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Sin sombras

fabian | 28 Febrer, 2006 17:18

Aunque no llovía, el cielo estaba muy nublado y el ambiente húmedo y frío. Pero tras varios días de lluvia, Margarita y yo hemos dado una vuelta por la ciudad.

Ha sido al regresar cuando me he dado cuenta y le he dicho a Margarita: "Busca la sombra". Ella me ha contestado con un "¿Qué?" de no entender lo que le decía. En la vida normal Margarita me adivina el pensamiento, pero algunos temas míos escapan a la normalidad. "¿Dónde están las sombras?", he dicho, "Hoy las sombras no son visibles".

sin sombras

Y era verdad, los cuerpos no daban sombra o era tan poco perceptible que sólo la fe en su existencia te permitía visualizar una difuminada tonalidad que no era ni gris pálido. Ello, claro, habiendo mirado al nuboso cielo e intuyendo que tras esa pequeña luminosidad estaría el sol; lo cual te ofrecía cierta orientación para descubrir la localización de la sombra.

La Biblia dice que primero eran las tinieblas y que, a través de ellas, la luz se abrió paso. Primero la oscuridad, la noche, la ignorancia; luego, abriéndose paso, la luz, el día, ¿la sabiduria? (bueno, la sabiduría aún no, antes el saber, el conocer cosillas. La sabiduría llega - me dicen - tras haber hecho carne algunos pocos saberes y olvidado muchos otros; pero, en fin, no quería tratar este tema sino el de la ausencia de sombras).

La luz suele provenir de un foco y, en tal caso, produce una sombra obscura, negra y bien definida. Si hay varios focos, cada uno de ellos produce una sombra y la dificultad se encuentra en las zonas de intersección. En tal caso las figuras presentan un aspecto extraño, poco habitual, producido por el cruce de luces y sombras. Éstas son necesarias pues son las que, a unos ojos habituados - que son todos los ojos, humanos y animales - dan lugar a que las mentes hagan creer que existen relieves, profundidades varias, prominencias... Ahora bien, cuando la luz llega tan difuminada que parece que cuanto nos rodea está poblado de miríadas de luces provenientes de todas las direcciones, el caótico mundo de las sombras parece desaparecer y deja unas figuras casi planas, sin relieves. Sólo se conservan éstos porque la luz proveniente de la dirección solar tiene una pequeña diferencia de intensidad, pero tan pequeña que la sombra proyectada no llega a tener color sino una suave tonalidad que permite observar el relieve pero que no llega a producir la grisácea sombra.

¿A qué viene todo esto? Sólo a que en un momento del paseo le he dicho a Margarita "Busca la sombra" y ella, con cara de extrañada, sin entender de qué le hablaba, me ha dicho ese "¿Qué?" de extrañeza, de no entender. Y era verdad que las sombras apenas eran visibles, aunque pocos segundos después las nubes han dejado pasar un poco más la luz (o la luz ha empujdo a las nubes para abrirse paso) y la situación normal de vida entre luz y oscuridad se ha restablecido y todas las figuras hemos proyectado sabiamente nuestras sombras sobre los grises de la calzada.

En la biblioteca con Miquel Mestre

fabian | 27 Febrer, 2006 19:15

La mañana era fría y lluviosa. ¿Dónde guarecerse mejor que en una biblioteca? Un nombre: Miquel Mestre i Genovard. Una obra: El foc de glaç (El fuego de hielo) (Ed. Moll, Col. Balenguera, nº 96) Con este título este poeta mallorquín nacido en Artá en 1951 ganó en el año 2000 el Premi Ciutat de Palma de Poesía.

Són les sis en punt
de la matinada
i un cop més l'insomni,
que és amic i amable
tafur de semblances,
diu bon dia i calla.
Minut a minut
la nit s'ha fet llarga
processó de mots,
escriptura plana
com aquesta mar
en què els llaüts salpen.
Són les sis en punt
i fa fosca encara.
Escric i escric versos
sense deturada
i no sé per què
la follia em guanya.
No cerc cap escull
ni tenc esperances
de trobar recer
a cap port ni cala.
No sóc mariner.
No sóc argonauta.
Potser just enyor,
llunyana campana,
aquell dring del mots,
aquell brill d'imatges
que en el full en blanc
el temps embolcalla.
Són les sis en punt,
les sis i s'apaga
la claror lunar
fins ara metal·lica.
Que comenci el dia,
que es desperti l'alba
i, com fa la nit
que cerca on colgar-se,
callin tots els sons,
calli la paraula.

Son las seis en punto
de la madrugada
y otra vez el insomnio,
que es amigo y amable
jugador de semblanzas,
dice "buenos días" y calla.
Minuto a minuto
la noche se hace larga
procesión de palabras,
escritura llana
como esta mar
en que las barcas zarpan.
Son las seis en punto
y la oscuridad aún manda.
Escribo y escribo versos
sin ninguna parada
y no sé el por qué:
la locura me gana.
No busco un arrecife
ni tengo esperanzas
de encontrar cobijo
en ningún puerto ni cala.
No soy marinero.
No soy argonauta.
Quizás sólo añore
lejana campana,
aquel "dring" que junta palabras,
aquella luz de imágenes
que en la hoja en blanco
el tiempo reúne.
Son las seis en punto,
las seis y se apaga
la luz de la luna
hasta ahora metálica.
Que comience el día,
que despierte el alba
y, como hace la noche
que busca acostarse,
callen los sonidos,
callen las palabras.

Miquel Mestre es médico y trabaja y vive en Artà, al norte de Mallorca. Términos contrastantes, fuego e hielo, en El foc de glaç nos habla de la escritura, del lenguaje, de las palabras en su relación con la realidad que no representan ni describen. Palabras necesarias y, a la vez, inútiles para poder decir lo que se quiere. Insuficientes para describir el sentimiento o el pnsamiento, pero necesarias. Cada palabra lleva junto a sí un silencio , bagaje enorme, que es el que habla. Ese silencio necesita la palabra, pequeño indicador que abre la puerta a que el silencio adjunto comunique ese sin fin de impresiones que la palabra no puede transmitir. Palabra y silencio van juntos, necesitándose el uno al otro

Paraules escrites
sobre la pell d'aigua
que m'és, quan callam,
el blanc de la pàgina.
Les dic i es desfan
com deixant de barca
que esqueixa la mar,
que xapa l'onatge.
L'altre i jo som un,
presos en la xarxa
dels mots mai no dits
i de veu diàfana.
Van i venen sons,
escriptures, aire,
mots, senzilla llum
que cap fosca apaga.

