella (caso por ejemplo del famoso castillo de Sant Felip, que en Maó comenzó a reforzarse en aquella época). Lo que ocurre es que a pie de muro es difícil hacerse una idea.

La zona mejor conservada se encuentra en el antedicho huerto, desde donde también se contemplan los fantásticos muros circulares de la fortaleza medieval. Justo en la entrada del huerto se divisa una esquina, el muro retrocede y se contempla una pequeña entrada cubierta. En esa zona todavía surgen dos salientes más, perfectamente distinguibles. Los muros tienen una considerable consistencia, y servían para proteger los movimientos de los defensores en caso de un ataque.

Si regresamos al aparcamiento y caminamos hacia la entrada, existe otro ángulo que es menos apreciable, aunque el muro vuelve a aparecer poco antes de la rampa de acceso al castillo. Justamente, las obras de la carretera supusieron la destrucción de uno de los ángulos, concretamente el de levante. En esa zona no se conserva nada. La fortificación ha desaparecido. Pasada la rampa de entrada, vuelven a divinarse las paredes, pero están sepultadas por matorrales y desmontes de tierra. Podemos reseguir sus detalles si lo miramos desde la parte interior, ya que el muro está a la vista. Pero desde fuera no se distingue nada. Es una pena, el estado es de total degradación y abandono.

Este tercer castillo de Bellver, construído en el siglo XVIII, constituye un recinto de gran interés no sólo monumental, sino también histórico. Nos recuerda los agitados tiempos de la guerra de Sucesión y el miedo que se pasaba desde el bando austracista. La victoria de Felipe V trajo los famosos decretos de Nueva Planta, la abolición del modelo foral y la imposición de un sistema centralista.

No se explica que, en un enclave tan turístico y conocido como éste, no se restaure, se acondicione y se señalice convenientemente esta fortificación. Cualquiera que lo visite comprobará que lo merece.

Carlos Garrido: "El tercer castillo de Bellver" (DM, 04/06/2006)

Bartomeu Bestard: El castillo de Bellver

fabian | 24 Maig, 2010 13:22

El castillo de Bellver es un enclave complejo de la ciudad de Palma. Complejo porque abarca distintos elementos: el bosque, las cuevas, el castillo y sus defensas, el museo, las exposiciones ... He buscado un poco información en Internet y hay bastante e interesante información, especialmente de algunos aspectos. Así, me resulta curioso que el elemento que llama más la atención del tema son las cuevas, visitadas y explicadas en varios blogs. No ocurre igual ni con el museo, ni con las defensas. Al tema principal que sería el castillo, añado hoy un artículo escrito por Bartomeu Bestard, Cronista Oficial de la Ciudad y publicado en el Diario de Mallorca del día 11 de junio del 2006, no existente en la hemeroteca digital del periódico, pero que ofrece una interesante perspectiva del lugar. Así que, tecleado y utilizando la misma imagen que aparece en esta "Crónica de antaño", lo agrego a esta bitácora y, por ende, lo sumo a las informaciones que sobre este castillo hay en Internet.

El castillo de Bellver

A pesar de tener este topónimo tan residencial, el castillo de Bellver se construyó por una necesidad militar. El rey Jaime I, durante la conquista a la isla se percató de que el lado de poniente de Medina Mayurqa estaba muy desprotegido y propuso la construcción de una fortaleza en el monte de la Mezquita, actual monte del castillo y bosque de Bellver. La construcción del edificio no se pudo ejecutar hasta veinticuatro años después de la muerte del monarca conquistador. Su hijo Jaime II, después de firmar el tratado de Anagni, en 1295, impulsó en Palma tres grandes proyectos: la Catedral, la remodelación y ampliación del palacio real de la Almudaina, y el castillo de Bellver. A diferencia de los dos primeros, el castillo se acabó en poco tiempo (1300 - 1330), lo que le confiere un aspecto constructivo unitario. Se encargaron de las obras Ponç Descoll y Pere Salvat los cuales dirigían un ejército de empleados, se calcula que unos doscientos. La única actuación importante que se hizo con posterioridad se produjo dos siglos más tarde, hacia el año 1551, cuando la guerra cambió sustancialmente con la llegada de la artillería pesada, al construirse en la parte exterior del castillo unas terrazas abaluartadas para colocar cañones. Bellver fue construído para ser un gran guerrero, fue guarnecido con las mejores y hermosas armaduras, y a pesar de todo ello nunca entró en combate, sólo fue puesto a prueba en algunas ocasiones que no significaron ningún desperfecto para el edificio. Quizá su peor enemigo haya sido el tiempo y la desidia. Un ejemplo, sus almenas que un tiempo atrás coronaron sus muros y torres, fueron precipitadas al vacío por el desdén y por algún rayo tormentoso.

Desconocemos la razón por la que se decidió construir el edificio en planta circular. Bellver es el único castillo gótico que presenta esta tipología. Hay el precedente italiano del Castillo del Monte, antigua residencia de Federico Hohenstaufen, de planta octogonal. El castillo presenta en alzado tres niveles contando con la terraza. La planta baja estaba destinada al servicio, a la tropa y a los almacenes. A la planta principal se accedía por unas escaleras de caracol de las cuales, a pesar que ya no se emplean, aún se conservan casi todas. Las salas del piso principal estaban ocupadas por la capilla de San Marcos, la cocina, las dependencias de la reina y las del rey. Estas últimas fueron decoradas en 1309 con dibujos de Francesco Cavalieri, en donde se representaban elementos típicos del repertorio gótico civil, como son los vegetales, los cortinajes o escenas cortesanas. Con el paso de los siglos, y la costumbre que se fue imponiendo en Mallorca, por razones sanitarias,, de blanquar las paredes provocó que todo el vivo colorido medieval desapareciese de los muros.

Castillo de Bellver, Palma

El castillo nunca fue residencia asidua de nuestros monarcas. Jaime II, su promotor, no tuvo tiempo de residir. Tampoco lo hicieron el resto de los reyes de la Casa de Mallorca, a excepción de la reina Violante de Vilaragut, esposa de Jaime III, y sus hijos, los infantes Jaime el Desafortunado e Isabel, que lo visitaron como prisioneros de Pedro IV de Aragón tras la batalla de Llucmajor. De la Casa de Aragón, el único rey que residió en Bellver fue Juan I, que en 1395 se trasladó de Barcelona a Mallorca huyendo de la peste. Su visita a la isla se convirtió en una auténtica pesadilla para los palmesanos debido a los abusos de la tropa y de la corte. Curiosamente, un sitio tan bello como Bellver fue utilizado en varias ocasiones como prisión, siendo "s'olla", en lo más profundo y oscuro de la torre del homenaje, el lugar más terrible para padecer el presidio. Muchos fueron los prisioneros del Castillo, pero quizás uno haya sido el más conocido y remembrado: Melchor Gaspar de Jovellanos. Entró prisionero en Bellver en 1802 y salió en 1808, siendo su mejor mentor. Lo inmortalizó con sus descripciones. Durante su cautiverio tuvo la ocasión de ganarse la simpatía de muchos mallorquines, hasta tal punto que, en 1891, fue proclamado hijo ilustre de Mallorca.

En la actualidad, el aspecto interior del Castillo es el resultado de las actuaciones que efectuaron el arquitecto Gabriel Alomar y el conservador de Bellver Francisco Vera. Ambos procuraron reproducir el mobiliario y la decoración que debía tener el edificio en la época medieval.

A pesar de su historia, de todo lo vivido por el Castillo, uno de sus episodios más relevantes tuvo lugar en el siglo XX. En septiembre de 1931, gracias a las gestiones del diputado en Cortes, D. Alejandro Jaume y Rosselló, el Gobierno de la República cedió el bosque y el castillo de Bellver al Ayuntamiento de Palma para uso y disfrute de todos sus ciudadanos.

Bartomeu Bestard, Cronista de Palma: "Crónica de antaño: El castillo de Bellver" (DM, 11/06/2006)

30 años de Pac man

fabian | 21 Maig, 2010 19:44

Google celebra los 30 años del Pac man mediante un "banner" sonoro con el famoso juego (ver)

pac man

Como yo tengo un juego de estos on line, os invito a celebrar este aniversario jugando una partidita.