Més enllà del temps
i de les distàncies
forman un sol cos
el poema i l'ample
buit ple de no-res
que sóc quan sóc l'altre.

Palabras escritas
sobre la piel del agua
que para mí es, cuando callamos,
el blanco de la página.
Las digo y se deshacen
como estela de barca
que corta la mar,
que salta las olas.
El otro y yo somos uno,
presos en la red
de palabras nunca dichas
pero de voz diáfana.
Van y vienen sonidos,
escrituras, aire,
palabras, sencilla luz
que la oscuridad no apaga.

Más allá del tiempo
y de las distancias
forman un único cuerpo
el poema y un amplio
vacío lleno de nada
que soy cuando soy el otro.

peana
Peana de una escultura en una esquina de la Lonja

Pere Bonet añade al final del libro un epílogo en el que dice:

[...] Ha mirado en el vacío esencial del que hablaba Buda, el vacío de donde nacen todas las cosas y al cual sólo se puede llegar con el silencio. El budismo y el taoísmo niegan el lenguaje, precisamente porque quieren llegar allá donde el lenguaje no es capaz de llegar. Pero, ¿hacia dónde ir sin el lenguaje?
[...] El camino del conocimiento arranca de la dualidad: la luz y la oscuridad, el poeta y el mundo, yo y el otro, el papel en blanco y el poema. Pero su fin y su finalidad es la superación de esta dualidad para dejar que llegue una nueva realidad, que el camino avance hacia el interior mientras recula hacia el infinito. Es el tránsito, el continuo desvelar, el incesante traspaso de ámbitos, hasta que el tiempo se convierta en luz.

Dic un mot i en dir-lo ja el desdic
car ja era dit molt abans que jo ho fes.
Un mot no m'és sinó un so, res més:
un so callat, campana sens repic.
Tot quant escric també jo ho desescric:
cap escriptura pura no és possible.

Em calen mots i sons per fer tangible
el buit que, sota allò que he dit, no dic.
Rere aquests signes just hi ha el silent
sentit que tot poema escrit imposa.

Dic el nom "rosa" i apareix la rosa,
dic el mot "nit" i ve nocturnament
la llum de lluna que en aquest moment
de quietud, vidres enllà reposa.

Digo una palabra y, al decirla ya la desdigo
pues ya era dicha mucho antes que la dijera.
Una palabra no es sino un sonido, sólo eso:
un sonido callado, campana sin repique.
Todo cuanto escribo también lo desescribo:
ninguna escritura pura es posible.

Necesito palabras y sonidos para hacer tangible
el vacío que, bajo lo que digo, no digo.
Tras estos signos sólo hay el silente
sentido que todo poema escrito impone.

Digo la palabra "rosa" y aparece una rosa,
digo el nombre "noche" y llega nocturnamente
la luz de la luna que en este momento
de quietud, más allá de las ventanas, reposa.

Llueve sobre Palma. La gente no ha salido a la calle. Al ritmo lento de mis pasos repienso los significados de estos poemas. Difícil será (y ha sido) traducir, comprender y añadir unas líneas a las profundas palabras con las que Miquel Mestre ahonda en el misterio del lenguaje, de la palabra.

Distensión y mimosas

fabian | 24 Febrer, 2006 18:52

En la semana pasada estuve durante un par de días empeñado en encontrar alguna mimosa para poderla fotografiar. Eran días soleados y los almendros ya estaban floridos por lo que suponía que la mimosa ya estaría en todo su esplendor. Yendo en el coche por las carreteras de la isla veía una, pero no podía pararme. Suponía que en Palma podía encontrar aunque no recordaba dónde. ¿Han ido desapareciendo las mimosas en la ciudad? El tema no duró mucho porque al día siguiente, muy cerca del instituto encontré una y, pocas horas después, encontré otras aunque en diferentes lugares de Mallorca.

mimosa

La mimosa, originaria de Australia, se adaptó bien a Francia. Desde finales del mes de enero a comienzos de mayo cubre los macizos de los Alpes Marítimos y del Var, dándole un hermoso color estival. En realidad, las bolas de oro no tienen pétalos sino estambres, lo que explica su fragilidad. Es imposible, en efecto, conservar la mimosa cortada más de veinticuatro horas. La flor y la hoja se tratan y producen una esencia absoluta que recuerda el olor de la flor, a la vez suave y cosquilleante. Es una flor que gusta mucho a los anglosajones, pero que jamás ha sido explotada como aroma principal.

mundobelleza.com

Leo que en Italia, para celebrar el Día Internacional de la Mujer, a comienzos de marzo, se suele regalar un ramo de mimosas. Y el Herbari Virtual de la Universitat de les Illes Balears me informa que florece entre febrero y mayo.

Lo cierto es que hoy esta imagen de la flor amarilla frente a una pared blanca contrasta con el oscuro, lluvioso y frío día. Pero yo, sentado junto a una estufa, dejo pasar las horas sin hacer nada más que escuchar la música tranquila que emite Radio Clásica. Disfruto tanto del calor como del sonido como de mi pasividad. Dejar pasar los minutos y las horas junto al fuego es una delicia que he aprendido tras muchos años en que esta actitud me parecía perder el tiempo. Ante mí se presentan unos días, hasta el jueves, de vacación ya que, no sé muy bien porqué, hay alguna fiesta oficial en los próximos días. Y es esta distensión, junto al calor y la música, la que hace que un tono placentero - aunque sin entusiasmo - y apoltronado me permita pasar esta tarde junto a violines y mimosas en un silencio interno que también es agradable.