Museo de Historia de Palma en el Castillo de Bellver

fabian | 21 Maig, 2010 14:13

Tengo un problema con el tema referente a los museos y es la ausencia de un discurso que, de alguna manera, no diga muchas tonterías. Esta semana se celebró algo así como el "Día del Museo" y en la prensa se publicaron datos sobre la cantidad de museos existentes en España y sus regiones. Así, parece que en estas islas hay 74 museos, lo cual me deja indiferente, indeciso, pues habría que conocer qué se pretende con los museos, cuáles son sus finalidades y qué imbricación tienen con los ciudadanos.

maqueta
Maqueta de la ciudad romana

Para celebrar este día de los museos de alguna manera, ayer subí al Castillo de Bellver donde hay uno que ya he visitado algunas veces aunque sin enterarme mucho de qué había en él. El museo se llama "Museo de Historia de la Ciudad" y, ya en otra planta del castillo, hay varias salas que muestran la Colección Despuig y algo relacionado con Jovellanos; aunque creo que estas salas no son parte del Museo, el cual ocupa varios espacios contiguos a la altura del patio de armas.

cerámica
Cerámica árabe

Me ha parecido que el objetivo de este Museo de Historia de la Ciudad es explicar a grandes rasgos la historia del lugar y de la ciudad de Palma. Así, las salas se dedican cada una de ellas a un gran período histórico, ya la Prehistoria (cultura pretalayótica), la ciudad romana; la árabe y la cristiana dividida en varios períodos: 1229 - 1575; 1575 - 1902; 1902 - 1960 y época posterior. Me salen unas siete u ocho salas.

sala
Sala del museo

La base argumental de museo son unas explicaciones escritas completadas con unas maquetas y algunos elementos propios de la época. La base informativa está en los textos escritos, en varias lenguas, que convendría leer alguna vez, lo que yo he procurado hacer fracasando en el intento.

cuadro
El Óleo anónimo de la Ciudad de Palma (1647)

¿cuáles pueden ser las causas de ello? Indudablemente el que fuera del recinto hay un bosque y un mar muy atractivos. También está el hecho de que los textos son bastante densos, aunque, recapacitando un poco sobre ellos, diría que están más dirigidos a personas que conocen mucho la ciudad, incluídos los nombres de los grandes casones. Así, muchos escritos, tales como los de las diversas murallas de Palma o los de arquitectura racionalista, remiten a nombres de edificios que, en general son desconocidos no sólo por los turistas sino por muchos ciudadanos de Palma. Son textos aptos para un libro, pero yo dudo que lo sean para un museo.

sala
Sala del museo

Recorro al paso las diferentes salas, mirando los objetos que hay. Es entretenido y agradable, pero dudoso el que cumpla el objetivo del museo.

En 1931 el castillo pasó a depender del Ayuntamiento y al año siguiente ya se estableció este Museo de Historia de la Ciudad, del cual el propio Ayuntamiento proporciona muy poca información en la página a él dedicada y un poquito más en la dedicada al castillo. En 1976 se renovó el museo y se añadieron las maquetas que están bastante bien puesto que priman la imagen.

maqueta
Maqueta de "ses Voltes"

Al ser el castillo uno de los monumentos más visitados por el turismo, también lo es el museo, visita que me parece agradable aunque dudosamente informativa o instructiva.

Enlaces en la serie Palma con textos

fabian | 19 Maig, 2010 16:06

Desde este mundo virtual de Internet, tan extraño a la experiencia humana, me introduzco con una corta introducción sobre cualquier página que pueda aparecer en el navegador. ¿Son páginas materiales la webs?, ¿cuáles son sus dimensiones?

Estas simples elucubraciones, sólo apuntadas, me sirven para indicar que, en cualquier artículo de una bitácora se pueden realizar acciones como borrar párrafos, modificar palabras. añadir texto o archivos visuales o sonoros, etc. de tal manera que el artículo publicado un día puede aparecer diferente al dia siguiente sin haber dejado huellas o rastros de manipulación. Esta característica me sirve para poder añadir informaciones que voy hallando en la sección Palma con textos. Aparece así la idea de "texto sin fin", más cercano a nuestros procesos de pensamiento que los textos sobre soportes materiales.

De la iglesia de San Nicolás

Aparecía en Plaza del Mercado - des Mercat. Las iglesias pueden darnos muchas sorpresas. Normalmente están medio en penumbras y quienes acceden a ellas no se fijan en algunos detalles curiosos o, a veces, sorprendentes. Por ejemplo, se suele señalar el caracol y la lagartija que aparecen en la fachada del Ayuntamiento, y en esta iglesia de San Nicolás hay también un lagarto labrado en una columna del lado izquierdo mirando al altar, indicativo del maestro de obras que en ella trabajó. No creo que muchas personas hayan reparado en él. Mucho más sorprendente es la siguiente cita:

Taijutu, 1713

[...] nuestra mirada [...] se ha dirigido a la puerta lateral de la iglesia de San Nicolás, quizá porque estaba abierta y un rayo de luz iluminaba a esa hora el interior.

La luz sobre la pila de agua bendita nos ha revelado algo, por lo menos curioso, en lo que nunca antes habíamos reparado: esta pieza de mármol colocada en la católica y cerrada Palma de 1713 (en 1691 aún se habían quemado vivos a unos cuantos judaizantes en un brutal auto de fe que aquí se puede leer) ostenta el conocido taijitu, el símbolo taoísta del principio fundamental del universo y de la imbricación de yin y yang. Es concretamente el xiantian taijitu. ¿Es posible que quien fuera que encargase esta pila de agua bendita hubiera alcanzado a leer el Yitu mingbian entonces recientemente publicado —en chino, 1706— y cuyo autor Hu Wei moriría en 1714, justo un año después de la fecha que ostenta la puerta lateral de la iglesia de San Nicolás?

Mesa revuelta: Taijitu, 1713

Lógicamente, un detalle de tal categoría debe quedar explícito en una página que, precisamente, intenta recoger la historia y "curiosidades" (no sé bien qué denominación emplear pues creo que es algo más que una simple curiosidad) de los enclaves ciudadanos. La interesante bitácora Mesa revuelta muestra que hay muchos mundos por explorar incluso en esta ciudad que consideramos tan conocida y que, en realidad, no lo es.

Un escudo de armas ferroviarias

Es un artículo reciente de Joan Riera de su serie "Sa Torreta" en el que cuenta la historia del "túnel ferroviario" existente, aunque hoy cegado, entre el puerto y la estación del tren de la plaza de España.

[...] los paseantes por el Parc de la Mar pueden observar un blasón, aunque quizás solo se trate de un aviso, al menos curioso. Sobre el antiguo túnel que unía el puerto con las estaciones destaca un círculo atravesado de izquierda a derecha por una locomotora –quizás una Nasmyth Wilson– con su estela de humo, que tira de dos vagones de mercancías. La ornamentación exterior está formada por dos guirnaldas de frutas. A ambos lados, una inscripción: Año 1932.

Es un escudo que evoca el tren que recorría la ronda de Palma, entraba por la puerta de Jesús y a través de la Rambla y el Born llegaba hasta el puerto. La carga más habitual eran los cerdos, una visión no muy agradecida por los habitantes de Palma ni por sus visitantes. Para eliminarla se construyó un túnel de 1.231 metros que partía del actual Parc de les Estacions y desembocaba en el hoy Parc de la Mar. Una obra titánica despedazada a partir de los años 70 por los aparcamientos subterráneos de las avenidas, la plaza Major y del Olivar. Hoy solo un escudo nos lo recuerda.

Joan Riera, Sa Torreta: Un ´escudo de armas´ ferroviarias

Este texto debo enlazarlo desde el artículo Passeig d'Alt Murada - Paseo sobre la muralla de Palma.

escudo del túnel del tren

También conviene que enlace a esa página las esculturas existentes en ese paseo: Maternidad de Màrius Vives y L'illa dels nostros pares de Pep Canyelles, ya que no las puse en su día.