Por las víctimas, por todos. En mi nombre, no

fabian | 24 Febrer, 2006 15:44


Asociación Víctimas del Terrorismo

El color blanco de la nieve

fabian | 23 Febrer, 2006 18:40

Nadie ha sido capaz
- ni aún los que han muerto -
de destejer la trama
de los días.

Ángel González: Ilusos los Ulises

Hoy he preguntado a varias personas qué colores tiene el invierno. Llovía, grises nubes. La verdad es que es una pregunta tonta, sin sentido. La respuesta siempre ha sido la misma: el blanco de la nieve.

Pregunta quizás insospechada. Como la que se realizaba en el Principito a los adultos: "¿Qué es esto?" y les presentaba un dibujo. "Un sombrero", contestaban. Ante esa respuesta, el niño que se convirtió en aviador sabía que no había posibilidad de diálogo.

La pregunta se la he realizado primero a una profesora de dibujo. Es valenciana y me ha contestado con la nieve. "¿Blanco de nieve?", pero si en Mallorca apenas nieva. Frente a nosotros unos naranjos mostraban sus rutilantes frutos. ¿Y el naranja?, le he dicho señalando esos árboles próximos, ¿no es más propio del invierno?


Colores ocres invernales

En tiempo de recreo me tocaba guardar en el patio. El suelo estaba mojado debido a la lluvia que había caído poco antes y he repetido la pregunta a otra profesora, esta vez mallorquina. Ante la respuesta típica, blanco de nieve, le he señalado un tejado que cubre una instalación baja que hay en el patio y que veíamos desde la rampa que asciende hasta las pistas polideportivas. "¿Y el pardo verdoso de estas tejas, no sería más representativo del invierno en Mallorca?", le he comentado. Ave rara que muestra sólo la silueta de la boa tragándose al elefante. Gracias que se ha reído.

Toni, que hoy ha regresado de una baja laboral, me conoce. La conversación con él siempre es interesante. Toni, además de maestro, los domingos vende en los mercados y en "les fires" de los pueblos mallorquines. Ha leído mucho y conoce bien la isla. Toni no me ha dado la respuesta de la extraña postal navideña y me ha hablado de los grises de las nubes y del verdor de la yerba ...

¿Cuáles son los colores del invierno?

Posibilidades para las bitácoras escolares. Exposición sobre el Mundo Romano en las Baleares

fabian | 22 Febrer, 2006 17:31

Hoy los alumnos que tenía a primera hora de la mañana salían a ver la exposición El mundo romano en las islas Baleares (Pongo un enlace a Terra Antiquae, una bitácora ya que la URL a la página oficial de La Caixa tiene tal cantidad de "amperdamer" que tendría que estar un buen rato para que llegara a ser convalidada por las 3w; parece mentira que aún no hayan puesto unas URL válidas). Bueno, el hecho es que la profesora que organiza estas salidas me ha pedido si podían publicar en la bitácora del instituto unas líneas sobre la exposición. No sólo encantado, sino que les he ofrecido las fotos que tengo sobre ella, entre las cuales está esta cabeza de caballo que no recuerdo en qué excavación de las islas se encontró y que porta una imagen de la Victoria de Samotracia.

Esta tarde se me ha ocurrido mirar qué había en Internet sobre la exposición mencionada. No está mal, hay varias páginas que hablan de ella aunque digan prácticamente lo mismo unas y otras.

La Fundación La Caixa inaugura este martes la exposición 'El mundo romano en las Illes Balears', organizada y producida por la Obra Social de la entidad, que repasa los cerca de siete siglos de dominación e incita al reconocimiento de esta realidad lejana y desconocida, pero potente que representó Roma para el archipiélago.
La exposición reúne doscientas piezas arqueológicas de colecciones personales y museos internacionales, como la Hispanic Society de Nueva York, el Museo Arqueológico Nacional o el Museo de Arqueología de Cataluña [...]

Los romanos fueron recibidos en Baleares a pedradas por parte de los honderos baleáricos, pero un año después ya habían conquistado Mallorca y Menorca. Las islas se integraron en el mundo romano el año 123 antes de Cristo, después de que Quinto Cecilio Metelo recibiese la orden del Senado de limpiar de piratas las costas mediterráneas y de ganar para Roma un punto comercial estratégico.
La conquista no fue fácil: al recibimiento de los honderos, cuerpo militar de defensa, se sumó una resistencia muy organizada y una población muy consciente del valor de su independencia. La llegada de las naves de Quinto Cecilio Metelo fue decisiva para la vida de Balears (el término en la época antigua se refería a Mallorca, Menorca y Cabrera), mientras que Ibiza y Formentera, denominadas Pitiusas, no borraron nunca la huella púnica, aunque disfrutaron de la protección romana y de un proceso de asimilación diferente.

Fuente: mallorcadiario.com (lunes, 07 noviembre 2005)

Pero así como no me ha sido difícil encontrar alguna reseña sobre esta exposición, ya no ocurre lo mismo con las obras expuestas en ella. Esta foto del caballo es la tercera imagen que pongo en esta bitácora sobre las obras de esta exposición; en días pasados puse dos cabezas femeninas encontradas en Ibiza. Pienso que son esculturas interesantes y que valdría la pena que estuvieran las más sobresalientes en Internet. Y me pregunto si no sería un tema interesante que algunas webs organizadas, como las escolares, recogieran y expusieran y, si es posible, explicaran brevemente estas obras difíciles de encontrar ya que se encuentran diseminadas en diferentes museos del mundo.

Terra Antiqvae, bitácora sobre Arqueología e Historia, realizada por José Luis Santos Fernández desde Madrid presenta una bonita imagen, además de una extensa e interesante explicación. Pero no he descubierto mucho más en Internet en cuanto a imágenes sobre esta exposición.

Otra iniciativa que me gusta mucho es la que realiza el IES Santiago Apóstol de Almendralejo (Extremadura) en su bitácora Grammaticus, dedicada a "noticias en torno a las humanidades clásicas". Entre las recogidas en el mes de noviembre pasado está la de la exposición de Palma, pero vale la pena ver todo lo que tiene recogido a lo largo de ese mes. Yo creo que es una de las posibilidades de las bitácoras escolares temáticas. Y es que hay centros escolares en los que no sólo tienen la bitácora de centro sino que ya tienen bitácoras por departamentos didácticos en las que guardan textos e imágenes interesantes.

(¿Cuándo llegaremos a hacerlo nosotros?).

Homo habilis

fabian | 21 Febrer, 2006 18:40

La mirada busca colores invernales. Tonos marrón suave aparecen en estos árboles de ribera que admiten el salitre marino. ¿Cuál es su nombre? tamarells en catalán y, en castellano creo que tamariscos aunque alguna vez he utilizado "tamarindos". El desconocimiento de los nombres me confunde y me hace sentir torpe. Cuando busco sus definiciones en el diccionario me siento como un iletrado, un analfabeto en un mundo de letras nunca vistas. Luego algunas imágenes me inclinan hacia tamariscos aunque dejando una inseguridad que hace posible una retractación futura. Lo malo es que hay alrededor mío muy poca gente que sepa algo en este sentido. Los científicos o son físicos nucleares o biólogos nucleicos o químicos inorgánicos... Total, que desconocen el nombre de las plantas. Sólo alguna maestra de las de la eme con la a ma, que las conoce y sabe no sólo sus nombres sino también sus usos. Este tipo de maestros son fantásticos pues tanto saben arreglar un grifo como colgar un cuadro como improvisar un disfraz u organizar en pocos minutos una fiesta: homo hábilis, tan necesarios para la vida de las instituciones y que están desapareciendo al ser sustituídos por biólogos multinucleares que desconocen lo que tienen cerca.

tamarells

A veces pienso que la selección del personal para la enseñanza no es la más adecuada. Quizás el profesorado formado en la Universidad fuera válido en tiempos en que en los institutos sólo se estudiaba el bachillerato. En la actualidad, en una enseñanza universalizada faltan personas prácticas, más homo faber que homo intelectualis, personas que no sólo saben actuar con las manos sino que saben alcanzar una solución, aunque sea provisional, ante multitud de problemas usuales, comunes. Personas prácticas y no sólo teóricas, personas a las que la Universidad no forma sino que se han hecho a sí mismas por sus manos e inteligencia práctica y conocedora del entorno.

Hay una descompensación en los modelos humanos que los centros de enseñanza ofrecen a los alumnos. Descompensación en múltiples aspectos de la vida, desde la lengua escolar usada en esta isla polilingüística hasta las actividades de animación o de actividades múltiples de muchos tipos, organizadores, animadores..., que no todos los alumnos van a ser astrofísicos teóricos. Saber clavar un clavo también es un conocimiento importante ... o cuidar una flor. ¿No están los centros escolares muy alejados de la sociedad real?

Sobre los blogs personales

fabian | 20 Febrer, 2006 18:35

La tarde del sábado se mostraba apacible. Hacía un par de semanas que no salíamos y, carreteras secundarias, atravesamos la hermosa blanca sábana que mostraban los almendros. Paz, hermosura, serenidad, eran las notas aparentes a nuestras miradas de viajeros. Posiblemente otras notas muy opuestas serían para los payeses y agricultores en esta difícil agricultura actual. La moneda siempre tiene dos caras, aunque sólo una sea la visible. Paramos el coche, saco la cámara y paseamos un rato. Al fondo un mar tranquilo. En las diversas hondonadas por las que transcurrimos podemos observar allá y acullá, las hermosas manchas blanquecinas que aparecen junto a pinares o cercanas a la verde maleza; al fondo el mar. Naturaleza que sigue sus ciclos.

almendral

Los leí en un periódico de las islas, "Balears", y también en el bloc de su autor, miquel àngel llauger bajo el título Algunes idees sobre com m'agraden els blogs. Enumeraré la mayoría de puntos que indica, traducidos:

  • Un blog es un blog. Esta tautologia quiere decir que un blog no es una web estática. Un blog normalmente está inserto en una red de blogs y tiene sus propios circuitos de intercomunicación y su público y esto impone unas determinadas reglas de juego.
  • Un blog no funciona bien sin una frecuencia mínima de actualización.
  • El blog prefiere notas breves.
  • El blog ha de ir firmado, por una persona o por un grupo identificable.
  • El blog personal ha de ser personal. Otra tautologia, pero me explicaré: el blog no es una página oficial. El blog es para la noticia del día, o para el comentario del día, pero no para el comunicado oficial, para lo cual está la web de la institución. Naturalmente, el carácter «personal», tal como me interesa, es más para la aportación de opiniones y de una visión propia que para la explicación de intimitades sentimentales o eróticas, otra plaga de la blogosfera.
  • El blog es espacio público. El medio no nos ha de confundir: escribir en un blog es actuar en el espacio público, es situarse en el ágora.
  • El blog prefiere la obra original: ha de ser más que un almacén de artículos y escritos que originalmente tenían otro fin o que han tenido otro tipo de publicación.

miquel àngel llauger: Algunes idees sobre com m'agraden els blogs

Me pareció muy acertado y valiente este escrito. No es sobre cómo han de ser los blogs, no, que todos han de tener total libertad y respeto; sólo es cómo le gustan o interesan. Así pues, no es normativo, sino que sólo indica algunas preferencias personales. Yo coincido con ellas. Es verdad que, como indican las "tautologías", "Un blog es un blog"; "Un blog personal es un blog personal", no es muy fácil de explicarlas en pocas palabras, especialmente la primera, puesto que no está muy bien definido aún el sistema. Así, hay defensores de que un blog sea preferentemente palabra, aunque yo prefiero que, en lo posible, también tenga imagen y sonido, pero como experimentación o expresión personal. Y aquí es cuando se juntan dos conceptos distintos "blog" y "personal". Hay también blogs institucionales, fundamentalmente informativos. Las opiniones o pareceres que se exponen en un blog personal no son para el debate ni para la discusión. Simplemente son una exposición-expresión de un punto de vista personal, sin más, sabiendo que hay otros muy diversos puntos de vista diferentes e incluso opuestos. Se expone sin pretensión alguna de discutir, ni siquiera de "tener la razón". Para los debates o discusiones están los foros u otros medios y no los comentarios en los blogs personales.