El olivar de la plaza

Otro artículo de Joan Riera que merece ser tenido en consideración. En la Plaza del Olivar plantaron olivos. Algunas personas se sonrieron puesto que sabían que el nombre de la plaza no proviene de que en ese lugar hubiera habido olivos. Su presencia podría engañar el significado del nombre.

El mercado y la plaza se ubican donde en el pasado estuvo el convento de Nostra Senyora de la Concepció de l´Olivar. Sin embargo, contrariamente a lo que se pudiera creer no fue la existencia de un antiguo olivar en este lugar lo que dio nombre al convento. Fueron las monjas franciscanas quienes se trajeron el topónimo desde su anterior residencia.

La congregación se instaló por primera vez en Mallorca en el Puig de Santa Magdalena de Inca. En 1515 se trasladaron al término municipal de Esporles, allí construyeron un nuevo convento y una pequeña iglesia, conocida por s´esglesieta, que derivó en el actual topónimo de s´Esgleieta. Como el cenobio estaba rodeado de olivos fue conocido como Nostra Senyora de la Concepció de l´Olivar. En 1549 las franciscanas se trasladaron a Palma y con ellas se vino el nombre del convento, aunque en el lugar escogido, frente a la iglesia de Sant Miquel, no hubiera ni un olivo. Con la desamortización de Mendizábal de 1835, que prohibía la existencia de dos conventos de una misma orden en la ciudad, las monjas se trasladaron a Santa Clara. Las celdas fueron utilizadas como prisión hasta 1885, cuando el edificio fue abandonado por su estado de ruina. En 1889 se derribó la iglesia, que "tenía un arco acampanado en estilo renacentista y un portal tapiado en el mismo estilo", según el Archiduque Luis Salvador.

Los planes para convertir el solar en mercado central de abastos comenzaron a principios del siglo XX y conocieron varios proyectos, pero no fue hasta la posguerra cuando fue construido, de acuerdo con el proyecto de Gabriel Alomar.

Pese al topónimo, en la plaza y Mercat de l´Olivar no se sembró un olivo hasta hace poco más de una década.

Joan Riera, Sa Torreta: El olivar de la plaza estaba en s´Esgleieta

El enlace al artículo de Joan Riera debo hacerlo desde Mercado y plaza del Olivar.

Comenzaba este escrito señalando que las páginas web no tienen unas dimensiones prefijadas y que sobre ellas pueden realizarse operaciones de borrado o añadido sin que dejen rastros materiales. Quizás su dimensión no está relacionada con el mundo físico que conocemos sino con otro mundo no tan conocido como el de la comunicación: el espacio comunicativo. Por ello, los borrados o añadidos que no dejan rastros físicos, sí deben dejar un rastro comunicativo que es el que pretende dejar esta entrada como primera de (¡ojalá!) otras futuras que sumen información al conocimiento de la ciudad.

Incoación BIC yacimiento Sa Cova de Can Llana, Alaró (Mallorca)

fabian | 19 Maig, 2010 08:07

Incoación de expediente de declaración de BIC, con categoría de zona arqueológica del yacimiento de Sa Cova de Can Llana, en el Termino Municipal de Alaró. Exp. 242/09

Fuente: BOIB núm. 074 (pdf)
Fecha publicación: 18/05/2010

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Anotaciones sobre ornitólogos de las islas Baleares

fabian | 18 Maig, 2010 17:39

La entrada de hoy parte de dos actos que se han reunido. Uno es el artículo publicado hoy en el suplemento Baleópolis de elmundo.es dedicado a la ciencia y tecnología en las islas, en el que Laura Jurado presenta la figura de Mauricio Hernández Ponsetí (1859 - 1932) en el artículo El investigador celeste. Siempre me resultan muy interesantes estos artículos pues me descubren personajes desconocidos por mí que realizaron una labor científica en las islas. Tema éste muy diluido en libros y artículos inencontrables, desconocido e ignorado por la mayoría de la población y, en mi parecer, abandonado por los responsables culturales de las islas.