Hay conceptualizaciones que se me hacen difíciles: un artículo para ser impreso (en un periódico o en un libro) no es totalmente para un blog. Puede ponerse en un blog, claro, pero el blog es un medio distinto. ¿En qué?, pienso. Creo que también son importante en los blogs los enlaces o hipervínculos, así como los retroenlaces y otros sistemas de relación entre artículos en soporte digital. Es el concepto de Red, de nodos que se vinculan entre ellos a través de esos sistemas que permiten con un clic pasar de uno a otro. Esta relación no es posible en el soporte papel y en muchas ocasiones temo que no lo sé aprovechar suficientemente.

El soporte digital permite muchas posibilidades diferentes a otros soportes, aunque aún no nos hayamos hecho a ellas.

Palabras para ocultar

fabian | 17 Febrer, 2006 19:10

Hay una gran presión mediática que disfraza de información la propaganda política e ideológica. Procuro zafarme de esta comedura de coco con un profundo escepticismo ante la información proporcionada por los medios del poder y, también, intentando ser crítico con la información dada por otros medios. Con todo ello me pregunto si realmente existe en los medios algún tipo de información no mediatizada, no por la ideología, sino por los poderes reales. Supongo que no.

Leía hoy también a un profesor que pregunta a los alumnos qué periódicos leen en casa y, como nos ha pasado a casi todos, sorprenderse ante el hecho de que no tienen periódicos o, en todo caso, alguno deportivo. Hay mucha gente que al periódico lo llama "el mentiroso" y, aunque durante un tiempo no me gustaba esta denominación, actualmente la encuentro que encierra una gran sabiduría.


En la calle San Felio de Palma

Cada vez se me hace más difícil creer que estamos en "la era de la información"; más bien creo que estamos en la época de la publicidad y de la propaganda. Por ello pongo música algo solemne y trágica que debe contar una historia de amor traicionado. "Mejor no hablar sobre este tema" creo que fue primero una frase de Pujol y, tiempo después, de Maragall. Pues en esto estamos. Creen muchos políticos actuales que es mejor que no nos enteremos de lo que está ocurriendo o pasando. Para ello conviene confundir, crear un exceso de griterío no informativo y silenciar la información válida.

Las palabras se utilizan para ocultar que no para desvelar o dar a conocer. Y ello ocurre en casi todos los ámbitos de la vida, no sólo en el político. Una de las posibles finalidades del lenguaje siempre ha sido el engañar. Y en ocasiones, especialmente en las guerras, el lenguaje es un arma más. La relación entre realidad y palabra se difumina y sólo importa la apariencia

La fuerza del subconsciente

fabian | 16 Febrer, 2006 17:49

Estas estatuillas me hacen preguntas. Siempre que las miro me quedo inquieto. La verdad es que no sé el motivo ya que no importa cuándo fueron realizadas ni a quiénes representan. Es verdad que todas ellas están en algún museo y quizás sea ese entorno el que les da un cierto misterio, una cierta distancia. Han alcanzado la categoría de lo que debe guardarse, lo que debe legarse a la posteridad, a los siglos futuros. Todos nosotros estaremos en el olvido, en la nada, y ellas seguirán en su mutismo, en su no decir nada, acaparando las miradas de nuestros sucesores. ¿Qué misterio guardan para haber escapado de la línea del tiempo?

Hoy añado a esta pequeña colección una más. Pertenece, como la última, al legado ibicenco. Suele estar en el museo de Ibiza y en estos días se encuentra en el Gran Hotel de Palma en la exposición "El mundo romano en las Islas Baleares".

dona romana

Hasta que llegó la señora Cafarell a RTVE veía cada semana dos programas de televisión: uno sobre literatura, presentado por Sánchez Dragó - Negro sobre Blanco - y Redes. Los dos los emitían seguidos el domingo por la noche. Los grababa - los horarios de TVE eran y son para vampiros - y los veía el sábado. Pilar, que también grababa Redes, me comentaba los que le parecían buenos, ya que ella los veía entre semana. Ahora ya no existe el programa de Sánchez Dragó por lo que estoy desconectado con la literatura actual, y el programa Redes no tiene un horario fijo los miércoles, por lo que el domingo, sin conocer su horario, ya no programo el vídeo. Así que ya no veo la TV nunca.

Bueno, pues me dice Pilar que el programa de esta semana ha estado muy bien ya que han explicado que el hipotálamo procesa en un segundo millones de unidades informativas, mientras que el córtex sólo procesa unos pocos millares. Esto significa que el subconsciente tiene una potencia enorme en comparación con la consciencia.

Entro en Estamos programados, programa del 14 de febrero de Redes (¿cuándo pondrán los programas emitidos en la Red para que podamos bajarlos y verlos en el momento que nos interese?, ya hay televisiones que lo hacen) y leo la entrevista a Malcolm Gradwel, periodista.

Eduard Punset:
Sí, y hay algo que me fascina sobre esto... ¿Sabes? A menudo los intelectuales analizan el consumismo, la manera en la que los consumidores están manipulados por una sociedad capitalista, etcétera. Y de repente, leyendo tu segundo libro, te percatas de que puede que sea al revés... bueno, no al revés, pero en realidad, cuando hablas del comportamiento de los consumidores en el mercado o en una tienda, te das cuenta de que la persona que manda es el consumidor; la tienda en realidad intenta, con gran humildad, adaptarlo todo, la disposición del mobiliario, los productos... a los sentimientos del consumidor. ¿Estás de acuerdo?

Malcolm Gladwell:
Sí, bueno, pienso que... lo que trata mi libro Inteligencia Intuitiva y, hasta cierto punto, La frontera del éxito, es recordarnos cuán misteriosos son los procesos del pensamiento humano. Mucha de la gente a la que le preocupa la manipulación del público, o de los consumidores, por las empresas, partían de la suposición que la cognición humana era algo relativamente sencillo que podía llegar a comprenderse...

Eduard Punset:
Claro

Malcolm Gladwell:
... y, por tanto, podía manipularse bastante fácilmente. Lo que digo es que no, es mucho más complejo de lo que pensábamos. Por ende, es ingenuo pensar que puede llegar una empresa, comprender lo que estamos pensando y manipularnos en consecuencia. ¡Simplemente no pasa! Somos bastante más complejos de lo que supone este modelo.

Eduard Punset:
Y somos un poco más complejos y misteriosos a causa de este gran papel que desempeña el inconsciente, ¿no? La gente está programada por el inconsciente, mucho más que por la manipulación de los demás. Podemos tomar un ejemplo, que tú mencionas con mucho acierto. En una tienda, por ejemplo, cuando la gente entra, los expertos con los que has hablado dicen que primero hay que mirar el cambio descendente que se produce. ¿Qué quieren decir? Cuando entramos a una tienda, los hombres, las mujeres, los jóvenes, los mayores... todo el mundo tiende a...

Redes: Entrevista

Bueno. Es una lástima que no esté todo el programa. El hecho está en que la relación entre personas depende enormemente de los procesos inconscientes que hacemos al vernos por vez primera, en los primeros segundos. Y este proceso no ocurre sólo con las personas sino con las cosas. ¿Por qué me gustan tanto estas estatuíllas? Lo que pueda decir son racionalizaciones, que no razones ni motivos. Las causas están escondidas en mi subconsciente que es, realmente, quien procesa la información que me llega.

Depredador de imágenes

fabian | 15 Febrer, 2006 19:00

Desde el instituto se divisa una mancha marrón muy bonita. La forman un grupo de árboles llamados melia azedarach, árboles muy comunes hoy en las ciudades pues se utilizan mucho en la jardinería urbana. Sus frutos, que es lo que en invierno cuelga de sus ramas ya que las hojas las perdió al empezar el invierno, son bolitas de color marrón amarillento y, me dicen, tienen usos medicinales y tóxicos. Las copas, vistas desde la lejanía, presentan un marrón hermoso.

melia azedarach

Margarita me ha arrastrado esta tarde a unos grandes almacenes de estos que hay en las afueras de la ciudad, por ello mi corazón está frío. Intento entrar en algo amigable a través de estas imágenes realizadas hace pocos días. Con la cámara me estoy convertiendo en un depredador de imágenes. Se convierte en una costumbre problemática. Vaya donde vaya mis ojos buscan un color, una forma, un detalle al que poder sacar una fotografía. Cuando la obtengo es como si hubiera capturado el alma de esa forma y, tranquilo, la observo, la guardo y no me atrevo a decir que la mimo, aunque sí pienso si podría modificarla de algún modo que me agradara más. Así, al salir de casa, siempre con la cámara en el bolsillo, resurge nuevamente esa ansiedad, esa búsqueda que conduzca a la captura de alguna imagen y atravieso las calles diariamente transitadas rastreando la mirada y con el ansia de hallar algo no visto aún.

Tanit
Tanit, diosa púnica de la naturaleza.
Estatuilla encontrada en Ibiza/Eivissa y que pertenece a su museo

Atravesamos con parsimonia el bosque, porque la carretera estaba sembrada de surcos y baches y porque empezó a trepar la montaña casi enseguida. Estos bosques son muy profundos, oscuros incluso en el mediodía más radiante, con el frío tétrico del interior de una iglesia. Cuando los cruzas, te ves rodeado por completo de árboles, y por un silencio palpitante. Desde el carro no se ve nada en kilómetros a la redonda, excepto troncos de árboles y maleza, una espesa mezcla de abetos y dispersas especies de madera dura. La altura de muchos árboles es tremenda, y sus copas ocultan el cielo. Es como avanzar entre las columnas de una catedral inmensa, pero oscura, una catedral encantada donde esperas vislumbres de la Virgen Negra o santos mártires en cada nicho. Observé al menos una docena de especies arbóreas diferentes, entre ellas altísimos castaños y robles de un tipo que nunca había visto.

[...] Daba la impresión de que nuestro conductor no admiraba esta belleza. Tal vez, cuando vives toda la vida entre tales escenarios, no quedan registrados como "belleza", sino como el mundo en sí.

Elizabeth Kostova: La historiadora, cap. 46, págs. 427 - 428

No es infrecuente que nos demos cuenta de algo hermoso a través de las palabras de un extranjero que alaba ese rincón tantas veces visto y que forma parte de lo cotidiano. Quizás por eso, para la fotografía se hace necesario renovar la mirada como si fuéramos un recién llegado.

Con John Martin, grabador

fabian | 14 Febrer, 2006 18:02

Hoy Margarita me ha sacado de la silla para ir a comprar. La tarde estaba fría y poca gente había por la calle. Como teníamos tiempo, nos hemos parado en el Casal Solleric donde hay una exposición que me interesaba de los trabajos de John Martin (1789 - 1854), quien fue pintor y grabador. La exposición, titulada John Martin, 1789- 1854. La oscuridad visible es bastante completa pues muestra 210 obras de este autor singular, además ofrece un pequeño libro muy bien presentado y con unos buenos textos que se pueden leer en el enlace puesto.

castaño de Indias
Castaño de Indias, grabado de 1817

Parte de la obra de John Martin tiene bastante difusión en Internet; basta escribir "John Martin" en el Google y seleccionar imágenes. Vale la pena porque presenta grandes espacios, a veces con grandiosas arquitecturas (Festín de Baltasar) y con preciosos cielos (Great Day of His Wrath). Pero no voy aquí a tratar la obra de este autor, sino tan sólo a señalar su carácter romántico que se manifiesta tanto en el paisaje como en el color o la figura humana.


La destrucción de Sodoma y Gomorra

Sólo dos notas sobre su obra. Una es que consiguió magníficos grabados con una nueva técnica creada por él, llamada manera negra consistente en obtener los tonos blancos partiendo desde el negro total rebajando el granulado de la plancha. La segunda es que tuvo tal éxito y fama que le hizo perder mucho dinero debido a la cantidad de imitadores que tuvo. Sus trabajos eran copiados y falsificados casi antes que su obra llegara al público.