La figura de Mauricio Hernández Ponsetí se nos presenta como meteórologo antes de que existiera la Meteorología como ciencia. También se indica de él su figura como uno de los impulsores del Ateneo de Mahón, como farmacéutico, como químico y como ornitólogo. He encontrado una biografía científica y he encontrado una ficha sobre su libro "Catálogo de las aves observadas en la isla de Menorca", ficha que - incomprensiblemente para mí - caduca a los pocos minutos de haberse abierto. Pero el libro no está digitalizado.

El segundo hecho que me ha dado pie a esta entrada es que encontré hace pocos días un libro digitalizado titulado Catálogo metódico de las aves observadas en las islas Baleares, escrito por Francisco Barceló y Combis en 1866.

libro

De este autor ya encontré otros libros digitalizados, relacionados con la Botánica, que fueron fuente de los artículos Primeros botánicos de las islas Baleares, así como Directorio y recolector de recursos digitales (Ministerio de Cultura, España).

Bien, pues también en este libro dedicado a las aves observadas, Barceló i Combis, médico, catedrático de Historia Natural y de Física, dedica unas páginas al "Índice de las obras impresas y manuscritas que contienen datos o noticias sobre la Ornitología Balear", apareciendo nombres de los pioneros en esta temática que, en su mayoría, también lo fueron en otras de carácter científico.

Proyecto: Corredor del Parque de las Vías

fabian | 17 Maig, 2010 14:22

Acudí el viernes pasado a la conferencia que dieron los arquitectos Albert y Valentí Viaplana sobre este proyecto del llamado "corredor verde". Utilizar esta palabra ya es un poco chungo tras tantos brotes de este color vistos por el Presidente de Gobierno antes del "hachazo" a los sueldos y pensiones. De este color, tan frecuente hoy en las gasolineras y en autobuses, también se habla en esta entevista realizada al arquitecto que ha diseñado el proyecto. Así que voy a dejar lo de "verde" (palabra tan progresista) y llamarlo simplemente Corredor.

Una cuestión son las palabras o etiquetas que se utilizan de manera propagandística y otra la existencia de un proyecto en planos y dibujos que posiblemente lleguen a materializarse sobre el suelo de la ciudad. A mí no me resulta fácil descifrar los dibujos arquitectónicos y transformarlos en imágenes visuales. También es verdad que en la conferencia lo de "verde" o no se habló mucho o fue mínimo en comparación con la arquitectura del proyecto.

conferencia
Presentación de la conferencia. En el centro, Francisco Donate, concejal de infraestructuras; a su izquierda, los arquitectos Albert y Valentí Viaplana

Éste es complejo pues, en su primera fase, unirá un parque ya realizado, el de las Estaciones, con un parque nuevo en el que habrá un edificio. Por medio aparecen vías del tren, la vía de cintura, un torrente, una calle o boulevard y algún espacio público.

La conferencia estuvo bien, algo difícil de seguir debido a la cantidad de información y, leo en el periódico, fue seguida al día siguiente por una visita in situ. Aún así, sólo se habló del proyecto en particular, silenciando qué ocurriría con el tráfico motorizado. El proyecto es complejo y necesita ser estudiado con tiempo.

Es muy bueno que el Ayuntamiento dé a conocer los proyectos y las modificaciones que sobre ellos se hagan por diversos medios. En esta bitácora hay fotografías del proyecto que presentó la actual alcalde sobre el Palacio de Congresos y su entorno, proyecto que, creo, ha sido modificado varias veces de manera tan importante que incluso modificaron alguna legislación para poder hacerlo, de lo que yo he podido enterarme por la prensa. Así que muy bien que se nos informe a los ciudadanos a través de varias vías.

En la web del Ayuntamiento estaba el anuncio de la conferencia en las dos lenguas oficiales. No así, un pdf que sólo está en Catalán. En la conferencia pude recoger un tríptico del que he subido a Scribd su parte en Castellano. Tanto el pdf como el tríptico indica que se plantarán "más de 200 nuevos árboles".


Imagen recogida del pdf del Ayuntamiento

Enlaces

La próxima conferencia es el día 28 de este mes, sobre el Palacio de Congresos y la dará Francisco Mangado.

 
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