Esta exposición se ha estrenado en Palma, donde estará hasta finales de marzo; luego viajará a la Península, donde está anunciada para junio en Madrid y en otras ciudades.

Páginas relacionadas:

De grabados y otros enlaces
Chapucrías con la tecnología

En la biblioteca con Javier Cánaves

fabian | 13 Febrer, 2006 16:47

flor del almendro

Los almendros han florecido y, pese a los cielos oscuros, la blanca flor daba a los almendrales un aspecto níveo (¿cuál será la palabra apropiada?). Flor delicada que en pocos días transforma sus tonos rosáceos a verdosos y que, tras la lluvia de sus pétalos, dará paso al nacimiento de las hojas.

El sábado por la mañana nos quedamos en Palma ya que Margarita tenía un cursillo. Aproveché el momento para leer un libro que había encargado. Su autor, Javier Cánaves, había ganado hacía pocos días el Premio "Rubén Darío" (de poesía en castellano) del Ciudad de Palma y me era totalmente desconocido. En los titulares periodísticos le nombraban con el nombre compuesto de "Francisco Javier" y, con él, el resultado de mi búsqueda en Internet fue baldío en cuanto a encontrar alguno de sus poemas, pero sí la notificación de sus libros. Nació en 1973 en Palma, donde obtuvo la Licenciatura en Derecho. De entre sus libros, elegí Al sur de todo mapa (2001), con el que ganó el Premio Internacional de Poesía "Antonio Machado en Baeza".

Del adiós

La lluvia tiende puentes sobre las marquesinas
y los cables tristísimos, por encima del lento
transitar de las horas. La lluvia habla un lenguaje
que sus ojos entienden, y todo, calle abajo,
se convierte en señal ineludible. Busca,
en los bolsillos rotos de antiguas convicciones,
un asidero, algo que le obligue a quedarse
mientras fuma y dibuja en la mesa del bar
un mapa y un tesoro. Nada encuentra. En el cielo
se abre una brecha azul y el ave de sus ojos
se vuelca en su espejismo. Ya no le pertenecen
sus pasos ni su arrojo y, aunque no se le olvida
que persigue una sombra, de camino a otro cielo
va silbando la alegre tonada del adiós.

La imagen del hombre que dibuja sobre la mesa de un bar un mapa, que traza líneas al tiempo que imagina su tesoro, me cautivó. Nunca es suficiente el papel para la elaboración de ese mapa; siempre al Sur, más al Sur. Y el mapa llega al borde del papel: más allá, aún más más allá, más al Sur, estará el lugar soñado. A partir de ese día de lluvia en el bar, los poemas van recogiendo momentos de un largo viaje. Sus encuentros con otros seres, con Linda; los hoteles ([..]aquel cuarto / donde aprendí a soñarme distinto al del espejo); las pesadillas nocturnas ...

El Sur

La carretera cruza un bosque silencioso.
Detrás, el precipicio, el Sur, el hondo espejo,
la luz que purifica los ojos del que llega,
la fuente del misterio,
el rostro que uno busca para sí.

Detengo el coche a un lado del camino.
Los pájaros dibujan en el cielo
una serpiente, y siento su veneno
correr bajo mi piel.
La tarde va muriendo y el bosque cobra vida.
Ha llegado la hora del asalto final.

Sentado en mi rincón espero a que me llamen.
La noche es de los grillos, del vértigo y las sombras.
Los dados vuelan alto.
Ya suena la campana.

almendro

Más de treinta hermosos poemas jalonan este viaje hacia el Sur, más allá de los límites del mapa, donde un tesoro imaginado mil veces y mil veces recompuesto puede existir.

Al final del camino

¿Quién recuerda a aquel hombre que una tarde de lluvia,
con un mapa inventado y un tesoro en los ojos,
salió en busca del Sur y de otra sombra?
Se fue silbando la tonada alegre
del camino y los sueños; izó, sin gran esfuerzo,
la bandera expectante del adiós,
y un arrojo imprevisto hinchó su pecho
mientras sombras comunes le advertían
que al final del camino está uno mismo.

Por fin al sur de todo mapa, roto,
sin tesoro y a solas con su rostro de siempre,
no maldice la tarde remota en que partió.
Ha llegado al final de algún camino.
Ya no enturbian sus sueños ni dragones ni abejas.

Muy interesante la poesía de Javier Cánaves que, con posterioridad a este libro, tiene otros, también ganadores de diversos premios. Confío que pronto se edite Más allá de los puentes, obra ganadora del Ciudad de Palma.

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Comenta Juan Planas que aquí hay tres poemas de Javier Cánaves. Son los poemas "A menudo el adiós", "The end" y "Pintado en una pared".
En Pájaros mojados está el poema "Hermosa y pálida" que está a nombre de Javier Cánaves.

Mirada y lenguaje

fabian | 10 Febrer, 2006 18:58

Ese viaje en tren [de Estambul a Budapest], con las vías talladas a través de murallas montañosas, sus espacios con bosques y precipicios, ríos y ciudades feudales, tendría que esperar a mi carrera posterior, como ya sabes, y lo he hecho dos veces desde entonces. Hay algo muy misterioso para mí en el cambio que se percibe, a lo largo de esa ruta, del mundo islámico al cristiano, del imperio otomano al imperio austrohúngaro, de lo musulmán a lo católico y protestante.

Es una gradación de ciudades, de arquitectura, de minaretes que van dejando paso a cúpulas de iglesias, del mismísimo aspecto del bosque y la orilla del río, de manera que poco a poco empiezas a creer que eres capaz de leer en la propia naturaleza la saturación de la historia. ¿Tan diferente parece la ladera de una colina turca de la pendiente de un prado magiar? Claro que no, pero la diferencia es imposible de borrar del ojo cuando la historia te informa desde la mente.

Más tarde, cuando recorrí esta ruta, la vi también alternativamente apacible y bañada en sangre, otro engaño de la visión del historiador, siempre desgarrado entre el bien y el mal, la paz y la guerra. Tanto si imaginaba una incursión otomana por el Danubio como la primera invasión de los hunos desde el este, siempre me atormentaban imágenes conflictivas.

Recogido en Elisabeth Kostova: La historiadora, Cap. 38, pág. 320

Cuando Margarita y yo éramos novios, finales de los sesenta, recorría en tren una parte de la isla. En aquel entonces era relativamente lento y, a fuerza de recorrer el mismo trayecto cada semana ya fuera invierno o verano, me gustaba contemplar el paisaje y ponerme determinadas observaciones, ya la vegetación, las construcciones, los desniveles, los topónimos, los cultivos, los tipos de tierra, etc. Siempre que he viajado he procurado sentarme junto a una ventanilla y observar, mirar, empaparme del paisaje.


El Casal Solleric: un juego de arcos

La mirada es siempre un complejo. "Es imposible de borrar del ojo cuando la historia te informa desde la mente" dice la cita recogida. Y es que quien mira no es el ojo sino toda la persona con su bagaje de vivencias, y entre ellas, sus lecturas y, sobre todo, el lenguaje, las palabras que delimitan y dan nombre a los objetos, a las cosas y a los seres.

Yo recuerdo que la lectura de algunos libros, tal como "Campo y ciudad en la geografía española" o algunos libros de Azorín me enseñaron a mirar y descubrir el paisaje. Cómo las tierras arcillosas permiten determinados cultivos y son propicios para el riego y cultivo de hortalizas; cómo las tierras calizas tienden al secano y en ellas los cultivos son diferentes. He sentido la necesidad de los nombres de árboles y plantas, nombres que diferencian y definen; nombres de los tipos de tierras que dirigen la mirada y diferencian colores y granulaciones. Es la mente la que mira el paisaje y distingue elementos entre los nombres de los que dispone. La ausencia de estos últimos hace que todo sea una generalidad, una mezcolanza poco clara e imprecisa.

Con el paisaje urbano ocurre lo mismo. Son los nombres los que nos hacen reparar en los tipos de arco, en las formas de las columnas y sus partes, en los materiales, en los tipos de balcones o de escaleras, en las formas de las superficies. Y yo noto a faltar en mí una gran ausencia de vocabulario y, con él, una gran ceguera en mi mirada.

Sintaxis acumulativa

fabian | 09 Febrer, 2006 20:02

Las rutinas de cada día: una imagen, un texto y un archivo musical. Rebusco entre mis archivos antiguos ..., quizás esta imagen me valga, musito al ver una imagen que no está muy mal. Tampoco está bien, pero en estos momentos no tengo ninguna que me satisfaga. Si me es difícil encontrar una imagen, mayor dificultad encierra encontrar un tema del que hablar. En ocasiones pienso hablar sobre un tema y luego desarrollo otro. ¿Pueden tener alguna relación los tres elementos: la palabra, la imagen y el sonido? Depende, pero en la mayoría de las ocasiones creo que no. Y sin embargo se funden en un artículo como si fuesen un discurso único. ¿Hay alguna sintaxis entre esos elementos?, me pregunto. Y, alegremente, sin pensarlo suficientemente, me digo "A ver si hay alguna relación entre mi jersey, la pared del aula y el tema que se trabaja o entre el ruido de la ciudad, el color de una fachada y el árbol que crece cercano a ella". Y es que posiblemente la sintaxis más frecuente sea la basada en la acumulación, la relacionada con las comas que unen elementos sin apenas más relación que su existencia conjunta e individualizada tal como yacen sobre mi mesa el ratón, un cenicero, dos libros y los auriculares de una radio.

escultura
En el Casal Solleric de Palma

La sintaxis se define como "parte de la gramática que enseña a coordinar y unir las palabras para formar las oraciones y expresar conceptos". Cuando se creó el lenguaje cinematográfico, su significado se amplió y se habla de la sintaxis del discurso audiovisual en el que las palabras son sustituídas por imágenes o secuencias en las que intervienen imágenes y sonidos, entre estos últimos, y como principal, la palabra y el sonido humano. El llanto (sonido) y la imagen (persona llorando) forman un único discurso que ha de parecer real y coherente. Una persona llorando en la soledad de una habitación no muy iluminada produce un efecto distinto al de esa persona llorando a plena luz del día en una plaza concurrida.

Los periódicos y revistas relacionan el texto con la imagen. ¿Pero tiene que ser así en las bitácoras? ¿No son éstas un medio diferente - o que quizás tienda a ser diferente en un futuro - al resto de los medios? Los primeros coches a motor imitaban las formas de los carricoches. En general, todo medio novedoso ha imitado al comienzo las formas que le antecedieron. Una bitácora no está formada sólo por un artículo, sino por secuencias que pueden no sólo tener ordenación cronológica - no estoy seguro de que sea invertida pese a mostrarse así en su página acumulativa - sino que puede verse también en otras formas organizativas, ya por categorías, tags, enlaces o, también al azar.

La imagen de un día puede tener mayor relación con la imagen del día anterior que con el texto en el que está inserta. ¿Y qué decir del sonido? ¿O del anuncio que aparece en el lateral? Una bitácora es un conglomerado, una yuxtaposición de elementos que presentan distintos lenguajes, unos más abiertos o inconcretos, como la música o, también, las imágenes, menos relacionadas con su entorno pero no totalmente independientes pues el conjunto, la aglomeración de todo ello produce una imagen, una impresión y ofrece un sabor especial, quizás extraño, poco común, diferenciado, complejo.

Yo no sé cómo serán las bitácoras en un próximo futuro, pero mientras pueda no quisiera dejar de poner una imagen, un archivo musical o sonoro de otro tipo o un flash ya decorativo o interactivo, así como un puñado de palabras oscuras que me surgen casi espontáneamente pareciendo que no soy yo quien las domina y escribe sino que son ellas quienes, impetuosas, me describen a mí en un momento dado. Miro a mi alrededor y junto a los libros en sus estantes, encuentro discos, dibujos, un jarroncito sin flor, un recipiente para lápices en una amalgama compleja y útil, en una acumulación o yuxtaposición realizada sin plan previo a lo largo de los años.

 
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